• Paulus Hartono, Indonesia

    Ser parte de las multitudes en PA 2015 llevó a Paulus Hartono, de Indonesia, a reflexionar sobre su vida de joven y lo asombroso que haya llegado hasta este lugar.

    Actualmente, es pastor menonita y muy activo en el trabajo por la paz en Solo (Surakarta) Java Central, Indonesia, que tiene una gran comunidad musulmana. Hartono se crió en una familia budista.

    “Me enseñaron el islam en la escuela primaria. Mis amigos iban a la mezquita, así que yo también, y finalmente llegué a ser imán. Ahora me doy cuenta que sentía el llamado a ser pastor, pero no conocía a Jesús.”

    Cuando se convirtió al cristianismo y se bautizó en 1984, adoptó el nombre de ‘Paulus.’

    Compromiso por la paz

    Desde el comienzo de su vida como pastor, el compromiso de Hartono fue claro. “Nuestra congregación nació en 1994 con cuarenta miembros y su visión era ser una iglesia de paz.”

    Varias organizaciones menonitas norteamericanas lo inspiraron a llevar su visión a la práctica. “En 1997, conocí la labor de ayuda humanitaria, servicio y desarrollo del Comité Central Menonita. Y a la vez, fui influenciado por el testimonio y la misión mundiales fomentadas por las Misiones Menonitas del Este.

    “En 2002, conocí el Servicio Menonita de Asistencia a Damnificados por Desastres. En 2005, poco después del tsunami que azotó Indonesia, iniciamos MDS: Servicio Menonita de Diaconía. Como fruto de dicha labor combinamos el testimonio, ayuda humanitaria, desarrollo y transformación de conflictos en bien de nuestra iglesia.”

    “En 2007, participé en capacitaciones sobre ‘Transformación de conflictos y Sanación de traumas’ en Eastern Mennonite University. Adaptamos esas ideas a Indonesia y las combinamos con nuestras iniciativas de testimonio y desarrollo.”

    Escribir el evangelio a partir de nuestras vidas

    “Actualmente, tenemos dos iglesias menonitas en Solo, con un total de 400 miembros. Estas iglesias colaboran activamente en la reconciliación entre musulmanes y cristianos. Tenemos muchos vínculos con nuestros vecinos musulmanes, incluyendo un grupo musulmán radical que participa en una clase especial que damos sobre transformación de conflictos y asistencia en casos de desastre.

    “En este momento el Presidente de Indonesia procura la reconciliación con Papúa, una parte de nuestro país donde los menonitas tienen un programa para la transformación de conflictos y la sanación de traumas. Pidió nuestra ayuda para colaborar con Papúa de maneras pacíficas.

    “Creo que la iglesia debe establecer vínculos con los musulmanes a fin de que puedan leer el evangelio a partir de nuestras vidas.”

    Paulus dirigió dos talleres en PA 2015: “Caminar en medio de la tragedia: la respuesta de la iglesia mundial a situaciones de desastre” y “Diálogo y práctica interreligiosos por la paz en Indonesia”.

    “Estar aquí con tantos pastores y en este ambiente de espiritualidad me ha dado mucha valentía”, reflexionó Hartono.

    Barbara Hege-Galle, Alemania

    Barbara Hege-Galle de Bammental, Alemania, asistió a la Asamblea del Congreso Mundial Menonita (CMM) por primera vez en 1984, en Estrasburgo, Francia, cuando dirigió el programa para niños. Pero estaba tan atareada que pudo participar muy poco de las actividades para adultos en dicho evento mundial.

    “Decidí asistir a la siguiente Asamblea en 1990, in Winnipeg, Manitoba, Canadá, para poder participar plenamente, tras lo cual sabía que no sería la última Asamblea del CMM para mí.”

    Desde entonces, Hege-Galle ha formado parte del CMM de muchas maneras: como miembro del Concilio General, de la Comisión de Diáconos, del Comité Coordinador de la Red de Servicio, y actualmente como miembro de la Comisión de Misiones.

    En su trabajo principal, Hege-Gallee es directora ejecutiva de Christliche Dienst, el Programa Menonita de Servicio Voluntario auspiciado por las iglesias menonitas de Alemania. Además, integra el equipo de liderazgo de la Iglesia Menonita de Bammental, donde fue ordenada como pastora laica.

    Una perspectiva que trasciende las congregaciones

    ¿Por qué no quisiera perderse una Asamblea del CMM? “Porque este encuentro mundial nos brinda una perspectiva que trasciende el pequeño espacio de una congregación menonita. Esta reunión es motivadora.

    “Esta vez me inspiré mucho para enfocarme en los detalles del anabautismo, no con motivo de ninguna de nuestras tradiciones específicas, sino por lo que creemos. Tenemos una gran sensación de paz en Jesús. Si Jesús le brinda fuerza y valentía a personas como Paulus Hartono, cada uno de nosotros puede hacer más que sólo formar parte de una congregación tranquila y pacífica.

    “En mi trabajo, tengo asociados en otros países, y los encuentro aquí. En Alemania colaboramos con estos hermanos y hermanas cuando asigno a jóvenes de 18 a 20 años a proyectos de servicio en sus países.”

    Espiritualidad comunitaria

    ¿Qué se llevará Hege-Galle a su casa desde PA 2015? “Cuando tenga que dar un sermón, incorporaré de alguna manera las experiencias que tuve aquí. Aún no sé cómo. También las incorporaré a las enseñanzas de nuestra congregación.

    “Uno de nuestros líderes está muy comprometido con la práctica y enseñanza de la meditación, enfocada en lo que Dios está comunicando. Pero algunos dicen que es un enfoque muy individualista y que es necesario algo más comunitario.

    “Aquí en PA 2015, comienzo a vislumbrar algo de lo que podríamos necesitar. Hasta ahora es sólo un esbozo. Me gusta este énfasis en la meditación, pero no es la única forma de espiritualidad. Aquí me dí cuenta de ello.”

    Mthokozisi Ncube y Morgen Moyo, Zimbabwe

    Dos administradores de un colegio secundario de los Hermanos en Cristo de Zimbabwe asistieron por primera vez a una Asamblea del CMM en PA 2015.

    Mthokozisi Ncube, de la Escuela Bíblica Eiluphileni, llegó a fin de “fraternizar y aprender qué están haciendo los demás. No soy sólo zimbabwense”, comentó. “Soy anabautista y parte de una familia internacional. Quería interactuar con mis hermanos y hermanas para aprender sobre sus experiencias y cómo Dios obra en sus vidas.”

    “Los Grupos de Amistad [que se reunían todos los días después del culto matutino] son una buena manera de conocer gente. Hemos hecho amistades. Hemos intercambiado direcciones de correo electrónico. Esperamos ampliar esta confraternización.”

    “Me han motivado a participar en la misión, y de estar en paz conmigo mismo y mi familia, con la gente con la que convivo. Eso es lo que me llevo a casa.”

    “Y me recordaron que las dudas no siempre son negativas; pueden ser saludables.” [‘Caminar con dudas y convicciones’ fue el tema el 22 de julio de 2015.]

    Interactuar y aprender

    Morgen Moyo es director del Colegio Secundario Mtshabezi. Ha sido bendecido profundamente por los cantos en PA 2015. “Tengo el deseo de conocer cómo realizan el culto los demás. Quisiera aprender de ellos. He tenido la oportunidad aquí en nuestro Grupo de Amistad, en el que puedo interactuar y aprender.”

    Ncube dijo, “he valorado muchísimo a los jóvenes oradores durante los cultos matutinos y vespertinos. Nos llevaremos dicha idea a casa”.

    Unidad en espíritu

    “Descubrí algo más. Cuando caminábamos por las calles de Harrisburg, nadie nos saludaba. Pero cuando entrábamos al comedor en PA 2015, la gente siempre levantaba la vista, nos sonreía y nos daba la bienvenida. Siempre. Nunca me sentí distinto. Existe unidad aquí.”

    “De hecho, algo que no me gustó fue entrar a los baños del Complejo de Farm Show y verme en los grandes espejos. Entonces me daba cuenta que era distinto, cosa que no había sentido.”

    Celebrar las diferencias

    Moyo tiene una sugerencia para las futuras Asambleas. “¿Por qué no ofrecer comida de diferentes culturas durante la semana? El Día de √Åfrica, servir comida africana, y así sucesivamente. Quizá sea difícil de realizar, ¿pero, por qué no?

    “Este evento ha sido muy bien planificado y organizado. Nos gusta especialmente la falta de énfasis en el glamour.”

    Pero, entonces las desigualdades del mundo afloraron para Ncube al pensar en volver a la realidad de su entorno. “Naturalmente, a menudo los correos electrónicos no nos llegan. No todas las comunicaciones llegan a destino. En el campo, es difícil recibir mensajes. Esperamos que, de todos modos, nuestras nuevas amistades y vínculos perduren.”

    Todd Friesen, EE.UU.

    Todd Friesen es pastor de la Iglesia Menonita East Chestnut Street de Lancaster, Pennsylvania, EE.UU. Un mes después de PA 2015, reflexionó sobre la experiencia de asistir a la Asamblea durante una semana completa.

    “¿Cómo serían nuestras iglesias ‚Äìy nuestros jóvenes‚Äì sin estos vistazos al cuerpo mundial de Cristo, y la experiencia de ser parte de algo mucho más grande que sólo nuestra congregación local?

    “Una semana así rompe nuestro provincialismo y nuestra sensación de ser norteamericanos excepcionales. Este evento constituye una suerte de inmunización contra dichas actitudes, aunque aún seamos susceptibles de tenerlas.”

    Impacto en la juventud

    “No podemos minimizar el gran impacto formativo de estas Asambleas en nuestros jóvenes. A la edad de veinte años asistí a la Asamblea en Estrasburgo, en 1984. Los cantos y cultos me impresionaron muchísimo. Estoy muy agradecido de que nuestra congregación haya hecho la inversión para que nuestro grupo de jóvenes participara en PA 2015. Fue una experiencia muy positiva para ellos.”

    Contacto con realidades eternas

    “Me encantó cómo viajábamos de continente en continente a través de los cultos matutinos y vespertinos. El cielo será más rico y diverso de lo que nos imaginamos. Estuvimos en contacto con realidades eternas a través de dicha experiencia con la iglesia mundial.

    “Para aquellos de nosotros que también fuimos a Kansas City [lugar de la Asamblea 2015 de la Iglesia Menonita USA], ¿por qué PA 2015 nos pareció tan diferente? PA 2015 se centró en el culto, nuestras historias compartidas, la confraternización y el servicio. Estábamos allí simplemente para estar juntos en torno a nuestro centro en Cristo.

    “Aprendí que en medio de nuestra gran diversidad, probablemente lo mejor sería comenzar por adorar juntos a Dios, servir a los demás y contar historias, en vez de centrarnos en nuestras diferencias o debatir cuestiones en las que no coincidíamos.”

    Ecos permanentes en la mente

    “Me acompañarán siempre las voces de los jóvenes oradores en los cultos matutinos.”

    “Aprendí con los valiosos aportes que brindaban maneras nuevas de comprender ciertos pasajes de las Escrituras.

    “Fuimos tan bendecidos al recibir a visitantes internacionales en nuestra congregación el domingo, último día de PA 2015. Entonces, todos ‚Äìincluso los que no habían asistido a la Asamblea Reunida‚Äì pudieron vivenciar que cada creyente tiene aportes valiosos para compartir y puntos débiles para superar.”

    Un don perdurable

    “Fraternizar con estos creyentes mundiales los ha convertido en interlocutores espirituales y emocionales, aunque no hable con ellos. Con frecuencia tengo una noción de lo que piensan, de lo que dirían o harían, y puedo aprovecharlo.”

    Phyllis Pellman Good, escritora y redactora para el Congreso Mundial Menonita.

    Fotos de Paulus, Barbara, Mthokozisi y Morgen porMerle Good. Foto de Todd por Marilyn High.

     

     

     

     

  • Presentaciones matutinas – PA 2015

    Dios camina con nosotros

    (Rebecca Osiro, Kenya y Tom Yoder Neufeld, Canada)

    Las dudas están determinadas por el contexto. Se ha acuñado la frase, jakol kudho (el quita-espinas), junto con kiawa, para afirmar lo positivo y neutralizar los aspectos negativos de las dudas en nuestro viaje. El término jakol kudho (el quita-espinas), se refiere literalmente a quien quita la espina del pie del viajero.

    Las dudas fortalecen nuestras convicciones 

    (Tigist Tesfaye Gelagle, Etiopía)

    La fe es como caminar con dudas y convicciones. Valoro profundamente la tradición africana que hemos escuchado; como jóvenes enfrentamos muchos animales salvajes y reptiles venenosos llamados dudas, mientras caminamos como peregrinos con Dios. De hecho, a pesar de nuestros deseos y de varios ingeniosos intentos, es imposible que como caminantes logremos evitar las espinas.

    Hijos de luz 

    (Nancy Heisey, EE.UU.) 

    Ojalá que podamos aproximarnos más al corazón pastoral Cristocéntrico de Pablo y a aquellos que escucharon su llamado, a fin de que nuestra luz como hijos de Luz, haga un aporte significativo, hoy, este año, y mientras Dios nos convoque a su misión en esta tierra. 

    Soldados en el ejército del Dios vivo 

    (Remilyn Mondez, Filipinas)

    No nos detengamos sólo en la muerte de Jesús, sino también disfrutemos de la victoria de su gloriosa resurrección. Mantengamos la mirada en él, en quien hallaremos sanación. Él es el autor y el perfeccionador de nuestra fe. Den una buena pelea por la fe, siendo soldados valientes y audaces.

    En Cristo, libres para amar 

    (Shant Kunjam, India)

    Somos liberados en Jesucristo para un estilo de vida divino majestuoso de amor y servicio. La libertad en Jesucristo implica una libertad que nos invita a demostrar en nuestra vida personal y comunitaria el carácter de Dios en Jesucristo; y a compartir mutuamente nuestros dones y talentos, es decir, compartir nuestras vidas unos con otros sirviéndonos amablemente.

    Arrepentimiento y perdón 

    (Kevin Ressler, EE.UU.)

    Siempre es un desafío el equilibrio entre autonomía y comunidad. A veces, se siente más natural hablar de autonomía versus comunidad. Pero crecemos a través de nuestra diversidad, y aunque sólo reconozcamos nuestra autonomía al ver lo diferente que somos respecto de la comunidad en general, la autonomía no tiene valor si no dejamos de priorizarnos como  individuos para que la comunidad se beneficie con nuestra singularidad.

    La misión de la iglesia debe ser integral 

    (Hippolyto Tshimanga, Canadá)

    Jesús nos ofrece participar en su Reino; es un regalo que debemos recibir con gratitud. Y gratitud (hakarat ha’tov, como se traduce al hebreo), se refiere a despertar al bien que nos ha sido dado y dar gracias por él. Seamos agradecidos a Dios por ofrecernos su Reino, porque la gratitud es contagiosa.

    Dar y recibir: una actividad concreta en la misión de la iglesia mundial 

    (Marc Pasqués, España/Australia y Rodrigo Pedroza, México)

    No podemos pretender llegar simplemente con las pancartas de “Dios te ama”, porque sin saber escuchar las necesidades de los que sufren, caeríamos en el pecado de querer imponer la evangelización. Ésta es quizá una evangelización “pasiva”, pero al mismo tiempo “testimonial” y radical, en la que a través de nuestros actos, atraemos a la gente a nuestro estilo de vida.

     

  • Read the full text of the evening sermons from PA 2015, by César García, Yukari Kaga, Nzuzi Mukwa, Wieteke van der Molen and Bruxy Cavey. These can also be a helpful resource as you prepare to celebrate World Fellowship Sunday with your congregation.

    Evening Sermons from PA 2015

    Walking with God 

    (César García, Colombia)

    They discovered that unity wasn’t something that was miraculously achieved in the end; it is something that is built along the way. This unity leads to a transformation that can only be found in community. 

    Walking in Doubt and Conviction 

    (Yukari Kaga, Japan)

    This is the work of the God’s great power. And God works this power for all of us to shield our faith from the danger and restore our conviction in God’s great mercy.

    Walking in Conflict and Reconciliation 

    (Nzuzi Mukwa, DR Congo)

     We must be a bright light and a source of hope. We must share this witness: “God in Christ, reconciling all people to himself.” The cross and the resurrection of Christ grant us the authority to confront the demonic powers of evil which exacerbate human conflicts.

    Walking in Autonomy and Community

    (Wieteke van der Molen, The Netherlands)

    Within a community, we cannot stand alone. The interest of the group will collide with that of the individual. And that will cause friction and pain and frustration. But we have no other way. To be human is to be part of a community. We cannot survive on our own. 

    Walking in Receiving and Giving 

    (Bruxy Cavey, Canada)

    We are a peace church because we are first and foremost a Jesus church and Jesus leads us in the way of peace. We care about justice because we care about Jesus and he cares about justice.


  • La misericordia del Espíritu Santo nos fortalece en nuestras pruebas

    “Alabado sea Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.” Pedro comienza su carta alabando al Señor, alabanza que es una celebración de la adoración. Dicha expresión de alabanza a Dios se encuentra frecuentemente en las doxologías, especialmente en los Salmos. Por ello, es probable que las primeras iglesias de Asia Menor hayan comprendido que Pedro iniciara su carta adorando a Dios.

    Pero esto me suena un poco extraño. Pensando en el trasfondo de esta carta, los cristianos de las iglesias de Asia Menor enfrentaban una situación de riesgo. Había una alta posibilidad de que ellos perdieran la vida a causa de la persecución que sufrían en todo el mundo. Pablo escribió su carta a los cristianos ante esta situación tan cruel. Sólo pregunto lo siguiente: ¿Cómo podemos alabar a Dios en una situación penosa? ¿Cómo pudo Pedro hacerlo? ¿Cómo pudieron comprender esta carta las personas de la iglesia primitiva?

    Cuando las circunstancias apremian

    Ciertamente, Pedro escribió esta carta a los cristianos. Confiaba en estas iglesias y respetaba a las personas que pertenecían a ellas. Conocía muy bien la situación apremiante de lágrimas y llanto. Seguramente esta carta les haya recordado que, como pueblo elegido de Dios,  “serían rociados con su sangre” (1:2).

    Pedro sabía que sus lectores conocían el significado de la sangre en la realidad inminente, porque mucha gente moría. Y, aún hoy día, sabemos que mucha gente sigue muriendo.

    Cuando enfrentamos una realidad inalterable y las circunstancias nos derrotan, aparece la lucha. Aferrados firmemente a nuestra fe, seguimos luchando. Esta lucha nos causa una sensación de ansiedad, inquietud y miedo. Nos deprimimos y nuestro corazón está abatido; nos volvemos temerosos.

    Esto nos sucede a todos, especialmente cuando vivimos momentos inciertos en  circunstancias apremiantes. Esta instancia es muy dolorosa porque la realidad nos desafía. Las preguntas nos hacen dudar y las dudas nos hacen abandonar nuestras convicciones. Luego nos deprimimos, y la autocompasión nos produce una sensación de desdicha. Nos  acobardamos y retrocedemos por el miedo.

    Fortalecer el corazón abatido

    Sin embargo, la Biblia dice, “…en su gran misericordia”. El carácter japonés kanji para la palabra misericordia (originalmente un pictograma del carácter chino), muestra a alguien que plancha un corazón encogido, utilizando una plancha antigua, y no la eléctrica moderna que usamos actualmente. Con esta plancha antigua, alguien “plancha” nuestro corazón “encogido” a una temperatura moderada, ni alta ni baja, sino la temperatura justa.

    Es la obra del Espíritu Santo. El Consolador fortalece una y otra vez nuestro corazón  abatido, con lo justo y necesario para la sanación y renovación de nuestro ser.

    Dios ha hecho esto con nosotros y continúa haciéndolo aún hoy. Y este Dios levantó a Jesús de la muerte.

    En el contexto del versículo de 1 Pedro, mucha gente moría. Y en el presente mucha gente aún sigue muriendo. Pero este Dios levantó a Jesús de la muerte entre los que morían. Jesús murió como muere cualquier otra persona, pero su muerte trasformó la muerte en victoria. (1Corintios 15:54-55)

    Ésta es la obra del gran poder de Dios. Y el poder de Dios obra en todos nosotros para proteger nuestra fe del peligro, y restaurar nuestra convicción en la gran misericordia de Dios.

    A veces decimos que tenemos fe. Pero la fe no es algo que tengamos dentro de nosotros desde un principio, ni es algo que nazca en el interior de nosotros. Más bien, la fe es algo que traemos a nuestras vidas desde fuera de nosotros mismos.

    Mediante la ayuda de Dios, tenemos la certeza de que todos hemos sido renovados al creer que Cristo fue resucitado. En el poder supremo de Dios podemos ver nuevamente una esperanza viva a través de la resurrección. Y en esta esperanza viva hay una vida que da vida verdadera.

    La luz de nuestra esperanza viva

    Pedro desea contarle a la gente de este gozo para que pueda salvarse a la luz de esta esperanza viva. Sabe muy bien lo desdichado que había sido. Por medio de la sangre de Cristo, Pedro halló algo que nunca había conocido. A través de la resurrección, Pedro se renovó a la luz de la esperanza viva. Descubrió que lo único que hay que hacer es vivir a la luz de esta esperanza viva. Como cristianos, ésta es nuestra esperanza en la salvación que será revelada en el último tiempo de Cristo.

    Entonces, Pedro pudo alabar a Dios. Nos parece escuchar su voz firme, alabando y cantando con lágrimas. Aunque Dios nos desafíe, le alabamos.

    Por supuesto, podremos tropezar con obstáculos y quizá algunas veces podremos caer. Pero nuestra fe nunca desaparecerá, gracias al escudo de Dios. No hay nada que pueda vencer este escudo. Nuestro Dios seca todas las lágrimas de nuestros ojos. (Apocalipsis 7:17)

    Una vez más nos parece escuchar voces de júbilo en esta carta. Y ahora también unimos nuestras voces para alabar y cantar, y así seguir a nuestro Señor Jesús.

    Padre Celestial y Señor,

    ten misericordia de este mundo,

    con tu constante amor y tu abundante misericordia.

    Restaura en nosotros el gozo de tu salvación

    y mantén en nosotros un Espíritu dispuesto.

    Permítenos desde ahora caminar nuevamente en la esperanza viva,

    para seguir como discípulos de Jesús nuestro Señor.

    Amén

    Yukari Kaga, de Japón, disertante vespertina el miércoles 22 de julio de 2015, en la 16ª Asamblea. Yukari es responsable de la pastoral de varias pequeñas congregaciones menonitas de Hokkaido. Además, es directora del Centro Misionero de Paz y colabora en el Centro Menonita de Educación e Investigación de Japón.   

     

  • Tenía 17 años cuando el capitán del ejército me llamó al frente y me preguntó: “¿Qué harías si esta noche atacan este batallón? ¿Qué harías si alguien viene a dispararte?” “Yo oraría”, le respondí.

    En ese momento sentí un fuerte dolor en la cabeza. El capitán me había pegado con un golpeador de lira. La lira es un instrumento musical de metal que produce sonido cuando se lo golpea con un golpeador de fibra de vidrio. El dolor era muy intenso. El capitán volvió a preguntarme: “¿Qué vas a hacer si alguien te ataca y te golpea?” Yo le dije: “No voy a defenderme”. Él me golpeó otra vez. Nuevamente me preguntó: “¿Por qué quieres ser cristiano? ¿No vas a defender tu país?” “Yo sigo a Cristo porque he encontrado vida en Él”, fue mi respuesta.

    ¿Por qué estaba respondiendo así? En ese momento sólo tenía 17 años. Era una época de muchas dudas para mí. De hecho estaba viviendo una crisis espiritual al punto de casi perder mi fe. Había salido de mi iglesia, no tenía convicciones anabautistas, el servicio militar era obligatorio en Colombia y mis convicciones cristianas no eran tan fuertes como para ir a la cárcel por ellas.

    Caminemos sumando aprendizaje

    Creo que la razón por la cual tenía valor suficiente para responder como lo estaba haciendo la encontramos en un pasaje de la Escritura: Lucas 24. En este texto se nos relata la historia de dos discípulos que van camino a Emaús después de la muerte y resurrección de Cristo. “Caminar” en el evangelio de Lucas tiene un significado muy especial; tiene que ver con un modo de vida o conducta. Caminar en este evangelio se relaciona con discipulado.

    En Lucas muchas lecciones se aprenden en el camino. En esta ocasión los dos discípulos estaban discutiendo. Ellos no estaban de acuerdo. Jesús se hace presente en medio de la discusión y les pregunta: “¿De qué van hablando por el camino?” El verso 15 en el idioma original nos da la idea de una fuerte diferencia de opinión entre los dos discípulos.

    Caminemos pese a los desacuerdos

    ¿Es posible caminar juntos si no estamos de acuerdo? ¿Es posible vivir en una comunidad como la nuestra con tanta diversidad? Cuando observamos el mapa del Congreso Mundial Menonita notamos inmediatamente cómo el movimiento anabautista se ha esparcido alrededor del mundo. ¿Es posible caminar juntos en nuestra comunidad global cuando tenemos tantas diferencias culturales, teológicas y eclesiales?

    En el texto de Lucas, los dos discípulos que habían salido de Jerusalén estaban en profundo desacuerdo. Probablemente habían llegado al punto de cuestionarse si valdría la pena seguir juntos. Pero esa no es la forma en que Jesús quería que sus discípulos dejaran Jerusalén. Salir de Jerusalén, enfrentar nuestra misión y llamado es algo que no se puede hacer en división. Jesús quería que sus discípulos salieran de Jerusalén llenos del Espíritu para dar testimonio, y no en la forma en que estos dos discípulos lo habían hecho. Probablemente por eso los dos discípulos tenían que regresar a Jerusalén.

    “Si quieres llegar rápido, camina solo, si quieres llegar lejos, camina con otros”, dice un conocido refrán africano. Eso lo descubrieron los discípulos en el camino a Emaús. Es al final del viaje en comunidad, de caminar juntos a pesar de las diferencias, y justo después de celebrar la comunión, que los ojos de los discípulos fueron abiertos y su entendimiento de Cristo fue aclarado (Lucas 24:30-31). Como resultado ellos regresaron a Jerusalén en unidad.

    Caminemos de distintas maneras

    El tema de nuestra Asamblea, “Caminemos con Dios”, refleja varias lecciones que podemos aprender de este pasaje. Hemos querido mantener en cada idioma una idea diferente de lo que es caminar con Dios:

    Walking, la palabra en inglés, tiene que ver con una acción constante. Es un proceso que no tiene final, es continuo y por lo tanto requiere la vida entera. Al caminar con Dios necesitamos preguntarnos constantemente: “¿qué estamos dejando atrás? ¿Qué necesitamos llevar en este viaje?”

    Caminemos, la palabra en español, es una invitación. Se trata de una invitación a dejar los temores, a abrir el corazón para ser vulnerables. Este viaje requiere paciencia: necesitamos esperar a aquellos que no caminan tan rápido como nosotros y que están cansados. Si actuamos con individualismos e independencia y consideramos que no necesitamos ayuda, la tentación de separarnos será muy fuerte. Sin embargo, la invitación para caminar juntos sigue en pie.

    En marche, las palabras en francés, implican involucrarse completamente en este caminar. Seguramente habrá tensiones con otros caminantes, tensiones que producirán muchos sentimientos encontrados. Pero si caminamos totalmente comprometidos con Dios y con los demás, las tensiones o problemas que encontremos nos llevarán a ser transformados. Si no caminamos completamente comprometidos, esas mismas tensiones o problemas nos llevarán a la fragmentación.

    La siguiente parte de la frase with God/con Dios/avec Dieu, nos habla de la comunión con Dios. Es imposible caminar juntos si no caminamos con Dios. Estos discípulos en el camino a Emaús caminaban juntos a pesar de sus diferencias porque Dios estaba como centro en su caminar. Ellos descubrieron que la unidad no es algo que se logra milagrosamente al final; es algo que se construye en el camino. Dicha unidad trae una transformación que sólo puede encontrarse en comunidad.

    Cada día durante esta Asamblea reflexionaremos sobre diferentes momentos que advertimos en nuestro caminar con Dios. Como seguramente lo experimentaron los discípulos en el camino a Emaús, habrá momentos de duda y momentos donde estaremos seguros de ir por buen camino. Habrá momentos donde tendremos conflictos y habrá tiempo para reconciliarnos. Habrá momentos en los que querremos caminar solos en autonomía, pero habrá tiempos en los que reconoceremos nuestra necesidad de caminar en comunidad. Habrá momentos en donde necesitaremos recibir ayuda, y momentos donde estaremos listos para ayudar. Ésta es la vida del discipulado. Estamos en un proceso, no hemos llegado aún a la meta, pero estamos avanzando.

    Este pasaje me ayuda a entender por qué respondí al capitán del ejército como lo hice. A mi lado había otros cuatro soldados que también eran cristianos. No eran menonitas, no eran anabautistas. Pero cuando el capitán les hizo las mismas preguntas ellos respondieron que solamente obedecían a Jesús, y que no estaban dispuestos a matar para defenderse. Muchos de estos amigos míos estaban en el suelo debido al dolor ocasionado por los golpes recibidos. Así que pude responder como respondí porque había encontrado una nueva comunidad en ese lugar. Cuatro amigos con los que estaría listo para caminar en medio del sufrimiento, la violencia y la persecución. Cuatro amigos a quienes podría decir “caminemos con Dios” a pesar de nuestras diferencias. Y yo quiero decirles esta noche, “caminemos con Dios”, caminemos durante esta semana y durante los años que vendrán. ¡Bienvenidos!

    César García, disertante vespertino el martes 21 de julio de 2015, en la 16ª Asamblea, es secretario general del Congreso Mundial Menonita y reside en Bogotá, Colombia.


  • Bogotá, Colombia – La Asamblea 16 del Congreso Mundial Menonita (CMM) en Pennsylvania, EE.UU., conectó a anabautistas de todo el mundo en persona y de forma electrónica.

    El CMM publicó un nuevo afiche con estadísticas que ilustran las cifras finales de PA 2015. Hay varios datos interesantes, por ejemplo el 75 por ciento de solicitudes de visas fueron aceptadas y 4,25 toneladas de residuos fueron convertidos en abono.

    En esta Asamblea participaron más personas electrónicamente que en cualquier Asamblea previa del CMM: más de 21.700 vieron la transmisión en vivo y más de 250.000 participaron en la página del CMM en Facebook.

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    El CMM invita a todas las congregaciones a seguir celebrando el tema de PA 2015, “Caminemos con Dios”, al unirse a nosotros en las celebraciones del Domingo de la Fraternidad Mundial el 24 de enero de 2016.

    —Comunicado del CMM


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  • Grupos de amistad y actividades

    Hubo muchas cosas grandiosas sobre la [Asamblea, PA 2015] del Congreso Mundial Menonita. Esta fue mi primera vez, y me gustaron mucho las reuniones de adoración, especialmente la diversidad (¡no tenía la menor idea sobre la forma en la que adoran los japoneses!). Pero quizás la razón más importante por la cual quería ir a [PA 2015] era para conocer e interactuar con menonitas de todo el mundo. Dos de los mejores lugares para conversar fueron los grupos de amistad y las actividades.

    Cada día después del tiempo de adoración de apertura, se nos invitaba a unirnos a un grupo de amistad. Las primeras veces que nos reunimos, la conversación fue muy cautelosa en la medida en que ibamos conociendonos. Se nos dieron preguntas como temas de conversación, lo que sirvió de ayuda. Pero hacia el final de la semana, las preguntas hicieron que nuestro grupo tuviera que pensar sobre un tema controversial. Después del tiempo asombroso de adoración de toda la semana, sentía curiosidad de cómo nuestro grupo, (cuatro canadienses y un filipino) manejaría esto. Me sentí decepcionado. Casi se podían ver las barreras relacionales, que con tanta cautela se habían derribado, volverse a levantar a medida que el grupo se clasificaba en campos teológicos.

    No había forma de que este asunto teológico se pudiera resolver en más o menos 30 minutos. Pero eso no impidió que las personas sacaran a relucir sus versículos bíblicos favoritos y sus teologías, los cuales estoy seguro ya todos habían oído con anterioridad. Lo que podría haber sido una oportunidad para reafirmar las cosas que teníamos en común y comprometerse a mantener el compañerismo, se había convertido en un caldo de cultivo de “estoy de acuerdo en estar en desacuerdo”, al aferrarnos a nuestras creencias individuales.

    Pero los grupos de amistad fueron solo una parte del día. En el primer día completo de [la Asamblea], fui a una caminata por un tramo de un sendero de los Apalaches. La mayoría no nos conocíamos, y todos estaban tan concentrados en dónde pisar que ya casi habíamos recorrido la mitad del sendero cuando noté que nadie estaba realmente hablando. En uno de los momentos para descansar, por fin entablé conversación con una mujer del Reino Unido que trabaja con la Red Anabautista. Fue genial hablar con ella, ya que hacía unos años había leído Anabautismo al Desnudo. Hablamos sobre varios temas, incluyendo las diferentes maneras en las que nuestros países recuerdan a los veteranos de guerra y las diversas respuestas que las iglesias de paz han proporcionado.

    Durante el descenso, entablé conversación con un estudiante de seminario de los Estados Unidos. Él, como yo, recientemente se había convertido a la tradición anabautista, y hablamos sobre nuestras experiencias. Él provenía de una tradición pentecostal y a veces no entendía el énfasis dado al Espíritu Santo. A pesar de que yo no provengo de una tradición pentecostal, podía entender este sentimiento. Él también me recomendó un autor que voy a leer. Estos fueron dos momentos edificantes de conversación y de solidaridad en la montaña.

    En mi grupo de amistad y en las actividades, pude tener la experiencia de participar en dos tipos diferentes de conversación: guiada y natural. Ambas tienen sus méritos, pero las conversaciones que surgieron de forma natural mientras hacíamos cosas juntos – en el autobús de regreso al hotel, alrededor de la mesa durante las comidas, y en la montaña – fueron donde se construyeron las relaciones y el entendimiento. Y para mí de eso se trataba ir a la [Asamblea] del Congreso Mundial Menonita.

    Esta reflexión fue parte del ejemplar del mes de septiembre de 2015 de Lendrum Grace Notes, “Menonitas: Una familia mundial.” Haga clic aquí para ver la revista completa en inglés.

    Únete en conjunto con la familia mundial anabautista a seguir celebrando el tema de PA 2015, Caminenos con Dios, mediante el Domingo de la Fraternidad Mundial en Enero del 2016. Haga clic aquí para ver materiales para tu congregación.

  • Winnipeg, Canadá Después de los eventos masivos quedan montañas de basura. Pero en la Asamblea 16 del Congreso Mundial Menonita realizada en Harrisburg, 21–26 de julio de 2015, el manejo de la basura fue una expresión de adoración hacia Dios el creador.

    Los organizadores de la Asamblea “decidieron desde un principio que íbamos a tratar de hacer que la conferencia fuera consciente del medio ambiente de la forma más económica posible,” dice Howard Good, coordinador nacional.

    Aire fresco
    El lugar seleccionado, el complejo Farm Show Complex, cuenta con un plan de reciclaje integral, una turbina de aire de 1,8kw y un sistema generador de energía solar fotovoltaica de 125kw y un tanque de recuperación de agua lluvia de 30.000 galones para recoger la lluvia que cae del techo.

    Liesa Unger, Coordinadora de Eventos Internacionales, trabajó en coordinación con el equipo de ingenieros en el tema del aire acondicionado “para crear un ambiente en el cual las personas de todo el mundo se sintieran cómodas.” En respuesta a los asistentes que dejaban el frío edificio en el calor del verano de Pennsylvania, el equipo redujo a la mitad la cantidad de ventiladores y subió la temperatura varios grados.

    Los autobuses transportaron a los asistentes desde sus lugares de alojamiento hacia los sitios de la convención para reducir el uso de los vehículos particulares.

    Cada persona que se registró recibió en una de las 25 estaciones de agua ubicadas en todo el edificio, una botella de agua de aluminio para reutilizarla marca CMM con el propósito de reemplazar las botellas de plástico desechables.

    Incluso la bolsa de la convención era verde. Los voluntarios locales, incluyendo grupos de Amish, cocieron las bolsas del evento en el Centro de Recursos Materiales Ephrata del Comité Central Menonita utilizando telas donadas y corbatas en desuso. Las dimensiones de las mochilas de útiles escolares eran similares a las que se envían al extranjero, así podrían ser donadas al CCM después del evento.

    Pero Good y su equipo fueron mucho más allá.

    Devorados después de comer
    Con el apoyo de la Red Menonita para el Cuidado de la Creación (MCCN, por sus siglas en inglés), el comité de planificación hizo una inversión adicional para asegurarse de que para las 39.000 comidas, todos los platos, cubiertos, servilletas, vasos, y restos de comida fueran convertidos en abono a un costo aproximado de $0,60 por comida.

    Incluso las copas de la celebración de la Santa Cena del viernes eran convertibles en abono orgánico.

    “Repartidos en 39.000 comidas, no fue tan caro,” dice Good. Los ahorros que se hicieron en otras áreas mitigaron los altos costos incurridos por las medidas de sostenibilidad. Treinta voluntarios durante el almuerzo y 40 en cada cena, suplieron la necesidad de personal para el servicio de comida. Las empresas agrícolas menonitas locales donaron algunos productos alimenticios o los vendieron al proveedor del servicio de comida a bajos precios.

    En el transcurso de la semana en el complejo Farm Show Complex, la corporación Environmental Recovery Corporation retiró en camiones casi 4,25 toneladas de residuos de Oregon Dairy Organics, una compañía hermana de la granja y del supermercado del Condado de Lancáster. Allí, los elementos eran triturados, mezclados con estiércol y revueltos periódicamente. Después de tres meses, eran mezclados con tierra para su uso en jardinería ornamental y en el control de la erosión.

    Durante el camino hubo varios tropiezos. “Descubrimos que para las personas era mucho más fácil de lo que pensábamos, mezclar la basura normal y la basura que se podía convertir en abono orgánico,” dice Good. De alguna forma la basura reciclable fue a parar a los recipientes de residuos para ser convertidos en abono orgánico. Un contenedor fue rechazado porque había demasiado material no convertible en abono orgánico mezclado adentro, así que tuvo que ser incinerado.

    Educando a los comensales
    “Al principio, para los asistentes la clasificación no tenía mucho sentido,” dice Marlisa Yoder Bontrager. Con cinco miembros de su familia, se ofreció como voluntaria en las estaciones de residuos durante las comidas en la Asamblea para ayudar a las personas a seleccionar la basura de los elementos convertibles en abono orgánico.

    El equipo de la Asamblea también hizo más señalizaciones y un video explicativo para ayudar a los asistentes a clasificar qué materiales eran reciclables, convertibles en abono orgánico o simplemente basura.

    “Una vez que entendieron el proceso, muchos expresaron sentimientos de alivio y agradecimiento cuando se dieron cuenta de que su basura no iba hacia un vertedero,” dice Yoder Bontrager.

    Cooperación
    La cooperación de los líderes del complejo Farm Show Complex fue clave para el éxito de la ambiciosa estrategia de reducción de residuos, dice Good.

    Sharon Altland, director ejecutivo del complejo Farm Show Complex, dice que hacen todo lo posible para dar cabida a los pedidos de los clientes. Centerplate, el contratista del servicio de comida del lugar, utilizó su amplia red de servicio de alimentación para buscar a un vendedor de confianza capaz de satisfacer las necesidades del CMM.

    El lugar ya da prioridad a las iniciativas ecológicas, pero “trabajar con el Congreso Mundial Menonita abrió todavía las puertas a otra conversación,” dice Altland. “Estamos trabajando para tomar medidas para reducir el desperdicio de comida y estamos conversando con los vendedores de comida para el Farm Show número 100 para captar la preparación de los residuos.”

    “El hecho de que 4,25 toneladas menos de [basura] fueran llevadas [al incinerador] es un gran logro,” dice Altland.

    “[Los planificadores de la Asamblea] estuvieron dispuestos a lidiar con la brecha que a veces existe entre las mejores prácticas ambientales y la conveniencia – y luego hacen que funcione en una gran reunión,” dice Yoder Bontrager quien también es miembro del concilio MCCN. “Ellos reflejaron en la práctica…un importante compromiso: crecer en nuestra dedicación al cuidado de la creación de Dios como una parte esencial de las buenas nuevas de Jesucristo.”

    “A pesar de que ser responsable significa mayores costos, la buena planificación en otras áreas puede hacerlo asequible,” dice Good.

    —Comunicado de prensa del CMM por Karla Braun

  • Cómo ser independientes estando juntos

    En el principio, el varón estaba solo. Aunque Dios creó todos los animales y se los trajo al varón  para que les pusiera nombre, el varón estaba solo; aun así no se quedó nada conforme. Dios lo advirtió. Sopló suavemente en él un sueño muy, muy profundo, y mientras dormía, tomó una de sus costillas y creó la otra parte del varón: la mujer.

    Desde ese primer día en adelante, la humanidad fue comunidad.

    Desde el día en que nacemos, formamos parte de una comunidad. Ya sea una familia, tribu, orfanato o escuela, nunca estamos solos. La comunidad nos alimenta, nos asea, nos enseña a distinguir el bien del mal, nos cría.

    Nos hace más fuertes de lo que somos, porque allí somos más que una sola persona. Somos muchos. Nos hace más débiles de lo que somos, porque tenemos que someter nuestra voluntad a las reglas de la comunidad, renunciar a nuestra autonomía.

    En comunidad, no podemos permanecer solos. El interés del grupo colisionará con el del individuo, causando fricción, dolor y frustración.  Pero no tenemos otra alternativa. Ser humano es ser parte de una comunidad.  No podemos sobrevivir solos.

    Aun así, todos ansiamos tener autonomía. Al crecer, ponemos a prueba las reglas y límites de nuestras comunidades. Lo vemos en los niños pequeños, desafiando el “no” un poquito más para ver hasta dónde pueden llegar. Lo vemos en adultos jóvenes rebeldes que hacen su propio camino en la vida,  y toman sus propias decisiones. Y sí, autonomía significa literalmente hacer reglas propias. Pero la interpretación moderna se inclina más a cómo uno va forjando su propio camino en la vida para ser independiente.

    Quisiéramos desesperadamente opinar sobre todo lo que nos interesa, tomar nuestra propias decisiones, hacer y ser lo mejor posible. En estos tiempos modernos, nos enorgullece nuestra autonomía, poder arreglarnos solos, vivir según nuestras propias reglas y defenderlas.

    Luchar contra la comunidad

    Pero la autonomía no es ninguna diversión.  De hecho, es una lucha constante. Y siempre lo ha sido, tanto en la época del Antiguo Testamento, como en la tan conocida historia de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham.

    Aun antes de que naciera, Jacob estaba en comunidad. Incluso como bebé no nacido, no le agradaba demasiado. Él y su hermano mellizo pelean terriblemente en el seno materno, tanto es así que su madre Rebeca se pregunta por qué seguirá viviendo. Cuando nace Jacob, todavía estaba agarrado del tobillo de su hermano mayor.

    En el libro de Jacob, Jacob aparece primero. Siempre.  No hay reglas que no sean las suyas. Y acomoda la comunidad a sus reglas.

    Fácilmente, con sólo un plato de comida caliente, estafa a su hermano Esaú para quitarle su primogenitura. Luego, Jacob engaña a su padre. Isaac, ciego a causa de la vejez, pronto a morir, está a la espera de Esaú para darle su bendición. Entra Jacob, fingiendo ser su hermano mayor, y sin piedad le roba la bendición patriarcal.

    Jacob ahora posee todo lo que le pertenecía legítimamente a Esaú. Lo ha conseguido todo y, a la vez, lo ha perdido todo. Ya no puede permanecer en la comunidad que tanto despreciaba. Debe huir para salvar su vida.

    Vivir según las propias reglas y vivir en comunidad no concuerdan demasiado.

    Tomar sus propias decisiones

    Al huir de la escena del crimen, Jacob abandona todo. O eso cree. Pero antes de salir rumbo a lo desconocido, tiene un sueño. Dios promete acompañar a Jacob dondequiera que vaya. Dios lo protegerá, lo traerá de vuelta, Dios no lo abandonará hasta que Dios haya cumplido con su promesa.

    Como siempre, Jacob no está seguro. Llama el lugar, la casa de Dios, pero de inmediato empieza a negociar.  Si Dios de verdad me acompaña, si realmente me protege y provee, pues entonces, Dios sí será mi Dios.

    Jacob no se rinde fácilmente. Si Dios quisiera acompañarlo, pues bien. Pero Jacob es el que decide.  De eso se trata la autonomía, ¿verdad?

    Y la historia continúa.  Es conocido el amor de Jacob por su Raquel. Pero al intentar casarse con ella antes de que se casara Lea, su hermana mayor, una vez más Jacob procura que la comunidad se acomode a sus propias reglas. Curiosamente, no era rival para lo que tramaba Labán, y termina con cuatro mujeres.

    Después de veinte años de duro trabajo, Dios le pide a Jacob que regrese a Canaán. Jacob toma a sus mujeres, sus once hijos y una hija, arrea los rebaños, y desaparece cuando Labán estaba ocupado esquilando las ovejas.

    Nuevamente, Jacob decide sin tener en cuenta a los demás. Vive según sus propias reglas, temores y suposiciones. Al huir junto con sus esposas e hijos, ignoró el hecho de que también formaban parte de la vida de Labán: hijas, nietos, futuro.

    Por supuesto que está en todo su derecho como persona autónoma. Vive según su propia ley. No hay consideración por ningún tipo de comunidad.

    Entregarlo todo

    Sorpresivamente, y a punto de llegar a casa, el leopardo cambia sus manchas. Jacob se da cuenta de que Esaú podría no estar muy feliz de darle la bienvenida, al recordar cómo Jacob lo había engañado. Jacob trata de asegurarse la paz, y envía a algunos mensajeros. Pero éstos regresan, avisando que Esaú venía en camino con unos cuatrocientos hombres. Jacob (impresionado, preocupado, asustado), confronta ahora las consecuencias de sus decisiones anteriores: ¿y si Esaú se quedara con todo, esposas, hijos, rebaños, riquezas? ¿Querría vengarse, tomar represalias?

    ¿Y si la comunidad sirviera de escarmiento a quien busca autonomía?

    Entonces, Jacob toma una decisión audaz: por voluntad propia le entrega todo a Esaú. Al hacerlo, trata de reparar el daño hecho.  Reconoce su error, y las consecuencias de sus decisiones en la vida de Esaú.

    Al entregar todo lo que había logrado gracias a su autonomía, Jacob de hecho le entrega su propia autonomía a Esaú.

    Y así, nos introducimos en esa escena épica, en la que Jacob lleva a sus esposas e hijos, todo lo que posee, al otro lado del río, y regresa.  Ahora está total y verdaderamente solo. No le queda nada. Ni siquiera su autonomía.

    Y entonces alguien llega y lucha con él. Toda la noche. Alguien. Sin nombre. Sin identificación, excepto la ominosa, ¿por qué me preguntas mi nombre? (32:29) ¿Será Dios mismo? ¿Uno de sus mensajeros? ¿O tendríamos que interpretarlo todo más metafóricamente? ¿Estará Jacob luchando consigo mismo?

    Quizá. Después de todo, la vida de Jacob es una gran lucha con la gente de su entorno, sus reglas y expectativas, consigo mismo y sus propias decisiones, y cómo transita la vida. Quizá al final, lucha con Dios. O consigo mismo. U otra persona metafórica. No importa.

    Lo que importa es que sale ganando. Con una nueva bendición. Con un nombre nuevo. Ya no Jacob: “el agarra-tobillo”, sino Israel: “el que lucha con Dios”.

    Jacob ya no procura enriquecerse agarrando el tobillo de otros, provocando su caída y fracaso. En cambio, lucha el resto de su vida, cada nuevo día. Con la gente a su alrededor, con Dios, y  más que nada‚Ķ consigo mismo.

    ¿Y saben qué? La mayoría de las veces, sale ganando. Apenas rengueando, pero de todos modos, ganando. Y, al cruzar el río, amanece un nuevo día. Nace un patriarca.

    ¡Qué historia!

    Una lección sobre las consecuencias

    Pero lo realmente asombroso de la historia de Jacob es que no condena explícitamente a Jacob o sus acciones. En ningún momento de la historia, ni siquiera Dios mismo, desaprueba explícitamente lo que Jacob hace.

    Uno puede sentir que no está todo bien ni hermoso, pero la historia en sí lo calla. Sólo muestra las consecuencias, los efectos de las acciones de Jacob: tiene que huir y abandonar todo. Vive siempre con miedo, de Esaú, de Labán, y nuevamente de Esaú. Tiene que volver a empezar una y otra vez.

    La historia nos cuenta todo eso, pero nunca nos dice que Jacob obró mal.

    Uno puede sentirlo. Uno puede leerlo entrelíneas, pero en realidad uno sólo se lo imagina. La historia nunca lo dice.

    Por eso es una historia tan intrigante. Jacob no es ningún santo, ni bueno por naturaleza ni un ser humano maravillosamente piadoso. Constituye un buen ejemplo porque no es en absoluto ejemplar. Es igual a cualquiera de nosotros. Y así, en nuestras mentes y corazones, fácilmente completamos lo que falta. Sentimos cuán equivocadas son algunas de sus decisiones como si fueran nuestras. Temblamos, pensando en las consecuencias. Esperamos, ansiosamente, que todo termine mal en la historia.

    Y nunca ocurre. Pese a que vive según sus propias reglas y casi nunca reconoce los derechos de los demás, no se juzga a Jacob, excepto cuando Jacob se juzga a sí mismo. Fundamentalmente, de esto se trata la historia.  Autonomía. Vivir según reglas propias. Crear tu propia ley.

    Porque autonomía no sólo significa tomar tus propias decisiones y vivir según reglas propias. Significa que uno tiene que juzgarse también a sí mismo. No hay nadie más. Ni siquiera Dios, según esta historia. Uno tiene que resolverlo solo. Dios sencillamente te acompaña, cualesquiera sean las consecuencias.  Es Jacob quien exige e impone condiciones, no Dios.

    Y esa es una lección del Antiguo Testamento para toda la gente moderna como nosotros, que  tiene ansias de autonomía.

    La autonomía conlleva el reconocimiento de que la gente de tu entorno (tu comunidad) limita la libertad de tomar tus propias decisiones y hacer tus propias reglas. Autonomía, en este sentido moderno, no tiene que ver con determinar tus propias reglas sin importarte nada, sino en comprender, aceptar y reconocer a las otras personas en tu vida. Se trata de respetarlas por voluntad propia porque juntos conforman una comunidad.

    Entonces, la pregunta es: ¿seremos capaces, seré capaz de forjar mi propia vida dentro de estos límites? ¿Podré vivir mi vida libre e independientemente (autónomamente) en comunidad?

    ¿Seré lo suficientemente maduro para reconocer el hecho de que no estoy totalmente a cargo de mi propia vida? ¿Podré aceptar que estoy estrechamente vinculado a la gente que amo, a la comunidad que me rodea y a Dios que me acompaña a dondequiera que vaya?

    O, en un sentido más amplio, ¿será posible que iglesias diversas mantengan su autonomía en la comunidad anabautista en general? ¿Estamos preparados para luchar?

    La historia de Jacob nos enseña que no está mal seguir nuestro propio camino en la vida. No está mal probar nuestra fortaleza y esforzarnos por lograr autonomía. No se trata de tener razón o no. Se trata de tomar tus propias decisiones, y a la vez, reconocer las decisiones de la comunidad que nos rodea. Se trata de reconocer el daño, el dolor y la frustración de ambas partes. Se trata de asumir responsabilidad. Por nuestras acciones y por las acciones de la comunidad. Por uno mismo. Y, si fuera necesario, reparar el daño que hayamos causado.

    Ese tipo de autonomía, madura, moderna, no llega fácilmente. Madurar no es fácil. Mantener cierto sentido de autonomía en la comunidad, es como luchar constantemente con la gente, con Dios y, sobre todo, con uno mismo.

    Y aunque ganes, quedarás medio rengueando.

    Wieteke van der Molen, de los Países Bajos, disertó el viernes de noche, 24 julio de 2015, en la 16¬™ Asamblea. Está a cargo de la pastoral de una pequeña congregación rural menonita al norte de √Åmsterdam, y le encanta leer y contar historias. 


  • Photo: Jonathan Charles

    En la Asamblea del Congreso Mundial Menonita se hace oración permanentemente. Fue destinado un espacio que está abierto todo el día para que personas oren por distintos motivos. En el piso del amplio salón fue desplegado un enorme mapa del mundo, fue hecho de tela y es cortesía de la Misión Menonita de Rosedale, mide 40´ x 24´. La persona o pequeño grupo que quiere interceder por alguna región o país debe quitarse los zapatos para pararse, inclinarse o arrodillarse al lado de la nación por la cual orar y dejar una pequeña luz operada por batería que queda como señal permanente de la oración realizada.

    La coordinadora de la Red de Oración, Joanne H. Dietzel, comenta que hace más de una año, cuando tuvo lugar el evento para iniciar los detalles organizativos de la actual Asamblea del CMM se subrayó el importante rol de estar impulsando y recordando a la comunidad anabautista mundial el valor de la oración. Desde antes del inicio de la Asamblea se unieron a la Red de Oración 300 personas de todo el mundo, que han estado orando constantemente por el programa, el desarrollo y los asistentes a la Asamblea.

    Durante los días de la Asamblea han llegado al salón de la Red de Oración personas de todo el mundo. Joanne y el equipo que apoya el trabajo de proveer orientación y ayuda a quienes llegan al lugar, han visto y escuchado cómo se unen para interceder hermanos y hermanas de distintos trasfondos étnicos, idiomas y necesidades. Porque, como menciona Joanne, “podemos venir de muchas comunidades y cultura diferentes, pero el centro de nuestra fe es el mismo: el Señor y Salvador Jesucristo”.

    Carlos Martínez García es un pastor y periodista de México.

  • Mujeres teólogas anabautistas exploran la red mundial

    PHOTO: Dale D Gehman

    Por Virginia A. Hostetler, con informes de Harriet Sider Bicksler y Elina Ciptadi-Perkins

    Harrisburg, Pennsylvania, EE.UU. — En la Asamblea del Congreso Mundial Menonita  (CMM) que se celebró del 21 al 25 de julio de 2015, las mujeres anabautistas se reunieron por primera vez para considerar la formación de una red mundial de mujeres anabautistas.

    En sesiones regionales, mujeres de Asia, América Latina, América del Norte y Europa se pusieron al tanto de lo que ya está sucediendo y para considerar cómo podrían trabajar juntas en redes más formales dentro de sus propias regiones.

    A estas sesiones le siguió una reunión conjunta el viernes por la tarde, en la cual se invitó a mujeres de todos los continentes a dar sus perspectivas sobre una red mundial. Auspiciada por las mujeres teólogas de América Latina, la reunión de tres horas y media incluyó la liturgia, el canto, el movimiento y el arte, junto con los informes y discusiones en grupos. Se contó con la participación de casi cien mujeres.

    PHOTO: Dale D Gehman

    Las participantes exploraron dos preguntas principales. ¿Hay necesidad de una red mundial de mujeres teólogas? ¿Cuál sería la función de dicha red?

    Cuando se hizo la pregunta sobre la necesidad, las participantes latinoamericanas respondieron con un entusiasmado “¡Sí!”

    Los comentarios incluyeron, “Sé que mi mundo es demasiado pequeño y necesito a otros.”

    Hubo consenso para seguir adelante con el nombramiento de contactos regionales para trabajar en la implementación.

    Con el paso de los años, el CMM ha apoyado las oportunidades de trabajar en redes y en la formación teológica de las mujeres. Sin embargo, de los 150 delegados al Concilio General, que se reunió del 16 al 20 de julio de 2015, menos de una docena eran mujeres. Una mujer del Sur del mundo exclamó, “¿Esto es igualdad? ¿Esto es justo? ¡En nuestras iglesias la mayoría son mujeres!” Otra dijo, “Sin las voces de las mujeres, nos falta la mitad de la sabiduría de Dios.”

    • ¿Quién es un teólogo? Algunos grupos han ampliado la definición para incluir a las mujeres que están realizando trabajo pastoral y de liderazgo comunitario. Se reconoció también que las mujeres “hacen” teología de manera diferente a los hombres.
    • ¿Qué pueden hacer las mujeres para llegar a conocer a sus hermanas de otros países y transitar a su lado, a pesar de las diferencias y las distancias?
    • ¿Cómo se puede alentar a las mujeres jóvenes a participar en la teología?
    • ¿Sirve de ayuda la estructura del CMM como para realizar estas conexiones?
    • ¿Qué pueden ofrecer las mujeres al CMM y qué pueden pedir del CMM?

    Las reuniones tuvieron también una expresión artística comunal. Audrey Kraybill, artista y pastora en Lancaster, Pennsylvania, lideró un proyecto de decoupage (técnica de recorte decorativo) titulado “Women in Conversation” (Mujeres en conversación).

    En la gran reunión del viernes, las participantes firmaron una pieza de arte comunal, con el plan de enviarla a las mujeres de la República Democrática del Congo que no pudieron obtener visas para asistir a la asamblea.

    Virginia A. Hostetler es editora de la web para The Canadian Mennonite. Formó parte del equipo de editores de Meetinghouse informando sobre las sesiones plenarias en la Asamblea 16.

  • Harrisburg, Pennsylvania – La primera Copa Mundial Anabautista de todos los tiempos se jugará por la tarde los días 22, 23, 24, y 25 de julio, como un evento recreativo opcional durante PA 2015, la Asamblea del Congreso Mundial Menonita.

    Los partidos se jugarán en el campo Logan Field, un campo de fútbol comunitario cerca de Dillsburg, PA, a unos 25 minutos en coche del complejo Farm Show Complex en Harrisburg, donde se celebrará PA 2015.

    “Los equipos serán armados de acuerdo a la diversidad de edad, país, y sexo,” explicó Howard Good, Coordinador Nacional de PA 2015. En el formulario de inscripción que completaron los que se anotaron, no se pidió ninguna cualificación ni se les preguntó sobre su experiencia en el juego.

    “El objetivo es divertirse jugando al fútbol,” afirma Good con una sonrisa en el rostro, “más que tratarse de ganar o perder. El fútbol es una fuerza unificadora en todo el mundo. ¡Eso es lo que esperamos de la Copa Mundial Anabautista!”

    Para poder jugar y ser un espectador, hay que estar registrado para participar durante toda la asamblea de PA 2015. Cada equipo jugará el miércoles y el viernes, o el jueves y el sábado. “No queremos que el fútbol sea un evento que consuma todo el tiempo y prevenga a los participantes de asistir a los seminarios o participar de las excursiones, o de unirse a la Aldea de la Iglesia Mundial,” comentó Good.

    Cada tarde, el primer partido durará una hora, seguido de una pausa de 15 minutos y luego se jugará un segundo partido de una hora de duración.

    El horario acomodará a 16 o 24 equipos, cada uno con un número de 15 a 18 jugadores, dependiendo de cuántos se anotaron.

    Se otorgarán puntos por cada partido. El equipo con más puntos en total será declarado el ganador.

    “Vamos a trabajar de forma ardua para mantener la diversión de la Copa y no muy intensa,” comentó. “Vamos a ver cómo sale. No habrá ninguna práctica; sólo un poco de tiempo para hacer calentamiento y patear la pelota por un rato por el campo antes de cada partido. Tendremos uno o dos árbitros en cada campo para controlar las cosas y para mantener la fluidez del partido.

    “Vamos a estar haciendo un breve video que explicará las normas y reglamentos de la Copa Mundial Anabautista que los jugadores van a mirar en el autobús camino al partido. Vamos a jugar por diversión, pero en general nos vamos a adherir a las reglas de la FIFA.”

    Andrew Good y Nick Miller Good, dos de los hijos de Howard Good y jugadores de fútbol por largo tiempo que ahora viven en Filadelfia, están organizando los equipos y los horarios.

    “Cada equipo tendrá un representante. Parte de su labor es ayudar a establecer las expectativas de los jugadores. Estos partidos no serán profesionales. Son para todos, pero queremos un buen juego agresivo.”

    “Las personas que no están en buena forma pueden jugar en zonas del campo donde no hay tanta actividad, y pueden jugar por períodos más cortos de tiempo.”

    “Cuando se tiene jugadores de hasta 50 culturas diferentes jugando, con estilos y que calculan el éxito de forma diferente, hay un gran potencial para que hayan malentendidos. Pero los organizadores que están ayudando a armar todo esto se han comprometido a hacer que la Copa sea un éxito.”

    “Si esta primera Copa Mundial Anabautista funciona bien, estoy seguro de que habrá una segunda. César García, Secretario General del CMM, no es un gran aficionado al fútbol. ¡Pero Liesa Unger, Coordinadora de Eventos Internacionales para el CMM lo es, así que probablemente se asegurará de que haya otra!” dijo Good.

    Los espectadores son bienvenidos. Aunque el campo no tiene gradas, hay mucho césped y algunos árboles.

    Oh – y cada jugador y espectador recibe una camiseta de la Copa Mundial Anabautista como recuerdo.

    Artículo de Phyllis Pellman Good, escritora y editora para el Congreso Mundial Menonita.