• El CMM nombra a un quinto miembro directivo

    “Una organización dinámica y al servicio de sus miembros debe estar dispuesta a cambiar y adaptarse a medida que aprendemos y crecemos. La incorporación más reciente al equipo de miembros directivos del CMM es un ejemplo de cómo respondemos a las necesidades de nuestros miembros”, explica César García, secretario general del CMM.

    Siaka Traoré ha sido nombrado miembro ex officio del Congreso Mundial Menonita como representante para África, con efecto inmediato.

    “No me uno a este equipo como experto, pero vengo con fe y convicción de que, si Dios así lo dispuso, me utilizará para el bien del CMM” declaró Siaka Traoré. “Mi oración es que el CMM responda a las necesidades de sus miembros”.

    El órgano decisorio del Congreso Mundial Menonita es el Concilio General, cuyos delegados representan a nuestras iglesias miembro alrededor del mundo. De dicho Concilio se elige un Comité Ejecutivo, y ese grupo es dirigido por los miembros directivos: el secretario general, presidente, vicepresidente y tesorero. Actualmente, estos cargos los ocupan César García (América Latina), Henk Stenvers (Europa), Lisa Carr-Pries (América del Norte) y Sunoko Lin (Asia).

    Estos cuatro cargos no pueden representar a las cinco regiones que conforman la membresía del CMM. En las reuniones del Concilio General del 2025, se decidió que el Comité Ejecutivo nombrara a un miembro directivo ex officio para garantizar la plena representación continental. Esta persona debería ser de África, la región actualmente ausente en los miembros directivos. 

    Los miembros directivos se reúnen dos veces al año en persona y una vez al mes en línea.

    El reverendo Siaka Traoré es pastor de la Iglesia Evangélica Menonita de Burkina Faso. Obtuvo una maestría en misiones de la Facultad de Teología Evangélica de Bangui (FATEB por su sigla en francés). Ha colaborado con el Comité Central Menonita en un programa de paz en África Occidental.

    Dentro del Congreso Mundial Menonita, Siaka Traoré ha servido como presidente de la Comisión de Diáconos (2015-2022) y como representante regional para África Central y Occidental desde 2022 hasta su nombramiento como miembro directivo. 

    “Para mí, este nombramiento expresa el deseo del CMM de incluir a todos sus miembros, de todas partes del mundo, en la gestión de la organización. Dada su composición, el CMM ha adoptado la imagen de un mosaico. Al unirme al equipo directivo, queremos hacer visible este mosaico”, afirmó Siaka Traoré.

    “Durante muchos años, como líder de la iglesia con un corazón de servicio, tanto en su país natal, Burkina Faso, como a nivel internacional, participando como orador invitado, mentor, constructor de paz experto e intérprete cultural, Siaka se ha ganado un gran reconocimiento en la familia del CMM. Nos complace invitarlo a este cargo para el cual su experiencia lo ha capacitado”, expresa César García.


    Siaka Traoré (Burkina Faso) speaks about being a mentor at the panel discussion in Zurich, “Standing Between the Lines in a World on Fire.”
  • (Perspectivas) Actividades del anabautismo a los 500

    El 29 de mayo del 2025, las actividades para la conmemoración del quincentenario del movimiento anabautista en Zúrich incluyeron dieciocho talleres, en el transcurso de dos períodos. En varios lugares del centro de la ciudad, las salas –generosamente cedidas por la Iglesia Reformada– estaban repletas de participantes, deseosos de conocer las historias y los análisis de los anabautistas que tuvieron “la valentia de amar” en la historia y en la actualidad. 

    Los talleres abarcaron desde un canto participativo basado en himnos menonitas hasta una mesa redonda sobre los diálogos trilaterales respecto al bautismo con asociados católicos y luteranos; desde una encuesta sobre la participación menonita en el trabajo por la paz y la justicia en Oriente Medio a compartir testimonios de vida comunitaria y amor a los enemigos.  

    A continuación un vistazo a uno de los talleres: 

    Cultura de la memoria en las minorías religiosas 

    Al igual que muchos movimientos religiosos minoritarios, el movimiento anabautista tiene un relato, una historia que lo ha definido. Esta historia incluye recuerdos de persecución, discriminación y migración. Si no se les presta atención, estas historias pueden fácilmente provocar una erupción volcánica en un mundo que ya es volátil. 

    Los ponentes de este taller fueron Andrea Strübind, Astrid von Schlachta y Danang Kristiawan. 

    Andrea Strübind, de tradición bautista, es profesora de historia de la Iglesia y teología histórica de la Universidad de Oldenburg, en Alemania. Astrid von Schlachta es delegada ante el Concilio General de la Asociación de Congregaciones Menonitas de Alemania (Arbeitsgemeinschaft Mennonitischer Gemeinden in Deutschland). También es asistente de investigación en el Centro de Estudios Teológicos de Iglesias de Paz (Arbeitsstelle Theologie der Friedenskirchen) en Alemania. Danang Kristiawan es pastor de GITJ Jepara y profesor de la Escuela Bíblica SSTAKW de Java, Indonesia. 

    Andrea Strübind y Astrid von Schlachta informaron al público sobre la historia anabautista desde sus inicios en 1525 y repasaron diversos acontecimientos sociopolíticos mundiales que han tenido lugar desde entonces. 

    Danang Kristiawan compartió su experiencia con cristianos minoritarios en Indonesia, su país natal, donde los musulmanes son mayoría.  

    Puntos principales 

    • Una vida de persecución y expulsión se centra más en encontrar lugares donde esconderse que en dejar monumentos visibles. 
    • La Confesión de Augsburgo (Confessio Augustana) de 1530 condena a los anabautistas. 
    • En Indonesia, el cristianismo está vinculado al colonialismo.  

    Iniciativas para prevenir la erupción de lava 

    En geografía, una erupción volcánica es la expulsión de gases y lava fundida desde el interior de la Tierra a través de un conducto hacia la superficie terrestre o hacia la atmósfera. Del mismo modo, en la vida real, cualquier problema que pueda provocar adversidad entre los seres humanos podría producir una erupción metafórica; las percepciones religiosas son uno de ellos. Esto podría causar daños irreparables no solo a las personas en conflicto, sino al mundo en general. 

    Aunque los primeros anabautistas consideraban a la ciudad de Zúrich y a la Iglesia Reformada como villanos, hoy en día existen diálogos entre líderes reformados y anabautistas a varios niveles. (Véase “En busca de un testimonio común”).  

    Para los luteranos, el deseo de dialogar con los anabautistas se remonta a la conmemoración de los 450 años de la Confesión de Augsburgo, en 1980. La Federación Luterana Mundial concluyó reconociendo que las declaraciones del documento de 1530 eran provocadoras para los anabautistas y que las confesiones no reflejaban la realidad de los creyentes actuales de ambas confesiones. 

    Por la gracia de Dios, durante la Asamblea de la Federación Luterana Mundial celebrada en Stuttgart en 2010, se les ofreció disculpas a los anabautistas por las persecuciones del pasado. 

    En Indonesia, los menonitas de Jepara han puesto en marcha una iniciativa de amistad entre menonitas e islámicos. Se trata de un esfuerzo firmemente arraigado en Colosenses 1:20, la encarnación de Cristo, así como en la contextualización creativa del amor. La base teológica de la amistad entre menonitas e islámicos, especialmente la actualización creativa del amor, incluye el compromiso con la identidad, la apertura a la vulnerabilidad y la imaginación creativa. 

    Además de los conocimientos y la experiencia que los ponentes compartieron sobre el tema, los participantes del taller formularon preguntas e intercambiaron puntos de vista.  

    Un participante que se identificó como de origen pakistaní y residente en Canadá, opinó que en la mayoría de los casos, las persecuciones y discriminaciones eran resultado de las maniobras de los líderes. 

    Otras personas preguntaron sobre las experiencias de persecución de anabautistas indonesios. La iglesia de los jóvenes, en crecimiento, tiene poca experiencia directa, dijo Danang Kristiawan. 

    En respuesta a la pregunta: “¿Cómo podemos responder a las políticas exteriores gubernamentales que defienden el nacionalismo?”, los ponentes de los talleres hicieron hincapié en que debemos tender puentes con ahínco y continuar el diálogo. 

    Conclusiones 

    El tema requería más tiempo. Cada país tiene situaciones propias de persecución y discriminación. La valentía es un proceso en que las partes en conflicto maximizan su potencial mental y moral para controlar el peligro inminente. Por lo tanto, las deliberaciones permanentes y francas sobre estas cuestiones serán beneficiosas, no solo para las confesiones en conflicto, sino también para una Tierra más habitable. Y por consiguiente, que sea posible implementar el tema del evento: La valentía de amar. 

    —Jumanne Magiri Mafwiri, miembro de Kanisa Mennonite Tanzania, es representante regional del CMM para África Oriental. Su motivación para asistir al taller surgió debido a la persecución de cristianos en Uganda entre 1885 y 1887; posteriormente el Gobierno de Uganda declaró el 3 de junio de cada año como Día de los mártires, lo que atrae a peregrinos de diversos lugares. 


  • (Perspectivas) Actividades del anabautismo a los 500

    Entre los muchos momentos destacados del día conmemorativo en Zúrich se encuentra el canto. Los coros de adoración tuvieron el privilegio de desempeñar un papel central al reunir voces de diferentes procedencias para celebrar la fe, la reconciliación y la unidad. 

    Entre los coros participantes se encontraban:  

    • Coro de la Iglesia Menonita del Centro de Hermandad Eastleigh (Eastleigh Fellowship Centre Mennonite Church Choir, EFC) de Nairobi, Kenia 
    • Banda Ágape (Ágape Band) de Asunción, Paraguay 
    • Coro de Cámara de la Universidad Menonita del Este (Eastern Mennonite University Chamber Singers, EMU) de Harrisonburg, Virginia, EE. UU. 
    • Canciones de Paz (Songs of Peace) de Liestal, Suiza 
    • El Arte Escénico Anabautista Indonesio (The Indonesian Anabaptist peRforming Art TIARA – Iglesia Anugerah GKMI) de Yakarta, Indonesia  

    Entre dichos coros, me pareció especialmente fascinante el Coro de la Iglesia Menonita del Centro de Hermandad Eastleigh, EFC, por sus siglas en inglés). 

    Coro EFC

    El Coro EFC, que representa a una iglesia menonita de Nairobi, fue uno de los cinco conjuntos musicales seleccionados para presentar música anabautista de todo el mundo, en el evento del quincentenario celebrado en Zúrich. Aceptaron con entusiasmo la oportunidad de compartir el amor de Cristo a través de una amplia fusión de tradiciones musicales africanas y armonías góspel. 

    El coro se presentó dos veces: en el interior de Predigerkirche y al aire libre en Zwingli Platz, frente a la Iglesia Grossmünster, sin amplificadores. Participaron también en el culto final, que se transmitió en directo a todo el mundo. 

    El coro describe su estilo musical como afrofusión. “Nuestra música reúne influencias de diferentes países de África”, señaló George Ochieng, integrante del coro. 

    Además, el coro refleja la diversidad cultural de Kenia, ya que sus integrantes tienen diversos orígenes étnicos. 

    Ministerio de la música 

    Para el Coro EFC, la música es más que una simple presentación: es un ministerio. Su profundo compromiso con la fe cristiana les impulsa a compartir el mensaje de Cristo a través del canto. Para ellos, la música es una manera de fortalecer la fe, elevar el espíritu y alentar a los demás. 

    El coro cree que sus voces sirven como instrumentos de sanación y unidad, capaces de romper barreras culturales y de cambiar la vida de personas de diferentes orígenes. Sus presentaciones representan la esperanza, la perseverancia y la gracia divina, recordándoles a los oyentes la presencia duradera de Dios.  

    Canción preferida 

    El Coro EFC compone y hace los arreglos musicales que reflejan su camino de fe y su herencia cultural. Su estilo combina ritmos africanos tradicionales con temas gospel, creando una experiencia de adoración singular y espiritualmente enriquecedora. 

    Mientras que algunas de sus canciones provienen de himnarios, otras son de compositores anónimos o fueron escritas por los propios integrantes del coro. 

    Una de sus canciones más preciadas es Yesu Vamuvamba, que en tiriki lengua hablada por el pueblo tiriki del oeste de Keniasignifica Jesús fue crucificado. La canción reflexiona sobre la crucifixión de Cristo y la libertad que trajo a la humanidad, resonando profundamente con temas como el sacrificio, la redención y el perdón. 

    Esta canción, que se interpreta a menudo durante los cultos de Pascua y las reuniones de avivamiento, tiene una melodía edificante y una letra profunda que inspira adoración y reflexión. Los integrantes del coro expresan que la canción fortalece su fe personal, y sirve como recordatorio del sacrificio de Dios y del poder de la redención. 

    Una vocación divina 

    El Coro EFC considera que la adoración a través de la música es una forma de fortalecer la fe, fomentar el crecimiento espiritual y promover la unidad de la comunidad. Sus presentaciones van más allá de su iglesia local, ya que viajan con frecuencia por toda Kenia para cantar en cultos, reuniones de avivamiento, congresos y festivales de música. 

    Aunque los integrantes del coro están profundamente comprometidos con su ministerio musical, sigue siendo una actividad a tiempo parcial. Muchos de ellos se dedican a la educación, a los negocios, a la salud y a otras áreas para mantenerse, ya que el coro carece de los recursos financieros necesarios para prestarles apoyo a tiempo completo. 

    Pese a dichos desafíos, los integrantes del coro dedican mucho tiempo a los ensayos, cultos y eventos especiales, y consideran que su talento musical es una vocación divina y no solo un pasatiempo. 

    Además, el coro brinda activamente mentoría a jóvenes músico/as y fomenta la participación de jóvenes en el culto, contribuyendo a formar a la próxima generación de artistas y líderes cristianos. 

    El quincentenario del anabautismo 

    La invitación para presentarse en esta histórica celebración del quincentenario es un honor y un hito espiritual para el Coro EFC. Su presencia en Zúrich le permite compartir su música en un escenario mundial y vincularse con comunidades anabautistas de todo el mundo. 

    Esta celebración es un poderoso testimonio de la fortaleza de la fe, que pone de relieve cómo el anabautismo ha prosperado a lo largo de siglos de persecución, cambio y crecimiento. Al participar, el coro se ve a sí mismo contribuyendo a la historia, mostrando su herencia musical menonita africana en un entorno cristiano internacional. 

    El coro considera este aniversario como un recordatorio de la unidad, la perseverancia y el renacimiento espiritual. Espera que el evento fortalezca los lazos entre las congregaciones anabautistas, brindando oportunidades para el aprendizaje, la reconciliación y la renovación. 

    Representar a los anabautistas kenianos en esta celebración de un hito fue un privilegio. Los integrantes del Coro EFC esperan que su música haya animado e inspirado a los asistentes, recordándoles que la fe trasciende las fronteras y que la música es un lenguaje universal de adoración. 

    Lo que me emociona de estos coros 

    Presenciar estos coros fue una experiencia realmente emocionante. Era profundamente conmovedor escuchar las voces de diferentes rincones del mundo combinarse en armonía, cada una con su propia cultura, historia y fe. 

    Cada coro aportó algo totalmente singular a la celebración, ya fueran ritmos afrofusión, góspel latino o música sacra a capela. Ser testigo de dicha expresión musical de la fe tan diversa profundizó mi comprensión de cómo el culto, a través del canto, une a los creyentes de todas las tradiciones y naciones. 

    Melvin Banda, miembro de la Iglesia de los Hermanos Menonitas de Malawi, fue delegado de YABs en representación de su iglesia en las reuniones de2025. 


    EFC Choir with soloist Naaman Ochieng
performs “Anawuok adhi e dala wa ka
Nyasaye” on the outdoor stage in front of the Grossmünster in Zurich, Switzerland.
  • Amados hermanos y hermanas

    Hacemos un llamado a la familia anabautista mundial para que oremos por las personas de la región del Caribe tras el paso del Huracán Melissa.

    “Las perspectivas desde el punto de vista humano son sombrías, pero como hijas e hijos suyos seguimos aferrándonos a nuestra esperanza en Cristo. Sigamos orando por fe”, dice el Pastor Liston Aiken, presidente de la Iglesia Menonita de Jamaica.

    El Huracán Melissa, una tormenta de categoría 5, azotó el Caribe la última semana de octubre. Las consecuencias incluyeron graves inundaciones, edificios destruidos por el viento y la lluvia, deslizamientos de tierra, árboles caídos y cultivos arrasados. Las interrupciones en las redes de comunicaciones y de transporte han dificultado la llegada de la ayuda.

    El número de víctimas mortales causadas por la tormenta asciende a 65 personas fallecidas confirmadas en toda la región en el momento de redactar este artículo, y se espera que la cifra aumente a medida que se restablezcan las comunicaciones y el acceso a las zonas más remotas. Miles de personas viven en refugios temporales.

    La recuperación tras la destrucción llevará años. Sin embargo, se reconoce que la preparación previa ante desastres ha permitido salvar vidas y acelerar la respuesta.

    • • De las cuatro congregaciones de la Iglesia Menonita de Jamaica que se encuentran directamente en la trayectoria de la tormenta, ‘Joyland’ y ‘Adams’ perdieron el techo y sufrieron daños adicionales; la puerta de ‘Ridge’ fue arrancada; el edificio de ‘Salter Hill’ se derrumbó y el techo de la casa parroquial quedó destruido. Los miembros de la iglesia en estas comunidades perdieron sus techos y sus pertenecías personales.
      Las personas miembros de la iglesia de alrededor del país están abrumadas por la destrucción, pero confían en que Dios les mostrará cómo ayudar a medida que se desarrollan estrategias a corto y largo plazo.
    • En Cuba, las 56 congregaciones de la ‘BIC’ en las cinco provincias orientales de la isla se han visto afectadas. Algunas personas miembros de la iglesia perdieron sus hogares a causa de los vientos y las inundaciones. Dado que la mayoría de las congregaciones se reúnen en casas particulares, el impacto se ha multiplicado. Las secuelas de la tormenta agravan las dificultades económicas que ya padecía la población.
    • En el extremo frontal de la tormenta que se avecina, las congregaciones de la República Dominicana se vieron afectadas por las inundaciones que se produjeron al inicio de la tormenta y que se intensificaron a medida que Melissa pasaba sobre la isla.

    “Todavía se está evaluando el daño, se están despejando muchas de las carreteras y se está restableciendo el suministro eléctrico. Se está proporcionando ayuda material a las personas afectadas. Esto continuará durante mucho tiempo porque el daño fue muy grave en los lugares por donde pasó el ojo del huracán”, dice William George Broughton, representante regional del CMM y administrador de salud jubilado en Jamaica.

    Les invitamos a orar por nuestros hermanos y hermanas de estas naciones insulares.

    Que la solidaridad reemplace la sensación de aislamiento que a menudo sienten.

    Que las comunidades se fortalezcan para unirse en respuesta, apoyándose mutuamente y asegurándose de que nadie se quede atrás.

    Que el amor de Cristo nos llene a todos: para que nuestros miembros en el Caribe se cuiden unos a otros; para que aquellos de nosotros que estamos alrededor del mundo pongamos nuestras oraciones en acción.

    Oramos por las personas en el liderazgo mundial, a quienes Jamaica y otros países han desafiado a establecer un financiamiento para el clima. Están pidiendo una reparación a los países ricos por su papel desproporcionado en el agravamiento de la crisis climática.

    Por la gracia de Dios, buscamos vivir y proclamar la buena nueva de la reconciliación en Jesucristo como parte del único cuerpo de Cristo en todo tiempo y lugar.

    Señor, en tu misericordia, escucha nuestra oración.

    En el nombre de Jesús, amen.

    Henk Stenvers

    Henk Stenvers,
    presidente,
    Congreso Menonita Mundial

    Tigist Tesfaye

    Tigist Tesfaye secretaria, Comisión Diáconos

    P.D. Después de redactar esta carta, recibimos la noticia sobre el tifón Kalmaegi en Asia. Por favor, oren por los afectados y sigan las redes sociales de MWC para conocer las noticias sobre cómo se ven afectadas las iglesias menonitas.


    Hurricane Melissa Carribean
  • Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial 2026

    El CMM invita a las iglesias a levantar una ofrenda especial el Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial destinada al movimiento de la iglesia
    anabautista mundial.

    Una manera de pensar en esta ofrenda es invitar a cada miembro a contribuir con el costo de por lo menos un almuerzo en su propia comunidad con el fin de apoyar a las redes y recursos de nuestra familia de la iglesia anabautista mundial.

    Este regalo de “un almuerzo” (el valor dentro el propio país) por persona, una vez al año, es algo que la mayoría de los miembros del CMM pueden hacer, excepto en tiempos de hambruna o violencia. Las personas que tienen más recursos pueden dar mucho más que esto y se les podría animar a que lo hagan. Otros con recursos más escasos podrían considerar dar el valor monetario de un alimento que normalmente incluirían en una
    comida.  

    A continuación, se ofrecen algunas ideas sobre cómo planificar una ofrenda especial del CMM en su congregación.

    • Organizar que las ofrendas de Un Almuerzo se coloquen en una canasta especial al frente o en bolsas/recipientes de almuerzo culturalmente apropiados durante el servicio de adoración como una ofrenda separada de la ofrenda normal.
    • Planear una comida congregacional compartida antes o después del culto del Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial.
      • Esto podría ser una “comida compartida”, en la que cada familia traerá platos de comida para compartir, con una canasta de ofrendas para que el CMM “pague” la comida.
      • También podría ser subastar o vender un almuerzo preparado y llevado por las familias a la iglesia. Estos almuerzos para llevar están disponibles para subasta, compra o donación por parte de cualquier persona para llevarlos a casa o comer juntos después del culto.
    • Programar un tiempo de ayuno y oración compartidos para la iglesia global durante una comida antes o después del culto del Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial. Incluya una ofrenda para el CMM durante ese tiempo. Esta ofrenda se aproxima al valor de la comida que no comen los participantes en el ayuno.

    Los fondos que se recaudan a través de esta ofrenda especial en cada congregación se pueden enviar directamente al Congreso Mundial Menonita utilizando los diversos mecanismos que se muestran en nuestro sitio web (mwc-cmm.org/es/done-ahora).

    O bien, estos fondos pueden enviarse a la oficina nacional de su iglesia con una solicitud para transferirlos al CMM. Marque claramente la ofrenda como designada para el Congreso Mundial Menonita e indique que es una ofrenda dominical de la Fraternidad Anabautista Mundial.


    Cómo se recogen las ofrendas en los Países Bajos 

    En las congregaciones Doopsgezind (menonitas) de los Países Bajos, la ofrenda se recoge pasando las bolsas de tela. La gente deposita monedas o dinero en efectivo en las bolsas. Estas bolsas se sujetan a un asa corta de madera y se pasan de mano en mano, o se sujetan al extremo de largas varas que un acomodador extiende hacia la congregación. 

    Una bolsa suele destinarse a la congregación local, mientras que la otra se destina a un ministerio fuera de la iglesia. Para la segunda bolsa, todas las iglesias menonitas del país suelen recaudar para la misma organización cada domingo. 

    Hoy en día, la mayoría de las congregaciones también publican un código QR y un número de banco para que las personas puedan donar electrónicamente. 

    Las donaciones superiores a cierta cantidad pueden optar a una deducción de impuestos del gobierno al final del año. 


    Evangelisch-mennonitische Freikirche, Dresden, Germany, shares
a meal outside with refugees from Venezuela as part of their
Anabaptist World Fellowship Sunday celebration in 2024.
  • cambios en el equipo de representantes regionales

    Los representantes regionales del CMM son voluntarios a tiempo parcial que desarrollan y apoyan las relaciones con las iglesias miembros, miembros asociados y potenciales miembros del CMM, congregaciones locales; y agencias y socios relacionados con la CMM. Este año se producen varios cambios en el equipo de representantes regionales. 

    César García, Secretario General, expresa que, “nuestros representantes regionales
    brindan un vínculo vital entre la labor del Congreso Mundial Menonita y la de nuestras
    iglesias miembros en todo el mundo. Estos líderes tienen un profundo conocimiento de las iglesias en su región. Trabajan para profundizar estas relaciones para que podamos
    compartir dones de manera aún más profunda dentro del CMM”. 

    Los representantes regionales no solo explican el Congreso Mundial Menonita a las iglesias nacionales, sino que también llevan las inquietudes de las iglesias nacionales a la familia global a través del CMM. 

    Después de más de una década de servicio, Cynthia Peacock se ha retirado de su papel como representante regional para Asia del Sur

    Lea más “Me convertí en menonita de corazón”

    En su contexto de iglesia local, Vikal Pravin Rao se ha desempeñado como secretario ejecutivo de la Iglesia Menonita de la India, con sede en Chhattisgarh. Su mandato finalizará en diciembre justo antes de comenzar como representante regional. Él y su esposa Roopam Rao tienen un hijo y una nuera. 

    Vikal Pravin Rao asumirá este importante cargo en diciembre de 2025. Fue el representante para Asia en la primera Cumbre Global de Jóvenes en Zimbabue en 2003. Habiendo trabajado en el equipo de siervos globales (líderes jóvenes) que ayudaron a organizar la Aldea de la Iglesia Global para la Asamblea en India en 1997, coordinó la experiencia de exhibición inmersiva para la Asamblea de Pensilvania en EE. UU. en 2015. Acaba de completar un mandato en la Comisión de Diáconos (2018-2025). Dado su papel en Diáconos, a menudo acompañó a Cynthia Peacock en visitas a las ocho iglesias miembros del CMM en India y una iglesia miembro en Nepal. 

    Además añade, “mi trabajo con la Comisión de Diáconos, acompañando a la Sra. Cynthia Peacock en sus visitas a las iglesias miembros del CMM en India y Nepal, ha consolidado aún más mi compromiso con estos principios (el lema del CMM). Creo que mi capacidad para conectar con diversos grupos, comprender los desafíos locales y promover soluciones colaborativas será invaluable para fortalecer la presencia
    y el impacto del CMM en el Sur de Asia, todo ello mientras ‘seguimos a Jesús’ como
    nuestra guía”. 

    Otros dos representantes regionales han completado su servicio. Gerald Hildebrand, pastor por un largo tiempo en la denominación Menonita Hermanos en Canadá, se retiró como representante regional del CMM para América del Norte en junio, después de las reuniones del Consejo General en Alemania. Había servido desde las reuniones del Consejo General en Kenia en 2018. 

    Janet Plenert, cuenta que, “Gerald es un pastor de corazón y aportó ese corazón
    a su trabajo. Navegando por las relaciones a veces conflictivas entre las denominaciones
    norteamericanas, vino como una presencia pacífica, paciente y oyente”. 

    Cynthia Dück, quien co-representaba la gran región del Cono Sur de América Latina, también ha completado su servicio, el cual comenzó justo antes de la Asamblea de Indonesia. La enfermera capacitada y miembro de la iglesia Hermanos Menonita había servido previamente como coordinadora de alojamiento para la Asamblea global en Paraguay en 2009. 

    Freddy Barrón, quien sirve conjuntamente en la región del Cono Sur con Cynthia, dice que, “Cynthia aportó energía juvenil y conocimientos de redes sociales junto con su habilidad multilingüe (inglés, español y alemán). Su empuje forjó nuevos caminos de conexión con las iglesias de la región”.  

    César García, secretario general de la CMM, expresa que, “Estamos agradecidos
    por estos fieles siervos que aportan su sabiduría y experiencia para construir la iglesia
    global como representantes regionales. Sabemos que cada uno continuará siguiendo a Jesús, viviendo la unidad y construyendo la paz en el próximo capítulo de sus vidas”. 


    2025 Regional Reps - different size
  • “Siempre he deseado ver y comprender el mundo más allá de mi entorno inmediato, aprender de diversas comunidades. Cuando conocí la visión de YAMEN para los jóvenes de aprendizaje y servicio a nivel global, lo entendí como una plataforma que me expondrá, formará y capacitará para el mejoramiento de mí mismo, de la iglesia y de mi comunidad —afirma Moses Johnson Jumbo—.

    Moses Jumbo, miembro de la Iglesia Menonita del distrito de Inen, Nigeria, se desempeñó como asistente de sociedades y presentación de informes para el CCM Chad a través del programa YAMEN desde agosto del 2024 hasta julio del 2025.

    La Red de Intercambio anabautista– menonita para Jóvenes (YAMEN) es un programa conjunto entre el Congreso Mundial Menonita (MWC) y el Comité Central Menonita (CCM). Enfatiza la expansión del compañerismo entre las iglesias de la tradición anabautista y el desarrollo de los jóvenes líderes alrededor del mundo. Los participantes pasan un año en una asignación intercultural que empieza en agosto y termina el siguiente julio.

    “Durante mi año de YAMEN, experimenté una profunda transformación espiritual. Antes, vivía según ciertos patrones sociales que consideraba normales, pero gracias a mi conexión con el centro de alabanza, los devocionales frecuentes y las conversaciones con los representantes del país, mi mentalidad se iluminó” —expresa Moses Jumbo—. “Ahora, sirviendo en la iglesia, comparto esta transformación sobre la necesidad de una mente renovada, incluso con mis amigos”.

    Estaba profundamente entusiasmado por aprender sobre Gestión de Proyectos, Evaluación e Informes (PMER) a través de su asignación.

    “Aprendí a planificar, gestionar y evaluar proyectos reales y a marcar la diferencia. Para mí, esto es más que una habilidad; se convierte en una vocación y me encanta”, afirma. “Cada vez que visitaba el terreno con el equipo, veía la importancia de escuchar las perspectivas de los demás y valorar sus contribuciones. Gracias a esto, aprendí que construir la paz no se limita a resolver conflictos, sino que también es un estilo de vida que implica comprender al prójimo”.

    En mi casa, en Nigeria, “estoy trabajando en un Proyecto de Iniciativa de Paz para establecer Clubes de Paz en mi comunidad con el fin de educar y sensibilizar a los jóvenes sobre la necesidad de rechazar el sectarismo y la violencia y abrazar la paz, la unidad y la comprensión”.

    Sueña con una red en escuelas secundarias de todo el estado de Akwa Ibom. “Esta visión nació cuando me di cuenta de que muchos de los comportamientos negativos entre los jóvenes de la comunidad se deben a cierto grado de ignorancia. A través de este club, espero crear conciencia y alternativas positivas”.

    “Servir con CCM en Chad ha tocado mis sentidos y me ha llenado de amor y propósito para continuar con el programa durante años, si eso fuera posible”, declara Moses Jumbo.

    Moses Jumbo con el coordinador del programa de CCM, Jonathan Nguerassem, y su compañera YAMENer, Beatrice Uwase, de Ruanda, trabajando en la oficina de CCM en Chad, donde sirvió como asistente de sociedades y presentación de informes.
    Moses Jumbo con el coordinador del programa de CCM, Jonathan Nguerassem, y su compañera YAMENer, Beatrice Uwase, de Ruanda, trabajando en la oficina de CCM en Chad, donde sirvió como asistente de sociedades y presentación de informes.
    Moses Jumbo durante una visita de campo, reuniéndose con una organización socia de CCM Chad.
    Moses Jumbo durante una visita de campo, reuniéndose con una organización socia de CCM Chad.
    Jonathan Nguerassem (coordinador del programa CCM) le otorga a Moses Jumbo un certificado de la Asociación Evangélica para la Paz y la Justicia, Chad, por un año de servicio y sociedad exitosos.
    Jonathan Nguerassem (coordinador del programa CCM) le otorga a Moses Jumbo un certificado de la Asociación Evangélica para la Paz y la Justicia, Chad, por un año de servicio y sociedad exitosos.

    Desde el momento en que llegué al aeropuerto, vi el cariño del equipo. Su cálida recepción me hizo sentir como en casa de inmediato. Continué viendo ese amor cada día en cómo valoraban mis opiniones, me animaban y siempre estuvieron dispuestos a apoyarme.

    El equipo siempre está abierto a mis ideas y a menudo me dicen: “Moses, si necesitas ayuda, no dudes en decírnoslo”. Estas palabras aumentaron mi confianza y fortalecieron nuestra relación.

    “Sentí la calidez de la amistad diariamente dentro del equipo; esto era genuino y me dio un sentido duradero de pertenencia”.

    “Vivir y servir con personas de diferentes culturas me ha enseñado a ver a Cristo en los demás y a extender su amor más allá de las fronteras. A través de YAMEN, he descubierto que seguir a Jesús significa convertirme en un canal de esperanza para alguien cercano a mí, mi comunidad y dondequiera que vaya.

    “Al principio, no fue fácil estar en un entorno nuevo, escuchando un idioma que no entendía y conviviendo con personas cuya doctrina era diferente a lo que estaba acostumbrado. Pero con el tiempo, comencé a ver la unidad a través de mi aprendizaje de adaptarme, amar, respetar y valorar al otro a pesar de nuestras diferencias” comenta.

    Para mí, “la valentía de amar” se hizo realidad durante mi experiencia de YAMEN en Chad. Venir de Nigeria y tomar la decisión de servir en Chad nació de la valentía. Vivir en un país, un idioma y un entorno nuevos no fue fácil al principio, pero aprendí que el amor va más allá de la comodidad o la familiaridad. Comencé a expresar mi amor a través de mi servicio a la comunidad.

    “Poco después de regresar, organicé un programa de tres semanas de capacitación en mi iglesia, ofreciendo capacitación gratuita para jóvenes en peluquería, decoración, tejido de cabello, diseño gráfico y repostería. Esta iniciativa, inspirada por la pasión por el servicio comunitario que experimenté en YAMEN, ya está dando frutos”.

    En la actualidad, Moses Jumbo trabaja como profesor voluntario en las Mennonite Star Schools de Nigeria, donde utiliza las habilidades lingüísticas que perfeccionó durante su inmersión en Chad para enseñar francés y estudios de informática.

    “Me genera gozo ver el entusiasmo y la emoción de los alumnos por aprender estas materias con ejemplos prácticos. A través de esta enseñanza, sigo compartiendo mi experiencia, forjando relaciones y fomentando una generación pacífica y con propósito”, declara Moses Jumbo.


    La Red de Intercambio anabautista– menonita para Jóvenes (YAMEN) es un programa conjunto entre el Congreso Mundial Menonita y el Comité Central Menonita. Enfatiza la expansión del compañerismo entre las iglesias de la tradición anabautistay el desarrollo de los jóvenes líderes alrededor del mundo.

    Los participantes pasan un año en una asignación intercultural que empieza en agosto y termina el siguiente julio.

    Moses Jumbo in Chad alongside the MCC country representatives Samuel Okiror, Winfred Okiror, Beatrice Uwase and a lead from a partner organization.
  • Las campanas resonaron por toda la ciudad llena de anabautistas. Se estima que más de 3.500 personas colmaron las calles del casco antiguo de Zúrich el 29 de mayo del 2025, Día de la Ascensión, para conmemorar el quincentenario del anabautismo. 

    “Hoy en día, como menonitas de Suiza, somos una comunidad pequeña”, afirmaron Gladys Geiser y Lukas Amstutz, copresidentes de la Konferenz der Mennoniten der Schweiz, en la apertura del culto. En la ciudad anfitriona tuvieron lugar los primeros bautismos de adultos conocidos del movimiento anabautista. “Pero como podemos ver en este culto, somos parte de un movimiento que se ha hecho más diverso e internacional.” 

    Una celebración de reconciliación

    Todas las naciones juntas 

    Desde sus inicios con unos pocos creyentes valientes en Europa, actualmente el Congreso Mundial Menonita tiene 111 iglesias miembros (tras la reunión del Comité Ejecutivo realizada unos días antes en Alemania) en 61 países de todo el mundo. 

    “Hoy todos podemos reunirnos aquí, todas las naciones, como dice la Palabra: todas las naciones, todas las tribus, todos los idiomas. Esto es especial porque únicamente el Señor puede hacer tales cosas”, expresó Jean-Claude Ambeke, de los Hermanos Menonitas de Angola, que actualmente vive en Francia. 

    Una mañana algo nublada se convirtió en un día soleado para caminar por las calles históricas, abarrotar las salas de conferencias o escuchar los coros. Incluso había un vendedor ambulante que repartía helados, cortesía de la Iglesia Reformada. 

    Los participantes podían estirar las piernas mientras seguían un recorrido histórico a pie o se hacían dramatizaciones en escenarios denominados “senderos con historia”, mientras que más de una docena de talleres brindaban perspectivas sobre el anabautismo: testimonios, estudios históricos y asuntos actuales. Además, la teóloga y periodista suiza Judith Wipfler presidió una mesa redonda en que se reflexionó sobre “un mundo en llamas”, junto con líderes anabautistas que actualmente viven en zonas de conflicto que conllevan grandes desafíos. 

    Cinco coros de todo del mundo dieron conciertos en un espacio cubierto y al aire libre, y se sumaron a un coro masivo para el culto. Dirigieron temas favoritos de las Asambleas como Ewe Thina y Kirisuto no heiwa ga. El grupo musical suizo Songs of Peace presentó una nueva canción con un coro que exclamaba, “¡Queremos justicia, queremos paz!” 

    Una iglesia importante 

    Las filas para el culto de clausura comenzaron a media tarde. La iglesia Grossmünster, con capacidad para 1.200 personas, estaba al tope de su capacidad, al igual que los sitios adicionales para presenciar el culto (Predigerkirche 350, Friedenskiche 250, FEG 100 y el agregado ad hoc Helferei 130). Y aun así quedaron cientos de personas afuera, sentados en la plaza o dispersos en los cafés, mirando desde la pantalla de sus teléfonos celulares. 

    Mientras tanto, en todo el mundo, miles de personas se conectaron en línea a través de sus pantallas personales o junto con otros en iglesias, oficinas o museos. 

    Con representantes de trece comuniones mundiales y tres organizaciones ecuménicas multilaterales como invitados de honor, el culto no sólo trató sobre el anabautismo sino que también constituyó otro paso en la senda de la reconciliación. 

    Un camino hacia la reconciliación 

    “Todos heredamos un legado de dolor debido a las divisiones de la Reforma. Sabemos que persisten las diferencias teológicas y prácticas, pero nos alegramos por el camino hacia la reconciliación que hemos compartido”, declaró Janet Plenert en la liturgia del culto. 

    Ver dicha liturgia

    Liturgia de reconciliación: Nuestro camino a la reconciliación

    El culto contó con la presencia de líderes de la Federación Luterana Mundial y de la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas, e incluyó un mensaje del Papa León XIV transmitido por el cardenal Kurt Koch, prefecto del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos: “Les aseguro mis oraciones para que nuestras relaciones fraternales se profundicen y crezcan”. 

    Mientras que John D. Roth, del CMM y Hanns Lessing, del CMIR confesaron el “testimonio común de su comunión respecto a la unidad de la iglesia”, los secretarios generales César García y Setri Nyomi se lavaron mutuamente los pies, “como expresión tangible de nuestro compromiso con la reconciliación”, señaló J. Nelson Kraybill. 

    Otra expresión concreta de apoyo fue la posibilidad de usar gratuitamente las instalaciones de las iglesias reformadas, incluyendo la emblemática iglesia Grossmünster. 

    “Reencontrarnos en la Grossmünster quinientos años después de la división, ahora como una “familia reconciliada”, creó una instancia nueva y poderosa en nuestra memoria colectiva que espero cambie la manera en que la próxima generación cuente nuestra historia”, expresó John D. Roth. 

    El evento, en el marco estratégico de una conmemoración, concluyó con un tono de celebración. Los coros de cinco regiones formaron un túnel de canciones desde la iglesia hasta la plaza, mientras los invitados salían al son de Siyahamba (Caminamos en la luz de Dios).  


    Una celebración de reconciliación

    Oración de apertura: Oración de invocación 

    Unamos nuestros corazones en oración.  

    Dios misericordioso, en un mundo dividido por el nacionalismo, los conflictos religiosos, la xenofobia y la guerra, nos has reunido hoy como personas de muchas naciones, lenguas y organismos eclesiales. 

    Tu gracia, oh Dios, hace que esta reunión en amor sea posible. Gracias por la inmensa hospitalidad que la ciudad de Zúrich y las iglesias reformadas de Suiza han brindado a los anabautistas. ¡Bendice esta generosa muestra de bondad! 

    Gracias por el testimonio de todos los presentes que conocen y expresan tu amor reconciliador. Aun cuando la iglesia mundial a veces esté dividida, tú nos llamas a vivir como hermanos y hermanas en Cristo. Danos la valentía para amarnos mutuamente, y para amar a los “otros”, quienesquiera que sean. 

    Derrama hoy tu Espíritu Santo sobre nosotros para que tu sanación y tu amor puedan fluir a través de nosotros hacia el mundo. Haz de nosotros —y de las iglesias que representamos— “una nueva humanidad” unida en amor, “para que el mundo sepa” que nuestra esperanza está en Cristo, en cuyo nombre oramos. 

    Amén. 

    Sunoko Lin, tesorero del CMM, guía la oración de apertura en la catedral de Grossmünster durante el culto de clausura en el día del aniversario en Zúrich, Suiza.
    Unos 1.200 fieles de todo el mundo colmaron la catedral de Grossmünster para asistir
    al culto de clausura, mientras que miles más lo siguieron por Internet/Dale Gehman

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    Perturbación: El pueblo de Dios

    Una perturbación en la Iglesia por algunas personas de Dios. 

    Liturgista: Pueblo de Dios, nos reunimos en esta histórica ciudad de Zúrich, lugar de origen de un movimiento de renovación del siglo XVI liderado por Ulrico Zuinglio, y cuna del movimiento que conocemos actualmente como anabautismo. 

    [Cientos de pequeños volantes con mensajes escritos caen desde el balcón hacia los que están sentados en los bancos y en el podio. Tres manifestantes con trajes de época se ponen de pie y exclaman:] 

    Primer manifestante: ¿Qué clase de iglesia es esta? ¿Quién pertenece realmente al cuerpo de Cristo? ¡La Escritura llama a los seguidores de Jesús a separarse de aquellos que no viven una vida pura! 

    Segundo manifestante: ¡Excluyan a aquellos que no bautizan sólo mediante la confesión de fe! 
    Tercer manifestante: ¡Excluyan a aquellos que tienen autoridad y no permiten que nuestras congregaciones vivan tranquilas y en paz! 

    Liturgista: ¡Están interrumpiendo un culto de adoración! ¿Quién son ustedes? ¿Por qué hacen esto? 

    Primer manifestante: Somos sus antepasados anabautistas. Cristo es nuestra autoridad. ¡Incluso él perturbó la paz! 

    Segundo manifestante: Hemos estudiado las Escrituras. ¡Dios nos ha dado una visión! 

    Primer manifestante: ¡Escúchennos! 

    Tercer manifestante: ¡El reino de Dios está cerca! 

    Primer manifestante: ¡Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia! 

    Tercer manifestante: A los ricos les decimos: “Donde esté su tesoro, allí también estará su corazón”. 

    Segunda manifestante: A los poderosos les decimos: “La guerra es contraria a la voluntad de Dios”. ¡Obedeceremos a Dios antes que a la autoridad humana! 

    Tercer manifestante: Cristo se pone del lado de aquellos que no tienen quién los ayude: de los refugiados, de las víctimas de la violencia, de los que están encarcelados por su fe y su identidad. 

    Liturgista: ¡Esperen… por favor! Escuchen la Palabra del Señor dicha por el apóstol Pablo: 

    No tengan un concepto más alto de sí mismos del que deben tener. Dios ha medido una porción de fe para cada uno de ustedes. Tenemos muchas partes en un solo cuerpo, pero no todas tienen la misma función. Ámense unos a otros como a los miembros de su familia. Sean los mejores en honrarse unos a otros. 

    Confesión y lamento 

    Liturgista: La congregación ha estado escuchando. Agradecemos este recordatorio de nuestro pasado. 

    Compartimos su esperanza y sus agravios. Todos los que estamos reunidos aquí hoy deseamos ser más como Jesús. Todos hemos pecado y estamos destituidos de la gloria de Dios. Oremos por la gracia para confesar nuestros pecados y vayamos a vivir vidas santas. 

    Primer manifestante: Gracias por escucharnos. 

    Liturgista: Las aguas del bautismo nos han dividido. 

    [se vierte agua] 

    Pero quienes beben del agua sanadora de Jesús, nunca volverán a tener sed. Purifícanos, Espíritu Santo, refréscanos con el agua de la vida eterna. 

    No creemos que Jesús haya muerto en vano. No creemos que quienes sufrieron por su fe a lo largo de los siglos lo hayan hecho en vano. 

    Segundo manifestante: ¡Sí! Necesitábamos escuchar esto de ustedes. Las palabras que pronunciamos deben impulsarnos a la acción. Por este motivo hemos regresado para esta conmemoración. 

    Liturgista: Oremos. Dios Todopoderoso, venimos ante ti no por nuestra rectitud, sino por tu gran misericordia. 

    Primer manifestante: Perdónanos por la arrogancia de pensar que podríamos ser perfectos y sin pecado. 

    Segundo manifestante: Ya sea que vivamos en comunidades apartadas del mundo o en medio del mundo, perdónanos por ser ciegos a las necesidades de nuestro prójimo. 

    Tercer manifestante: Perdónanos por aquellas ocasiones en las que no hemos sabido “hacer justicia y amar la misericordia”. 

    Primer manifestante: Perdónanos por nuestro silencio… por no dar “razón de la esperanza que hay en nosotros”. 

    Segundo manifestante: Perdónanos cuando nos hemos negado a trabajar con personas diferentes a nosotros, incluso cuando la necesidad era grande. 

    Tercer manifestante: Perdónanos cuando hemos menospreciado a otras iglesias y hemos perdido oportunidades de aprender de ellas y de asociarnos con ellas. 

    Gracias por aquellas comunidades de fe que nos han abierto sus corazones y nos acompañan en el camino de Jesús. 

    Liturgista: Recibe nuestras peticiones, oh Padre, en el nombre de Jesucristo, por medio del poder del Espíritu Santo. 

    Juntos nos unimos a la oración de Cristo, cada uno en su propio idioma. 

    “Padre Nuestro…” 

    Afirmación del perdón  

    Liturgista: Cristo mismo dijo: “Tus pecados son perdonados. Vete y no peques más”. Somos perdonados, amados y libres. Amén. 

    Lisa Carr-Pries (Canadá), vicepresidenta del CMM, y Danisa Ndlovu (Zimbabue), expresidente del CMM, dirigieron esta liturgia. Ebenezer Mondez (Filipinas), James Jakob Fehr (Alemania) y Ulrike Schmutz (Suiza) hicieron el papel de perturbadores. 

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    Sermón: La valentía de amar

    La valentía de amar

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    Liturgia de reconciliación: Nuestro camino a la reconciliación

    Los líderes de las comuniones respectivas pronunciaron estas palabras. Cuando los representantes luteranos y menonitas hablaban, se hacían las señal de la cruz en la frente uno al otro. Cuando los representantes reformados y menonitas hablaban, los secretarios generales se lavaban los pies mutuamente

    Representantes

    Representantes del Congreso Mundial Menonita 

    • Anne-Cathy Graber, secretaria de Relaciones ecuménicas 
    • J. Nelson Kraybill, ex presidente 
    • Janet Plenert, ex vicepresidenta, actual coordinadora de Representantes regionales 
    • John Roth, presidente, Comité de planificación de la renovación 
    • Larry Miller, ex secretario general 

    Representante de la Iglesia Católica 

    • Cardenal Kurt Koch, Prefecto del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos 

    Representante de la Federación Luterana Mundial 

    • Rev. Anne Burghardt, secretaria general 

    Representantes de la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas 

    • Rev. Dr. Hanns Lessing, secretario ejecutivo de Comunión y teología 
    • Rev. Dr. Setri Nyomi, secretario general interino 

    Menonitas 

    En nuestro culto de hoy, el Congreso Mundial Menonita, junto con representantes de otras tradiciones anabautistas y de la Iglesia Libre, se reúne con representantes de la Iglesia Católica Romana, la Federación Luterana Mundial y la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas para dar un testimonio común.  

    Todos heredamos un legado de dolor debido a las divisiones de la Reforma. Sabemos que persisten las diferencias teológicas y prácticas, pero nos alegramos del camino a la reconciliación que hemos compartido. 

    En 2003, católicos y menonitas concluyeron un diálogo de cinco años titulado, “Llamados a ser pacificadores”, cuyo punto de partida fue el reconocimiento compartido de que “la lealtad a Cristo como Señor prevalece sobre las exigencias del Estado”. 

    Más recientemente, la participación católica y luterana en el Diálogo Trilateral sobre el Bautismo, ha ayudado a aclarar los puntos de convergencia así como las diferencias persistentes en torno a nuestra interpretación y práctica del bautismo. Consideramos que estos diálogos constituyen un don para la iglesia. 

    Católicos  

    Mensaje del Santo Padre León XIV  
    A los participantes en la conmemoración del quincentenario del movimiento anabautista 

    Queridos amigos, mientras se reúnen para conmemorar los 500 años del movimiento anabautista, los saludo cordialmente con las primeras palabras pronunciadas por Jesús resucitado: “La paz sea con ustedes” (Juan 20:19). 

    En la alegría de nuestra celebración pascual, ¿cómo no reflexionar sobre la aparición de Cristo en la tarde de aquel “primer día de la semana” (ibíd.), cuando Jesús no solo atravesó los muros y las puertas cerradas, sino también los corazones temerosos de sus discípulos? Además, al impartir su gran don de la paz, Cristo fue sensible a la experiencia de los discípulos, sus amigos, y no ocultó los signos de su Pasión aún visibles en su cuerpo glorioso. 

    Al acoger la paz del Señor y aceptar su llamado, que implica estar abiertos a los dones del Espíritu Santo, todos los seguidores de Jesús pueden sumergirse en la radical novedad de la fe y de la vida cristiana. De hecho, ese deseo de renovación caracteriza al mismo movimiento anabautista. 

    El lema elegido para su celebración, “La valentía de amar”, nos recuerda, sobre todo, la necesidad de que católicos y menonitas hagan todo esfuerzo por vivir el mandamiento del amor, la llamada a la unidad cristiana y el mandato del servicio al prójimo. Del mismo modo, subraya la necesidad de honestidad y la amabilidad al reflexionar sobre nuestra historia común, que incluye heridas dolorosas y narrativas que influyen en las relaciones y percepciones católico- menonitas hasta nuestros días. Cuán importante es, entonces, esa purificación de los recuerdos y esa relectura común de la historia que nos permita sanar las heridas del pasado y construir un nuevo futuro a través de la “valentía de amar”. De hecho, solo así el diálogo teológico y pastoral puede dar fruto, un fruto duradero (véase Juan 15:16). 

    ¡Ciertamente no es una tarea fácil! Sin embargo, fue precisamente en momentos de prueba cuando Cristo reveló la voluntad del Padre: fue cuando, desafiado por los fariseos, nos enseñó que los dos mandamientos más importantes son amar a Dios y al prójimo (véase Mateo 22:34-40); fue en la víspera de su Pasión, cuando habló de la necesidad de la unidad: “para que todos sean uno… para que el mundo crea” (Juan 17:21). Mi deseo para cada uno de ustedes, por tanto, es que puedan decir, citando a san Agustín: “Toda mi esperanza está puesta en la inmensa grandeza de tu misericordia. Da lo que mandas y manda lo que quieras” (Confesiones, X: 29, 40). 

    Por último, en el contexto de nuestro mundo desgarrado por la guerra, nuestro continuo camino de sanación y fortalecimiento de la fraternidad desempeña un papel fundamental, porque cuanto más unidos estén los cristianos, más eficaz será nuestro testimonio de Cristo, Príncipe de la Paz, en la construcción de una civilización del encuentro del amor. 

    Con estos sentimientos, les aseguro mi oración para que nuestras relaciones fraternas se fortalezcan y crezcan. Invoco sobre cada uno de ustedes la alegría y la serenidad que provienen del Señor resucitado. 

    Desde el Vaticano, 23 de mayo de 2025 

    LEÓN PP XIV 

    Menonitas  

    En 2010, la Asamblea Luterana Mundial, reunida en Stuttgart, Alemania, afirmó formalmente una “Acción Menonita”, basada en el informe de un diálogo de cinco años titulado, “La sanación de las memorias: Reconciliación por medio de Cristo”. Un culto de reconciliación incluyó expresiones mutuas de perdón y un compromiso de interpretar las confesiones luteranas y las narrativas menonitas de su pasado a la luz de la historia común descrita en dicho informe.  Dicho proceso marcó un momento clave en las relaciones entre nuestras dos comuniones y sentó las bases para un mayor aprendizaje mutuo sobre los temas del bautismo y la relación cristiana con el Estado. 

    En el culto de reconciliación en 2010, todos los presentes compartieron la señal de la cruz como una manera de hacer presente la vida, muerte y resurrección de Jesucristo. La cruz toca las heridas del pecado, sana nuestro quebrantamiento y restaura nuestras vidas. Promete sanación por medio de la gracia de Dios y señala el don de un corazón y un espíritu nuevos.  

    Hoy día, el Congreso Mundial Menonita y la Federación Luterana Mundial recordamos y renovamos nuestro compromiso con la señal de la cruz. 

    Luteranos 

    En el diálogo, “La sanación de las memorias”, nos comprometimos a escuchar atentamente la historia de unos y otros, y a relatar la historia de nuestros comienzos compartidos de tal modo que ambas partes pudieran afirmarla. La convicción luterana de que la iniciativa de Dios hace posible nuestra respuesta de fe fue recibida calurosamente por los menonitas. El pedido luterano de perdón por haber perseguido a los anabautistas fue generosamente concedido. Un análisis conjunto y franco del bautismo contribuyó a posibilitar un fructífero Diálogo Trilateral sobre el Bautismo del Congreso Mundial Menonita y la Iglesia Católica. 

    Damos gracias a Dios porque cada vez más luteranos y menonitas valoran el testimonio mutuo del evangelio. 

    Menonitas  

    Hoy en Zúrich celebramos los pasos hacia la reconciliación que hemos dado con representantes de la tradición reformada.  

    En 2004, la ciudad de Zúrich y la Iglesia Reformada de Suiza ayudaron a erigir una placa conmemorativa junto al río Limmat, reconociendo la ejecución de Felix Manz y otros seis anabautistas en Zúrich.  

    Tres años después, la Conferencia Menonita Suiza y la Iglesia Reformada del Cantón de Zúrich concluyeron un diálogo significativo, comprometiéndose en un proceso permanente de reconciliación. En dicho documento, los menonitas afirmaron: “No nos pertenecemos. Pertenecemos a Jesucristo que nos llama a seguirlo, y ha derribado el muro de la enemistad y unido a personas de cerca y de lejos en un solo cuerpo”. 

    La semana pasada, el Concilio General del Congreso Mundial Menonita recibió formalmente una declaración redactada con representantes de la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas titulada, “Restaurando la plenitud de nuestra familia: en busca de un testimonio común”. 

    Al escuchar una letanía de confesión, gratitud y compromiso extraída de esta declaración, César García, secretario general del Congreso Mundial Menonita, y Setri Nyomi, secretario general interino de la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas, se lavarán los pies mutuamente como expresión tangible de nuestro compromiso con la reconciliación. Los invitamos a todos a dar testimonio de esta señal de arrepentimiento y perdón. 

    Reformados 

    Hemos confesado el origen común de nuestras iglesias y el dolor de su fractura. Pedimos a Dios que bendiga el redescubrimiento de un entendimiento común del evangelio, a fin de que inspiren la evangelización y la construcción de la paz. 

    Menonitas 

    En presencia de representantes de toda la Iglesia, el Congreso Mundial Menonita y la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas dan testimonio común de la unidad de la iglesia. 

    Reformados 

    Hoy, conmemoramos los orígenes comunes de nuestras comuniones mundiales, reconocemos nuestra relación fracturada, y nos alegramos de que, basándonos en los esfuerzos de muchos años en pos del entendimiento mutuo y la reconciliación, podemos responder a Cristo nuestra Paz viviendo en la unidad del Espíritu. Unidos, nos comprometemos a ser humildes, pacientes, sinceros y, sobre todo, bondadosos, al andar juntos como un solo cuerpo de Cristo. 

    Menonitas 

    Reunidos bajo la mirada bondadosa de Dios, celebramos que nuestra identidad se encuentra en nuestra confesión común de Jesús como Señor, nuestros comunes antepasados ​​en la fe y nuestro llamado común al discipulado y al testimonio del evangelio en un mundo fragmentado. 

    Reformados  

    Nuestras tradiciones nos han bendecido con una pasión por la justicia y la paz. Que el Dios de la cruz y la resurrección nos dé el corazón y la mente para procurar la paz y practicar la justicia que resiste la violencia, la opresión y la devastación ecológica, una justicia que encuentra su máxima expresión en el perdón, la misericordia y la reconciliación.  

    Menonitas  

    Hoy, como miembros anabautistas y reformados del cuerpo de Cristo, afirmamos que nuestro testimonio al mundo se nutre y se sostiene por la gracia de Dios, que nos permite amar a Dios, a los demás y a toda la creación. 

    Reformados  

    Nos comprometemos con la sagrada misión de proclamar el evangelio del amor en todos nuestros contextos, cada uno con sus propios desafíos y exigencias. No permitiremos que el miedo, la desconfianza o los obstáculos al diálogo nos impidan responder a este llamado. 

    Menonitas 

    Prometemos recorrer juntos el camino para sanar las heridas del pasado y volver a unir el cuerpo de Cristo. Nos comprometemos a aprender unos de otros, compartiendo la riqueza y diversidad de nuestras tradiciones. Nos comprometemos a una cooperación intencional que afirme la misericordia de Dios y facilite la justicia que lleva a la paz. 

    Reformados 

    Juntos, oramos por el cuerpo de Cristo. En Cristo, somos miembros unos de otros, hermanos y hermanas de la misma carne y del mismo Espíritu. 

    Menonitas 

    Juntos, acogemos el don de la unidad, convencidos de que tú, oh Dios, estás restaurando la plenitud de tu familia. Amén. 

    Juntos confesamos nuestra fe  

    En reconocimiento de nuestra identidad común en el cuerpo de Cristo, los participantes se pusieron de pie y recitaron juntos el Credo de Nicea, cada uno en su propio idioma.  

    Esta antigua declaración de fe cristiana surgió del Concilio Ecuménico de Nicea, y este año se conmemora su 1700 aniversario. 

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    Una letanía para la sanación de las naciones

    Breves piezas musicales de órgano sirvieron para remarcar la letanía, como así también agua vertida de un cuenco como recordatorio del bautismo.  

    Hoy nos hemos reunido para participar del culto, en la ciudad donde los primeros anabautistas se inspiraron en las enseñanzas de Ulrico Zuinglio… y junto a las aguas del río Limmat, donde fue ejecutado Félix Manz, el primer mártir anabautista. 

    [Se vierte agua] 

    Dios de amor, recordamos a Félix Manz y a los seguidores del Cordero, que en todas las épocas y lugares han sufrido un discipulado fiel. 

    Una voz potente clama desde el trono de Dios: “Yo hago nuevas todas las cosas… Al que tenga sed, le daré a beber del manantial del agua de vida”. (Apocalipsis 21:5-6) 

    [Se vierte agua] 

    Dios bondadoso, en un mundo desgarrado por la guerra y una iglesia mundial a menudo dividida, ¡cuánto anhelamos que hagas nuevas todas las cosas! ¡Ven, Señor Jesús!  

    [interludio de órgano] 

    “El ángel me mostró un río limpio, de agua de vida. Era claro como el cristal, y salía del trono de Dios y del Cordero. En medio de la calle principal de la ciudad y a cada lado del río, crecía el árbol de la vida, que da fruto cada mes, es decir, doce veces al año; y las hojas del árbol sirven para sanar a las naciones.” (Apocalipsis 22:1–2) 

    “Con la dolorosa conciencia de que nuestras diferencias se convirtieron en fuente de conflicto y división, oramos ahora por la valentía y la creatividad para transformarlas, de modo tal que enriquezcan nuestra unidad en el cuerpo de Cristo.” 

    [Se vierte agua] 

    ¡Por la sanación de las naciones! ¡Por la sanación de la iglesia! “En Cristo somos miembros los unos de los otros, hermanos y hermanas de la misma carne y del mismo Espíritu…” 

    Dios sanador, el río de agua de vida ha llegado a nosotros. Las hojas del árbol de la vida han traído sanación entre las comuniones de las iglesias representadas hoy aquí. 

    [interludio de órgano] 

    “Soy yo, Jesús, quien les envió a mi ángel con este testimonio para las iglesias. Soy la raíz y el retoño que desciende de David, la estrella brillante de la mañana. 

    El Espíritu y la Esposa del Cordero dicen: “Ven”. 

    Y el que escuche, diga: “Ven”. 

    Y el que tenga sed, y quiera, venga y tome del agua de la vida sin que le cueste nada. (Apocalipsis 22:16-17)  

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    La valentía de amar en un mundo turbulento 

    Oh Dios, nuestra ayuda en épocas pasadas, nuestra esperanza en los años venideros: 

    Gracias a la obra del Espíritu Santo en nosotros, tenemos una esperanza renovada al ver señales de sanación y unidad en la iglesia mundial. 

    Tenemos esperanza al ver la vitalidad de las iglesias representadas hoy aquí, que están geográficamente alejadas de sus raíces denominacionales en Europa. 

    Tenemos esperanza al ver que la evangelización y la construcción de la paz van de la mano en muchos lugares del mundo. 

    Sobre todo, tenemos esperanza porque en Cristo has prometido que estarás con nosotros “siempre, hasta el fin del mundo”. 

    Ven, Espíritu Santo, inspíranos con la fidelidad de los santos a lo largo de los siglos. Como ellos, que nunca nos avergoncemos del evangelio. Señor Jesucristo, bendícenos con la valentía de arriesgarnos a amarnos unos a otros, a nuestro prójimo e incluso a nuestros enemigos como tú nos has amado. 

    Amén. 

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  • Ella era una joven esclavizada. No sabemos su nombre, pero sí sabemos que era prisionera de guerra. Tan solo podemos imaginar la vulnerabilidad, la pérdida y el trauma que debió haber sufrido como persona desplazada y como refugiada esclavizada en una tierra extranjera. 

    Se cuenta la historia en 2 Reyes, capítulo 5. Naamán, comandante del Ejército arameo, acababa de obtener una importante victoria militar sobre el pueblo de Israel. Como parte del botín de guerra, se apoderó de una joven y la obligó a servir como sierva de su esposa. 

    Pero ahora Naamán, el que la esclavizó, está enfermo. Y la joven sabe exactamente lo que se necesita para curarlo. 

    Este es el momento de la verdad: la joven se enfrenta a una decisión fundamental ya que vive con las personas que destrozaron sus sueños, cortaron sus vínculos, destruyeron su familia y quitaron sus posesiones, su libertad e identidad cultural. 

    ¿Cómo responderá a quienes han representado una grave amenaza a su bienestar? 


    Hace unos quinientos años, Ulrich Zuinglio se enfrentó a la misma pregunta: ¿Cómo debía responder a quienes ponían en peligro su bienestar y el de su ciudad? Las circunstancias eran muy diferentes. Él era el líder de la Reforma en Zúrich y pastor de esta misma iglesia. 

    En la primavera de 1529, las autoridades católicas amenazaban con aplastar la Reforma en Zúrich. Preocupado de que sus reformas estuvieran a punto de derrumbarse —y que se frenaran los avances del Evangelio—, un Zuinglio frustrado redactó un llamado urgente al Concejo municipal, instándolo a movilizar un ejército. 

    En la carta al Concejo, Zuinglio incluyó una frase que más tarde se convertiría en lema de la Reforma suiza. “¡Por el amor de Dios!”, escribió Zuinglio, “¡hagan algo valiente!” 

    Para Zuinglio, el enfoque era claro: la valentía, ante los enemigos del evangelio, significaba movilizarse para la guerra. 


    ¿Cómo se manifiesta la valentía cuando afrontamos decisiones difíciles? Esta pregunta es tan relevante actualmente como lo fue hace quinientos años o en el siglo IX antes de Cristo. 

    Todo indicaba que la sierva de Naamán debería haber permanecido en silencio. Después de todo, era joven, era mujer, era israelita, y estaba esclavizada. No tenía derecho a hablar. 

    Por otra parte, Naamán era gentil y era un opresor, razones suficientes para ser odiado por los israelitas. Y su enfermedad de la piel lo hacía aún más impuro, según la perspectiva de la ley judía. 

    Ella no tenía autoridad para hablar, y aun así lo hizo. Encontró la valentía para actuar de una manera que trascendió su condición de víctima… encontró la valentía para responder con compasión e incluso con amor. 

    “Hay un profeta en Samaria —la tierra de tus enemigos— que tiene el poder espiritual para devolverte la salud”, dijo. 

    La valentía es precisamente lo que las víctimas necesitan para encontrar su voz y resistir el silencio que otros quieren imponerles. 

    No obstante, la valentía —especialmente en respuesta a quienes abusan de nosotros, en respuesta a los perpetradores o enemigos— se presenta de muchas formas. 

    Para Zuinglio, la valentía ante los enemigos del evangelio significaba movilizarse para la guerra. 

    Para algunos cristianos, la valentía a menudo incluye la expectativa de una justicia punitiva, que exige que los perpetradores paguen por sus acciones y sufran represalias justas por sus crímenes violentos. 

    Para muchos líderes políticos, la valentía incluye tomar represalias justas contra los enemigos. 

    Algunas personas exigen justicia de tal manera que se cierra la posibilidad de perdón y transformación para el opresor, garantizando así que los ciclos de violencia simplemente continúen en la siguiente generación. 

    Jesús, sin embargo, ofreció un modelo diferente. No negó ni ignoró la violencia, opresión e injusticia terribles de su época. Pero tampoco buscó represalias ni venganza. En Lucas 4, inmediatamente después de anunciar su ministerio en la sinagoga leyendo Isaías 61, Jesús menciona la historia de Naamán y su sanación milagrosa. 

    Aunque no la menciona, en las acciones de la joven reconocemos algo que apunta al centro mismo del evangelio. Jesús nunca tuvo miedo de confrontar la injusticia; sin embargo, la justicia que predicó permite la transformación del opresor. En los Evangelios, la justicia no es retributiva; no da a los opresores lo que merecen, sino más bien lo que necesitan: verdad, amor, compasión, la posibilidad de transformación y perdón. 

    En la historia de 2 Reyes, la joven se niega a ver la vulnerabilidad de su opresor como una oportunidad para la venganza o represalias. En cambio, su voz encarna la esperanza y la inclusión para alguien que le ha causado un daño increíble. 

    Ella tuvo la valentía de amar, ofreciendo a su agresor lo que no podía obtener por medio de su poder: sanación, libertad y la posibilidad de un nuevo comienzo. Le dio a Naamán no lo que merecía sino lo que necesitaba: la oportunidad de ser transformado. 

    Es un amor que escapa a toda comprensión humana. 


    Hace quinientos años, un nuevo movimiento en la Iglesia de Zúrich y en otras regiones de Europa encontró valentía en su relación con Jesús, en su vida y enseñanzas, en su muerte y resurrección, afirmando que el llamado de Dios a amar al enemigo no es “idealista” ni “ingenuo”. Para ellos, la valentía de amar, que había sido posible debido a la obra del Espíritu Santo, era el único camino hacia una nueva humanidad. Este movimiento llegó a conocerse como anabautismo. Ésta es la tradición cristiana que conmemoramos hoy aquí. Lamentablemente, Zuinglio y otros líderes de la iglesia europea de esa época consideraron el movimiento anabautista como una amenaza y respondieron con violencia y persecución. 


    ¡Por el amor de Dios, hagan algo valiente! 

    Temprano por la mañana del 11 de octubre de 1531, Zuinglio condujo a un grupo de soldados de Zúrich hacia un campo de batalla en las afueras de la ciudad, para enfrentarse al Ejército católico que ponía en peligro su visión de una Zúrich reformada. Casi de inmediato, fueron rebasados. Al intentar retirarse, Zuinglio fue asesinado, junto con al menos quinientos ciudadanos de Zúrich. 

    Hoy, al honrar la memoria de los primeros anabautistas, les invito a que nos preguntemos, como individuos y como iglesias: ¿qué significa, “hacer algo valiente, por el amor de Dios”? 

    Foto: Tras la “perturbación”, César García, secretario general del CMM, predicó sobre La valentía de amar/Preshit Rao

    Following the “disruption,” César García, MWC
general secretary, preaches on The Courage to Love.

    Fortalecidos por el Espíritu Santo, ¿tendremos la valentía para romper los ciclos de violencia? 

    ¿Podremos enfrentar directamente nuestro pasado, no para afirmar y revivir nuestra victimización, sino como una forma de sanar nuestras heridas y las de los demás, y reparar las relaciones rotas? 

    ¿Podremos convertirnos en faros de esperanza en un mundo donde la fragmentación y la división parecen avanzar por todos lados? 

    ¿Podremos imaginar nuestro futuro apuntando hacia una nueva creación, en que la compasión y el amor permitan nuevos comienzos? 

    La valentía de amar —de manera activa, imaginativa y vulnerable— es más que una técnica de resolución de conflictos; es una espiritualidad profundamente arraigada, una estrategia notablemente original. En un mundo donde el mal engendra el mal y la violencia genera más violencia, el amor tiene el poder de romper esas cadenas. El amor tiene el potencial de sanar tanto a quien ama como a quien es amado. 

    Amigas y amigos cristianos, al seguir los pasos de Jesús, tengamos juntos la valentía de amar, ¡por el amor de Dios! 

    César García, secretario general del CMM, oriundo de Colombia, reside en Kitchener, Ontario, Canadá.


    Throughout the day, participants gathered
at the “Schipfe” to view the site where
early Anabaptists were drowned as
punishment for their beliefs.
  • Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial 2026


    Solidaridad en Lesbos 

    “Tres cosas hay que son permanentes: la fe, la esperanza y el amor; pero la más importante de las tres es el amor” (1 Corintios 13:13). 

    ¿Cómo se manifiestan estas tres cualidades cuando las ponemos en práctica? Se manifiestan como lealtad, anticipación y solidaridad. Y la mayor de ellas es la solidaridad. 

    Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres, y el mayor de ellos es el amor. 

    La fe a veces se entiende como algo en lo que simplemente se puede creer. Pero lo que Pablo quiere decir con fe es una relación mucho más profunda. Significa que las personas confían entre sí y se mantienen leales. Es una relación de confianza entre las personas, o entre las personas y Dios. 

    La fe realmente significa lealtad. 

    La esperanza se dirige a algo que no poseemos, pero que intentamos alcanzar. Lamentablemente, algunas personas la pierden porque no saben qué esperar. O se decepcionan porque aquello que esperan parece escapar de su alcance. 

    Pero la anticipación es una esperanza que tiene una estrategia. 

    Tenemos un plan para alcanzar nuestra esperanza. No se trata de aferrarnos a un clavo ardiendo, sino de alcanzar un plan ya establecido, cuyo cumplimiento esperamos con ansias. 

    ¿Y el amor? 

    El amor perdura. Cuando soñamos nuestros sueños más audaces —la sanación de todas las relaciones, la renovación de la confianza en la sociedad, la presencia de Dios entre nosotros con alegría—, cuando todos estos sueños se hayan cumplido, ya no necesitaremos fe, confianza ni esperanza. Pero el amor perdurará. 

    Incluso en una sociedad perfecta, si alguna vez existiera, necesitaríamos amor. 

    Y el lado práctico del amor es la solidaridad. 

    Mantenernos unidos con quienes están cerca y lejos de nosotros. Sí, incluso quienes creen, actúan, se ven, hablan y comen de forma diferente recibirán nuestra solidaridad. Y nosotros recibimos la suya, porque el amor también significa ayuda mutua. 

    La mayor de ellas es la solidaridad. 

    En la isla griega de Lesbos, menonitas alemanes y holandeses han desarrollado una profunda solidaridad con los migrantes y los griegos que buscan un mundo mejor. Un mundo que supere barreras y muros. Donde las personas se cuiden mutuamente y respeten su dignidad. En cooperación con los Equipos Comunitarios de Acción por la Paz, el Comité Menonita Alemán por la Paz (DMFK) lleva más de 10 años enviando voluntarios y delegaciones a Lesbos. Actualmente, ayudamos a financiar un equipo de cuatro “solidarios” griegos. 

    El trabajo se ha vuelto más difícil. Aunque ya no es noticia, la labor de estos solidarios es fundamental. Migrantes obligados a conducir una embarcación llegan a Europa con la etiqueta de “traficantes de personas” y suelen ser condenados a más de 100 años de prisión. Nuestro equipo los visita, los conecta con sus familias, les proporciona abogados, organiza manifestaciones y documenta abusos. Nuestro equipo demuestra amor y solidaridad. 

    —J. Jakob Fehr es miembro del Deutsches Mennonitisches Friedenskomitee (DMFK), el Comité Menonita Alemán por la Paz. 

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    Solidaridad en la comunidad local 

    En junio de 2023, me diagnosticaron un aneurisma cerca del bazo. Me operaron, pero seis meses después, me desperté con un dolor abdominal casi insoportable. Astrid (mi esposa) y yo estamos muy agradecidos de vivir en una casa donde la solidaridad es una realidad. 

    Nuestros vecinos estuvieron allí. 

    Benny, un ex bombero, me abofeteó para evitar que cayera en coma. 

    Josiane ayudó a Astrid a llamar a urgencias. 

    Pasé dos días y medio entre la vida y la muerte mientras una hemorragia interna y una infección se extendían por mi abdomen. 

    La situación fue escuchada por amigos, miembros de nuestra iglesia, miembros de la congregación y más allá. ¡Se formó una cadena de oración y solidaridad sin que yo lo supiera! 

    Astrid, por su parte, era muy consciente de la gravedad de la situación. Ella testifica: “¡Cuánta fuerza y ​​poder tuvieron estas oraciones! Permitieron a nuestra familia soportar esta dura prueba y mantener viva la esperanza. Cada palabra, cada aliento, cada súplica fue escuchada por nuestro Señor Todopoderoso, y por la gracia de Dios, Dios respondió positivamente. Nuestra oración es que esta dura prueba no termine con un solo nombre, Max, sino que el poder todopoderoso del Señor se revele”. 

    Mirando hacia atrás, puedo decir lo valioso que es tener una comunidad y amigos que se comprometieron con amor con mi recuperación. Los cirujanos lo llaman un milagro, ¡y estamos de acuerdo! Josiane dejó a Astrid con las palabras de Lamentaciones 3:22-23: «El amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades. Cada mañana se renuevan; ¡qué grande es su fidelidad! 

    La solidaridad de Dios es la más grande. 

    —Max Wiedmer, Iglesia Menonita de Altkirche, Francia 

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    Max Wiedmer with the Francophone
Network, a group of French speaking organizations within MWC.
  • “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos” (Gálatas 6:9). Este versículo inspira a la junta directiva de GAMEO.

    En el 2025 y el 2026, la Enciclopedia Mundial Anabautista Menonita en línea (GAMEO, por sus siglas en inglés) se centrará en mejorar la experiencia del usuario y la participación de los autores.

    Una de las iniciativas para este año es aumentar el apoyo disponible para los escritores de GAMEO ampliando los recursos de formación y estableciendo conexiones entre los autores.

    Otros proyectos futuros se centrarán en la experiencia del usuario.

    Tras las modificaciones realizadas el año pasado para que el sitio web de GAMEO fuera más accesible desde dispositivos móviles, este año las personas integrando la junta se han centrado en la estructura de los artículos. Las nuevas políticas aclaran los procedimientos para la actualización de artículos, los créditos de los autores, las citas y las secciones de notas. De este modo, GAMEO se equipara a otras enciclopedias en línea y la información actualizada resulta más clara y accesible para los lectores.

    GAMEO espera añadir nuevos artículos este año.

    La junta directiva de GAMEO celebró su reunión anual el 9 de mayo del 2025 con las personas integrantes de Canadá, Estados Unidos y los Países Bajos.

    Anicka Fast (Congreso Mundial Menonita) compartió que la serie, basada en biografías, (Global Anabaptist Forebears series) documentará las historias de fe de personas menonitas de alrededor del mundo, lo que ayudará a GAMEO a representar de mejor manera, a la iglesia anabautista global.

    De este proyecto está surgiendo ahora una primera serie de biografías de menonitas congoleños.

    La junta también se complació en contar con la presencia de Ian Kleinsasser, de la colonia hutterita Crystal Springs, Manitoba, Canadá, como invitado. Los artículos sobre las colonias huteritas se encuentran entre los más vistos en GAMEO, y Kleinsasser aporta su experiencia y sus profundas conexiones con las personas usuarias huteritas de GAMEO.

    Los integrantes de la junta directiva celebraron el valor que GAMEO ha aportado este año a sus 386,000 personas usuarias y previeron el trabajo que queda por delante para garantizar que GAMEO pueda seguir prestando servicio a sus lectores y prosperando como una asociación internacional y multi-denominacional.

    La junta directiva de la GAMEO

    • Aileen Friesen, presidenta ‘D. F. Plett Historical Research Foundation’ (Fundación de Investigación Histórica D. F. Plett)
    • Elizabeth Miller, editora general ‘Institute for the Study of Global Anabaptism’ (Instituto para el Estudio del Anabautismo Global)
    • Bert Friesen, editor asociado 
    • Alf Redekopp, editor asociado
    • Anicka Fast ‘Mennonite World Conference’ (Congreso Mundial Menonita)
    • Laureen Harder-Gissing ‘Mennonite Historical Society of Canada’ (Sociedad Histórica Menonita de Canadá)
    • Ken Sensenig ‘Mennonite Central Committee’ (Comité Central Menonita)
    • Richard Thiessen ‘Mennonite Brethren Historical Commission’ (Comisión Histórica de los Hermanos Menonitas)

    * La Enciclopedia Mundial Anabautista Menonita en línea (GAMEO, por sus siglas es inglés) es una enciclopedia gratuita en línea. Es probablemente la fuente de información más fidedigna sobre los menonitas anabautistas, los huteritas y los amish que se encuentra disponible en Internet.  


    GAMEO es una enciclopedia virtual, creada con la finalidad de facilitar el acceso digital a los cinco volúmenes de la Mennonite Encyclopedia (Enciclopedia Menonita), la cual contiene 12.000 entradas originales en inglés, muchas de ellas actualizadas con información reciente, asimismo cuenta con nuevas entradas aportadas por editores voluntarios y comités regionales de alrededor del mundo.  

    El Congreso Mundial Menonita es uno de los seis propietarios institucionales de GAMEO junto con el Comité Central Menonita, Mennonite Historical Society of Canada (Sociedad Histórica Menonita de Canadá), Mennonite Church USA (Iglesia Menonita de Estados Unidos), Mennonite Brethren Historical Commission (Comisión Histórica de los Hermanos Menonitas) y el Institute for the Study of Global Anabaptism (Instituto para el Estudio del Anabautismo Mundial). Un consejo administrativo, compuesto por representantes de estas organizaciones, supervisa las operaciones. El Congreso Mundial Menonita provee servicios de contabilidad para el proyecto. 

  • Cynthia Peacock sirvió como representante regional del Congreso Mundial Menonita para el Sur de Asia del 2014 al 2025. También fue presidente de la Comisión de Diáconos del 2009 al 2015. En las reuniones del Concilio General llevadas a cabo en Alemania en mayo del 2025, Timo Doetsch (delegado al Concilio General de Arbeitsgemeinschaft Mennonitischer Brüdergemeinden de Alemania – AMBD) le pidió que compartiera su experiencia.

    Seguir a Jesús como mujer de la India

    No tenía ni 20 años cuando me uní al Comité Central Menonita como recepcionista, y fue allí donde supe lo que significa ser un verdadero cristiano, un discípulo.

    Más tarde llegué a conocer qué y quiénes eran los menonitas y los anabautistas y me di cuenta de que realmente tenía hambre de saber más.

    Luego comencé a leer materiales. Mis representantes del CCM me enviaron a talleres y luego me conecté con iglesias anabautistas de India, y así empecé a saber más sobre lo que significa ser menonita.

    Jesús se hizo más real para mí en mi vida cotidiana y quise ser su discípula en el sentido pleno, aunque era bastante joven.

    Con el tiempo, me asignaron la responsabilidad de trabajar con mujeres. Luego me convertí en madre soltera de dos niños pequeños, criándolos con muchas dificultades. Mientras tanto, seguí trabajando con grupos de mujeres y me hice cargo del Departamento de Educación, que patrocinaba educación para los niños. También conocí sus familias y sus dificultades.

    A pesar de todo, Jesús se volvió cada vez más real para mí.

    Y así me convertí en menonita de corazón.

    Siempre sentí que debía presentar a Jesús a quienes sufren, a quienes siguen dioses falsos y no tienen esperanza. Así que buscaba oportunidades para que me hicieran preguntas y luego les compartía.

    De esa manera mi fe se fue fortaleciendo a medida que iba trabajando en diferentes cargos y finalmente llegué a un puesto de liderazgo en CCM y luego me jubilé.

    Trabajo con el Congreso Mundial Menonita

    Nunca imaginé que el CMM me llamaría, ya que es una red global y yo estaba en una iglesia local en India. Empezamos una iglesia casera, muy pequeña, de dos habitaciones. Surgió una oportunidad y ahora se ha convertido en una iglesia completa con cristianos de primera y segunda generación.

    Pero cuando llegó el llamado (a servir en el CMM) dije sí, debo unirme y hacer todo lo que mi experiencia me ha enseñado.

    El CMM me invitó a servir primero en el grupo de trabajo de la Red de Servicio Anabautista Mundial (GASN), para formarla por un año.

    Luego me invitaron a ser presidente de la Comisión de Diáconos. Serví en ese puesto durante seis años. Allí, de nuevo, interactué con la iglesia global y descubrí las diversas necesidades de las iglesias alrededor del mundo, comprendiendo sus dificultades.

    Solía pensar que éramos una pequeña minoría [en India] y que teníamos todas las dificultades. Pero no, de diferentes maneras, otros países también sufren debido a su fe. Así que eso fue una revelación para mí.

    Después de eso, me preguntaron si podía servir como Representante Regional. Eso me ayudó a acercarme a nuestras iglesias nacionales.

    Desde que represento al CMM, he sentido que la perspectiva que los líderes de la iglesia tenían sobre mí ha cambiado. Al principio, les costó aceptarme por ser más joven y mujer. Pero poco a poco eso cambió y ahora puedo decir que todos los líderes me aceptan bien y me han dado su respeto.

    Me jubilé satisfecha y le doy todo el crédito y la gratitud a Dios, pero después de eso al CMM.

    Vivir la unidad en India

    En virtud de mi condición de miembro del personal del CCM, y más tarde como representante regional del CMM, interactué con las ocho conferencias de las iglesias anabautistas de la India a través de talleres y conferencias.

    En aquellos tiempos, las iglesias tenían muy poca idea del desarrollo. Realizaban su labor eclesial solo entre cuatro paredes: predicaban y enseñaban solo para cristianos.

    Ahí es donde me involucraba con ellos para ayudarlos a comprender que el papel de las iglesias también es trascender las cuatro paredes. Y no solo predicar, sino también satisfacer sus necesidades sociales, espirituales, mentales, y todo ese tipo de necesidades.

    Pero cuando me nombraron miembro de la Comisión de Diáconos, asumí la responsabilidad de enseñar a mis hermanos y hermanas sobre el anabautismo. Hablé con los líderes y les propuse reunirnos, tener una biblioteca y también impartir enseñanzas. Y me permitieron hacerlo gracias al CMM.

    Construir la paz

    El conflicto me ha enseñado algo nuevo para poder relacionarme con todo tipo de personas. Mi experiencia trabajando con la gente de los pueblos, con los hindúes, me ha enseñado mucho. Ellos tienen muchas luchas: necesidades de comida, tantas peleas en casa por problemas económicos, pero aun así viven juntos en paz. ¿Cómo lo hacen? Esas son algunas cosas que he aprendido y que he podido compartir con mis hermanos y hermanas cristianos.

    Hay muchos desafíos para promover la paz o demostrar que se cree en ella. Primero, es construir una relación con vecinos de otros trasfondos y luego respetar quienes son, independientemente del grupo religioso del que provengan.

    Cuando simplemente predicamos, no están dispuestos a tragar lo que les damos de comer. Primero, también debemos estar abiertos a recibir; relacionarse es una forma de demostrar lo que entiendo como el evangelio de la paz. Y luego, cuando me preguntan qué significa para mí, mi fe, qué significa para mí ser una constructora de paz, entonces les hablo de Jesús como constructor de paz, dador de paz, como el Príncipe de paz.

    Es un proceso de aprendizaje.

    A lo largo de mi vida aprendo. Hay mucho más por aprender y comprender.


    Cynthia Peacock blessing prayer at MWC100