• Conozca a las nuevas personas integrantes del Comité YABs 

    “Las personas jóvenes ya están en el liderazgo en la iglesia, pero a menudo son pasadas por alto debido a su edad. Debemos reconocer que todas las personas jóvenes tienen el potencial de crecer y recibir mentoría. Con paciencia, podemos darles el espacio necesario para que exploren los dones que Dios les ha dado y los compartan con la iglesia”, afirmó Ebenezer Mondez, mentor de YABs (2022-2028). 

    Se han nombrado tres nuevas personas representantes continentales para el Comité de Jóvenes Anabautistas (YABs). Las cinco personas voluntarias integrantes del Comité, junto con una persona mentora del personal, facilitan una red de jóvenes anabautistas de todo el mundo con el fin de empoderar, apoyar y tomar decisiones. El Comité YABs también presenta al Comité Ejecutivo y al Concilio General las preocupaciones de las personas jóvenes anabautistas de alrededor del mundo.  

    Históricamente, las personas integrantes del Comité YABs eran nombradas por un período de seis años. En una etapa de la vida con frecuentes transiciones, eso es mucho tiempo. En cada período, al menos una persona integrante del Comité YABs no ha podido cumplir los seis años completos. 

    En el 2025, se ajustó la estructura, junto con el aumento de la frecuencia de la Cumbre Mundial de la Juventud (GYS). Ahora, las personas integrantes del Comité YABs tienen un mandato de tres años, y al menos dos de ellas deben comprometerse a renovar su período por otros tres años. Esto proporciona continuidad y cambio al Comité.


    Comité YABs (2025-2028)

    Asia 

    Blessing Joy Turqueza 

    Congregación local 

    Iglesia Menonita Anabautista San Juan

    Iglesia nacional 

    Iglesias Menonitas Integradas Inc. – Filipinas (IMC, por sus siglas en inglés)

    Mi recuerdo favorito de la ‘GYS’ 

    Un momento que se me quedó grabado fue cuando dirigí un pequeño grupo de discusión con las personas jóvenes que me habían asignado. En ese espacio, sentí lo profundamente unidas que estábamos por una misma fe y un mismo llamado, a pesar de nuestras diferencias. La iglesia global se volvió muy real y personal para mí.

    Recuerdo de mi primer encuentro con el CMM 

    Me causó mucha impresión ver a personas de diferentes países y culturas, hablando diferentes idiomas, adorando juntas al único Dios verdadero. Sabiendo, por supuesto, que el cielo será aún más hermoso que esto, sentí que se me había concedido un pequeño atisbo de cómo podría ser el cielo.

    ¿Cuáles son sus esperanzas con respecto a convertirse en una persona integrante del Comité YABs? 

    Quiero escuchar, aprender de las demás personas y también compartir lo que Dios me ha enseñado, para que juntos podamos contribuir al reino de Dios… y dar gloria al nombre de Dios.

    ¿Qué dones aporta usted a la iglesia mundial?  

    Espero ayudar a llegar a más personas, especialmente a las personas jóvenes, en lugares donde actualmente tenemos poca o ninguna conexión – particularmente en Asia. También espero ayudar a establecer alianzas con otros países mientras trabajamos juntos para fortalecer y edificar el cuerpo de Cristo, la Iglesia.

    Canción favorita del “CMM” 

    “Siyahamba” / “We are marching” / “Caminamos en la luz” / “Nous marchons” (Indonesia 2022) 


    Europa

    Raphael Burkhalter 

    Congregación local 

    EEMT: ‘Église Evangelique Mennonite Tavannes’ (Iglesia Evangélica Menonita de Tavannes), Suiza

    Iglesia nacional 

    Conférence Mennonite Suisse (CMS / KMS) Konferenz der Mennoniten der Schweiz ‘Conférence Mennonite Suisse (CMS / KMS) (Conferencia Menonita de Suiza)

    Mi recuerdo favorito de la ‘GYS’ 

    Adorar en unidad con nuestras diferentes lenguas y diversidades culturales. Las noches de juegos que nos unieron.

    Recuerdo de mi primer encuentro con el CMM 

    Poder reunirnos durante el Concilio General fue sin duda un privilegio que nos ayudó a establecer importantes vínculos dentro del CMM. Fue impresionante ver a personas jóvenes de otras congregaciones menonitas de todo el mundo. Encontrar puntos en común fue inolvidable.

    ¿Cuáles son sus esperanzas con respecto a convertirse en una persona integrante del Comité YABs? 

    Aprendí mucho de nuestra reunión presencial de personas delegadas de YABs 2025. ¿Cómo podemos aprender a fomentar comunidades más relacionales? Espero aprender a reconocer la belleza en la variedad de facetas en las que las personas menonitas se comprometen con su vocación común de seguir a Jesús, viviendo la unidad y construyendo la paz en todo el mundo. 

    ¿Qué dones aporta usted a la iglesia mundial? 

    Al crecer en una pequeña congregación menonita rural y bilingüe en Suiza, he aprendido que ya existe una diversidad de interpretaciones sobre la fe, la Biblia y nuestra visión de la iglesia. Vivir en el Sur Global y estudiar teología en universidades pentecostales y católicas romanas me ha marcado profundamente, y espero poder contribuir a la paz y tender puentes entre las personas jóvenes del CMM en Europa y en todo el mundo con el comité YAB.

    Canción favorita del “CMM” 

    “True evangelical faith” (India 1997, Indonesia 2022), “We want peace” (Zurich 2025) 


    Norte América 

    Liam Kachkar  

    Congregación local 

    Primera Iglesia Menonita en Edmonton, Canadá

    Iglesia nacional 

    Iglesia Menonita de Canadá

    Mi recuerdo favorito de la ‘GYS’ 

    Aprendiendo, reflexionando y orando con mi pequeño grupo en la ‘GYS’ – ¡y también disfrutando de la caminata por la naturaleza!

    Recuerdo de mi primer encuentro con el CMM 

    Asistiendo a la Asamblea 2015 en Pensilvania y charlando hasta altas horas de la noche en el ‘Messiah College’ (Universidad Messias) con personas jóvenes de todo el mundo.

    ¿Cuáles son sus esperanzas con respecto a convertirse en una persona integrante del Comité YABs? 

    El CMM me recuerda constantemente que el Reino de Dios es más fuerte gracias a nuestra diversidad y a nuestros muchos puntos en común. Esto me impacta especialmente en un mundo que con frecuencia divide, segrega y clasifica a las personas en diferentes grupos. Tengo la seguridad de que mi tiempo en el Comité YABs demostrará aún más esa fortaleza en la diversidad y la unidad que compartimos en Jesucristo. 

    ¿Qué dones aporta usted a la iglesia mundial? 

    Espero aportar al equipo una presencia tranquila, alegre y trabajadora. Soy una persona a la que le gusta reflexionar y soñar con lo que podemos lograr juntos. Espero poder conectar más plenamente con las expresiones únicas de la iglesia global a través de las interacciones con mis hermanos y hermanas de YABs y las personas jóvenes que conoceré en los próximos meses.

    Canción favorita del “CMM” 

    “Kirisuto no heiwa” / “Que la paz de Cristo esté con ustedes” (Pennsylvania 2015, Indonesia 2022) 


    Lideres responden

    Las personas integrantes del Comité YABs son nombradas para servir a toda su región continental. Para cualquier persona nombrada para un puesto de personal o voluntario en el CMM, el CMM busca el respaldo de las personas en el liderazgo de su iglesia miembro (personas delegadas al Concilio General). 

    “Además de su trabajo como pastor juvenil de nuestra Conferencia Juvenil, animando a las personas jóvenes a buscar afianzar su espiritualidad en una comprensión anabautista de la fe centrada en Cristo, Rafael también se dedica a dar testimonio de la comprensión anabautista de la fe en la comunidad ecuménica y participó en el GETI 2025 (Instituto Teológico Ecuménico Global) en Egipto. Con su enfoque pastoral y su capacidad para escuchar activamente, él será un gran enriquecimiento para las personas YABs”. —Jürg Bräker, secretario general, Conférence Mennonite Suisse (CMS / KMS) Konferenz der Mennoniten der Schweiz (Conferencia Menonita de Suiza) 

    “El amor de Liam por Cristo y la iglesia es evidente. Sabemos que el tiempo que Liam pasará en el Comité YABs será una bendición para el CMM y para la Iglesia Menonita de Canadá. Pasar tiempo juntos en adoración, oración y planificación con personas jóvenes adultas anabautistas de todo el mundo le transforma. Consideramos que es un privilegio maravilloso que una de nuestras personas jóvenes adultas experimente la rica bendición de participar en la iglesia global”. —Doug Klassen, director ejecutivo de la Iglesia Menonita de Canadá. 

    El nombramiento de Blessings Joy Turquesa para el Comité YABs servirá de inspiración a otras personas jóvenes anabautistas filipinas dentro de la ‘IMC’. Creo que Blessing Joy, por la gracia de Dios y por los dones que le ha concedido el Espíritu Santo, será útil para servir a la iglesia mundial a través del Comité YABs. Y creo que su experiencia y sus aprendizajes, a su vez, serán beneficiosos para la organización juvenil nacional de la ‘IMC’”. —Eladio Mondez, obispo moderador y director ejecutivo de ‘Integrated Mennonite ChurchesInc. 


  • De los Jóvenes Anabautistas (YABs) al Concilio General: Un camino trazado a través de la mentoría

    “La fuerza de los jóvenes y la sabiduría de los ancianos, el Señor quiere ambas”, declaró Timo Doetsch de Arbeitsgemeinschaft Mennonitischer Brüdergemeinden in Deutschland (AMBD) en Alemania.

    Él se tomó muy en serio lo que el establecedor de iglesias Lawrence Warkentin le dijo hace muchos años, al igual que los líderes de su denominación. Timo Doetsch fue el delegado para los Jóvenes Anabautistas (YABs) de AMBD en la Cumbre Mundial de la Juventud del 2015; se convirtió en miembro del Concilio General en el 2022. 

    Varios otros delegados de los jóvenes anabautistas (YABs) a la Cumbre Mundial de la Juventud (GYS por su sigla en inglés) del CMM se han convertido desde entonces en miembros del Concilio General, representando a sus iglesias nacionales en la toma de decisiones del CMM a nivel mundial. 

    Lydia Adi, delegada para el evento de YABs del 2009 de la iglesia Jemaat Kristen Indonesia (JKI) de Indonesia, se convirtió en miembro del Concilio General en 2015. Posteriormente, fue nombrada especialista de la Comisión de Fe y Vida (2018-2025). “En la GYS aprendí la importancia de la humildad y la interdependencia. Había personas de todo el mundo orando unas por otras; una incluso me contó que había soñado conmigo antes del evento”, afirmó.

    “A través de GYS vi que el Espíritu de Dios no tiene límites y obra a través de diversas culturas y expresiones de fe. Dios habla y se mueve de maneras que trascienden nuestras expectativas.”

    Mientras tanto, Gracia Felo de la Communauté des Églises de Frères Mennonites au Congo (CEFMC) en la República Democrática del Congo fue delegado de YABs en 2015 y miembro del Concilio General en el 2022.

    “Aunque no pude asistir a la Cumbre Mundial de la Juventud en Pensilvania en 2015 debido a problemas con mi visa, me conmovió el hecho de que fuéramos una gran familia dispersa por todo el mundo. No estamos solos. Somos un solo pueblo, hijos de un solo Padre, a pesar de nuestras diferencias culturales”, dijo.

    “Y como anabautista, nuestros valores compartidos son universales e interculturales. Esto ha moldeado mi forma de pensar al servir a través de la iglesia de ahí en adelante.”

    Felo Gracia

    Mentoría intencional

    La intencionalidad en el empoderamiento de jóvenes líderes formó parte de cada historia.

    La CEFMC ha implementado un sistema de mentoría y capacitación en liderazgo para jóvenes. Las prácticas incluyen programas de intercambio para jóvenes de diferentes provincias y capacitación para fortalecer las capacidades de liderazgo de los jóvenes a nivel local y nacional.

    “Todas estas prácticas nos permiten tener jóvenes que están muy comprometidos con la iglesia”, expresó el reverendo Antoine Kimbila, representante legal de la CEFMC.

    “Los jóvenes aportan valentía y fortaleza, así como habilidades tecnológicas”, declaró Gracia Felo, “Al contribuir a las operaciones de la iglesia en la actualidad, aprendemos a administrarla mejor mañana, cuando seamos llamados a mayores responsabilidades”.

    “Los jóvenes son la fuerza de la iglesia, y también su futuro. Si no saben nada de lo que la iglesia está haciendo hoy, ¿cómo pueden ayudar a que la iglesia crezca ahora, y cómo pueden tomar buenas decisiones para la iglesia en el futuro?”, expresó el reverendo Antoine Kimbila.

    Lydia Adi coincidió. “En retrospectiva, veo que JKI creó intencionalmente un espacio para que los jóvenes sirvieran, aprendieran de sus errores y crecieran. En nuestra iglesia nacional, los jóvenes han contribuido significativamente al desarrollar una base de datos digital y un sistema de archivo, revisando documentación gubernamental importante y encontrando nuevas formas de administrar las finanzas de la iglesia con mayor integridad y eficiencia. Nunca se trató a los jóvenes simplemente como ayudantes para cumplir un rol; se les consideró discípulos y líderes en formación”. 

    Generaciones sirviendo juntas

    Ya sea en la iglesia local o en nuestra comunión global, estos delegados al Concilio General destacan la importancia de que las diferentes generaciones colaboren para extender el reino de Dios. “Generaciones sirviendo juntas, no una después de la otra”, afirmó Lydia Adi.

    “A nivel institucional, un líder experimentado podría invitar a un joven a asistir a las reuniones de líderes: la primera vez, el joven observa. La segunda vez, el joven ayuda con una tarea. La tercera vez, el joven realiza la tarea mientras el líder le ayuda. Finalmente, el joven participa plenamente mientras el mentor observa”, explicó Timo Doetsch. “E incluso mientras servimos al Señor en el presente, también debemos buscar a nuestros sucesores y capacitarlos”.

    “Tal como en Lucas 10:1-3, donde Jesús preparó a sus apóstoles enviándolos de dos en dos a proclamar las buenas nuevas y a expulsar espíritus malignos”, dijo Gracia Felo.

    En su discurso a los líderes de la iglesia en el CMM, Lydia Adi dijo: “Ustedes son la mejor persona para alcanzar a su generación, y a la siguiente”. 

    A los jóvenes del CMM: “Ustedes pueden llegar a personas a las que sus mayores no pueden. Su generación y la siguiente necesitan que ustedes respondan a su llamado, que lideren con integridad, creatividad y convicción. Cuando se les empodera, se les capacita y se les guía, los líderes más jóvenes que ustedes no solo siguen su visión, sino que la expanden, asegurando que la misión de Dios continúe y crezca de generación en generación”.

    Asian woman preaching

    diverse young adults discussing
  • “Siempre he deseado ver y comprender el mundo más allá de mi entorno inmediato, aprender de diversas comunidades. Cuando conocí la visión de YAMEN para los jóvenes de aprendizaje y servicio a nivel global, lo entendí como una plataforma que me expondrá, formará y capacitará para el mejoramiento de mí mismo, de la iglesia y de mi comunidad —afirma Moses Johnson Jumbo—.

    Moses Jumbo, miembro de la Iglesia Menonita del distrito de Inen, Nigeria, se desempeñó como asistente de sociedades y presentación de informes para el CCM Chad a través del programa YAMEN desde agosto del 2024 hasta julio del 2025.

    La Red de Intercambio anabautista– menonita para Jóvenes (YAMEN) es un programa conjunto entre el Congreso Mundial Menonita (MWC) y el Comité Central Menonita (CCM). Enfatiza la expansión del compañerismo entre las iglesias de la tradición anabautista y el desarrollo de los jóvenes líderes alrededor del mundo. Los participantes pasan un año en una asignación intercultural que empieza en agosto y termina el siguiente julio.

    “Durante mi año de YAMEN, experimenté una profunda transformación espiritual. Antes, vivía según ciertos patrones sociales que consideraba normales, pero gracias a mi conexión con el centro de alabanza, los devocionales frecuentes y las conversaciones con los representantes del país, mi mentalidad se iluminó” —expresa Moses Jumbo—. “Ahora, sirviendo en la iglesia, comparto esta transformación sobre la necesidad de una mente renovada, incluso con mis amigos”.

    Estaba profundamente entusiasmado por aprender sobre Gestión de Proyectos, Evaluación e Informes (PMER) a través de su asignación.

    “Aprendí a planificar, gestionar y evaluar proyectos reales y a marcar la diferencia. Para mí, esto es más que una habilidad; se convierte en una vocación y me encanta”, afirma. “Cada vez que visitaba el terreno con el equipo, veía la importancia de escuchar las perspectivas de los demás y valorar sus contribuciones. Gracias a esto, aprendí que construir la paz no se limita a resolver conflictos, sino que también es un estilo de vida que implica comprender al prójimo”.

    En mi casa, en Nigeria, “estoy trabajando en un Proyecto de Iniciativa de Paz para establecer Clubes de Paz en mi comunidad con el fin de educar y sensibilizar a los jóvenes sobre la necesidad de rechazar el sectarismo y la violencia y abrazar la paz, la unidad y la comprensión”.

    Sueña con una red en escuelas secundarias de todo el estado de Akwa Ibom. “Esta visión nació cuando me di cuenta de que muchos de los comportamientos negativos entre los jóvenes de la comunidad se deben a cierto grado de ignorancia. A través de este club, espero crear conciencia y alternativas positivas”.

    “Servir con CCM en Chad ha tocado mis sentidos y me ha llenado de amor y propósito para continuar con el programa durante años, si eso fuera posible”, declara Moses Jumbo.

    Moses Jumbo con el coordinador del programa de CCM, Jonathan Nguerassem, y su compañera YAMENer, Beatrice Uwase, de Ruanda, trabajando en la oficina de CCM en Chad, donde sirvió como asistente de sociedades y presentación de informes.
    Moses Jumbo con el coordinador del programa de CCM, Jonathan Nguerassem, y su compañera YAMENer, Beatrice Uwase, de Ruanda, trabajando en la oficina de CCM en Chad, donde sirvió como asistente de sociedades y presentación de informes.
    Moses Jumbo durante una visita de campo, reuniéndose con una organización socia de CCM Chad.
    Moses Jumbo durante una visita de campo, reuniéndose con una organización socia de CCM Chad.
    Jonathan Nguerassem (coordinador del programa CCM) le otorga a Moses Jumbo un certificado de la Asociación Evangélica para la Paz y la Justicia, Chad, por un año de servicio y sociedad exitosos.
    Jonathan Nguerassem (coordinador del programa CCM) le otorga a Moses Jumbo un certificado de la Asociación Evangélica para la Paz y la Justicia, Chad, por un año de servicio y sociedad exitosos.

    Desde el momento en que llegué al aeropuerto, vi el cariño del equipo. Su cálida recepción me hizo sentir como en casa de inmediato. Continué viendo ese amor cada día en cómo valoraban mis opiniones, me animaban y siempre estuvieron dispuestos a apoyarme.

    El equipo siempre está abierto a mis ideas y a menudo me dicen: “Moses, si necesitas ayuda, no dudes en decírnoslo”. Estas palabras aumentaron mi confianza y fortalecieron nuestra relación.

    “Sentí la calidez de la amistad diariamente dentro del equipo; esto era genuino y me dio un sentido duradero de pertenencia”.

    “Vivir y servir con personas de diferentes culturas me ha enseñado a ver a Cristo en los demás y a extender su amor más allá de las fronteras. A través de YAMEN, he descubierto que seguir a Jesús significa convertirme en un canal de esperanza para alguien cercano a mí, mi comunidad y dondequiera que vaya.

    “Al principio, no fue fácil estar en un entorno nuevo, escuchando un idioma que no entendía y conviviendo con personas cuya doctrina era diferente a lo que estaba acostumbrado. Pero con el tiempo, comencé a ver la unidad a través de mi aprendizaje de adaptarme, amar, respetar y valorar al otro a pesar de nuestras diferencias” comenta.

    Para mí, “la valentía de amar” se hizo realidad durante mi experiencia de YAMEN en Chad. Venir de Nigeria y tomar la decisión de servir en Chad nació de la valentía. Vivir en un país, un idioma y un entorno nuevos no fue fácil al principio, pero aprendí que el amor va más allá de la comodidad o la familiaridad. Comencé a expresar mi amor a través de mi servicio a la comunidad.

    “Poco después de regresar, organicé un programa de tres semanas de capacitación en mi iglesia, ofreciendo capacitación gratuita para jóvenes en peluquería, decoración, tejido de cabello, diseño gráfico y repostería. Esta iniciativa, inspirada por la pasión por el servicio comunitario que experimenté en YAMEN, ya está dando frutos”.

    En la actualidad, Moses Jumbo trabaja como profesor voluntario en las Mennonite Star Schools de Nigeria, donde utiliza las habilidades lingüísticas que perfeccionó durante su inmersión en Chad para enseñar francés y estudios de informática.

    “Me genera gozo ver el entusiasmo y la emoción de los alumnos por aprender estas materias con ejemplos prácticos. A través de esta enseñanza, sigo compartiendo mi experiencia, forjando relaciones y fomentando una generación pacífica y con propósito”, declara Moses Jumbo.


    La Red de Intercambio anabautista– menonita para Jóvenes (YAMEN) es un programa conjunto entre el Congreso Mundial Menonita y el Comité Central Menonita. Enfatiza la expansión del compañerismo entre las iglesias de la tradición anabautistay el desarrollo de los jóvenes líderes alrededor del mundo.

    Los participantes pasan un año en una asignación intercultural que empieza en agosto y termina el siguiente julio.

    Moses Jumbo in Chad alongside the MCC country representatives Samuel Okiror, Winfred Okiror, Beatrice Uwase and a lead from a partner organization.
  • YAMEN 2024/2025 orientación en Camboya. Foto: Sarah Sarauniya Adamu

    “Esta experiencia de servicio, sin duda, fue un hermoso regalo. Descubrí que anhelaba seguir creciendo y sirviendo. Al regresar [de mi asignación de servicio], me di cuenta de que mi lugar estaba en casa, con mi comunidad de fe, pero mi corazón ardía por regresar a las comunidades indígenas mayas popti’ donde había pasado mi tiempo de servicio. Sentí que había encontrado un lugar donde podía seguir siendo parte de la construcción del reino de Dios”. 

    —Febe Madrigal, participante de YAMEN de Nicaragua, Jacaltenango Huehuetenango, Guatemala, 2022–2023 

    A primera vista, el programa YAMEN (Red de Intercambio de Jóvenes Anabautistas Menonitas) del CCM, operado en nombre del Congreso Mundial Menonita (CMM), podría entenderse como un programa de voluntariado e intercambio multicultural. Sin embargo, si vemos a YAMEN como un espacio para jóvenes que, con curiosidad, vocación de servicio y un ardiente deseo de poner en práctica sus dones y habilidades profesionales, buscan ser parte de la construcción del reino de Dios en diferentes partes del mundo, entonces YAMEN se convierte en una oportunidad para experimentar la complejidad y riqueza de la iglesia global. 

    La mayoría de los países donde opera el programa YAMEN enfrentan diferentes crisis: guerra, desplazamientos masivos, catástrofe económica, el impacto devastador de la crisis climática y combinaciones de estos diferentes desafíos. Las iglesias anabautistas rinden culto y testimonio dentro de estos contextos con el afán de responder y generar cambios en sus contextos inmediatos, llevando un mensaje de paz en medio de la violencia que las rodea. 

    En algunos contextos, las iglesias se esmeran para evitar que sus personas jóvenes sean reclutadas por grupos armados. Otras comunidades se esfuerzan por transmitir su conocimiento de la tierra a las generaciones más jóvenes para que las personas jóvenes no abandonen el campo. Las iglesias anabautistas de estos contextos ven los programas del CCM como YAMEN, IVEP y Seed como oportunidades para que sus jóvenes establezcan conexiones y adquieran conocimientos de la iglesia anabautista mundial y del mundo en general que puedan llevar de regreso a sus comunidades. 

    Diversas habilidades 

    En la orientación de YAMEN en 2024, me alegré de conocer a varios jóvenes que en sus países objetan por conciencia el servicio militar. Conocí a jóvenes que se dedican a mejorar sus comunidades mediante la agricultura, música, arte, enseñanza, contabilidad, administración e ingeniería. 

    Las diversas habilidades de las personas participantes de YAMEN nos invitan a pensar en lo rica que es la iglesia global. 

    La iglesia global está formada por congregaciones en comunidades tanto urbanas como rurales, y estas diferentes comunidades eclesiales nos enseñan nuevas formas de ver el anabautismo y nos muestran nuevas formas de encarnar el llamado a la construcción de la paz en contextos donde las personas se enfrentan a la negligencia o incluso a la violencia del estado. 

    Para las comunidades eclesiásticas, enviar a sus jóvenes lejos para un año de servicio en uno de los programas de intercambio del CCM es un paso considerable. Que un líder o lideresa joven de una congregación se ausente durante un año o más de servicio requiere un cambio, pero ese cambio puede convertirse en una oportunidad para desarrollar nuevas habilidades de liderazgo. Después de que las personas jóvenes adultas participantes en YAMEN amplían su pensamiento y adquieren conocimientos más allá de sus fronteras, regresan a sus comunidades de origen para compartir con ellas nuevas formas de ser el cuerpo de Cristo. Hace unos años, una congregación envió a uno de sus jóvenes a YAMEN, una persona con muchos dones utilizada en el equipo de alabanza y en la escuela dominical de la congregación. Para la iglesia, la partida de este joven por un año de servicio en YAMEN significó una pérdida temporal, pero con la certeza y orgullo de ser representados por ese joven en un país diferente. Este joven, proveniente de un pueblo con una población de aproximadamente 800 personas, dio la vuelta al mundo para compartir sus valores, cultura y forma de ser iglesia que había aprendido en su congregación de origen. A través de su recorrido en YAMEN, no solo encontró oportunidades para visibilizar las fortalezas y adversidades de su comunidad de origen, sino también para compartir las similitudes y diferencias de su hogar temporal. 

    Ajustes de reingreso 

    La experiencia de cada participante de YAMEN es tan profunda que, a menudo, el regreso a sus países es un desafío; algunas personas tienen dificultades para encontrar su lugar mientras se readaptan a sus propias culturas. Para las iglesias de envío, el regreso de las personas participantes de YAMEN puede ser un desafío al ver cómo sus jóvenes han cambiado a lo largo del año de servicio. Las comunidades de las iglesias de envío, a veces, pueden sentir que las personas participantes de YAMEN han cambiado tanto que están casi “perdidas”, con sus nuevas perspectivas que desafían las formas tradicionales de funcionamiento de la iglesia. 

    Recuerden esto… pero el que siembra muchas semillas, obtendrá una gran cosecha (2 Corintios 9:6b, EASY). Si bien el servicio a través de YAMEN puede traer desafíos, también puede entenderse como plantar una semilla para el futuro de las congregaciones locales, la iglesia global y el CCM. Al final del año de servicio, las semillas que se plantaron florecieron de formas nuevas, a veces inesperadas, y las personas jóvenes traen consigo nuevos dones, ideas y esperanzas para sus iglesias y comunidades de origen. 

    Al hablar con ex participantes de YAMEN, he aprendido mucho sobre cómo YAMEN moldea y transforma sus entendimientos de la iglesia. Malin Yem, quien sirvió en Haití durante el año 2018-2019, regresó a Camboya para servir como pastora asistente, incorporando lo aprendido durante su año de servicio a su ministerio. “Para mí, YAMEN me enseñó otras formas de adorar, otras formas de ser iglesia, y eso cambió la forma en que pienso y cómo veo el mundo”, compartió. 

    A lo largo de la historia de YAMEN, muchas personas jóvenes han fortalecido sus habilidades de liderazgo, ministeriales y profesionales, así como sus habilidades interpersonales y culturales. Febe Madrigal de Nicaragua explica así la naturaleza transformadora de su año en YAMEN en Jacaltenango Huehuetenango, Guatemala: “La experiencia me transformó. La convivencia con personas de diferentes culturas y la inmersión en un nuevo entorno fueron moldeando mi forma de ser, me reconstruí y aprendí mucho. Descubrí facetas de liderazgo que no sabía que tenía en mí, junto con una responsabilidad que me hizo sentir más cerca de Dios y de mi prójimo”. 

    Durante más de dos décadas, la experiencia de YAMEN ha ayudado a muchas personas jóvenes a discernir sus vocaciones y ha ampliado su visión de cómo pueden contribuir a la iglesia en sus contextos de origen. Al mismo tiempo, las personas participantes de YAMEN han ampliado la visión de las iglesias en las que han servido, abriendo una ventana a la riqueza de la iglesia global. 

    —Carolina Pérez Cano coordina los programas de servicio para personas jóvenes adultas YAMEN y Semilla del CCM. Vive en Bogotá, Colombia. 

    Una versión de este artículo apareció primero en Intersections: Teoría & práctica trimestral del CCM (Invierno 2025, Volumen 13, Número 1). 


    ​La Red de Intercambio anabautista– menonita para Jóvenes (YAMEN) es un programa conjunto entre el Congreso Mundial Menonita y el Comité Central Menonita. Enfatiza la expansión del compañerismo entre las iglesias de la tradición anabautistay el desarrollo de los jóvenes líderes alrededor del mundo.

    Los participantes pasan un año en una asignación intercultural que empieza en agosto y termina el siguiente julio. 

    YAMEN 2024/2025 orientation, Cambodia.
  • Nueva York, EE.UU. – Justo afuera de la ventana al lado de mi escritorio, en la oficina del CCM en la ONU ubicada en el 10º piso de Church Center para las Naciones Unidas, puedo ver la entrada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la bandera de Kenia, la cual de forma inesperada despierta un sentimiento de patriotismo; estoy aprendiendo a apreciar a mi país, más cuando no estoy en él.

    En mi país de origen, asistía a Eastleigh Fellowship Center, una iglesia menonita dentro de la capital, Nairobi. Mis padres son líderes en la comunidad menonita de Kenia. Tuve la noción de paz fuertemente arraigada durante mi crecimiento y esto influyó en la decisión de seguir mis estudios en relaciones internacionales como campo académico en la universidad.

    En 2015, completé mis estudios de pregrado en relaciones internacionales en la Universidad de Nairobi, donde descubrí mi interés sobre asuntos relacionados con la diplomacia internacional y cómo ésta puede ser influenciada por la teología; es decir, cómo puedo aplicar los valores bíblicos y los principios anabautistas a las estrategias diplomáticas en un entorno cargado de asuntos políticos. Así que cuando me crucé con la oportunidad de la pasantía en la Oficina del CCM en la ONU y con la convocatoria del CCM para nuevos participantes del Programa Internacional de Intercambio de Voluntarios (IVEP, por su sigla en inglés), saqué como conclusión que sería el sitio perfecto para un menonita del Sur del mundo buscando marcar la diferencia en temas internacionales.

    Había pasado cuatro años aprendiendo sobre la ONU en detalle, pero hay una gran diferencia entre aprender sobre una institución a nivel teórico o en términos prácticos. En la Oficina del CCM descubrí que la labor de la incidencia política no es tan bonita como había pensado, requiere mucha investigación y coordinación entre nuestro equipo conformado por: Doug Hostetter, director y mi supervisor, Kati Garrison, asociada del programa y en la labor de incidencia, y Emma Cabana, pasante del Servicio Voluntario Menonita. En nuestra reunión de personal de una hora de duración cada martes, tenemos un tiempo de adoración para el cual nos rotamos la dirección del espacio y todos damos nuestros informes actualizados sobre lo que estamos trabajando en el momento. Como nuevo pasante, elegí las prioridades específicas para algunos países, incluyendo RPDC (Corea del Norte), Israel y Palestina.

    Desafíos

    Soy nuevo en el trabajo de incidencia, por lo tanto, asistir a reuniones de los grupos de trabajo de ONG`s (organizaciones no gubernamentales) sobre Israel/Palestina y al Consejo de Seguridad fue algo desconocido, cargado de desafíos.

    1. Experiencia limitada

    Las Relaciones Internacionales como campo de estudio, solo permiten tener un panorama de cómo funciona el sistema internacional. Profundizando más en ello, tuve que conciliar la información que había obtenido en mis estudios con la información en el campo de trabajo.

    2. El sentimiento de desubicación sobre los temas

    En los grupos de trabajo formados por representantes bien informados de las ONG`s, a menudo me he sentido incapaz de hacer buenos aportes, no por elección, sino porque todavía estoy

    aprendiendo sobre este tipo de contenidos. Pero, cuanto más he asistido a las reuniones, más he entendido.

    3. Integración en las relaciones existentes

    Trabajar en Church Centre para las Naciones Unidas tenía un mayor sentido de relación comunitaria que de trabajo profesional. El integrarme a las estrechas redes entre organizaciones y su personal fue desafiante; pero aprendí a formar mis propias relaciones y a fusionarlas en la comunidad en general.

    La experiencia de trabajar en la Oficina del CCM en la ONU y en general dentro de la comunidad de las Naciones Unidas ha sido a la vez frustrante, esclarecedor, satisfactorio, y gratificante, tanto profesional como espiritualmente.

    A nivel profesional, he aprendido mucho sobre cómo la labor de incidencia política impregna la agenda internacional. Equipado de esta forma, ahora podré buscar maneras de aplicar el conocimiento adquirido a nivel local para ayudar a mi iglesia, comunidad y país a promover la paz y la labor humanitaria.

    Como menonita, sé que la paz es intrínseca y que se debe buscar por medio de la no violencia. El mayor desafío ha sido tratar de incorporar estas creencias en una organización motivada por la política. Cuando ciertos países quieren usar la violencia para frenar el conflicto, el CCM y otras ONG`s basadas en la fe, han trabajado de forma ardua para ofrecer alternativas éticas no violentas en busca de la consolidación de la paz. Aunque difícil, trabajar dentro de la Oficina del CMM de la ONU me ha enseñado que conciliar mis creencias como menonita con los desafíos de la política internacional es posible.

    —Moses Osiro de Kenia es el pasante de IVEP/CMM en la Oficina del CCM en la ONU (2016–2017).

    En busca de solicitantes latinoamericanos para la pasantía 2018-2019 del CMM/IVEP en la oficina del CCM en la ONU

    Los solicitantes deben ser miembros de una iglesia afiliada al CMM, ser solteros y estar entre los 25–30 años de edad. Deben dominar bien el inglés, estar comprometidos con la paz y la justicia en temas internacionales y haber cursado estudios universitarios en relaciones internacionales, ciencias políticas, sociología, historia, teología o disciplinas relacionadas. Deben tener experiencia práctica personal en trabajo humanitario, interreligioso o de justicia/paz a nivel local, nacional o internacional.

    El candidato debe llenar un formulario de solicitud IVEP de una oficina del CCM en el país origen. La fecha límite de entrega de la solicitud para la pasantía para el año 2018-2019 es octubre de 2017.

  • Nueva York, EE.UU. – Juan Sebastián Pacheco Lozano está singularmente calificado para su posición de servicio como participante durante éste año del Programa de Voluntariado de Intercambio Internacional (IVEP, por su sigla en inglés) sirviendo como pasante del Congreso Mundial Menonita (CMM) en la oficina del Comité Central Menonita (CCM) ubicada en sede de las Naciones Unidas.

    Desde 2011 a 2013, Pacheco Lozano aprendió cómo abordar asuntos de violencia, pobreza y opresión siendo uno de los 10 participantes nacionales e internacionales en el programa del CCM Semilla en Colombia.

    Pacheco Lozano, de veintiséis años de edad, miembro de la Iglesia Menonita de Teusaquillo en Bogotá, se asoció con Iglesias Hermanos Menonitas en Colombia y con organizaciones de base sin fines de lucro.

    Juan Sebastian afirma que el programa Semilla le permitió aprender y colaborar con personas de diversos trasfondos políticos, teológicos y culturales que le enseñaron cómo las comunidades de la iglesia pueden ser fuerzas positivas de cambio en sus contextos locales.

    Ahora trae toda esa experiencia adquirida a nivel local al ámbito mundial.

    En la ONU, Pacheco Lozano está trabajando en asuntos que tienen un impacto directo en sus compatriotas colombianos, incluyendo la seguridad minera, la calidad del agua y el saneamiento, así como los asuntos que reflejan las prioridades de los asociados mundiales del CCM en otras regiones del mundo.

    “Nuestros participantes de IVEP ayudan a traer la voz del Sur del mundo a nuestra labor en la ONU,” señala Doug Hostetter, Director de la oficina de la ONU del CCM. “Traen pasión por el trabajo en temas de paz y justicia basados en sus contextos locales.”

    Los pasantes de la ONU proceden de congregaciones de iglesias miembros del CMM en América Latina, África y Asia. Actualmente el CCM está aceptando solicitudes para un pasante de Asia para el período 2017–2018.

    Pacheco Lozano por ahora destaca de su trabajo en la ONU la oportunidad de escuchar hablar al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, en la Asamblea General de la ONU en septiembre de 2015, sobre el proceso de paz entre el gobierno y el grupo insurgente denominado Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

    Pacheco Lozano escuchó con un sentido renovado de esperanza mientras el presidente de su país describía los nuevos adelantos en el proceso y declaraba, “Colombia está en la senda hacia la paz.”

    Para la participante de IVEP (2008–2009) Tigist Tesfaye Gelagle, servir en la oficina de la ONU del CCM le ayudó a moldear su carrera y la alentó a desempeñarse en roles de liderazgo en la comunidad del CMM.

    Al regresar a su casa en Etiopía, ha servido con organizaciones internacionales sin fines de lucro, incluyendo a Mennonite Economic Development Associates (MEDA). Inspirada por su experiencia en la ONU, obtuvo una Maestría en Desarrollo Económico en 2013 y actualmente se encuentra cursando un postgrado en estudios bíblicos y teología.

    Además, se desempeñó como representante de África para el Comité de Jóvenes Anabautistas del CMM (2011–2015) y ahora es mentora del Comité actual. Ella fue una de las oradoras de los Jóvenes Anabautistas s en Pennsylvania 2015.

    Artículo de Rachel Sommer, CCM

    Un comunicado conjunto del Congreso Mundial Menonita y el Comité Central Menonita.

  • Nueva York, Nueva York, EE.UU. – JeaHyun Nham de República de Corea (Corea del Sur) es la última pasante del Congreso Mundial Menonita (CMM) que pasó a formar parte del personal del Comité Central Menonita (CCM) en la oficina de las Naciones Unidas. Fue un nombramiento conjunto del CMM y del CCM.

    Nham es miembro de la iglesia Jesus Village Church en Chuncheon, República de Corea. La iglesia, que fue fundada en 1996, sigue el modelo del espíritu de los primeros anabautistas.

    En República de Corea, Nham es una estudiante universitaria no licenciada en Underwood International College en Seúl, especializándose en Estudios Internacionales y en Literatura y Cultura Comparativas. También ha trabajado en un centro de refugiados en Seúl, ayudando a personas de otros países a procesar su estatus de refugiados.

    El año pasado, Nham fue una estudiante de intercambio en la Universidad de California, Berkeley. Después de su año en Nueva York, ella terminará su último año de universidad en República de Corea.

    Nham supo por primera vez sobre el CCM cuando ella y su familia visitaron el Centro de Recursos Materiales del CCM de la costa este en Ephrata, Pensilvania, hace seis años, durante el año sabático de su padre en Cleveland, Ohio.

    “Me enteré de todos los suministros que el CCM envió para ayudar a los refugiados coreanos durante la guerra de Corea,” dijo Nham. “Sin la mano de ayuda de organizaciones como el CCM, hubiera sido imposible para el pueblo coreano surgir de entre las cenizas de la guerra de Corea.”

    “Me di cuenta de que el CCM pone en práctica el amor de Jesús por la humanidad, ya que comparte una porción de su amor a través de su asistencia. Estoy ansiosa por pasar la antorcha del amor a muchas otras naciones en el mundo al unirme a la misión del CCM en la oficina de la ONU.”

    Nham es la séptima pasante del CMM en realizar esta labor. Todos los pasantes han recibido el apoyo del CMM y han participado del Programa Internacional de Intercambio Voluntario del CCM (IVEP), una oportunidad de servicio para jóvenes adultos fuera de Canadá y los Estados Unidos, dijo Doug Hostetter, director de la oficina del CCM en la ONU.

    Durante su pasantía de un año, que comenzó en agosto, Nham espera aprender más sobre cómo funciona el CCM dentro de la comunidad de las Naciones Unidas para construir puentes de entendimiento entre los pueblos y las naciones. Ella también traerá consigo su propia trayectoria y experiencia en la consolidación de la paz.

    “Me gustaría, de forma particular, aportar una voz de Corea hacia la reconciliación y la paz a los esfuerzos para poner fin a la cruenta guerra que ha dividido a la península de Corea en el paralelo 38 desde hace 60 años,” dijo Nham.

    “Cuando voy al trabajo, veo el graffiti en la pared del metro de Nueva York que dice, ‘La injusticia en cualquier parte es una amenaza a la justicia en todas partes (Martin Luther King, Jr.).’ Quiero ser como una agricultora de Dios, erradicando la raíz de la injusticia, plantando en la tierra las semillas de la paz y la reconciliación.”

    Todos los pasantes han traído consigo a la comunidad de las Naciones Unidas la voz y las preocupaciones de sus iglesias” dijo Hostetter.

    “Han trabajado arduamente para construir una comunicación sólida entre sus congregaciones e iglesias nacionales en sus respectivos países y la comunidad mundial de diplomáticos y organizaciones no gubernamentales de fe en las Naciones Unidas,” dijo.

    Los pasantes también compartieron sus fe y trabajaron hacia un entendimiento entre los anabautistas del norte y del sur del mundo al pasar tiempo de adoración con las iglesias Menonitas y Hermanos en Cristo en Canadá y en los Estados Unidos.

    Hostetter afirma que después de completar las pasantías, los pasantes se han involucrado más en sus iglesias locales y que a menudo participan en el trabajo de la Red de Jóvenes Anabautistas (YABs) del CMM.

    El proceso de búsqueda del pasante para el año 2014 comienza en diciembre. Los solicitantes deben ser miembros de una iglesia afiliada al CMM; solteros; entre 22 y 30 años de edad; con fluidez en el idioma inglés; y con interés y algunos estudios a nivel universitario en asuntos internacionales, estudios sobre la paz, el desarrollo o ámbitos relacionados. El lugar de origen es rotativo; el próximo pasante será de América Latina.

    Se invita a los candidatos interesados a ponerse en contacto con la oficina del CCM en su país para obtener formularios de solicitud del IVEP, o con Lynn Roth, representante del CMM de América del Norte a la siguiente dirección de correo electrónico: LynnRoth@mwc-cmm.org.

    Artículo escrito por el personal del CCM

    Comunicado conjunto: Congreso Mundial Menonita y Comité Central Menonita

  • Vientián, RDP de Laos – Godswill Muzarabani se crió en Zimbabwe, entre dos culturas. Su padre era shona, grupo étnico mayoritario, y su madre era ndebele, grupo étnico minoritario. Estas clasificaciones generan, en el peor de los casos, violencia entre los grupos y, en el mejor de los casos, constituyen una distinción aceptada.

    Godswill se desenvuelve en la cultura y el idioma de ambos grupos por igual. “Soy una persona que puede identificarse con cualquiera”, dijo.

    Esta habilidad le fue muy útil cuando viajó a la Republica Democrática Popular de Laos con ¡YAMEN! en 2011 y 2012. Allí aprendió a respetar las distintas religiones e interpretaciones de la paz, y logró valorar y relacionarse con otras personas.

    La Red de Intercambio de Jóvenes Anabautistas Menonitas (¡YAMEN!) es un programa conjunto del Comité Central Menonita (MCC) y el Congreso Mundial Menonita (CMM), que envía a jóvenes adultos de iglesias miembros del CMM del Sur del mundo a otros países del Sur del mundo en pos de experiencias de aprendizaje intercultural y servicio.

    En cuanto a su viaje a Laos, la mayor preocupación de Muzarabani era cómo se adaptaría a vivir entre budistas e hindúes, habiéndose criado en un país mayorita- riamente cristiano.

    “Creía que iba a ser imposible”, decía Muzarabani, y pensaba: ‘imagínate vivir con alguien que no crea como yo’. Y cuando llegué fue incluso peor porque hasta teníamos que trabajar con budistas”.

    En poco tiempo Muzarabani aprendió a respetar a los budistas por su estilo de vida pacífico. El modo amable en que reaccionan ante un error o cómo conciben el conflicto, lo llevó a concluir que los budistas eran aún más pacíficos que los cristianos.

    En Zimbabwe es común que los conflictos políticos o personales se resuelvan a los golpes, dijo Muzarabani, pero en la RDP de Laos, los conflictos están relacionados con el corazón. La creencia es que “si ofendes a alguien, debes tener cuidado porque podrías lastimar su corazón”. Yprosigue diciendo que, debido a esta creencia, los laosianos tienden a permitir que la gente se aproveche de ellos y que los ricos los exploten.

    “Si pudiera, mezclaría las dos socieda- des: los laosianos no pelearían; sabrían protestar de forma no violenta”, dijo. “Si mis compatriotas tuvieran en cuenta el corazón así como lo hace esta gente, no estarían peleando, pero sí protestarían. Los soldados no nos golpearían porque sabrían que eso nos lastimaría por dentro.”

    La tarea que ¡YAMEN! le asignó a Muzarabani era enseñar inglés en una escuela secundaria y promover la paz a través de “Mittapab”, un club de estudiantes secundarios. Muzarabani se graduó en la Universidad Solusi de Zimbabwe con una Licenciatura en Estudios sobre Paz y Conflicto.

    Conforme iba ganándose su respeto y perfeccionando el idioma lao, los estudiantes buscaban la oportunidad de hablar con él y le preguntaban sobre su cultura y creencias, y él sobre las de ellos.

    Conversaban sobre las diferencias, como el color de piel, pero también sobre las muchas similitudes: la pobreza, la música y el valor de la familia extendida; también sobre la religión.

    “Aquí algunos son musulmanes; otros creen en espíritus. Pueden converser sobre sus respectivas religiones. En algunos casos, la gente se convierte al cristianismo a partir del ejemplo de otra persona. Aprendí a darle la posibilidad al otro para que cambie en vez de juzgarlo e intentar convertirlo.”

    Al ver que estaba dispuesto a escuchar, aprender y compartir, los laosianos lo trataron como si fuera un lugareño. “Tú no eres extranjero; eres uno de nosotros”, le dijeron.

    Si le otorgan la visa el próximo año, Muzarabani será pasante del CMM en la Oficina del MCC en las Naciones Unidas, a través del Programa Internacional de Intercambio de Voluntarios.

    Muzarabani dijo que desea volver a Zimbabwe en algún momento y quedarse allí mucho tiempo. Como hermano mayor, desea cumplir con la responsabilidad de cuidar a su familia y colaborar con su familia extendida.

    Además, se encuentra deseoso de transmitir a sus propias culturas ndebele y shona lo aprendido en Laos, como también lo que aprenderá en EE.UU., y promover la paz entre los jóvenes y en su iglesia.

    Linda Espenshade, coordinadora de noticias del MCC U.