• La siembra marcó eventos del Domingo de la Creación en congregaciones del Congreso Mundial Menonita alrededor del mundo. Dichas congregaciones respondieron a la invitación de los recursos para el culto del Domingo de la Creación de encontrar un área que necesitara restauración para proclamar la gloria de Dios. 

    El primer domingo de septiembre del 2026, las iglesias anabautistas se unieron a otras tradiciones cristianas independientes para celebrar por primera vez el Domingo de la Creación. Organizaciones ecuménicas acordaron designar este primer domingo de septiembre como día de celebración en el calendario cristiano. El Domingo de la Creación, al igual que otras celebraciones habituales como Pentecostés y Adviento, nos invita a recordar la intervención de Dios en el mundo en nuestras vidas cotidianas. 

    El Grupo de Trabajo de Cuidado de la Creación del Congreso Mundial Menonita preparó un paquete de recursos para ayudar a las congregaciones a enfocarse en la Creación durante su culto. 

    Con el apoyo de los textos Génesis 1-2, Salmo 148:1-14, Juan 1:1-5 y Hechos 17:22-28, este Domingo de la Creación fue una celebración de la bondad de Dios en la Creación, encarnada en Jesús como la Palabra de Dios. Al reflejar la gloria de Dios, la Creación es también el primer evangelizador que apunta hacia el shalom divino.

    En la Capilla Emmanuel (Bengalí), una congregación de la BJCPM en Calcuta, India, los jóvenes observaron la naturaleza en un parque temprano por la mañana. Recibieron enseñanzas sobre la creación, seguidas de un tiempo para expresar lo aprendido mediante dibujos. Al día siguiente, en la iglesia, los jóvenes se centraron en el Salmo 148.

    En la Iglesia Menonita de Sunderganj, una congregación menonita en Dhamtari, India, se animó a cada familia a llevar una planta el día del culto. Ese día, siguiendo los recursos proporcionados, se centró en la Creación. “Estas plantas han embellecido aún más el templo y las instalaciones de la iglesia”, afirma Ashish Milap.

    En la iglesia menonita Rock of Salvation (Roca de Salvación) de Johannesburgo, Sudáfrica, una cuidadosa planificación permitió que un hombre local plantara un árbol de sombra en el patio del del lugar alquilado donde se reúnen antes de que comenzara la reunión de dos horas de la congregación. Los miembros de la iglesia recibieron el árbol con alegría. Dos mujeres del equipo de alabanza se encargan de cuidarlo, regarlo y proteger su crecimiento.

    “Un hermano vertió agua al pie del árbol recién plantado para que creciera, recordándonos así el agua vivificante de Dios que restaura la tierra. Oramos por la creación antes de continuar con nuestro culto habitual”, comenta el pastor David Kateta.

    En la Iglesia Menonita de Teusaquillo, en Bogotá, Colombia, los miembros trajeron frutas, plantas y otros elementos que les recordaban la provisión de Dios al inicio del culto. Compartieron el significado de cada uno de los símbolos. El tema del día fue la sencillez y la obediencia al mandato de Jesús. Cada participante escribió un compromiso personal para cuidar la creación de Dios, que se colocó en un recipiente como símbolo de responsabilidad compartida.

    “Nuestra lectura central, el Salmo 148, nos recordó que toda la creación alaba a Dios simplemente al cumplir su propósito, y como seguidores de Cristo, estamos llamados a no obstaculizar esa alabanza”, explica Juliana Morillo, miembro de la iglesia y representante para América Latina ante el Grupo de Trabajo de Cuidado de la Creación.

    Al finalizar, un cuenco de ofrendas, que era una señal visible de gratitud y conexión con los dones de Dios, fue compartido y disfrutado por la congregación, un gozoso recordatorio de la abundante provisión de Dios.

    En la iglesia Berkey Avenue Mennonite Fellowship, en Goshen, Indiana, EE. UU., el pastor Mark Schloeneger estableció paralelismos entre el poder destructivo del imperio de un faraón en el Éxodo y la creatividad dadora de vida de Dios en Génesis 1. Después del culto, los feligreses se reunieron en un espacio de culto al aire libre cerca del jardín comunitario de la iglesia para reflexionar sobre la creación de Dios y orar en la naturaleza.

    Tras las catastróficas inundaciones provocadas por el cambio climático en Nepal, el país “sigue sumido en el miedo y el trauma”, afirma Shemlal Hembron, presidente de la iglesia de los Hermanos En Cristo de Nepal (BIC por su sigla en inglés). Si bien ninguna congregación de BIC se vio afectada, la organización de ayuda de la iglesia brindó asistencia a las víctimas y actualmente está recaudando fondos para apoyar a al menos 50 familias y 2 congregaciones en la construcción de refugios permanentes y centros de culto, en coordinación con el gobierno local.

    “En medio de todo esto, me complace informar que algunas de nuestras iglesias BIC celebraron el cuidado de la creación compartiendo la Palabra de Dios para animar a los creyentes a ser responsables de la creación que Él nos ha confiado”, declara Shemlal Hembron. Las congregaciones de BIC plantaron árboles ornamentales en los terrenos de la iglesia, como es su tradición anual, y también proporcionaron bolsas de tela a las personas, para sustituir las bolsas de plástico, el Domingo de la Creación.

    “Es conmovedor ver las diversas maneras en que las iglesias de alrededor del mundo celebraron el Domingo de la Creación este año. Espero que se convierta en una tradición entrañable que despierte un amor más profundo por el Dios Creador y por la obra viva de Dios que nos rodea”, expresa Jennifer Halteman Schrock, representante de Norteamérica ante el Grupo de Trabajo de Cuidado de la Creación.

    “El Grupo de Trabajo de Cuidado de la Creación espera con entusiasmo la celebración anual de este domingo tan especial”, afirma su presidente, Doug Graber Neufeld. “Cada año, ampliaremos la biblioteca de recursos para ayudar a las congregaciones a incorporar el cuidado de la creación tanto en el Domingo de la Creación como en cualquier otro momento del año”.


    ¿Sabía que el Grupo de Trabajo de Cuidado de la Creación ofrece una subvención para ayudar a las congregaciones a responder a las crisis ecológicas en su ubicación?

    ¿Cómo celebró su congregación el primer Domingo de la Creación?
    Comparta su experiencia en los comentarios. 


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  • Dios creó el mundo como una compleja red de relaciones. Cuando la creación sufre, las personas también sufren, como parte de la creación. 

    Reconociendo nuestra responsabilidad ante este desafío global, el Grupo de Trabajo de Cuidado de la Creación* del Congreso Mundial Menonita ha establecido un Fondo para el Cuidado de la Creación con el fin de contribuir, aunque modestamente, a capacitar a las iglesias miembros del CMM para responder a las crisis ecológicas contemporáneas. 

    En abril de 2026 se abre la segunda ronda de solicitudes para la subvención. 

    Haz clic aquí para completar un breve formulario explicando tu idea para un proyecto de cuidado de la creación. El grupo de trabajo revisa estas solicitudes preliminares y luego invita a los proyectos que cumplen los requisitos a completar la solicitud completa. 

    La subvención para el Cuidado de la Creación prioriza proyectos con el doble objetivo de cuidar la creación de Dios e inspirar a otras comunidades a actuar como guardianas de la creación. 

    Al igual que las subvenciones del Fondo de Ayuda de la Iglesia Mundial, las solicitudes deben contar con el apoyo de la iglesia miembro nacional de la CMM y el solicitante debe contribuir al costo del proyecto. 

    Se han aprobado tres proyectos durante el primer año. 

    Los proyectos financiados para 2026 se anunciarán durante el Tiempo de la Creación en septiembre. 

    *En sus reuniones de marzo de 2026, el Comité Ejecutivo aprobó el cambio de nombre de «grupo de trabajo» a «grupo de intervención». Este cambio indica que este grupo, centrado en el cuidado de la creación, no es una iniciativa temporal, sino una parte integral de la estructura del CMM. Leer más

    Árboles para las escuelas, habilidades para los estudiantes

    Los jóvenes de Malawi se sienten inspirados por el proyecto de reforestación y por aprender a cuidar los árboles. 

    En Malawi, la iglesia de los Hermanos Menonitas está «Reverdeciendo Nuestro Futuro» a través de la iniciativa UBALE de plantación y conservación de árboles en el campamento de refugiados de Dzaleka en Dowa, que alberga a más de 50 000 solicitantes de asilo de toda la región de los Grandes Lagos y el Cuerno de África. 

    El proyecto tiene como objetivo plantar 5000 árboles autóctonos (incluidas especies de acacia, caoba y miombo) en paisajes degradados de comunidades específicas. Los árboles se talan con frecuencia para obtener leña, refugio y para cubrir necesidades básicas de supervivencia. La pérdida excesiva de árboles provoca erosión del suelo, disminución de la biodiversidad y mayor vulnerabilidad al cambio climático. 

    Hasta la fecha, se han plantado 3600 árboles. La iglesia colabora con grupos comunitarios locales, incluyendo grupos juveniles y escuelas, para capacitarlos en la plantación y el cuidado de los árboles, asegurando así una tasa de supervivencia de al menos el 80 %. 

    Shadreck Kwendanyama, director ejecutivo de MBCM, expresa que, “En Colosenses 1:16-17, se nos recuerda que todas las cosas fueron creadas por medio de Cristo y para Cristo. Jesús no solo es el salvador de la humanidad, sino también el Señor de toda la creación. Al plantar árboles y restaurar la tierra, la iglesia demuestra que seguimos a Jesús no solo en la adoración, sino también en cómo tratamos la tierra”. 

    Abejas para la comunidad 

    ___ La Iglesia Menonita de Kenia muestra las colmenas del Proyecto MennoHives y de Restauración del Ecosistema en Migori. 

    En Kenia, el proyecto “MennoHives Proyecto de restauración de ecosistemas” recibió una subvención del CCWG. Este proyecto, respaldado por la Iglesia Menonita de Kenia, promueve la apicultura en Migori, un municipio cercano a la frontera con Tanzania. El objetivo es instalar hasta 400 colmenas “para mejorar los medios de vida de la comunidad y fomentar la sostenibilidad ambiental”. 

    Las colmenas tienen como objetivo fomentar la presencia de polinizadores en el paisaje, a la vez que proporcionan alimento (miel) y una fuente de ingresos, especialmente para las viudas que necesitan ayuda para lograr un sustento sostenible. 

    Francis Ojwang Selassie, director del proyecto, afirma que, “El proyecto refleja la administración bíblica (Génesis 2:15) al cuidar la creación de Dios. También encarna el llamado a amar a nuestro prójimo (Mateo 22:39) a través del desarrollo comunitario sostenible.” 

    Gracias a la subvención, KMC pudo poner en marcha 70 colmenas, proporcionar trajes de protección y ahumadores a quienes trabajaban en ellas, y ofrecer formación a los líderes de la comunidad local. 

    Cultivando fruta para las familias 

    En Angola, la Iglesia Evangélica Menonita En Angola (IEMA) recibió una subvención para plantar árboles frutales utilizando un sistema de riego por captura y almacenamiento de agua de lluvia en Mbanza Säo Paulo, Nambuangongo y Bengo. 

    El proyecto busca combatir la desertificación y el hambre entre la población mediante el cultivo de alimentos y la generación de medios de subsistencia. 

    Con la participación de unas 20 personas de congregaciones locales en el cultivo y cuidado de las frutas, el impacto puede beneficiar hasta a 200 personas. 

    Gomes João de Miranda, coordinador del proyecto, dice que, “nos inspira Ezequiel 36:8-1 al cuidar la tierra y poner en práctica el mandato de plantar huertos de Jeremías 29:5-7”. 

    Doug Graber Neufeld, del Grupo de Trabajo para el Cuidado de la Creación, declara que, “Nos alientan estos proyectos que involucran a los miembros de la iglesia en su implementación e incluyen a miembros necesitados como beneficiarios”.


  • ¿Cómo se mantiene uno en relación en una comunión global diversa, compuesta por 110 iglesias miembros nacionales repartidas en 61 países, con circunstancias económicas y contextos políticos y culturales muy diferentes y que hablan más de 30 idiomas diferentes?

    “El Congreso Mundial Menonita es una comunidad orgánica, no una institución burocrática. Como iglesia global, estamos comprometidos con servir a la gente en lugar de con construir una infraestructura para mantener nuestra institución”, afirma César García, secretario general del CMM. 

    Incorporar la amplitud de la diversidad geográfica, teológica, de género y de edad dentro de la iglesia global es un desafío siempre presente que impulsa el discernimiento. Existen diversas maneras en que los líderes participan en la comunión anabautista mundial.

    Concilio General

    La mesa del banquete de la comunión del CMM es el Concilio General. Cada iglesia miembro designa a su propio delegado ante el Concilio General (hasta tres personas para iglesias nacionales de más de 25 000 miembros). 

    Por medio de las reuniones trienales del Concilio General, estos delegados rigen la vida, el trabajo y la organización del CMM. Reunidos en mesas, participan en los debates y la toma de decisiones.

    Comité Ejecutivo

    Para garantizar la continuidad entre estas reuniones, el Comité Ejecutivo se reúne al menos una vez al año. Los cinco caucus continentales del Concilio General seleccionan a dos personas de sus respectivos grupos para servir en el comité. 

    En esta mesa, el Comité Ejecutivo elabora planes de largo plazo según la misión y la visión, autoriza programas, designa grupos de trabajo, aprueba comités y aprueba presupuestos.

    Los miembros directivos

    El Comité Ejecutivo está dirigido por los miembros directivos: el Secretario General (un cargo de personal), un tesorero (designado por el Comité Ejecutivo), un presidente y un vicepresidente, elegidos por el Concilio General. Se ha añadido un quinto miembro sin derecho a voto para garantizar que alguien de cada continente tenga un lugar en la mesa de los miembros directivos. 

    Un miembro directivo debe ser miembro de una iglesia miembro del CMM y debe ser aprobado por su iglesia miembro, pero no necesita ser miembro del Concilio General al momento de la elección o nombramiento.

    Los miembros directivos se reúnen mensualmente mediante una videollamada y dos veces al año en persona.

    Mientras estos miembros se ocupan de la visión y la gobernanza de la comunión, otro grupo de representantes se reúne en la mesa con el objetivo de vivir la misión de la comunión.

    Comisiones, grupo de trabajo de cuidado de la creación y YABs

    Otra mesa redonda donde los miembros se seleccionan de diferentes maneras, pero con especial atención a la diversidad geográfica y denominacional: Comisiones, Grupo de Trabajo para el Cuidado de la Creación (CCTF por su sigla en inglés), Comité de Jóvenes Anabautistas (YABs por su sigla en inglés) y delegados de los YABs. Cada miembro del CMM está invitado a nombrar un delegado de los YABs para sus reuniones trienales.

    Lea más sobre los YABs aquí

    YABs stories

    La selección de estos representantes es un proceso de diversidad. Los potenciales servidores deben ser afirmados por su iglesia. Además, se consideran las aptitudes e intereses, la ubicación geográfica, la identidad denominacional y el género. Y, en definitiva, la disponibilidad para servir también influye en quiénes se sientan a la mesa.

    Representantes regionales

    Nuestra amplia red de iglesias se mantiene unida no solo por Convicciones Compartidas y vínculos históricos, sino también por nuestras relaciones. Trece representantes regionales, que representan al CMM ante las iglesias miembro, facilitan estas conexiones al construir relaciones con los líderes de las iglesias. 

    Aunque la mayoría sirven como voluntarios, este rol se considera como parte del personal. Las iglesias miembros nominan a posibles candidatos, y un proceso de discernimiento resulta en la recomendación de un candidato a las iglesias miembro de la región. Posteriormente, se lleva a cabo un proceso de confirmación, similar a la búsqueda de consenso, con las iglesias miembro de la región.

    Estos voluntarios de tiempo parcial son responsables de fomentar y apoyar los vínculos con iglesias miembros, iglesias asociadas y posibles iglesias miembros del CMM; con congregaciones locales, y con organizaciones y asociados afines al CMM. Son un conector entre la comunión global y los miembros de una región. Sirviendo como enlaces, transmiten las alegrías y preocupaciones de las iglesias al CMM, y explican y comparten los recursos y oportunidades de la comunión global con las iglesias locales.

    Dos representantes regionales se integrarán a la mesa en diciembre del 2025: Vikal Pravin Rao, en representación del sur de Asia (leer más aquí) y Rosalina Vasco Santana, quien co-representará a la región del Cono Sur de América Latina con 18 iglesias miembros nacionales en seis países.

    Rosalina Vasco Santana pertenece a la iglesia AEM (Aliança Evangélica Menonita) en Brasil. Es pastora de la Iglesia Menonita de Samambaia, cerca de Brasilia, Brasil. Rosalina ha sido presidenta regional y nacional de la iglesia, y ha sido miembro del Concilio General del CMM.

    “Rosalina aporta un corazón pastoral y amor por la iglesia a su rol”, expresa Janet Plenert, coordinadora de representantes regionales.


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