• Perspectivas — Zimbabue

    Los efectos duraderos de la Asamblea del CMM de 2003 en la música de las congregaciones de Zimbabue 

    Mi primer encuentro verdadero con el CMM fue en la Asamblea de 2003, realizada en Bulawayo, Zimbabue, aquí en África. Efectivamente, fue una experiencia asombrosa de adoración internacional y multicultural. Los sonidos musicales de diversas culturas y tradiciones se fundieron en armonía, dejando una huella imborrable en mi alma. 

    Dicha experiencia despertó una pasión por la música de adoración del mundo que sigue inspirándome a mí y a la mayoría de los miembros de la Iglesia de los Hermanos en Cristo, ¡incluso hasta el día de hoy! 

    La Asamblea del CMM de 2003 en Zimbabue marcó un acontecimiento significativo para la comunidad anabautista mundial. Esta reunión ha tenido efectos duraderos en los estilos musicales de las congregaciones locales de Zimbabue. Dicha influencia se puede apreciar en la fusión de ritmos tradicionales zimbabuenses con himnos occidentales y música cristiana contemporánea. 

    Música tradicional de Zimbabue y adoración anabautista 

    En Zimbabue, la música tradicional es parte integral de la identidad cultural. Instrumentos de percusión como tambores, sonajeros y maracas se utilizan comúnmente en el culto. 

    Después de 2003, algunas congregaciones de los Hermanos en Cristo comenzaron a incorporar estos elementos en sus cultos, fusionándolos con instrumentos occidentales como guitarras y teclados, creando un sonido único con el que se identifican los fieles locales. 

    De hecho, la mayoría de las congregaciones de Zimbabue acompañan la música de adoración con instrumentos musicales. Esto se ha extendido incluso a las congregaciones rurales, donde los fieles solían limitar su canto a los coros. 

    Influencia de la música anabautista 

    La Asamblea del CMM reunió a músicos de diversas tradiciones anabautistas. Esta experiencia propició la adopción de canciones tales como, “¡Sobre mi cabeza, oigo música en el aire!” (canción folclórica afroamericana con ritmo zimbabuense en las congregaciones locales). 

    Muchas iglesias comenzaron a utilizar canciones con una mezcla de himnos tradicionales y canciones de adoración contemporáneas de África y América Latina. 

    El cambio a favor de elementos tradicionales fue bastante evidente al fomentar la realización personal y la adoración en el contexto africano. Esto impulsó el movimiento en el canto, algo que se da de manera natural en los habitantes autóctonos de África.  Interpretaciones tales como “Hakuna akaita” (No hay nadie como Jesús) y “Jes’ uya khazimula” (Jesús siempre brilla), adquirieron un nuevo significado y popularidad como influencia directa de la música anabautista. 

    Varios otros coros en idiomas “extranjeros”, como “Obrigado Senhor” (Gracias, Jesús), y canciones de la Asamblea de 2003, de Zimbabue, también integran parte de la música de adoración local. 

    Impacto en la adoración  

    La fusión de estilos musicales ha influido en las prácticas de adoración. Los cultos son más participativos, con los miembros cantando en ndebele, shona e inglés. Algunas iglesias han introducido la danza, incorporando movimientos tradicionales zimbabuenses. 

    Este cambio ha hecho que el culto sea más expresivo y relevante para la cultura local. 

    La Asamblea del CMM en Zimbabue contribuyó en gran medida a estimular indirectamente que las congregaciones locales valoraran la diversidad cultural en la música de adoración. 

    Cantar canciones de un himnario compartido como el cancionero del CMM, ha repercutido en las congregaciones. Las canciones en común fomentan un sentido de unidad y una experiencia de fe compartida entre los miembros de la congregación. Los vincula con una comunidad más amplia de creyentes de diferentes culturas y lugares. 

    Desafíos y oportunidades 

    Si bien esta fusión musical ha enriquecido el culto, también ha presentado desafíos. Algunas congregaciones se esfuerzan por encontrar un equilibrio entre la tradición y la innovación. Los miembros mayores preferirían himnos tradicionales, mientras que los más jóvenes suelen preferir estilos contemporáneos. Esta brecha generacional requiere una gestión cuidadosa de parte de los miembros jóvenes y de los líderes de la iglesia. 

    Los jóvenes del distrito de Bulawayo de la Iglesia de los Hermanos en Cristo, han tomado la iniciativa de integrar a todos mediante la creación del Coro Juvenil del Distrito de Bulawayo. El grupo ha transformado los himnos tradicionales para que sean más accesibles a todas las edades, utilizando instrumentos locales y occidentales en sus grupos de alabanza dirigidos por jóvenes. 

    La Asamblea del CMM de 2003 impulsó un movimiento en torno a la adoración contextualizada en las congregaciones de la Iglesia de los Hermanos en Cristo de Zimbabue. Al adoptar las tradiciones musicales locales, las iglesias han creado experiencias de adoración que son auténticamente zimbabuenses y, a la vez, están vinculadas mundialmente. 

    Esta mezcla de estilos refleja el énfasis anabautista en la comunidad y la pertinencia cultural. 

    A medida que las congregaciones de Zimbabue continúan evolucionando, su música sigue siendo un testimonio del poder de la fe expresada a través de la cultura local. 

    Los efectos más duraderos que ha dejado el CMM son la participación emocional y espiritual, la vinculación y el intercambio cultural y, sobre todo, lo que se ha despertado en cuanto a sentimientos de gozo, reverencia y contemplación, que realzan realmente las experiencias de adoración. 

    Nelson G Muzarabani, miembro de la Iglesia de los Hermanos en Cristo Entumbane, de Bulawayo, Zimbabue, y anciano de la misma, se desempeñó como secretario de la Convención durante casi diez años. Como músico de formación, participa activamente en el ministerio musical de la iglesia, y también en otros proyectos. Está jubilado del sector público y privado, donde trabajó durante poco más de 35 años como educador, investigador, historiador, archivista, administrador y gerente. 


  • Perspectivas — América del Norte 

    Cantar con el cancionero del CMM en Pennsylvania 

    “Oh Señor, 
    tú has formado a todas las naciones, 
    y ellas vendrán a ti para adorarte 
    y para glorificar tu nombre.”  

    Salmo 86:9 

    Cuando cantamos canciones del cancionero internacional del Congreso Mundial Menonita, estamos practicando la hospitalidad y el sentido de pertenencia. Cantar canciones de otras culturas también nos vincula con la iglesia mundial. 

    Canciones tales como “Here I Am to Worship”, “Way Maker” y “How Great Thou Art” se encuadran perfectamente en el canon musical de la Iglesia Menonita Neffsville. Otras no tanto, tales como “Cantai ao Senhor”, “Kwake Yesu Nasimama” y “Tú Eres Todopoderso.” 

    Nuestra congregación es mayoritariamente blanca, y muchos miembros tienen ascendencia menonita suiza o alemana. Sin embargo, también contamos con miembros de Puerto Rico, Haití, Kenia y Uganda. Cantar canciones en sus lenguas maternas es una manera de expresarles que realmente pertenecen a este lugar. 

    Además, muchos de nuestros miembros han servido como misioneros en el extranjero, en África, Asia y América del Sur. Cantar canciones del cancionero del CMM también los alienta. 

    Permítanme darles dos ejemplos de cómo nuestro canto es una manera de expresar una cálida bienvenida y solidaridad de manera concreta. 

    Canción favorita en el idioma del corazón 

    Hace unos tres años, un misionero de Perú al que apoyamos visitó Neffsville y predicó el domingo. Esa mañana, cantamos “Tú estás aquí. Mientras cantábamos, las lágrimas rodaban por sus mejillas. Nunca pensó que escucharía una canción en su lengua materna en una iglesia menonita de Lancaster, Pensilvania. 

    Más tarde supe que “Tú estás aquí” era una de sus canciones favoritas. Él y su familia se sintieron acogidos de una manera más profunda, simplemente porque cantamos una canción en el culto en su lengua materna. 

    Los caminos de Dios dan la bienvenida a un invitado 

    El segundo ejemplo es reciente. Cantamos “Cantai ao Senhor” en nuestro culto, tanto en portugués como en inglés. 

    El domingo, por casualidad, una familia visitó nuestra iglesia por primera vez; eran oriundos de Brasil y hablaban portugués en su casa. 

    Algunos miembros de nuestra congregación se preguntaban por qué cantamos en portugués. No conocían a nadie de nuestra congregación que fuera oriundo de un país donde se hablara ese idioma. 

    ¡Pero así es como obra Dios! Esta familia quedó fascinada al ver que una congregación de Lancaster, Pensilvania, cantara en su lengua materna. 

    Se sintieron bienvenidos de una manera que iba más allá de lo que cualquier apretón de manos habría logrado. Se sintieron visibilizados. 

    La música nos vincula a todo el mundo 

    Uno de mis objetivos para este año es que mi congregación cante al menos una canción de una cultura no mayoritaria en la mayoría de nuestros cultos. Las canciones del cancionero del CMM nos ayudan a hacerlo de una manera que nos vincula poderosamente con nuestros hermanos y hermanas anabautistas de todo el mundo. Como dice el Salmo 86:9, “glorificamos el nombre de Dios”, lo hacemos con las canciones de “todas las naciones”. 

    Después de todo, cuando lleguemos al cielo habrá personas de todas las naciones; todos aquellos   que hayan vivido en Cristo alguna vez. Todos, con nuestras diversas culturas, idiomas y razas, cantaremos: “La salvación se debe a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero” (Apocalipsis 7:10b).  

    Cantar canciones de otras culturas e idiomas nos sirve de práctica, especialmente las del cancionero del CMM (muchas de las cuales también se encuentran en nuestro himnario, Voices Together). 

    Rashard Allen, director de música y adoración de la Iglesia Menonita Neffsville de Lancaster, Pensilvania, EE. UU. Se familiarizó con el Cancionero del CMM al formar parte del Conjunto Internacional para la Asamblea del CMM en Indonesia, en 2022. Desde entonces, ha impartido talleres sobre música litúrgica en congregaciones menonitas de Uganda, y ha organizado los cinco coros internacionales que participaron en la conmemoración de Anabautismo@500 celebrada en Zúrich, en 2025. 


  • Correo: “Un mensajero… a quien se le ha confiado la tarea de llevar mensajes”. Así fue como el secretario general del CMM, Paul N. Kraybill, presentó la nueva revista del CMM en su primer número en 1986.  

    “La Asamblea del Congreso Mundial Menonita de 1984, en Estrasburgo, hizo eco de un clamor que ha sido escuchado con frecuencia antes y desde entonces. No nos conocemos lo suficiente. Somos una comunidad mundial, pero nuestro conocimiento es local y limitado. A pesar de nuestras imprentas, editoriales y publicaciones, ¡no hay un mensajero internacional!”, escribió. 

    De modo que: “El Congreso Mundial Menonita se complace en presentar la revista Correo, una nueva publicación”. 

    Correo se diseñó específicamente para que sea un mensajero que lleve mensajes hacia y desde toda la comunidad menonita mundial. 

    “Quisiéramos recibir respuestas, comentarios, sugerencias, críticas y contribuciones, con el fin de que este sea realmente un ‘correo’ que lleve mensajes hacia y desde todas partes del mundo.” 

    Entre esa época y el 2026, la revista ha experimentado cambios, ¡y seguirá haciéndolo! Pero nuestro objetivo sigue siendo ser un espacio donde la comunidad global pueda conocerse.  

    Comparta con nosotros 

    Y seguimos queriendo saber de ustedes:  

    ¿Cómo les enseña, inspira y ayuda la revista Correo a comprender a la familia anabautista? 

    ¿Qué reflexiones e historias conmovedoras de sus lecturas le han acompañado mucho después de haber dejado la revista a un lado? 

    Únase a la conversación 

    Les invitamos a unirse a la conversación. Los miembros de nuestra comunidad mundial poseen una amplia experiencia y una profunda sabiduría que les permite dialogar superando las barreras geográficas y culturales. Estamos trabajando en una oportunidad para aprender juntos a través de un seminario web. Estén atentos a los próximos anuncios sobre el seminario web. 

    Al observar la desunión y el desacuerdo a nuestro alrededor, incluso dentro de la iglesia, que podamos abrir nuestros corazones para recibir la gracia de celebrar la diversidad.  


  • De izquierda a derecha, el Secretario General John M. Sean del KMKT y el Secretario General Emmanuel Hagai, Secretario General del KMT.
    Foto: Liesa Unger

    La Asamblea del CMM se queda en África Oriental.

    “Construir juntos el cuerpo de Cristo y fortalecer la comunión global [es la visión para recibir a la iglesia anabautista mundial]”, expresa el obispo Nelson Kisare, Kanisa la Mennonite Tanzania.

    El Comité Ejecutivo del Congreso Mundial Menonita aceptó la invitación de las iglesias miembro de Tanzania para ser sede de la Asamblea Mundial 18 en el año 2028. Este encuentro de cinco días, que reunirá a anabautistas de alrededor del mundo, tendrá lugar durante las dos primeras semanas de junio. El tema se está definiendo.

    Hay más de 46.000 menonitas en Tanzania en dos iglesias miembros del CMM: Kanisa la Mennonite Tanzania (KMT) y Kanisa La Mennonite La Kiinjili Tanzania (Iglesia Evangélica Menonita de Tanzania).

    “Prevemos la asistencia de entre 1500 y 2000 participantes de fuera del continente, y entre 500 y 1000 de otros países africanos”, afirma Liesa Unger, responsable de eventos internacionales. “Los líderes de la iglesia tanzana esperan que más de 2500 participantes locales se unan a la Asamblea entera y otros 200 al culto masivo de clausura del sábado”.

    KMT es la iglesia menonita nacional más antigua de África Oriental, fundada en la década de 1930. Oleadas de avivamiento religioso recorrieron Tanzania entre las décadas de 1940 y 1960. Evangelistas tanzanos de iglesias menonitas llevaron el evangelio a Kenia, estableciendo allí la iglesia menonita.

    En 1971, el nombre de la iglesia nacional se cambió del inglés al suajili, reflejando el liderazgo africano de la iglesia, que había comenzado con el nombramiento de los pastores Ezekiel Muganda y Andrea Mabeba en 1950 y el nombramiento del obispo Zedekiah Kisare en 1964. Actualmente, Emmanuel Hagai sirve como secretario general y Nelson Kisare como obispo presidente.

    KMKT se formó en 1988 como una extensión de KMT. En 2005, fueron reconocidos como iglesia por su gobierno nacional. Su misión se centra en compartir el evangelio, involucrar a los jóvenes en el seguimiento de Jesús y la participación en las actividades de la iglesia, así como en servir a la comunidad mediante la donación voluntaria de sangre y la ayuda a los pobres. Actualmente, John Sean sirve como secretario general y Lameck Manji como obispo presidente.

    En Tanzania, los menonitas administran varias escuelas, desde primaria hasta educación postsecundaria, así como diversos hospitales y centros de salud.

    “Nuestro caucus para África apoya esta invitación para que nuestra familia anabautista mundial venga a Tanzania”, afirma Samson Omondi, representante de África ante el Comité Ejecutivo y obispo de la Iglesia Menonita de Kenia.

    African women's choir stand at the front of the church
    Los coros forman parte de los cultos dominicales en las congregaciones de KMT, como esta en Arusha.
    Foto: Liesa Unger

    “Esperamos ofrecer opciones de asamblea dispersa no solo en Tanzania, sino también en otras partes de África Oriental”, afirma Nelson Martínez, coordinador de logística. (La asamblea dispersa son recorridos que se realizan antes y después de la Asamblea reunida y que permiten a grupos más pequeños conocer la región y participar en el culto con congregaciones locales).

    La nueva sede para la Asamblea tuvo que ser seleccionada con tan solo dos años de antelación al evento, después de que el anfitrión previsto, MKC en Etiopía, retirara la invitación.

    “Durante años, nuestro sueño ha sido celebrar la Asamblea 18 en África. Esto pone fin a nuestra década de Renovación, conmemorando los 500 años del Anabautismo con una celebración en el continente donde el Anabautismo crece con mayor rapidez”, declara César García, secretario general del CMM. “Esperamos con ilusión esta oportunidad para construir relaciones y profundizar nuestra comprensión de los hermanos y hermanas en Tanzania, mientras participamos en el intercambio mutuo de dones a través de este encuentro masivo”.

    “A pesar de algunos desafíos previstos, creemos que celebrar la Asamblea en Arusha será una experiencia única y positiva. El hecho de que se realice en un lugar relativamente pequeño nos ayudará a estrechar lazos. La participación de las iglesias traerá alegría y mucha ayuda a la Asamblea”, afirma Liesa Unger.



  • Perspectivas — Alemania 

    Cómo la música de las reuniones mundiales enriquece a mi iglesia 

    Desde que el consejero de un campamento infantil me enseñó mis primeros acordes de guitarra hace muchísimos años, la música ha formado parte de mi vida. También disfruto de conocer a cristianos de otras culturas. 

    Hasta ahora he participado en cuatro Asambleas mundiales del Congreso Mundial Menonita. Me asombra cómo nuestra fe compartida da vida a la diversidad en la unidad. La canción de bendición japonesa, “Kirisuto no heiwa ga”, ocupa un lugar especial en mi corazón, al igual que la canción latinoamericana, “Adorad a Jesus” y la canción en inglés, “Way Maker”. 

    Los ritmos y melodías me transmiten imágenes de encuentros y sentimientos de alegría y cercanía.  

    Mi guitarra y yo fuimos invitados a formar parte de la banda internacional en el culto masivo al conmemorar el quincentenario de los anabautistas en Zúrich. El respeto mutuo nos motivó a aprender los diferentes estilos musicales característicos de las canciones. 

    Durante los ensayos conjuntos y en el culto, sentí que teníamos un pedacito del cielo con nosotros. Una comunidad mundial celebró a nuestro venerable Dios con diferentes expresiones musicales y en idiomas distintos. 

    El Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial es una de las ocasiones en que las canciones de la familia mundial despliegan su poder unificador. Me complace compartir mis propias historias de encuentros en las Asambleas del CMM en Indonesia (2022), EE. UU. (2015), Paraguay (2009) e India (1997). 

    Al practicar las canciones en su idioma original, sentimos una cercanía especial con la familia a nivel mundial. Para algunas canciones, también he elaborado textos en alemán. Las letras en alemán hacen que aspectos de nuestra fe compartida sean perceptibles. 

    Actualmente, me estoy preparando para el CMERK* en mayo de este año, en los Países Bajos. Además de canciones europeas, también aprovecharemos esta oportunidad para interpretar canciones de las Asambleas del CMM. 

    Con canciones como “Ewe Tina” y “Hakuna Akaita Sa Jesu”, nos gusta inspirar a la gente a participar en la próxima Asamblea del CMM, prevista para 2028, en África. Esa sería mi esperanza. Porque, por supuesto, estas canciones despliegan su espíritu sanador e inspirador de gozo en la comunidad mundial. 

    *CMERK, reunión regional para todas las iglesias menonitas europeas, es una combinación de dos nombres: Conférence Mennonite Européenne (francés) y Mennonitische Europäische
    Regionale Konferenz (alemán). 

    El evento se realizará del 14 al 17 de mayo de 2026, en los Países Bajos. 

    Wilhelm Unger, pastor de las iglesias menonitas de Friedelseim y Limburgerhof-Kohlhof de Alemania (parte de Arbeitsgemeinschaft Mennonitischer Gemeinden in Deutschland, iglesia miembro del CMM,). 


  • Al final de la Cumbre Mundial de la Juventud (GYS) en Alemania, los participantes se reunieron
    alrededor de una fogata para cantar y hacer pan. Foto: Irma Sulistyorini

    La columna de los miembros directivos 

    La perspectiva que tenemos ante nosotros es extraordinaria: un mundo donde las personas han sanado lo suficiente como para reconocer su valor y, por lo tanto, son capaces de establecer relaciones marcadas por una auténtica intimidad, dignidad y respeto. Un mundo donde las tecnologías poderosas y las conexiones globales reducen las brechas en lugar de profundizarlas, convirtiéndose en herramientas para el entendimiento mutuo y una prosperidad compartida. 

    Al mismo tiempo, nombramos la verdad de este momento. Muchas personas en todo el mundo viven en lugares llenos de temor, marcados por la violencia, el desplazamiento, la incertidumbre económica, la crisis climática y una profunda polarización social. El miedo es evidente. Nos tienta a retraernos, a proteger lo nuestro y a imaginar que la supervivencia es lo mejor a lo que podemos aspirar. 

    Y, sin embargo, estos no son solamente desafíos que hay que afrontar. También constituyen momentos que exigen valentía. 

    En toda la familia anabautista mundial, las comunidades están redescubriendo sus voces, su capacidad de acción y el llamado a vivir de manera diferente. La solidaridad, como la entiende el Congreso Mundial Menonita, no consiste en un acuerdo pasivo ni en un asunto lejano. Es una decisión fiel de permanecer vinculados: elegir las relaciones en vez del aislamiento, el acompañamiento en vez del control y la esperanza en vez del miedo. 

    Esta solidaridad se practica cuando escuchamos profundamente a las diferentes culturas, cuando la experiencia vivida determina nuestro discernimiento compartido y cuando permanecemos a la mesa, incluso cuando el camino a seguir es incierto. 

    Nos recuerda que la sanación es posible, que habrá de surgir nueva vida de lugares difíciles y que la unidad es algo que practicamos con paciencia y cuidado. 

    Al iniciar el año 2026, hemos sido invitados e invitadas a cuidar lo que se nos ha confiado: a construir espacios de confianza, a fortalecer lazos de amor y a definir un futuro caracterizado por la paz de Cristo. 

    Lo que construyamos no será perfecto, pero habrá de ser fiel. 

    Que podamos abrirnos a la gracia que Dios ya nos ha dado y que la vivamos por medio de la solidaridad, acompañándonos en humildad, eligiéndonos unos a otros con valentía y confiando en el Espíritu que nos une. 

    2025 headshot

    Lisa Carr-Pries, vicepresidenta del CMM (2022-2031). Es directora de Atención Espiritual de Parkwood Community (residencia de ancianos de cuidado prolongado) en Waterloo, Ontario, Canadá, y miembro de la Iglesia Menonita de Nith Valley, Ontario, Canadá.


  • La Iglesia Cristiana Menonita Binuangan, de Filipinas, celebró el Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial cantando Qué amigo tenemos en Jesús, Bendita seguridad, Confía y obedece y Dios, eres bueno. Algunas de las canciones se cantaron en el idioma ilocano. El ilocano es el dialecto común que se utiliza junto con dialectos locales como kankana-ey, bugkalot, ibaloi, kalanguya y otros.

    Secretario General

    La creatividad nos ayuda a tener la imaginación para visualizar cosas que no hemos visto o experimentado antes.  

    Cuando leí la historia de Dirk Willems –un anabautista encarcelado que rescató a su perseguidor del agua después de que éste cayera a través del hielo– tenía que usar mi imaginación. Desde que me mudé a Canadá en 2019, he visto lagos y ríos congelados con mis propios ojos. Caminar sobre hielo es real, tan real como el bondadoso Espíritu de Dios obrando en la vida de Dirk Willems y su perseguidor.  

    Hoy en día, al observar un mundo fragmentado, lleno de ira, violencia y desacuerdos, – incluso lamentablemente dentro de la iglesia–, desafiemos nuestra imaginación para vivir en el mundo de Shalom al que Dios nos llama. 

    • ¿Y si el mundo estuviese lleno de personas como Dirk Willems?  
    • ¿Y si lográramos ver a Jesús en el rostro de nuestros enemigos?  
    • ¿Cómo podríamos ser una iglesia mundial cuya piedra angular espiritual fuera el amor mutuo entre cristianos, incluso hasta dar la propia vida?  
    • ¿Cómo podríamos experimentar ese amor en nuestras familias, lugares de trabajo y vecindarios?  

    Esa manera de vivir es la que nos permite comprender profundamente a los demás,
    al escucharlos y hablarles con amor.  

    Cuando cantamos, como se ha escrito en este número, estimulamos nuestra imaginación.
    Cantamos sobre nuestro amor por Dios y por otras personas, y la música nos impulsa
    a sentirlo. Vivimos la imaginación a través de la armonía, así como expresamos
    la unidad a través de la diversidad.  

    Pidamos a Dios su presencia para ayudarnos a vivir de acuerdo a esa imaginación
    en cada relación a nuestro alrededor. 

    2025 headshot César García

    César García, secretario general del CMM, oriundo de Colombia, reside en Kitchener, Ontario. Esta reflexión es una adaptación de una carta del secretario general celebrando un día festivo religioso.


    group of Filipino singing at a church
  • Perspectivas — Paraguay

    Cada semana, en las capillas del Campus IBA, dedicamos un tiempo para alabar a nuestro Dios a través de la música. Siendo un instituto bíblico donde convergen distintas tradiciones teológicas y trasfondos culturales, podría pensarse que las diferencias tendrían más peso que lo que compartimos. Sin embargo, las canciones tienen un rol importante en fortalecer nuestra unión como pueblo de Dios. 

    La comunidad y la unidad 

    En nuestras capillas entonamos variedades de estilos: himnos clásicos, canciones contemporáneas de trasfondo latinoamericano y anglosajón. La variedad proviene de la diversidad de nuestro estudiantado, que participa activamente en los momentos musicales. 

    Sin embargo, como instituto anabautista, valoramos profundamente la comunidad y la unidad del cuerpo de Cristo. En ese sentido, el canto congregacional no es un simple “momento musical” dentro del programa de capilla; es un acto comunitario que moldea nuestra identidad. Cuando cantamos no buscamos meramente acompañar una banda, sino ser una voz de adoración para nuestro Señor. 

    Es interesante cómo la música tiene la capacidad única de atravesar barreras que a veces la teología, en sus debates y formulaciones, no logra cruzar con la misma facilidad. Esto no significa que la teología no sea importante —al contrario, es vital para la salud de la iglesia—, pero sí reconocemos que dentro del mundo evangélico existen diferentes interpretaciones sobre temas secundarios. En el aula podemos dialogar, debatir y profundizar diferentes temas que resaltan nuestros desacuerdos. Pero en la capilla, al cantar verdades centrales de nuestra fe, nos encontramos en un terreno común donde lo esencial resuena más fuerte que lo secundario. 

    He visto repetidas veces cómo estudiantes que provienen de iglesias con distintos estilos y tradiciones, levantan juntos sus voces con profunda convicción. Tal vez no todos formularían de la misma manera ciertos puntos doctrinales, pero sí podrán declarar al unísono: Cristo es Señor o Somos el pueblo de Dios. En ese momento, la música se convierte en un espacio donde se resaltan nuestros acuerdos, no en temas secundarios, sino en puntos centrales de nuestra fe. 

    Señor de un pueblo 

    Un aspecto clave de esta experiencia ha sido el enfoque intencional en el tipo de canciones que elegimos. Procuramos incluir cantos que exalten a Jesús no solo como Salvador individual, sino como Señor de un pueblo. Las letras que hablan de “nosotros”, de la iglesia como cuerpo, de caminar juntos en la luz, nos ayudan a formar una espiritualidad menos centrada en lo privado y más arraigada en la comunidad. Esto es profundamente coherente con nuestra herencia anabautista, que entiende la fe como un seguimiento visible de Cristo en comunidad. 

    Asimismo, las canciones de entrega y consagración a Jesús cumplen un papel unificador. Cuando toda la congregación canta palabras de rendición, —Toma mi vidaYo me rindo a tiQuiero serte fiel— se produce un momento de alineación espiritual. No estamos afirmando preferencias personales ni defendiendo posturas, sino poniéndonos juntos bajo el señorío de Cristo. Esa postura compartida de humildad delante de Él nos alinea hacia la verdad central de que Jesús es el Señor y todos somos discípulos en proceso. 

    He notado también que la música crea memorias espirituales colectivas. Años después, exalumnos regresan al campus y se emocionan al escuchar una canción que cantábamos en capilla. No solo recuerdan una melodía, sino un tiempo de formación, amistades profundas y encuentros con Dios en comunidad.  

    Con todo esto no quiero decir que la música no pueda ser causa de división, y muchas veces lo es. Pero desde lo que vivimos cada semana en el Campus IBA, la música entonada como pueblo y consagrada para el Señor tiene el poder para unirnos, y quien sabe, también tiene el poder para formular teología con el corazón correcto. 

    Fernando Miranda, es actualmente profesor del Instituto Bíblico Campus IBA, ubicado en Mariano Roque Alonso, Paraguay. Está casado con Miriam Sawatzky y son padres de dos hijos, Andrea y Sebastián. Además de su labor académica, coordina y dirige los tiempos de alabanza en el Campus, especialmente en el área musical. 


    singing and playing music on stage
  • Inspiración y reflexión

    Adorar juntos, sobre todo cantar juntos, se suele mencionar como lo más destacado de las Asambleas del Congreso Mundial Menonita. Después de todo, no hay nada como cantar en una reunión de miles de personas como hermanos y hermanas en Cristo. Incluso cuando no todos hablan el mismo idioma, la música tiende a unirlos de una manera que no lo hacen otras experiencias. 

    Se anuncia la canción y la pantalla se llena de palabras que muchos en la sala no pronuncian con fluidez, o que no pueden pronunciar en absoluto. 

    La melodía puede resultar desconocida, el ritmo ligeramente diferente de lo que el cuerpo espera. 

    Un coro de todo el mundo ayuda a iniciar el sonido. Luego, gradualmente, el sonido colectivo va cobrando forma. 

    Miles de voces con diferentes acentos, formas vocálicas e instintos musicales comienzan a sonar juntas. 

    En las Asambleas del Congreso Mundial Menonita, la unidad es algo que se puede escuchar. 

    El sonido nunca es completamente perfecto. Algunas palabras se pronuncian mal. Algunas armonías pierden precisión. Sin embargo, algo inconfundible sucede en estos momentos. Personas que adoran de forma diferente, tienen perspectivas diferentes y provienen de contextos bastante distintos, se comprometen a cantar la misma canción al mismo tiempo. 

    Nadie canta solo. Nadie canta exactamente de la misma manera. Se revela una verdad más profunda: la unidad en una iglesia mundial no se descubre borrando las diferencias, sino aprendiendo a mantenerlas unidas mediante el sonido. 

    El propósito de este artículo es reflexionar sobre cómo ha funcionado la música a lo largo de un siglo de Asambleas del CMM, cómo ha cambiado a medida que la comunión menonita se ha vuelto cada vez más mundial, y cómo cantar juntos sigue creando un sentido vivencial de unidad. 

    La primera reunión del Congreso Mundial Menonita tuvo lugar en 1925 en Basilea, Suiza, para conmemorar el cuatricentenario de la Reforma anabautista. Ya que la iglesia mundial ha conmemorado el quincentenario, este parece un momento oportuno para reflexionar sobre las Asambleas del siglo pasado, desde la perspectiva particular de la música. 

    Una manera de hacer el seguimiento de lo que se ha cantado en las Asambleas del CMM es a través de los cancioneros elaborados para cada reunión. Si bien ningún cancionero capta todo lo que se canta o escucha (y algunas de las canciones impresas nunca se usan), brindan una perspectiva concreta de cómo la iglesia mundial se ha percibido a sí misma, su unidad y cuáles son las voces convocadas a la adoración comunitaria. 

    choir at MWC assembly
    Asamblea No. 7, 1962, Kitchener (Canadá)

    Cantar juntos nuestra fe: por qué la música importa 

    Cantar juntos nos exige algo que pocas otras prácticas colectivas nos exigen. Requiere vulnerabilidad y confianza, y no puede hacerse en privado en medio de una multitud. 

    Se exponen las voces, se comparte la respiración, y el ritmo se negocia en tiempo real. Cantar juntos implica tanto escuchar como producir sonido. 

    Para una comunión mundial como el Congreso Mundial Menonita, esto importa muchísimo. La unidad en el CMM no ha significado una uniformidad total de creencias, prácticas o perspectivas. La fraternidad abarca continentes, culturas e historias determinadas por realidades sociales y políticas muy diferentes. 

    Sin embargo, una y otra vez, la iglesia se reúne y elige adorar. Al hacerlo, practica una forma de unidad que no depende de la resolución de todas las diferencias, sino del compromiso con convicciones compartidas, aun cuando estas convicciones se expresan de diversas maneras. 

    En las Asambleas del CMM, muchas veces dicha unidad se transmite a través de lo que podríamos llamar canciones del corazón: canciones que ciertas comunidades atesoran y que expresan sus historias de fe, sufrimiento, esperanza y gozo. 

    Estas canciones no significan necesariamente lo mismo para todos los que las cantan. Más bien, animan a tomar conciencia de los diferentes estilos musicales, énfasis teológico, lenguajes textuales y prácticas de adoración. Cantar las canciones del corazón de unos y otros, es una manera de aprender juntos quiénes somos. 

    Esta práctica conlleva riesgos. Las palabras podrían ser mal pronunciadas o malinterpretadas. Las formas musicales podrían resultar desconocidas o inquietantes. Sin embargo, es precisamente en esta vulnerabilidad que la música cumple su función más importante. 

    La unidad que no cuesta nada, nos exige poco. Cantar cuando existen diferencias, en cambio, capacita a la iglesia a escuchar antes de guiar, a seguir antes de determinar y a permitir que se enriquezcan los supuestos profundamente arraigados sobre la adoración y la música. 

    group of Africa singing
    Asamblea No. 10, 1962, Wichita (EE. UU.)

    Cancioneros y un punto de inflexión: 1967-1972 

    Los cancioneros no son colecciones neutrales. Cada inclusión y omisión refleja un conjunto de valores: de quién es la teología que se nombra, de quién es el idioma que se escucha y de quién son las formas musicales que se consideran cantables por una comunidad mundial. 

    A medida que el Congreso Mundial Menonita se internacionaliza, sus cancioneros han adquirido una complejidad creciente. 

    Las actas de la primera Asamblea del CMM en 1925 mencionan coros y cantores, pero el primer cancionero impreso específicamente para una Asamblea data de 1936, durante la reunión en Ámsterdam y Elspeet, Países Bajos. Anteriormente, las congregaciones probablemente cantaban de los himnarios disponibles en los lugares de culto. 

    Estos primeros cancioneros de las Asambleas contenían exclusivamente himnos europeos y norteamericanos, generalmente en inglés, alemán, francés y/o neerlandés. 

    A medida que la representación en el CMM se volvió más diversa, especialmente con la considerable expansión en el Sur global, este panorama musical comenzó a sentirse cada vez más incongruente. Para la Asamblea de 1967 en Ámsterdam, con delegados de más de treinta países, los participantes se dieron cuenta con mayor claridad de que la comunión menonita estaba cambiando. 

    La diversidad cultural, lingüística y de color de piel ya no era algo secundario: estaba muy presente en la en la reunión. 

    Este momento marcó un punto de inflexión. 

    La siguiente Asamblea, realizada en 1972, en Curitiba, Brasil, fue la primera Asamblea del CMM en el hemisferio sur. El historiador Cornelius Dyck expresó el desafío que enfrentaba la iglesia a través de una pregunta profunda: “¿Qué clase de unidad es posible y deseable en una hermandad mundial en que cada congregación es responsable, en última instancia, solo ante sí misma?” 

    La Asamblea en Brasil se llevó a cabo en medio de grandes desafíos, tales como la represión política bajo el régimen militar, dificultades con la traducción y barreras lingüísticas. 

    No obstante, las actas hablan positivamente en especial de la música. El canto comunitario fue recibido con un aplauso entusiasta y, por primera vez, se presentaron grupos de América del Sur. Solo un tercio de los participantes provenía de Europa y América del Norte. Un grupo de trabajo sobre la música reconoció la necesidad de contar con canciones de diversos períodos, géneros y culturas a fin de reflejar mejor la iglesia mundial. 

    También se produjeron cambios organizativos. Las reuniones del Concilio General comenzaron a realizarse en el Sur global, los congresos regionales empezaron a reunirse y las redes de misiones se extendieron a más de cincuenta países, donde las iglesias a menudo crecían más rápidamente que las del Norte. 

    El Congreso Mundial Menonita puntualizó que su propósito era servir de medio para fraternizar y testificar”, enfatizando la comunicación, el aliento mutuo y la responsabilidad compartida. Posteriormente, también estableció la función remunerada del secretario general, y el CMM pasó de ser dirigido por historiadores a personas con experiencia en el liderazgo de la misión. 

    choir group from Africa at MWC assembly
    Asamblea No. 14, 2003, Bulawayo (Zimbabue)

    Lo que aprendemos cuando cantamos juntos 

    A partir de la década de 1970, las Asambleas del CMM siguieron creciendo en número de asistentes y en diversidad. Se desarrollaron cancioneros internacionales con una representación mundial intencionada, comenzando con la Asamblea de 1978, en Wichita, Kansas (EE. UU.). 

    Figuraban más idiomas en las páginas y en los cultos, a veces con el apoyo de la traducción simultánea. A partir de esta colección, se priorizaron las canciones del corazón de cada continente. Las mujeres desempeñaron roles de liderazgo cada vez más visibles en la música, incluyendo figuras como Mary Oyer como directora de canto. El presidente también fue, por primera vez, una persona proveniente de fuera de EE. UU. y Alemania (Etiopía). 

    Para la Asamblea de 1984 en Estrasburgo, la Asamblea moderna del CMM ya había comenzado a cobrar forma: un comité programático; un subcomité de música y culto; una estructura temática con ritmos diarios; y la presencia de la música durante toda la reunión. Se presentaron músicos de todo el mundo, demostrando que la unidad requiere intención y práctica. 

    La unidad que se forja a través del canto en las Asambleas del CMM no es permanente. Cuando desaparece el canto final, los participantes regresan a sus contextos de origen, llevándose diferentes preguntas, convicciones y desafíos. Sin embargo, algo perdura: el recuerdo de haber cantado juntos redefine cómo se abordan las diferencias después. 

    diversity group of people singing
    Asamblea No. 17, 2022, Indonesia

    La música enseña a la iglesia mundial que la unidad no requiere la resolución de todos y cada uno de los desacuerdos. Requiere presencia. 

    Al cantar, la iglesia practica la convivencia en tiempo real, la escucha atenta, la adaptación según sea necesario y el compromiso con una acción compartida incluso cuando sea exigente. La unidad, en este sentido, no es un ideal abstracto, sino una disciplina practicada. 

    Las Asambleas del CMM funcionan como espacios de ensayo para este tipo de pertenencia. Ofrecen un vistazo de lo que es posible cuando la diversidad no se gestiona ni se minimiza, sino que se integra en un ritmo compartido. 

    Cada voz importa precisamente porque es distinta. Y en el acto compartido de cantar, la iglesia mundial aprende de nuevo lo que significa pertenecer juntos. 

    Benjamin Bergey, profesor asociado de música en la Universidad Menonita del Este, Harrisonburg, Virginia, EE. UU., donde dirige los coros y la orquesta, e imparte cursos de teoría y dirección musical. Fue coordinador musical de la Asamblea de 2022, en Indonesia y dirige a los Cantantes de Cámara de EMU, que se presentaron en la conmemoración del quincentenario en Zúrich. También fue editor musical de Voices Together, un himnario de la Iglesia Menonita de EE. UU. y Canadá. Es miembro de la Iglesia Harrisonburg Mennonite, Virginia, EE. UU. 

    Breve cronología histórica 

    N.°1 – 1925 Basilea y Zúrich 

    • Propósito: reunirse para celebrar el cuatricentenario y publicar un libro conmemorativo. 
    • Se presentan coros de la región de Basilea (Holee y Schänzli) y se mencionan muchos cantos, incluidos los himnos Gott grüße DichGroße GottDie Sach ist Dein y Nun danket alle Gott

    N.°2 – 1930 Danzig 

    • “Congreso Menonita de Ayuda Mundial” 
    • Propósito: recibir informes de varias comunidades y organizaciones menonitas sobre la labor de ayuda humanitaria, orientación sobre la difícil situación de las comunidades menonitas en la Unión Soviética e intercambiar información sobre futuras medidas coordinadas de ayuda humanitaria. 
    • Se hace referencia al canto y se mencionan himnos específicos (Wach auf, du Geist der ersten ZeugenKein schöner Land in dieser ZeitInnsbruck, ich muß dich lassen. 

    N.°3 – 1936 Ámsterdam y Elspeet 

    • Propósito: continuar este tipo de reuniones, fortalecer los lazos como un solo cuerpo, celebrar el cuatricentenario de la conversión de Menno Simons en los Países Bajos. 
    • Se imprime primer cancionero, con los himnos en el orden en que se había previsto usarlos para cada culto (textos en alemán y holandés) 
    • Se menciona un canto no oficial en el barco mientras cruzaban el Ijsselmeer para ir a Elspeet durante una fuerte lluvia. 

    N.°4 – 1948 Goshen y norte de Newton 

    • Propósito: continuar los canales de fraternidad mundial, y de reconocimiento y aprendizaje mutuos. 
    • Se menciona el excelente canto de los miembros del Congreso, coros y cuartetos (se mencionaron varios coros y conjuntos de las regiones anfitrionas). 
    • Los archivos de MC USA contienen 43 carretes de cintas magnéticas con grabaciones de audio de esta Asamblea. 

    N.°5 – 1952 Basilea (St. Chrischona) 

    • Propósito: seguir compartiendo y estar en comunión, y un “mayor conocimiento mutuo de las congregaciones menonitas ampliamente distribuidas sobre la faz de la tierra”. (JC Wenger) 
    • Se mencionan grupos corales de Francia, Suiza, Alemania y Kansas, EE. UU. 
    • Se imprime el segundo cancionero para esta Asamblea. 
    • Se menciona el canto de La fe de nuestros padres a orillas del río Limmat, cerca de donde Félix Manz fue ejecutado por ahogamiento.  

    N.°6 – 1957 Karlsruhe 

    • Un Congreso más de la gente, con mayor asistencia (unas 1.300 personas requirieron alojamiento) y menos de la mitad de los participantes eran de Estados Unidos y Canadá. 
    • Se realizan encuestas para recabar opiniones y propuestas, se redactan y aprueban Estatutos por votación, y se crea un Comité Ejecutivo y un Concilio General (Presídium). 
    • Se elabora tercer cancionero con treinta himnos en francés, alemán, inglés y holandés. 

    N.°7 – 1962 Kitchener 

    • Se menciona por primera vez un comité de música. 
    • Se mencionan muchos coros norteamericanos. 
    • Se menciona una mayor variedad de directores de canto y organistas (a menudo solo uno o dos en Asambleas anteriores). 
    • Cuarto cancionero con cuarenta himnos en alemán e inglés. 

    N.°8 – 1967 Ámsterdam 

    • La iglesia crecía en el Sur global con más de treinta países
      representados (véase “punto de inflexión” en el artículo anterior). 
    • Se mencionan varios grupos corales universitarios estadounidenses y europeos. 
    • Quinto cancionero con 38 himnos en alemán, inglés, francés y holandés. 
    • Primer cancionero que incluye notación musical occidental. 

    N.°9 – 1972 Curitiba 

    • Primera Asamblea con más participantes del Sur que del Norte. 
    • La música se destaca de manera positiva con cantos grupales y presentaciones de grupos menonitas de América del Norte y del Sur. 
    • El sexto cancionero incluye por primera vez español y portugués, además de inglés y alemán. 

    N.°10 – 1978 Wichita: “El Reino de Dios en un mundo cambiante” 

    • Por primera vez se presentan coros de todo del mundo (incluido Rusia, recibido con muchos aplausos). 
    • Se publica el primer Cancionero Internacional, que marca el inicio en la práctica del nuevo modelo (incluye un Prefacio y una Introducción). 
    • 63 himnos con notación musical occidental, organizados en cinco capítulos por continente. 
    • Concluye con el himno Alabado sea Dios.  

    N.°11 – 1984 Estrasburgo: “El pueblo de Dios sirve con esperanza” 

    • Se usa el Cancionero Internacional de 1978 con un nuevo suplemento. 
    • El oratorio The abiding place de Esther Wiebe y Barbara Smucker fue escrito e interpretado para esta Asamblea. 
    • Je lourai l’Éternel se convierte en una canción del corazón. 
    • Numerosas presentaciones de todo el mundo

    N.°12 – 1990 Winnipeg: “Dando testimonio de Cristo en el mundo de hoy” 

    • Se publica el segundo Cancionero Internacional, estructurado de manera similar al primero. 
    • Gran afluencia de personas, presentaciones de muchos grupos.  
    • Él está contigo todo el tiempo (N.°16). 

    N.°13 – 1997 Calcuta: “Escuchen lo que el Espíritu les dice a las iglesias” 

    • Este cancionero incluye reimpresiones del cancionero de 1990 y un himnario estadounidense, además de algunas traducciones locales. 
    • Canción lema escrita para esta Asamblea por el obispo Shant Kunjam: Sun Aatma kya kahta hai sab Mandliyon se. 
    • La Aldea de la Iglesia Mundial se presenta con un escenario que brinda la posibilidad de compartir música.  

    N.°14 – 2003 Bulawayo: “Compartiendo dones en el sufrimiento y la alegría” 

    • Se publica el tercer Cancionero Internacional, que esta vez incluye representación de los cinco continentes en el comité, incluidas varias canciones con notación musical no occidental. 
    • El primer coro internacional inicia el modelo de conjunto con dos cantantes de cada continente. Una grabación previa ayudó a los asistentes a aprender la música de la Asamblea. 
    • Se presenta Hakuna akaita que se canta con frecuencia y sigue siendo una de las canciones favoritas.  

    N.°15 – 2009 Asunción: “Reunámonos en el camino de Jesucristo” 

    • Se publica el cuarto Cancionero Internacional con un prefacio que reconoce que no todos leen notación musical y se emplean decenas de idiomas, aunque la música es una fuerza unificadora. 
    • Tengan la Mente de Cristo (N.°9) se escribió para el versículo lema de esta Asamblea. 
    • Surge el canto espontáneo al cortarse la luz: Siyahamba 
    • Por primera vez, todas las sesiones plenarias se transmiten en vivo. 

    N.°16 – 2015 Harrisburg: “Caminemos con Dios” 

    • Se publica el quinto Cancionero Internacional. 
    • Tú eres todopoderoso se convierte en una canción del corazón. 
    • Se canta en lenguaje de señas un verso de En el Señor estaré siempre agradecido para un grupo grande de asistentes sordos o con dificultades auditivas. 
    • Hay muchos videos disponibles de esta Asamblea. 

    N.°17 – 2022 Salatiga: “Seguir a Jesús juntos superando barreras” 

    • Se publica el Sexto Cancionero Internacional, el primero en incluir notación musical oriental. 
    • La versión digital también es utilizada por muchos participantes virtuales debido a la pandemia mundial. 
    • Dhuh pangeran (N.°2) escrito por el menonita indonesio Saptojoadi para la Asamblea de 1978, se convierte en una canción del corazón. 

    2025 Zúrich: La valentía de amar 

    • Aunque no fue una Asamblea completa, se conmemoró el quincentenario
      del anabautismo. 
    • Cinco grupos musicales de todo el mundo ofrecen
      conciertos y participan en el culto en la catedral Grossmünster. 
    • Se utilizan canciones del Cancionero Internacional de 2022, además de Queremos paz, una canción trilingüe escrita por un menonita con un arreglo especial creado para el evento. 

    singing at MWC assembly
  • ¿Qué se gana al reunirse con otras personas creyentes de diferentes países, pero de la misma zona?

    “Más allá de participar en los programas, la gente considera que lo más memorable de las reuniones regionales es el vínculo que se crea entre quienes asisten”, afirma Miekje Hoffscholte-Spoelder, presidenta de la junta directiva de la Conferencia Menonita Holandesa. “Hacemos nuevas amistades y nos reencontramos con viejas amistades. Conectamos con otras personas creyentes que no siempre comparten nuestra misma opinión y nuestros mismos antecedentes”.

    Establecer amistades y fortalecer relaciones es una característica de las reuniones regionales. Muchas de ellas son organizadas de manera independiente por grupos dentro de la región, muchos de los cuales son miembros del Congreso Mundial Menonita. Para las personas representantes regionales del CMM, esta es una gran oportunidad para reunirse con muchas personas en el liderazgo al mismo tiempo.

    “Tenemos mucho que aprender unos de otros mientras seguimos viviendo la unidad”, afirma Bruce Campbell-Janz, director de comunicaciones y participación del CMM.

    Europa

    Large group of people lined up for photo in a courtyard of a brick building
    Una reunión entre las iglesias miembros del CMM en España

    Las iglesias menonitas europeas se reunirán en los Países Bajos del 14 al 17 de mayo de 2026 para su encuentro regional CMERK* (anteriormente MERK). Iniciada en 1972 y concebida como un evento único, se ha convertido en una especie de mini Asamblea entre las Asambleas mundiales del CMM, en la que las personas menonitas de Europa comparten ideas teológicas, encuentran puntos en común e intercambian los dones que pueden ofrecer a la comunión menonita regional.

    Miekje Hoffscholte-Spoelder añade: “Mi esposo y yo tuvimos el privilegio de asistir a la Asamblea Global en Indonesia en el 2022, pero un viaje así no es posible para todo el mundo. Es importante que conozcamos a nuestros vecinos menonitas, que adoremos y oremos juntos, y que discutamos temas urgentes, como el papel de las iglesias en el acompañamiento a las personas migrantes en Europa”.

    Las personas integrantes de las comisiones del Congreso Mundial Menonita se reunirán en ‘Mennorode’, Países Bajos, justo antes de la ‘CMERK’, para poder participar después en el encuentro regional. Las reuniones presenciales fortalecen las relaciones que sustentan el trabajo que realizan durante todo el año a través de reuniones en línea y comunicación por texto.


    America Latina y el Caribe

    large group of people lined up for photo in the drop off loop of a hotel
    Participantes en el evento latinoamericano del 500 aniversario del anabautismo en 2025.

    Las iglesias anabautistas de 16 países de América Latina se reunieron en Perú en enero del 2025 para conmemorar los 500 años del anabautismo.

    “Ha sido un momento precioso para pensar en los padres y madres que nos dejaron el camino marcado con rastros de sudor y sangre, gemidos y un compromiso en el seguimiento de Jesucristo,” dice Jaime Prieto, teólogo e historiador anabautista de Costa Rica.

    “Para mí, lo más significativo fue reunir a personas de diversas culturas para recordar el principio de todo y conocer los cambios que se han producido a lo largo del tiempo, sacando a la luz problemas, soluciones y, sobre todo, reflexiones sobre temas importantes para nuestra vida comunitaria, siempre basados en nuestros principios anabautistas,” declaró Yuri De Araújo of Brazil, uno de las varias personas participantes en YAMEN, un programa de servicio del Comité Central Menonita y el Congreso Mundial Menonita, que asistió al evento.

    Las personas menonitas de América Central y la región del Caribe esperan con interés el CAMCA (Consulta Anabautista Menonita de México, Centroamérica y el Caribe), que se celebrará del 13 al 18 de julio de 2026 en la Iglesia Nacional Evangélica Menonita Guatemalteca en Alta Verapaz, Guatemala. Al igual que la ‘CMERK’, este evento se celebra cada pocos años y atrae a un numeroso grupo de personas que desean aprender, discernir y animarse mutuamente.


    Asia 

    large group of Asian people lined up for photo
    Encuentro regionale en Asia

    Las reuniones regionales también pueden centrarse en una idea compartida para profundizar en el pensamiento y desarrollar acciones para ponerla en práctica. Las personas en el liderazgo de las iglesias menonitas de Asia, bajo el paraguas de la Red Asiática de Educación Anabautista-Menonita, se reunieron para aprender unos de otros sobre la contextualización de la teología anabautista para las iglesias de Asia. Junto con las personas en el liderazgo misionero y teológico de Canadá y Estados Unidos, se reunieron en Indonesia en el 2024 y en Tailandia en el 2025.


    America Norte

    Diverse men and women smile at camera from around lunch table.
    Los líderes norteamericanos de las iglesias miembros del MWC comparten un momento de fraternidad durante una pausa en las reuniones del Consejo General en Alemania, 2025.

    Más recientemente, el CMM organizó una reunión para personas en el liderazgo de iglesias miembro de Estados Unidos del 6 al 8 de enero del 2026. Al reflexionar sobre su experiencia como una de las facilitadoras de esta reunión, la directora de construcción de comunión del CMM, Janet Plenert, dice: “A veces, las reuniones son significativas no por lo que se decide o se logra, sino porque se da un ambiente de respeto, generosidad y amabilidad en medio de conversaciones directas y sinceras. “Nos mostramos vulnerables los unos con los otros, expresando una honestidad amable y directa. También mantuvimos conversaciones sustantivas sobre los temas que nos reunieron. Sentimos que el Espíritu de Dios estaba entre nosotros, y creemos que las oraciones de muchas personas contribuyeron a ello”.

    “Nos mostramos vulnerables los unos con los otros, expresando una honestidad amable y directa. También mantuvimos conversaciones sustantivas sobre los temas que nos reunieron. Sentimos que el Espíritu de Dios estaba entre nosotros, y creemos que las oraciones de muchas personas contribuyeron a ello”.


    África

    large group of mostly African men lined up for photo in front of building
    Un grupo de líderes de la iglesia menonita en las reuniones de la AIMM.

    “En lo más profundo de nuestro ser, siempre existe el anhelo de compartir experiencias de vida. Las reuniones regionales, ya sean organizadas de manera independiente por las iglesias locales o por el CMM, brindan ese espacio para tender puentes entre nosotros. A través de ellas, aprendemos de las luchas y alegrías de los demás, nos animamos mutuamente, colaboramos y enfrentamos el futuro juntos”, dice Danisa Ndlovu, gerente de relaciones eclesiásticas del CMM.

    “Mi región, África, tiene un estilo de vida mayoritariamente comunitario. Por lo tanto, aunque es muy diversa en términos de cultura, idioma, historia colonial y cosmovisión, las reuniones regionales nos permiten tender puentes entre nosotros”, afirma.

    Se está planeando una reunión regional para África entre las personas en el liderazgo de las iglesias miembro del CMM para el 2026.


    group of people from Asia standing together
  • Tomando acción en solidaridad

    Hay muchas razones para estar frustrados por el agravamiento de las tensiones políticas en el mundo. Las iglesias miembros del Congreso Mundial Menonita en cada región continental hacen un llamado a la oración y la solidaridad. Muchos se ven afectados por la corrupción o la violencia en sus países.

    Como anabautistas constructores de paz, ¿qué hacemos?

    “En momentos como este, debemos orar. En privado y como comunidad, expresarle a Dios nuestra ira, frustración, lamentación, esperanza y angustia”, afirma Nindyo Sasongko. Es teólogo residente en la Comunidad Menonita de Manhattan, EE. UU., y ministro de Gereja Kristen Muria Indonesia (GKMI).

    Para él, tal momento fue a finales de agosto del 2025. En Indonesia se produjeron protestas generalizadas cuando se silenció a quienes criticaban las fuertes subidas de impuestos. Un incidente en el que un vehículo blindado de la policía atropelló y mató a un mototaxista frente a la multitud que protestaba desató la indignación.

    “Los comentarios desdeñosos del gobierno sobre la voz de las personas que luchan por llegar a fin de mes y su indiferencia ante la muerte de un hombre inocente me dejaron conmocionado emocionalmente”, expresa Nindyo Sasongko.

    El 5 de septiembre del 2025, Nindyo Sasongko leyó su oración en representación del cristianismo (una de las seis religiones reconocidas en Indonesia) frente al Consulado General de la República de Indonesia en Nueva York. La protesta pacífica fue presenciada por el Cónsul General Winanto Adi.

    [Nota: esta es una versión abreviada de la oración]

    Esta noche, nos reunimos ante Ti,
    sinceros en nuestra súplica
    por el pueblo de Indonesia.
    Unidos en una sola voz:
    No por rebelión,
    sino porque sus clamores ya no pueden ser reprimidos.

    ¡Nos lamentamos!
    No, seamos valientes delante de ti:
    ¡Estamos afligidos!

    No por envidia ni rencor,
    sino por una furia justa nacida de la ansiedad,
    y del amor y la esperanza como hijos de esta tierra,
    vagando por mares extranjeros.

    Preguntamos: ¿Hasta cuándo, oh Dios?
    Abre las puertas de tu misericordia,
    para que todos los que están en la confusión puedan ver que hay intereses mayores:

    No indiferencia, sino familiaridad,
    No insensibilidad, sino compasión,
    No avaricia, sino esperanza por cada sangre de la nación.

    Abre caminos de reconciliación,
    para que cada persona pueda reconstruir la confianza
    desgarrada por la sospecha y la discordia.
    Cura las heridas de esta nación:
    las heridas de la carne por el conflicto,
    las cicatrices emocionales de la pérdida,
    y la profunda y silenciosa ira que habita en su interior.

    Que este dolor se transforme
    en el nacimiento de una nueva era,
    marcada por la justicia, la integridad
    y una paz duradera para todo el pueblo de Indonesia.

    Oh, tú, cuyo amor inquebrantable no tiene fin,
    que el clamor de los pobres no quede desatendido,
    que su sufrimiento sea aliviado,
    y que su mañana esté asegurado.

    La oración finalizó con un llamado a la actual administración para que regrese a la Constitución, tenga la humildad de escuchar los gritos de la multitud y abra el camino hacia una mayor justicia.

    Persistir incluso cuando no vemos cambios

    Desde la ola de protestas, lamentablemente, nada ha cambiado en Indonesia. Medio año después de las protestas, la situación parece haber empeorado. Entonces, ¿por qué orar por las naciones?

    “Porque la oración nos transforma primero a nosotros mismos. Ablanda nuestros corazones, reestructura nuestros deseos y nos une a la sagrada confianza en el Señor y en la comunidad que nos rodea”, explica Nindyo Sasongko.

    “Creo en un Dios que elige activamente la solidaridad con los vulnerables y protege a las viudas y los huérfanos”, declara Nindyo Sasongko. “Jesús enseñó la paz y la no violencia no solo como conceptos, sino como una forma de vida. Sigo convencido de que la no violencia es el arma más poderosa para desmantelar la desigualdad social”.

    En segundo lugar, mi optimismo se ve alimentado por una generación de jóvenes [en la diáspora] que sienten una profunda preocupación por Indonesia. En su mirada crítica y en su exigencia de la verdad, veo la mano de Dios, el Dios de la paz, trabajando entre bastidores para restaurar a Indonesia.

    “En esta verdad encuentro valentía y optimismo para afrontar los desafíos que se avecinan. Mi esperanza es que más creyentes unan sus manos en oración”, expresa Nindyo Sasongko.

    El CMM facilita la oración comunitaria por las naciones e iglesias a través de su red de oración bimensual por correo electrónico y su Hora de Oración en Línea. Únase a nosotros.


    Indonesian man teaching
  • “En estos tiempos en que la iglesia y sus miembros están siendo perseguidos y son víctimas de guerras que han dejado desconsaladas a muchas familias, es urgente situar la unidad, la paz y la solidaridad en el centro de la labor evangelizadora”, escribe el Rev. Ernest Musobwa Kishaku. Es el representante de Kivu, el cuarto distrito de la iglesia miembro del CMM Communauté des Églises de Frères Mennonites au Congo (CEFMC) en la parte oriental de la República Democrática del Congo, que está sufriendo mucha violencia.

    “El Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial representa una valiosa oportunidad para que todos nos acerquemos a las personas, sanemos las heridas internas, contribuyamos a la sanación del trauma y restauremos el tejido social que se ha visto profundamente afectado por las consecuencias de la guerra”, afirma el Rev. Musobwa Kishaku. 

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    Miembros de la congregación de Lingwaka de la iglesia miembro del CMM, Communauté Mennonite
    de Kinshasa, celebraron la comunión durante el servicio del Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial. 

    Todos los años, el Congreso Mundial Menonita (CMM) distribuye un paquete de recursos para la adoración con el fin de ayudar a las congregaciones de todo el mundo a celebrar dicho día. Un  tema común, pasajes de las Escrituras, oraciones y testimonios, ayudará a las congregaciones a participar más plenamente en la comunión, intercesión y acción de gracias con y para la familia mundial de fe.

    Este año, las congregaciones celebraron el 19 o el 26 de enero, los domingos más cercanos al 21 de enero. En esa fecha, en 1525, tuvo lugar el primer bautismo anabautista en Zúrich, Suiza.

    A continuación algunos ejemplos de cómo se celebró el Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial en nuestras congregaciones miembros de todo el mundo. 

    La Iglesia Menonita de Bhilai de la India celebró el Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial con gran entusiasmo. Se ofrecieron oraciones para los cinco continentes de parte de varios grupos, incluyendo el grupo de jóvenes, el grupo de mujeres, el consejo de la iglesia y el pastor. También se organizó un almuerzo compartido como parte de la celebración.

    La ‘Casa da Comunidade’, parte de la Iglesia de los Hermanos Menonitas de Lisboa, Portugal, utilizó la historia del buen samaritano del recurso de adoración en su culto del Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial.

    En la Iglesia Anabautista Castañeda, de Filipinas, los miembros se dividieron en cinco grupos para representar las cinco regiones continentales del CMM. En dichos grupos, hablaron sobre historias de solidaridad y paz, la escucha y el perdón, el apoyo y la perseverancia. 

    En la Iglesia Menonita de Bussum-Naarden, de los Países Bajos, siete congregaciones de la región (Ring Midden-Nederland) celebraron un culto conjunto en el que encendieron velas por todos los continentes. 

    La Iglesia Cristiana Menonita Binuangan, de Filipinas, celebró el Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial cantando Qué amigo tenemos en Jesús, Bendita seguridad, Confía y obedece y Dios, eres bueno. Algunas de las canciones se cantaron en el idioma ilocano. El ilocano es el dialecto común que se utiliza junto con dialectos locales como kankana-ey, bugkalot, ibaloi, kalanguya y otros.

    Después del culto dominical del Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial en la congregación de Mennnonitengemeinde Worms-Ibersheim, de Alemania, siguió una pausa para tomar café y pastelitos. El edificio de la iglesia se asienta en un terreno donado a la parroquia por un menonita a finales del siglo XIX. El vitral central de los tres vitrales representa a Cristo situado sobre “una base menonita”, según explica el pastor Andreas Kohrn.

    “Estamos muy agradecidos al Congreso Mundial Menonita por compartir el material del Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial, a fin de que todos podamos adorar en un mismo espíritu. Es un momento para que nos unamos y aceptemos el desafío de tener la valentía para amar a todos y crecer en solidaridad”, dice Ashisha Kumar Milap, pastor de la Iglesia Menonita Sunderganj Dhamtari de la India. 

    Organizaron un concurso de coloreo en la escuela dominical utilizando el dibujo incluido en dicho material. 

    Después de una comida compartida, hubo un intercambio entre los miembros sobre aquello que afecta la solidaridad o que ayuda a fortalecerla.

    En la Iglesia Menonita Level Ground, de Abbotsford, Columbia Británica (Canadá), los niños y niñas disfrutaron de colorear dibujos mientras la congregación oraba por la comunión anabautista mundial, destacando especialmente su solidaridad con el pueblo venezolano. 

    ¿Usted cómo celebró el Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial? ¡Envíenos sus fotos! ¡Comparta sus testimonios! Envíelos a photos@mwc-cmm.org. 


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    Continuar con la solidaridad 

    Que nuestras oraciones nos impulsen a la acción. En 2026, el Congreso Mundial Menonita se centra en la solidaridad. Los invitamos, especialmente durante este tiempo de reflexión antes de la Pascua, a unirse en solidaridad con el anabautismo mundial a través de sus oraciones. 

    Tomen una foto o un video para compartir con la familia global cómo están orando en solidaridad. Usen el texto a continuación. Envíen su foto o video a photos@mwc-cmm.org.

    Oramos en solidaridad con nuestros hermanos y hermanas de ____________ (colocar el nombre del país). 

    O

    __________ (colocar el nombre de su congregación) ora en solidaridad con nuestros hermanos y hermanas de __________ (colocar el nombre del país).