• Asia: India

    La Escuela de Discipulado del Pequeño Rebaño (Little Flock Discipleship School) constituye un “anillo” de hermandades en Uttar Medabari, Distrito de Alipurduar, Bengala Occidental, India. En 1985, Little Flock se estableció como una organización de la iglesia evangélica para llevar a cabo la Gran Comisión en la parte norte de Bengala Occidental. Sin embargo, a medida que el ministerio se extendía, se hizo evidente la necesidad de formar, preparar y enviar discípulos a las regiones donde no se había conseguido llegar. En abril de 2010, la Escuela de Discipulado del Pequeño Rebaño comenzó con un primer grupo de doce discípulos, en una casa alquilada en un pueblo llamado Bamanpara. Hacia 2024, se estaría completando el grupo N°14, sumando 24 discípulos más a los 201 que ya se han capacitado. 

    Little Flock forma parte de la Iglesia Misionera Unida de la India (Bharatiya Jukta Christa Prachar Mandali, BJCPM) y funciona en colaboración con la Iglesia Misionera de Nappanee. Es miembro de la Fraternidad Mundial Misionera. 

    Little Flock está situada al pie de las montañas del Himalaya, rodeada de bellos paisajes –bosques y ríos, montañas y jardines de té – que se extienden por siete estados de la India y limitan con tres países vecinos: Bután, Nepal y Bangladesh. 

    Hemos establecido los siguientes cuatro objetivos:  

    • #1 Transformar a los discípulos para que su carácter se asemeje al de Cristo. 
    • #2 Preparar a los discípulos mediante las Escrituras. 
    • #3 Influir en la vida de la gente a través de discípulos eficaces. 
    • #4 Multiplicar discípulos. 

    Nuestras alas ministeriales incluyen un centro de formación de discípulos; talleres de capacitación de discípulos; centros de desarrollo infantil (escuelas con matrícula gratuita para niños y niñas que sufren marginación social, económica y política, que incluyen las comidas); centros de capacitación en informática básica; centros de oración y asesoramiento; campañas de donación de sangre; clínicas oftalmológicas de campaña; festivales infantiles.  

    Tras estudiar en la escuela de formación de Little Flock, los estudiantes tienen una visión más amplia para aprender y servir. Posteriormente, han asistido a institutos de formación sanitaria o teológica. Otras organizaciones y denominaciones envían a sus colaboradores comunitarios a formarse para el campo misionero. 

    He aquí algunos casos prácticos: 

    Transformación social y espiritual  

    Transformado de la adicción a las drogas a través del poder del Espíritu Santo mientras se capacitaba en Little Flock en 2018-2019, Saikhoram Reang regresó a su aldea Gaurangapara, Tripura. Estaba decidido a trabajar con ahínco entre los niños y niñas más pobres de los pobres, privados de alimentos básicos, escuela, educación y cuidado parental. 

    Little Flock le ayudó a crear un centro de desarrollo infantil. Los niños y niñas aprenden canciones, representaciones teatrales y obras artísticas, tanto bíblicas como seculares. La escuela ha conseguido que quienes abandonan los estudios vuelvan a estudiar, ahora en el nivel secundario. 

    Desde 2020, Saikhoram Reang y su equipo han sido una gran bendición a fin de educar, alimentar e iluminar espiritualmente a 71 niños y niñas.  

    De hombre tímido a misionero valiente 

    Cuando se unió a Little Flock en 2014, Bibek Narjinary era extremadamente tímido e introvertido. Pero su vida se transformó radicalmente. 

    Al ver su motivación para la labor misionera, Little Flock le envió a estudiar a un instituto de teología. Tras completar su maestría, dedicó su vida a fundar una escuela para los niños y niñas más desfavorecidos de la aldea selvática de Nornoso, en Karbi Anglong, Assam. 

    Este lugar carece de carretera, electricidad, escuela, mercado o iglesia para cuatrocientos niños y niñas y sus familias. La comunidad es ajena al evangelio. “Estoy dispuesto a morir por el Evangelio aquí”, afirma Bibek Narjinary. 

    Espíritu intocable de fe y gracia 

    Las tribus dimasa de las Colinas del Norte de Cachar, en Assam, se oponen con vehemencia al evangelio. Los cristianos (que conforman un microgrupo) son considerados “intocables”. 

    Pero Gobilal Ponglo, que recibió el discipulado en Little Flock en 2010, regresó a su aldea y se ha mantenido firme en su fe a pesar de la persecución persistente de sus vecinos. Ha desempeñado un papel decisivo en la creación de algunas iglesias que se reúnen en casas y ha puesto en marcha un centro de desarrollo infantil en la aldea. 

    No es un lugar fácil para practicar la fe cristiana, pero Dios ha sido tan bueno y bondadoso brindándoles protección. 

    Un capacitador para la transformación 

    Kripa Joy Reang recibió el discipulado en Little Flock en 2011, y sirve como misionero ferviente en las Colinas del Norte de Cachar. Su don es establecer nuevos puestos misioneros en los rincones más remotos de la región. 

    En una de sus iniciativas misioneras conoció a Samson Reang en Dasta, al sur de Tripura, quien dirigía una pequeña guardería para niñas y niños refugiados en condiciones de extrema pobreza. Kripa Joy Reang le encomendó una tarea discipular mayor. Como resultado, Samson Reang ha fundado la Escuela de Inglés Victoria, que cuenta con un albergue y una capilla. 

    Esta escuela constituye un factor de transformación social, educativa, económica y espiritual, donde estudian doscientos estudiantes desde preescolar hasta la escuela primaria (1° a 5° grado). 

    Más allá de las fronteras 

    Amrit Kujur, un hombre adivasi, que recibió el discipulado en 2010, ha sido fundamental para ayudar al misionero de Little Flock en el este de Nepal. Amrit Kujur ha promovido encuentros fraternales en los jardines de té de Tokla. 

    Cultivar la fe en el bosque  

    Otro evangelista adivasi, Chotelal Oraon y su esposa Filmita Oraon, siguen trabajando para establecer el Reino de Dios entre las aldeas selváticas del norte de Bengala. Desde que conocieron a Cristo y recibieron el discipulado en 2010, han establecido dos iglesias. 

    En la aldea de Lothabari, donde iniciaron una casa de hermandad, ahora la iglesia tiene un pequeño edificio para servir a la congregación. 

    India ha sido testigo del renacimiento de la religión mayoritaria en la última década. Hemos enfrentado muchos desafíos y padecido persecución en nuestra labor misionera. Por lo tanto, ha habido un cambio de paradigma en las estrategias misioneras. Es crucial compartir el evangelio de manera individual y formar a miembros laicos para llevar a cabo la misión. Es necesario formar a los creyentes como discípulos para que desarrollen un carácter que se asemeje al de Cristo. Adoptamos un enfoque apostólico mediante la formación de líderes nativos para compartir el evangelio en los lugares más remotos. Creemos en que hay que ser agentes de transformación social, económica y espiritual para cumplir con los propósitos eternos. 

    Y oramos continuamente.  

    A través del trabajo de Little Flock, las iglesias están reviviendo para formar a los creyentes como discípulos y difundir el evangelio de Jesucristo en las zonas donde no se ha conseguido llegar. Y la generación de jóvenes cristianos se está poniendo al día con la visión. 

    Damos gracias a Dios por las oportunidades de difundir las buenas nuevas de Jesucristo en estas regiones y países. 

    —Rev. Asit Basumata es director de la Escuela de Discipulado del Pequeño Rebaño de la India. Tiene una maestría en Divinidad, ha sido profesor del Colegio Bíblico Pax Christiana en Chennai y coordinador de un proyecto sobre el VIH/SIDA. Hizo una presentación sobre las Escuelas de Discipulado del Pequeño Rebaño junto con el Sr. Gyan Mochary, ejecutivo de Little Flock y presidente de Alfabetización Internacional India, en un seminario web de GASN, el 10 de septiembre de 2024.  

  • James Krabill con alumnos de STAKWW (Sekolah Tinggi Agama Kristen Wiyata) en Pati, Indonesia.

    Sobre la Comisión de Misiones

    La Comisión de Misiones ofrece recursos a las iglesias miembros del CMM y un foro para el diálogo sobre el testimonio y el servicio mundiales. La comisión reúne a la Red de Servicio Anabautista Mundial (GASN, por sus siglas en inglés) y a la Fraternidad Mundial Misionera (GMF, por sus siglas en inglés), y propicia el diálogo y la orientación en torno a cuestiones apremiantes y a las oportunidades respecto al testimonio y servicio a nivel mundial.

    Para las organizaciones misioneras y las iglesias, la Comisión de Misiones espera fomentar asociaciones mundiales, continentales, regionales y locales de acción comunitaria, centrándose en lugares donde las personas aún no han tenido la oportunidad de conocer a Jesús.

    Para las organizaciones de servicio, la Comisión de Misiones busca propiciar tanto el diálogo como la colaboración entre organizaciones en respuesta a las necesidades apremiantes del pueblo de Dios y nuestras comunidades.

    La reunión de junio de 2023 en Harrisonburg, Virginia, EE. UU., fue fundamental para promover y consolidar el sentido y espíritu de trabajo en equipo. Pudimos reunirnos unos sesenta miembros de GASN y GMF.

    Además, en los últimos años, las reuniones en línea han sido útiles para la labor de la Comisión de Misiones, especialmente en coordinación con nuestras dos redes actuales. Estos seminarios web han brindado a los miembros la oportunidad de aprender juntos, compartir conocimientos y experiencias, hacer preguntas y orar juntos.

    Durante 2024, la Comisión de Misiones realizó los siguientes seminarios web:

    • Febrero: Compartiendo las mejores prácticas de un proyecto de desarrollo infanto-juvenil (Good Dear Child y Youth Development)
      • Ponentes: Dejene Gurmessa (Etiopía), Abdi Dubela (Etiopía)
      • Organizado por GASN
    • Junio: La esperanza del testimonio cristiano en un mundo polarizado
      • Ponente: J. Nelson Kraybill (EE. UU.)
      • Organizado por GMF
    • Septiembre: El impacto de hacer discípulos en la vida de los individuos, la sociedad y la iglesia a través de la Escuela de Discipulado Pequeño Rebaño (Little Flock)
      • Ponentes: Asit Basumata (India), Gyan Mochary (India)
      • Organizado por GASN
    • Octubre: “La sucesión en el servicio: preparar la próxima ola de líderes misioneros”
      • Ponentes: Ebenezer Mondez (Filipinas), Tigist Tesfaye (Etiopía), C. Daniel Soto (Argentina), Galen Burkholder (EE. UU.)
      • Organizado por GMF

    Actualmente, la Comisión de Misiones está revisando Anabautismo y misión. Esta bibliografía en línea enumera los escritos anabautistas sobre la misión producidos entre 1859 y 2011. Está previsto que las revisiones y actualizaciones realizadas hasta el presente se den a conocer en la reunión de mayo de 2025.

    Se prepara un recorrido de Augsburgo llamado “Sínodo de los Mártires”, con miras a la reunión de 2025 en Alemania. Ello responde a los comentarios que ha recibido la Comisión de Misiones sobre la posibilidad de tener una excursión como opción durante las reuniones presenciales.

    Continúan las conversaciones con la incipiente Red Anabautista Mundial de Salud (GAHN, por sus siglas en inglés).

    • James R. Krabill (EE. UU.), presidente
    • Rafael Zaracho (Paraguay), secretario
    • Nelson Okanya (EE. UU.), presidente del Comité de Coordinación de la GMF
    • Barbara Hege-Galle (Alemania), presidenta del Comité de Coordinación de la GASN
    • Eladio Mondez (Filipinas)
    • Hyacinth Stevens (EE. UU.)
    • Simon Okoth (Uganda)
    • Felo Gracia (RD Congo)

    Barbara Hege-Galle, James R. Krabill, Nelson Okanya, Simon Okoth, Hyacinth Stevens.

    James Krabill with students at STAKWW
(Sekolah Tinggi Agama Kristen Wiyata) in Pati,
Indonesia.
  • “Si no sabes a dónde vas, cualquier camino te llevará allí.” Este dicho resume una de las ideas del clásico cuento infantil de Lewis Carroll, Alicia en el País de las Maravillas. Tener un camino y definir tu destino es fundamental si quieres llegar allí. 

    Hay una versión bíblica de ese dicho en Proverbios 11:14: “Sin dirección, la nación fracasa” (NVI). Guía, dirección, camino, destino: todas estas palabras están implícitas en otra palabra que suele ser mal entendida e históricamente problemática, pero que tiene mucho contenido teológico: misión

    En el libro, El pueblo de Dios en misión: una perspectiva anabautista, defino misión como todo lo que la iglesia es y hace, dando testimonio de Jesucristo en su ministerio de reconciliación. Permítanme ampliar un poco más esta definición: 

    Todo lo que la iglesia es y hace 

    • La iglesia es un anticipo del Reino de Dios. 
    • La iglesia no tiene un mensaje. Ella es el mensaje. 
    • La iglesia como mensaje implica su misma presencia. Toda misión que no sea comunitaria e interdependiente es débil. 
    • La presencia de la iglesia anuncia el evangelio de Jesucristo por medio de palabras y acciones, promoviendo así la reconciliación
    • La acción de la iglesia en su labor testimonial incluye todo lo que hace: culto, atención pastoral, enseñanza, evangelización, servicio, construcción de la paz y ministerios de salud, entre otras cosas. Lo que la iglesia hace o deja de hacer, y cómo lo hace, forma parte de su mensaje. 

    Dando testimonio de Jesucristo

    • A través de sus palabras y acciones, el mensaje de la comunidad se transmite como testimonio, afirmando su experiencia y conocimiento testimonial. Esto implica un enfoque que no sea imperialista (como si fueran los dueños y guardianes de la verdad absoluta) y que no se transmite desde posiciones de poder. Por el contrario, se trata de compartir nuestra experiencia de fe “desde abajo”, con firme humildad. 
    • El mensaje trata de Jesucristo, por lo que se debe comunicar desde una posición de vulnerabilidad y servicio, tal como lo hizo Jesús. Esto requiere una entrega sacrificada y un estilo de vida cruciforme que practique estrategias ministeriales coherentes con la vida y obra de Cristo. 
    • Teniendo en cuenta la encarnación divina y la identificación de Cristo con las personas discriminadas, dar testimonio de Jesús requiere contextualizar el mensaje con seriedad e identificarse con las personas excluidas, ignoradas o victimizadas por la sociedad. 

    En su ministerio de reconciliación  

    • El ministerio de la reconciliación ha sido confiado a la iglesia. Esto implica que la nueva vida en la comunidad, gracias al Espíritu, hace posible experimentar la reconciliación con Dios y entre los seres humanos. 
    • El ministerio de la reconciliación procura no sólo la salvación del alma en un futuro lejano, sino también el restablecimiento de una relación íntegra con el Espíritu de Dios y una vida de relaciones justas que nos permitan gozar de la paz que el mismo Espíritu hace posible en la nueva creación

    Desde una perspectiva anabautista, cómo se llega al destino –el camino– es esencial. Por eso son tan importantes nuestra comprensión y práctica de la misión. En el Congreso Mundial Menonita (CMM), deseamos organizarnos (estructura) y organizar nuestra labor (camino) de manera que se muestre lo que entendemos por misión

    La Comisión de Misiones del CMM reúne a una red de organizaciones de todo el mundo para trabajar interdependientemente en forma multicultural. Al pertenecer a las redes de Misión (GMF, por sus siglas en inglés) y Servicio (GASN, por sus siglas en inglés) de la Comisión de Misiones del CMM, las organizaciones afirman su identidad como entidades eclesiales, como expresiones misionales de la iglesia. A través de su labor, dan testimonio de Cristo en varios ámbitos del ministerio especializado, como la fundación de iglesias y el desarrollo social. De eso trata este número de Correo. ¡Unámonos a nuestras organizaciones y redes del CMM para seguir a Jesús, vivir la unidad y construir la paz! 

    César García, secretario general del CMM, oriundo de Colombia, reside en Kitchener, Ontario, Canadá.  

    Lea el capítulo de César García, “El cumplimiento de la misión” y otros nueve capítulos sobre las diez declaraciones misionales de la Comisión de Misiones en, El pueblo de Dios en misión: una perspectiva anabautista, editado por Stanley W. Green y Rafael Zaracho, © 2018.  

  • La iglesia como cuerpo de Cristo ocupa un lugar central en la actividad de reconciliación de Dios en el mundo. Quisiéramos encarnar esta idea en nuestra estructura mundial.

    El Congreso Mundial Menonita (CMM) es una comunidad orgánica y no una institución burocrática. Como iglesia mundial, estamos comprometidos a servir a la gente, y no a crear una infraestructura para sostener nuestra institución.

    Aunque quisiéramos tener un organismo fuerte que cuente con planes, políticas y principios organizativos saludables, todo ello existe para servir a las personas y fomentar los vínculos.

    Nos referimos al CMM como un corazón con cuatro cámaras, y las Comisiones representan a cada una de ellas: Fe y Vida (teología), Paz, Diáconos y Misiones.

    La Comisión de Misión tiene el mandato de fortalecer la conciencia respecto a la misión y al servicio en las iglesias nacionales.

    “Generamos conversaciones que demuestran cómo la misión y el servicio van de la mano en la teología anabautista”, explica James Krabill, presidente de la Comisión de Misiones. “Alentamos la colaboración entre diferentes organizaciones, pero no somos un organismo administrativo que se ocupa de la misión de manera programática.”

    “Lo que hacemos es facilitar conversaciones. Trabajamos en red con organizaciones que realizan actividades misioneras y procuramos brindarles recursos que las ayuden a hacer mejor su labor. Unimos a las personas”, afirma.

    La Comisión de Misiones también supervisa las Redes que sirven de punto de reunión para entidades y organizaciones que sirven a la iglesia como expresiones de la iglesia.

    “Es fácil para estas organizaciones crear una vida propia y no estar en diálogo con las otras partes”, señala James Krabill. “Cuando nos reunimos, fortalecemos nuestra comprensión de que la misión y el servicio forman parte de ser fieles a las prioridades del reino.”

     Tanto el servicio como la misión están estrechamente vinculados a la iglesia como el encuentro de seguidores de Cristo en el mundo. Si se pierde dicho vínculo, algo está faltando.

    Los siguientes son los objetivos generales de la Comisión de Misiones y de las Redes.

    1. Unir fuerzas en misión: norte, sur, este, oeste.
    2. Orar unos por otros, animarnos y colaborar juntos según la guía de Dios.
    3. Aprender unos de otros.
    4. Compartir recursos en la misión: oración, personal, enseñanza y finanzas.

    Antecedentes

    La Fraternidad Mundial Misionera (GMF, por sus siglas en inglés) y la Red de Servicio Anabautista Mundial (GASN, por sus siglas en inglés) son redes establecidas.

    Desde 2015 también han surgido otras redes:

    • Redes Anabautistas Mundiales de Educación: Primaria y Secundaria [GAPSEN] y Educación Superior [GAHEN]
    • Red Mundial Anabautista de Paz [GAPN]
    • Red Anabautista Mundial de Salud [GAHN]

    LA GMF se inició en 2003, en torno a la Asamblea en Bulawayo, Zimbabue. Realiza reuniones presenciales cada tres años junto con el Concilio General. Entre medio de dichas reuniones, se realizan encuentros enlínea. 

    Desde las consultas sobre diaconía y servicio en 2006, en Pasadena, California, EE. UU., el diálogo y la consulta permanentes llevaron en 2012 al establecimiento formal de la GASN, enSuiza. 

    La GMF promueve la consulta y la cooperación, impulsando la misión intercultural y la construcción de iglesias, explica Nelson Okanya, presidente del Comité de Coordinación de la GMF.

    Es una oportunidad para que los miembros aprendan unos de otros, expresa Nelson Okanya. Las organizaciones pueden crear ámbitos estratégicos para contribuir a lo que cada una está haciendo en todo el mundo respecto a la misión, al preguntarse:

    • ¿Qué está pasando en esa parte del mundo?
    • ¿Qué está pasando en esta parte del mundo?
    • ¿Qué podemos aprender unos de otros?

    Barbara Hege-Galle, presidenta del Comité de Coordinación de la GASN, afirma que la GASN surgió porque había grupos cuyo enfoque respecto al servicio los vinculaba en ámbitos centrados en la misión.

    “Resulta difícil explicar el valor que tiene que pasemos tiempo juntos sin resultados tangibles planificados”, afirma Barbara Hege-Galle. “Lo que se obtiene de la Red es que se enriquezca el conocimiento mutuo –quién trabaja dónde– y saber que no somos los únicos que realizamos este trabajo.”

    Alentar y edificar

    “Las Redes sirven para: alentar y reconocer a las personas en el ministerio y servicio que brindan, y también afirmarlas en la experiencia personal que comparten entre sí”, dice Barbara Hege-Galle.

    Quedó grabado en mi memoria un comentario hecho en una reunión presencial junto al Concilio General en 2018, en Kenia. Los miembros del grupo hablaban de sus experiencias con las microfinanzas. Alguien del Sur global se mantuvo en silencio durante la discusión, pero después se acercó a Barbara Hege-Galle. Él suponía que otros eran más sabios y dijo que él solo estaba allí para aprender, pero se dio cuenta de que también tenía una experiencia relevante para compartir.

    La GASN está creciendo en su capacidad de crear estos espacios de intercambio.

    Los seminarios web recientes se han estructurado con una presentación destacada y un tiempo para compartir. Los participantes conocen acerca de una organización –sus mejores prácticas, sus áreas de desafíos– y tienen la oportunidad de hacer preguntas.

    En grupos más pequeños, los participantes pueden conversar más a fondo sobre sus propias experiencias y conocimientos relevantes, y formular preguntas. Por último, todos tienen la oportunidad de orar unos por otros y alentarse mutuamente.

    Un cambio mundial

    “He estado proclamando el hecho de que el centro del cristianismo se ha desplazado del Norte global a África, Asia y América Latina”, señala Nelson Okanya.

    Pero Nelson Okanya observa que ese cambio no es tan evidente cuando se trata de misiología, ya que la mayoría de las voces todavía provienen del Norte global.

    “¿Cómo creamos un intercambio fecundo en nuestros espacios de modo que podamos escuchar el gran número de voces que realmente acogen la iglesia?”, pregunta Nelson Okanya.

    Este cambio es evidente en la familia anabautista mundial: alrededor de dos tercios de los creyentes bautizados viven fuera de Europa y América del Norte, los polos históricos del anabautismo: el 37% en África, el 20% en Asia y el Pacífico, el 10% en América Latina y el Caribe, sólo el 3% en Europa y el 30% en América del Norte.

    La Comisión de Misiones dio un paso en 2018, a fin de abordar las voces no representadas, por medio del libro El pueblo de Dios en misión: una perspectiva anabautista, que cuenta con colaboradores de todo elmundo. 

    Barbara Hege-Galle lamenta que “nuestros hermanos y hermanas del Sur todavía miren hacia el Norte”. Existe una tendencia a darle prioridad a quienes han recibido educación en instituciones formales. “Sin embargo, ellos no son los más importantes.”

    “Todos somos parte de esto; no están solos”, es un mensaje fundamental para los participantes de GASN, expresa Barbara Hege-Galle.

    Las Redes –donde todos se reúnen en igualdad de condiciones– constituyen un espacio para escuchar voces de otros lugares. Cada una de dichas voces se estructura en el marco de un comité de coordinación integrado por un representante de cada región.

    “Pero todavía queda un largo camino por recorrer”, declara James Krabill.

    Un cambio en las comunicaciones

    Con miembros provenientes de culturas de todo el mundo, existen diferentes maneras de compartir conocimientos y experiencias. Más que informes o métodos didácticos, para muchos las historias son la manera de compartir.

    Las historias nos llevan desde la aridez de los números e informes (que están bien) a que las personas participen en instancias de cambio, y que no solo sean estadísticas, explica James Krabill.

    “Cuando cuentas una historia, hay más que hechos; hay vida en el relato. No solo se da testimonio de lo que sucede, sino también del impacto que tiene en ti y en el mundo que te rodea”, dice Barbara Hege-Galle. “Escuchar a los demás requiere paciencia y respeto.”

    “Si valoramos las voces mundiales, entonces es necesario que todos podamos participar”, afirma Nelson Okanya.

    “También significa que tenemos que posibilitar que nos escuchemos mutuamente. Esto se aplica a la traducción y a las palabras que utilizamos, y también a asegurar simplemente de que todos puedan escuchar”, expresa Nelson Okanya. “Que sea accesible.”

    Significa tener como prioridad que se garantice que todos puedan estar presentes. “No se trata de caridad”, dice Nelson Okanya, pero sí de ser honestos respecto a las desigualdades financieras mundiales.

    “Cuando nos reunimos y escuchamos historias inspiradoras de aquellas partes del mundo que no tienen muchos recursos financieros, simplemente nos recuerda que los dones son mucho más que el dinero”, expresa James Krabill.

    “Lo que a menudo nos inspira es el servicio y la actividad fieles. En algunos casos, la fidelidad ha traído consigo persecución o dificultades en la vida: a través de las historias, se nos recuerda que los dones a los que nos referimos son múltiples”, dice James Krabill.

    “Todos aportan algo. Contribuyan lo que tengan”, exhorta Nelson Okanya.

    Crecer juntos

    James Krabill cita Efesios 3: el apóstol Pablo dice que juntos crecemos en el conocimiento de la sabiduría de Dios. James Krabill señala que a menudo los teólogos ponen el foco en definir sabiduría, pero tal vez la palabra más importante seajuntos. 

    “Realmente se requiere que todos aporten sus conocimientos y sabiduría, para que compartiendo dichos conocimientos crezcamos juntos”, declara James Krabill. “Es un recordatorio constante de que no existe una sola persona, un solo profesor, un solo pastor, una sola cultura que comprenda todo acerca de la sabiduría de Cristo.”

    ‘Juntos’ ha sido un elemento clave en los temas del CMM: se incluyó en los temas de la Asamblea de 2022 (Seguir a Jesús juntos, superando las barreras), 2009 (Sigamos juntos el camino de Jesucristo), implícito en el 2003 (Compartiendo dones en el sufrimiento y en la alegría) y fundamental en el nuevo lema de tres partes del CMM que resume la misión: Seguir a Jesús juntos, vivir la unidad, construir la paz.

    Tanto las iglesias como las organizaciones que forman parte de las Redes de la Comisión de Misiones están en proceso de descubrir cómo dar testimonio al mundo, cómo construir la paz (a veces en contradicción con la misión) y cómo funcionar juntos como cuerpo de Cristo.

    Tensiones and divisiones

    Nelson Okanya observa que existen oportunidades en las tensiones, incluso cuando ocurren divisiones.

    “El Congreso Mundial Menonita es de algún modo un lugar seguro donde quienes quisieran mantener una identidad anabautista y ser parte de esa corriente histórica puedan hacerlo”, explica. “Y se encuentran junto a personas con las que antes estaban divididos.

    “Es esperanzador. Crea un espacio para que la gente siga dialogando.”

    Las Redes –con su enfoque en el trabajo en lugar de la teología– podrán ser un ámbito útil para construir relaciones de colaboración sin centrarse en las diferencias.

    “Creo que el Congreso Mundial Menonita crea un ámbito un poco menos amenazante”, expresa James Krabill.

    Las Convicciones Compartidas brindan una base teológica para que los miembros puedan centrarse en aprender unos de otros, hacer cosas juntos y adorar juntos.

    “La gente comparte una comida y juntos celebran la comunión”, comenta Nelson Okanya, haciendo referencia a las ocasiones en las que ha visto a líderes comer juntos en el contexto de las redes, quienes de otro modo no tenderían a trabajar juntos.

    “La fraternidad, el aprendizaje y las sesiones estratégicas son muy valiosas cuando se realizan de manera presencial”, afirma Barbara Hege-Galle. Pero una historia fue lo más importante de estar juntos en reuniones presenciales en Virginia, EE. UU., en 2023 (compensando los desafíos relacionados con el COVID-19 que nos impidieron reunirnos en Indonesia). Una participante de la India dijo que lo que le contó en persona al grupo no podría haber sido compartido en ningún otro foro. Por la seguridad de los implicados, no se podía compartir en un boletín informativo, correo electrónico o incluso en una reunión en línea.

    “Es diferente cuando te encuentras con otra persona y ves su rostro”, expresa Barbara Hege-Galle. “Y vale la pena gastar ese dinero en reuniones cada tres años para tener la oportunidad de conocer la cara que está al otro lado de la pantalla.”


    Las Redes se reunirán junto con las reuniones del Concilio General en 2025, año que se celebra el quincentenario de los primeros bautismosanabautistas. 

    “Los primeros anabautistas de Suiza idearon un plan para evangelizar Europa y, en un año o dos, la mayoría de ellos habían sido asesinados. Esto nos recuerda las implicaciones de la labor que realizamos”, sostiene James Krabill.

    En las reuniones de 2025 se examinarán las normas de funcionamiento revisadas. El nuevo documento se ha simplificado y ofrece mayor claridad respecto a las funciones de las Redes y su liderazgo.

    GASN 

    Organizaciones miembros

    África

    • La Casa Grande – Benin 
    • Centre de Réflexion et d’Appui aux Initiatives de Développement – DR Congo 
    • Meserete Kristos Church Development Commission – Etiopía 
    • Mennonite Association for Peace and Development – Malawi 
    • Passion Center for Children – Malawi 
    • Igreja Irmãos em Cristo em Moçambique – Mozambique 
    • Brethren In Christ Church (Zambia Conference) – Zambia 
    • BIC Compassionate Ministries-Zimbabwe – Zimbabue 

    Asia y Pacífico

    • Brethren In Christ Church, Odisha – India 
    • Emmanuel Ministries (BJCPM) – India 
    • Little Flock Fellowship (BJCPM) – India 
    • Mennonite Brethren Development Organization – India 
    • Mennonite Christian Service Fellowship of India – India 
    • Mennonite Diakonia Service-GKMI Synode – Indonesia 
    • Japan Mennonite Fellowship (JMF) –Japan 
    • Korea Anabaptist Center – Corea del Sur 
    • Nepal BIC Church/Brethren in Community Welfare Society – Nepal 
    • Integrated Mennonite Churches, Inc. – Filipinas 

    Europa

    • Caisse de secours – Francia 
    • Christliche Dienste – Alemania 
    • Mennonitisches Hilfswerk e. V. – Alemania 
    • Doopsgezind WereldWerk – Países Bajos 
    • Services Missionnaires Mennonites/Schweizerische Mennonitische Mission – Suiza 

    América Latina y el Caribe 

    • Iglesia Evangélica Menonita Boliviana – Bolivia 
    • Iglesia Misionera Anabaptista – Bolivia 
    • Associaçao Menonita Beneficente – Brasil 
    • Associação Menonita de Ação Integral – Brasil 
    • Associação Menonita de Assistência Social – Brasil 
    • Asociación Sembrando Semillas de Paz – Colombia 
    • Centro Cristiano para Justicia, Paz y Acción Noviolenta – Colombia 
    • Fundación Agropecuaria Tejiendo Esperanza – Colombia 
    • Fundación de Educación para la Paz y Resolución de Conflictos Edupaz – Colombia 
    • Fundación Menonita Colombiana para el Desarrollo –Colombia 
    • Comité de Justicia y Paz – Costa Rica 
    • Iglesia Evangélica Menonita de El Salvador – El Salvador 
    • Iglesia Evangélica Menonita de Guatemala – Guatemala 
    • Programa Fundameno – Guatemala 
    • Red Regional de Justicia y Paz – RedPaz – Guatemala 
    • Acción Cristiana Educativa Menonita – Honduras
    • Comisión de Acción Social Menonita – Honduras 
    • Proyecto Paz y Justicia – Honduras 
    • Comisión de Emergencia Anabautista de Nicaragua (CAE) – Nicaragua 
    • Comisión de Paz y Justicia de las Iglesias Anabautistas de Nicaragua – Nicaragua 
    • Asociación de Servicios de Cooperación Indigena Menonita – Paraguay 
    • Servicio Voluntario Menonita – Paraguay 

    América del Norte 

    • Mennonite Central Committee Canada – Canadá 
    • Mennonite Central Committee – EE. UU. 
    • Mennonite Disaster Service – EE. UU.
    • Mennonite Health Service Alliance – EE. UU.
    • Mennonite Mission Network – EE. UU. 

    GMF 

    Organizaciones miembros

    África

    • Igreja da Comunidade Menonita em Angola – Angola 
    • Igreja Evangélica dos Irmãos Mennonitas em Angola – Angola 
    • Igreja Evangélica Menonita em Angola – Angola 
    • Église Évangélique Mennonite du Burkina Faso – Burkina Faso 
    • Communauté des Églises des Frères Mennonites au Congo – RD Congo 
    • Communauté Évangélique Mennonite – RD Congo 
    • Communauté Mennonite au Congo – RD Congo
    • Meserete Kristos Church – Etíopia 
    • International Mennonite Mission of East Africa – Kenia 
    • Kenya Mennonite Church – Kenia 
    • Mpingo Wa Abale Mwa Kristu – Malawi 
    • Mennonite Church Nigeria – Nigeria 
    • Grace Community Church in South Africa – Sudáfric 
    • Kanisa la Mennonite Tanzania – Tanzania 
    • Brethren In Christ Church (Zambia Conference) – Zambia 
    • Ibandla Labazalwane kuKristu eZimbabwe (Brethren in Christ Church) – Zimbabue

    Asia y Pacífico

    • Bharatiya Jukta Christa Prachar Mandali (India United Missionary Church) – India 
    • Bhartiya General Conference Mennonite Church – India 
    • Bihar Mennonite Mandli – India 
    • Brethren In Christ Church, Odisha – India 
    • Gilgal Mission Trust – India 
    • Mennonite Christian Service Fellowship of India – India 
    • Mennonite Church in India Dhamtari CG – India 
    • The Governing Council of the Conference of the Mennonite Brethren Church of India – India 
    • PIPKA – GKMI Synode – Indonesia 
    • Nepal BIC Church/Brethren in Community Welfare Society – Nepal 
    • Integrated Mennonite Churches, Inc. – Filipinas

    Europa 

    • Igreja dos Irmãos Menonitas de Portugal – Portugal 
    • Anabautistas, Menonitas y Hermanos en Cristo – España (AMyHCE) – España 

    América Latina y el Caribe 

    • Iglesia Evangélica Menonita Argentina – Argentina 
    • Iglesia Evangélica Menonita de Belice – Belize 
    • Iglesia Evangélica Menonita Boliviana – Bolivia 
    • Iglesia Misionera Anabaptista – Bolivia 
    • Liga de Iglesias Anabautistas de Bolivia – Bolivia 
    • Aliança Evangélica Menonita – Brasil 
    • Associação das Igrejas Menonitas do Brasil – Brasil 
    • Iglesia Cristiana Menonita de Colombia – Colombia 
    • Iglesias Hermanos Menonitas de Colombia – Colombia 
    • Asociación Iglesias Cristianas Menonitas de Costa Rica – Costa Rica 
    • Sociedad Misionera Cubana Hermanos en Cristo – Cuba 
    • Conferencia Evangélica Menonita, Inc. – Dominican Republic 
    • Iglesia Evangélica Menonita de El Salvador – El Salvador 
    • Iglesia Evangélica Menonita de Guatemala – Guatemala 
    • Iglesia Evangélica Menonita Hondureña – Honduras 
    • Organización Cristiana Amor Viviente – Honduras 
    • Jamaica Mennonite Church – Jamaica 
    • Conferencia de Iglesias Evangélicas Anabautistas Menonitas de México – Mexico 
    • Conferencia Menonita de Mexico – Mexico 
    • Asociación Misión Evangélica de los Hermanos en Cristo en Nicaragua – Nicaragua 
    • Asociación Hermanos Menonitas – Paraguay 
    • Convención de los Pastores de las Iglesias Mennonitas del Paraguay / Vereinigung der Mennonitengemeinden von Paraguay – Paraguay 
    • Convención Evangélica de Iglesias Paraguayas Hermanos Menonitas – Paraguay 
    • Convención Evangélica Hermanos Menonitas Enlhet – Paraguay
    • Convención Evangélica Hermanos Menonitas Nivaclé – Paraguay 
    • Convención Evangélica Menonita Paraguaya – Paraguay 
    • Consejo de las Congregaciones de los Hermanos Menonitas del Uruguay – Uruguay 
    • Konferenz der Mennonitengemeinden in Uruguay – Uruguay 
    • Casa de Restauracion y Vida Shalom – Venezuela 

    América del Norte

    • Evangelical Mennonite Conference (EMC) – Canadá 
    • Mennonite Central Committee (MCC) Canada – Canadá 
    • Mennonite Church Canada WITNESS – Canadá 
    • Multiply – Canadá 
    • Africa Inter-Mennonite Mission (AIMM) – EE. UU. 
    • Brethren in Christ World Missions – EE. UU. 
    • Eastern Mennonite Missions (EMM) – EE. UU.
    • Mennonite Central Committee (MCC) – EE. UU. 
    • Mennonite Mission Network (MMN) – EE. UU.
    • Mosaic Mennonite Conference – EE. UU. 
    • Rosedale International – EE. UU.
    • Virginia Mennonite Missions (VMM) – EE. UU.

  • Durante los últimos cien años, el mundo ha cambiado enormemente y, al mismo tiempo, no tanto, dice Henk Stenvers; existe el nacionalismo y la polarización en la iglesia y en la sociedad, e incluso la guerra en Ucrania. 

    Mientras nos preparamos para conmemorar el centenario del CMM y el quincentenario del anabautismo en 2025, es hora de mirar hacia el futuro, dice Henk Stenvers. “Es hora de ver cuál es el significado de nuestro mensaje y de nuestra misión para los próximos años. ¿Siguen siendo esenciales los temas importantes de la Reforma? ¿Se han agregado nuevos temas? ¿Han desaparecido temas? 

    “Estudiar la historia de la tradición de nuestra iglesia nos ayuda a recordar quiénes somos realmente y nos recuerda el verdadero fundamento basado en la Biblia”, dice Tigist Tesfaye. 

    “La renovación no tiene que ver con recuperar el pasado, aun si incluye recordarlo”, dice Tom Yoder Neufeld. “La renovación es abrirnos al soplo vivificante de Dios, el Espíritu Santo (Ezequiel 37)”. 

    “Es la promesa que reside en el llamado al arrepentimiento, a ‘virar’ y encaminarse en una nueva dirección. Es el don del perdón, que abre el futuro a la reconciliación. Es central en el drama del bautismo, de morir con Cristo y luego andar en la novedad de vida, viviendo la resurrección. Reside en la esperanza de un cielo nuevo y una tierra nueva”, dice Tom Yoder Neufeld. 

    “La renovación implica mirar al pasado desde una óptica diferente, y también volver a imaginar el presente y el futuro”, dice Andrés Pacheco Lozano. “Para renovarnos debemos volver a contar nuestras historias. Volver a contar historias puede ser una experiencia transformadora porque nos permite redefinir los relatos que forman nuestra identidad. Esta creatividad liberadora abre la posibilidad de nuevas interpretaciones para vivir plenamente la radicalidad del mensaje evangélico de justicia y paz en el presente y hacia el futuro.” 

    “La renovación nos impulsa desde lo viejo a lo nuevo”, dice Andi Santoso. 

    “El Dios que también es espíritu, llama a las personas en diferentes épocas a lo largo de la historia, siempre para brindar algo nuevo y vincularnos con Dios. La novedad es algo espiritual y natural (por ejemplo, existen las estaciones: la primavera después del invierno)”, dice Andi Santoso. 

    “Es importante estar en un estado constante de renovación”, dice Lisa Carr-Pries. “No es una situación única para todos. Es necesario que prestemos atención. La renovación requiere nuestra escucha; requiere un cambio de visión permanente.” 

    “El vino nuevo no puede entrar en odres viejos, porque reventarán”, dice Sunoko Lin, reflexionando sobre Marcos 2. Cuando Jesús le dice al hombre paralítico que recoja su camilla y se vaya a casa, le dio al hombre más de lo que esperaba: la capacidad de caminar y recoger. “La renovación brinda algo nuevo o mejor. Jesús prometió vino nuevo, odres nuevos; no solo caminar, sino también recoger la camilla.” 

    Radical 

    “La necesidad de renovación persiste, ya sea centrándonos en la identidad (¿Qué significa ser anabautista?), o en la tarea (¿Cuál es nuestra misión en el mundo? ¿Evangelización? ¿Construcción de la paz?)”, dice Tom Yoder Neufeld. 

    “No creo que la renovación se trate tanto de cómo se ha adaptado el anabautismo a diferentes contextos y realidades, sino más bien de ver los matices y la manera en que han ido surgiendo nuevas formas o visiones del anabautismo en diferentes lugares”, dice Andrés Pacheco Lozano. “La manera en que la tradición anabautista llegó a un determinado lugar y la manera en que las personas y las comunidades la encarnaron en esos lugares, han creado composiciones híbridas singulares en muchas partes del mundo.”  

    Él dice que deberíamos hablar no solo de poligénesis sino de polianabautismo para reconocer que existen diferencias y variaciones. “Un espacio como el CMM tiene el potencial de incorporarlas en un diálogo, que es uno de los dones más importantes de nuestra comunión mundial: que se establezca una conversación entre todas las visiones y representaciones del anabautismo”.  

    Un joven pastor de los Países Bajos le dijo a Henk Stenvers: ‘Volveremos a ser realmente menonitas cuando la policía esté tocando a nuestra puerta’. “El mensaje de paz de Cristo era radical”, dice Henk Stenvers. “En el Norte global, ¿estaremos formando parte demasiado de la sociedad al adaptarnos a la autoridad, a los sistemas económicos?” 

    “¿Hay renovación en nuestra relación con los demás en nuestra vida personal?”, pregunta Andi Santoso. Es necesario que desafiemos el estatus quo y que también consideremos el aspecto social de la salvación. “Jesús trajo la reconciliación por él mismo: ¿Estamos marcando la diferencia al trabajar por la paz y la justicia? ¿Hay un cambio en la manera en que nos comportamos? 

    “Hoy día, la renovación debería incomodarnos… especialmente si ejercemos bastante poder”, dice Anicka Fast. “En los comienzos, el movimiento anabautista fue perturbador y molesto. Las personas marginadas de la iglesia cuestionaron lo que decían los líderes eclesiales poderosos. A menudo, la renovación desestabilizará.” 

    Como historiadora, Anicka estudia la historia de la iglesia en África, impulsada por oleadas de avivamiento, liderada por africanos, liderada por mujeres. 

    El avivamiento de África Oriental comenzó en la década de 1930 y se extendió por Ruanda, Burundi, Uganda, Kenia y Tanzania. “Comenzó con la amistad y hermandad entre cristianos africanos y misioneros europeos y norteamericanos. Juntos se arrepentirían de actitudes entre ellos. Desarrollaron amistades sólidas y llegaron a formar grupos muy unidos llamados hermandades de avivamiento.” 

    “El primer obispo menonita de Tanzania, Zedekiah Kisare, recordó que cuando surgió el avivamiento fue como si una mecha hubiera encendido la dinamita: fue una explosión”, dice Anicka Fast. “Todos empezaron a llorar y a clamar. Sus vidas cambiaron. El obispo misionero estadounidense cambió su actitud de superioridad hacia los cristianos africanos. Fue un cambio total de corazón que llevó a una nueva forma de vivir en unidad.” 

    “El avivamiento rompió las barreras entre las denominaciones. La gente quería comulgar”, dice Anicka Fast. Lamentablemente, “a veces ocurre una renovación y nos aferramos a las cosas y lo obstaculizamos”.  

    Riesgos 

    A veces es necesario que dejemos todo atrás para experimentar cosas nuevas y realmente depender de Dios, dice Andi Santoso. Él lo hizo personalmente, dejando atrás su cultura y su ministerio, para estudiar en EE.UU. “Al ver nuevas realidades, cuestiono mi propia fe, mis creencias. Si Dios existe, ¿dónde está el amor de Dios en esta realidad quebrantada? Hay un aspecto comunitario en las iglesias al convertirnos en sanadores quebrantados, constructores de paz quebrantados.” 

    La necesidad de renovación no debería ponernos a la defensiva. “Todavía tenemos desafíos: desafíos interculturales, enormes diferencias en la situación económica. Cómo el Norte global se hizo tan rico: cómo las corrientes económicas conllevan la explotación de los países de África en pos del bienestar del Norte global, lo cual es motivo de arrepentimiento”, dice Henk Stenvers. “Parte de la renovación es reconocer que las cosas tienen que cambiar.” 

    Apoyándose en la obra de la teóloga Dorothee Söllee sobre la espiritualidad, Andrés Pacheco Lozano define la renovación como un proceso (espiritual) que incluye tres dimensiones. Vía positiva: celebrar los dones de Dios y cómo se han expresado en diferentes épocas y contextos. Vía negativa: soltar el ego, confrontar la manera en que nos hemos beneficiado o hemos reforzado los sistemas opresivos (incluyendo la discriminación basada en color de piel, género, capacidad o clase, y otras formas de injusticia y violencia, incluida la emergencia climática causada por el hombre), y procurar el reconocimiento y la sanación de las heridas que se han ocasionado y recomponer las relaciones rotas. Y vía transformativa: ser transformados a fin de transformar las injusticias y violencia en el mundo. 

    “A partir de desarrollar los dones, de confrontar y desprendernos de sistemas y prácticas, y de reconocer las heridas, la invitación debe ser a transformarnos y a incorporar nuevas prácticas, nuevas interpretaciones, nuevas maneras de ver el anabautismo”, dice Andrés Pacheco Lozano. 

    Estrategias  

    “La renovación es individual, pero también es una postura que se puede adoptar como comunión… como la manera en la que tomamos decisiones por consenso, hablando entre nosotros aunque lleve mucho tiempo”, dice Henk Stenvers. “Dialogando unos con otros y en diálogo con el Espíritu, quisiéramos descubrir lo que Dios nos está diciendo. Eso significa apertura mutua (escuchar lo que dice la gente), disposición a tomarse tiempo (no apurarse a tomar decisiones) y escuchar lo que brinda el Espíritu.  

    “Escuchar es lo que inspira a la gente”, dice Henk Stenvers. “¿Qué te dice la Biblia, qué me dice la Biblia y cómo podemos coincidir?” 

    “Si venimos de un lugar donde no ha habido una renovación, puede ser difícil enfocar nuestra mente a fin de escuchar a aquellas personas que sí lo han vivido”, dice Anicka Fast. Las historias quizá suenen extrañas, pero a menudo la obra del Espíritu Santo es atemorizante. Supera las barreras. 

    “La renovación sucede cuando las personas dan un paso, como grupo, y empiezan a arrepentirse todos juntos, y juntos oran y estudian la Biblia en pequeños grupos”, dice Anicka Fast. 

    “Hay algo muy político en la renovación y en el avivamiento. Nunca se limita a algo interno de los individuos. Históricamente, los avivamientos casi siempre comienzan con movimientos de arrepentimiento; remediar las cosas que se han quebrado, a menudo en una relación”, dice Anicka Fast.  

    “La renovación está vinculada a la misión: agrandar la familia de Dios”, dice Anicka Fast. “Reconocer en nuestro propio corazón dónde es que no estamos siguiendo fielmente, y luego cambiar. Lo que surge es tanto una nueva manera de ser iglesia y nuevas perspectivas sobre las relaciones sociales.” 

    Durante la guerra anticolonial de Mau Mau en Kenia, en la década de 1950, los “abalokole” ‚Äì los revividos‚Äì no participaban en la guerra. “Dichas personas decían: ‘No puedo matar a alguien por quien Cristo murió’. Se inspiraron en esta idea muy clara de que Jesús nos convierte en una nueva clase de familia ‚Äìuna que atraviesa los límites de étnicos, raciales y de nacionalidad‚Äì, como razón para no participar en ninguno de los bandos de la guerra”, dice Anicka Fast. 

    “La única manera de transformarse es por medio de la práctica”, dice Lisa Carr-Pries. Estamos tentados a esconder nuestra parte mala porque tememos sufrir la condena y el rechazo de los demás; no nos gusta rendir cuentas porque nos da verg√ºenza no alcanzar los estándares. “La iglesia no se trata de eso si queremos renovar. Admitamos que cometimos un error y que quisiéramos hacerlo mejor.”  

    “Es necesario que nos probemos cosas radicales que se sientan incómodas”, dice Lisa Carr-Pries. “Necesitamos ser una comunidad que sea como un trampolín: tiene algo que dar; atrapa a las personas antes de que se lastimen; es divertido.» 

    Hay matices en las comunidades de práctica. No vamos a lograrlo incluso cuando lo intentemos. Hay lugar para errores y hay lugar para reparaciones, dice Lisa Carr-Pries. Y partimos del supuesto de que no todos nos van a acompañar. 

    “La reparación y el perdón no son necesariamente lo mismo. Florecimiento, reconciliación, reencuentro, pertenencia, son palabras que invitan a la transformación en las comunidades de práctica.”  

    “Si evitamos discutir temas y restringimos las conversaciones, es una de las maneras más contraproducentes de lidiar con estas cosas. En todo caso, los espacios mundiales deberían precisamente ayudarnos en nuestro proceso de renovación: comprender que los hermanos y las hermanas de fe en diferentes contextos tendrán diferentes maneras de contribuir a nuestras propias luchas y a nuestras propias preguntas sobre lo que significa ser iglesia”, dice Andrés Pacheco Lozano. 

    “Vamos a tener que mejorar nuestra capacidad de sostener múltiples verdades al mismo tiempo”, dice Lisa Carr-Pries. “Eso es diferente a ser insulso o ambiguo. 

    Hoy en día, la iglesia enfrenta tiempos críticos de varias maneras, desde divisiones internas hasta emergencias climáticas externas. La crisis revela la necesidad de renovación, y evitar enfrentar los desafíos es, en sí mismo, algo violento. 

    Idealmente, el CMM debería crear espacios, oportunidades y condiciones para que surjan relaciones y también para entablar conversaciones difíciles, y transformarse en el proceso. 

    “La iglesia es como un sistema vivo”, dice Andrés Pacheco Lozano. “Un sistema que no interactúa con su entorno se estanca. Muere a largo plazo. Deberíamos aprender de nuestro legado en la resolución/transformación de conflictos: negar el conflicto no es la solución. Si se aborda adecuadamente, el conflicto puede conducir a la transformación, no solo de las opiniones sino también de las relaciones, en pos del crecimiento.” 

    “No es fácil sentarse en la misma habitación con personas que tienen diferentes experiencias o que interpretan experiencias similares de manera bíblica o teológicamente diferente”, dice Andrés Pacheco Lozano. Pero, como familia, “cuando se llega a la mesa del comedor, también se habla de las cosas difíciles”. Dejando de lado algunas de las dinámicas de poder que entran en juego con una metáfora familiar, la mesa del comedor es un espacio para compartir alegrías y temas difíciles, y un espacio al que se regresa una y otra vez, con la esperanza de abordar los temas de manera diferente. 

    “Nos podemos sentir inspirados, desafiados, transformados y renovados por el testimonio de hermanos y hermanas de otras partes del mundo. Esa es la belleza y también representa un desafío. Tal vez, en todo caso, la diversidad es lo que nos empodera”, dice Andrés Pacheco Lozano. “El CMM es una oportunidad de crecimiento.” 

    “Hay muchas razones para tener esperanza. Como CMM, somos un ejemplo de cómo se pueden superar barreras culturales, nacionales y también teológicas, y seguir siendo una comunión”, dice Henk Stenvers. “Nuestro desafío es tener una actitud abierta. Cambiar, aunque no sepamos qué traerá ese cambio. Cuando Cristo nos pide que seamos uno, la única manera en que podremos ser uno es en la esperanza y la confianza en Dios.” 

    Anne Marie Stoner-Eby, “Building a Church Locally and Globally: The Ministry of Zedekiah Marwa Kisare, First African Bishop of the Tanzanian Mennonite Church,” Journal Biographique Des Chrétiens d’Afrique 7, no. 2 (July 2022): 26. 
    Festo Kivengere y Dorothy Smoker, Revolutionary Love (Moscow, Idaho: Community Christian Ministries, 2018). 
    David W. Shenk, Justice, Reconciliation and Peace in Africa, Revised edition (Nairobi: ‘Uzima Press’, 1997) see also; Festo Kivengere, “Force and Power”, in Justice, Reconciliation and Peace in Africa, by David W. Shenk, Revised edition (Nairobi: Uzima Press, 1997), 169‚Äì72. 


    Les preguntamos a líderes del CMM sobre la Renovación.  

    • Como anabautistas menonitas, ¿de qué manera podríamos procurar la renovación en este momento de la historia?  
      • ¿Qué cambios necesitaríamos hacer? 
      • ¿Qué riesgos debemos estar dispuestos a asumir?  
      • ¿Podemos ser tan radicales como lo fueron los primeros anabautistas en aquel entonces? ¿Querríamos serlo?  
      • La renovación suele ser disruptiva, pero ¿puede ser no violenta?  
    • ¿Qué estrategias o posturas necesitamos actualmente para enfrentar el desafío de ser una familia anabautista mundial unida?  

    ¿Uds. qué opinan? 

    ¬°Participen en la conversación! Aporten sus reflexiones a bajo o envíennos un correo electrónico a (info@mwc-cmm.org).  

    Colaboradores: 

    • Anicka Fast, Comisión de Fe y Vida, secretaria (Canadá/Países Bajos/Burkina Faso)  
    • Andi Santoso, Comisión de Diáconos, presidente (Indonesia/EE. UU.)  
    • Andrés Pacheco Lozano, Comisión de Paz, presidente (Colombia/Países Bajos)  
    • Henk Stenvers, Comité Ejecutivo, presidente (Países Bajos)  
    • Lisa Carr-Pries, Comité Ejecutivo, vicepresidenta (Canadá)  
    • Sunoko Lin, Comité Ejecutivo, tesorero (Indonesia/EE.UU.)  
    • Thomas R Yoder Neufeld, Comisión de Fe y Vida, presidente (Canadá) 
    •  Tigist Tesfaye, Comisión de Diáconos, secretaria (Etiopía)   

  • Timo Doetsch, pastor de jóvenes de Evangelisch Mennonitsche Freikirche, Dresden, Alemania, y miembro del Concilio General por Arbeitsgemeinschaft Mennonitischer Brudergemeinden in Deutschland (AMBD), entrevistó a Henk Stenvers, exsecretario de la Comisión de Diáconos y nuevo presidente del CMM.

    ¿Cómo fue su experiencia al dirigir la Comisión de Diáconos?

    He sido secretario de la Comisión de Diáconos durante diez años. Fue inspirador y siempre disfruté el trabajo. Aunque a veces era mucho, es maravilloso poder visitar tantas iglesias, a veces muy pequeñas, a veces en zonas bastante rurales.

    No solo se lleva a cabo la labor de la Comisión de Diáconos, no solo se transmiten saludos, digamos del Congreso Mundial Menonita, también se procura transmitir a las personas que puedan sentirse parte de la familia.

    Pero además, para mí fue personalmente enriquecedor. Cambió mi fe en el buen sentido. Supongo que me he vuelto más fiel.

    ¿Cómo comenzó la Hora de oración en línea?

    En el primer período del confinamiento en 2020, la Comisión de Diáconos se reunió con Comunicaciones del CMM. Mucha gente se vio afectada y pensamos que sería bueno organizar una oración en línea solo para orar sobre cómo sobrellevar la situación. La primera vez, se conectaron inmediatamente sesenta o setenta personas. La respuesta fue tan positiva que dijimos que lo haríamos de nuevo en septiembre. Aumentó a noventa el número de participantes, así que lo hicimos nuevamente en noviembre. Estuvo todo a cargo de Arli Klassen (coordinadora de representantes regionales), Karla Braun (del equipo de comunicaciones) y yo (de parte de la Comisión de Diáconos).

    Posteriormente, el CMM decidió convertirlo en un evento internacional oficial. Fue maravilloso organizarlo con todo el equipo técnico de la Asamblea, con Liesa (Unger) y todos los demás. Entonces, se convirtió en un evento fijo cada dos meses.

    Después de la Asamblea, el equipo técnico ya no estará allí pero ya hemos decidido que continuaremos.

    ¿Podría describir algunos de los proyectos de la Comisión de Diáconos?

    Lo primero que me viene a la mente es, por supuesto, el grupo de trabajo de COVID-19.

    La Comisión de Diáconos, junto con el secretario general, es responsable del Fondo de Ayuda de la Iglesia Mundial, a fin de que las iglesias miembros del Sur global soliciten dinero para proyectos. En 2020, en colaboración con el Comité Central Menonita, decidimos convertirlo en un grupo de trabajo de COVID-19, lo cual fue realmente exitoso.

    Apoyamos alrededor de 54 proyectos relacionados con COVID en muchos países. Desembolsamos más de USD500.000, aunque nunca le dimos a un proyecto más de USD10.000.

    Y la respuesta de las iglesias, de las personas, de los fondos, fue realmente alentadora.

    Entonces, al final, pudimos apoyar todos los proyectos que cumplieron con los criterios.

    Fue una gran colaboración, ya que el grupo de trabajo convocó a todas las diferentes organizaciones menonitas de ayuda a reunirse por Zoom, para informar lo que se estaba haciendo en relación al COVID-19, a fin de que también pudieran coordinar algunos de sus proyectos.

    Creo que fue maravilloso cómo el CMM llegó a ser la organización que conectara todas aquellas organizaciones que llevaban a cabo todos los proyectos.

    ¿Considera que hay un vínculo con las otras Comisiones?

    Hay un vínculo fuerte, especialmente con la Comisión de Paz. A lo largo de los años, hemos realizado varios proyectos juntos. Dos veces hicimos visitas [de solidaridad] juntos. Hemos redactado cartas conjuntamente cuando una iglesia nacional tenía problemas, especialmente relacionados con guerras o conflictos.

    Todos los meses nos reunimos con los secretarios de las Comisiones. Las discusiones son abiertas y hay muy buena cooperación.

    Está retirándose de la Comisión de Diáconos. ¿Cuáles cree que son los desafíos futuros y los temas clave para los diáconos?

    El bastón del pastor fue obsequiado a J. Nelson Kraybill en Pensilvania por Calvin Greiner, un predicador carismático que recorrió la ciudad anfitriona de la Asamblea 16, orando. “Después de varios viajes, Calvin Greiner se enteró de que los menonitas iban a realizar una Asamblea allí, y que un nativo de Pensilvania asumiría como presidente. ¡Entonces tenía sentido por qué Dios lo enviaba a Harrisburg tan a menudo!”, comentó J. Nelson Kraybill. En la foto: Hens Roesita Sara Dewi (intérprete: inglés-indonesio), Miekje Hoffscholte-Spoelder, Henk Stenvers, J. Nelson Kraybill. Foto: Nelson Okanya

    Por supuesto, el desafío del cuidado de la creación.

    Además, se ve que en cada vez más países hay violencia, división o polarización. En los próximos años, habrá más trabajo para la Comisión de Diáconos, especialmente con visitas de delegaciones con el fin de dar aliento; y también, para que las iglesias miembros sepan simplemente que son parte de la iglesia mundial.

    Por ejemplo, visitamos a los wounaan, un pueblo indígena que vive en la selva entre Panamá y Colombia. Muchos de ellos son Hermanos Menonitas. Tienen problemas con la tala ilegal en sus tierras. Nos pidieron que fuéramos, pero dijeron, muy seriamente: “No les pedimos que resuelvan nuestros problemas, porque no pueden. Les pedimos que oren por nosotros y le digan al mundo lo que está pasando”. De eso se trata exactamente.

    ¿Puede compartir uno de sus pasajes bíblicos preferidos?

    Esa es siempre una pregunta difícil porque depende de la situación. 1 Corintios 12 –sobre el cuerpo de Cristo– en este momento, para mí, es uno de los más importantes.

    También el Sermón del Monte, porque son pasajes claves para procurar ser pacificadores, trabajar por la paz, la reconciliación y para prestar atención a quienes tienen menos oportunidades.

    Y Filipenses 4,7: Existe una paz que no podemos entender y no necesitamos entender, pero que cuida nuestros corazones y pensamientos.

    ¿Puede recomendar un libro, una canción o una película?

    Jonathan Sachs, ex rabino principal de United Hebrew Congregations of the Commonwealth, ha escrito libros maravillosos sobre los libros del Torá, los primeros cinco libros de la Biblia. Fue realmente revelador leer acerca de la mirada que tiene la tradición judía sobre todas esas historias, que a veces nos parecen confusas.

    Será el nuevo presidente del CMM. ¿Qué pasa por su mente al respecto?

    Siento una gran responsabilidad. Sin embargo, después de cuatro años como presidente electo, no sé si estoy listo, pero comencemos. En el CMM, trabajamos en equipo: los miembros directivos, el Comité Ejecutivo, el personal, todos trabajamos juntos.

    Me siento honrado de estar en dicho grupo de presidentes.

    Usted proviene de los Países Bajos y, entre las iglesias del CMM, la iglesia europea es diminuta. ¿Cuál es su opinión al respecto?

    En el CMM es habitual no darle importancia al lugar de dónde uno proviene. Las personas no te eligen por el país de procedencia; te eligen porque te conocen.

    Creo que las personas me eligieron porque me conocen. He participado a nivel mundial desde 2003. Siendo miembro del Concilio General, llegué a ser secretario de la Comisión de Diáconos en 2012. A la vez he sido representante de Europa de 2014 a 2020, así que he estado en muchos lugares y he conocido a muchas personas de la iglesia mundial.

    El CMM es una plataforma en la que deberíamos poder hablar de cualquier cosa. Si no es por medio del diálogo oficial, entonces de persona a persona, con respeto, sin juzgar, sin dividir. Esto es importante, creo, si nuestro deseo de ser una iglesia de paz es real. Por lo tanto, no deberíamos resolver los problemas dividiéndonos. Aceptar que las personas provienen de diferentes contextos, comenzar a leer la Biblia juntos y tratar de explicar lo que uno lee y lo que ellos leen; luego, tal vez, se pueda llegar a una mejor comprensión.

    ¿Qué será importante para usted durante su presidencia?

    Pienso que una de las cosas que observamos más son los problemas relacionados con el liderazgo de las iglesias. Y creo que el CMM puede desempeñar un papel al tratar de brindar recursos a las personas para el liderazgo de la iglesia. Quisiéramos fomentar líderes que no estén pegados a sus sillas, sino que estén listos para ceder a otra persona sin entrar en conflicto. Estas cosas serán importantes.

    Ha utilizado la imagen de la catedral de la Sagrada Familia para la iglesia. ¿Podrías detallar más al respecto?

    Me gusta la idea de una catedral como la casa de Dios.

    Las personas que comenzaron a construir una catedral nunca la vieron terminada. Así que hay que tener mucha confianza para empezar a construir. Se cuenta que el arquitecto Antoni Gaudí realmente no quería terminarla; quería seguir con la construcción todo el tiempo.

    Creo que es un paralelo maravilloso. La casa de Dios nunca se termina. Es sólida, pero hay que seguir construyendo.

    Pero el otro aspecto es que cuando paseas por la Sagrada Familia, primero ves una parte que fue diseñada por Gaudí. Es desenfrenada, con todo tipo de imágenes interesantes. Das la vuelta y luego ves la parte que fue diseñada después de su muerte. Totalmente diferente. Y hay más partes diseñadas por otros arquitectos.

    Esta es una construcción muy diversa; y aun así, es una sola. Llega hasta Dios y nunca se termina.


    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en Octubre de 2022.
  • El Congreso Mundial Menonita inició el primer diálogo formal con la Alianza Bautista Mundial en 1989. Desde entonces, el CMM ha emprendido conversaciones con la Federación Luterana Mundial, Adventistas del Séptimo Día, católicos, y más recientemente, el diálogo trilateral de cinco años con luteranos y católicos. Al reconocer cuán valiosos eran dichos diálogos, la Comisión de Fe y Vida elaboró este documento a fin de que contribuya a que las iglesias nacionales y las congregaciones locales tengan una mejor comprensión del fundamento teológico de la hospitalidad ecuménica, y para señalar por qué pensamos que tales conversaciones son compatibles con los valores anabautistas. El documento fue aprobado como recurso didáctico por el Concilio General en Limuru, Kenia, en abril de 2018.


    Cuando hablamos de la iglesia mundial de Cristo en el contexto del Congreso Mundial Menonita, la primera carta del apóstol Pablo a la iglesia de Corinto brinda un punto de referencia valioso. En el capítulo 13, que se centra en el tema del amor, Pablo reconoce que todo el conocimiento humano –incluso el conocimiento cristiano, teológico y denominacional– es limitado. Cuando hacemos teología, conocemos solo “en parte” (1 Corintios 13,9), viendo la verdad como un “reflejo en un espejo” (1 Corintios 13,12). Nuestro conocimiento, al igual que nuestra capacidad de entender, siempre está influenciado por nuestra perspectiva. En la eterna presencia de Dios, las cosas serán diferentes (1 Corintios 13,12). Pero, por ahora, es todo lo que tenemos. En nuestro peregrinaje como seres humanos –limitado por el tiempo, el espacio y nuestros cinco sentidos–nuestro conocimiento es siempre parcial, y nuestra comprensión de la Verdad está determinada por nuestro contexto y perspectivas personales.

    Esta es la razón por la cual deberíamos ser considerados, pacientes, tener empatía, y sobre todo, ser bondadosos unos con otros. “Donde hay conocimiento”, escribe Pablo, “este desaparecerá … Ahora vemos de manera indirecta, como en un espejo, y borrosamente … Mi conocimiento es ahora imperfecto, pero un día conoceré a Dios como él me ha conocido siempre a mí. Tres cosas hay que son permanentes: la fe, la esperanza y el amor; pero la más importante de las tres es el amor.” (1 Corintios 13,8–13). Entonces siempre que cristianos de diferentes tradiciones teológicas nos encontremos y dialoguemos, deberíamos hacerlo con el espíritu de las tres grandes virtudes cristianas que son permanentes.

    Pablo también señala que como cristianos hablamos diferentes idiomas, tanto literalmente como en el sentido de nuestras diversas identidades teológicas, acontecimientos históricos y realidades contextuales. “Sin duda”, escribe Pablo, “hay muchos idiomas en el mundo, y ninguno carece de 2significado. Pero si no conozco el significado de las palabras, seré extranjero para el que habla, y él será extranjero para mí”… (1 Corintios 14,10–11).

    Estas son limitaciones genuinas. Pero reconocerlo también puede volverse una experiencia liberadora: soy libre de reafirmar mi identidad y mi punto de vista, ya que “es la única que tengo”. Pero también soy libre de reconocer la posibilidad de que otros tengan su propia perspectiva, su propio punto de vista, sus propias limitaciones contextuales e históricas. Y es también liberador saber que todo esto puede pasar con el espíritu y el poder de “la fe, la esperanza, y el amor”.

    1. Necesitamos identidad confesional y denominacional

    Uno podría lamentar la división de la iglesia cristiana en tantas denominaciones y tradiciones. Pero después de dos mil años de cristiandad, esta realidad no es necesariamente mala en sí, siempre y cuando recordemos la oración del Señor por la unidad cristiana en Juan 17. De hecho, las identidades denominacionales podrían resultar útiles o incluso necesarias.

    1.1 Ninguna iglesia o denominación es capaz de captar toda la riqueza de Dios; la diversidad es esencial para construir unidad.

    Para que el cuerpo funcione bien, el ojo debe ser ojo; el oído debe ser oído; la mano debe ser mano (1 Corintios 12,15–20). Si se eliminan estas diferencias, el cuerpo no puede sobrevivir.

    1.2 A lo largo de la historia, las denominaciones han ayudado a aplicar el evangelio a situaciones específicas.

    Por ejemplo, en un tiempo en que la iglesia era adinerada y se veía envuelta en políticas mundanas, los franciscanos querían vivir las palabras de Jesús en el Sermón del Monte de modo radical.En un tiempo en que algunos cristianos pagaban por el perdón de los pecados, Lutero redescubrió el evangelio de la gracia gratuita. Los anabautistas se atrevieron a hacer hincapié en la práctica bíblica del bautismo voluntario y la no violencia, rompiendo con el estatus quo respaldado por las iglesias estatales católicas y protestantes, incluso a costa de una dura persecución y del exilio. Los metodistas surgieron en un momento en que se necesitaba una renovación; y los pentecostales surgieron en un contexto de discriminación racial y rigidez institucional.

    1.3 Las denominaciones aportan correctivos: en sus comienzos, cada denominación surgió como un correctivo a los problemas éticos o espirituales de la iglesia.

    Por tal motivo, las denominaciones deben mantenerse flexibles. Lo que era verdadero y necesario en un momento, podría convertirse en algo incorrecto e inútil en un contexto histórico o cultural diferente. Esto le ocurrió al pueblo de Israel con la serpiente de hierro, que una vez fuera símbolo de salvación, y luego se convirtió en un objeto de idolatría. Por eso, las denominaciones deben ser receptivas a la renovación –para corregir lo que está mal y abordar posibles carencias bíblicas–si quieren mantenerse fieles al espíritu de sus padres y madres fundadores.

    1.4 Cada denominación tiene dones y virtudes específicos que deben ser compartidos para beneficio de todos.

    El “banquete” cristiano interdenominacional es un don verdadero y maravilloso para la iglesia mundial dado que podemos aprender mucho unos de otros: por ejemplo, la erudición de los jesuitas, o el estilo de vida sencillo de los franciscanos; el misticismo centrado en Cristo de Meister Eckhart, Juan de la Cruz y Gerhard Tersteegen; el celo por las misiones, la educación cristiana y la espiritualidad de los pietistas; el biblicismo, la no violencia y las convicciones de los creyentes de la iglesia de los anabautistas; los principios de sola fide, sola gratia y sola scriptura de los luteranos; la soberanía y gloria de Dios en la tradición calvinista; el “método” cristiano de los metodistas; la evangelización personal de los bautistas; la comunidad de discernimiento de los cuáqueros; la vida simple de los Amish; la dimensión trascendental del poder divino de los pentecostales; el reino “al revés” de las “comunidades de base” latinoamericanas, etc.

    Por lo tanto, no es la uniformidad sino la diversidad la que contribuye a la edificación del cuerpo único de Cristo (Efesios 4,1–16).

    2. Necesitamos un ecumenismo centrado en Cristo

    Las iglesias y denominaciones no deberían permanecer solas o aisladas unas de otras. Necesitan hospitalidad y diálogo intereclesiales.

    2.1 Las iglesias deberían celebrar el cuerpo de Cristo.

    Efesios 4,4–6 nos recuerda que hay un solo Espíritu, una sola esperanza, un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo y un Padre divino. Cuando Cristo regrese, gente de “todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas” se unirán como una comunidad de alabanza para darle la bienvenida (Apocalipsis 7,9). Otros pasajes de las Escrituras afirman que hay una sola “esposa del Cordero” (Apocalipsis 19,7); un solo “pueblo de Dios” (1 Pedro 2,9–10); una sola “familia de fe” (Gálatas 6,10); un solo “cuerpo de Cristo” (Romanos 12,5); un solo “reino celestial” (Mateo 16,19). Más allá de la historia de las denominaciones, la iglesia es una unidad existencial unida mediante su redención en el trino Dios.

    2.2 Esto significa que como hijos e hijas de Dios, somos todos “hermanos y hermanas”.

    Según Efesios 3,14–15, nuestro parentesco común con Dios nos convierte en familia y parientes. El dicho, “puedes elegir a tus amigos, pero no puedes elegir a tu familia”, es válido para las relaciones intereclesiales: quien pertenezca a Dios es mi hermano o mi hermana. Desde un punto de vista eterno, no hay “primos hermanos”, ni “primos segundos”, ni “parientes lejanos” en la “familia de Dios”.

    2.3 Las distintas iglesias y tradiciones podrían complementarse.

    En Romanos 12,4-5 y 1 Corintios 12,12–20 se hace hincapié en que los miembros de un cuerpo son diferentes, pero que su diversidad le permite al cuerpo funcionar como debería. Desde luego, no todos los miembros son iguales en cuanto a su carácter y funcionamiento: una sola cabeza coordina una labor divina. Pero si el cuerpo va a funcionar bien, las diferencias entre los miembros son esenciales. Nadie puede desechar a otro miembro del cuerpo de Cristo como si pudiera prescindir de él. Nadie tiene todos los dones necesarios. El cuerpo es más que oídos, boca u ojos. Esto es cierto tanto para la comunidad local como para el peregrinaje común de diferentes tradiciones cristianas.

    2.4 Las iglesias están llamadas a ayudarse y a edificarse unas a otras.

    Los miembros débiles necesitan a los fuertes; y hay momentos en que la debilidad o la vulnerabilidad de un miembro del cuerpo revela el carácter de Cristo. Como escribe Pablo, “los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios; y los miembros del cuerpo que nos parecen menos dignos, a estos vestimos más dignamente” (1 Corintios 12,22–23).

    Conclusiones

    En la familia de Dios (ecúmene) es necesario que estemos preparados para vivir en la “diversidad reconciliada”: que seamos valientes para reafirmar nuestra herencia, legado y contribución denominacionales y, a la vez, humildes para reconocer nuestro conocimiento limitado.

    Sea cual fuere la verdad que Dios les haya confiado a las diferentes denominaciones y su historia, necesita ser escuchada, preservada y expresada. Las minorías no deberían ser dominadas por la mayoría.

    Pero incluso cuando reconocemos que la diversidad es saludable, también es necesaria la humildad. No todo de nuestras historias denominacionales particulares es bueno, bíblico o agradable a Dios. Se podría haber evitado muchas rupturas. Es necesario que muchos recuerdos se sanen. Muchas condenas requieren arrepentimiento y reconciliación. Los pecados y errores del pasado deben ser confesados y perdonados. Después de todo, la iglesia ha recibido el ministerio de la reconciliación (2 Corintios 5,18–19). Si nuestro testimonio va a ser creíble para el mundo entero, la tarea de reconciliación debe comenzar en la “familia de Dios” (Efesios 2,19).

    Este compromiso con el ministerio de la reconciliación, tomará indudablemente muchas formas. En algunas instancias, podría implicar la unidad formal y plena en todos los aspectos de la vida y la práctica eclesial; con otros grupos, podría ser simplemente una unidad funcional, en que acordemos colaborar en un número limitado de iniciativas. Pero en todas las instancias, nuestra orientación eclesial será con miras a la reconciliación, más que a una identidad que esté anclada principalmente en nuestras diferencias.

    Alfred Neufeld Friesen, de Asunción, Paraguay, presidente de la Comisión de Fe y Vida del CMM, y anciano de la Iglesia de los Hermanos Menonitas. Además, es decano de la Universidad Evangélica del Paraguay (al momento de la redacción).


    “Ecumenismo” es la tendencia o movimiento que busca la restauración de la unidad de los cristianos, es decir la unidad de las distintas confesiones religiosas cristianas “históricas”, separadas desde los grandes cismas. Del griego antiguo Œø·º∞Œ∫ŒøœÖŒºŒ≠ŒΩŒ∑, (oikoumenƒì, “tierra habitada”).

    1 Corinthians 13,12: “reflejo en un espejo” – literalmente “como un enigma” (del griego ainigmati).



    23 de julio de 1955–24 de junio de 2020

    El Congreso Mundial Menonita (CMM) perdió a Alfred Neufeld Friesen, un prolífico autor, teólogo, historiador y maestro que moldeó la teología anabautista a nivel mundial. Neufeld falleció el 24 de junio de 2020 en Muenster, Alemania, después de un tratamiento por cáncer de hígado.

  • El 19 de enero de 2020, con motivo del Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial, menonitas de la Republica Dominicana descendieron al río a orar. La Iglesia Evangélica Menonita de Santo Domingo celebró a la familia anabautista local y mundial con bautismos y recursos para el culto del Congreso Mundial Menonita. Veintidós personas expresaron su devoción por seguir a Jesús y su compromiso con la familia eclesial local e internacional.

    A lo largo y ancho de la República Dominicana, miembros de 75 congregaciones menonitas recordaron los bautismos de George Blaurock, Conrad Grebel y Felix Manz en 1525, junto con los suyos.

    A partir de la década de 1940, el anabautismo fue introducido en el Caribe por misioneros menonitas estadounidenses. Hoy en día hay iglesias menonitas nacionales en Cuba, República Dominicana, Jamaica y Puerto Rico, que pertenecen a la membresía del CMM. La iglesia de Trinidad y Tobago es miembro asociado, y en otras islas hay grupos de congregaciones que se identifican con los anabautistas.

    A continuación presentamos un panorama general de las iglesias miembros del CMM del Caribe.

    Cuba

    Fundación y extensión

    A principios de la década de 1950, llegaron misioneros anabautistas de EE.UU. a Cuba: los Hermanos en Cristo a Cuatro Caminos, cerca de La Habana, y los menonitas (Conferencia de Franconia) cerca de Cárdenas.

    Los Hermanos en Cristo evangelizaron en los pueblos, e iniciaron una escuela bíblica y clases de escuela dominical, que se inscribieron oficialmente en 1954. Los misioneros menonitas diseñaron una estrategia de autoapoyo económico, administración propia y autopropagación del evangelio. No solicitaron la inscripción oficial.

    En 1959 tras el triunfo de la Revolución, continuaron funcionando las 55 iglesias inscritas y muchas iglesias no inscritas. Sin embargo, solo se aceptó a un grupo selecto de nuevos inscritos desde fines de la década de 1990. Después de 1959, los misioneros norteamericanos se fueron del país junto con muchos líderes de la iglesia cubana. Pese a los desafíos, surgieron otros líderes cubanos como Juana M. García, para continuar sirviendo a la Iglesia de los Hermanos en Cristo de Cuba.

    En 1992, la Constitución cubana pasó de ser un Estado ateo a un Estado secular (laico). Este cambio produjo un rápido crecimiento de las iglesias, especialmente de la rama evangélica. Diversos grupos llegaron a Cuba como resultado de este cambio.

    Hoy en día, la iglesia de los Hermanos en Cristo es la única iglesia anabautista inscrita oficialmente en Cuba. La mayoría de sus cien iglesias se reúnen en casas. Además de las congregaciones establecidas, funcionan más de setecientos pequeños grupos. Tienen un centro de capacitación de líderes en Palmira, Cuba. El Comité Central Menonita y la Iglesia de los Hermanos en Cristo de Canadá están ayudando a brindar capacitación en liderazgo para pastores y líderes.

    Otro grupo menonita, en las cercanías

    de Holguín y Santiago, se vincula con la Conferencia Conservadora Menonita de Rosedale, Ohio, EE. UU. Continúa también la obra original iniciada por la Conferencia de Franconia. Dichos grupos menonitas reducidos participan activamente como testigos del evangelio. Ninguno de los dos está inscrito oficialmente.

    Desafíos

    Crecen los grupos cubanos afines al anabautismo y tratan aspectos de la identidad anabautista. Requieren apoyo y capacitación de líderes, y tienen dificultades para lograr el otorgamiento de terrenos para edificios de la iglesia.

    Luis Bermúdez Hernández, obispo de los Hermanos en Cristo, afirma que la Revolución hizo un gran aporte a la iglesia: creó las condiciones para centrarse en las iglesias que se reúnen en casas, ya que así era fácil invitar a los vecinos a dichas reuniones. Este enfoque ha generado un crecimiento espectacular.

    República Dominicana

    Fundación

    La Conferencia Evangélica Menonita Dominicana Inc. comenzó por una iniciativa de Evangelical Mennonite Church de Fort Wayne, Indiana; actualmente figura con el nombre de Fellowship of Evangelical Churches. En 1946 enviaron a los misioneros Omar y Laura Sutton junto con la señorita Lucille Rupp, quienes se establecieron en el suroeste del país en una pequeña comunidad llamada El Cercado. A su llegada, Omar Sutton junto con otros hombres y unos pocos miembros de la naciente iglesia, construyeron el primer acueducto de la ciudad, impactando de manera significativa en la vida de dicho pueblo.

    En septiembre de 1949 llegaron dos matrimonios a la República Dominicana para sustituir a Omar y Laura Sutton. Otros misioneros se fueron sumando al trabajo de campo en la fundación de nuevas iglesias. El plan contemplaba tener para el año 1967, veinticinco iglesias y mil miembros. En 1970 el liderazgo nacional se había hecho fuerte por lo que nuestro concilio Evangelical Mennonite Church decidió entregar todo el trabajo de la iglesia nacional al Comité Ejecutivo de la Conferencia Evangelica Menonita Inc., mediante el llamado Acuerdo de Monte Río, firmado en la ciudad de Azua.

    Extensión

    Hay varias congregaciones anabautistas en la República Dominicana, el Consejo Menonita Dominicano, Faro Divino (miembro del CMM), menonitas conservadores, Iglesia de Dios en Cristo Menonita y Conferencia Evangélica Menonita Dominicana Inc.

    Desafíos

    Entre los principales desafíos de la iglesia es preservar la sana doctrina llegada hasta nosotros del anabautismo radical del siglo XVI, que decidió ser fiel a la Palabra de Dios sin importar las consecuencias. Otro desafío grande es seguir sembrando la Palabra de Dios en la población dominicana para hacer honor a nuestro símbolo patrio, como la única nación que tiene la Biblia abierta en su bandera en Juan 8,32: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”.

    Otro desafío es el desarrollo del liderazgo. Los pastores estudian en el seminario menonita o cursan una licenciatura en teología en la Universidad Evangélica Dominicana, pero la mayoría trabaja fuera de la iglesia para ganar un salario.

    El aporte más importante de los anabautistas dominicanos ha sido la formación de miembros dispuestos a ser verdaderos siervos en el entorno que les ha tocado vivir. Por tanto, en la mayoría de las instituciones cristianas de servicio en la República Dominicana encontrarán una fuerte presencia de hermanos y hermanas anabautistas.

    La visión y esperanza para el futuro: continuar desarrollando la visión anabautista; crear líderes en vía de sustituir a la generación anterior; fortalecer nuestras iglesias conservando y haciendo crecer la membresía.

    Puerto Rico

    Fundación y extensión

    La Convención de las Iglesias Menonitas de Puerto Rico, Inc. (CIMPR) es la organización que representa y dirige a las iglesias menonitas en Puerto Rico. El origen de la CIMPR data de 1943, cuando la Iglesia Menonita de Norteamérica procuró oportunidades para “servir y edificar”, en lugar de respaldar la Segunda Guerra Mundial. Por tal razón, en 1943 llegaron varios hermanos menonitas al barrio La Plata, del pueblo de Aibonito, para servir en proyectos de agricultura, salud y trabajo social.

    Sus testimonios motivaron que muchos entregaran sus vidas a Dios, formándose así una hermandad en La Plata. La Iglesia dio a conocer el evangelio por medio de clínicas de salud, cultos evangélicos, escuelas dominicales, escuelas bíblicas de verano y la obra personal.

    Se solicitó luego ayuda a la Junta Menonita de Misiones de Elkhart, Indiana, llegando entonces misioneros para organizar las primeras iglesias. En 1946 nace la Iglesia Betania en el barrio Pulguillas de Coamo; en 1947 se establece la Iglesia El Calvario en el barrio La Plata de Aibonito; en 1948 nace la Iglesia Esmirna en el barrio Coamo Arriba de Coamo; y en 1949 la Iglesia Palo Hincado en el barrio de Barranquitas.

    En total se fundaron dieciséis iglesias en toda la Isla, con novecientos miembros; hoy en día se mantienen activas doce de dichas iglesias.

    Desafíos

    La actual Iglesia Menonita de Puerto Rico enfrenta varios retos, tales como establecer nuevas iglesias para su crecimiento en toda la isla; la influencia de otras doctrinas que desafían la hermandad menonita a discernir, y afirmar su identidad común y unidad como iglesia de Cristo. De igual manera, la influencia de algunas de estas doctrinas ha enriquecido la vida y la misión menonita de múltiples formas.

    La Iglesia Menonita Anabautista contribuyó enormemente en el desarrollo de la agricultura, ganado y educación. Pero sus mayores legados fueron la extensión del evangelio y las clínicas de salud; como resultado, hoy día contamos con varios hospitales que surgieron de dichas clínicas. Con la bendición de Dios y el poder del Espíritu Santo, la Iglesia Menonita de Puerto Rico seguirá abriendo caminos y venciendo desafíos para continuar extendiendo el evangelio de Cristo.

    Jamaica

    Fundación

    David H. Loewen, ministro de la Conferencia General Menonita, y su esposa Anna, de Manitoba, Canadá, llegaron a Jamaica. “El Señor nos dijo que debería abrirse un puesto misionero en Jamaica o Cuba”, expresó Anna Loewen. Los Loewen recibieron la confirmación de que debería ser Jamaica y se mudaron en 1954.

    No recibieron el apoyo de su iglesia local. Sin embargo, Mahlon Blosser, Myron Augsburger y Warren Metzler de la Misión Menonita de Virginia se encontraron con los Loewen en una visita exploratoria a Jamaica, y pronto establecieron una obra allí.

    Después de las deliberaciones y planificación preliminares, el 10 de julio de 1955 la iglesia recibió a quince miembros mediante la confesión de fe y once mediante el bautismo. Dicha celebración de bautismo, realizada en el puerto de Kingston, marca el nacimiento de la Iglesia Menonita de Jamaica.

    A finales de la década de 1970, a los misioneros extranjeros ya no se les concedía permisos de trabajo; por consiguiente, actualmente todas las iglesias están dirigidas por pastores locales y laicos.

    Extensión

    Hoy en día las congregaciones de la Iglesia Menonita de Jamaica participan en reuniones evangelísticas al aire libre en zonas donde no hay iglesias; tienen un programa de radio semanal de quince minutos llamado “El Camino a la Vida”, que presenta el evangelio y palabras de aliento; además, brindan periódicamente servicios de salud con profesionales médicos capacitados que ofrecen atención de la salud materno-infantil, vacunación, detección de presión arterial y diabetes. Con la autorización del gobierno, dos congregaciones administran institutos de educación para la primera infancia, y cuatro pastores se desempeñan como orientadores en las escuelas locales.

    La Iglesia Menonita de Jamaica (JMC) comparte relaciones fraternas con la iglesia Menonita de Trinidad y Tobago (MCTT) y la Conferencia Menonita de Virginia (VMC).

    Desafíos

    Jamaica es el país que tiene la mayor cantidad de iglesias por milla cuadrada del mundo, con más de 1.600 iglesias que representan 438 denominaciones inscriptas para una población de aproximadamente 2,8 millones de personas. Sin embargo, son cada vez menos las personas que optan por capacitación teológica y liderazgo de la iglesia.

    El éxodo rural en busca de oportunidades educativas y empleo reduce la membresía de las iglesias; además, las influencias de Canadá, Inglaterra y EE.UU. a veces entran en conflicto con lo que es mejor para los jamaiquinos.

    Misión

    La iglesia Menonita de Jamaica, mediante el poder del Espíritu Santo, se compromete a honrar y glorificar a Dios con nuestra adoración y devoción, a través del estudio de la Palabra de Dios y por medio de nuestro estilo de vida y nuestra comunión juntos, la evangelización y las misiones de paz. Procuramos formar discípulos de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

    Los miembros de la Iglesia Menonita de Chaguanas (Trinidad),
    distribuyen regalos y biblias en Navidad,
    lo cual forma parte de su ministerio
    de extensión comunitaria. Foto: Galen Lehman

    Trinidad y Tobago

    Los menonitas llegaron por primera vez a Trinidad en la década de 1960, mediante una transmisión de radio y el tratamiento médico para la enfermedad de Hansen (lepra). La primera congregación de la Iglesia Menonita de Trinidad nació en 1974. A lo largo de los años, la Misión Menonita de Virginia envió obreros, aunque hoy en día las congregaciones que conforman la iglesia están en manos de líderes locales.

    Contribuidores:

    Juan Carlos Colón, moderador, Convención de las Iglesias Menonitas de Puerto Rico, Inc.

    William Broughton, presidente, Iglesia Menonita de Jamaica

    Contribuidor: Robert J Suderman, jubilado, Iglesia Menonita de Canadá

    Otras fuentes: Enciclopedia Mundial Anabautista Menonita en línea (GAMEO), Misión Menonita de Virginia (VMM)

     

    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en abril de 2020. Haga clic aquí para leer otros artículos de este número

  • Expresiones anabautistas entremezcladas florecen en el duro suelo de Tailandia

    “Tailandia: el cementerio de la misión.” Esta frase descriptiva ha resonado durante décadas en los oídos de los misioneros con destino a Tailandia. Felizmente, Dios ofrece una historia diferente que está surgiendo al fin, ¡y en la que los anabautistas ocupan un lugar! 

    Semillas de la iglesia 

    Hace 201 años, Anne Judson (esposa de Adoniram Judson, misionero estadounidense) aprendió el idioma lo suficientemente bien como para compartir el evangelio con los prisioneros siameses (tailandeses) en Birmania [actualmente Myanmar]. Doce años después, en 1828, llegaron a Tailandia los primeros misioneros protestantes, 260 años después de los primeros curas católicos residentes. 

    Tanto para católicos como protestantes, el siglo XIX representa una historia de increíble dedicación y perseverancia. Los misioneros enfrentaron factores que aún hoy día son decisivos: una casi impenetrable cohesión social basada en una mezcla de budismo y brahmanismo, como así también un fuerte arraigo en el animismo, un motivo más para temer el cambio. Así como el pueblo tailandés ha demostrado una capacidad inigualable de resistencia a la colonización por medio de una diplomacia perfectamente avenible, así también ha dado prueba de tener un firme compromiso con la declaración de identidad de facto: “Ser tailandés es ser budista”.  

    En 1880, Dios nuevamente se valió de los cimientos establecidos en Birmania a fin de bendecir a Tailandia. Tres evangelistas de la tribu karen fueron llevados de Birmania por un misionero veterano, a una aldea en Tailandia donde conocieron a un hombre que había soñado la noche anterior que tres maestros estarían llegando con la Palabra de Dios. Había esperado todo el día. Quinientos miembros de la tribu karen se arrepintieron y creyeron.  

    El siglo XX significó nuevos desafíos del liberalismo por un lado, y un evangelio trunco por el otro. Surgieron estructuras eclesiales, siendo la más notable la Iglesia de Cristo de Tailandia (CCT), fruto de un siglo de labor de los presbiterianos. Los misioneros establecieron instituciones educativas. El clima social predominante continuó siendo reticente al testimonio del evangelio. En la segunda mitad del siglo XX se generó nueva energía y una visión holística: la afluencia de obreros de la Fraternidad Misionera en el Extranjero (Overseas Missionary Fellowship, OMF) expulsados de China, posibilitó que el norte de Tailandia surgiera como un nuevo centro para una fructífera labor entre las “tribus montañesas”. Luego, las influencias pentecostales fueron avanzando hacia Tailandia. En la década de 1980, la población del centro de Tailandia presenció el primer ejemplo del rápido crecimiento de un movimiento eclesial autóctono. 

    Primer testimonio anabautista  

    El primer testimonio anabautista surgió cuando el Comité Central Menonita (MCC) comenzó una modesta relación con Tailandia en 1960. En el transcurso de los siguientes quince años, el MCC pudo asignar a algunos voluntarios de PAX (servicio alternativo de objetores de conciencia estadounidenses en el extranjero), y adquirir artesanías para ser vendidas en Estados Unidos.  

    Los compromisos del MCC en la región aumentaron considerablemente durante “la guerra americana”, como la denominan los vietnamitas. En 1975, en coparticipación con la Iglesia de Cristo de Tailandia (CCT), el MCC empezó a brindar asistencia a los refugiados y a estudiar las posibilidades de asignar a maestros, y participar en el desarrollo agrícola. Se esperaba que el MCC pudiera ayudar a la CCT a discernir el rol de la iglesia en la sociedad tailandesa respecto a la promoción de los derechos humanos, dado que no había sido un punto fuerte de la iglesia. La presencia del MCC en Tailandia continuó esporádicamente en los años siguientes. Aunque se llevaba a cabo un genocidio en Camboya, un informe de campo del MCC de 1977, sólo señalaba que, “lo que está ocurriendo… no es siempre verificable”. Hacia 1979, se reveló el horror y hubo un drástico aumento en el número de refugiados ingresando a Tailandia. El MCC asumió un rol clave en los campamentos y en los procedimientos de reasentamiento de los refugiados laosianos, hmong, camboyanos y vietnamitas.  

    Según un obrero veterano de dicha época, estos fueron años de renovación. “Palabra y labor” iban de la mano, y Dios le sumaba sus maravillas. Muchos de los actuales líderes tailandeses se contagiaron de su pasión por el testimonio holístico en dichos campamentos. Esta tarea entre refugiados, además de la educación para la paz y la promoción de los derechos humanos en relación a acontecimientos en Birmania, continuaron hasta que el MCC cerró su oficina en 1995.  

    Para entonces, otras entidades anabautistas de la misión habían comenzado a concebir una visión para la fundación de iglesias en Tailandia. Miembros del personal de Misiones Mundiales (World Missions) de los Hermanos en Cristo realizaron un viaje exploratorio en 1986, seguido por el nombramiento de una pareja de misioneros en 1987, que consiguió empleo en un instituto técnico en las afueras de Bangkok. El mandato en este modelo autosustentable era procurar establecer vínculos multiculturales, a fin de compartir el evangelio y alentar el desarrollo del liderazgo autóctono por medio del discipulado.  

    En 1990, las Misiones Menonitas del Este (Eastern Mennonite Missions, EMM) asignaron a un obrero para iniciar el trabajo exploratorio. En 1992 se estableció un equipo para fundar iglesias, dado que los Tobin habían asumido un compromiso de diez años. Para el año 1995, estaban listos para vivir entre los habitantes de Isan que hablan laosiano, en una de las provincias menos accesibles de la zona rural de Tailandia. Surgió la Iglesia Life Enrichment, que estaba muy contextualizada, con cultos de adoración en pequeños grupos y líderes locales plenamente empoderados, y que se sigue extendiendo a nuevas aldeas y distritos.   

    De manera similar, las Misiones y Servicios Internacionales de los Hermanos Menonitas (actualmente MB Mission) realizaron un viaje exploratorio en 1991. Los obreros pioneros que enviaron poco después de este viaje, decidieron mudarse a la Provincia de Nan al norte de Tailandia, para trabajar entre los khmu. Los Schmidt y sus compañeros de equipo llevaron a cabo un ministerio centrado en la evangelización de las aldeas, y su desarrollo educativo y agrícola. Sus vínculos permanentes les han permitido observar un amplio movimiento de personas entre los khmu que se acercan a Cristo, a lo largo de la frontera entre Tailandia y Laos.  

    La labor se consolida 

    Ninguna de dichas entidades terminó colaborando con la CCT, pese a la buena relación que el MCC había fomentado a lo largo de los años. Cada entidad forjó su propio camino junto con nuevos asociados y programas de visas. La Fraternidad Evangélica (Evangelical Fellowship) de Tailandia surgió como aliado y portavoz, promoviendo la fundación de iglesias en todo el país. David Shenk, director de Ministerios Mundiales de las Misiones Menonitas del Este (Eastern Mennonite Missions Global Ministries), alentaba a los obreros de EMM a que priorizaran los vínculos con sus pares anabautistas como clara expresión del valor de la “comunidad”. Por tanto, los líderes del equipo viajaban frecuentemente a fin de reunirse para orar y darse ánimo. Se estableció una modalidad de encuentros en retiros, que dio lugar al recibimiento de nuevos obreros.  

    En 1998, la Convención General de la Iglesia Menonita (General Conference Mennonite Church) envió a una pareja canadiense/laosiana a colaborar con el equipo de EMM. Después de un período, llevó adelante su propia labor de fundación de iglesias en otro lugar de Isan con la Iglesia Menonita Testimonio Canadá (MC Canada Witness).   

    En enero de 2001, llegó el Equipo 2000 [Team 2000], tres parejas de la iglesia de los Hermanos Menonitas que se comprometieron a trabajar juntos durante diez años. Fundaron un orfanato e iglesias al sur de Bangkok, y han continuado desde entonces hasta forjar una visión para los 28 obreros que actualmente se vinculan con numerosos líderes locales e incipientes comunidades eclesiales en varias partes del país.  

    En esa misma época, llegaron los Myer, nuevos líderes de la labor de la Iglesia de los Hermanos en Cristo (BIC). A invitación y recomendación de EMM, iniciaron una labor en la ciudad capital provincial de Ubon Ratchathani, a sólo 50 kilómetros del equipo de EMM. Además de desarrollar planes para el ministerio con visión de futuro sumamente compatibles, la cercanía resultó providencial, permitiendo que los equipos se apoyaran en circunstancias de trágicas pérdidas.  

    Mientras tanto, la Red Menonita de Misiones envió obreros a otro lugar en Isan, y la Misión Menonita de Rosedale (Rosedale Mennonite Mission, RMM) fortalecía su presencia en Bangkok con líderes de segunda generación de América Central, surgidos de compromisos de muchos años que RMM tenía allí. La Misión Menonita de Virginia (Virginia Mennonite Missions) ha participado recientemente como asociada de la Iglesia Life Enrichment, para el establecimiento de un puesto misionero entre las personas oriundas de Isan en Bangkok. Un grupo de anabautistas conservadores ha establecido una escuela misionera anabautista de capacitación ‚Äìel Instituto de Oportunidades Mundiales (Institute of Global Opportunities, Igo)‚Äì en Chiang Mai. Así, al menos en Chiang Mai, los anabautistas son conocidos por tener familias numerosas y por el velo de la mujer, sin mencionar su celo por el evangelio.  

    Todos estos grupos hacen mucho hincapié en el discipulado; todos han adquirido amplia experiencia en cuanto a discernir la presencia y el poder del Espíritu Santo mediante la sanación y la liberación de la opresión demoníaca.  

    Conexión relacional 

    Aunque periódicamente surgen debates acerca de un registro anabautista conjunto, se tomó la decisión de no sujetarse a una estructura que podía parecer voluminosa o artificial. En cambio, ha habido un compromiso, compartido por la mayoría de los grupos, de simplemente conectarse por medio de las relaciones que se vayan forjando.  

    Además de la iniciativa de los líderes del equipo de reunirse dos veces al año como Consejo Anabautista de Referencia (Anabaptist Reference Council), se han realizado tres encuentros muy animados de creyentes anabautistas tailandeses y laosianos. Ha sido emocionante ver el buen entendimiento que se ha ido logrando con tanto entusiasmo, más allá de las diferencias culturales y sociales de larga data, como también de las diferencias generacionales respecto a la “cultura de la iglesia” menonita-anabautista. Dichos encuentros han impulsado la traducción de recursos anabautistas al tailandés: la Confesión menonita de fe, ¬øQué significa ser cristiano anabautista? por Palmer Becker. Se ha traducido también al tailandés, la Confesión Internacional de Fe de los Hermanos Menonitas (ICOMB). Más recientemente, se encuentra disponible en tailandés un libro de Richard Showalter, que incluye historias de las primeras iniciativas misioneras en Asia, y también historias de los primeros mártires anabautistas.  

    En un contexto donde la prosperidad consumista resulta cada vez atractiva, esta manera de entender la fe anabautista es sumamente valiosa.   

    Identidad anabautista 

    Los recursos y las relaciones saludables a largo plazo son importantes para fomentar la identidad anabautista; sin embargo, hay un sello de identidad que depende sencillamente de la experiencia.  

    Aún conmovida por el accidente que le costó la vida a John Hertzler, líder del equipo de EMM, la Iglesia Life Enrichment Church del sur de Ubon Ratchathani, se sintió llamada a llevar a la práctica una importante historia de perdón. Le dedicó meses a compartir el evangelio y discipular al conductor, cuya imprudencia había causado el accidente. El punto culminante fue la presencia de los padres de John el día de su bautismo. La iglesia fue testigo cuando los padres -creyentes incondicionales-, lo recibieron amablemente en la familia de fe.  

    Luego, la congregación se reunió para escuchar las enseñanzas de Truman Hertzler sobre historia anabautista. Contó historias de fracasos en los que sus antepasados habían perdido oportunidades misionales debido a legalismos y apatía. Sin embargo, enfatizaba la perseverancia ante las dificultades y el compromiso con el único fundamento, Jesucristo (I Corintios 3,11), como el camino a una visión renovada y obediencia al llamado de Dios. Uno por uno, los creyentes en la sala se pusieron de pie: “¡Esto también representa quiénes somos! No importa cuánto tengamos que sufrir o cuántas veces vacilemos y fracasemos, si esto es lo que significa ser anabautista, entonces somos anabautistas.” ¡De esta tumba surgió la vida!  

    Además de las comunidades que surgen por medio de los obreros que están en el lugar de la misión, los ex refugiados hmong que se radicaron en EE.UU., constituyen otra corriente que da cuenta del surgimiento del testimonio anabautista autóctono en Tailandia. Muchos se afiliaron a la Iglesia Menonita USA (MC USA). Establecieron su propia Misión de Iglesias Menonitas Hmong e imaginan con entusiasmo el día en que los hmong de las aldeas que salpican el paisaje  montañoso del noroeste de Tailandia, abracen la identidad anabautista.  

    A partir de 2005, este impulso fue apuntalado por un número de visitas de pastores norteamericanos y obreros de la Red Menonita de Misiones con fines de enseñanza, y también  proyectos de construcción. Así, dichos cristianos hmong, que han formado parte de la CCT durante mucho tiempo, han empezado a percibir que su propia teología tiene gran afinidad con el anabautismo. El año 2016 resultó ser importante dado que el Distrito Hmong 20 recientemente consolidado, como distrito de CCT, se ha unido ahora al CMM. Han procurado asociarse porque, según Nelson Kraybill, “quisieran afirmar y promover explícitamente los conceptos anabautistas de la iglesia, incluyendo la no violencia”.  

    Quienes conocen estas iglesias, han comprobado la variedad de prácticas que hace de su presencia en el CMM un don: promoción de la paz como parte de la evangelización, hospitalidad, mayordomía financiera, generosidad, enseñanza bíblica ferviente y el desarrollo del liderazgo. Tanto los representantes del CMM como los de la Red Menonita de Misiones estarán presentes en Tailandia cuando se les dé la bienvenida oficial en abril de 2017.  

    Aunque los cristianos aún conforman un escaso 1,2 por ciento de la población de Tailandia, esperamos bendiciones a medida que estas diversas corrientes de testimonio anabautista se entremezclen y se nutran mutuamente en los años venideros, y que Dios siga permitiendo que, mediante su belleza y resurrección, ¡la vida surja de este “cementerio!”    

    ‚ÄîCarol Tobin y su esposo Skip prestaron servicios en Tailandia de 1989 a 2009, tanto en la fundación de iglesias como en la administración regional para EMM. Actualmente radicados en Harrisonburg, Virginia, EE.UU., Carol sigue estrechamente vinculada a Tailandia como directora regional de Asia con Virginia Mennonite Missions.  


    Este artículo apareció por primera vez en Courier/Correo/Courrier April 2017


    Nombre: Hmong 7th District of the Church of Christ in Thailand* 
    Miembros: 1.733
    Congregaciones: 23
    Presidente: Pornchai Banchasawan
    Nombre : Khmu Mission
    Miembros : 39.250
    Congregaciones : 430
    Presidente : Phone Keo Keovilay
    Nombre : Life Enrichment Church
    Miembros :199
    Congregaciones : 16
    Presidente : Pastor Somchai Phanta
    Nombre :Thailand Mennonite Brethren Foundation
    Miembros : 1.600
    Congregaciones: 20
    Presidente Ricky Sanchez
    *El Comité Ejecutivo aprobó la membresía en votaciones realizadas en las reuniones de febrero de 2017. Cifras del Directorio Mundial del CMM, 6 de febrero de 2017.  
    Fuente: Guía del CMM de 2015 
     
     
     
     
     
  • Correo: Perspectivas

    La hospitalidad: Consideremos qué significa brindar hospitalidad como seguidores de Cristo

    En septiembre pasado, el mundo occidental tomó conocimiento de la crisis de los refugiados a través de las fotos impactantes difundidas en los medios informativos. Ante una mayor conciencia del problema, la comunidad anabautista mundial considera qué significa recibir al extraño, en tanto personas de diferentes trasfondos religiosos se integran a nuestros barrios. ¿Cómo el amor de Cristo por nosotros motiva y guía nuestra respuesta a los extraños en nuestro contexto local?

    Los refugiados han formado parte de la historia de la Iglesia de los Hermanos Menonitas de Neuwied desde sus comienzos: la historia de nuestra iglesia está marcada por las iniciativas tendientes a la integración de personas de diferentes trasfondos culturales.

    Evangelische Freikirche Mennonitische Brüdergemeinde Neuwied, Alemania, fue fundada tras la Segunda Guerra Mundial por refugiados de Prusia Occidental (actualmente Polonia), y es la iglesia de los Hermanos Menonitas más antigua de Europa Occidental. Al principio, los menonitas que habían fundado la iglesia tuvieron que resolver la manera de adorar junto con hermanas y hermanos de distintas tradiciones cristianas, tales como protestantes, bautistas y Hermanos de Plymouth. La generación siguiente aprendió a integrar a cristianos de Croacia y América del Sur, que se sumaron a la iglesia en la década de 1960. A mediados de la década de 1970, fue un desafío la integración de un gran número de menonitas de la ex Unión Soviética. Aunque tenían las mismas raíces menonitas, adherían a tradiciones particulares que diferían de la cultura de nuestra iglesia. Pero con Dios, nada es imposible.

    Con los años, hermanas y hermanos de América del Norte, Asia y África han formado parte también de esta comunidad diversa de seguidores de Cristo.

    Actualmente, somos una congregación conformada por 460 miembros, que alberga a cristianos provenientes de más de catorce naciones. Aunque el trasfondo y las tradiciones de los miembros de nuestra iglesia son a veces muy diferentes, su fe en y compromiso con un solo Señor Jesucristo ayudan a fortalecer los vínculos unos con otros.

    Un nuevo capítulo

    Hace ocho años comenzó un capítulo completamente nuevo en la historia de la iglesia, cuando tuvimos el valor de abrir nuestras puertas a personas con un trasfondo religioso totalmente diferente.

    ¿Cómo sucedió?

    Líderes comunitarios de nuestra ciudad nos hicieron la siguiente solicitud: ¿estaríamos dispuestos a abrir un club para jóvenes y ayudar a la ciudad a atender a jóvenes inmigrantes de 12–17 años? En retrospectiva, somos conscientes de que fuimos muy ingenuos; no obstante, fuimos fieles cuando respondimos que sí a fin de obedecer el mandato de Dios de, “procurar la paz y prosperidad de la ciudad…” (Jeremías 29:7).

    Entonces, así es cómo este club de jóvenes (treinta jóvenes de trasfondo musulmán y yazidí) encontró un hogar en el edificio de nuestra iglesia. Pronto nos dimos cuenta que estos jóvenes daban por sentado que podían asistir a “su lugar de reunión” en cualquier momento. Cuando las puertas estaban abiertas, entraban, aunque hubiera una reunión de mujeres, un momento de oración o algún otro evento. Cuando las puertas estaban cerradas, simplemente se juntaban en los escalones a la entrada, sin importarles si era de noche o de día.

    ¡Los primeros tres meses de apertura del club de jóvenes fueron realmente estresantes para la iglesia! Pudimos sobrevivir esta etapa gracias a mucha oración, paciencia, intercambio de opiniones, y estableciendo algunas reglas y consecuencias para los jóvenes.

    Reconocimiento, respeto y caridad cristiana

    Para nuestra sorpresa, el vínculo con los jóvenes fue mejorando en los meses siguientes. En nuestra iglesia, los jóvenes vivieron algo que no habían conocido hasta ahora: reconocimiento, respeto y caridad cristiana. Los líderes de la ciudad estaban sorprendidos al ver cómo el comportamiento de estos jóvenes cambiaba para bien.

    Por medio de la experiencia con el club de jóvenes, estábamos preparados para recibir con los brazos abiertos a refugiados y a quienes solicitaban asilo, cuando llegaban a la iglesia en busca de ayuda y fraternidad. Para nosotros, su religión era muy extraña. No era fácil oír lo que estas personas habían vivido en su travesía a Alemania, huyendo de la guerra y del terror.

    Pero, por otro lado, tampoco era fácil para ellos establecerse en una cultura totalmente nueva, en vista de todas las experiencias traumáticas que habían tenido. Nos han expresado con frecuencia que no es lo que decimos lo que los hace acudir a la iglesia sino el amor y cuidado que sienten.

    Este amor les abrió los corazones para aprender más acerca de ese Jesús del que hablábamos. Y entonces, iniciamos un grupo de estudio bíblico en farsi, y luego otro en árabe. Cuando personas de estos grupos encuentran la fe en el Dios vivo y son bautizados, sabemos que habrá más cambios en nuestra iglesia a través de estos nuevos hermanos y hermanas.

    Todas las naciones y lenguas

    Todos advirtieron cuando el primer hermano de Irán fue bautizado. Al salir del agua, sus amigos persas respondieron jubilosamente, dejando sorprendidos y sin palabras al resto de los miembros de la congregación.

    Pero, cuando nos dimos cuenta de que éramos testigos de la promesa de Dios que se hacía realidad –“una gran multitud de todas las naciones y lenguas” (Apocalipsis 7:9)– ¡hubo alegría por doquier!

    Mientras tanto, hemos aprendido que es una bendición que características típicas alemanas tales como la puntualidad y el orden, se estén complementando con características de otros países, tales como la espontaneidad y la hospitalidad. Aunque se supone que la hospitalidad sea una marca especial de los cristianos, estamos aprendiendo mucho al respecto de las personas del Medio Oriente. Ellos siempre parecen tener tiempo para conversar y disfrutar de una taza de té mientras fraternizan. Sus puertas siempre están abiertas y sus mesas disponibles para los huéspedes.

    Hace falta valentía para dedicarle tiempo a extraños, porque cuando lo hacemos salimos de lo que nos es familiar. Sin embargo, lo que aprendemos al vivir de esta manera es indescriptible. Los encuentros con mis nuevas amistades de todo el mundo, han cambiado mi vida tan positivamente que no puedo imaginar cómo era cuando aún no formaban parte de mi vida.

    Walter Jakobeit, pastor de la iglesia de los Hermanos Menonitas (Evangelische Freikirche Mennonitische Brüdergemeinde Neuwied, Alemania), es presidente de AMBD (Arbeitsgemeinschaft Mennonitischer Brüdergemeinden Deutschland), una iglesia nacional que fue aceptada para integrar el Concilio General del CMM, en julio de 2015.

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