• Perspectivas — Zimbabue

    Los efectos duraderos de la Asamblea del CMM de 2003 en la música de las congregaciones de Zimbabue 

    Mi primer encuentro verdadero con el CMM fue en la Asamblea de 2003, realizada en Bulawayo, Zimbabue, aquí en África. Efectivamente, fue una experiencia asombrosa de adoración internacional y multicultural. Los sonidos musicales de diversas culturas y tradiciones se fundieron en armonía, dejando una huella imborrable en mi alma. 

    Dicha experiencia despertó una pasión por la música de adoración del mundo que sigue inspirándome a mí y a la mayoría de los miembros de la Iglesia de los Hermanos en Cristo, ¡incluso hasta el día de hoy! 

    La Asamblea del CMM de 2003 en Zimbabue marcó un acontecimiento significativo para la comunidad anabautista mundial. Esta reunión ha tenido efectos duraderos en los estilos musicales de las congregaciones locales de Zimbabue. Dicha influencia se puede apreciar en la fusión de ritmos tradicionales zimbabuenses con himnos occidentales y música cristiana contemporánea. 

    Música tradicional de Zimbabue y adoración anabautista 

    En Zimbabue, la música tradicional es parte integral de la identidad cultural. Instrumentos de percusión como tambores, sonajeros y maracas se utilizan comúnmente en el culto. 

    Después de 2003, algunas congregaciones de los Hermanos en Cristo comenzaron a incorporar estos elementos en sus cultos, fusionándolos con instrumentos occidentales como guitarras y teclados, creando un sonido único con el que se identifican los fieles locales. 

    De hecho, la mayoría de las congregaciones de Zimbabue acompañan la música de adoración con instrumentos musicales. Esto se ha extendido incluso a las congregaciones rurales, donde los fieles solían limitar su canto a los coros. 

    Influencia de la música anabautista 

    La Asamblea del CMM reunió a músicos de diversas tradiciones anabautistas. Esta experiencia propició la adopción de canciones tales como, “¡Sobre mi cabeza, oigo música en el aire!” (canción folclórica afroamericana con ritmo zimbabuense en las congregaciones locales). 

    Muchas iglesias comenzaron a utilizar canciones con una mezcla de himnos tradicionales y canciones de adoración contemporáneas de África y América Latina. 

    El cambio a favor de elementos tradicionales fue bastante evidente al fomentar la realización personal y la adoración en el contexto africano. Esto impulsó el movimiento en el canto, algo que se da de manera natural en los habitantes autóctonos de África.  Interpretaciones tales como “Hakuna akaita” (No hay nadie como Jesús) y “Jes’ uya khazimula” (Jesús siempre brilla), adquirieron un nuevo significado y popularidad como influencia directa de la música anabautista. 

    Varios otros coros en idiomas “extranjeros”, como “Obrigado Senhor” (Gracias, Jesús), y canciones de la Asamblea de 2003, de Zimbabue, también integran parte de la música de adoración local. 

    Impacto en la adoración  

    La fusión de estilos musicales ha influido en las prácticas de adoración. Los cultos son más participativos, con los miembros cantando en ndebele, shona e inglés. Algunas iglesias han introducido la danza, incorporando movimientos tradicionales zimbabuenses. 

    Este cambio ha hecho que el culto sea más expresivo y relevante para la cultura local. 

    La Asamblea del CMM en Zimbabue contribuyó en gran medida a estimular indirectamente que las congregaciones locales valoraran la diversidad cultural en la música de adoración. 

    Cantar canciones de un himnario compartido como el cancionero del CMM, ha repercutido en las congregaciones. Las canciones en común fomentan un sentido de unidad y una experiencia de fe compartida entre los miembros de la congregación. Los vincula con una comunidad más amplia de creyentes de diferentes culturas y lugares. 

    Desafíos y oportunidades 

    Si bien esta fusión musical ha enriquecido el culto, también ha presentado desafíos. Algunas congregaciones se esfuerzan por encontrar un equilibrio entre la tradición y la innovación. Los miembros mayores preferirían himnos tradicionales, mientras que los más jóvenes suelen preferir estilos contemporáneos. Esta brecha generacional requiere una gestión cuidadosa de parte de los miembros jóvenes y de los líderes de la iglesia. 

    Los jóvenes del distrito de Bulawayo de la Iglesia de los Hermanos en Cristo, han tomado la iniciativa de integrar a todos mediante la creación del Coro Juvenil del Distrito de Bulawayo. El grupo ha transformado los himnos tradicionales para que sean más accesibles a todas las edades, utilizando instrumentos locales y occidentales en sus grupos de alabanza dirigidos por jóvenes. 

    La Asamblea del CMM de 2003 impulsó un movimiento en torno a la adoración contextualizada en las congregaciones de la Iglesia de los Hermanos en Cristo de Zimbabue. Al adoptar las tradiciones musicales locales, las iglesias han creado experiencias de adoración que son auténticamente zimbabuenses y, a la vez, están vinculadas mundialmente. 

    Esta mezcla de estilos refleja el énfasis anabautista en la comunidad y la pertinencia cultural. 

    A medida que las congregaciones de Zimbabue continúan evolucionando, su música sigue siendo un testimonio del poder de la fe expresada a través de la cultura local. 

    Los efectos más duraderos que ha dejado el CMM son la participación emocional y espiritual, la vinculación y el intercambio cultural y, sobre todo, lo que se ha despertado en cuanto a sentimientos de gozo, reverencia y contemplación, que realzan realmente las experiencias de adoración. 

    Nelson G Muzarabani, miembro de la Iglesia de los Hermanos en Cristo Entumbane, de Bulawayo, Zimbabue, y anciano de la misma, se desempeñó como secretario de la Convención durante casi diez años. Como músico de formación, participa activamente en el ministerio musical de la iglesia, y también en otros proyectos. Está jubilado del sector público y privado, donde trabajó durante poco más de 35 años como educador, investigador, historiador, archivista, administrador y gerente. 


  • De izquierda a derecha, el Secretario General John M. Sean del KMKT y el Secretario General Emmanuel Hagai, Secretario General del KMT.
    Foto: Liesa Unger

    La Asamblea del CMM se queda en África Oriental.

    “Construir juntos el cuerpo de Cristo y fortalecer la comunión global [es la visión para recibir a la iglesia anabautista mundial]”, expresa el obispo Nelson Kisare, Kanisa la Mennonite Tanzania.

    El Comité Ejecutivo del Congreso Mundial Menonita aceptó la invitación de las iglesias miembro de Tanzania para ser sede de la Asamblea Mundial 18 en el año 2028. Este encuentro de cinco días, que reunirá a anabautistas de alrededor del mundo, tendrá lugar durante las dos primeras semanas de junio. El tema se está definiendo.

    Hay más de 46.000 menonitas en Tanzania en dos iglesias miembros del CMM: Kanisa la Mennonite Tanzania (KMT) y Kanisa La Mennonite La Kiinjili Tanzania (Iglesia Evangélica Menonita de Tanzania).

    “Prevemos la asistencia de entre 1500 y 2000 participantes de fuera del continente, y entre 500 y 1000 de otros países africanos”, afirma Liesa Unger, responsable de eventos internacionales. “Los líderes de la iglesia tanzana esperan que más de 2500 participantes locales se unan a la Asamblea entera y otros 200 al culto masivo de clausura del sábado”.

    KMT es la iglesia menonita nacional más antigua de África Oriental, fundada en la década de 1930. Oleadas de avivamiento religioso recorrieron Tanzania entre las décadas de 1940 y 1960. Evangelistas tanzanos de iglesias menonitas llevaron el evangelio a Kenia, estableciendo allí la iglesia menonita.

    En 1971, el nombre de la iglesia nacional se cambió del inglés al suajili, reflejando el liderazgo africano de la iglesia, que había comenzado con el nombramiento de los pastores Ezekiel Muganda y Andrea Mabeba en 1950 y el nombramiento del obispo Zedekiah Kisare en 1964. Actualmente, Emmanuel Hagai sirve como secretario general y Nelson Kisare como obispo presidente.

    KMKT se formó en 1988 como una extensión de KMT. En 2005, fueron reconocidos como iglesia por su gobierno nacional. Su misión se centra en compartir el evangelio, involucrar a los jóvenes en el seguimiento de Jesús y la participación en las actividades de la iglesia, así como en servir a la comunidad mediante la donación voluntaria de sangre y la ayuda a los pobres. Actualmente, John Sean sirve como secretario general y Lameck Manji como obispo presidente.

    En Tanzania, los menonitas administran varias escuelas, desde primaria hasta educación postsecundaria, así como diversos hospitales y centros de salud.

    “Nuestro caucus para África apoya esta invitación para que nuestra familia anabautista mundial venga a Tanzania”, afirma Samson Omondi, representante de África ante el Comité Ejecutivo y obispo de la Iglesia Menonita de Kenia.

    African women's choir stand at the front of the church
    Los coros forman parte de los cultos dominicales en las congregaciones de KMT, como esta en Arusha.
    Foto: Liesa Unger

    “Esperamos ofrecer opciones de asamblea dispersa no solo en Tanzania, sino también en otras partes de África Oriental”, afirma Nelson Martínez, coordinador de logística. (La asamblea dispersa son recorridos que se realizan antes y después de la Asamblea reunida y que permiten a grupos más pequeños conocer la región y participar en el culto con congregaciones locales).

    La nueva sede para la Asamblea tuvo que ser seleccionada con tan solo dos años de antelación al evento, después de que el anfitrión previsto, MKC en Etiopía, retirara la invitación.

    “Durante años, nuestro sueño ha sido celebrar la Asamblea 18 en África. Esto pone fin a nuestra década de Renovación, conmemorando los 500 años del Anabautismo con una celebración en el continente donde el Anabautismo crece con mayor rapidez”, declara César García, secretario general del CMM. “Esperamos con ilusión esta oportunidad para construir relaciones y profundizar nuestra comprensión de los hermanos y hermanas en Tanzania, mientras participamos en el intercambio mutuo de dones a través de este encuentro masivo”.

    “A pesar de algunos desafíos previstos, creemos que celebrar la Asamblea en Arusha será una experiencia única y positiva. El hecho de que se realice en un lugar relativamente pequeño nos ayudará a estrechar lazos. La participación de las iglesias traerá alegría y mucha ayuda a la Asamblea”, afirma Liesa Unger.



  • Winnipeg, Manitoba, Canadá – La iglesia en Tanzania experimentó un periodo de avivamiento entre los años 1940–1980 y los líderes de Kanisa la Mennonite Tanzania (Iglesia Menonita de Tanzania o KMT por su sigla en inglés) están listos para recibirlo de nuevo. Los recién elegidos obispos han copartido su visión de expandir la iglesia menonita en Tanzania en un millón de personas.

    En enero del 2017, varios retiros propiciaron la rotación de más de la mitad de los obispos de KTM: cinco nuevos líderes jóvenes (menores de 55 años en comparación con la edad usual de más de 60) se unieron a los tres líderes antiguos para crear un plan para el avivamiento, soñando con una congregación Menonita en cada pueblo de Tanzania.

    Los obispos, que supervisan 230 pastores en iglesias que reúnen 65,000 miembros, tienen un plan estratégico para compartir el evangelio con un millón de personas para el 2034 (año en que se celebra el aniversario número 100 de la Iglesia Menonita en Tanzania). Cada miembro traerá una nueva persona a la iglesia cada año.

    KMT es una iglesia fuerte, dice el Obispo Amos Muhagachi de la diócesis de Dodoma, pero se había quedado estancada. Siendo una de las iglesias menonitas nacionales más antiguas de África, KMT envió trabajadores a plantar congregaciones menonitas en Kenia, además, su escuela bíblica en Bukiroba trae pastores desde Uganda, Burundi, Ruanda y Kenia con la finalidad de prepararlos.

    Últimamente, dice Muhagachi, “Hay una explosión de evangelismo; el Espíritu Santo se está moviendo”.

    Personas con edades entre 14- 45 años representan un 75% de la población de KMT. “Me corrían lagrimas por el rostro al ver gente joven asistiendo a la iglesia”, dice Muhagachi. Una iglesia que el visitó tiene tres coros de jóvenes conformados por 20 miembros cada uno.

    El crecimiento en el instituto bíblico muestra que las congregaciones ya están inspiradas para alcanzar a otros. “Las aplicaciones nunca van más allá de 50 personas, pero este año hay más de 100”, dice Muhagachi.

    Los estudiantes deben pagar 100.000 chelines tanzanos para la matrícula. Las contribuciones de las congregaciones locales ayudan a sufragar otros costos: comida, pintura y sillas para los salones. Las Iglesias también se han ofrecido a subsidiar las tarifas que deben pagar los estudiantes.

    Los líderes eclesiales buscan formación en Biblia y liderazgo para aprender más sobre construcción de paz, especialmente debido a la significativa minoría de musulmanes en Tanzania. KMT aprobó una enmienda constitucional para permitir la ordenación de mujeres para el ministerio, y busca becas para hacer posible la formación.

    “Nunca había sentido este tipo de movimiento”, dice Muhagachi.

    “Me siento inspirado por la sed de llegar a los potenciales millones de tanzanos que aún no han

    entrado en el pacto con Dios a través de Cristo”, dice el recientemente elegido obispo de Dar es Salaam Nelson Kisare, citando Mateo 28,19- 20. “Por lo tanto, no tenemos ninguna razón para dudar del éxito de la visión de KMT para el 2034, porque Dios está con nosotros.”

    — Comunicado de prensa del Congreso Mundial Menonita escrito por Karla Braun con archivos de Debbi DiGennaro y Emily Jones, Eastern Mennonite Missions

    *Artículo actualizado el 27 de junio del 2017

    Conozca a uno de los nuevos jóvenes obispos de Kanisa la Mennonite Tanzania (Iglesia Menonita de Tanzania):

    Con formación en economía y administración en Tanzania, Sur África y el Reino Unido, Nelson Kisare trabajaba en uno de los bancos más grandes de Tanzania mientras servía en la iglesia como tesorero y era reconocido como un anciano de la congregación. Sin embargo, sintió “el llamado a hacer la obra de Dios como pastor del rebaño de Cristo y guardián de la fe de los apóstoles”, y se retiró de los servicios bancarios en 2015.

    Kisare fue elegido como pastor en las congregaciones de Upanga, Tegeta y Tabata Segerea en Dar es Salaam, asimismo fue seleccionado como vicepresidente de la diócesis oriental del KMT en junio de 2016, luego estuvo entre los cinco nuevos obispos con menos de 55 años de edad que fueron nombrados en enero del 2017.

    “Como obispo de la diócesis oriental de KMT, soy responsable del liderazgo básico y la supervisión de una iglesia que proclame el evangelio de Jesús, asimismo debo encargarme de mantener el bienestar espiritual del rebaño y ser un ejemplo de vida justa y piadosa”, dice Kisare.

    Kisare y su esposa Rachel tienen cuatro hijos (John, Frank, Imani, Happy) y cuidan de una niña huérfana cubriendo sus gastos escolares y su manutención albergándola en su casa.

  • El señorío de Cristo prevalece sobre las visas denegadas, los conflictos étnicos y las diferencias interdenominacionales.

    Por Conni Faber

    Harrisburg, Pensilvania, EE.UU – Nzuzi Mukawa es pastor y educador en la iglesia de los hermanos menonitas de la República Democrática del Congo. El 23 de julio desafió al público a salir de la Asamblea Mundial Menonita, siendo hombres y mujeres reconciliados con Dios y con los otros.

    Nzuzi Mukawa

    El conflicto en el texto que Makawa utilizó, 1 Samuel 25:1-35, comienza con una persona: Nabal. Siendo un hombre rico pero insensible, rechazó el pedido de ayuda de parte de David. En consecuencia David buscó venganza.

    La solución a este conflicto también comenzó con una persona: Abigail. Cuando David aceptó el regalo que ella le había presentado en señal de reconciliación, en consecuencia, el problema fue resuelto.

    “¿Por qué hay tanto conflicto en el mundo”? preguntó Mukawa. “Porque las personas están siguiendo las ideas de Nabal”.

    Cuando las personas toman ventajas por poseer bienes económicos, buena educación y poder, el resultado es el conflicto en la familia, conflicto entre países, inclusive en la iglesia.

    “Necesitamos hombres y mujeres que adopten la actitud de Abigail, personas orientadas a los otros”, dijo Mukawa.

    La reconciliación es trabajo de Dios, dijo Mukawa refiriéndose a 2º Corintios 5:17-20. “En el momento en él que éramos enemigos de Dios, él vino a nosotros y nos reconcilió en Cristo Jesús”.

    “[Es el único] nombre que se nos ha dado con el cual podemos ser salvos”, dijo Mukawa.

    Dios insta a sus discípulos a proclamar la cruz y a trabajar por la resolución de los conflictos. Mukawa citó algunos ejemplos actuales alrededor del mundo para hacer un llamado a la resolución de conflictos étnicos, tribales y raciales.

    La Asamblea del CMM es la representación de la gran diversidad que se regocijará en los cielos, dijo Mukawa. “Estoy feliz por ese día”.

    Los saludos ecuménicos por parte de los representantes del Concilio Mundial de Iglesias, la Federación Mundial Luterana y la Conferencia Mundial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, resaltaron el compromiso de los anabautistas por la paz y la reconciliación.

    A pesar de la ausencia de algunos de los cantantes, la noche africana estuvo enérgica con mucho entusiasmo. El coro de Zimbabwe está compuesto de unos 40 cantantes. Sólo cinco representaron al coro de Kenia y otros 25 no obtuvieron la visa.

    El maestro de ceremonias Don McNiven guió al público en un momento de silencio y oración por todos aquellos a quienes les fueron negada la visa y por consecuencia no pudieron asistir al Congreso.

    Connie Faber es editora del Christian Leader. Ella es parte del equipo de editores del Meetinghouse para la sesión plenaria en la Asamblea XVI.

  • Mwanza, Tanzania Obispos de Kanisa la Mennonite Tanzania (Iglesia Menonita de Tanzania) y la Iglesia Menonita de Kenia procuran satisfacer la necesidad de capacitación asequible para pastores de las aldeas.

    Para ello, se han asociado con Joe y Gloria Bontrager, obreros de las Misiones Menonitas del Este y oriundos de Estados Unidos, que han elaborado e implementado un programa de estudios de nivel básico y un modelo viable para capacitar a líderes de la iglesia.

    Los Bontrager viajan a diferentes localidades para dar inicio al programa a partir de un seminario, “Capacitar a capacitadores”. Al enseñar el material básico y mostrar un modelo pedagógico, preparan a los líderes locales con todo lo necesario para realizar la capacitación por su cuenta, que consta de doce materias y dura dos años.

    Hasta la fecha han llevado adelante quince seminarios “Capacitar a capacitadores”, en siete de las diez diócesis de Kanisa la Mennonite Tanzania y en cinco de las siete diócesis de la Iglesia Menonita de Kenia. En muchas ocasiones, los obispos también estuvieron a cargo de los seminarios; tal fue el caso del obispo Albert Randa, de la diócesis de Mwanza de Tanzania, donde dictó un curso sobre política eclesiástica a aspirantes a la ordenación.

    El programa tiene un gran impacto en las iglesias dado que el plan de estudios está diseñado para abordar directamente los vacíos en la interpretación bíblica y denominacional de los pastores. Por ejemplo, los líderes solicitaron que se les impartiera una clase específicamente sobre elementos distintivos de los menonitas. Se dieron cuenta de que muchos feligreses no sabían qué principios distinguían a los menonitas de otras denominaciones.

    Otra razón para el impacto que produce el plan de estudios es la modalidad de instrucción de los Bontrager. La enseñanza en África se basa frecuentemente en ponencias y aprendizaje de memoria, pero Joe y Gloria enfatizan el proceso de elaboración personal, la reflexión y debate. El material de estudios no se centra meramente en transferir información, sino en propiciar el diálogo sobre cómo llevar el material a la práctica.

    Los líderes de la iglesia sostienen que estas enseñanzas hacen posible que la capacitación para el liderazgo de los pastores sea accesible y asequible, permitiendo que los líderes que surjan puedan seguir cumpliendo con sus responsabilidades personales y familiares. Además, empiezan a observar que la capacitación da resultado en tanto los estudiantes comparten sus conocimientos con otros.

    -Adaptado de un artículo por Chris Fretz y Amanda Miller, Misiones Menonitas del Este (EMM)

  • Nairobi, Kenia – Los obispos menonitas de Kenia y Tanzania formaron una junta de misiones durante su reunión anual llevada a cabo en agosto en la Mennonite Guest House (Casa de Huéspedes Menonita). “Ya no somos iglesias que solamente reciben misioneros, sino que somos iglesias que envían misioneros,” declararon los líderes de las iglesias.

    EMM tiene una historia de 78 años de labor entre las iglesias de África Oriental. “Es inmensamente satisfactorio ver esta expresión de la madurez y la pasión de las iglesias por las misiones,” dijo Aram DiGennaro, representante regional de EMM para el África Oriental.

    La nueva junta de misiones, llamada International Mennonite Mission of East Africa (Misión Menonita Internacional del África Oriental), o IMMEA (MMIAO), refleja la convicción de los obispos de que los africanos orientales tienen lo que se necesita para hacer misiones en su continente.

    Los líderes concuerdan en que sus iglesias deben llegar a ser más abiertas a las misiones. Su primer paso será la creación de un programa de entrenamiento para misiones.

    Para estimular la pasión por las misiones, los líderes están introduciendo el concepto de un “Year of Service for Christ” (“Año de Servicio para Cristo”) en sus iglesias, con la meta de entrenar a 100 personas como hacedores de discípulos para fines de 2013.

    Un comité de tres – el obispo Philip Okeyo y la pastora Rebecca Osiro de la Iglesia Menonita de Kenia, y el obispo Christopher Ndege de la Iglesia Menonita de Tanzania – tomarán la responsabilidad del continuo desarrollo de IMMEA (MMIAO). Ambas iglesias son miembros del Congreso Mundial Menonita.

    De un comunicado de EMM por Debbi DiGennaro