• Perspectivas — América del Norte 

    Cantar con el cancionero del CMM en Pennsylvania 

    “Oh Señor, 
    tú has formado a todas las naciones, 
    y ellas vendrán a ti para adorarte 
    y para glorificar tu nombre.”  

    Salmo 86:9 

    Cuando cantamos canciones del cancionero internacional del Congreso Mundial Menonita, estamos practicando la hospitalidad y el sentido de pertenencia. Cantar canciones de otras culturas también nos vincula con la iglesia mundial. 

    Canciones tales como “Here I Am to Worship”, “Way Maker” y “How Great Thou Art” se encuadran perfectamente en el canon musical de la Iglesia Menonita Neffsville. Otras no tanto, tales como “Cantai ao Senhor”, “Kwake Yesu Nasimama” y “Tú Eres Todopoderso.” 

    Nuestra congregación es mayoritariamente blanca, y muchos miembros tienen ascendencia menonita suiza o alemana. Sin embargo, también contamos con miembros de Puerto Rico, Haití, Kenia y Uganda. Cantar canciones en sus lenguas maternas es una manera de expresarles que realmente pertenecen a este lugar. 

    Además, muchos de nuestros miembros han servido como misioneros en el extranjero, en África, Asia y América del Sur. Cantar canciones del cancionero del CMM también los alienta. 

    Permítanme darles dos ejemplos de cómo nuestro canto es una manera de expresar una cálida bienvenida y solidaridad de manera concreta. 

    Canción favorita en el idioma del corazón 

    Hace unos tres años, un misionero de Perú al que apoyamos visitó Neffsville y predicó el domingo. Esa mañana, cantamos “Tú estás aquí. Mientras cantábamos, las lágrimas rodaban por sus mejillas. Nunca pensó que escucharía una canción en su lengua materna en una iglesia menonita de Lancaster, Pensilvania. 

    Más tarde supe que “Tú estás aquí” era una de sus canciones favoritas. Él y su familia se sintieron acogidos de una manera más profunda, simplemente porque cantamos una canción en el culto en su lengua materna. 

    Los caminos de Dios dan la bienvenida a un invitado 

    El segundo ejemplo es reciente. Cantamos “Cantai ao Senhor” en nuestro culto, tanto en portugués como en inglés. 

    El domingo, por casualidad, una familia visitó nuestra iglesia por primera vez; eran oriundos de Brasil y hablaban portugués en su casa. 

    Algunos miembros de nuestra congregación se preguntaban por qué cantamos en portugués. No conocían a nadie de nuestra congregación que fuera oriundo de un país donde se hablara ese idioma. 

    ¡Pero así es como obra Dios! Esta familia quedó fascinada al ver que una congregación de Lancaster, Pensilvania, cantara en su lengua materna. 

    Se sintieron bienvenidos de una manera que iba más allá de lo que cualquier apretón de manos habría logrado. Se sintieron visibilizados. 

    La música nos vincula a todo el mundo 

    Uno de mis objetivos para este año es que mi congregación cante al menos una canción de una cultura no mayoritaria en la mayoría de nuestros cultos. Las canciones del cancionero del CMM nos ayudan a hacerlo de una manera que nos vincula poderosamente con nuestros hermanos y hermanas anabautistas de todo el mundo. Como dice el Salmo 86:9, “glorificamos el nombre de Dios”, lo hacemos con las canciones de “todas las naciones”. 

    Después de todo, cuando lleguemos al cielo habrá personas de todas las naciones; todos aquellos   que hayan vivido en Cristo alguna vez. Todos, con nuestras diversas culturas, idiomas y razas, cantaremos: “La salvación se debe a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero” (Apocalipsis 7:10b).  

    Cantar canciones de otras culturas e idiomas nos sirve de práctica, especialmente las del cancionero del CMM (muchas de las cuales también se encuentran en nuestro himnario, Voices Together). 

    Rashard Allen, director de música y adoración de la Iglesia Menonita Neffsville de Lancaster, Pensilvania, EE. UU. Se familiarizó con el Cancionero del CMM al formar parte del Conjunto Internacional para la Asamblea del CMM en Indonesia, en 2022. Desde entonces, ha impartido talleres sobre música litúrgica en congregaciones menonitas de Uganda, y ha organizado los cinco coros internacionales que participaron en la conmemoración de Anabautismo@500 celebrada en Zúrich, en 2025. 


  • Encuentro inaugural de mujeres teólogas de la América del Norte

    Por Harriet Sider Bicksler

    Siguiendo el ejemplo de las hermanas africanas y latinoamericanas, quienes han desarrollado un trabajo de conexión entre mujeres teólogas, alrededor de 50 mujeres norteamericanas se reunieron por primera vez el 22 de julio en el Complejo de Exposición Agrícola en Harrisburg, Pensilvania.

    El encuentro fue organizado por Elizabeth Soto, quien fuera moderadora de la Iglesia Menonita de EE.UU, y quien también forma parte de las mujeres teólogas de la América Latina. Linda Peachy y Michele Armster también de la Iglesia Menonita de EE.UU junto con Mary Anne Isaak quien es pastora de la Iglesia Hermanos Menonitas River East de Winnipeg, Canadá, dirigieron el encuentro.

    Las diferentes mujeres que participaron del encuentro, se presentaron unas a otras. Algunas de la razones por las que este encuentro tuvo lugar fueron: la importancia de la voz colectiva, escuchar lo que otras mujeres están pensando, descubrir una comunidad santa, la convicción de que la teología no está completa si carece de las voces de las mujeres y el deseo de ellas conectarse unas con otras.

    Audrey Kanagy quien es pastora en Lancaster, Pensilvania, presentó un proyecto de arte e invitó a todas las mujeres a participar en cualquier momento durante la Asamblea.

    El nombre del collage barnizado es “Mujeres en conversación” y tiene una naturaleza comunitaria e interdependiente segun Kanagy. Es un proyecto que da la bienvenida a todo el que quiera contribuir durante el proceso, donde no existe una sola respuesta correcta y en donde el producto final no es lo más importante.

    Audrey Kanagy displays three completed “Women in Conversation” decoupage paintings while explaining the project. Looking on are Nancy Heisey and Elie Soto. PHOTO CREDIT: Harriet Bicksler
    Audrey Kanagy presenta tres obras de arte “Mujeres en Conversación” mientras explica el proyecto. Las que miran son Nancy Heisey y Elizabeth Soto. CREDITO POR FOTOGRAFIA: Harriet Sider Bicksler

    Las mujeres formaron grupos pequeños para dialogar acerca de distintos temas como: comprensión bíblica, el compromiso con los jóvenes, la iglesia global y la mujer en el liderazgo.

    Preparando un futuro encuentro con otras mujeres teólogas de otros continentes, las participantes dieron ideas de cuales podrían ser las actividades de dicho encuentro con la red global de mujeres. También pensaron en cosas que el Congreso Mundial Menonita pudiera ofrecer o requerir para el encuentro.

    El encuentro de la Red Global es el 24 de julio a las 13:30-17:00 en H-2 Delaware Room.

    Harriet Sider Bicksler es escritora y editora ya retirada. Ella continua sirviendo como editora para la Sociedad Histórica de los Hermanos en Cristo en Harrisburg.

    Audrey Kanagy displays three completed “Women in Conversation” decoupage paintings while explaining the project. Looking on are Nancy Heisey and Elie Soto. PHOTO CREDIT: Harriet Bicksler