• Encuentro mundial menonita en Filipinas destaca la solidaridad, la fe y el testimonio común

    Casi trescientos participantes de más de una decena de países se reunieron el 14 de marzo de 2026, en la histórica plaza de Lumban, para el 9° evento anual de Renovación del Congreso Mundial Menonita (CMM). Centrado en el tema, “Solidaridad en la familia de Cristo: compartiendo las cargas, compartiendo la esperanza”, la reunión subrayó el llamado a “ayudarse entre sí a soportar las cargas” (Gálatas 6:2–10).

    El evento de Renovación reunió a miembros de la Iglesia Menonita Integrada de Filipinas (IMC, por sus siglas en inglés), el Comité Ejecutivo del CMM y miembros del Comité de Jóvenes Anabautistas (YABs).

    Por medio de la adoración, testimonios, expresiones culturales y la oración, los participantes dieron testimonio de unidad, resiliencia y cuidado mutuo en diferentes culturas y continentes.

    Bayanihan

    Uno de los momentos más destacados de la ceremonia de apertura fue una procesión simbólica con una choza tradicional de nipa (bahay kubo), que representaba el valor filipino de bayanihan. Esta práctica cultural, en la que los vecinos trabajan juntos para trasladar una vivienda en caso de necesidad, sirvió como una metáfora viva del tema del encuentro.

    Arraigado en la unidad, la compasión (malasakit) y la cooperación,  el concepto de Bayanihan refleja una característica distintiva de la interpretación anabautista del evangelio.

    “Dios nos llama a responder con solidaridad y acciones desinteresadas a las necesidades de los demás en nuestra iglesia mundial”, afirmó César García, secretario general del CMM. “Al hacerlo, experimentamos el Bayanihan en nuestra familia de fe y lo damos a conocer en un mundo que anhela un amor fiel y una solidaridad duradera.”

    El programa también celebró la herencia cultural de Filipinas a través de la música y la danza.

    Varios distritos eclesiales hicieron presentaciones tradicionales de danza y música, integrando la fe con la identidad local. Entre las danzas presentadas se encontraba Pandanggo sa Ilaw, una danza folclórica que simboliza la luz en la oscuridad, inspirada en Mateo 5:14-16. Otras presentaciones incluyeron la Cariñosa, que refleja temas de amor y pertenencia, y danzas de la cosecha que celebran la provisión de Dios a través de la agricultura.

    “Bayanihan” no fue solo una metáfora de Renovación 2026: se puso en práctica. Las personas en el liderazgo de la iglesia IMC, entre ellas el pastor Joel De León, el presidente de IMC, Zaldy Magansay y el pastor Richard Rancap, portaron una choza de nipa al lugar del evento.

    “Esto encarna el espíritu de unidad comunitaria, cooperación y apoyo mutuo”, afirma el obispo Eladio Mondez, de IMC. “Más allá de su significado literal, el Bayanihan simboliza el fuerte sentido de comunidad del pueblo filipino, en que las personas ayudan a los demás de buen grado sin esperar nada a cambio, especialmente en momentos de necesidad, catástrofes o actividades comunitarias. Ello refleja la importancia profundamente arraigada del esfuerzo y apoyo colectivos en la sociedad filipina.”

    Solidaridad en el compromiso común

    Los testimonios y la oración constituyeron un componente central del programa.

    “Al escuchar [las historias de los pastores de IMC], percibí la fe, perseverancia y una profunda confianza en Dios”, expresó Blessing Joy Turqueza, representante de Asia en el Comité de YABs. “Aun en las dificultades, continúan sirviendo. Aun en la incertidumbre, siguen confiando en que Dios proveerá. Y pese a todo, veo esperanza en la comunidad de creyentes.”

    Blessing Turqueza enfatizó que la solidaridad en la iglesia no se basa en la perfección, sino en el compromiso común. “La iglesia sobrelleva heridas e interrogantes”, manifestó, “pero también lleva consigo algo más grande: la fe, la esperanza y el amor de Cristo. Cuando nos mantenemos unidos como familia de Cristo, apoyándonos y animándonos mutuamente, comenzamos a ver la fidelidad de Dios.”

    Sindah Ngulube, obispo de la Iglesia de los Hermanos en Cristo de Zimbabue, habló de solidaridad tras el devastador incendio en un internado de varones. Increíblemente, todos los niños salieron ilesos. Tras el suceso, la comunidad eclesial local se movilizó rápidamente a fin de brindar asistencia y comenzar las tareas de reconstrucción.

    Doug Klassen, pastor ejecutivo de la Iglesia Menonita de Canadá, pidió solidaridad para discernir el compromiso anabautista con la paz en medio de los debates sobre la preparación militar y el posible reclutamiento obligatorio en Canadá.

    “Hace setenta años, muchos menonitas se declararon objetores de conciencia”, comentó Doug Klassen. “Hoy, debemos preguntarnos qué haríamos nosotros. Es necesario que aprendamos del testimonio de los menonitas de Colombia y Myanmar, quienes siguen encarnando la paz en contextos difíciles. La iglesia mundial tiene mucho para enseñarnos.”

    La naturaleza interconectada de la familia de iglesias del CMM

    Eladio Mondez, presidente de IMC, y Belén Raga, alcaldesa de Lumban, dieron la bienvenida formal a los participantes, y expresaron su gratitud por la oportunidad de ser anfitriones de un encuentro internacional. La presencia de líderes de iglesias de todo el mundo junto a las congregaciones locales puso de relieve la naturaleza interconectada de la familia de iglesias del CMM.

    El encuentro de Renovación forma parte de una serie de eventos que se llevan a cabo durante varios años en diferentes regiones del mundo, cada uno concebido para celebrar la historia común y las diversas expresiones de la fe anabautista. Los miembros del Comité Ejecutivo del CMM se suman a los participantes locales en un culto masivo en el que anfitriones e invitados comparten sus dones. Además del culto y las enseñanzas, estos encuentros brindan un espacio para compartir historias, fortalecer relaciones y orar por la iglesia mundial.

    La ofrenda recogida durante el culto se destinó a la contribución del Aporte Proporcional Justo de la IMC al CMM.

    El encuentro concluyó con comidas compartidas, fraternización y un sentimiento renovado de solidaridad.

    “En la adoración, el canto, la oración y el intercambio cultural, se nos recuerda que la iglesia mundial está llamada a ayudar a que sobrellevemos mutuamente las cargas”, expresó John D. Roth, coordinador de Renovación. “Me ha inspirado especialmente la energía y el compromiso de los jóvenes de la IMC al dar testimonio del amor de Dios en un mundo fracturado. Su fe es una poderosa señal de esperanza para el futuro de la iglesia.”

    Oración de cierre

    Dios misericordioso, Príncipe de Paz,

    Te agradecemos por la fuente de vida compartida de esta familia mundial. Al concluir este tiempo de Renovación, nuestros corazones están llenos. Te agradecemos por las voces diversas, los diferentes idiomas y el único Espíritu que nos ha reunido bajo la protección de tu gracia. 

    Señor, te pedimos que el fuego de la renovación que sentimos hoy aquí no se desvanezca. Al igual que las lámparas en la oscuridad, deja que la verdad de tu Palabra permanezca firme y ecuánime dentro de nosotros. Que tu Espíritu siga siendo nuestra guía y nuestra fuente de fortaleza.

    Al regresar a los distintos rincones del mundo, danos el valor para ser tus manos y tus pies. Donde haya conflicto, haznos artífices de la paz. Donde haya injusticia, haznos personas que procuran tu justicia. Y donde haya desesperación, permítenos llevar la luz de tu esperanza.

    Que podamos andar en el camino de Jesús: arraigados en la comunidad, comprometidos con el servicio y rebosantes de Tu amor. Partimos ahora, no solo como individuos, sino como cuerpo mundial de creyentes, renovados y listos para servir.

    En el nombre de Jesucristo, nuestro Señor y nuestra Paz, 

    Amén.

    Felipe Magbuhos Jr., director de educación de IMC, pastor 


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    Breve historia de los menonitas en Filipinas

    La presencia menonita en Filipinas comenzó poco después de la Segunda Guerra Mundial, principalmente a través del Comité Central Menonita (MCC, por sus siglas en inglés).

    El MCC llegó al país alrededor de 1947 para brindar ayuda humanitaria, asistencia médica y apoyo a la reconstrucción de posguerra. Esta labor permitió que los menonitas conocieran las comunidades filipinas, especialmente en las zonas rurales y en aquellas afectadas económicamente.

    En 1965 se fundó Missions Now, Inc. (MNI, por sus siglas en inglés), que comenzó como una organización misionera filipina independiente, centrada en la labor evangelística local, especialmente entre las comunidades rurales y tribales del norte de Luzón.

    Con el paso del tiempo, MNI estableció relaciones de coparticipación con organizaciones misioneras menonitas de América del Norte. Estas colaboraciones incluyeron el apoyo de entidades como Misiones Menonitas del Este, anteriormente Junta Menonita del Este de Misiones y Obras de Caridad), que trabajó con MNI en la capacitación de personas en el liderazgo y la fundación de iglesias.

    En 1987, MNI atravesó conflictos internos y cambios de rumbo. Para 1991, los integrantes del movimiento que mantenían un firme compromiso con las enseñanzas menonitas se reorganizaron para establecer la Iglesia Menonita Integrada (IMC, por sus siglas en inglés).

    IMC pasó a formar parte de la familia menonita mundial más amplia al incorporarse al Congreso Mundial Menonita en 1992.


  • La danza expresa cultura y unidad en evento de Renovación

    “La danza utiliza movimientos familiares para acercarnos a Dios, hacer partícipe a la comunidad y expresar gratitud, al tiempo que refleja nuestras prácticas culturales especialmente en momentos de celebración”, afirma Marcial Arenos, del Binuangan Mennonite Christian Church, Distrito Norte de la Iglesia Menonita Integrada (IMC por su sigla en inglés), en Filipinas. “Es una expresión corporal de adoración que implica la participación colectiva.”

    En la programación del evento de Renovación 2026 en Filipinas, se alternaron danzas culturales de varios distritos de la IMC con distintos trasfondos culturales. Las presentaciones de grupos de danza locales de los distritos también son un elemento característico de los encuentros regionales y culturales de la IMC.

    Las danzas se destacan por trajes tradicionales (confeccionados por miembros de la iglesia), gestos simbólicos y movimientos repetitivos que narran una historia. Estas características reflejan las tradiciones y los valores de las comunidades, señala Blessing Joy Turqueza, representante de YABs para Asia y uno de los responsables de la Asociación Juvenil Menonita de Filipinas de la IMC.

    “El uso de la danza enriquece la adoración, la oración y la lectura de las Escrituras; podemos expresarnos en nuestro idioma, nuestras tradiciones y nuestra cultura”, expresa Marcial Arenos. Además, es una forma de acercamiento a la comunidad, donde la preservación de la cultura y el dialecto a través de la danza crea vínculos con las comunidades indígenas.

    “Para nosotros en Filipinas, estas danzas tradicionales simbolizan la unidad y la celebración. La Biblia también dice que toda lengua confesará a Jesús y toda tribu celebrará la gloria de Dios (Filipenses 2:10-11). Por este motivo, celebramos a Dios con nuestra danza”, afirma Shammah Micah B. Abadier, de la Iglesia Menonita de Red Cross Village, Distrito Central.

    Pandanggo sa Ilaw

    Una de las danzas del programa fue Pandanggo sa Ilaw. Esta danza folclórica de la isla de Lubang, en Mindoro, deriva del fandango español de la época colonial. Representa el cortejo mediante el equilibrio de lámparas encendidas que simbolizan las luciérnagas.

    “La belleza de la danza depende de cuán clara y constante se mantenga la llama que porta el bailarín”, explica Felipe Magbuhos Jr., de la Iglesia Menonita Bíblico de Lacao en Lumban. Originalmente se realizaba con velas, pero ahora usan una luz que funciona con pilas.

    “Como está escrito: ‘Ustedes son la luz de este mundo… procuren ustedes que su luz brille delante de la gente, para que, viendo el bien que ustedes hacen, todos alaben a su Padre que está en el cielo”. (Mateo 5:14-16).

    “Esta danza nos recuerda que, en medio de situaciones oscuras, nuestra vida —la ‘luz’ que llevamos en nuestras manos— debe servir de inspiración y testimonio de la bondad de Dios”, afirma.

    Al finalizar la programación del evento de Renovación, todos los participantes e invitados internacionales fueron invitados a realizar juntos la danza de la unidad, que forma parte habitualmente de la convención anual de la IMC.

    “Al saludar y extender las manos de esta manera, alabamos a nuestro Dios”, expresa Shammah Micah B. Abadier.


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  • Encuentro mundial menonita en Filipinas destaca la solidaridad, la fe y el testimonio común 

    Casi trescientos participantes de más de una decena de países se reunieron el 14 de marzo de 2026, en la histórica plaza de Lumban, para el 9° evento anual de Renovación del Congreso Mundial Menonita (CMM). Centrado en el tema, “Solidaridad en la familia de Cristo: compartiendo cargas, compartiendo esperanzas”, la reunión subrayó el llamado a “ayudarse entre sí a soportar las cargas” (Gálatas 6:2–10). 

    El evento de Renovación reunió a miembros de la Iglesia Menonita Integrada de Filipinas (IMC, por sus siglas en inglés), el Comité Ejecutivo del CMM y miembros del Comité de Jóvenes Anabautistas (YABs). 

    Por medio de la adoración, testimonios, expresiones culturales y la oración, los participantes dieron testimonio de unidad, resiliencia y cuidado mutuo en diferentes culturas y continentes. 

    Bayanihan

    Uno de los momentos más destacados de la ceremonia de apertura fue una procesión simbólica con una choza tradicional de nipa (bahay kubo), que representaba el valor filipino de bayanihan. Esta práctica cultural, en la que los vecinos trabajan juntos para trasladar una vivienda en caso de necesidad, sirvió como una metáfora viva del tema del encuentro. 

    Arraigado en la unidad, la compasión (malasakit) y la cooperación, el concepto de Bayanihan refleja una característica distintiva de la interpretación anabautista del evangelio. 

    “Dios nos llama a responder con solidaridad y acciones desinteresadas a las necesidades de los demás en nuestra iglesia mundial”, afirmó César García, secretario general del CMM. “Al hacerlo, experimentamos el Bayanihan en nuestra familia de fe y lo damos a conocer en un mundo que anhela un amor fiel y una solidaridad duradera.” 

    El programa también celebró la herencia cultural de Filipinas a través de la música y la danza. 

    Varios distritos eclesiales hicieron presentaciones tradicionales de danza y música, integrando la fe con la identidad local. Entre las danzas presentadas se encontraba Pandanggo sa Ilaw, una danza folclórica que simboliza la luz en la oscuridad, inspirada en Mateo 5:14-16. Otras presentaciones incluyeron la Cariñosa, que refleja temas de amor y pertenencia, y danzas de la cosecha que celebran la provisión de Dios a través de la agricultura. 

    Solidaridad en el compromiso común 

    Los testimonios y la oración constituyeron un componente central del programa. 

    “Al escuchar [las historias de los pastores de IMC], percibí la fe, perseverancia y una profunda confianza en Dios”, expresó Blessing Joy Turqueza, representante de Asia en el Comité de YABs. “Aun en las dificultades, continúan sirviendo. Aun en la incertidumbre, siguen confiando en que Dios proveerá. Y pese a todo, veo esperanza en la comunidad de creyentes.” 

    Blessing Turqueza enfatizó que la solidaridad en la iglesia no se basa en la perfección, sino en el compromiso común. “La iglesia sobrelleva heridas e interrogantes”, manifestó, “pero también lleva consigo algo más grande: la fe, la esperanza y el amor de Cristo. Cuando nos mantenemos unidos como familia de Cristo, apoyándonos y animándonos mutuamente, comenzamos a ver la fidelidad de Dios.” 

    Sindah Ngulube, obispo de la Iglesia de los Hermanos en Cristo de Zimbabue, habló de solidaridad tras el devastador incendio en un internado de varones. Increíblemente, todos los niños salieron ilesos. Tras el suceso, la comunidad eclesial local se movilizó rápidamente a fin de brindar asistencia y comenzar las tareas de reconstrucción. 

    Doug Klassen, pastor ejecutivo de la Iglesia Menonita de Canadá, pidió solidaridad para discernir el compromiso anabautista con la paz en medio de los debates sobre la preparación militar y el posible reclutamiento obligatorio en Canadá. 

    “Hace setenta años, muchos menonitas se declararon objetores de conciencia”, comentó Doug Klassen. “Hoy, debemos preguntarnos qué haríamos nosotros. Es necesario que aprendamos del testimonio de los menonitas de Colombia y Myanmar, quienes siguen encarnando la paz en contextos difíciles. La iglesia mundial tiene mucho para enseñarnos.” 

    IMC 

    Eladio Móndez, obispo moderador de IMC
    Belén Raga, alcaldesa de Lumban

    Eladio Móndez, obispo moderador de IMC, y Belén Raga, alcaldesa de Lumban, dieron la bienvenida formal a los participantes, y expresaron su gratitud por la oportunidad de ser anfitriones de un encuentro internacional. La presencia de líderes de iglesias de todo el mundo junto a las congregaciones locales puso de relieve la naturaleza interconectada de la familia de iglesias del CMM. 

    El encuentro de Renovación forma parte de una serie de eventos que se llevan a cabo durante varios años en diferentes regiones del mundo, cada uno concebido para celebrar la historia común y las diversas expresiones de la fe anabautista. Los miembros del Comité Ejecutivo del CMM se suman a los participantes locales en un culto masivo en el que anfitriones e invitados comparten sus dones. Además del culto y las enseñanzas, estos encuentros brindan un espacio para compartir historias, fortalecer relaciones y orar por la iglesia mundial. 

    La presencia menonita en Filipinas comenzó después de la Segunda Guerra Mundial a través de la ayuda humanitaria, asistencia médica y el trabajo de reconstrucción, iniciativas dirigidas por el Comité Central Menonita (MCC, por sus siglas en inglés). En 1965, se fundó Missions Now, Inc. (MNI), una organización misionera dirigida por filipinos, centrada en la evangelización y el establecimiento de iglesias, especialmente en comunidades rurales e indígenas. Tras un período de transición interna, la Iglesia Menonita Integrada (IMC) se conformó en 1991 y se unió al Congreso Mundial Menonita en 1993, formando parte de la familia anabautista mundial. 

    La ofrenda recogida durante el culto se destinó a la contribución del Aporte Proporcional Justo de la IMC al CMM. 

    El encuentro concluyó con comidas compartidas, fraternización y un sentimiento renovado de solidaridad. 

    “En la adoración, el canto, la oración y el intercambio cultural, se nos recuerda que la iglesia mundial está llamada a ayudar a que soportemos mutuamente las cargas”, expresó John D. Roth, coordinador de Renovación. “Me ha inspirado especialmente la energía y el compromiso de los jóvenes de la IMC al dar testimonio del amor de Dios en un mundo fracturado. Su fe es una poderosa señal de esperanza para el futuro de la iglesia.” 

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    Lea los testimonios sobre Renovación y obtenga más información sobre el evento en la edición 41.3 de Correo (solo en formato electrónico)



    Actualizado 25 abril 2026: titulo de Eladio Mondez

  • “Si el cristianismo mundial estuviera conformado por mil personas, los anabautistas representaríamos solo una persona”, declaró Timo Doetsch, miembro del Concilio General del CMM de Alemania, en representación de Arbeitsgemeinschaft Mennonitischer Brüdergemeinden in Deutschland (AMBD). “Somos tan solo el dedo pequeño del pie del cuerpo de Cristo… Somos diminutos, pero tenemos voz. Y esperamos que nuestra voz sea este pequeño regalo de paz para el cristianismo mundial, e incluso más allá: como José, que tuvo problemas con sus hermanos, pero al final pudo ayudarlos a reconciliarse”.

    Cinco líderes del CMM, tanto del pasado como del presente, intervinieron en el panel intergeneracional moderado por Ebenezer Mondez, consejero de los Jóvenes Anabautistas (YABs), durante el evento del centenario del CMM en Alemania el 25 de mayo del 2025, reflexionando sobre cómo el CMM ha impactado sus vidas, su fe y su ministerio.

    Larry Miller, El secretario general emérito sirvió en el CMM durante una época de transformación. Durante su gestión, el CMM pasó de reunirse ocasionalmente en Asambleas a vivir en comunidad a través del trabajo continuo de las Comisiones. Fue testigo del crecimiento del anabautismo, que pasó de ser un movimiento predominantemente del Norte Global a uno inspirado en el Sur. También vio cómo el movimiento dio un giro de tratar las heridas de la historia de los mártires para sanar las heridas de los conflictos internos de la iglesia.

    “El Congreso Mundial Menonita es uno de los mejores lugares que tenemos hoy en el mundo anabautista para observar y participar en los movimientos que están transformando, expandiendo y renovando la iglesia”, afirmó Larry Miller.

    Transformando la fe, renovando la iglesia

    Valentina Kunze de Uruguay se involucró por primera vez con el CMM como delegada de los Jóvenes Anabautistas en la Cumbre Mundial de la Juventud 2022 en Indonesia. La ahora presidenta del Comité de Jóvenes Anabautistas, afirmó la cualidad transformadora del CMM, diciendo: “Me he sentido humilde al ver que mi propia manera de ver y hacer las cosas no es la única correcta, sino que hay muchas otras maneras de conocer a Cristo. Y he podido apreciar la riqueza de cómo otras culturas viven y experimentan otras cualidades de Jesús mucho más enfatizadas que en mi propia cultura.

    “Ver a personas tan diferentes amando y adorando al mismo Dios realmente me impactó al comprender que Dios es mucho más grande y mucho más grandioso de lo que jamás hubiera imaginado”, dijo.

    Amos Chin miembro del Comité Ejecutivo y originario de Myanmar, coincidió: “Adorar, aprender y servir junto a creyentes de África, Asia, Latinoamérica, Europa y Norteamérica me ha mostrado la hermosa diversidad de la iglesia. Estas conexiones me recuerdan que la iglesia es más grande que cualquier congregación individual… es un cuerpo mundial de creyentes. La unidad en Cristo no borra nuestras diferencias, sino que las transforma en oportunidades para el aprendizaje mutuo y el amor”.

    “[Ser parte del CMM] ha desafiado mis supuestos culturales y ha profundizado mi aprecio por cómo se vive la fe. Aprender de líderes globales, muchos del Sur Global, me ha hecho humilde, ha desafiado mi autocomplacencia y renovado mi pasión por el discipulado”, expresó Amos Chin, líder de la Iglesia Misionera Bíblica Menonita en Myanmar.

    Timo Doetsch también compartió una experiencia de aprendizaje humilde ocurrida diez años antes en Pensilvania, Estados Unidos. Durante un momento grupal en el que los participantes se lavaban los pies unos a otros, “Alguien se acercó a mí y, sinceramente, antes de eso, no sentía ninguna simpatía por esa persona. Pero precisamente esa persona vino a lavarme los pies. Ese momento fue muy transformador y me hizo reflexionar”, afirmó.

    Cuando se involucró en el grupo que redactó las Convicciones Compartidas, la ex vicepresidenta del CMM, Rebecca Osiro, de Kenia, dijo: “Comencé a ver que se cuestionaban ciertas cosas, cuestiones doctrinales que yo defendía con tanta vehemencia. Me abrió los ojos y me hizo ver que… es necesario fijarnos en lo que tenemos en común en lugar de en lo que nos separa. Creo que es bíblico y piadoso defender aquello que nos une”.

    Hay espacio para todos

    Rebecca Osiro Creció en un entorno social y cultural donde las mujeres podían desempeñar muchas funciones en la iglesia, pero no podían ser ordenadas ni dedicarse a la teología.

    A través de la Asamblea del Congreso Mundial Menonita en Zimbabue en el 2003, conoció al círculo de teólogas anabautistas. Al unirse a la Comisión de Fe y Vida, “muchas veces me sentí académicamente insuficiente, pero el intercambio allí me fortaleció espiritualmente”.

    “Me animó mucho ver que estas eminencias académicas a mi alrededor no me veían como la menos brillante del grupo, sino como una hermana”, afirmó.

    Además, los católicos y luteranos con quienes participó en el diálogo trilateral sobre el bautismo “me hicieron sentir parte integral de este cuerpo de Cristo tan capaz”, expresó Rebecca Osiro.

    Valentina Kunze, de Uruguay, agradeció la oportunidad que el Congreso Mundial Menonita brinda a los jóvenes y afirmó la importancia de ser escuchados de verdad. “Esa es una gran cualidad y quiero fomentar que siga siendo así”.

    “El CMM ha sido un lugar de vida abundante para nosotros y un lugar donde forjamos amistades duraderas”, expresó Larry Miller.

    MWC100 leaders interview
  • Taller de la Comisión de Fe y Vida explora cómo observar el 2025

    Leaders from other world communions brought ecumenical greetings in plenaries. PHOTO: Merle Good

    Por Gordon Houser

    El Congreso Mundial Menonita celebró su primera asamblea en el año 1925 – el 400° aniversario de los comienzos del movimiento anabautista. Con el 500° aniversario a solo 10 años, muchas personas se preguntan cómo el CMM planea conmemorarlo.

    Esa pregunta se encaró en un taller el 24 de julio en la Asamblea del CMM en Harrisburg, Pennsylvania. “De la Reforma de 2017 al anabautismo de 2025: ¿Cómo debería la Iglesia Mundial conmemorar un 500° aniversario?” proporcionó algunas pistas de lo que podría suceder.

    Hanspeter Jecker, Astrid von Schlachta y John D. Roth fueron los que convocaron el taller. Pidieron sugerencias de los asistentes al mismo y explicaron el contexto de esta pregunta.

    En una palabra, la respuesta de cómo conmemorarlo es, “cuidadosamente.”

    “Cómo conmemoramos nuestros inicios nos ayuda a entender quiénes somos hoy,” dijo Roth. Advirtió en contra de la exuberancia. “Estamos celebrando la división de una iglesia.”

    Schlachta señaló que la primera asamblea del CMM hizo hincapié en la renovación, siendo cristocéntrica, el peligro del materialismo y que la iglesia es el primer objetivo de la misión.

    Roth señaló que la renovación es de sumo interés ahora. En 1925, había unos pocos anabautistas; ahora hay 1,9 millones.

    Dijo que los planificadores de cualquier evento que se lleve a cabo quieren sostener una conversación con los 103 grupos que pertenecen al CMM así como con los grupos que no son miembros pero están relacionados, tales como los amish, los grupos de las antiguas colonias y los grupos de las iglesias libres en Alemania.

    Jecker dijo que cualquier conmemoración debe reflejar nuestros compromisos teológicos,  las asociaciones ecuménicas y nuestra realidad mundial. Presentó una serie de propuestas que incluyen una conmemoración de una década que va desde 2017 a 2025/27.

    Llamada de forma tentativa RENOVACIÓN 2025, incluiría un evento regional para cada uno de los cinco continentes realizado cada dos años. Una posible agenda incluye una reunión de comisiones en 2016, una reunión del Concilio General en 2018, la próxima Asamblea del CMM en 2021 en Indonesia, otra reunión de Concilio General en 2025, y una Asamblea del CMM en 2027, posiblemente en Suiza.

    Los objetivos incluyen las relaciones intraanabautistas, las relaciones ecuménicas, el testimonio mundial y la auto comprensión.

    La Comisión de Fe y Vida acepta sugerencias de cómo proceder.

    Gordon Houser es editor de The Mennonite, la publicación de la Iglesia Menonita de los Estados Unidos.