• Taipei, Taiwán – Del 25 a 6 de octubre de 2014, más de 1.100 menonitas taiwaneses asistieron a una celebración de gala en conmemoración del 60º aniversario de la Fraternidad de Iglesias Menonitas de Taiwán (Fellowship of Mennonite Churches in Taiwan, FOMCIT). FOMCIT es iglesia miembro del Congreso Mundial Menonita.

    Dicha celebración de dos días de duración, se realizó en el Centro de Actividades de Jóvenes de China de Taipei, y tuvo como tema central, “Legado, renovación, expansión”. El programa comenzó con el ingreso de la procesión de los pastores y líderes de veintidós iglesias, acompañados por el sonido de dos trompetas y doce cuernos de carnero junto con una danza de estandartes de “fuego renovador”. El estandarte confeccionado con 72 fotos impresas sobre la tela, circulará por las iglesias en una exposición ambulante. (Haga clic aquí para ver fotos de dicho evento.)

    El primer día de la celebración se enfocó en la alabanza y acción de gracias, con una pequeña dramatización sobre la reconciliación y diversas presentaciones musicales, incluyendo el himno “Jubilosos Te Adoramos” interpretado por el coro de campanitas de New Dawn Educare Centre, una institución de FOMCIT para personas con discapacidad mental.

    La iglesia de Taiwán es conocida por la alabanza, a diferencia de la iglesia de Corea conocida por la oración, y la iglesia de Japón conocida por el estudio.

    El segundo día se realizó un culto de dos horas, destacándose los testimonios, el canto, y un sermón por Titus Liao, presidente de la Junta Directiva de FOMCIT. Declaró que “la única esperanza para Taiwán radica en la iglesia”. No queremos establecer una mega iglesia, sino más bien una iglesia en cada esquina, como las Tiendas 7-11 de Taiwán.”

    Las contribuciones para el evento del aniversario sumaron US$64.502. Después de pagar los costos, el excedente se destinó a la misión. La celebración concluyó con un banquete servido en 95 mesas redondas, donde se ubicaron hasta doce personas en cada una.

    Al reflexionar sobre la celebración del aniversario, el Secretario General del FOMCIT Robert Chang manifestó: “mi sensación más profunda es que tenemos fe en el Señor que escucha nuestras oraciones. Debido a su intercesión, trabajamos juntos para completar la misión que no puede ser completada por sí sola…. Que el Señor sea glorificado, y que se nos conceda Su poder…. Con la gracia de Dios, juntos podemos cambiar el mundo.”

    De un informe de Sheldon Sawatzky de Harrisburg, Pennsylvania, EE.UU., ex obrero fraternal en Taiwán. Fotos gentileza de Sheldon Sawatzky

  • Grupos de amistad y actividades

    Hubo muchas cosas grandiosas sobre la [Asamblea, PA 2015] del Congreso Mundial Menonita. Esta fue mi primera vez, y me gustaron mucho las reuniones de adoración, especialmente la diversidad (¡no tenía la menor idea sobre la forma en la que adoran los japoneses!). Pero quizás la razón más importante por la cual quería ir a [PA 2015] era para conocer e interactuar con menonitas de todo el mundo. Dos de los mejores lugares para conversar fueron los grupos de amistad y las actividades.

    Cada día después del tiempo de adoración de apertura, se nos invitaba a unirnos a un grupo de amistad. Las primeras veces que nos reunimos, la conversación fue muy cautelosa en la medida en que ibamos conociendonos. Se nos dieron preguntas como temas de conversación, lo que sirvió de ayuda. Pero hacia el final de la semana, las preguntas hicieron que nuestro grupo tuviera que pensar sobre un tema controversial. Después del tiempo asombroso de adoración de toda la semana, sentía curiosidad de cómo nuestro grupo, (cuatro canadienses y un filipino) manejaría esto. Me sentí decepcionado. Casi se podían ver las barreras relacionales, que con tanta cautela se habían derribado, volverse a levantar a medida que el grupo se clasificaba en campos teológicos.

    No había forma de que este asunto teológico se pudiera resolver en más o menos 30 minutos. Pero eso no impidió que las personas sacaran a relucir sus versículos bíblicos favoritos y sus teologías, los cuales estoy seguro ya todos habían oído con anterioridad. Lo que podría haber sido una oportunidad para reafirmar las cosas que teníamos en común y comprometerse a mantener el compañerismo, se había convertido en un caldo de cultivo de “estoy de acuerdo en estar en desacuerdo”, al aferrarnos a nuestras creencias individuales.

    Pero los grupos de amistad fueron solo una parte del día. En el primer día completo de [la Asamblea], fui a una caminata por un tramo de un sendero de los Apalaches. La mayoría no nos conocíamos, y todos estaban tan concentrados en dónde pisar que ya casi habíamos recorrido la mitad del sendero cuando noté que nadie estaba realmente hablando. En uno de los momentos para descansar, por fin entablé conversación con una mujer del Reino Unido que trabaja con la Red Anabautista. Fue genial hablar con ella, ya que hacía unos años había leído Anabautismo al Desnudo. Hablamos sobre varios temas, incluyendo las diferentes maneras en las que nuestros países recuerdan a los veteranos de guerra y las diversas respuestas que las iglesias de paz han proporcionado.

    Durante el descenso, entablé conversación con un estudiante de seminario de los Estados Unidos. Él, como yo, recientemente se había convertido a la tradición anabautista, y hablamos sobre nuestras experiencias. Él provenía de una tradición pentecostal y a veces no entendía el énfasis dado al Espíritu Santo. A pesar de que yo no provengo de una tradición pentecostal, podía entender este sentimiento. Él también me recomendó un autor que voy a leer. Estos fueron dos momentos edificantes de conversación y de solidaridad en la montaña.

    En mi grupo de amistad y en las actividades, pude tener la experiencia de participar en dos tipos diferentes de conversación: guiada y natural. Ambas tienen sus méritos, pero las conversaciones que surgieron de forma natural mientras hacíamos cosas juntos – en el autobús de regreso al hotel, alrededor de la mesa durante las comidas, y en la montaña – fueron donde se construyeron las relaciones y el entendimiento. Y para mí de eso se trataba ir a la [Asamblea] del Congreso Mundial Menonita.

    Esta reflexión fue parte del ejemplar del mes de septiembre de 2015 de Lendrum Grace Notes, “Menonitas: Una familia mundial.” Haga clic aquí para ver la revista completa en inglés.

    Únete en conjunto con la familia mundial anabautista a seguir celebrando el tema de PA 2015, Caminenos con Dios, mediante el Domingo de la Fraternidad Mundial en Enero del 2016. Haga clic aquí para ver materiales para tu congregación.

  • Ministerio de servicio de comidas en la iglesia menonita holandesa da la bienvenida a adictos y a personas sin hogar

    Para Max Tauran la vida no resultó ser lo planeado. Una persona que se beneficia de Doperse Dis (un ministerio que hace tres años sirve comidas en una ciudad holandesa ubicada al norte), le dijo a la audiencia en una cena para recoger fondos que “[la Vida] simplemente se fue así como llegó… [incluyendo] caos, errores, dolor y tristeza.” Por seis años y medio él estuvo sin hogar.

    Doperse Dis es una comida mensual que surgió de la iglesia Doopsgezind Gemeente Groningen (Iglesia Menonita Groningen), en los Países Bajos, para ayudar a las personas que no tienen hogar. “Comida caliente, una casa caliente, y una bienvenida calurosa” es el eslogan de este evento.

    Cada tercer martes del mes, unos 20 voluntarios preparan una comida de tres platos (sopa, plato de entrada, postre) hasta para 80 personas. Un anfitrión voluntario sirve cada mesa compuesta por 5 o 6 personas. “El aspecto social es al menos tan importante como la comida,” dice el organizador Pijke.

    “No es solo la conversación y la atención que brindan los voluntarios,” dice Tauran. “Es el paquete entero de amor, consideración y calidez que se experimenta ahí que le da a uno como persona sin hogar un momento para ser un ser humano y sentirse como tal.”

    En Groningen, una ciudad de 200.000 habitantes, hay oficialmente más de 800 personas sin hogar. Las agencias sociales informaron que pocas ofrecen comida de forma regular para aquellos que no tienen hogar. Doperse Dis surgió del deseo de Vossestein de “[hacer] algo con mi fe… [continuar] moviéndome hacia adelante.”

    Vossestein y los compañeros organizadores Annie y Anton van Til ya estaban cocinando para la comida de compañerismo Mennomaaltijd una vez al mes, así que servir de cenar a aquellos más carenciados parecía un servicio natural que suplir.

    “No se debe tener miedo de hacer la obra de Dios, aun si eso significa invitar a drogadictos,” dice Vossestein. “Simplemente comience, tenga fe en la gente con la que trabaja, y Dios le mostrará el camino.”

    Doperse Dis recibe donaciones privadas y algunas contribuciones de la iglesia. Cada año, políticos locales, profesores de universidad, y miembros de la iglesia asisten a una cena de lujo que se hace para levantar fondos para financiar la comida. Beneficiarios como Tauran comparten su historia.

    “Un poco de amor puede dar a una flor marchita suficiente fuerza para levantarse sola,” contó Tauran al grupo. Los voluntarios en Doperse Dis “me dieron la fuerza y el valor para seguir un camino mejor.”

    “He aprendido que si uno trata a la gente con amabilidad y verdaderamente los ve como hijos de Dios, casi todo el mundo, con pocas excepciones, se comportarán como corresponde,” dice Vossestein.


    Sint Pannekoek

    Un día festivo ficticio ha emigrado de las páginas de una tira cómica de un periódico a las calles de Rotterdam, y recientemente, a la norteña ciudad holandesa de Groningen. El 29 de noviembre, Sint Pannekoek (el Día de San Panqueque), es un día festivo que extiende calidez, satisface estómagos, y hace que los extraños se conviertan en vecinos.

    Inspirado por las exigencias de panqueques del abuelo en una tira cómica llamada Jan, Jans en de kinderen, los estudiantes y los residentes locales en Rotterdam celebran este día festivo inventado haciendo, compartiendo y comiendo panqueques holandeses tradicionales.

    La idea fue adoptada recientemente en Groningen. El año pasado, el pastor de la iglesia menonita Jacob Kikkert y el chef Pijke Vossestein del ministerio de alcance de la iglesia Doperse Dis desafiaron valientemente el clima fresco de noviembre para cocinar y distribuir panqueques a los transeúntes en la calle. Los beneficiarios de Doperse Dis también tomaron parte en el recibir y en el dar.

    Kikkert y Vossestein otra vez se están preparando para el evento este año.


    Oraciones de Doopsgezinde Gemeente Groningen

    Oramos por el confort de aquellos que no tienen hogar y se encuentran en refugios, en las puertas y en los caminos; perdidos, invisibles, desatendidos; hambrientos y heridos emocionalmente. En Groningen, cerca de 1.500 personas están en los refugios registradas como personas sin hogar. Gracias por el ministerio de Doperse Dis, que proporciona una comida caliente y compañerismo a aquellos que no tienen una red de apoyo a la cual recurrir. Con la llegada del invierno, hay necesidad de guantes, calcetines y gorros. Debido a nuestra condición humana hay necesidad de sanidad y de vivir en comunidad. Señor, equipa a tu iglesia para suplir las necesidades de nuestro prójimo.

    Lamentamos la violencia y la crisis en el Medio Oriente, África y Europa. Oramos por todos los refugiados, por los que han perdido su hogar, que están sufriendo, que no tienen adónde ir. Estamos alarmados por la situación de los que están buscando asilo en los Países Bajos. Hay una tendencia general de parte de nuestros gobiernos de cerrar las fronteras y de poner fin a la creciente afluencia de refugiados. Sentimos que nuestra responsabilidad moral nos llama a actuar: a evitar la carga y el dolor relacionados con el proporcionar refugio a los refugiados significa negarse a considerar la violencia y la injusticia como un problema común. Nuestra fe de que Dios quiere unidad para la humanidad nos urge a rechazar la falta de acción y en su lugar ponerse del lado de los que buscan asilo. Oramos por valor y sabiduría para alentar a los gobiernos e instituciones locales a cumplir con sus responsabilidades. Agradecemos a Dios por el poder de las comunidades de fe para prestar apoyo, oración, amistad y bienvenida, provenientes de nuestra creencia.

  • Winnipeg, Canadá – Los representantes de cada corriente del cristianismo mundial se reunieron en Tirana, Albania, del 1º al 5 de noviembre de 2015 para tener una consulta sobre la discriminación, la persecución, el martirio: Siguiendo a Cristo Juntos, que fue convocada por el Foro Cristiano Mundial.

    En conjunto, estos 145 líderes cristianos reconocieron la continua persecución de los cristianos, se arrepintieron de las veces en la que los cristianos han perseguido a aquellos que profesan otra fe, y realizaron un llamado a los gobiernos y a las iglesias a nivel mundial “a respetar y a proteger la libertad religiosa” como un derecho humano fundamental.

    El secretario general del Congreso Mundial Menonita (CMM) César García, el director del CCM para el área de Europa y del Oriente Medio Amela Puljek-Shank, y un líder de iglesia de Eritrea (por razones de seguridad se omite el nombre) estuvieron presentes en representación del CMM.

    Durante la consulta se redactó un documento en el cual los líderes se comprometieron a “escuchar más…, orar más…, hacer escuchar su voz…, y a hacer más en mutuo acuerdo para encontrar maneras eficaces de solidaridad y apoyo.”

    El documento también hace un llamado a las iglesias, perseguidores, gobiernos, medios de comunicación y a personas de buena voluntad a actuar en respeto y en justicia hacia todas las personas.

    “Fue inspirador ver a líderes de iglesias católicas, protestantes, pentecostales, evangélicas y ortodoxas reunirse para buscar la manera de responder siguiendo como modelo el ejemplo de Jesús en la realidad de la persecución, la discriminación y el martirio que la iglesia cristiana experimenta en algunos contextos hoy en día,” dijo García. “Oramos que estos cristianos que sufren por sus convicciones de fe puedan encontrar en la iglesia del crucificado apoyo y acompañamiento para responder con amor y superar con esperanza en medio de su situación.”

    La histórica reunión marcó la persistencia del cristianismo a pesar de la adversidad: la constitución de Albania lo declaró un estado ateo en 1967; aunque cierta discriminación permanece, en el presente las iglesias florecen en un marco de libertad religiosa.

    Haga clic aquí para ver el mensaje oficial de la consulta en su totalidad.

    Comunicado de prensa del CMM – Karla Braun

    Foto tomada de http://resources.globalchristianforum.org/pages/themes.php

  • Una maestra jubilada y los reclusos de una prisión en Curitiba, se han convertido en amigos por correspondencia, habiendo intercambiado ya miles de cartas en la última década.

    Todo comenzó cuando un hombre en prisión respondió a un pequeño fragmento escrito por Doña María Martins de 76 años, publicado en una revista de devocionales en el año 2006. Ella contestó la carta que recibió en la dirección de su iglesia, y pronto se encontró respondiendo a docenas de cartas cada semana que provenían de reclusos en búsqueda de cuidado pastoral.

    “A menudo estos hombres sufren el abandono de sus familias,” dice Doña María. “Me convertí en madre espiritual para ellos.” Sus cartas cuentan de Jesús y por lo general incluyen ilustraciones recortadas de revistas.

    Ahora un pequeño grupo de mujeres de la Igreja Evangélica Menonita Água Verde se unen a Doña María varias veces por semana para leer y responder la correspondencia. Con frecuencia, los reclusos piden Biblias, así que los menonitas de Curitiba diseñaron un curso bíblico por correspondencia. Cientos de reclusos lo han completado.

    “Dios es amor,” afirma Doña María, “y las cartas son mi manera de compartir esas buenas nuevas.”

    —J. Nelson Kraybill, presidente del CMM

  • ¿Cómo se interesó en la vida de la iglesia?

    Kraybill: Cuando era niño en Lancaster, Pennsylvania, EE.UU., mi familia participaba muchísimo en la iglesia local. Mis padres colaboraron incansablemente con la congregación realizando diversas actividades, ya sea de maestros de escuela dominical o cumpliendo tareas de limpieza.

    Mi tío Nevin fue misionero en la actual Tanzania. Las historias que relataba cuando volvía de licencia constituyeron mi presentación a la iglesia mundial, despertando mi interés en el cuerpo mundial de Cristo.

    ¿Podría describir su llamado al ministerio?

    Mi llamado principal es al ministerio pastoral. Con los años, he combinado la pastoral con la labor académica y de educación teológica, que me ha sido muy gratificante.

    ¿Qué funciones ha desempeñado a lo largo de los años?

    Mis estudios me llevaron a Goshen College, una universidad menonita en Indiana; al Seminario Teológico de Princeton en New Jersey; y al Seminario Teológico Union, en Richmond, Virginia.

    Durante mi ministerio, fui profesor de Estudios Biblícos en la Academia Menonita Summit Hills de San Juan, Puerto Rico; di seminarios de mediación de conflictos cuando colaboraba en el Centro Menonita de Londres; y fui presidente del Seminario Bíblico Anabautista Menonita de Elkhart, Indiana. Además, fui responsable de la pastoral de una pequeña congregación de Vermont.

    ¿Cuál es su ministerio actual?

    Después de retirarme de la presidencia del Seminario, me dediqué tiempo completo al ministerio pastoral, inesperadamente en mi iglesia local, Prairie Street Mennonite, una congregación multiracial en el centro de Elkhart.

    Ha sido una experiencia tan vivificante: guiando, formando y aprendiendo de una comunidad permanente. Estoy muy contento de servir a estas personas en dicho rol.

    ¿Cómo ha participado en el CMM hasta ahora?

    En 2003, la Iglesia Menonita USA me pidió que fuera el representante de América del Norte en el comité del CMM, y me asignaron la tarea de elaborar lo que luego fueron nuestras siete ‘Convicciones compartidas’. Fui a Zimbabwe a colaborar con un grupo de estudiosos y pastores en la lectura y análisis de 34 afirmaciones confesionales de diversas membresías del CMM. Extrajimos las ideas básicas que definen nuestra identidad como familia mundial de fe.

    ¿Cómo llegó a ser presidente del CMM?

    Hace unos años, el comité de búsqueda encargado de seleccionar al sucesor de Danisa Ndlovu (de Zimbabwe), se comunicó conmigo para preguntarme si autorizaba que me consideraran para dicho cargo.

    Al principio, me opuse. Según habíamos procedido anteriormente, mi esposa Ellen y yo convocamos a un grupo de cristianos que nos conocían y sabían de nuestro interés en la iglesia local y mundial. Les pedimos que orasen con nosotros y nos ayudaran a discernir. Finalmente, me instaron a avalar mi candidatura, percibiendo que este nuevo giro era la voluntad de Dios.

    ¿Qué realiza el presidente del CMM en el día a día?

    Mi rol no es administrativo, sino de gestión. ( César García, nuestro secretario general, es un director ejecutivo muy capaz.) Soy simplemente un voluntario que tiene el privilegio de ser moderador del Comité Ejecutivo y del Concilio General del CMM, los dos grupos que nos ayudan a realizar la labor de la iglesia mundial.

    Me reuniré con los otros directivos del CMM –la vicepresidenta y el tesorero– para tratar asuntos varios: mensualmente (vía Skype), y cara a cara dos o tres veces por año.

    Quizá la mejor parte de mi tarea sea la oportunidad de visitar las iglesias miembro del CMM de todo el mundo. Mi propósito es visitar las iglesias locales de diversos países, y llegar a conocer a los líderes y sus historias.

    En definitiva, considero mi rol en el CMM como el de pastor y animador: alguien con los oídos y ojos abiertos a la iglesia mundial, que ayuda a fomentar esta visión.

    ¿Y cuál es su visión para el CMM?

    La esencia de nuestro ministerio es la reconciliación. Quisiera para mí y para la iglesia, que estemos reconciliados con Dios mediante Jesucristo. Quisiera que conozcamos el poder de su resurrección, y que sepamos que la energía para nuestros encuentros mundiales surge de esa realidad fundamental.

    Pero dicha reconciliación con Dios mediante Cristo es sólo una parte de la ecuación de la reconciliación. La misión es una labor reconciliadora que incluye la dimensión de llamar a individuos a la fe –a la salvación, arrepentimiento, perdón y renovación por el poder del Espíritu Santo– y la dimensión de promover y restaurar los vínculos entre personas dentro y fuera la iglesia, y en el marco de la ecología mundial.

    La visión bíblica de Dios es la de unir todas las cosas en Cristo. Como anabautistas, es necesario integrar la labor de la conversión individual y la labor de paz y justicia. Si perdemos uno u otro aspecto, perderíamos toda la razón de nuestra existencia.

    Devin Manzullo-Thomas, anterior Redactor responsable de Correo, entrevista a J. Nelson Kraybill, nuevo presidente del CMM, respecto a su llamado al ministerio cristiano, sus responsabilidades en su país de origen y en todo el mundo, y su visión para la labor reconciliadora del CMM.

  • Pietermaritzburg, Sudáfrica – Las iglesias miembros del Congreso Mundial Menonita (CMM) celebraron el Domingo de Paz el 20 de septiembre de 2015, y también reconocieron las maneras en las que desean la paz para sus comunidades.

    En Colombia, las iglesias Menonitas y Hermanos Menonitas, y las organizaciones de la Red de Servicio Anabautista Mundial Justapaz y Mencoldes reflexionaron en el significado de la paz como evangelio. Celebraron el Domingo de Paz con el evento nacional Pan y Paz en el cual muchas congregaciones compartieron el pan y las bendiciones en sus vecindarios. Pan y Paz hizo un llamado a las iglesias locales a reflexionar en la relación entre la justicia económica y la paz, y se centraron en apoyar las conversaciones de paz en Colombia con el tema “Parar la guerra: Posibilitar la paz”

    En Centroamérica, la Iglesia Evangélica Menonita Hondureña, una iglesia miembro del CMM en Honduras, junto con Casa Horeb, una congregación menonita en Guatemala, el Domingo de Paz se pronunciaron sobre los continuos desafíos y las injusticias que enfrentan.

    La Iglesia Evangélica Menonita Hondureña nos recuerda que en tanto haya personas que vivan en la pobreza mientras que otros no controlan su codicia, sus países todavía carecerán de paz. Señalan que las autoridades gubernamentales encarnan valores diferentes a los del Reino de Dios.

    “Señalamos la incapacidad de la clase gobernante en su responsabilidad de impartir justicia, siendo estos procesos desiguales, amañados, dolosos. La militarización de la sociedad como alternativa para ofrecer seguridad, misma que a la fecha no satisface las expectativas del pueblo, ya que las muertes diarias se suman y siguen ligadas a esto en los barrios y colonias del país y que en lugar de buscar verdaderas soluciones a la crisis económica, se ofrecen acciones populistas que no son respuesta a las ingentes necesidades de las mayorías.”

    Y, sin embargo, nuestros hermanos y hermanas hondureños, continúan trabajando hacia una paz integral en su intento de participar en el Reino de Dios y de ser dirigidos por sus valores.

    “Somos una iglesia históricamente pacifista y no violenta, fundamentada en los valores del Reino de Dios como lo son: El Amor, La Justicia, La Paz, El Perdón, La Reconciliación. Creemos en la transformación de los conflictos a través del diálogo sincero y equitativo y promovemos el respeto a los derechos humanos.”

    Casa Horeb dio a conocer un pronunciamiento de la necesidad de que el Reino de Dios se ponga de manifiesto tanto en el mundo como en el contexto guatemalteco. “Expresamos con humildad nuestro llamado, que se basa en las demandas radicales que el Reino de Dios exige, especialmente en este país que se considera cristiano: el amor que nos hace vernos como prójimos, la justicia que nos exige ser constructores de bienestar, y la paz que nos impulsa a vivir una vida de servicio (no de aprovechamiento egoísta, de asalto al patrimonio de todos y de cinismo para buscar justificaciones).”

    La paz se lleva a cabo cuando de forma intencionada hacemos esfuerzos para vivir en relaciones justas con los demás, con Dios y con la creación. Sin embargo, nuestros hermanos y hermanas de Colombia, Honduras y Guatemala nos recuerdan que mientras la gente siga sufriendo, la injusticia siga su curso, la corrupción robe a los necesitados y la gente continúe asumiendo que la violencia traerá al mundo el shalom que el mundo necesita tan desesperadamente, todavía sufrimos la falta de relaciones justas.

    Por lo tanto, nuestros hermanos y hermanas de Honduras nos llaman a la acción: “Pedimos a todos los miembros de la Iglesia Evangélica Menonita Hondureña, a los Hermanos Menonitas del mundo y a los hermanos de las iglesias con las que compartimos la honra, la sujeción y la obediencia al nombre de Jesucristo, decretar un día de ayuno y oración por nuestra nación, pidiendo que el Señor nos guie hacia una verdadera transformación social, liberando a nuestro pueblo de la injusticia social, la corrupción y la impunidad.”

    Nuestra misión de ser constructores de paz y de hacer la paz de Dios una realidad continúa. Que prestemos atención al llamado de nuestros hermanos y hermanas.

    —Andrew Suderman, Secretario de la Comisión de Paz del CMM

    Para ver el pronunciamiento de la Iglesia Evangélica Menonita Hondureña en su totalidad, haga clic aquí.

    Para ver en su totalidad el pronunciamiento de Casa Horeb, una congregación menonita en Guatemala, haga clic aquí.

    Para ver un video de Pan y Paz en Colombia, haga clic aquí.

  • La Cumbre Mundial de la Juventud escucha los desafíos de la iglesia Menonita en Ucrania

    Hace más de un año que la provincia de habla rusa Crimea, ubicada al sur de Ucrania, fue tomada por Rusia mediante algunas acciones militares y un referéndum. Desde entonces el conflicto se ha extendido a zonas del este de Ucrania, donde a lo largo de un año de lucha más de 6.000 personas han muerto.

    Una de las iglesias anabautistas en Ucrania es la Iglesia Menonita de Molochansk, ubicada a sólo tres horas en coche de la región de batalla. Cuatro miembros de esta iglesia estuvieron en Harrisburg, Pennsylvania, EE.UU., para asistir a la Asamblea 16 del Congreso Mundial Menonita.

    La Iglesia Menonita de Molochansk ha hecho lo posible para aliviar las cargas de las personas afectadas. Está enviando alimentos en forma regular a las personas cerca del frente de batalla y están proporcionando consejería a las personas traumatizadas por la violencia.

    Sin embargo, mientras que los menonitas están a salvo de cualquier daño, este conflicto ha dividido de forma política a la nación donde los de habla rusa y los de habla ucraniana solían vivir en armonía.

    “Hemos visto iglesias donde los pro rusos y los anti rusos no tienen comunión unos con otros,” dijo Utkin. “Los pastores están enfrentando los retos de liderar a sus miembros divididos.”

    “Ha sido maravilloso ver de forma directa el apoyo recibido de la comunidad mundial representada en la Cumbre Mundial de la Juventud. Por favor continuen orando por nuestro país. Para nosotros, vivir es establecer el Reino de Dios, y sus oraciones significan mucho,” señaló el pastor Alexey Makaiov, pastor de la Iglesia Menonita de Molochansk.

    Cómo usted puede orar por Ucrania:

    • Orar por sabiduría inspirada por Dios para los pastores de Ucrania para que continúen hablando de la paz y la verdad
    • Orar por protección para las personas desplazadas por el conflicto
    • Orar por seguridad y sanidad en las comunidades afectadas por la violencia
    • Orar por unidad entre los cristianos, para que puedan ser sal y luz a pesar de los desafíos que enfrentan

    —Elina Ciptadi-Perkins

    Actualización:

    Las iglesias menonitas ucranianas oran para continuar sirviendo de acuerdo al evangelio. “A pesar del hecho de que es difícil, nuestros hermanos y hermanas menonitas no se detienen. En noviembre planeamos abrir una iglesia en la ciudad de Berdiansk [no lejos de la zona de conflicto],” dice Alexey Makaiov vía correo electrónico. Indica que la iglesia New Hope Church en Zaporozhye continúa expandiendo sus oportunidades de entrenamiento vocacional.

    “Oramos para que la familia de fe menonita en Ucrania se multiplique.”

    Al acercarse el invierno, las ocho iglesias menonitas se están preparando para ofrecer “Warm Church” (iglesia caliente) por segunda vez en diciembre y en enero. Los cortes de energía y la escasez de combustible hacen que las casas y las escuelas permanezcan frías durante la peor parte del invierno. Con el apoyo de Misiones HM (la agencia de misiones de los Hermanos Menonitas), las iglesias calientan sus edificios todos los días. Invitan a la comunidad a este refugio caliente y ofrecen alimentos, actividades y la esperanza del evangelio. Misiones HM también compró una camioneta para los líderes de las iglesias que realizan viajes con regularidad para visitar a los soldados y llevar suministros de ayuda a los ciudadanos en la región de conflicto de Donbass.

    “Continuamos orando por Ucrania – y por el mundo – por un arrepentimiento y humildad de la gente ante Dios,” dice Makaiov.—Karla Braun

  • Dicho por todos, la Asamblea 16 del Congreso Mundial Menonita que se realizó del 21 al 26 de julio de 2015 en Harrisburg, Pennsylvania, EE.UU, fue un éxito rotundo. Los recuerdos de compartir momentos de adoración con más de 8.000 personas de 65 países; encuentros inesperados con viejos y nuevos amigos; la hermosa abundancia de imágenes y sonidos de una verdadera iglesia mundial; talleres sobre temas desafiantes y formas creativas de testificar; y los fragmentos de la música que transporta al alma que aún permanecen en mi memoria – todo esto, y más, hicieron de la reunión una experiencia verdaderamente gozosa.

    Por extraño que parezca quizás, el punto a destacar de la asamblea para mí no fue nada producido por los participantes Menonitas y Hermanos en Cristo a nivel mundial. Más bien fueron los saludos ecuménicos que trajo Martin Junge, el secretario general chileno de la Federación Luterana Mundial.

    En su breve presentación, Junge celebró “el don de la reconciliación y el perdón” que se realizó entre menonitas y luteranos en el año 2010 en la asamblea de la FLM en Stuttgart, Alemania. Pero luego, Junge sostuvo que la reconciliación entre los miembros del cuerpo de Cristo nunca puede ser un fin en sí. “La reconciliación tuvo que desplegar su pleno significado,” señaló, “convirtiéndose en testigo de las buenas intenciones de Dios para todo el mundo.”

    Señaló una contribución financiera importante que los menonitas han hecho recientemente para apoyar las necesidades de unos 500.000 somalíes temporalmente alojados en un campo de refugiados administrado por la FLM. Este apoyo compartido para los refugiados “nos ayudó a bajar de la cima de la montaña, donde nosotros los menonitas y los luteranos estábamos disfrutando de las presencia de Cristo,… para darnos cuenta de que la gloria de Cristo que nos alumbraba necesitaba hablarle a la gente en los valles – a sus luchas, a su dolor, a sus sufrimientos. Solamente así la reconciliación está completa.”

    “Hoy más que antes,” continuó diciendo Junge, “me he dado cuenta de que la firmeza en Cristo hoy significa ofrecer la unidad como un testigo profético en nuestro mundo fragmentado y herido.”

    Así que ¿por qué estas breves palabras, compartidas en un contexto de tantos eventos maravillosos fueron para mí un punto tan destacado?

    En primer lugar, en el contexto de una reunión familiar donde podemos estar fácilmente absortos en nosotros mismos en la celebración de nuestros dones distintivos como un órgano anabautista-menonita, las palabras de Junge nos recordaron que también somos parte de un cuerpo mucho más grande de creyentes cristianos. Aunque muchos en nuestros círculos permanecen profundamente escépticos sobre “el ecumenismo,” el cuerpo de Cristo se extiende, más allá de nuestra membresía en el CMM. Por nuestra cuenta, nuestro testimonio al mundo está incompleto; necesitamos los dones de cada miembro del cuerpo de Cristo.

    La breve presentación de Junge también sirvió como un importante recordatorio para los menonitas de que no somos prisioneros de nuestro pasado – la historia no es el destino. Para estar seguros, la sombra arrojada por el legado de la persecución en el siglo XVI simplemente no desapareció con el servicio de reconciliación luterano-menonita en el año 2010. Sino que la historia de nuestra reconciliación es tanto un hecho histórico en la actualidad como los relatos más familiares sobre los mártires de Anneken Jans y Dirk Willems.

    Nuestro compromiso a la reconciliación es un anuncio al mundo que el cambio es posible: los antiguos enemigos se pueden convertir en amigos; los recuerdos dolorosos pueden ser vistos con un lente diferente; la transformación en dirección al shalom de Dios es posible.

    Por último, sigo regresando a las palabras de Martin Junge porque sé que nuestra fe y nuestro destino como anabautistas-menonitas están inevitablemente ligados al tema de la unidad en el cuerpo de Cristo.

    Hay tantas razones para dividir. A menudo, nuestro primer impulso es asumir que la fidelidad a Cristo está en tensión con el objetivo de la unidad, como si la fidelidad y la unidad estuviesen en extremos opuestos de alguna escala espiritual. Pero ¿qué si la fidelidad cristiana – como la sugiere Jesús en Juan 17 – fuese imposible sin la unidad?

    En su presentación plenaria, Wieteke van der Molen, una pastora menonita de los Países Bajos, invitó a los miembros del CMM a considerar el espacio entre unos y otros como un “espacio sagrado” – un espacio que puede ser unido solo por la presencia viviente del Espíritu. ¿Qué pasa si miramos nuestras diferencias no como una fuente de temor o ansiedad sino como lugares sagrados que solamente Dios puede llenar?

    – John D. Roth, Secretario de la Comisión de Fe y Vida del CMM

    Una versión más completa de este artículo apareció en The Mennonite. Publicado originalmente en https://themennonite.org/opinion/is-christian-faithfulness-possible-without-unity/ el 27 de agosto de 2015.

  • Cómo ser independientes estando juntos

    En el principio, el varón estaba solo. Aunque Dios creó todos los animales y se los trajo al varón  para que les pusiera nombre, el varón estaba solo; aun así no se quedó nada conforme. Dios lo advirtió. Sopló suavemente en él un sueño muy, muy profundo, y mientras dormía, tomó una de sus costillas y creó la otra parte del varón: la mujer.

    Desde ese primer día en adelante, la humanidad fue comunidad.

    Desde el día en que nacemos, formamos parte de una comunidad. Ya sea una familia, tribu, orfanato o escuela, nunca estamos solos. La comunidad nos alimenta, nos asea, nos enseña a distinguir el bien del mal, nos cría.

    Nos hace más fuertes de lo que somos, porque allí somos más que una sola persona. Somos muchos. Nos hace más débiles de lo que somos, porque tenemos que someter nuestra voluntad a las reglas de la comunidad, renunciar a nuestra autonomía.

    En comunidad, no podemos permanecer solos. El interés del grupo colisionará con el del individuo, causando fricción, dolor y frustración.  Pero no tenemos otra alternativa. Ser humano es ser parte de una comunidad.  No podemos sobrevivir solos.

    Aun así, todos ansiamos tener autonomía. Al crecer, ponemos a prueba las reglas y límites de nuestras comunidades. Lo vemos en los niños pequeños, desafiando el “no” un poquito más para ver hasta dónde pueden llegar. Lo vemos en adultos jóvenes rebeldes que hacen su propio camino en la vida,  y toman sus propias decisiones. Y sí, autonomía significa literalmente hacer reglas propias. Pero la interpretación moderna se inclina más a cómo uno va forjando su propio camino en la vida para ser independiente.

    Quisiéramos desesperadamente opinar sobre todo lo que nos interesa, tomar nuestra propias decisiones, hacer y ser lo mejor posible. En estos tiempos modernos, nos enorgullece nuestra autonomía, poder arreglarnos solos, vivir según nuestras propias reglas y defenderlas.

    Luchar contra la comunidad

    Pero la autonomía no es ninguna diversión.  De hecho, es una lucha constante. Y siempre lo ha sido, tanto en la época del Antiguo Testamento, como en la tan conocida historia de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham.

    Aun antes de que naciera, Jacob estaba en comunidad. Incluso como bebé no nacido, no le agradaba demasiado. Él y su hermano mellizo pelean terriblemente en el seno materno, tanto es así que su madre Rebeca se pregunta por qué seguirá viviendo. Cuando nace Jacob, todavía estaba agarrado del tobillo de su hermano mayor.

    En el libro de Jacob, Jacob aparece primero. Siempre.  No hay reglas que no sean las suyas. Y acomoda la comunidad a sus reglas.

    Fácilmente, con sólo un plato de comida caliente, estafa a su hermano Esaú para quitarle su primogenitura. Luego, Jacob engaña a su padre. Isaac, ciego a causa de la vejez, pronto a morir, está a la espera de Esaú para darle su bendición. Entra Jacob, fingiendo ser su hermano mayor, y sin piedad le roba la bendición patriarcal.

    Jacob ahora posee todo lo que le pertenecía legítimamente a Esaú. Lo ha conseguido todo y, a la vez, lo ha perdido todo. Ya no puede permanecer en la comunidad que tanto despreciaba. Debe huir para salvar su vida.

    Vivir según las propias reglas y vivir en comunidad no concuerdan demasiado.

    Tomar sus propias decisiones

    Al huir de la escena del crimen, Jacob abandona todo. O eso cree. Pero antes de salir rumbo a lo desconocido, tiene un sueño. Dios promete acompañar a Jacob dondequiera que vaya. Dios lo protegerá, lo traerá de vuelta, Dios no lo abandonará hasta que Dios haya cumplido con su promesa.

    Como siempre, Jacob no está seguro. Llama el lugar, la casa de Dios, pero de inmediato empieza a negociar.  Si Dios de verdad me acompaña, si realmente me protege y provee, pues entonces, Dios sí será mi Dios.

    Jacob no se rinde fácilmente. Si Dios quisiera acompañarlo, pues bien. Pero Jacob es el que decide.  De eso se trata la autonomía, ¿verdad?

    Y la historia continúa.  Es conocido el amor de Jacob por su Raquel. Pero al intentar casarse con ella antes de que se casara Lea, su hermana mayor, una vez más Jacob procura que la comunidad se acomode a sus propias reglas. Curiosamente, no era rival para lo que tramaba Labán, y termina con cuatro mujeres.

    Después de veinte años de duro trabajo, Dios le pide a Jacob que regrese a Canaán. Jacob toma a sus mujeres, sus once hijos y una hija, arrea los rebaños, y desaparece cuando Labán estaba ocupado esquilando las ovejas.

    Nuevamente, Jacob decide sin tener en cuenta a los demás. Vive según sus propias reglas, temores y suposiciones. Al huir junto con sus esposas e hijos, ignoró el hecho de que también formaban parte de la vida de Labán: hijas, nietos, futuro.

    Por supuesto que está en todo su derecho como persona autónoma. Vive según su propia ley. No hay consideración por ningún tipo de comunidad.

    Entregarlo todo

    Sorpresivamente, y a punto de llegar a casa, el leopardo cambia sus manchas. Jacob se da cuenta de que Esaú podría no estar muy feliz de darle la bienvenida, al recordar cómo Jacob lo había engañado. Jacob trata de asegurarse la paz, y envía a algunos mensajeros. Pero éstos regresan, avisando que Esaú venía en camino con unos cuatrocientos hombres. Jacob (impresionado, preocupado, asustado), confronta ahora las consecuencias de sus decisiones anteriores: ¿y si Esaú se quedara con todo, esposas, hijos, rebaños, riquezas? ¿Querría vengarse, tomar represalias?

    ¿Y si la comunidad sirviera de escarmiento a quien busca autonomía?

    Entonces, Jacob toma una decisión audaz: por voluntad propia le entrega todo a Esaú. Al hacerlo, trata de reparar el daño hecho.  Reconoce su error, y las consecuencias de sus decisiones en la vida de Esaú.

    Al entregar todo lo que había logrado gracias a su autonomía, Jacob de hecho le entrega su propia autonomía a Esaú.

    Y así, nos introducimos en esa escena épica, en la que Jacob lleva a sus esposas e hijos, todo lo que posee, al otro lado del río, y regresa.  Ahora está total y verdaderamente solo. No le queda nada. Ni siquiera su autonomía.

    Y entonces alguien llega y lucha con él. Toda la noche. Alguien. Sin nombre. Sin identificación, excepto la ominosa, ¿por qué me preguntas mi nombre? (32:29) ¿Será Dios mismo? ¿Uno de sus mensajeros? ¿O tendríamos que interpretarlo todo más metafóricamente? ¿Estará Jacob luchando consigo mismo?

    Quizá. Después de todo, la vida de Jacob es una gran lucha con la gente de su entorno, sus reglas y expectativas, consigo mismo y sus propias decisiones, y cómo transita la vida. Quizá al final, lucha con Dios. O consigo mismo. U otra persona metafórica. No importa.

    Lo que importa es que sale ganando. Con una nueva bendición. Con un nombre nuevo. Ya no Jacob: “el agarra-tobillo”, sino Israel: “el que lucha con Dios”.

    Jacob ya no procura enriquecerse agarrando el tobillo de otros, provocando su caída y fracaso. En cambio, lucha el resto de su vida, cada nuevo día. Con la gente a su alrededor, con Dios, y  más que nada‚Ķ consigo mismo.

    ¿Y saben qué? La mayoría de las veces, sale ganando. Apenas rengueando, pero de todos modos, ganando. Y, al cruzar el río, amanece un nuevo día. Nace un patriarca.

    ¡Qué historia!

    Una lección sobre las consecuencias

    Pero lo realmente asombroso de la historia de Jacob es que no condena explícitamente a Jacob o sus acciones. En ningún momento de la historia, ni siquiera Dios mismo, desaprueba explícitamente lo que Jacob hace.

    Uno puede sentir que no está todo bien ni hermoso, pero la historia en sí lo calla. Sólo muestra las consecuencias, los efectos de las acciones de Jacob: tiene que huir y abandonar todo. Vive siempre con miedo, de Esaú, de Labán, y nuevamente de Esaú. Tiene que volver a empezar una y otra vez.

    La historia nos cuenta todo eso, pero nunca nos dice que Jacob obró mal.

    Uno puede sentirlo. Uno puede leerlo entrelíneas, pero en realidad uno sólo se lo imagina. La historia nunca lo dice.

    Por eso es una historia tan intrigante. Jacob no es ningún santo, ni bueno por naturaleza ni un ser humano maravillosamente piadoso. Constituye un buen ejemplo porque no es en absoluto ejemplar. Es igual a cualquiera de nosotros. Y así, en nuestras mentes y corazones, fácilmente completamos lo que falta. Sentimos cuán equivocadas son algunas de sus decisiones como si fueran nuestras. Temblamos, pensando en las consecuencias. Esperamos, ansiosamente, que todo termine mal en la historia.

    Y nunca ocurre. Pese a que vive según sus propias reglas y casi nunca reconoce los derechos de los demás, no se juzga a Jacob, excepto cuando Jacob se juzga a sí mismo. Fundamentalmente, de esto se trata la historia.  Autonomía. Vivir según reglas propias. Crear tu propia ley.

    Porque autonomía no sólo significa tomar tus propias decisiones y vivir según reglas propias. Significa que uno tiene que juzgarse también a sí mismo. No hay nadie más. Ni siquiera Dios, según esta historia. Uno tiene que resolverlo solo. Dios sencillamente te acompaña, cualesquiera sean las consecuencias.  Es Jacob quien exige e impone condiciones, no Dios.

    Y esa es una lección del Antiguo Testamento para toda la gente moderna como nosotros, que  tiene ansias de autonomía.

    La autonomía conlleva el reconocimiento de que la gente de tu entorno (tu comunidad) limita la libertad de tomar tus propias decisiones y hacer tus propias reglas. Autonomía, en este sentido moderno, no tiene que ver con determinar tus propias reglas sin importarte nada, sino en comprender, aceptar y reconocer a las otras personas en tu vida. Se trata de respetarlas por voluntad propia porque juntos conforman una comunidad.

    Entonces, la pregunta es: ¿seremos capaces, seré capaz de forjar mi propia vida dentro de estos límites? ¿Podré vivir mi vida libre e independientemente (autónomamente) en comunidad?

    ¿Seré lo suficientemente maduro para reconocer el hecho de que no estoy totalmente a cargo de mi propia vida? ¿Podré aceptar que estoy estrechamente vinculado a la gente que amo, a la comunidad que me rodea y a Dios que me acompaña a dondequiera que vaya?

    O, en un sentido más amplio, ¿será posible que iglesias diversas mantengan su autonomía en la comunidad anabautista en general? ¿Estamos preparados para luchar?

    La historia de Jacob nos enseña que no está mal seguir nuestro propio camino en la vida. No está mal probar nuestra fortaleza y esforzarnos por lograr autonomía. No se trata de tener razón o no. Se trata de tomar tus propias decisiones, y a la vez, reconocer las decisiones de la comunidad que nos rodea. Se trata de reconocer el daño, el dolor y la frustración de ambas partes. Se trata de asumir responsabilidad. Por nuestras acciones y por las acciones de la comunidad. Por uno mismo. Y, si fuera necesario, reparar el daño que hayamos causado.

    Ese tipo de autonomía, madura, moderna, no llega fácilmente. Madurar no es fácil. Mantener cierto sentido de autonomía en la comunidad, es como luchar constantemente con la gente, con Dios y, sobre todo, con uno mismo.

    Y aunque ganes, quedarás medio rengueando.

    Wieteke van der Molen, de los Países Bajos, disertó el viernes de noche, 24 julio de 2015, en la 16¬™ Asamblea. Está a cargo de la pastoral de una pequeña congregación rural menonita al norte de √Åmsterdam, y le encanta leer y contar historias. 


  • Bogotá, Colombia – “El caminar con Dios encuentra su total significado en el compañerismo– en el partimiento del pan, en el servicio y al suplir las necesidades de los demás,” dice César García, Secretario General del Congreso Mundial Menonita. “No significa la ausencia de desafíos, sino reconocer que podemos estar seguros de la victoria con y a través de Él.”

    El 24 de enero de 2016, Domingo de la Fraternidad Mundial, es un llamado a los anabautistas alrededor del mundo a unirse a esta jornada. Por seis días en la Asamblea en Pennsylvania en el mes de Julio de 2015, más de 8.000 anabautistas permanecieron juntos; este domingo, a pesar de estar divididos por zonas horarias y lugares, García extiende la invitación a las iglesias miembros del CMM a reunirse en espíritu en sus congregaciones locales.

    En el Domingo de la Fraternidad Mundial, los creyentes Menonitas y Hermanos en Cristo recuerdan el primer bautismo anabautista llevado a cabo en Suiza en 1525. “Ese acto de obediencia y valor continúa dando forma a nuestro entendimiento de lo que significa ser discípulos hoy,” dice García.

    El Domingo de la Fraternidad Mundial es un recordatorio de que “nos pertenecemos unos a otros como hermanas y hermanos en la casa de Dios,” dice García. “Nos apoyamos mutuamente, sostenemos a aquellos que sufren y son perseguidos, y aprendemos unos de otros.”

    En mwc-cmm.org podrá encontrar un paquete de recursos para descargar que contiene textos de las predicaciones, sugerencias de música del cancionero de PA 2015, peticiones de oración y recursos para la predicación para el Domingo de la Fraternidad Mundial. El ejemplar de octubre de Courier/Correo/Courrier es también una herramienta, ya que contiene ponencias de la plenaria sobre el tema “Caminemos con Dios,” de la Asamblea en Pennsylvania.

    García invita también a las iglesias a levantar una ofrenda especial ese domingo en apoyo a la comunidad anabautista mundial. Esta ofrenda será contada a favor de la contribución del Aporte Proporcional Justo de la iglesia nacional.

    Cada miembro podría contribuir con el costo de un almuerzo. Las congregaciones podrían tener un tiempo de compañerismo compartiendo un almuerzo o un tiempo de oración y de ayuno después del culto.

    Durante los últimos años, las congregaciones anabautistas locales de Bogotá, Colombia, han tenido cultos unidos para celebrar el Domingo de la Fraternidad Mundial. “Ha sido una bendición ver cómo las diferencias son superadas cuando buscamos la presencia del Cordero como centro de nuestras reuniones,” dice García. “Reconocemos la obra de Dios en nuestros hermanos y hermanas y que los necesitamos para juntos alcanzar la madurez en nuestra fe.”

    —Comunicado del CMM