• La columna de los miembros directivos 

    La palabra “solidaridad” proviene del latín solidus: íntegro, firme y unido. Es más que simpatía (“Siento lo que te está pasando”) o empatía (“Comprendo cómo te sientes”). La solidaridad dice: “Estaré a tu lado”. Es la disposición a compartir las cargas de los demás.

    Recientemente, nuestra iglesia ha estudiado el pasaje de Mateo 9:9-13, que nos brinda una imagen clara de dicha solidaridad inspirada en Cristo. Jesús no salva desde la distancia. Se adentra en la humanidad y se sienta a la mesa con recaudadores de impuestos y pecadores. Se pone del lado de quienes los demás evitan.

    Como señaló John Stott, la cruz revela primero la identificación de Dios con los pecadores antes de revelar el juicio de Dios contra el pecado.

    La solidaridad es el testimonio mismo de la Encarnación.

    Mi congregación local, Maranatha, ha experimentado esta gracia. Cuando nuestra congregación de origen indonesio-estadounidense comenzó a celebrar el culto junto a inmigrantes de diversas etnias, descubrimos que la solidaridad no es un programa, sino una mesa.

    Escuchamos historias de desplazamiento, compartimos comidas, oramos en varios idiomas y soportamos cargas que, en un principio, no eran nuestras. En esos momentos, las palabras de Bonhoeffer resonaron con toda su verdad: “La iglesia es iglesia solo cuando existe para los demás”.

    A lo largo de los Evangelios, Jesús crea una comunidad que se pone del lado de los pobres, afligidos, mansos, enfermos y olvidados. La solidaridad es la acción de estar unidos: la fuerza que hace que el cuerpo de Cristo sea uno.

    Que en 2026 la familia mundial del Congreso Mundial Menonita encarne esta solidaridad firme, unida y a imagen de Cristo, con valentía y alegría.

    —Sunoko Lin, tesorero del CMM, y miembro directivo. También es pastor de Maranatha Christian Fellowship (Hermandad Cristiana Maranatha), iglesia miembro de LMC en California.


  • Encuentro mundial menonita en Filipinas destaca la solidaridad, la fe y el testimonio común

    Casi trescientos participantes de más de una decena de países se reunieron el 14 de marzo de 2026, en la histórica plaza de Lumban, para el 9° evento anual de Renovación del Congreso Mundial Menonita (CMM). Centrado en el tema, “Solidaridad en la familia de Cristo: compartiendo las cargas, compartiendo la esperanza”, la reunión subrayó el llamado a “ayudarse entre sí a soportar las cargas” (Gálatas 6:2–10).

    El evento de Renovación reunió a miembros de la Iglesia Menonita Integrada de Filipinas (IMC, por sus siglas en inglés), el Comité Ejecutivo del CMM y miembros del Comité de Jóvenes Anabautistas (YABs).

    Por medio de la adoración, testimonios, expresiones culturales y la oración, los participantes dieron testimonio de unidad, resiliencia y cuidado mutuo en diferentes culturas y continentes.

    Bayanihan

    Uno de los momentos más destacados de la ceremonia de apertura fue una procesión simbólica con una choza tradicional de nipa (bahay kubo), que representaba el valor filipino de bayanihan. Esta práctica cultural, en la que los vecinos trabajan juntos para trasladar una vivienda en caso de necesidad, sirvió como una metáfora viva del tema del encuentro.

    Arraigado en la unidad, la compasión (malasakit) y la cooperación,  el concepto de Bayanihan refleja una característica distintiva de la interpretación anabautista del evangelio.

    “Dios nos llama a responder con solidaridad y acciones desinteresadas a las necesidades de los demás en nuestra iglesia mundial”, afirmó César García, secretario general del CMM. “Al hacerlo, experimentamos el Bayanihan en nuestra familia de fe y lo damos a conocer en un mundo que anhela un amor fiel y una solidaridad duradera.”

    El programa también celebró la herencia cultural de Filipinas a través de la música y la danza.

    Varios distritos eclesiales hicieron presentaciones tradicionales de danza y música, integrando la fe con la identidad local. Entre las danzas presentadas se encontraba Pandanggo sa Ilaw, una danza folclórica que simboliza la luz en la oscuridad, inspirada en Mateo 5:14-16. Otras presentaciones incluyeron la Cariñosa, que refleja temas de amor y pertenencia, y danzas de la cosecha que celebran la provisión de Dios a través de la agricultura.

    “Bayanihan” no fue solo una metáfora de Renovación 2026: se puso en práctica. Las personas en el liderazgo de la iglesia IMC, entre ellas el pastor Joel De León, el presidente de IMC, Zaldy Magansay y el pastor Richard Rancap, portaron una choza de nipa al lugar del evento.

    “Esto encarna el espíritu de unidad comunitaria, cooperación y apoyo mutuo”, afirma el obispo Eladio Mondez, de IMC. “Más allá de su significado literal, el Bayanihan simboliza el fuerte sentido de comunidad del pueblo filipino, en que las personas ayudan a los demás de buen grado sin esperar nada a cambio, especialmente en momentos de necesidad, catástrofes o actividades comunitarias. Ello refleja la importancia profundamente arraigada del esfuerzo y apoyo colectivos en la sociedad filipina.”

    Solidaridad en el compromiso común

    Los testimonios y la oración constituyeron un componente central del programa.

    “Al escuchar [las historias de los pastores de IMC], percibí la fe, perseverancia y una profunda confianza en Dios”, expresó Blessing Joy Turqueza, representante de Asia en el Comité de YABs. “Aun en las dificultades, continúan sirviendo. Aun en la incertidumbre, siguen confiando en que Dios proveerá. Y pese a todo, veo esperanza en la comunidad de creyentes.”

    Blessing Turqueza enfatizó que la solidaridad en la iglesia no se basa en la perfección, sino en el compromiso común. “La iglesia sobrelleva heridas e interrogantes”, manifestó, “pero también lleva consigo algo más grande: la fe, la esperanza y el amor de Cristo. Cuando nos mantenemos unidos como familia de Cristo, apoyándonos y animándonos mutuamente, comenzamos a ver la fidelidad de Dios.”

    Sindah Ngulube, obispo de la Iglesia de los Hermanos en Cristo de Zimbabue, habló de solidaridad tras el devastador incendio en un internado de varones. Increíblemente, todos los niños salieron ilesos. Tras el suceso, la comunidad eclesial local se movilizó rápidamente a fin de brindar asistencia y comenzar las tareas de reconstrucción.

    Doug Klassen, pastor ejecutivo de la Iglesia Menonita de Canadá, pidió solidaridad para discernir el compromiso anabautista con la paz en medio de los debates sobre la preparación militar y el posible reclutamiento obligatorio en Canadá.

    “Hace setenta años, muchos menonitas se declararon objetores de conciencia”, comentó Doug Klassen. “Hoy, debemos preguntarnos qué haríamos nosotros. Es necesario que aprendamos del testimonio de los menonitas de Colombia y Myanmar, quienes siguen encarnando la paz en contextos difíciles. La iglesia mundial tiene mucho para enseñarnos.”

    La naturaleza interconectada de la familia de iglesias del CMM

    Eladio Mondez, presidente de IMC, y Belén Raga, alcaldesa de Lumban, dieron la bienvenida formal a los participantes, y expresaron su gratitud por la oportunidad de ser anfitriones de un encuentro internacional. La presencia de líderes de iglesias de todo el mundo junto a las congregaciones locales puso de relieve la naturaleza interconectada de la familia de iglesias del CMM.

    El encuentro de Renovación forma parte de una serie de eventos que se llevan a cabo durante varios años en diferentes regiones del mundo, cada uno concebido para celebrar la historia común y las diversas expresiones de la fe anabautista. Los miembros del Comité Ejecutivo del CMM se suman a los participantes locales en un culto masivo en el que anfitriones e invitados comparten sus dones. Además del culto y las enseñanzas, estos encuentros brindan un espacio para compartir historias, fortalecer relaciones y orar por la iglesia mundial.

    La ofrenda recogida durante el culto se destinó a la contribución del Aporte Proporcional Justo de la IMC al CMM.

    El encuentro concluyó con comidas compartidas, fraternización y un sentimiento renovado de solidaridad.

    “En la adoración, el canto, la oración y el intercambio cultural, se nos recuerda que la iglesia mundial está llamada a ayudar a que sobrellevemos mutuamente las cargas”, expresó John D. Roth, coordinador de Renovación. “Me ha inspirado especialmente la energía y el compromiso de los jóvenes de la IMC al dar testimonio del amor de Dios en un mundo fracturado. Su fe es una poderosa señal de esperanza para el futuro de la iglesia.”

    Oración de cierre

    Dios misericordioso, Príncipe de Paz,

    Te agradecemos por la fuente de vida compartida de esta familia mundial. Al concluir este tiempo de Renovación, nuestros corazones están llenos. Te agradecemos por las voces diversas, los diferentes idiomas y el único Espíritu que nos ha reunido bajo la protección de tu gracia. 

    Señor, te pedimos que el fuego de la renovación que sentimos hoy aquí no se desvanezca. Al igual que las lámparas en la oscuridad, deja que la verdad de tu Palabra permanezca firme y ecuánime dentro de nosotros. Que tu Espíritu siga siendo nuestra guía y nuestra fuente de fortaleza.

    Al regresar a los distintos rincones del mundo, danos el valor para ser tus manos y tus pies. Donde haya conflicto, haznos artífices de la paz. Donde haya injusticia, haznos personas que procuran tu justicia. Y donde haya desesperación, permítenos llevar la luz de tu esperanza.

    Que podamos andar en el camino de Jesús: arraigados en la comunidad, comprometidos con el servicio y rebosantes de Tu amor. Partimos ahora, no solo como individuos, sino como cuerpo mundial de creyentes, renovados y listos para servir.

    En el nombre de Jesucristo, nuestro Señor y nuestra Paz, 

    Amén.

    Felipe Magbuhos Jr., director de educación de IMC, pastor 


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    Breve historia de los menonitas en Filipinas

    La presencia menonita en Filipinas comenzó poco después de la Segunda Guerra Mundial, principalmente a través del Comité Central Menonita (MCC, por sus siglas en inglés).

    El MCC llegó al país alrededor de 1947 para brindar ayuda humanitaria, asistencia médica y apoyo a la reconstrucción de posguerra. Esta labor permitió que los menonitas conocieran las comunidades filipinas, especialmente en las zonas rurales y en aquellas afectadas económicamente.

    En 1965 se fundó Missions Now, Inc. (MNI, por sus siglas en inglés), que comenzó como una organización misionera filipina independiente, centrada en la labor evangelística local, especialmente entre las comunidades rurales y tribales del norte de Luzón.

    Con el paso del tiempo, MNI estableció relaciones de coparticipación con organizaciones misioneras menonitas de América del Norte. Estas colaboraciones incluyeron el apoyo de entidades como Misiones Menonitas del Este, anteriormente Junta Menonita del Este de Misiones y Obras de Caridad), que trabajó con MNI en la capacitación de personas en el liderazgo y la fundación de iglesias.

    En 1987, MNI atravesó conflictos internos y cambios de rumbo. Para 1991, los integrantes del movimiento que mantenían un firme compromiso con las enseñanzas menonitas se reorganizaron para establecer la Iglesia Menonita Integrada (IMC, por sus siglas en inglés).

    IMC pasó a formar parte de la familia menonita mundial más amplia al incorporarse al Congreso Mundial Menonita en 1992.


  • La danza expresa cultura y unidad en evento de Renovación

    “La danza utiliza movimientos familiares para acercarnos a Dios, hacer partícipe a la comunidad y expresar gratitud, al tiempo que refleja nuestras prácticas culturales especialmente en momentos de celebración”, afirma Marcial Arenos, del Binuangan Mennonite Christian Church, Distrito Norte de la Iglesia Menonita Integrada (IMC por su sigla en inglés), en Filipinas. “Es una expresión corporal de adoración que implica la participación colectiva.”

    En la programación del evento de Renovación 2026 en Filipinas, se alternaron danzas culturales de varios distritos de la IMC con distintos trasfondos culturales. Las presentaciones de grupos de danza locales de los distritos también son un elemento característico de los encuentros regionales y culturales de la IMC.

    Las danzas se destacan por trajes tradicionales (confeccionados por miembros de la iglesia), gestos simbólicos y movimientos repetitivos que narran una historia. Estas características reflejan las tradiciones y los valores de las comunidades, señala Blessing Joy Turqueza, representante de YABs para Asia y uno de los responsables de la Asociación Juvenil Menonita de Filipinas de la IMC.

    “El uso de la danza enriquece la adoración, la oración y la lectura de las Escrituras; podemos expresarnos en nuestro idioma, nuestras tradiciones y nuestra cultura”, expresa Marcial Arenos. Además, es una forma de acercamiento a la comunidad, donde la preservación de la cultura y el dialecto a través de la danza crea vínculos con las comunidades indígenas.

    “Para nosotros en Filipinas, estas danzas tradicionales simbolizan la unidad y la celebración. La Biblia también dice que toda lengua confesará a Jesús y toda tribu celebrará la gloria de Dios (Filipenses 2:10-11). Por este motivo, celebramos a Dios con nuestra danza”, afirma Shammah Micah B. Abadier, de la Iglesia Menonita de Red Cross Village, Distrito Central.

    Pandanggo sa Ilaw

    Una de las danzas del programa fue Pandanggo sa Ilaw. Esta danza folclórica de la isla de Lubang, en Mindoro, deriva del fandango español de la época colonial. Representa el cortejo mediante el equilibrio de lámparas encendidas que simbolizan las luciérnagas.

    “La belleza de la danza depende de cuán clara y constante se mantenga la llama que porta el bailarín”, explica Felipe Magbuhos Jr., de la Iglesia Menonita Bíblico de Lacao en Lumban. Originalmente se realizaba con velas, pero ahora usan una luz que funciona con pilas.

    “Como está escrito: ‘Ustedes son la luz de este mundo… procuren ustedes que su luz brille delante de la gente, para que, viendo el bien que ustedes hacen, todos alaben a su Padre que está en el cielo”. (Mateo 5:14-16).

    “Esta danza nos recuerda que, en medio de situaciones oscuras, nuestra vida —la ‘luz’ que llevamos en nuestras manos— debe servir de inspiración y testimonio de la bondad de Dios”, afirma.

    Al finalizar la programación del evento de Renovación, todos los participantes e invitados internacionales fueron invitados a realizar juntos la danza de la unidad, que forma parte habitualmente de la convención anual de la IMC.

    “Al saludar y extender las manos de esta manera, alabamos a nuestro Dios”, expresa Shammah Micah B. Abadier.


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  • Suajili será un idioma oficial de la Asamblea 18. 

    Ubuntu – Yo soy porque nosotros somos.

    Musuto wa Mutaragara wa Chirangi wa Muhongo wa Nyawayega wa Rihu, expresa que, “Es muy importante comprender esta filosofía africana cuando nos reunimos como una gran comunidad de anabautistas en Arusha. No hay manera de que yo pueda lograr nada por mi cuenta. Lo hago porque otras personas me han ayudado: interdependencia”.

    El Dr. Musuto Chirangi se desempeñará como coordinador de interpretación y traducción del idioma suajili para la 18.ª Asamblea Mundial del CMM en Tanzania, que tendrá lugar del 6 al 13 de junio de 2028.

    El suajili, idioma oficial de Tanzania, se habla ampliamente en toda África Oriental, incluyendo la República Democrática del Congo, Kenia, Mozambique y Uganda. Los nombres de las dos iglesias anfitrionas de la Asamblea Mundial del CMM, Kanisa la Mennonite Tanzania (KMT) y Kanisa La Mennonite La Kiinjili Tanzania (KMK(T)), están en swahili.

    El suajili será uno de los idiomas oficiales de la Asamblea 18. Liesa Unger, gerente de eventos internacionales, afirma que, “Esto significa que todos los materiales escritos se traducirán al suajili y se ofrecerá servicio de traducción para todas las actividades que tengan lugar en el escenario”.

    Karina Derksen-Schrock, coordinadora de traducción e interpretación, señala “para cada uno de nuestros idiomas del CMM (inglés, francés y español), contamos con un glosario de términos de uso frecuente —especialmente vocabulario eclesiástico— que pueden tener connotaciones específicas en determinados idiomas. Chirangi formará un equipo que, entre otras cosas, trabajará en la creación de una versión en suajili de dicho glosario”.

    Aunque la formación de Musuto Chirangi se centra en el desarrollo empresarial y comunitario —y cuenta con estudios de posgrado y doctorado en estudios laborales y recursos humanos—, siente una gran pasión por el lenguaje y la cultura. Está casado con Marja Schoenmaker, una menonita holandesa, y tiene una hija adulta.

    Musuto Chirangi, afirma que, “cuando vengas a África, debes prepararte psicológicamente. Debes comprender por qué nos comportamos de ciertas maneras”.

    El lenguaje es profundamente cultural y se comunica no solo con palabras, sino también con lenguaje corporal.

    “Si tomas las palabras literalmente y usas la IA [para traducirlas], te reirás de ti mismo al verlas”, concluye.

    Musuto Chirangi participó en la revisión de la versión en suajili de la constitución del KMT y del reciente plan estratégico a diez años.

    Respecto al lema, él explica, “Cristo nos une», por ejemplo, señala: «En suajili, si se traduce literalmente, pierde su sentido teológico; se vuelve pasivo. Es necesario expresarlo de otra manera: en Jesús somos uno, estamos unidos. Ahora tienes una responsabilidad. Ya sea desde Malaui, Kenia o Tanzania, y tanto si eres hombre como mujer, tienes la responsabilidad de comunicarte y de estar unido a los demás —unidos en Jesús—; no existen barreras”.

    También afirma, “Como miembro de la comunidad anabautista mundial, los valores fundamentales de construir la paz, promover la unidad, considerar a la comunidad como el centro de la vida y defender la verdad con radicalidad han moldeado mis perspectivas, mi comportamiento y mi filosofía de trabajo”.

    Creció en el seno de la iglesia menonita. Su padre, Mutaragara Chirangi, fue una de las primeras personas bautizadas en Musoma por el obispo Elam Stauffer en 1951. Formado como maestro, Mutaragara Chirangi llegó a ser secretario general de las iglesias menonitas de Tanzania y Kenia, que por aquel entonces operaban conjuntamente.

    Un encuentro no se trata solo de las reuniones, sino también de conocer a las personas, probar la comida, ver el lugar y escuchar las historias, afirma Musuto Chirangi. “Surgirán choques culturales, pero podemos aprender a anticiparlos, para luego aceptarlos y recuperarnos”.

    Musuto Chirangi expresa que,“ya no somos extraños en Jesucristo”.


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  • “La unidad no nos da fuerza; la unidad es nuestra fuerza”, dijo la pastora Leotina Mahamba. Ella representó a la Igreja da Comunidade Menonita em Angola en la Reunión de Líderes Anabautistas de África, celebrada en Accra (Ghana) del 10 al 12 de julio de 2026.

    Celebrada bajo el lema Un cuerpo, una voz: fortaleciendo la unidad en la familia anabautista africana, la reunión congregó a 35 participantes oficiales: líderes de 22 conferencias miembros del CMM en 15 países de África, personal y representantes regionales del CMM, y un miembro del personal del Comité Central Menonita que presta servicio en la región de África Oriental y el Sahel.

    Danisa Ndlovu, responsable de relaciones eclesiales del CMM y ex obispo de la Iglesia Hermanos en Cristo de Zimbabue, dijo que “yo sepa, este es el primer encuentro de este tipo en África. Por ello, marca un momento significativo en nuestro camino compartido y en la historia de nuestra comunión en el continente”.

    Las sesiones se desarrollaron en inglés, francés y portugués. La adoración multilingüe subrayó la unidad compartida en Cristo y destacó la diversidad como un don para la misión.

    Danisa Ndlovu, expresó que, “Tras dos años intensos de sueños y planificación, nuestros tres días juntos constituyeron un rico espacio de consulta, compañerismo, adoración, discernimiento compartido, risas y conversaciones distendidas”.

    Para lograr una mayor diversidad de perspectivas, entre los delegados invitados se incluyó a cuatro mujeres líderes (incluida la exvicepresidenta del CMM, Rebecca Osiro).

    A lo largo de tres días, los participantes reafirmaron la vocación de la iglesia de ser testigo de esperanza y sanación en medio de legados coloniales, divisiones culturales, presiones sobre los recursos y violencia xenófoba.

    Danisa Ndlovu, afirmó que, “Reconocimos los recursos humanos, financieros y de liderazgo que ya existían en nuestras iglesias africanas. Planificamos y llevamos a cabo el evento desde dentro. Fue significativo reconocer nuestra fortaleza para el ministerio”.

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    Líderes anabaptistas africanos en el Parque Conmemorativo de Kwame Nkrumah.
    FOTO suministrada.

    Los líderes hablaron con franqueza sobre la necesidad de transiciones de liderazgo más saludables, incluyendo la preparación de sucesores, la rendición de cuentas y un apoyo sostenible.

    Isaac Gborbitey, coordinador de los YABs (Jóvenes Anabautistas) y representante de África, exhortó a los líderes de la iglesia a asumir con determinación la tarea de mentorizar a la próxima generación, en lugar de esperar a los momentos de transición para preparar a sus sucesores.

    Isaac Gborbitey, quien desempeñó un papel fundamental en la organización del evento celebrado en su país natal, dio a conocer que, “Los jóvenes líderes necesitan oportunidades para aprender, servir, asumir responsabilidades y desarrollarse gradualmente en el liderazgo, al tiempo que se benefician de la sabiduría y la experiencia de líderes de mayor edad”.

    Daniel Canganguela, de la Igreja Evangélica dos Irmãos Mennonitas em Angola, afirmo que, “Esta reunión de líderes anabautistas africanos es sumamente importante para mí. Es la primera vez que nos reunimos con hermanos y hermanas de diferentes conferencias; cada uno aporta sus dones espirituales para enseñar y aprender mutuamente.”

    “Para mí, este ha sido un encuentro único”, dijo Francis Kamoto, obispo de la iglesia Hermanos en Cristo (Malawi) —*Mpingo Wa Abale Mwa Kristu*— y miembro de la Comisión de Fe y Vida del CMM. Valoró la visita a iglesias menonitas en Ghana, así como el enriquecedor tiempo de comunión con líderes africanos. “También me siento profundamente conmovido por los momentos de devoción que compartimos”.

    Los líderes afirmaron que, gracias a estos encuentros, se habían derribado barreras y se había forjado un sentido de comunión. Hubo consenso en que las reuniones debían continuar con una periodicidad regular. Se prevé que la próxima tenga lugar antes de la Asamblea 18 del CMM en Tanzania, en 2028.

    Joseph dit Boureïma Sinou, secretario general de la Église Évangélique Mennonite du Burkina Faso, expresó que, “Creemos que esto, a su vez, fortalecerá verdaderamente nuestra capacidad para seguir realizando la obra del Señor. Oramos para que sigan celebrándose más encuentros como este.”

    Como muestra de su compromiso compartido con la próxima Asamblea en Tanzania, los participantes recaudaron voluntariamente unos 230 dólares estadounidenses para apoyar los preparativos del evento. Asimismo, los líderes acordaron que cada conferencia miembro del CMM en África aportaría al menos 300 dólares estadounidenses al presupuesto del CMM destinado a la Asamblea de África.

    “Somos más fuertes y estamos más unidos por habernos unido”, dijo Danisa Ndlovu.

    Samson Omondi, presidente de la Iglesia Menonita de Kenia y representante de África en el Comité Ejecutivo del CMM, dijo que, “Damos gracias a Dios por lo que se está realizando entre nosotros: diversos idiomas, muchos países y conferencias. Fue realmente un tiempo de renovación. Verdaderamente nos ha brindado la oportunidad de redescubrir quiénes somos y qué podemos hacer juntos”.

    Invocando el Salmo 133, dijo: “Qué bueno y agradable es cuando los hermanos y las hermanas se reúnen, y el estar juntos significa unidad. Y cuando están unidos, se vuelven cada vez más fuertes”.


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  • De nuestros líderes

    Un proverbio popular dice: “La familia que ora unida permanece unida”.

    Toda obra para el bien de quienes aman a Dios. La pandemia del COVID-19 fue un acontecimiento triste para toda la humanidad. Sin embargo, ante los desafíos, las personas buscan soluciones. Tras las consecuencias del COVID-19, El Congreso Mundial Menonita (CMM) encontró algo positivo: la implementación de la hora de oración en línea.

    El Congreso Mundial Menonita es una familia de fe, una comunión de hermanos y hermanas. No somos solo una institución, sino un cuerpo vivo con miembros de todas partes del mundo.

    Al unirnos en oración, podemos conocernos mejor y comprender mejor los desafíos y los éxitos de cada uno. Al ser un cuerpo, todos experimentamos diversas situaciones de alegría y tristeza.

    De este modo, la oración permite que el cuerpo permanezca constante, estable, unido y victorioso.

    Para mí, la oración es la forma en que expreso mi humildad y mi debilidad ante Dios. Señor, sin ti no puedo hacer nada.

    La oración expresa mi confianza en Dios. En esta debilidad, necesito a los demás; sus testimonios y sus oraciones me reconfortan.

    Personalmente, lo que he aprendido de la oración es que cuando me pongo en el lugar de otra persona, me identifico con ella y oro por ella, es en ese momento cuando me doy cuenta de que Dios toma en cuenta mis propias preocupaciones e inquietudes.

    Dios le dijo a Abraham: “Haré de ti una gran nación, te bendeciré, engrandeceré tu nombre y serás de bendición. Bendeciré a los que te bendigan…” (Génesis 12). Al orar y bendecir a los demás, Dios, en efecto, nos bendice.

    La hora de oración en línea es un momento especial que me recuerda las palabras del rey David en el Salmo 122:1: “Qué alegría cuando me dicen: ¡Vamos al templo del Señor!” Estemos en la alegría y el gozo de orar juntos.

    La oración en línea fortalece nuestros lazos y crea armonía. Orar en comunidad nos brinda una sensación de apoyo, unidad y búsqueda de un objetivo común.

    Animo especialmente a los francófonos a participar más en la hora de oración en línea que tiene lugar cada dos meses.

    ¡Encontrémonos, oremos juntos!

    —Siaka Traoré forma parte de los miembros directivos del CMM como asesor continental. Es pastor y líder de la Iglesia Evangélica Menonita de Burkina Faso.


    La Hora de Oración en Línea es una reunión multilingüe que se lleva a cabo cada dos meses. Todos los miembros del CMM son bienvenidos a participar, desde líderes de iglesias nacionales hasta líderes de las congregaciones y todos los demás que lo deseen.

    La Hora de Oración en Línea se ofrece en cinco idiomas: inglés, español, francés, hindi y portugués (añadido en septiembre del 2025).

    Los intérpretes garantizan que los asistentes puedan comprender la bienvenida y la presentación principal en inglés, español, francés, hindi y portugués.

    Mire un video con las peticiones de oración de los YABs de la Hora de Oración en Línea.



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  • Mennonite Church Durg India, Domingo de la Paz 2025

    Cristo es “la imagen visible de Dios, que es invisible; es su Hijo primogénito, anterior a todo lo creado…Cristo existe antes que todas las cosas, y por él se mantiene todo en orden”.

    Colosenses 1:15,17

    “Este pasaje bíblico nos recuerda la profunda implicación de nuestro Salvador en los orígenes y el futuro de toda la creación. Con esta verdad en mente, el CMM extiende la invitación a sus miembros a participar en un nuevo culto de adoración en septiembre de este año”, explica Juliana Morillo, representante de Latinoamérica en el Grupo de Trabajo de Cuidado de la Creación.

    Los miembros del CMM aguardan con interés los paquetes de recursos didácticos para el Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial, la Semana de la Fraternidad YABs y el Domingo de la Paz. En el 2026, estarán disponibles los recursos para el culto del Domingo de la Creación, una nueva celebración añadida al calendario.

    “El Domingo de la Creación es una oportunidad para proclamar una parte importante de nuestra fe. Este día no solo trata sobre lo que Dios ha hecho en el pasado, sino también sobre lo que está haciendo ahora”, afirma César García, secretario general del CMM. “En Cristo, nuestro Dios creador sostiene el universo y a nosotros como parte de él. Cuidar la creación es un punto clave en nuestro testimonio y misión”.

    El Grupo de Trabajo de Cuidado de la Creación ha recopilado recursos para ayudar a nuestras iglesias a conmemorar esta fecha.

    “Al CMM le encantaría saber cómo celebraron este primer Domingo de la Creación. Cuéntennos cómo utilizaron estas oraciones, actividades, testimonios o recursos didácticos en su congregación. Hágannos saber si hay algo que le gustaría ver de manera diferente”, invita Doug Graber Neufeld, presidente del Grupo de Trabajo de Cuidado de la Creación.

    “Como en todos nuestros eventos de adoración, aunque designamos una fecha específica, invitamos a nuestros miembros a utilizar nuestros materiales en cualquier fecha que les resulte conveniente”, explica Janet Plenert, directora de fomento de la comunión del CMM.

    Tanto el Domingo de la Paz como el Domingo de la Creación trascienden los límites de la familia anabautista.

    Desde el 2006, el CMM ha declarado que el Domingo de la Paz se celebra en la fecha más cercana al 21 de septiembre, día internacional de la paz.

    “Encarnar la paz, un aspecto fundamental de nuestra identidad como anabautistas, requiere recursos, práctica y celebración”, afirma Andrew Suderman, secretario de la Comisión de Paz. “Oramos para que nuestros materiales para el Domingo de la Paz y el Domingo de la Creación contribuyan a este propósito, ya sea que las congregaciones los utilicen en septiembre, noviembre o en cualquier otra época del año”.

    El Domingo de la Creación une a los anabautistas con los cristianos de todo el mundo para centrar nuestra atención en Dios como creador amoroso.

    Durante muchos años, los cristianos han celebrado la temporada de la Creación en septiembre. Esta celebración, que tiene su origen en el día ortodoxo de los comienzos que se lleva a cabo el 1 de septiembre, también se relaciona con Rosh Hashaná, el año nuevo judío que cae en septiembre o principios de octubre.

    En 2025, en una conferencia ecuménica en Asís, Italia, los representantes de las iglesias acordaron comenzar a implementar esta festividad en el calendario cristiano. El Domingo de la Creación, el primer domingo de septiembre es el resultado.

    El Grupo de Trabajo de Cuidado de la Creación del CMM ha animado a las congregaciones a unirse a la celebración del Domingo de la Creación.


  • ¿Estamos preparados para el verdadero costo de la solidaridad?

    Analizamos esta cuestión en el número más reciente de Correo.

    El volumen 41.2 tiene un formato diferente. En lugar de cinco Perspectivas, una de cada región, ofrecemos conversaciones más extensas. A partir de sus diferentes experiencias y orígenes, nuestros colaboradores comparten conocimientos e historias más allá de las barreras que los separan. Al fin y al cabo, la solidaridad no es solitaria.

    Este número de Correo ha llegado tarde a sus buzones de correo, por lo que el próximo número, que solo estará disponible en formato digital, llegará el mismo mes.

    No querrá perderse las historias de “compartiendo las cargas, compartiendo la esperanza” en el Volumen 41.3. Fueron compartidas en el evento de Renovación 2026 en Filipinas en marzo, junto con danzas y tradiciones culturales que representaron la unidad y la solidaridad.

    ¡Y nos encantaría saber de usted! Mientras lee Correo, ¿qué es lo que le conmueve profundamente? ¿Qué es lo que más le impulsa a decir “sí” al acompañar a otros con humildad y solidaridad? Cuéntenos cómo sigue a Jesús en una solidaridad que implica sacrificio.


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  • Pero el amor del Señor es eterno para aquellos que lo honran; su justicia es infinita por todas las generaciones, para los que cumplen con su alianza y no se olvidan de obedecer sus mandatos.

    Salmo 103:17–18 (DHH)

    Cumplir el pacto de Dios y observar sus mandamientos significa, en primer lugar, amar a Dios con todo tu corazón y, en segundo lugar, amar al prójimo como a ti mismo (Mateo 22:37–40).

    Al tender la mano a quienes lo necesitan –ya sea con ayuda, una colcha, un kit de higiene o, incluso, solo un correo electrónico o un mensaje de alguna aplicación en el que se diga, “Oramos por ti” o “Que Dios te acompañe”– demostramos dicho amor.

    Al formar un círculo de creyentes alrededor de una sinagoga o una mezquita que ha sido atacada; al utilizar silbatos para advertir a las personas en el vecindario de que estén atentas ante posibles detenciones ilegales; al manifestarnos pacíficamente contra la guerra y la discriminación; al abrir las puertas de nuestras iglesias a todo el mundo, expresamos nuestra solidaridad con las personas oprimidas.

    Al escuchar en vez de juzgar y excluir; al aceptar que las personas son diferentes en muchos aspectos; al dejar de lado los prejuicios y mostrarnos abiertos a otras culturas, podemos demostrar que cada parte del cuerpo es igual de importante.

    Una mano en el hombro, un abrazo, un consejo amistoso, servir en lugar de esperar que te sirvan, una visita, lavarse los pies unos a otros o incluso preguntar simplemente: “¿Cómo estás? Hay tantas formas de decir: “¡No estás solo!”.

    Si queremos ser verdaderos seguidores de Cristo, debemos seguir su exhortación a vivir en unidad, aunque a veces resulte difícil y complicado. Solo así, a partir de la solidaridad, podremos trabajar por la paz.

    —Henk Stenvers, presidente del CMM (2022-2028), reside en Naarden, Países Bajos.


  • No soy activista social, es el título de un libro de Ronald Sider. Situar a Jesús en un lugar central demuestra que cuestiones como la riqueza, la pobreza, la paz y la no violencia, la acción social y la política, son tan espirituales como la evangelización, la familia y el matrimonio. Según Abraham Kuyper, no hay un centímetro cuadrado de toda la Tierra que no pertenezca al Señor resucitado.

    Por ese motivo, hacer justicia y cuidar de los demás no son cuestiones que solo interesen a activistas sociales. Constituyen lo esencial del ministerio de quienes siguen a Jesús. Incluso, como señala Sider, una acción social eficaz requiere el poder de la resurrección de Jesús.

    Podemos ver lo fundamental que es confiar en el Espíritu Santo y el poder de la resurrección de Jesús en la acción social de la iglesia cuando comprendemos el significado de la palabra “solidaridad” desde una perspectiva bíblica. Solidaridad puede utilizarse para traducir la palabra hebrea hesed del Antiguo Testamento. Veamos un ejemplo:

    “El Señor ya te ha dicho, oh hombre, en qué consiste lo bueno y qué es lo que él espera de ti: que hagas justicia, que abraces la hesed (solidaridad inquebrantable) y que obedezcas humildemente a tu Dios.” Miqueas 6:8 (DHH).

    Hesed combina el amor puro, la generosidad y el compromiso duradero. Es una expresión del carácter; por lo tanto, no depende de cómo respondan los demás. Implica estar dispuesto a perdonar y a actuar para ayudar al prójimo. Se refiere tanto a la actitud como a las acciones.

    Por consiguiente, la solidaridad –entendida como hesed– no se practica de forma vertical, desde arriba. Es horizontal e implica respeto mutuo. Como tal, no puede ser fruto únicamente de la voluntad humana. Es consecuencia de un encuentro personal y real con Dios. Al fin y al cabo, amamos porque él nos amó primero (1 Juan 4:19).

    Una de las razones por las que se estableció el Congreso Mundial Menonita hace un siglo fue para solidarizarnos con nuestras iglesias que enfrentaban la guerra, la violencia y la persecución. El Congreso Mundial Menonita constituye nuestra iglesia mundial, en la que seguimos a Jesús, vivimos la unidad y construimos la paz. Somos un organismo conformado por más de 10.000 congregaciones locales, agrupadas en 110 sínodos o iglesias nacionales. Contamos con alrededor de 1,5 millones de miembros bautizados. Nos necesitamos para seguir a Jesús; nos necesitamos para vivir la unidad; nos necesitamos para construir la paz.

    Dios nos invita a actuar como Él, con amor puro, generosidad y compromiso duradero. Dios nos llama a responder a las necesidades de los demás miembros de nuestra iglesia universal con solidaridad y acciones desinteresadas, para que podamos experimentar la solidaridad dentro de nuestra familia de fe y transmitirla al mundo, un mundo que sufre las consecuencias de su alejamiento de Dios, fuente del amor fiel y de la solidaridad inquebrantable.

    En la actualidad, al reflexionar sobre la solidaridad en este número de Correo, recordemos a nuestros hermanos y hermanas que enfrentan la guerra, la violencia, la pobreza y la persecución. Oremos por ellos. Compartamos nuestros recursos. Defendamos sus derechos. Acompañémoslos. Pidamos a Dios que el Espíritu Santo esté presente en nuestra iglesia para que podamos seguir respondiendo solidariamente.

    —César García, secretario general del CMM, oriundo de Colombia, reside en Kitchener, Ontario (Canadá).


  • Historias de recaudadores de fondos anabautistas de todo el mundo

    ¿Cuándo es tu cumpleaños? ¿Estás listo para recaudar fondos para una buena causa? Si eres miembro de la Iglesia de los Hermanos en Cristo en Zimbabue, podrías ser elegido.

    En todo el mundo, los miembros de la iglesia recaudan fondos para proyectos destinados a apoyar ministerios o atender necesidades especiales. Pedimos a nuestros representantes regionales ejemplos de cómo las personas de sus regiones llevan a cabo estas recaudaciones de fondos.

    Danisa Ndlovu, responsable de relaciones eclesiales

    En el contexto de Zimbabue, una forma de recaudar fondos consiste en agrupar a los miembros de la iglesia según el mes de su cumpleaños y pedirles que reúnan una determinada cantidad de dinero.

    Se les asigna una meta económica y un plazo para alcanzarla.

    Posteriormente, el grupo elige a su líder y a un secretario encargado de llevar el registro. La manera de recaudar dicha cantidad queda a su criterio.

    El grupo puede idear un proyecto para recaudar la cantidad establecida o acordar pagar una suma determinada a lo largo de un periodo de tiempo.

    Recaudar los fondos es una responsabilidad colectiva. ¡Algunos grupos logran recaudar mucho más de la cantidad estipulada!

    Este método fomenta los vínculos entre los miembros y, al mismo tiempo, estimula la creatividad. También genera, en cierto modo, un espíritu de competencia sana… ¡y se consigue recaudar dinero!

    Nota: en la República Democrática del Congo y en Angola, existe una forma común de recaudación de fondos conocida como «nsinsani», que consiste precisamente en una competición.

    Pablo Stucky, representante regional, América Latina – Región Andina

    Algunas congregaciones gestionan una tienda de artículos de segunda mano. Reciben donaciones de casi cualquier tipo de artículo imaginable, tanto de miembros de la iglesia como de personas ajenas a ella, los cuales se ponen a la venta a precios muy asequibles.

    Esto cumple una doble función: permite reutilizar artículos, transfiriéndolos de quienes ya no los necesitan a quienes sí los requieren, y sirve para recaudar fondos.

    Además, al tratarse de una actividad continua, tanto los donantes como los compradores saben que pueden recurrir a ella una y otra vez.

    George Broughton, representante regional para el Caribe

    William George Broughton

    En Jamaica, existe una práctica anual conocida como «harvest» (cosecha). Cada miembro de la iglesia entrega una ofrenda especial a la congregación; por ejemplo, un racimo de plátanos o bananos, caña de azúcar, diversas frutas y verduras, productos de repostería, artesanías, ropa, etc.

    Un comité organizador fija los precios de los artículos y supervisa la recaudación de fondos de la venta. La venta no se realiza en el santuario; no hay subastador ni regateo de precios. Las donaciones en efectivo se depositan en un sobre.

    Los artículos son de la mejor calidad, ya que los miembros expresan su gratitud y dan gracias a Dios por las bendiciones recibidas.

    Se invita a otras iglesias al evento para que participen con una presentación musical en el programa. También se cuenta con un orador invitado que ofrece un sermón. La venta con fines de recaudación de fondos se realiza después del programa de adoración y acción de gracias.

    Gomes João de Miranda, representante regional, África Central/Occidental

    Una de las prácticas de recaudación de fondos en Angola consiste en el uso de sobres.

    Se preparan sobres que indican importes de donación sugeridos y se colocan en distintos puntos del recinto de la iglesia. A veces, los sobres representan el coste de un elemento específico —como un saco de cemento, una ventana o una puerta— destinado a la construcción de la iglesia parroquial.

    Se invita a los miembros de la comunidad a tomar uno de estos sobres y realizar una donación.

    David Chow, representante regional para América del Norte

    A veces solicitamos a una empresa que patrocine un proyecto mediante la donación de bienes o fondos. Comenzamos aprovechando los vínculos y relaciones que ya tenemos; luego, redactamos cartas invitándoles a invertir.

    Por ejemplo, pedimos a los jóvenes que participan en nuestro viaje misionero anual que escriban cartas de solicitud de apoyo: empiezan por las personas más cercanas de su círculo de relaciones y luego amplían el alcance.

    Para nosotros, el patrocinio no significa simplemente recibir fondos para un evento; implica también fomentar la buena voluntad e invertir en la vida de las personas. Cuando pedimos a alguien que contribuya, estamos construyendo vínculos afectivos, compañerismo, buena vecindad y comunidad.

    Aquí hay algunas formas adicionales en que nuestras iglesias recaudan fondos en todo el mundo: 

    • Una comida o barbacoa benéfica
    • Una rifa
    • Un llamamiento en la iglesia o donaciones que exceden los diezmos habituales
    • Un llamamiento a los miembros de la diáspora para apoyar un proyecto en su país de origen
    • Un concierto cuya recaudación se destina a un proyecto de la iglesia
    • Una venta de productos de repostería
    • Una carta de compromiso en la que los miembros —individualmente o por familias— se comprometen a apoyar una iniciativa importante o una necesidad especial
    • Una persona invita a los miembros de la iglesia a ayudarle a cubrir los gastos de un ministerio, evento o viaje misionero específico
    • Donaciones en especie, como alimentos o regalos para niños, para eventos especiales
    • Conciertos de coro

    ¿Y ustedes? ¿Su congregación recauda fondos de manera similar? Cuéntenos alguna experiencia en la que sus esfuerzos de recaudación no solo alcanzaron la meta, sino que también estrecharon vínculos y fortalecieron el compromiso de la comunidad.


  • Con el corazón lleno de gratitud por la belleza y el sustento que Dios nos brinda a través de la creación, nos complace anunciar el Domingo de la Creación, que se celebrará el 6 de septiembre del 2026.

    El CMM invita a las iglesias anabautistas a unirse para celebrar el acto de la creación de Dios el primer domingo de septiembre de cada año.

    Se convierte en un día en que los cristianos de alrededor del mundo nos acercamos a la historia de nuestra fe al celebrar juntos convicciones centrales, como el nacimiento de Jesús en Navidad, la resurrección de Jesús en la Pascua y el don del Espíritu Santo en Pentecostés.

    Animamos a su iglesia a considerar unirse a otras iglesias anabautistas, junto con otras tradiciones cristianas*, para celebrar el acto de la creación de Dios este domingo y reflexionar sobre cómo podemos ser administradores fieles de todas las partes de este rico y diverso mundo natural.