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Oraciones de gratitud e intercesión

  • Foto: Mennonite church of Ghana – Dalive congregation

    ¡Navidad! ¡¡Navidad!! ¡¡¡Navidad!!! La Navidad en Ghana es una época de magia y asombro. 

    Cada ghanés tiene su propia definición de lo que significa la Navidad para ellos. Me recuerda el hecho de que no importa lo que uno pueda pasar, nada es permanente. Trae alegría y seguridad de que el mañana puede ser mejor.

    El clima de diciembre nos recibe con aire seco durante el día y calor por la noche. Cuando se experimenta este cambio climático, los ghaneses comienzan a cosechar su espíritu navideño interior.

    Los vecinos comienzan a tocar dulces villancicos locales y globales para informar que ha llegado la mejor estación del año.

    Los trabajadores comienzan a trabajar más duro.

    Los niños intentan obedecer todas las reglas impuestas por sus padres.

    Nos saludamos:

    • “Que un buen año te encuentre” / “Que estemos vivos para ver un año más mientras cualquier forma de mala suerte se aleja de nosotros”.
    • Ga dangbe:Afioo Afi” / “Afi aya ni eba nina wor, wor femomoomo, alonte din ko akafo wor ten” 
    • Akans: Afihyiapaoo” / “Afi nkor nbe to yen” 
    • Ewes: Blonya fedzorgbenyuie na mi” / “Blonya fedzorgbenui 

    Esto se extiende durante todo el mes. Pero la celebración principal comienza el 24 de diciembre y termina después de la primera semana del nuevo año.

    La Nochebuena comienza con la decoración de casas e iglesias con luces brillantes y artefactos coloridos. En este día, la gente visita a sus familias en casa. Luego se unen a sus familias para una actividad de medianoche.

    La actividad que realizará un ghanés en este día varía. Algunos optan por ir de fiesta, otros prefieren quedarse en casa con sus familias, pero mi familia prefiere ir a un servicio religioso donde cantamos villancicos locales, himnos de alabanza y oramos por el próximo año.

    El 26 de diciembre, las mujeres preparan comidas especiales para sus familias mientras los hombres y los jóvenes practican distintos tipos de juegos y deportes.

    El Rey y la familia real, junto con muchos patrocinadores, colocan un trofeo y el equipo ganador obtiene el premio final.

    Durante los días del 27 al 30 de diciembre, la mayoría de las familias pasan tiempo juntas: comprando, visitando parques de entretenimiento, sitios turísticos o la playa. Básicamente, hacemos cualquier cosa divertida.

    El 31 de diciembre es un día mágico. Es un momento para la autoevaluación y para hacer propósitos de año nuevo. El día transcurre mayormente en silencio mientras las familias se reúnen para discutir el camino a seguir para el próximo año. Los líderes de la iglesia y de la sociedad llaman a la gente a intentar resolver las disputas. La iglesia organiza un servicio que dura toda la noche.

    Con calles vacías, bares y bares abandonados, polideportivos cerrados, tornas en las calles, el lugar de casi todo el mundo es la iglesia. La gente viene a confesar sus pecados con la esperanza de que el próximo año les vaya bien.

    El 1 de enero es un día bendito. Cada casa de la comunidad dedica mucho tiempo a preparar diferentes tipos de alimentos. Comparten estos alimentos como obsequio a sus vecinos. Este es un día para estar satisfecho y alegrarse.

    Las celebraciones terminan exactamente una semana después. Las cosas vuelven a la normalidad. Las escuelas comienzan a reabrir para los estudiantes; los trabajadores vuelven a trabajar; todo sigue de forma normal.

    La gente planifica el futuro con la esperanza de que todo vaya mejor que el año anterior.

    Gborbitey Isaac Nii Torgbor es miembro de la Iglesia Menonita de Ghana. Es el representante de África en el Comité YABs (Jóvenes AnaBaptistas). 

  • De Indonesia a Bolivia – un año YAMEN a través de los cinco sentidos:

    • Gusto: comida fresca (especialmente la carne)
    • Tacto: abrazos apretados y besos sonoros en las mejillas
    • Olfato: el sol en la piel
    • Oír: el ruido de la ciudad (microbuses, taxis, gente que habla alto, etc.)
    • Sentir: como en casa

    Así describe Arni Alice Paidjo su estancia en Bolivia, Santa Cruz. La persona miembro de ‘Gereja Kristen Muria Indonesia’ (Iglesia Cristiana Muria de Indonesia, GKMI, por sus siglas en indonesio) en Salatiga, Indonesia, sirvió con YAMEN 2023-2024.

    La Red de Intercambio de Jóvenes Anabautistas Menonitas (YAMEN, por sus siglas en inglés) es un programa conjunto del Congreso Mundial Menonita y del Comité Central Menonita (CCM). Hace hincapié en la expansión de la fraternidad entre las iglesias de tradición anabautista y en el desarrollo de líderes y lideresas jóvenes en todo el mundo.

    Las personas participantes pasan un año en una misión intercultural que comienza en agosto y termina en julio del año siguiente.

    Las personas participantes se sienten atraídas por el trabajo del CCM en favor de la paz, la ayuda humanitaria y el desarrollo; la oportunidad de conocer y aprender de otras personas jóvenes adultas procedentes de diferentes países; y la posibilidad de aprender un nuevo idioma, nuevas formas de vida y de practicar nuevas habilidades.

    Una inmersión en la vivencia de la unidad

    Ellas experimentan una inmersión en la vivencia de la unidad y de la construcción de paz.

    Incluso antes de haber aprendido mucho español, el grupo de jóvenes de la iglesia local a la cual asistía la invitó a su retiro y las personas en el liderazgo la invitaron a unirse al equipo del ministerio de alabanza. Había una invitación abierta al estudio bíblico de los jóvenes todos los martes y sábados, y a comer helado después del servicio dominical.

    “Esas personas jóvenes son ahora mis mejores amistades”, dice Arni Alice Paidjo.

    “A ellas no les importa de dónde vengo, solo quieren que aprenda muchas cosas de su iglesia”.

    “Vivir la unidad es cuando empezamos a aprender a abrirnos a otras personas muy diferentes entre sí, dándoles a conocer a Dios a través de nosotros, haciéndoles sentir aceptadas y dándoles la oportunidad de hacer cosas buenas juntas”, afirmó.

    “Construir paz es cuando usted empieza a abrirse a saber que usted es diferente de las demás personas y al mismo tiempo sana las relaciones en todas partes”.

    La avalancha de nuevas experiencias en su año YAMEN empujó a Arni Alice Paidjo a inclinarse a seguir a Jesús. “Puedo encontrar a Dios tan fácilmente cuando todo lo que me rodea es superfino…

    Cuando aparecen los momentos difíciles, puedo juzgar fácilmente y no creer durante un tiempo. Así que cuando puedo seguir creyendo en Dios en todas las situaciones – buenas o malas, puedo confiar en Dios. Cuando hago eso, simplemente voy y sigo a Jesús”.

    Más YAMENers hablan:

    “I believe the meaning of life goes beyond achieving personal goals. YAMEN opens the door to serving others in a new culture and with new people, which will broaden my perspective of life, God and the world around me.” — Debora L, member of Meserete Kristos Church (MKC), Kebena local congregation in Addis Ababa, serving in Kenya. (2024-2025)

    “I am learning how to adapt, accept and love this new church community without comparing it to others or the one at home,” she said. Living out unity without comparisons means “there will be love that can unite us all.” — Priscilla Mensah, member of Ghana Mennonite Church, Dalive congregation, serving in Uganda (2024-205)

    “Escuchar la idea de servir en otro país, conforme a mis habilidades me llenó de mucha satisfacción, pues podría seguir desarrollándome a mí mismo tanto como cristiano y como profesional, pero también podría aportar de lo que he llevar un poco de la cultura de R.D a otro país es increíble”. — Dany Familia, member of Iglesia Evangélica Menonita Preeminencia del amor, Banica, part of Conferencia Evangélica Menonita, Inc., Dominican Republic, serving in Honduras (2024-2025)

  • La reflexión de un participante de YAMEN de Colombia 

    La paz no se ve igual en todos los contextos. Esa es una lección que Héctor “Ramón” Cálix Dueñas afirma estar aprendiendo durante su año de YAMEN (Red de Intercambio de Jóvenes Anabautistas Menonitas) en Colombia. 

    “Ramón” Calix Dueñas tiene 27 años y es de Saba, Honduras, donde sus padres son pastores de la Iglesia Evangélica Menonita Hondureña, la iglesia en la que creció. Él cuenta que el servicio siempre ha sido un elemento esencial de su expresión del cristianismo. 

    Recientemente, había querido combinar su deseo de servir con los viajes y los descubrimientos culturales. Cuando un amigo completó un año con YAMEN y lo animó a considerar el intercambio, supo que había encontrado la opción adecuada y se postuló para el programa. 

    YAMEN es una oportunidad de servicio de un año de duración para jóvenes adultos cristianos de fuera de Canadá y los Estados Unidos. Los participantes tienen la experiencia de vivir en una cultura diferente mientras sirven junto a socios locales del Comité Central Menonita (CCM) en escuelas, granjas, organizaciones comunitarias y guarderías, adquiriendo experiencia práctica. El programa es operado conjuntamente por el CCM y el Congreso Mundial Menonita. 

    “Ramón” Cálix Dueñas ha completado ocho meses del programa, trabajando con dos ministerios de la iglesia en Cali, Colombia. Uno de estos ministerios, Cruising for Jesus, opera en uno de los barrios más difíciles de Cali, donde hablar de paz choca con la realidad de la violencia cotidiana para la mayoría de los asistentes. 

    “Los niños que vienen a estas reuniones vienen de un lugar muy vulnerable, de situaciones realmente duras y difíciles”, afirma “Ramón” Cálix Dueñas. “Tenemos un gran enfoque en la resolución de conflictos, no sólo con los niños, sino también con la comunidad en general. En el barrio en el que estamos las peleas pueden ocurrir a cualquier hora del día. Hablamos mucho sobre el perdón y el proceso de sanar tu corazón”. 

    El YAMENer Héctor “Ramón” Calix Dueñas hablando a los jóvenes adultos de la Iglesia Misión Jesucristo Luz y Vida de Cali, Colombia, en su campamento en La Cumbre, Colombia, sobre ver a Jesús como el ancla de nuestras vidas. (Foto cortesía de Héctor “Ramón” Cálix Dueñas) 

    Cruising for Jesus, ofrece dos eventos semanales que “Ramón” Calix Dueñas ayuda a facilitar: un culto los miércoles por la noche diseñado para aquellos que no han tenido mucho contacto con la Biblia o las enseñanzas cristianas y una reunión el sábado por la tarde dirigida a adolescentes y jóvenes adultos. Si bien Dueñas ha estado trabajando para transformar comunidades, también ha sentido que él mismo ha sido transformado. 

    “Una de las cosas más importantes que he aprendido durante este año es poder ver a Jesús desde una perspectiva diferente”, expresa. “Es algo más allá de lo que puedes aprender sobre Jesús durante un culto religioso; se trata de como lo ves por fuera del mismo. Se trata de comprender lo que Jesús predicó mientras les enseñas a los niños matemáticas o español, o simplemente ver a Jesús con otros ojos. Me encanta verlo a través de esas pequeñas cosas”. 

    “Ramón” Cálix Dueñas afirma que estas nuevas perspectivas le han ayudado a darse cuenta de que comprender el contexto es fundamental para construir una paz duradera. 

    “Cuando llevas paz a un entorno muy difícil o a una población muy vulnerable, tienes que entender lo que estás trayendo contigo, en el nombre de Jesús”, explica “Ramón” Cálix Dueñas. 

    Con su año de intercambio a poco tiempo de finalizar, “Ramón” Calix Dueñas afirma que no está seguro de cuál es su plan cuando regrese a casa, pero hay una cosa que ya le entusiasma. 

    “Una parte de mí quiere quedarse más tiempo, pero también estoy ansioso por volver y compartir lo que he aprendido y visto con mi comunidad. Sólo hay otra cosa que la iglesia necesita entender: esta es nuestra responsabilidad: cuidar de la gente. Que debemos cuidar de las personas que necesitan apoyo y descubrir cómo podemos simplemente caminar con estas personas y enseñarles más de la manera en que Jesús trató de enseñarnos”. 

    Para obtener más información sobre YAMEN o registrarse, visite el sitio web de CCM

    —Comunicado conjunto del Congreso Mundial Menonita y el Comité Central Menonita escrito por Jason Dueck, especialista en comunicaciones. 

  • Antes de que Esther Aguilar comenzara su aventura boliviana, ella le pidió a Dios una cosa: que le enseñara en un sentido más profundo el mandamiento donde Jesús dice: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma y con toda tu mente. (…) Y el segundo es semejante a este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (Mateo 22: 37-39).” 

    Aunque había crecido escuchando este conocido versículo, Esther Aguilar estaba lista para ser desafiada a comprender lo que significaba amar a otros de una cultura diferente y conocer a Jesús en una nueva parte del mundo. 

    A través de YAMEN (La Red de Intercambio anabautista– menonita para Jóvenes), un programa conjunto entre el Congreso Mundial Menonita y el Comité Central Menonita, Dios la colocó en Samuelito, una guardería para niños en Bolivia. 

    Antes de trabajar en Samuelito, Esther Aguilar nunca antes había trabajado con niños. Ella recuerda esos primeros días como asistente de educación y atención médica, tratando de adaptarse a los gritos de los niños provenientes de múltiples direcciones y aprendiendo a cambiar un pañal por primera vez. “¡Recuerdo que la primera vez se lo puse al revés!” Pero en lugar de abatirse, recordó el versículo por el que pedía ser transformada. Ella pensó: “¿Cómo debería reaccionar mejor en este momento y qué puedo hacer al respecto?». 

    Aunque Esther Aguilar provenía de Honduras, otro país de habla hispana, descubrió que adaptar su idioma era clave para cuidar de los niños vulnerables y relacionarse con ellos. 

    «Todos somos latinos y compartimos cosas culturales en un nivel mínimo», expresa. “Pero he tenido que adaptar mi idioma incluso aquí. He tenido que adaptar mi forma de hablar a niños de diferentes edades. Como diferentes formas de llamarles la atención o corregir su discurso. Comprender y comunicarse con cada niño de manera diferente es una forma de empatizar con ellos”. 

    Durante su tiempo con YAMEN (agosto del 2022 a julio del 2023), Esther Aguilar aprendió a amar a cada niño como individuo. Fue una prueba para la paciencia, pero se esforzó por crear un espacio seguro donde ellos pudieran expresar libremente la variedad de emociones que experimentan en un día. 

    Esther Aguilar juega con los niños en Samuelito, una guardería administrada por iglesias menonitas en Bolivia y apoyada por el Comité Central Menonita a través del programa YAMEN. 

    Otra forma en la que practicó “amar al prójimo” fue convirtiéndose en parte del tejido de una nueva comunidad eclesial menonita, la Iglesia Evangélica Menonita Boliviana – Sinaí. 

    Al principio, tenía miedo de involucrarse en una nueva iglesia. Recuerda que se sentía fuera de su zona de confort y vulnerable al asistir sola a los campamentos de la iglesia por primera vez. Pero mirando hacia atrás, siente alegría por esta parte de su experiencia ya que le ha enseñado que el reino de Dios va mucho más allá de su iglesia local, la Iglesia Evangélica Menonita Santa Rosa de Copán, en Honduras. 

    El nuevo lugar de trabajo, vivienda y comunidad eclesial de Esther Aguilar fueron vías de conexión cultural más profunda y un lugar para experimentar el caótico día a día de amar a su nuevo prójimo, con los gritos de los niños y todo. 

    “Cuando comencé a abrazar esta cultura, comencé a sentir un poco más de sentido de pertenencia y comencé a comprender cómo es estar en los zapatos de otras personas en el contexto de Bolivia”, comenta. 

    “He aprendido a amar al Señor en otra iglesia, en un hogar diferente y he aprendido a amarme a mí misma”. 

    —Un comunicado conjunto del Congreso Mundial Menonita y del Comité Central Menonita. Escrito por Rachel Watson, facilitadora de comunicaciones y apoyo a programas del Comité Central Menonita en Bolivia‚Äã.


    La Red de Intercambio anabautista– menonita para Jóvenes (¡YAMEN!) es un programa conjunto entre el Congreso Mundial Menonita y el Comité Central Menonita. Enfatiza la expansión del compañerismo entre las iglesias de la tradición anabautista y el desarrollo de los jóvenes líderes alrededor del mundo. Los participantes pasan un año en una asignación intercultural que empieza en agosto y termina el siguiente julio.  

    Participantes de YAMEN 2022-2023   

    Nombre  País de origen  País de Asignación Iglesia a la cual pertenece  
    *indica que la iglesia es miembro del CMM  
    Anita Ekka  India  Nigeria  Gilgal Mennonite Church – Hadmor* 
    Arni Paidjo  Indonesia  Bolivia Gereja Kristen Muria Indonesia / GKMI Salatiga* 
    Brian Adeti  Ghana  Camboya  Mennonite Church of Ghana* 
    Dinna Ngungi  Tanzania  Camboya  Mennonite Church – Mwanza*
    Eldrhat Mugisa  Uganda Burundi St. Paul’s Cathedral Church – South Rwenzori Diocese 
    Emmaculate Pulei  Kenia  Camboya  The Holy Revival Harvest Church 
    Hector Calix Dueñas  Honduras Colombia Iglesia Evangelica Menonita* 
    Holi Deo  Bangladesh  Kenia  St. Stephen’s Church, Boruajani
    Jesús Cobilla Otero  Colombia Honduras Iglesia Cristiana Encuentro de Renovacion Pan de Vida – Comunidad Menonita* 
    Karen Saenger Echeverria  Paraguay Kenya Shalom Christian Church* 
    Kim Pam  Nigeria Ruanda  Church of Christ in Nations LCC 
    Kunthea Thith   Camboya  Bolivia Lighthouse Christian Assembly  
    Leslie Meja   Kenia  Bangladesh  Presbyterian Church of East Africa Kimuka Church 
    Luyando Munangobe   Zambia  India Ndola Main Brethren in Christ Church* 
    Martinho Muchanga  Mozambique  Chad Mozambique Christian United Church 
    Mary Matute Castro  Honduras Irlanda  Iglesia Menonita Manantial de Vida* 
    Mathias Wiebe  Paraguay Bolivia Iglesia Hermanos Menonita Neuland* 
    Michel Moreno Avila  Bolivia Guatemala Principe de Paz Evangelical Mennonite Church* 
    Nelson Wani  Sudán de Sur Camboya  Christ Embassy Mia Sabah – Juba 
    Pintu Majhi  India Uganda Brethren in Christ Church – Judabali* 
    Pola Halder  Bangladesh  Chad Christ the King Church 
    Prantosh Boidya  Bangladesh  India Saint Joseph Church 
    Shady Palencia Olivares  Colombia Honduras Menonite Church Celebra* 
    Tabita Cazatinova  Indonesia Nigeria GITJ Tompomulyo*

     

  • ¿Qué tienen en común la cocina y el diseño gráfico? Para Adi Nugroho, nunca se trató de dominar ninguna de estas habilidades. Las habilidades técnicas son simplemente el telón de fondo para desarrollar herramientas emocionales y crear un espacio para la conexión, incluso entre culturas. 

    Cuando se le preguntó a la madre anfitriona de Adi, Angela Opimi, si le gustaría abrir su casa a una persona participante del programa ¡YAMEN! (Red de Intercambio de Jóvenes Anabautistas Menonitas), al principio se mostró reacia. Ángela ha estado vinculada a la iglesia menonita durante años y ahora se desempeña como vicepresidenta de la Iglesia Evangélica Menonita Boliviana (IEMB) y es integrante de la Comisión de Diáconos del Congreso Mundial Menonita. Pero a pesar de esos fuertes lazos con la iglesia, tener a alguien viviendo en su casa se sintió como un gran paso. Su mayor miedo en relación a ser una persona anfitriona: preparar comida. 

    Ella recuerda haberle dicho a Adi Nugroho sobre sus miedos en torno a la cocina cuando él llegó por primera vez. Él le aseguró que, “mientras haya arroz para cocinar, estaré bien”. 

    Para sorpresa de Angela Opimi, la cocina se ha convertido en un lugar donde construyen una amistad, comparten bromas y, para Adi Nugruho, aprende un nuevo idioma. Al principio, no sabía nada de español, por lo que las palabras que tenían para comunicarse eran limitadas. Pero en la cocina, creció su relación con su madre anfitriona y su comodidad con el Español. 

    Cuando Adi Nugroho escuchó acerca de ¡YAMEN!, un término de servicio de un año para personas jóvenes adultas fuera de Canadá y los EE. UU. que brinda la oportunidad de aprender, servir y crecer en otro país, él supo que ir a Bolivia sería diferente a su país de origen en Indonesia. 

    La Red de Intercambio anabautista-menonita para Jóvenes (¡YAMEN!) es un programa conjunto entre el Congreso Mundial Menonita y el Comité Central Menonita. 

    Adi Nugroho llegó a Bolivia con apertura para ver cómo su experiencia en diseño gráfico podría usarse en Talita Cumi, un hogar para niños, niñas y jóvenes huérfanos y en riesgo. Talita Cumi cuenta con el apoyo de dos iglesias, Iglesia de la Restauración ‘Restoration Church’ y la Igesia de la Trinidad ‘Trinity Church’, las cuales ayudan a brindar apoyo espiritual y actividades para los niños y niñas. 

    Para las personas jóvenes traumatizadas, cualidades como la gestión del tiempo, la paciencia y el trabajo en equipo a menudo han quedado relegadas a otras prioridades familiares. Después de algunos meses de construir relaciones con los niños y niñas, Adi se dio cuenta de que si bien enseñar una habilidad difícil como el diseño gráfico sería divertido, también podría ser una oportunidad para enseñar el desarrollo emocional de manera indirecta. 

    Adi Nugroho usa el ejemplo de desarrollar confianza; explica que muchos niños y niñas no tienen mucha confianza en sus habilidades. Pueden dibujar algo en su clase, pero rápidamente hacen garabatos encima si alguien lo mira. Pero una vez que ven sus propios carteles colgados en los pasillos de Talita Cumi, piensan: “¡guau, este es mi proyecto!” Genera confianza. Podrían pensar “oh, tal vez pueda hacer más”. Pueden imaginar un futuro que no podían imaginar antes. 

    Su experiencia con ¡YAMEN! ha llevado a Adi Nugroho a practicar las habilidades emocionales que está enseñando. 

    “Cuando llegué aquí por primera vez, todo era difícil, era difícil adaptarse a la cultura y el idioma hacía que todo fuera más difícil”. El arroz, un alimento básico en Indonesia, se preparaba de manera diferente en Bolivia. Pero después de un largo día, Adi Nugroho y Angela Opimi se reunían en la cocina para preparar una comida sencilla. Él compartió algunas de sus recetas favoritas de Indonesia y ella compartió platos bolivianos fáciles. 

    Mientras él desarrolla habilidades durante su tiempo de cocina con Angela Opimi, Adi Nugroho también está ampliando sus ideas sobre cómo se pueden preparar los alimentos y construyendo una relación en el camino. 

    Angela Opimi dice: “Disfruto pasar tiempo con él en la cocina porque no solo espera a que aparezca la comida. Él dice, ‘hagámoslo juntos y así podemos hacerlo más rápido’. Sigo siendo una persona independiente, pero él no es un extraño en mi casa, es más como un sobrino”. 

    Tal vez Adi Nugroho y Angela Opimi no se conviertan en maestros chefs. Tal vez los niños y niñas de Talita Cumi no quieran seguir en una carrera con diseño gráfico. Pero las herramientas emocionales que llevan consigo cuando interactúan con otras personas y culturas durarán toda la vida. 

    —Un comunicado conjunto del Congreso Mundial Menonita y del Comité Central Menonita. Escrito por Rachel Watson, facilitadora de comunicaciones y apoyo a programas del Comité Central Menonita en Bolivia.


    Participantes de YAMEN 2022-2023 

    Nombre  País de origen  País de Asignación  Iglesia a la cual pertenece 
    *indica que la iglesia es miembro del CMM
    Emilia Macono Guzman  Bolivia México Iglesia Evangélica Menonita Sinaí  (IEMB) *
    Uziel Zambrana Hurtado  Bolivia Colombia Iglesia Evangélica Menonita de Smyrna*
    Sina Dy Camboya Kenia Community of Changed Hearts Church 
    Sokvoleak Chum  Camboya Uganda Tumnup Tek Khmer Evangelical Church 
    Sovanich Chhoun  Camboya Nicaragua  Nation Church Phnom Penh 
    Lilibeth Guzman Macea  Colombia Honduras Communidad Menonita Nueva Vida en Cristo Jesus 
    Nidia Marleny Linares Martinez  El Salvador México Mennonite Evangelical Church of El Salvador* 
    Esther Abigail Aguilar Velasquez  Honduras Bolivia  Iglesia Evangélica Menonita de Santa Rosa de Copan 
    Eve Franklin  India Kenia Mennonite Church Durg (MCI, Dhamtari)* 
    Mahima Tandi  India Uganda  Bethlehem Mennonite Church Memra Pithora (BGCMC)* 
    Shepher Sona  India Camboya Hebron Mennonite Church (BGCMC)* 
    Cahya Putri Wulansari  Indonesia Ruanda  GITJ Kelet* 
    Johana Christianti  Indonesia Burkina Faso  GKMI Bogor* 
    Setyawan “Adi” Nugroho  Indonesia Bolivia  GKMI Kudus*
    Rael Kiptoo  Kenia Uganda  Shalom Mennonite Church 
    Sarah Pariken  Kenia Camboya Dominion Chapel International Ministries 
    Febe Daniella Madirgal Salgado  Nicaragua Guatemala  Fuente de Vida (Convención de Iglesias Menonitas)* 
    Melania Elizabeth Chaparro  Paraguay Honduras  Dulce Refugio 
    Monika Warkentin  Alemania/Paraguay Palestina y Israel Iglesia Hermanos Menonitas Concordia (AHM)* 
    Denise Dushime  Ruanda India  Gatenga Evangelical Friends Church 
    Yejin Kim Corea del Sur Bolivia  Jesus Heart Church 
    Sondobi “Daniel” Chacha Sondobi  Tanzania Camboya KMT Bukiroba*  
    Ladia Zulu  Zambia Camboya Baptist Community Church 
    La Red de Intercambio anabautista‚Äì menonita para Jóvenes (¡YAMEN!) es un programa conjunto entre el Congreso Mundial Menonita y el Comité Central Menonita. Enfatiza la expansión del compañerismo entre las iglesias de la tradición anabautista y el desarrollo de los jóvenes líderes alrededor del mundo. Los participantes pasan un año en una asignación intercultural que empieza en agosto y termina el siguiente julio.  
  • Stephanie Setiawan de Sidoarjo, Indonesia, no tenía planes de ir a América Latina. Ella aplicó a ‘International Volunteer Exchange Program’ (Programa de Intercambio de Voluntarios Internacionales) del Comité Central Menonita en el 2013/2014, pero el cupo para su sínodo ya estaba ocupado. En su lugar, las personas coordinadoras le ofrecieron un lugar en el programa ¡YAMEN! en Colombia. 

    Como resultado, Stephanie Setiawan descubrió el amor por la cultura latina y la formación para el servicio futuro. “Estoy muy agradecida de haber servido en Colombia. Allí, Dios me preparó para servir en la Asamblea en Indonesia”, dice ella. 

    La Red de Intercambio Anabautista– Menonita para Jóvenes (¡YAMEN!) es un programa conjunto entre el Congreso Mundial Menonita y el Comité Central Menonita. Enfatiza la expansión del compañerismo entre las iglesias de la tradición anabautista y el desarrollo de las personas jóvenes en el liderazgo alrededor del mundo. Las personas participantes pasan un año en una asignación intercultural que empieza en agosto y termina el siguiente julio.  

    “Nunca antes había prestado atención a Colombia”, dice Stephanie Setiawan, pero comenzó a aprender. Inició correspondencia con una persona joven de la iglesia donde estaría sirviendo. “Se sintió genial tener una amistad antes de ir allí”. 

    “Cuando llegué, no hablaba nada de español y mi familia anfitriona no podía hablar inglés. La familia estaba tan comprometida a enseñarme el idioma”, dice ella. “Me explicaron palabras en español; si eran cosas, me las mostraban; si era una acción, la representaban para mí. Cada vez que teníamos tiempo libre, lo dedicaban a conversar conmigo”. 

    En su lugar de servicio, “los niños y niñas fueron muy pacientes”, dice ella. Ella les mostró dibujos para enseñar vocabulario en inglés y los niños y niñas, a su vez, le enseñaron español. 

    Después de varios meses, Stephanie Setiawan podía hablar y entender español, pero “yo todavía no entendía los chistes. Es raro cuando la gente está hablando y yo no podia ver las cosas divertidas. Un día cuando me reí, me sentí muy bien. Finalmente, pude entender las interacciones”. 

    “Sería fantástico conocer a más personas de otras culturas”, ella pensó, mientras el programa YAMEN la presentaba a amistades de alrededor del mundo. Ella comenzó a anticipar la Asamblea del CMM en Indonesia de la que le habló su madre anfitriona. “Sería realmente poderoso adorar a Dios junto con nuestra diversidad”. 

    Cuando llegó la Asamblea, el coordinador del idioma indonesio, Ary Rusdianto, recurrió a Stephanie Setiawan, que actualmente trabaja como asistente de comunicaciones de internet para el CMM. Las personas intérpretes de español e indonesio eran escasas: ella conocía los dos idiomas. 

    “Nunca he sido interprete. Rara vez hablo en un grupo grande. Esta es la etapa más grande de mi vida. Si tuviera una opción, diría que no”, dice Stephanie Setiawan. Sus amistades la alentaron y la ayudaron a prepararse. 

    Y recordó el vecindario Barrio Tokio en Pereira, Risaralda, Colombia. 

    Parte de su trabajo ¡YAMEN! la llevó a este barrio de difícil reputación. “Ni una sola vez sentí miedo”, dice ella. “Mi interacción con los niños, niñas, madres y los padres de familia, todavía está fresca en mi memoria. Sentí la paz de Dios en ese lugar y la calidez de esa gente”. 

    El milagro de la paz en medio de la incertidumbre volvió a ocurrir en el escenario de Salatiga cuando interpretó para José Rutilio Rivas. “Fue un honor servir de esta manera”. 

    “Siento que es realmente importante tener conexiones con personas de alrededor del mundo”, dice ella. “Cuando se aceptan las diferencias y la diversidad, se puede crecer y su alma puede enriquecerse. Siempre hay algo bueno en otra cultura para aprender. 

    “Cuando usted sabe que alguien que se encuentra lejos está orando por usted, esto le tocará el corazón. Es importante para nosotros orar por nuestros hermanos y hermanas de alrededor del mundo, especialmente cuando sabemos que enfrentan dificultades”. 


    Participantes de YAMEN 2022-2023 

    Nombre  País de origen  País de Asignación  Iglesia a la cual pertenece 
    *indica que la iglesia es miembro del CMM
    Emilia Macono Guzman  Bolivia México Iglesia Evangélica Menonita Sinaí  (IEMB) *
    Uziel Zambrana Hurtado  Bolivia Colombia Iglesia Evangélica Menonita de Smyrna*
    Sina Dy Camboya Kenia Community of Changed Hearts Church 
    Sokvoleak Chum  Camboya Uganda Tumnup Tek Khmer Evangelical Church 
    Sovanich Chhoun  Camboya Nicaragua  Nation Church Phnom Penh 
    Lilibeth Guzman Macea  Colombia Honduras Communidad Menonita Nueva Vida en Cristo Jesus 
    Nidia Marleny Linares Martinez  El Salvador México Mennonite Evangelical Church of El Salvador* 
    Esther Abigail Aguilar Velasquez  Honduras Bolivia  Iglesia Evangélica Menonita de Santa Rosa de Copan 
    Eve Franklin  India Kenia Mennonite Church Durg (MCI, Dhamtari)* 
    Mahima Tandi  India Uganda  Bethlehem Mennonite Church Memra Pithora (BGCMC)* 
    Shepher Sona  India Camboya Hebron Mennonite Church (BGCMC)* 
    Cahya Putri Wulansari  Indonesia Ruanda  GITJ Kelet* 
    Johana Christianti  Indonesia Burkina Faso  GKMI Bogor* 
    Setyawan “Adi” Nugroho  Indonesia Bolivia  GKMI Kudus*
    Rael Kiptoo  Kenia Uganda  Shalom Mennonite Church 
    Sarah Pariken  Kenia Camboya Dominion Chapel International Ministries 
    Febe Daniella Madirgal Salgado  Nicaragua Guatemala  Fuente de Vida (Convención de Iglesias Menonitas)* 
    Melania Elizabeth Chaparro  Paraguay Honduras  Dulce Refugio 
    Monika Warkentin  Alemania/Paraguay Palestina y Israel Iglesia Hermanos Menonitas Concordia (AHM)* 
    Denise Dushime  Ruanda India  Gatenga Evangelical Friends Church 
    Yejin Kim Corea del Sur Bolivia  Jesus Heart Church 
    Sondobi “Daniel” Chacha Sondobi  Tanzania Camboya KMT Bukiroba*  
    Ladia Zulu  Zambia Camboya Baptist Community Church 

     

    ‚ÄîUn comunicado conjunto del Congreso Mundial Menonita y del Comité Central Menonita. Escrito por Karla Braun, un escritor del Congreso Mundial Menonita que vive en Winnipeg.

    La Red de Intercambio anabautista– menonita para Jóvenes (¡YAMEN!) es un programa conjunto entre el Congreso Mundial Menonita y el Comité Central Menonita. Enfatiza la expansión del compañerismo entre las iglesias de la tradición anabautista y el desarrollo de los jóvenes líderes alrededor del mundo. Los participantes pasan un año en una asignación intercultural que empieza en agosto y termina el siguiente julio.  
  • “Puedo ver a una familia con muchos miembros, adorando al mismo Padre”, dice Natacha Kyendrebeogo de Burkina Faso. 

    Ella es una de los cuatro jóvenes que sirven por medio de YAMEN en el equipo de la Asamblea del Congreso Mundial Menonita (CMM) en Indonesia. YAMEN (Red de Intercambio de Jóvenes Anabautistas) es un programa que enfatiza la expansión del compañerismo entre las iglesias de la tradición anabautista y el desarrollo de los jóvenes líderes alrededor del mundo. 

    Los cuatro miembros del equipo de la Asamblea están trabajando en la reunión mundial de cinco días del CMM. La asamblea se lleva a cabo cada seis años y los miembros de YAMEN del equipo de planificación esperan ser parte de la reunión comunitaria de anabautistas-menonitas de todo el mundo en Indonesia.  

    “La Aldea de la Iglesia Mundial, los programas, los talleres: tengo una imagen completa de una multitud que está sumamente alegre, haciendo cosas juntos”, comenta Loyce Twongirwe de Uganda, cineasta, que forma parte del equipo de comunicaciones para la Asamblea.  

    “Siento ansias de crear amistades duraderas: conocer cada país. Cómo vive la gente, como son como congregación”, expresa Sunil Kadmaset de la India. 

    Mientras esperaban visas para Indonesia, Sunil Kadmaset y Ananda Mohan Murmu comenzaron a conocer a la familia anabautista más amplia al estar sirviendo en Mennonite Christian Service Fellowship de la India (MCSFI).  

    Sunil Kadmaset (de los Hermanos en Cristo en Cuttack, Odisha) y Ananda Mohan Murmu (de una congregación Bharatiya Jukta Christa Prachar Mandali (BJCPM) en Balarampur, Bengala Occidental) vivieron entre los miembros de la Iglesia Menonita de la India en Chhattisgarh. Colaboraron con organizaciones anabautistas-menonitas de ocho iglesias nacionales en India y Nepal. 

    Ananda Mohan Murmu se sintió atraído por YAMEN después de escuchar a sus amigas que participaron en el Programa de Intercambio de Voluntarios Internacionales (IVEP) del CCM y cómo el programa impactó sus perspectivas. Junto con el director de MCSFI, Benjamin Nand, instó a llevar a cabo proyectos de jardinería y paz y visitó iglesias con la representante regional del CMM, Cynthia Peacock “La alegría de la gente produce mi mayor alegría”, afirma él. 

    “Somos estados diferentes, castas diferentes, [sin embargo] seguimos siendo hermanos y hermanas”, afirma Sunil Kadmaset. Con MCSFI, conoció a personas que sufrían de COVID-19, pero, con la ayuda de la familia menonita y el aliento del Espíritu, perseveraron. “estoy contento por el hecho de que nos conocemos unos a otros de ocho congregaciones”. 

    Natacha Kyendrebeogo también probó el compañerismo de la familia mundial incluso antes de irse de casa. Después de un golpe militar en Burkina Faso, ella comenta: “Recibí muchos correos electrónicos de aliento de personas que no me conocen. Oran por mi país; oran por esta situación. No me imaginaba el compañerismo. Disfruto el amor, el aliento”. 

    A medida que atienden sus tareas, los participantes de YAMEN reciben aliento por la esperanza de participar de la Asamblea. 

    Loyce Twongirwe, comenzó su trabajo desde una oficina en Uganda y ahora está con el equipo en Indonesia, “Estamos preparando videos por adelantado: cómo registrarse, cómo reservar hoteles, para que cuando lleguen al evento no se sientan perdidos, confundidos, excluidos”, explica ella. “Es una gran responsabilidad para nosotros asegurarnos de que salga perfecto como lo imaginamos”. 

    “Cuando cierro los ojos, veo mucha gente a mi alrededor, … con gente de África, EE.UU., Canadá, estamos juntos, estamos orando a Dios. Estoy entre ellos en ese momento, en ese lugar, eso me produce una gran alegría”, señala Ananda Mohan Murmu. 

    Participantes de YAMEN  

    Equipo de la Asamblea

    Nombre

    País de origen

    Natacha Kyendrebeogo Burkina Faso
    Sunil Kadmaset India
    Ananda Mohan Murmu India
    Loyce Twongirwe Uganda

    Otros participantes de YAMEN 

    Nombre

    País de origen

    País de asignación

    Iglesia a la que pertenece

    * Indica que la Iglesia es miembro del CMM

    (Yolanda) Abigail Arevalo Tabora Honduras Santa Cruz, Bolivia Iglesia Evangélica Menonita* 
    Ananda Murmu India Semarang, Central Java,Indonesia United Missionary Church Balarampur (Bharatiya Jukta Christa Prachar Mandali)*
    Anupama Mandi India Olepolos, Kenya United Missionary Church Balarampur (Bharatiya Jukta Christa Prachar Mandali)*
    Beatriz Guaza Sandoval Colombia San Pedro Sula, Honduras Iglesia Cristiana Filipos (Asociación de Iglesias Hermanos Menonitas de Colombia)* 
    Charity Dralega Uganda Beit Sahour, Palestine and Israel  St Joseph‚Äôs Church of Uganda
    Disha Masih India Prey Veng, Cambodia Nazareth Mennonite Church
    Elda Antonio Garcia Mexico San Pedro Sula, Honduras

    Centro Internacional Monte de Sión (Iglesia Cristiana de Paz en México) * 

    Finna Kristanto Indonesia Rajnandgaon, India GKMI Kudus, Mennonite
    Jacksha Jackson Malawi Phnom Penh, Cambodia Malovu MB Church in Malawi* 
    Jenny Keang Cambodia Barrackpore, West Bengal, India New Life Fellowship 
    Jinah Yu South Korea Prey Veng, Cambodia Jusarang Holiness Church 
    Josue Damaio Mozambique Champa, Chhattisgarh, India Union Baptist Church of Mozambique 
    Juyeong Lee South Korea Bethlehem, Palestine and Israel  Peace and Grace Mennonite Church 
    Loyce Twongirwe Uganda Semarang, Central Java,Indonesia Victory City Church Ntinda 
    Mario Hernandez Honduras Montero, Santa Cruz, Bolivia Iglesia Evangelica Menonita Central* 
    Mudimka Kassam Nigeria La Mesa, Colombia Church of Christ in Nations
    Natacha Kyendrebeogo Burkina Faso Semarang, Central Java, Indonesia Eglise Apostolique 
    Neema Atieno Kenya Phnom Penh, Cambodia Eastleigh Mennonite Church, Obwolo Menonite Church* 
    Sunil Kadsamet  India  Semarang, Central Java, Indonesia  Bethel Brethren in Christ* 
    Tiara Asrilita Indonesia Juju, Kiambu, Kenya Kingdom of Glory JKI Immanuel* 

    ‚ÄîUn comunicado conjunto del Congreso Mundial Menonita y del Comité Central Menonita. Escrito por Karla Braun, un escritor del Congreso Mundial Menonita que vive en Winnipeg.

    La Red de Intercambio anabautista‚Äì menonita para Jóvenes (¬°YAMEN!) es un programa conjunto entre el Congreso Mundial Menonita y el Comité Central Menonita. Enfatiza la expansión del compañerismo entre las iglesias de la tradición anabautista y el desarrollo de los jóvenes líderes alrededor del mundo. Los participantes pasan un año en una asignación intercultural que empieza en agosto y termina el siguiente julio.  
  • Elda Antonio García, una YAMENer de México, cuenta: “Cuando me inscribí por primera vez al programa nunca pensé que iba pasar una pandemia. Ahora que estoy viviendo en la mitad de esto, en vez de verlo como un reto, lo veo como una bendición… Es increíble como las personas abren sus corazones para ayudar a otros”. 

    Muchos de los jóvenes que se embarcaron en la experiencia transcultural en agosto del 2021 a través de ¡YAMEN! (Red de Intercambio anabautista– menonita para Jóvenes- un programa conjunto entre el Congreso Mundial Menonita y el Comité Central Menonita), que habían aplicado al inicio del 2020 les fue imposible llegar a sus posiciones asignadas, por lo cual, se les pospuso el viaje por un año, esto a causa de las restricciones de viaje. 

    Elda Antonio García y Beatriz Guaza Sandoval de Colombia son dos de los 20 jóvenes que están sirviendo alrededor del mundo en un país e iglesia diferentes al de ellas. Ambas están sirviendo con la Comisión de Acción Social Menonita en Honduras durante 2021/2022. 

    Por la pandemia, Beatriz Guaza Sandoval escogió esperar un año en vez de tomar la oportunidad de servir en Colombia. Ella esta agradecida por el tiempo extra que tuvo con su familia, especialmente durante las vacaciones, antes de irse por un año. 

    Beatriz expresa: “Dios me estaba preparando, el tiempo de Dios fue perfecto”. 

    Beatriz Guaza Sandoval

    WhatsApp una Línea de Vida  

    Elda Antonio García manifiesta, “antes de venir aquí, le pregunté a Dios como podía continuar la relación con mi iglesia. La respuesta de Dios fue simple: mantener el interés en ellos y estar conectada con todos a través de la oración”. Desde Honduras, ella está conectada con su congregación local en México a través de mensajes por WhatsApp. 

    Beatriz Guaza Sandoval se propuso a ella misma un desafío: “Cada día, escribo un mensaje en WhatsApp a diferentes miembros de la iglesia”, su número cambió, así que los destinarios algunas veces se confundieron, “otros dijeron, “Oh, yo sabía que eras tú, porque uno que otro amigo tiene un número de teléfono de otro país”. Ella les pregunta sobre cómo están, y si tienen una petición de oración. Finalmente dijo: “He disfrutado este ejercicio. Pues una mujer me dijo, ‘Betty, me hiciste el día’”. 

    Tiara Asrilita, una YAMENer de Indonesia está sirviendo en Kenia y se conecta con la iglesia El Reino de Gloria JKI Emmanuel, ubicada en Indonesia, esto a través de un grupo de WhatsApp. Así, ella recibe un devocional de su pastora cada día e intercambia saludos con los miembros de su iglesia. 

    Estas tres mujeres han visto a sus seres queridos conmovidos por la muerte durante esta pandemia. Además, se preocupan porque algo les pase a los miembros de sus familias antes de que ellas regresen a casa. Tiara Asrilita expresa “tengo un poco de miedo, pero Jesús me protege, estoy muy agradecida”. 

    Elda Antonio Garcia

    Como hermanos y hermanas  

    Tiara Asrilita trabaja en una escuela primaria católica y vive con monjas. Ella menciona que, “tal vez pueda aprender sobre la esencia de cómo alaban a Dios”. 

    Ella, se sorprendió de ver que los celulares están prohibidos en la iglesia, y que el estilo de culto es más enérgico que de lo que ella está acostumbrada. Tiara reflexiona que, “cuando queremos estar más cerca de Dios, tenemos que orar a Dios más y más”. 

    Beatriz Guaza Sandoval, estaba encantada de descubrir que la iglesia en Honduras celebra el Domingo de Paz, muy similar a su iglesia en Colombia, ella expresa: “tenemos la misma raíz, somos como hermanos y hermanas”. 

    Elda Antonio García expresa que “siendo el mismo creador de todos, Dios nos une con la palabra para convertirnos en un solo cuerpo. En una comunidad, van a existir diferentes perspectivas, pero cuando alguien es parte de algo, los cuidamos y los valoramos”. Ella también explica: “cada día tenemos la oportunidad de servir, de amar”. Ella escoge “ser humilde y decirle a Dios, ‘aquí estoy’”. 


    La Red de Intercambio anabautista– menonita para Jóvenes (¡YAMEN!) es un programa conjunto entre el Congreso Mundial Menonita y el Comité Central Menonita. Enfatiza la expansión del compañerismo entre las iglesias de la tradición anabautista y el desarrollo de los jóvenes líderes alrededor del mundo. Los participantes pasan un año en una asignación intercultural que empieza en agosto y termina el siguiente julio.  

    —Un comunicado conjunto del Congreso Mundial Menonita y del Comité Central Menonita. Escrito por Karla Braun, un escritor del Congreso Mundial Menonita que vive en Winnipeg.

     

    Participantes ¡YAMEN! 2021 – 2022 

    Nombre

    País de Origen

    País de asignación

    Iglesia a la que pertenece* 

    *Indica que la iglesia es miembro del CMM 

    Abigail Arevalo Tabora Honduras Bolivia Iglesia Evangélica Menonita* 
    Ananda Murmu India Indonesia United Missionary Church Balarampur 
    Anupama Mandi India Kenya United Missionary Church Balarampur 
    Beatriz Guaza Sandoval Colombia Honduras Iglesia Cristiana Filipos (Asociación de Iglesias Hermanos Menonitas de Colombia)* 
    Cecilia António Mozambique Mexico Union Baptist Church of Mozambique 
    Charity Dralega Uganda Palestine St Joseph’s Church of Uganda
    Disha Masih India Cambodia Nazareth Mennonite Church
    Elda Antonio Garcia Mexico Honduras

    Centro Internacional Monte de Sión (Iglesia Cristiana de Paz en México) * 

    Finna Kristanto Indonesia India GKMI Kudus* 
    Jacksha Jackson Malawi Cambodia Malovu MB Church in Malawi* 
    Jenny Keang Cambodia India New Life Fellowship 
    Jinah Yu Korea Cambodia Youngahm Church
    Josue Damaio Mozambique India Union Baptist Church of Mozambique 
    Juyeong Lee Korea Palestine Jubilee 
    Loyce Twongirwe Uganda Indonesia Victory City Church Ntinda 
    Mario Hernandez Honduras Bolivia Iglesia Evangelica Menonita Central* 
    Mudimka Kassam Nigeria Colombia Church of Christ in Nations
    Natacha Kyendrebeogo Burkina Faso Indonesia Eglise Apostolique 
    Neema Atieno Kenya Cambodia Obwolo Menonite Church* 
    Tiara Asrilita Indonesia Kenya Kingdom of Glory JKI Immanuel* 
  • Cómo YAMEN puso a esta doctora en el camino que siempre había deseado

    La Dra. Ela Castro siempre supo que quería pasar su vida sirviendo a las personas necesitadas. Según todas las apariencias externas, esto es lo que ella estaba haciendo. Había estudiado durante años para obtener su título de medicina. Trabajaba en una clínica de salud. Ella estaba ayudando a la gente – pero faltaba algo. Sintió que su corazón la llamaba a servir, no solo a trabajar por un salario fijo. 

    Pero no fue hasta que dio un paso de fe que realmente sintió que había encontrado su propósito.

    A través de una conexión en su iglesia local, la Iglesia Menonita Central en San Pedro Sula, Honduras, Ela Castro se enteró del programa y decidió probar un período de servicio de un año con YAMEN (Red de Intercambio Anabautista-Menonita para Jóvenes). YAMEN ofrece a adultos/as jóvenes de fuera de Canadá y de los EE.UU., la oportunidad de dejar lo que saben durante el periodo un año para servir, crecer y aprender en una ubicación internacional. YAMEN es un programa conjunto entre el Comité Central Menonita (CCM) y el Congreso Mundial Menonita (CMM).

    La educación y la experiencia de Ela Castro la convirtieron en una candidata perfecta para un puesto que brinda atención médica a personas migrantes que reciben el apoyo de una organización socia del CCM en la Ciudad de Guatemala, Guatemala. Y ella dice que la experiencia fue la confirmación de que se estaba moviendo en la dirección del llamado de Dios en su vida.

    “YAMEN es un gran lugar para que la gente confirme su don y su llamado, y para mí, fue una prueba de que puedo hacer algo diferente a lo que otros médicos/as están llamados a hacer”, dice Ela Castro, de 30 años.

    La Casa del Migrante brinda refugio, alimento y atención médica a miles de personas migrantes que pasan por Guatemala, así como a personas guatemaltecas deportadas. Brindar atención a las personas desplazadas es un desafío y es increíblemente gratificante, dice Ela Castro. Pero, hay una historia sobre una niña que ella la lleva en lo profundo de su corazón.

    “Había una niña de nueve años que era migrante y estaba vomitando – no se encontraba bien. En el refugio no teníamos todos los medicamentos que necesitábamos para tratarla bien”, dijo ella.

    Ela Castro quería llevar a la niña a un hospital, pero la madre y el padre de la niña le suplicaron que no lo hiciera porque otros médicos les habían tratado muy mal en el pasado. Después de unas horas bajo el cuidado de Ela Castro, la niña se recuperó.

    “Estas personas realmente me agradecieron más de lo que esperaba y necesitaba porque no era yo, era Dios obrando. Ese mismo día hubo una celebración en la Casa del Migrante y la niña estuvo conmigo hasta que estuvo lista para irse a la cama. Le dije que la mantendría en mis oraciones toda mi vida y a lo largo de su vida; he seguido orando por ella, incluso después de que me fui de ese lugar”.

    Ela Castro recuerda su tiempo con YAMEN como un momento crucial en su vida, y uno que la preparó para uno de los años más desafiantes que jamás haya enfrentado.

    Cuando terminó su periodo en YAMEN, en junio del 2020, ella regresó a casa y encontró a su madre y padre enfermos con COVID-19. Su padre falleció a causa de la enfermedad pocas semanas después de su regreso.

    Mientras cuidaba a su madre en la casa y antes de decidir cuál era su próximo paso, Ela Castro, su novio y su hermana también contrajeron COVID-19. Todos se recuperaron, pero fue solo meses después que los huracanes Iota y Eta azotaron Centroamérica. Ela Castro y su madre se unieron a un grupo dirigido por una iglesia menonita local para ofrecer atención médica y asistencia a quienes sufrían el impacto de las tormentas.

    Su tiempo en YAMEN brindando atención médica en entornos desafiantes la preparó perfectamente para un momento como este.

    Además, ella dijo que su tiempo en YAMEN también jugó un papel fundamental en su formación en la fe y en la planificación de lo siguiente en su vida.

     “Fue mi Getsemaní”, dice Ela Castro. “Fue una oportunidad para mí de experimentar mi fe por mí misma sin el apoyo de mi mamá, de mi papá y de mi familia más cercana. Yo no sabía que después de regresar de Guatemala no iba a tener a mi papá conmigo”.

    distributing supplies
    En diciembre del 2020, la Dra. Ela Castro y su madre, Domicila Castro, se preparan para distribuir medicamentos a las personas que resultaron heridas o enfermas después de los Huracanes Iota y Eta. La Dra. Castro y su madre fueron parte de un grupo que a través de la Iglesia Vida en Abundancia, una Iglesia Menonita en San Pedro Sula, Honduras, distribuía medicamentos proporcionados por el CCM y administraba atención médica a las personas afectadas por los huracanes. Foto cortesía de Adalina Castro

    Castro se casó recientemente y está brindando atención médica a nivel local a través de visitas domiciliarias o llamadas telefónicas mientras determina el siguiente paso en su camino para ayudar a las personas que más lo necesitan. 

    —Un comunicado conjunto del Congreso Mundial Menonita y del Comité Central Menonita. Escrito por Jason Dueck, un escritor del Comité Central Menonita que vive en Winnipeg. 

     


     

    La Red de Intercambio anabautista– menonita para Jóvenes (YAMEN) es un programa conjunto entre el Congreso Mundial Menonita y el Comité Central Menonita. Enfatiza la expansión del compañerismo entre las iglesias de la tradición anabautistay el desarrollo de los jóvenes líderes alrededor del mundo. Los participantes pasan un año en una asignación intercultural que empieza en agosto y termina el siguiente julio.
  • “EL amor de Indonesia”: para los YAMENers Enosh Rupamajhi, Jeu Song and Olicky Muchindu la calidez de la relación, tanto de sus anfitriones como entre ellos, es la marca distintiva de su año.

    YAMEN ofrece a los jóvenes adultos de todo el mundo la oportunidad de dejar lo que les es familiar para servir, crecer y aprender en un trabajo de servicio internacional durante un año. YAMEN es un programa conjunto entre el Comité Central Menonita (CCM) y el Congreso Mundial Menonita (CMM). En Indonesia, YAMEN es un programa conjunto con Indomenno, una asociación de los tres sínodos Menonitas de Indonesia y del Congreso Mundial Menonita.

    intercambio] para las personas, la iglesia, las familias anfitrionas, la comunidad anfitriona y el lugar de trabajo son enormes”.

    En Indonesia, Jeu Song (YAMENer de Laos) junto con el pastor visitó a feligreses y trabajó en el equipo de multimedia en la iglesia JKI Kasih Allah (Iglesia Cristiana de Indonesia) en Semarang.

    Olicky Muchindu (Zambia) sirvió en la clase de jardín de infantes en ‘GITJ’ (Gereja Injili di Tana Jawa) Tompomulyi Juwana. Él frecuentemente practicaba, con las personas del pueblo, el indonesio, idioma nuevo que estaba aprendiendo. “Soy una persona muy social”, dice Olicky. 

    Enosh Rupamajhi (India) fue profesor asistente de inglés en ‘GITJ’ (por sus siglas en inglés) Ketanggan Pati. Disfrutó aprendiendo sobre el negocio de la apicultura de su padre anfitrión.

    A partir de Marzo del 2020, estas personas participantes de YAMEN, que sirven en las iglesias Menonitas en Indonesia, no pudieron seguir con sus asignaciones de trabajo de servicio debido al cierre por emergencia por el COVID-19 y tampoco pudieron regresar a sus hogares debido a restricciones de viaje. Los hombres jóvenes soportaron el cierre por emergencia juntos en una oficina en Salatiga hasta Julio cuando pudieron regresar a sus casas de a uno.

    YAMEN
    YAMENs de Zambia, Laos e India escribieron juntos una canción de adoración en indonesio mientras estaban experimentando juntos un encierro por emergencia.

    ‘Los muchachos’ se convirtió en una familia.

    A veces, ellos “solo necesitaban respirar”, dice Olicky Muchindu. Confinados en la oficina extrañaban a sus anfitriones, estaban tristes por los eventos y por las oportunidades que perdieron. Además estaban preocupados por sus familias.

    Para pasar el tiempo cantaban juntos canciones, escribían historias sobre sus asignaciones de trabajo y expresaban sus sentimientos en relación a los contratiempos del idioma, se enseñaron mutuamente a cocinar su comida tradicional casera y oraban juntos todas las noches. “Ahora ya puedo cocinar pollo al curry”, dice Jeu Song.

    “Regresarlos a casa fue complicado”, dice Anielle Santoso, enlace del Indomenno. “Pero, ‘los muchachos’ se ayudaron unos a otros”. Dos de ellos trabajaron con sus gobiernos para conseguir asientos en vuelos de repatriación.

    “Si trabajamos en unidad [a través de las diferencias]”, dice Jeu Song, “nos conoceremos y podremos ayudarnos mutuamente cuando atravesamos algo difícil” – tanto en entornos ecuménicos como en las relaciones personales.

    “Cuando quedó claro que el COVID-19 era una pandemia mundial, el CCM tuvo que tomar decisiones con respecto a las personas que estaban haciendo sus trabajos de servicio”, dice Andrea Geiser. Las/os directores de área, las personas coordinadoras de programas y las personas participantes discernieron las opciones disponibles a medida que los programas fueron reduciendo sus actividades. Debido a las restricciones de viaje, muchas personas de YAMENs, como ‘los muchachos’, permanecieron en sus países anfitriones durante meses. Tres personas de YAMEN del 2019/2020 continúan sus períodos de servicio (los cuales han sido afectados por la pandemia) hasta el mes de diciembre.

    A medida que el COVID-19 continúa afectando los lineamientos de viaje, de salud y de seguridad, las oportunidades de servicio han sido limitadas a solo dos personas de YAMEN a partir de octubre del 2020.

    Bajo el cierre de emergencia, “los Muchachos” en Salatiga continuaron su experiencia intercultural, utilizando tanto el indonesio como el inglés como idiomas en común. [Haga clic aquí para ver una canción de adoración que escribieron juntos en Indonesio]

    “Todas las mañanas, cantábamos canciones de adoración en Bahasa Indonesio”, dice Enosh Rupamajhi. “Siento que aquí está la presencia del Señor; terima kasih, Tuhan! [‘gracias, Dios’ en indonesio]”.

    —Un comunicado conjunto del Congreso Mundial Menonita y del Comité Central Menonita. Escrito por Karla Braun, una escritora del Congreso Mundial Menonita que vive en Winnipeg.

  • Esta historia fue escrita en febrero de 2020, antes de que la pandemia del COVID-19 se volviera una amenaza mundial. Como hasta el mes de abril de 2020, Minear Mak todavía está sirviendo en su trabajo de YAMEN, manteniéndose en contacto constante con los administradores del CCM y el CMM en tanto  que las directrices sanitarias y gubernamentales continúan cambiando. Algunos participantes de YAMEN han regresado a casa de manera anticipada desde sus lugares de trabajo, pero muchos permanecen en servicio. A medida que se planifican los tiempos de servicio para el próximo año, el CCM y el CMM aplicarán las pautas gubernamentales y de salud según cada caso.


    Una noche, unos meses después de estar viviendo en la ciudad de Cali, Colombia, la familia anfitriona de Minear Mak preparó espagueti para la cena. Y con total incredulidad observó que se lo iban a comer con un tenedor.

    Minear Mak, nacida y criada en Camboya, no podía imaginar usar otra cosa que no fueran palillos chinos para comer una comida compuesta principalmente de fideos. Ella decidió que era esencial tener una lección sobre el uso de los palillos chinos. Lo que siguió, fue una tarde llena de risas nerviosas, de fideos caídos y, en algún punto, dominio de los palillos mientras Minear Mak compartía sobre su cultura y  su vida con su familia colombiana.

    Este es precisamente el tipo de experiencia intercultural que Minear Mak tenía en mente cuando una de sus amigas que asiste a la Iglesia Menonita de Phnom Penh le sugirió que considerara inscribirse en un programa de un año llamado Red de Intercambio de Jóvenes Anabautistas Menonitas (YAMEN!).

    YAMEN ofrece a los jóvenes adultos de todo el mundo la oportunidad de dejar lo que les es familiar durante un año para servir, crecer y aprender en un trabajo de servicio internacional. YAMEN es un programa conjunto entre el Comité Central Menonita (CCM) y el Congreso Mundial Menonita (CMM).

    Minear Mak sirve en el Colegio Américas Unidas en Cali, una escuela fundada por misioneros de los Hermanos Menonitas en 1966. Ella expresa que trabajar como asistente, ayudando a preparar las lecciones y trabajando con los estudiantes, ha sido una experiencia satisfactoria y gratificante.

    “Me encanta dar de mi tiempo a un estudiante que no está motivado para aprender y tenderle la mano a los niños que por lo general son silenciosos y demorados para completar sus ejercicios”, afirma ella. “Me encanta chocar las manos con los niños y verlos sentirse realizados”.

    “También he dirigido juegos y actividades para que los niños mayores mejoren su expresión oral y su comprensión. Es divertido para mí y también valioso, dado que todavía soy principiante en español y eso nos ayuda a construir relaciones”.

    Palillos versus Tenedores es apenas una de las diferencias culturales entre Camboya y Colombia. Estar aquí con su familia anfitriona y asistir a una iglesia de los Hermanos Menonitas, la Iglesia Filadelfia, señala Minear Mak, le ha ayudado a aprender más sobre en qué quiere que su identidad este basada: es decir, en su fe.

    “No se trata de ser asiática o latina, sino de ser una mujer que adorna la belleza de Cristo, que no va a cumplir con el mundo sino a ser sal y luz. Esto generará una transformación mutua: cambios en mí y cambios en aquellos con quienes me encuentro”, explica.

    Y dicha transformación ya ha comenzado, afirma Minear Mak.

    “Es un privilegio entender el llamado de Dios para mí a través de las personas con las que estoy trabajando, viviendo y pasando el tiempo. No importa si son estudiantes de secundaria, una mujer soltera, una madre trabajadora, un misionero, una maestra, un ama de casa, un peatón o un pasajero en un autobús. He aprendido mucho a ser más paciente y a regocijarme en el día que hizo el Señor. Me estoy transformando en la mujer que Dios me ha llamado a ser”.

    —Un comunicado conjunto del Congreso Mundial Menonita y del Comité Central Menonita. Escrito por Jason Dueck, un escritor del Comité Central Menonita que vive en Winnipeg.

  • “Este año me ha enseñado a ser más curioso, mas aventurero y espero cuando llego a mi país pueda ser un mejor siervo a Cristo y a la Iglesia, y ser más atrevido al momento de asumir responsabilidades”, afirma Gerhard Peters, un participante de YAMEN 2018–2019.

    El joven, quien pertenece a una colonia menonita en el estado de Chihuahua, en el norte de México, sirvió en el Centro Meno, un centro de recursos en Santa Cruz, Bolivia. El centro ofrece programas de salud, agricultura y literatura en alemán, para los aproximadamente 100.000 menonitas quienes hablan el dialecto alemán en Bolivia. Esta población innovadora pero tradicional vive en unas 90 colonias en la Bolivia rural.

    “Me siento satisfecho cada vez que puedo ayudar a una persona encontrar un libro que le interesa o apoyarle con alguna duda o pregunta”.

    Gerhard Peters trabaja en la biblioteca del centro ayudando a las personas a encontrar libros, el periódico Die Mennonitische Post, o simplemente hablando con los visitantes.

    En su trabajo habla hasta cuatro idiomas: el dialecto alemán/Plautdietsch con los menonitas de la colonia, inglés con los miembros internacionales del equipo del CCM en el Centro Meno, alemán – mayormente para leer libros o periódicos en la biblioteca – y español con la familia anfitriona y la iglesia.

    Todo es un poco diferente de lo que solía hacer – incluso la forma en la que se hablan los idiomas – pero Gerhard Peters aprende rápidamente.

    “Adoramos al mismo Dios y la Iglesia me hizo sentir en casa”, señala.

    “Estoy muy contento de que ellos me hayan incluído en su grupo de alabanza, a pesar de que la mayoría de las alabanzas eran nuevas para mí”, dice Gerhard Peters, quien canta con el grupo de música en la Iglesia Evangélica Menonita Boliviana Sinaí. “Tienen paciencia conmigo al momento de aprenderlas”.

     Gerhard Peters

    “Los jóvenes de la iglesia y la gente en general me hicieron sentirme en casa”, comenta enumerando campeonatos de fútbol, campamentos los días feriados nacionales y muchas veces tiempos de adoración y juegos en los que participan juntos con los jóvenes.

    Un momento inolvidable fue el culto de Pascuas ALBA, celebrado este año en Santa Cruz. A partir de la medianoche se comenzó con alabanza, oraciones, drama y predicación durante seis horas con una asistencia de 40.000 personas de 600 iglesias. “Era sorprendente ver la gran multitud de Iglesias que se juntan y la unión entre ellas, para festejar un acontecimiento tan importante en el calendario cristiano”.

    Gerhard Peters valora las relaciones que desarrolló con los obreros del CCM de Bolivia y con otros jóvenes en programas de intercambio. “Una y uno trabaja para un mundo mejor y con la colaboración de cada uno de ellos, mi año de servicio se fue muy rápido. Voy a regresar con muchas experiencias buenas, momentos inolvidables y gozos”.

    “He aprendido mucho durante este año y estoy muy agradecido con todas las personas que fueron parte de mi año voluntario”, señala Gerhard Peters. “No todo fue fácil y como yo esperaba, pero en esas, como en todas las situaciones Dios estaba y está a mi lado y puedo confiar plenamente en él. ¡A Dios sea todo el honor y gloria!»

     

    YAMEN es un programa conjunto entre el Comité Central Menonita (CCM) y el Congreso Mundial Menonita (CMM)

     

    Un comunicado conjunto del Congreso Mundial Menonita y del Comité Central Menonita.