Hace algunos años, en mi congregación local en Colombia, una amiga me dijo: “Ay, César, ¡cómo te envidio! ¿Por qué?, le pregunté. “Trabajo en una empresa multinacional. Sufro mucho estrés debido a conflictos constantes y relaciones problemáticas con mis colegas y jefes. Pero tú, César, trabajas con pastores y líderes de iglesias. ¿Qué tipo de conflictos podrías tener?”
Sabemos que los conflictos entre líderes, la polarización y las divisiones son parte de todas las iglesias: locales, regionales, nacionales o mundiales. La ruptura de relaciones debido a desacuerdos parece ser la única opción cuando las diferencias son irreconciliables. Sin embargo, me pregunto si tiene que ser así.
La manera en que la iglesia maneja los conflictos debería ser distintivo de una comunidad alternativa. La iglesia es la comunidad que puede mostrarle al mundo que es posible manejar los conflictos sin división ni relaciones rotas.
Pero como anabautistas, sabemos que históricamente no ha sido nuestro caso.
Hace algunos meses leía un artículo en una revista menonita. El autor decía: “Estoy orgulloso de dejar esta iglesia ya que significa actuar con fidelidad. Ya sabes, cuando uno se ve obligado a sacrificar la doctrina o la ética, hay que irse”.
Por supuesto, esto es un dilema si hay que decidir entre la unidad por un lado o la doctrina o la ética por el otro. ¿Es necesario sacrificar la unidad para mantener una sana doctrina o una buena ética? Es así como hemos abordado los conflictos doctrinales y éticos en nuestra historia anabautista. Nuestra experiencia de fragmentación permanente nos ha llevado a espiritualizar la unidad o a dejarla para el más allá.
No obstante, el Nuevo Testamento se refiere a la unidad de los seguidores de Jesús como un don del Espíritu Santo que habrá de aceptarse, disfrutarse y mantenerse aquí y ahora (véase por ejemplo el libro de Efesios).
Hablar de unidad implica la existencia de diferencias y desacuerdos.
Por cierto, creo que la unidad y los desacuerdos no son opuestos. Tengo mis propias contradicciones. Hoy en día, no puedo estar completamente de acuerdo con todo lo que he enseñado durante mis treinta años de ministerio. Gracias a Dios puedo decir que he ido creciendo en mi vida espiritual, al seguir a Jesús y andar en sus pasos.
“No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto.” (Romanos 12:2 DHH) Renovarnos implica cambio, transformación y alguna contradicción interna con lo que solíamos creer, hacer o ser en el pasado.
Si los desacuerdos y las contradicciones son parte del cuerpo de Cristo, los conflictos también lo son. Esa puede ser una de las razones por la que los desacuerdos, las enseñanzas sobre el perdón y la resolución de conflictos entre discípulos son temas comunes a lo largo del Nuevo Testamento.
El problema, entonces, no tiene que ver con la existencia de los conflictos sino cómo los abordamos.
Las relaciones rotas y las divisiones no tienen por qué ser el resultado final de un conflicto. Si hay un desacuerdo profundo e irreconciliable entre los discípulos de Jesús, condenarse o excomulgarse unos a otros no es la única opción. ¿Por qué pensaríamos que nuestro hermano o hermana en Cristo no es un cristiano honesto porque no coincide con nuestra forma de pensar actual ni con nuestro grupo?
Los grandes desacuerdos pueden llevar a que nos distanciemos unos de otros por algún tiempo. Las posturas no reconciliadas quizá dificulten el trabajo conjunto. Pero ello no significa que debamos cuestionar el compromiso con Jesús de aquellos que no están de acuerdo con nosotros. ¿Podemos decir, “estoy totalmente en desacuerdo contigo, pero aun así respeto tu compromiso con Cristo”? ¿Podemos distanciarnos de otros creyentes sin condenarlos ni romper la relación?
Estas son algunas de las preguntas que quisiéramos abordar en este número de Correo. Que Dios nos guíe para encontrar respuestas bíblicas que nos ayuden a mostrarle al mundo lo diferente que es cuando abordamos los conflictos como miembros de una comunidad alternativa y por medio del poder del Espíritu Santo. Que Dios nos ayude a renovar nuestra mente respecto a cómo responder a los conflictos en la iglesia.
—César García,secretario general del Congreso Mundial Menonita, es oriundo de Colombia y reside en Kitchener, Ontario, Canadá.
Indonesia
La Iglesia Evangélica de la Tierra de Java (Gereja Injili di Tanah Jawa, GITJ), Indonesia, había estado en conflicto durante unos veintidós años. Esto se debió en gran parte a que un grupo (conformado por veinticuatro iglesias miembros) fue reconocido por el gobierno indonesio, mientras que el otro no (conformado por unas cincuenta iglesias).
Mientras duró el conflicto, muchas personas de las iglesias anhelaban la reconciliación.
Las iglesias invitaron al pastor Lawrence Yoder, de EE.UU., a fin de que colaborara en esta cuestión. Mediante su intervención personal se logró motivar a ambas partes para que aceptaran conversar entre sí, lo cual se dio en el marco de un retiro de pastores y una reunión del consejo general de la iglesia.
Luego, en 1999, cada grupo tuvo la posibilidad de enviar a un representante –Pudjo Kartiko y Hendro Soeradi– al Instituto de Verano de Constructores de Paz (Summer Peacebuilding Institute) en Eastern Mennonite University, de Harrisonburg, Virginia, EE.UU. A su regreso, comenzaron a trabajar arduamente con ambos grupos en pos de la reconciliación.
Con la ayuda del centro de paz de la Universidad Cristiana Duta Wacana, de Yogyakarta, las iglesias de ambos grupos decidieron reunirse para resolver sus diferencias y el conflicto resultante.
En dicha reunión, los dos grupos resolvieron realizar una Sesión General para procurar unificarse en un cuerpo único. Dicha Sesión habría de significar la reconciliación de los miembros del Comité Ejecutivo del Sínodo de GITJ.
En aquella Sesión General de 2000, se pudo definir el orden del día para un sínodo amplio de GITJ. En los siguientes dos años se esmeraron en lograr un Comité Ejecutivo del Sínodo unificado.
Actualmente, todas nuestras iglesias forman parte de un cuerpo único, y nos esforzamos por mantener el espíritu de unidad.
—Gereja Injili di Tanah Jawa (GITJ, Iglesia Evangélica de la Tierra de Java)
Este artículo es una reimpresión de Courier / Correo / Courrier 2004, volumen 19, número 3
Canadá
La iglesia de los Hermanos Menonitas (HM) se originó en medio de cambios importantes entre los menonitas, en lo que entonces era el sur de Rusia.
Fue en 1860 que algunos miembros de la congregación menonita de Gnadenfeld, en el asentamiento de Molotschna, solicitaron a sus líderes reunirse por separado para recibir la comunión. Estos miembros no querían celebrar la comunión con aquellos que no habían experimentado la renovación y conversión pietista personal. Cuando los líderes se negaron a conceder su deseo, dichos miembros se reunieron por separado, celebraron su propia comunión y fundaron la iglesia de los Hermanos Menonitas (HM).
La razón para conformar la iglesia de los HM era el deseo de aquellos renovados mediante la influencia del pietismo luterano y bautista de establecer una iglesia que incluyera únicamente a personas de ideas afines. En cambio, las otras iglesias menonitas aceptaban las nuevas influencias pietistas, así como las prácticas y devociones históricas menonitas. La postura separatista de los HM y su proselitismo activo entre las iglesias menonitas crearon tensiones con dichas iglesias.
Después de un tiempo, algunos HM se sintieron descontentos con la brecha que había surgido entre su iglesia y la Iglesia Menonita, y encabezaron la creación de la Iglesia Menonita Allianz. Esta iglesia intentó servir de puente entre las dos, permitiendo devociones religiosas más diversas.
Tensiones entre las iglesias
La migración menonita hacia América del Norte en la década de 1870, tuvo una importancia de gran alcance. Muchos de los otros inmigrantes menonitas que habían venido de varias iglesias en Rusia, se unieron a la Conferencia General. Las tensiones que habían existido entre los Hermanos Menonitas y las otras iglesias menonitas de Rusia, ahora se trasladaban a la relación entre los HM y las iglesias de la Conferencia General.
En EE. UU., la iglesia de los HM continuó dirigiéndose a otras iglesias menonitas ya que la evangelización constituía su enfoque principal y tenía fácil acceso gracias al idioma alemán. Esto creó tensiones. En la década de 1880, la convención de los HM (con sede en Kansas) envió “misioneros” a la región de Winkler (al sur de Manitoba), que establecieron la primera iglesia de los HM en Canadá, lo cual generó más tensiones con las iglesias menonitas de la zona.
Los grupos de inmigrantes se separan otra vez
La inmigración de 20.000 menonitas a Canadá en la década de 1920, alrededor de un tercio de los cuales eran Hermanos Menonitas, inicialmente auguraba cambiar la dinámica entre los HM y otras iglesias menonitas.
La inmigración en sí misma requirió la cooperación entre grupos menonitas tanto en Canadá como en Rusia. En Rusia, el movimiento de emigración estuvo encabezado por B. B. Janz y C.F. Klassen, dos Hermanos Menonitas. En Canadá, estuvo encabezado por David Toews, presidente de la Junta Menonita Canadiense de Colonización y moderador de la Conferencia de Menonitas de Canadá, que ahora forma parte de la Iglesia Menonita Canadá.
Tras la inmigración, los miembros de los grupos menonitas y HM compartieron el culto en muchos lugares. Por breve período parecía que el trauma y las dificultades de la inmigración producirían la sanación de la división en la comunidad menonita.
Luego, sin embargo, las lealtades institucionales y denominacionales pasaron a primer plano. Los lugares de adoración dejaron de ser centros de culto comunes, y en cada comunidad se establecieron dos iglesias denominacionales.
Cooperación en MCC, servicio de objeción de conciencia
Sin embargo, también hubo ámbitos de cooperación.
Durante la Segunda Guerra Mundial, los Hermanos Menonitas, la Conferencia de Menonitas de Canadá y las conferencias menonitas suizas de Ontario presentaron una propuesta conjunta al gobierno federal: el servicio alternativo como su modalidad de servicio para los objetores de conciencia.
Posteriormente, los Hermanos Menonitas participaron en la creación del Comité Central Menonita (MCC, por sus siglas en inglés) de Canadá, en la década de 1960, y en el establecimiento de Columbia Bible College (Universidad Bíblica de Columbia) en Columbia Británica, a principios de la década de 1970. Este espíritu de cooperación continuó con el establecimiento de la Universidad Menonita Canadiense (CMU por sus siglas en inglés) en Winnipeg, en la década de 1990.
Entre las décadas de 1950 y 1960 se produjo el cambio de idioma utilizado en los cultos, del alemán al inglés, que permitió a los Hermanos Menonitas aceptar muchos de los énfasis del movimiento evangélico canadiense. El pietismo de los HM se transformó en evangelicalismo. Para algunos de los HM, la influencia del evangelicalismo se tradujo en vínculos más fuertes con los grupos evangélicos y una disminución del énfasis en la paz, el servicio y otros énfasis menonitas históricos.
Otros HM fueron influenciados por los impulsos de renovación de la “Visión anabautista”, asociada con el nombre de Harold S. Bender. En el marco de esta orientación, muchos se convirtieron en firmes promotores de cuestiones relacionadas con la paz y la justicia y apoyaron a organizaciones intermenonitas como el MCC.
Los Hermanos Menonitas también desempeñaron un papel importante en la creación y el apoyo a varias organizaciones de servicio intermenonita, tales como el banco de alimentos Canadian Foodgrains Bank y la sucursal canadiense de la Asociación Menonita para el Desarrollo Económico.
La situación actual
Desde los primeros años, las dos partes han avanzado hacia una relación en la que, aunque son algo diferentes, pueden aceptarse y aprender unos de otros.
—John J. Friesen, profesor emérito de la Universidad Menonita de Canadá. Este artículo fue adaptado de la revista Canadian Mennonite.
¡Estás invitado! Únete a nosotros en Polinizadores Climáticos, una serie de seminarios web sobre el cuidado de la creación. Ver más abajo.
En un mapa de Iglesias Verdes de los Países Bajos, hay un punto verde para la congregación menonita de Aalsmeer. Otro punto representa a Arboretumkerk (anteriormente Doopsgezinde Gemeente Wageningen), situada una provincia más allá.
“Hace seis años, la iglesia (en Aalsmeer) pensó en (el cambio climático) y dijo: ‘tenemos que hacer algo’”, explica Leo Bakker, integrante del Comité de Sostenibilidad de ‘Doopsgezinde Gemeente Aalsmeer’. “Una de las primeras cosas que hicimos fue conectarnos a una red nacional de Iglesias Verdes”.
Esa red, Groene Kerken, incluye 410 iglesias en toda los Países Bajos. “Es una amplia red para todo tipo de iglesias de todas las denominaciones”, dice Leo Bakker.
Jan Joost Kessler, quien formó parte del grupo de trabajo sobre sostenibilidad de la ‘Arboretumkerk de Wageningen’, afirma que unirse a la Red de Iglesias Verdes fue también una parte importante de la respuesta de su iglesia al cambio climático.
“A la entrada de nuestra iglesia tenemos un cartel bastante grande que dice que somos una Iglesia Verde”, dice Jan Joost Kessler. “Así es fácil reconocernos”.
El sitio web de la Iglesia Verde ofrece una lista de medidas que las iglesias pueden adoptar. Para unirse a la red y solicitar un distintivo, las iglesias tienen que comprometerse a adoptar una nueva medida cada año.
Las acciones se dividen en seis categorías: creación y naturaleza; fe e inspiración; energía y clima; manejo del dinero; política y enfoque; y compras conscientes. Cuando una iglesia completa una acción en una de estas categorías, recibe un distintivo en el sitio web.
Entre las medidas adoptadas por la congregación de Aalsmeer figuran el cálculo de la huella de carbono de la iglesia, el cambio a fuentes de energía renovables, la organización de actos educativos, la publicación de un boletín con consejos de sostenibilidad, el uso de productos de limpieza no tóxicos y la organización de servicios “verdes” todos los años.
Arboretumkerk ha mejorado el aislamiento del edificio, ha instalado ventanas de doble acristalamiento, se ha comprometido a comprar productos de comercio justo y ha invertido su dinero en industrias responsables.
Cada dos años, las Iglesias Verdes de los Países Bajos se reúnen para conectar y para compartir historias.
“Es muy útil porque hay mucho intercambio y aprendizaje e inspiración”, afirma Jan Joost Kessler, que suele asistir a los eventos.
Ese es el objetivo de la red.
“Las Iglesias Verdes contagian a otras iglesias”, se puede leer en una declaración en el sitio web. “Ellas lideran el camino de la coexistencia alegre y sencilla y también suman a otras”.
Los miembros del Grupo de Trabajo sobre el Cuidado de la Creación del CMM de cada región organizarán una hora de narraciones, preguntas y respuestas. Los miembros de la iglesia de todo el mundo compartirán cómo les afecta el cambio climático y cómo responderán con acción resiliente y esperanza evangélica.
Otros artículos para el seminario web sobre Europa (en inglés)
En los últimos años, el Centro de Formación de la escuela teológica menonita de Bienenberg, Suiza, ha ofrecido un curso sobre “Temas candentes”, que da a conocer perspectivas opuestas sobre temas que son candentes en las iglesias. A medida que surgen coincidencias o discrepancias sobre diferentes puntos, se invita a los asistentes a participar expresando sus propias sensibilidades y convicciones, a escuchar atentamente y a estar dispuestos a cuestionar sus propias respuestas. Las sesiones terminan con esta oración por la unidad.
Dios nuestro, Te agradecemos… por la Palabra que dirigiste a otras personas antes que a nosotros y que nos sigues dirigiendo hoy día. ¡Alabado seas!
Gracias… por el resplandor de tu Palabra en nuestra vida, en la Iglesia, en el mundo, y por su poder transformador. ¡Alabado seas!
Gracias… por la palabra encarnada y suprema que tomó el rostro de Jesús, quien nos abre el camino al Reino de la paz (shalom). ¡Alabado seas!
Perdón… por nuestra sordera para percibir lo que quieres decirnos a través de tu Palabra cuando ésta nos molesta… Señor ten piedad.
Perdón… por los altercados con otras personas, provocados por los temas candentes entre nosotros. Señor ten piedad.
Perdón… por la ferocidad con la que siempre procuramos tener razón, al igual que por la cobardía que nos lleva a restarle importancia a todo. Señor ten piedad.
Por favor… enséñanos cómo reconciliar la búsqueda de la verdad de tu Palabra con el amor por aquellos que piensan de otra manera. ¡Ayúdanos, Señor!
Por favor… reúne a tu Iglesia de numerosas ramas para que sea un símbolo de unidad como tú deseas, y por los medios que quieras. ¡Ayúdanos, Señor!
Por favor… guía a tu pueblo, por el poder del Espíritu Santo, para que se forme sinceramente para amar, como tu Hijo nos ha demostrado, para el día en que tú seas todo en todos. ¡Ayúdanos, Señor!
Oremos juntos por medio de Jesús, nuestro Señor, nuestro Salvador y nuestro Hermano. Amén.
—Michel Sommer es profesor del Centro de Formación de Bienenberg. Esta oración se publicó anteriormente en Christ Seul, la revista de los menonitas de Francia.
Nuestra tradición como pacificadores menonitas es el resultado de una división de la iglesia en su conjunto; y nuestra pluralidad actual –con sus fortalezas y debilidades– fue el resultado, en muchos casos, de un desacuerdo no resuelto. Nuestras historias personales también podrían albergar recuerdos de conflictos mal gestionados: relaciones rotas, líderes condenados al ostracismo, iglesias divididas. Este número de Correo intenta hablar de ello.
Al inicio de la conformación de la iglesia, ante un asunto de importancia crucial, las facciones enfrentaron sus temores y discernieron juntas. Se mantuvo la unidad de la iglesia a pesar de la diversidad ya que es un don de Dios.
La unidad en Cristo que Dios está creando se extiende hasta los límites del espacio, el tiempo y más allá, ¡y nos incluye a todos, incluso cuando nosotros no nos incluimos mutuamente, afirma Larry Miller, anterior secretario general del CMM.
En su discurso ante el Concilio General del CMM, Larry Miller presentó tres prácticas que podían ayudarnos a abordar los conflictos en la iglesia y alcanzar la unidad, sin que sea necesariamente algo homogéneo.
a. Reconocer a Cristo en los demás. Aun cuando la otra persona parezca estar equivocada sobre aspectos de la teología y la práctica, ¿podemos reconocer el amor de cada uno por Cristo y el deseo de seguirlo?
b. Aprender receptivamente unos de otros. Así como nosotros creemos que tenemos algo que enseñarte a ti acerca de lo que Jesús realmente quiso decir, así también tú podrías tener algo que enseñarnos a nosotros acerca de la fidelidad.
c. Unirse como congregación local. ¡En algunos casos, aquí es donde radica el conflicto! Pero, ¿podemos recordar –incluso en medio del conflicto– que nadie lo tiene todo, pero que todos tienen algo? Hanspeter Jecker, teólogo menonita suizo, dice: “Reconocerlo requiere que los dones de los individuos contribuyan al bienestar del todo… alentarse y exhortarse mutuamente constituyen la base para … ser una comunidad que perdone y que también sea perdonada”.
No será cómodo, no será rápido y requerirá valentía. Pero en lugar de alejarnos del conflicto, ¿podríamos utilizar estos principios para avanzar hacia el conflicto llevando el don de la unidad, para que la justicia y la paz se besen?
—Karla Braun, redactora jefa de Correo y escritora para el Congreso Mundial Menonita. Reside en Winnipeg, Canadá.
Me desempeño oficialmente como integrante de la Comisión de Diáconos (2018-2025).
Mi labor con el CMM comenzó en 1997: fui un joven ayudante en la Aldea de la Iglesia Mundial, durante la Asamblea en la India.
Luego, fui el primer representante para Asia de la Cumbre Mundial de la Juventud (entonces llamado Comité de la Cumbre de la Juventud) en 2003, en Zimbabwe.
De 2008 a 2012 no tuve una participación activa, pero en 2013 se me encomendó la responsabilidad de integrar el Comité de Seguimiento Programático, y coordinar la Aldea de la Iglesia Mundial para la Asamblea de 2015.
También participo en otras actividades: viajo a congresos con la representante regional Cynthia Peacock; comparto todas las noticias del CMM con las iglesias; participo en la Hora de Oración en línea (líder de grupo e intérprete de hindi); traduzco materiales del culto para el Domingo de la Paz y el Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial.
¿Qué funciones desempeñas en tu iglesia local?
En la actualidad, me desempeño como pastor de mi iglesia local (Iglesia Menonita Rajnandgaon). Además, soy secretario ejecutivo de la Iglesia Menonita de la India (IMI). Vivo a 115 km de la IMI en Dhamtari, por lo que viajo a la oficina 2 o 3 días a la semana. El resto del tiempo me quedo en Rajnandgoan para hacer visitas, participar en reuniones, dirigir estudios bíblicos, preparar el culto dominical y predicar, reunirme con jóvenes y facilitar las reuniones de los viernes por la noche.
¿Qué significa que el cuerpo de Cristo esté unificado?
Todas las personas tenemos dones únicos, tenemos diferentes culturas, diferentes prácticas eclesiales, pero cuando estamos unificados en el cuerpo de Cristo, somos interdependientes. Nos necesitamos unos a otros a pesar de todas nuestras diferencias.
Todos los miembros de la iglesia deben vincularse con la familia mundial, no es sólo para las personas con liderazgo. A medida que aprendo que cada uno de nosotros somos parte del CMM, me gusta compartirlo con la gente.
Mi padre conoció a Jesús a través de los misioneros menonitas que llegaron a la India. Él fue salvo. Cuando compartió sus historias conmigo, yo también me vinculé con los menonitas. Vinieron de muy lejos y ayudaron a la gente de aquí; nosotros también podemos hacer lo mismo. Esto me motiva a vincularme con la iglesia mundial y sus necesidades.
¿Qué libro o podcast has estado leyendo/escuchando últimamente cuyas ideas recomendarías?
Escucho ‘Turning Point’ de David Jeremiah y ‘Daily Hope’ de Rick Warren para mi crecimiento personal. Me gusta ver videos sobre el anabautismo/historia del anabautismo/fe anabautista en YouTube para aprender y compartir con la generación joven. Todavía estoy aprendiendo.
¿Qué recurso del CMM recomiendas y por qué?
Leo “De Semilla Anabautista” y estoy estudiando el Sermón del Monte.
Siempre que recibimos noticias del CMM (Red de Oración, Cartas Pastorales), oramos. Nos ayuda a orar unos por otros. No conocemos a dichas personas, pero sentimos que somos un solo cuerpo y que son nuestros hermanos y hermanas. Todo es gracias a Cristo y a su amor.
Me encanta ser parte de la Hora de Oración en línea. Me ayuda a crecer en mi fe. Personas de todo el mundo están orando al mismo Dios. Me da una idea de la grandeza de nuestro Dios.
Crecí en una congregación menonita en Argentina. Recuerdo las predicaciones y enseñanzas sobre el perdón y la reconciliación, tanto en la familia eclesial como también al relacionarme con personas fuera de la comunidad de fe.
También recuerdo situaciones de tensión e incluso el riesgo de división. Algunas de las preocupaciones incluían: opiniones divergentes sobre el uso de velos por las mujeres en el culto; participación en la política; y cómo abordar el tema de personas divorciadas que deseaban unirse o permanecer en la iglesia.
Más recientemente, los desafíos más difíciles que enfrentamos, tanto a nivel de la congregación como de la convención, incluyen quiénes pueden convertirse en ministros pastorales y cuán inclusivos deberíamos ser al recibir a nuevos miembros y al ocupar roles de liderazgo.
En situaciones conflictivas como las mencionadas anteriormente, siempre están presentes dos factores relacionados: por un lado, lo que es correcto o verdadero, que refleja y fomenta la fidelidad; y, por otro lado, el amor y la gracia que procuran la paz y fomentan la reconciliación y la construcción comunitaria.
El llamado a “profesar la verdad en el amor” (Efesios 4:15) integra muy bien los dos factores que intervienen.
Otro elemento constante de conflicto en la iglesia es el lugar de las Escrituras. Es indispensable la función de la interpretación bíblica en la búsqueda de la resolución, transformación de conflictos y sanación. En las Escrituras podemos encontrar reflexiones, inspiración y guía.
El resto de este artículo consiste en un estudio de caso bíblico. Se propone como modelo a considerar al reflexionar sobre los desafíos y oportunidades que presentan las situaciones de conflicto en nuestras iglesias hoy en día.
El concilio de Jerusalén como prototipo (Hechos 15:1-35)
Desde el principio, la iglesia ha tenido que practicar el discernimiento moral y espiritual. Es un proceso de interpretación en el que la experiencia humana es considerada y evaluada dentro de su contexto sociocultural y a la luz de las Escrituras.
Un testimonio claro y temprano de tal práctica se encuentra en el relato del concilio de Jerusalén en el libro de los Hechos. Repasémoslo, teniendo presente nuestra preocupación por los conflictos en la iglesia.
Los gentiles empiezan a ser seguidores de Cristo. ¡Un éxito de la misión! Sin embargo, al poco tiempo, los líderes de la iglesia tienen “una fuerte discusión” (2) sobre esta misma cuestión. Surgen nuevas preguntas sobre los requisitos para pertenecer a la iglesia como pueblo de Dios y, por tanto, para la propia salvación.
El conflicto a menudo termina en separación, incluso cisma y alienación. Sin embargo, los partícipes aquí eligen aprovechar el don del conflicto como una oportunidad para desafiar y enriquecer su imaginación teológica y espiritual.
Los líderes convocan una reunión. Pablo, Bernabé y otros tienen la oportunidad de contar su historia, mientras que algunos fariseos insisten en la necesidad de que los varones gentiles conversos sean circuncidados y guarden la ley de Moisés (5).
Se nos dice que esto preocupa y concierne a toda la iglesia (4, 12, 22).
Los líderes tienen un papel especial que desempeñar: Pedro y Santiago hablan de manera convincente, y los apóstoles y los ancianos toman decisiones importantes con el consentimiento de toda la iglesia (6, 22).
Aquellos que expresan su opinión vinculan el testimonio personal con la obra percibida del Espíritu Santo y las palabras de los Profetas (15-18).
De algún modo, el proceso de discernimiento se vive como guiado por el Espíritu y culmina en una decisión unánime. (25) El consejo reunido enviará a dos líderes –Judas y Sila – con una carta de acuerdo, como representantes especiales “ante los hermanos y hermanas que no son judíos y que viven en Antioquía, Siria y Cilicia” (23).
La carta aclara el alcance de las expectativas principales relativo a los gentiles de acuerdo con la ley mosaica (20, 29) y reafirma la obra de Pablo y Bernabé. La narración de Lucas también nos dice que los creyentes de Antioquía se regocijaron con la exhortación y fueron animados y fortalecidos por Judas y Silas (31-32).
En resumen, este texto ofrece una rica ilustración de la iglesia primitiva haciendo teología práctica mientras enfrentaba una situación difícil. Puede considerarse como un proceso hermenéutico de múltiples direcciones en aras del discernimiento pertinente y veraz y de la acción fiel. A continuación, se destacan algunas de las enseñanzas brindadas.
Algunas pautas a destacar
El discernimiento es como una conversación de múltiples direcciones: factores que van desde las historias de la gente y el contexto sociocultural, a las Escrituras y el Espíritu Santo, hasta las tradiciones y prácticas de la iglesia, todos interactúan brindando y, a la vez, recibiendo sus respectivas visiones. Al realizarse como una práctica espiritual necesaria y permanente, ¡constituye un proceso que nunca termina!
El discernimiento fiel frente al conflicto siempre requiere mucho tiempo y energía. Además, no todas las resoluciones tras un discernimiento cuidadoso son definitivas; algunas pueden revisarse e incluso revertirse (por ejemplo, la cuestión de comer cierta carne a la que se alude en la carta).
Es necesario que quienes lideran el proceso, desarrollen “los frutos del Espíritu” tales como humildad, paciencia, generosidad, esperanza, sabiduría y gracia. Deben demostrar el conocimiento necesario de la cultura, las enseñanzas de la iglesia y las Escrituras. Y también deben tener las habilidades necesarias para poder ocuparse de los partícipes y del proceso en sí.
Conflictos entre líderes (Hechos 15:36-41)
Siguiendo el relato de la resolución exitosa sobre cómo recibir a los gentiles en la iglesia, se nos comenta otro conflicto. Pablo y Bernabé se separan por causa de Juan Marcos. Repasemos los antecedentes de esta situación para tener claridad sobre la naturaleza del conflicto.
La iglesia predominantemente gentil de Antioquía, envía a Pablo y Bernabé, acompañados por Juan Marcos, en lo que se conocería luego como el primer viaje misionero de Pablo (46-48 d.C.).
Cuando llegan a Chipre, el procónsul romano Sergio Paulo llega a ser el primer alto funcionario del gobierno romano registrado como converso al cristianismo (Hechos 13:4-12). Los detalles proporcionados sirven para especular sobre motivaciones y sentimientos. A medida que examinemos la historia que se relata a continuación, nos tomaremos las libertades necesarias al procurar obtener conocimientos de la historia.
Desde Chipre navegan a Perge, en Panfilia (al sur de Turquía), donde Juan (Marcos) “los dejó y volvió a Jerusalén”. Esta referencia en Hechos 13:13 se convirtió probablemente en un hito importante en las vidas de Pablo, Bernabé y Juan Marcos.
Al parecer, Juan Marcos era el primo menor de Bernabé, hijo de su tía María, quien era la cabeza de una iglesia local en Jerusalén (Hechos 12:12).
No se nos dice directamente, pero tal vez se pueda inferir que María había sugerido que Marcos acompañara a su primo mayor Bernabé y a Pablo en el viaje misionero. Bernabé (“hijo de consolación” (Hechos 4:36, o el que anima a otros) tal vez persuadió a Pablo para que permitiera que el joven fuera con ellos para fortalecer la fe de Juan Marcos y aportarle experiencia como testigo y misionero.
No se nos dice por qué Marcos decide irse a casa. Tal vez sentía nostalgia o encontró demasiado exigente el ministerio riguroso. Pero se nos comenta de la acalorada discusión entre Pablo y Bernabé, precipitada por la salida de Marcos de la ciudad portuaria de Perga, capital de Panfilia.
Algún tiempo después, Pablo le dijo a Bernabé, “Vamos a visitar otra vez a los hermanos y hermanas en todas las ciudades donde hemos anunciado el mensaje del Señor [en el primer viaje misionero], para ver cómo están.
Bernabé quería llevar con ellos a Juan, también llamado Marcos. Pero a Pablo no le pareció conveniente llevar a quien los había abandonado en Panfilia y no los había acompañado en la labor. Fue tan serio el desacuerdo, que terminaron separándose. Bernabé se llevó a Marcos y se embarcó a Chipre, mientras que Pablo, eligió a Silas y partió, encomendado por los hermanos y hermanas a la gracia del Señor. [En este segundo viaje misionero 50-52 d.C.] pasó por Siria y Cilicia, fortaleciendo las iglesias. (Hechos 15:36-41).
Enseñanzas sobre la formación de líderes
“San Barnaba”, una representación de Bernabé, “hijo de consolación”, (anónimo pintor lombardo). Dominio publico
La esperanza que Bernabé tenía en el potencial del joven Marcos y el aliento que dio a su primo, muestran un espíritu de discernimiento.
En el momento de la discusión, Pablo nunca podría haber imaginado que el joven aparentemente débil, algún día escribiría uno de los cuatro Evangelios. Además, según la tradición copta, Marcos finalmente viajó a través del Mediterráneo y fundó la Iglesia Copta en Egipto, el cuerpo cristiano de creyentes más antiguo del mundo.
Es interesante conectar la historia del conflicto con Bernabé con el relato de Pablo y Silas, habiendo llegado a Listra, en Turquía: “‚Ķdonde encontró a un discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente y de padre griego. Los hermanos de Listra y de Iconio hablaban bien de él. Pablo quiso que Timoteo lo acompañara, pero antes lo hizo circuncidar para que no se ofendieran los judíos que vivían en aquellos lugares, ya que todos sabían que el padre de Timoteo era griego”. (Hechos 16:1-3)
¬øPablo se habrá dado cuenta de la importancia de fomentar la fe en los jóvenes y de brindarles la experiencia de comunicar el evangelio? El joven Timoteo, guiado por Pablo, al igual que el joven Marcos, guiado por Bernabé, llegaría a ser uno de los discípulos más amados y fieles de Pablo.
En 60 d.C., cuando Pablo estaba en prisión en Cesarea, terminó su carta a la iglesia en Colosas, cerca de √âfeso: “Aristarco, mi compañero de cárcel, les manda saludos; y también Marcos, el primo de Bernabé”. (Colosenses 4:10). Parece que en algún momento de los años anteriores, Pablo se había reconciliado con Marcos (uno se pregunta si por sugerencia de Bernabé).
Parecería que más de diez años después de que Pablo y Bernabé tuvieran un serio conflicto que involucraba a Marcos, ahora Pablo puede escribirle a su propio discípulo Timoteo: “Solamente Lucas está conmigo. Busca a Marcos y tráelo contigo, porque me es de ayuda en mi ministerio”. (2 Timoteo 4:11)
Marcos me es de ayuda en mi ministerio. ¬øPodemos suponer que Bernabé, el “hijo de consolación”, ¬øvivió para ver el fruto de su ministerio con su joven primo Marcos? Independientemente de eso, la fe y el aliento de Bernabé, tanto en su primo Marcos como en el apóstol Pablo, podrían haber alterado el curso de la historia.
Quizás esos tres seguidores de Jesús representen la promesa cumplida de segundas oportunidades, redención, perdón y reconciliación. Siendo ese el caso, la historia de la separación nos invita a resaltar algunas implicaciones.
A veces la separación es inevitable, o incluso aconsejable, para evitar mayores conflictos. Sin embargo, la decisión de separarse unos de otros, aunque agria en la actualidad, puede transformarse en el futuro.
La separación y la división no tienen por qué ser permanentes. La esperanza de una mayor comprensión y reencuentro en el futuro está siempre presente.
Es posible que Bernabé llegara a ser mentor de Juan Marcos. En cualquier caso, se nos recuerda que es necesario cuidar así a los futuros líderes más jóvenes de la iglesia. Y ello siempre requiere compromiso, paciencia, voluntad de asumir riesgos y una generosa inversión de tiempo y energía.
La historia también sugiere que hay un lugar especial para el ministerio de la mediación. Y, por supuesto, dicho ministerio depende de la confianza y la buena voluntad de las partes interesadas. Bernabé podría haber desempeñado un papel mediador entre Pablo y Juan/Marcos. (¡Curiosamente, la carta de Pablo a Filemón también puede interpretarse como documentando la obra mediadora del primero entre el segundo y Onésimo!).
Al comienzo de este artículo, se destaca la afirmación de que dos factores relacionados siempre están presentes en situaciones de conflicto, como las analizadas en nuestro estudio de caso de Hechos 15: lo que es correcto o verdadero, que refleja y fomenta la fidelidad; y, el amor y la gracia que procura la paz y fomenta la reconciliación y la construcción de comunidad. El Salmo 85:10-11 alude a esa conexión inseparable y resume maravillosamente una visión de shalom en pos de la transformación y sanación de conflictos: El amor y la verdad se darán cita, la paz y la justicia se besarán, la verdad brotará de la tierra y la justicia mirará desde el cielo. ¡Qué así sea!
Finalmente, en nuestra lectura imaginativa, ¬øes justo proyectar que la “reunificación” de Pablo y Juan Marcos fue posible, no porque uno prevaleciera por haber tenido razón, sino porque ambos continuaron creciendo y aprendiendo mejores maneras a partir de experiencias pasadas?
‚ÄîDaniel Schipani, pastor ordenado de la Iglesia Menonita USA y miembro de la Iglesia Menonita de Belmont, Elkhart, Indiana, EE.UU. Su esposa Margaret y él tienen dos hijos adultos y tres nietos. Con un doctorado en Psicología y un postdoctorado en Teología Práctica, es profesor emérito del Seminario Bíblico Anabautista Menonita y profesor asociado del Seminario Teológico McCormick y del Seminario Teológico de San Francisco. Es autor de varios libros sobre educación, cuidado pastoral, orientación pastoral y teología práctica.
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Cuando los seres humanos fueron creados en el Génesis, “ésta fue la primera misión del ser humano… disfrutar, pero también proteger y cuidar de la creación”, dice Danang Kristiawan.
Danang Kristiawan es pastor de la congregación ‘GITJ’ (Gereja Injili di Tanah Jawa, por sus siglas en indonesio) de Jepara, Indonesia. También es profesor del Seminario Teológico Wiyata Wacana de Pati. Él lamenta que en muchas iglesias menonitas de Indonesia se considere que las cuestiones medioambientales no están relacionadas con la fe y con la iglesia.
Él explicó cómo se produjo esta separación en un vídeo que produjo para la Asamblea del Congreso Mundial Menonita en Indonesia en el 2022.
“La visión tradicional javanesa entiende que existe una conexión entre el ser humano y la naturaleza”, dice en el vídeo. “Hay muchas tradiciones locales o sabiduría local que respetan positivamente la naturaleza”.
Pero, explica Danang Kristiawan, cuando las personas misioneras menonitas holandesas llegaron a Indonesia en el siglo XIX, “eran muy críticas con las prácticas culturales locales. Como consecuencia, la comunidad cristiana no quiere involucrarse en los ritos y festivales locales por miedo al sincretismo.”
Danang Kristiawan trabaja con otras personas en el liderazgo eclesiástico javanés para integrar la conexión javanesa con la naturaleza en la teología eclesiástica.
En el Día de la Paz de septiembre del 2021, Danang habló en una reunión de iglesias menonitas javanesas. “Hablé del respeto a los pueblos indígenas y de encontrar diferentes perspectivas”, dijo. Recordó a las personas oyentes que en la tradición javanesa, “los seres humanos son parte de la naturaleza”.
Danang también encuentra una base para la eco-teología en la Biblia. Colosenses 1:16 dice que todas las cosas fueron creadas en Jesús. “Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten” (vs 17).
“Cristo acogió la creación en sí mismo y reconcilió todas las cosas en sí mismo”, afirma Danang Kristiawan. “Tenemos que cuidar la creación porque en la creación también se encuentra Cristo”.
A Danang Kristiawan, la teología de Colosenses le resulta familiar. “Creo que está cerca de la cultura javanesa”, dijo, “de la cosmovisión javanesa, una cosmovisión asiática”.
Mantener estas conversaciones es un paso en la buena dirección. Pero Danang Kristiawan sigue viendo una falta de iniciativa, como iglesia, cuando se trata de abordar cuestiones medioambientales. Tiene una solución que discute con sus alumnos(as) del seminario.
“Yo propongo la eco-disciplina”.
En la iglesia, si alguien hace algo mal, se le pide que se arrepienta y a veces recibe la disciplina de la comunidad. ¿Por qué no ampliar esto a las faltas cometidas contra el mundo natural?
Al conducir coches y motos, usar aire acondicionado y generar residuos plásticos, Danang Kristiawan afirma: “Estamos participando en el calentamiento global. Deberíamos castigarnos destinando dinero al cuidado de la creación”.
Danang dijo que es importante recordar que “la disciplina no es sólo individual, es juntos como comunidad. Hay una responsabilidad de ir y dar consejos, y de recordar a otras personas para que podamos trabajar juntos y ser seguidores de Jesús”.
Él se pregunta si las personas menonitas podrían empezar a responsabilizarse unas a otras por dañar el mundo natural.
Los miembros del Grupo de Trabajo sobre el Cuidado de la Creación del CMM de cada región organizarán una hora de narraciones, preguntas y respuestas. Los miembros de la iglesia de todo el mundo compartirán cómo les afecta el cambio climático y cómo responderán con acción resiliente y esperanza evangélica.
Otros artículos para el seminario web sobre Asia (en inglés)
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Como muchos en Zimbabwe, Sukoluhle Ncube divide su tiempo entre la ciudad donde vive y trabaja su familia y la comunidad rural donde cultivan, a 40 minutos de distancia.
Sukoluhle Ncube, cuenta que, “la mayoría de la gente tiene dos casas. A la ciudad vienes a trabajar y todo eso, pero en el pueblo es donde practicamos nuestra agricultura”.
Sukoluhle Ncube es licenciada en gestión empresarial y tecnología de la información. Pasa la mayor parte de sus fines de semana y vacaciones trabajando en la parcela de su familia en el pueblo de Irisville.
Sukoluhle Ncube explica que la inestabilidad de la economía de Zimbabwe hace que sea difícil ganar suficiente dinero para vivir. Muchas familias complementan sus ingresos cultivando su propio maíz, mijo y sorgo, y criando ganado.
Pero los cambios en los patrones estacionales debido al cambio climático están haciendo que la agricultura sea menos confiable.
El Banco Mundial informó que, en 2020, casi el 50 por ciento de los zimbabuenses enfrentaban pobreza alimentaria. La cifra ha disminuido ligeramente desde la pandemia, pero muchos, especialmente aquellos que practican la agricultura de subsistencia, todavía luchan por satisfacer sus necesidades. Uno de los principales culpables que identifica el informe es la sequía.
Sukoluhle Ncube afirma que, “el cambio climático ha alterado los patrones de lluvia”. La temporada de lluvias solía comenzar a finales de octubre y durar hasta marzo. Ahora la lluvia a menudo no llega hasta mediados de diciembre y termina en un mes.
Sukoluhle Ncube dice, “(Los cultivos) se secan y mueren. Todo este cambio climático afecta a mucha gente, incluso a la gente de las grandes ciudades”.
Su iglesia, Iglesia Hermanos en Cristo Lobengula, ha iniciado programas para ayudar a sus miembros a resolver estos desafíos.
Ntando Ndlovu, cuenta que, “por lo general, separamos los negocios de nuestro culto cotidiano”. Ella dirige la iniciativa “Visión del Mundo Empoderada”. El proyecto tiene como objetivo desarrollar resiliencia brindando a los miembros de la iglesia las habilidades, las conexiones y los mercados que necesitan para generar ingresos.
Durante un año, la iglesia llevó a cabo talleres para enseñar a los feligreses habilidades para iniciar sus propios negocios. Luego, en mayo pasado, los participantes fueron invitados a presentar sus negocios en una exposición celebrada después de la iglesia.
Treinta y siete propietarios de pequeñas empresas instalaron mesas mostrando sus productos y servicios. Los puestos ofrecían de todo, desde carteras hechas a mano hasta productos orgánicos, pasando por servicios de soldadura y algodón de azúcar elaborado ahí mismo.
Sukoluhle Ncube, explica que, la exposición “se creó como un esfuerzo por crear un ecosistema empresarial activo, que permitirá el comercio entre los feligreses”.
Además, añade, “creo que resultó muy bien. Entró mucha gente; mucha gente se sintió muy apoyada”.
Los miembros del Grupo de Trabajo sobre el Cuidado de la Creación del CMM de cada región organizarán una hora de narraciones, preguntas y respuestas. Los miembros de la iglesia de todo el mundo compartirán cómo les afecta el cambio climático y cómo responderán con acción resiliente y esperanza evangélica.
Establecida en 1962, la Fraternidad de Iglesias Menonitas de Taiwán (FOMCIT, por sus siglas en inglés) es una convención conformada por veinticuatro congregaciones de Taipei, Taoyuan, Taichung y Hualien. Constituye una rama del anabautismo y es miembro de la Convención Menonita de Asia y del Congreso Mundial Menonita. Afectada por el COVID-19, en 2022 la membresía total era 1935 miembros bautizados. Los ministerios de FOMCIT incluyen evangelización, establecimiento de iglesias, servicios sociales, educación teológica y publicaciones.
En Taiwán, la denominación es reconocida por su contribución a los servicios sociales. Actualmente, existen tres ministerios sociales en Hualien: el Hospital Cristiano Menonita; el Centro New Dawn Educare para personas con discapacidad física o mental; y el Centro Good Sheperd para niñas y mujeres que han sufrido abusos.
Historia
El anabautismo llegó por primera vez a Taiwán en 1948, cuando el Comité Central Menonita (MCC, por sus siglas en inglés) comenzó la labor médica y humanitaria entre los pueblos autóctonos, en respuesta al llamado del misionero presbiteriano, Rev. James Ira Dickson. Los médicos, enfermeras y pastores misioneros menonitas, incluidos el Dr. Robert Hess y su esposa, junto con el Rev. Glen Graber y su esposa, se trasladaron a Taiwán y comenzaron a administrar clínicas móviles en lugares remotos y montañosos.
En enero de 1955, el CCM estableció el Hospital Cristiano Menonita (MCH) en Hualien, una ciudad al este de Taiwán. En ese entonces, la región era considerada remota y atrasada; los pueblos autóctonos representaban aproximadamente el 25 por ciento de su población. En ese mismo año, la Comisión de Misión en el Extranjero de la Conferencia General de la Iglesia Menonita inició también ministerios de fundación de iglesias en Taiwán, lo que dio lugar a la creación de FOMCIT.
La misión terminó sus actividades en el país en 1994, cuando FOMCIT estableció un pacto con las iglesias menonitas de América del Norte para ser iglesias hermanas.
Contribuciones y hechos relevantes. Organizaciones de bienestar social:
Hospital Cristiano Menonita
Ubicado en Hualien, el Hospital Cristiano Menonita (MCH por sus siglas en inglés) es una institución de atención integral, que se especializa en salud comunitaria, medicina geriátrica y atención a largo plazo. El hospital universitario, con capacidad para quinientas camas, ofrece una amplia gama de servicios médicos a las personas en el este de Taiwán. Actualmente, es el hospital menonita más grande del mundo.
Hace setenta y cinco años, el MCH surgió como un equipo médico móvil que asistía a los pueblos autóctonos de Taiwán. El hospital fue construido en 1955 por el Dr. Roland Brown, fundador y exsuperintendente de MCH, que inicialmente contaba con solo treinta y cinco camas.
A través de los años, más de ciento sesenta misioneros menonitas sirvieron en el MCH. Abogando por la paz y enfatizando una vida de “servicio al Señor”, dedicaron silenciosamente sus vidas a Hualien. Siete de los médicos y enfermeras misioneros recibieron el Premio a la Dedicación Médica del gobierno de Taiwán. El Dr. Roland Brown recibió la Orden de la Estrella Brillante con Gran Cordón Violeta de manos del presidente Lee Teng-Hui, un honor poco común que simboliza su notable contribución al desarrollo de la Nación.
Roland P. Brown, médico menonita fundador del Hospital Cristiano Menonita/FOMCIT
Los misioneros llevaron a la práctica los valores menonitas. Después de que se jubilaron y regresaron a su país de origen, el personal local tomó la posta. Cuentan con más de 1500 empleados, de los cuales el 20 por ciento son habitantes autóctonos del país; y así MCH y sus asociados siguen atendiendo a los desfavorecidos y vulnerables.
Los asociados del Hospital incluyen el predio de MCH Shoufeng y la Residencia para Adultos con Discapacidades Mentales, el Hogar de Ancianos Shoufeng, el Centro Menonita de Atención Postparto y los Servicios de Atención Domiciliaria. El MCH también estableció numerosos fondos para apoyar a los pueblos autóctonos y a las personas desfavorecidas o discapacitadas.
Con miras al futuro, el MCH seguirá sirviendo a “los hermanos y hermanas más vulnerables de Jesús” (Mateo 25,40), y procurará mejorar la salud de la comunidad, acrecentando la calidad del servicio y la capacidad médica; aprovechando las tecnologías de IA; capacitando a los empleados con conocimiento y habilidades, y equipándolos con los recursos necesarios.
Como hospital cristiano, el MCH se preocupa por la fe de los miembros del personal. Se realizan regularmente reuniones de oración y pequeños grupos. Cumpliendo su misión, MCH seguirá compartiendo el evangelio a través del servicio médico y sirviendo como si estuviéramos sirviendo al Señor (Mateo 25,36).
Centro de Educación y Atención Nuevo Amanecer (New Dawn Educare Center)
Fundado en 1977 por los misioneros menonitas, Rev. Otto Dirks y su esposa Elaine, el Centro “Nuevo Amanecer” ofrece servicios residenciales y diurnos a clientes con diversas discapacidades físicas y mentales.
Rev. Otto Dirks y Elaine llegaron a Taiwán en 1968 con su pequeño hijo Randall. Su tarea inicial era establecer iglesias. Poco después de su llegada, tuvieron un segundo hijo que nació con síndrome de Down. Más tarde, adoptaron a una niña autóctona que tenía una discapacidad física y mental.
En ese entonces, las discapacidades eran estigmatizadas; las familias a menudo descuidaban o abandonaban a sus hijos discapacitados. Los Dirks observaron esta situación y decidieron apoyar a dichos niños. Regresaron a Canadá para estudiar educación especial y volvieron a Taiwán en 1977. Con sus nuevos conocimientos y los recursos financieros que habían recaudado, establecieron el Centro de Educación Especial Nuevo Amanecer en Hualien (que posteriormente pasó a denominarse Centro Menonita de Educación y Atención Nuevo Amanecer de Taiwán).
Habiendo servido a personas con discapacidades físicas y mentales durante más de cuatro décadas, “Nuevo Amanecer” ofrece una variedad de enfoques educativos y terapéuticos, que incluyen terapias con música, animales y arte; entrenamiento vocacional; y oportunidades de pasantías o empleo en empresas locales.
La ardua labor de “Nuevo Amanecer” fue reconocida por el gobierno; en 2019 recibió el Premio Presidencial de Cultura en Dedicación Humanitaria. Al ver un rápido aumento en el número de personas afectadas por el síndrome de Kanner (una forma de autismo), ha procurado crear una red de apoyo para las personas con dicho síndrome. En 2020, comenzó la construcción de Joy Campus, un hogar residencial ecológico para adultos con síndrome de Kanner.
“Nuevo Amanecer” se dedica a desarrollar un entorno amigable y a brindar recursos para ayudar a las personas con problemas físicos y mentales. Continuará empoderando tanto a los clientes como a sus familias con las habilidades necesarias para vivir con una discapacidad y para cuidar a una persona con discapacidad.
Centro del Buen Pastor
El equipo de liderazgo del Centro El Buen Pastor; Yu-Gui Chu, actual directora ejecutiva de El Buen Pastor (cuarta de la izquierda)/FOMCIT
En la década de 1980, la prostitución infantil estaba muy extendida en Taiwán. Niñas y niños autóctonos que vivían en comunidades tribales remotas y montañosas eran vendidos para la prostitución por sus familias pobres, pero el público en general desconocía este problema. En 1987, una niña de dieciséis años fue enviada a la Sala de Emergencias del Hospital Cristiano Menonita debido a un shock séptico causado por una infección de transmisión sexual y una enfermedad pélvica inflamatoria. Los médicos y las enfermeras lucharon arduamente para salvarle la vida y ella sobrevivió. Sin embargo, descubrieron que había sido vendida con fines de prostitución cuando tenía ocho años. Durante muchos años, había estado encerrada en burdeles de Taipei.
Un pediatra y un trabajador social del MCH le pidieron a la Rev. FangFang (Katherine) Wu, pastora menonita y posteriormente la primera directora ejecutiva del Centro El Buen Pastor, que se sumara a ellos para rescatar a niños, niñas y adolescentes de la prostitución y la explotación sexual.
Durante su crianza menonita, la Rev. Wu fue muy influenciada por misioneros como el Dr. Roland Brown y su esposa Sophie, el Dr. Carl Epp y su esposa Hilda, y Helen Willms Bergen y Sue Martens Kehler, enfermeras del MCH. En su corazón quedó grabada la manera en que practicaron la justicia, amaron la misericordia, anduvieron humildemente con Dios, sirviendo a los hermanos y hermanas más vulnerables de Jesús. Seguir su ejemplo fue algo natural para ella.
La labor de rescate comenzó y se estableció la Asociación del Buen Pastor. Todas las semanas, Rev. Wu visitaba las aldeas autóctonas de Hualien en busca de víctimas jóvenes y niñas en riesgo. Sin protección ni apoyo del gobierno, Rev. Wu colaboró con las iglesias locales, realizó programas extraescolares en aldeas tribales, concientizó al público sobre el problema del tráfico sexual infantil e instó a las autoridades pertinentes a reconocer la gravedad de este problema desalentador. Cada vez que encontraba una víctima, la rescataba y la escondía en la casa de acogida del Buen Pastor.
A propuesta de Rev. Wu, la Asociación del Buen Pastor se unió a FOMCIT en 1990 y pasó a denominarse Centro del Buen Pastor.
Una mañana de 1993, Rev. Wu fue golpeada por pandilleros mientras se dirigía al trabajo porque “se interponía en su negocio lucrativo”. Este incidente llamó la atención de los medios de comunicación y del público en general. La gente estaba asombrada y preocupada, y el gobierno finalmente promulgó leyes para proteger a los niños, niñas y adolescentes. Debido a esto, la prostitución infantil se terminó paulatinamente.
Actualmente, el Centro del Buen Pastor es un refugio para niñas adolescentes que han sido abusadas, que son delincuentes juveniles, fueron agredidas sexualmente o abandonadas; para mujeres y niños que sufren violencia doméstica; y para adolescentes embarazadas. También organiza programas extraescolares para familias de bajos recursos y ayuda a mujeres desfavorecidas a encontrar trabajo. El Centro del Buen Pastor está comprometido a ayudar a los necesitados a encontrar esperanza.
La Iglesia Menonita Linshen Road de Taichung, fundada por Glen Graber en 1954, fue la primera iglesia menonita de Taiwán. El edificio actual se terminó en 1993/FOMCIT
Desafíos y oportunidades
La denominación menonita es pequeña, con solo veinticuatro iglesias y menos de dos mil miembros. En los primeros años, a las iglesias menonitas a menudo las confundían con las presbiterianas, ya que muchos de nuestros pastores venían de un trasfondo presbiteriano. Nuestros líderes se esforzaron muchísimo para fortalecer la identidad menonita de los miembros.
Durante los últimos veinte años, ha habido un movimiento carismático en Taiwán. Las generaciones más jóvenes se sienten más atraídas a las iglesias carismáticas. Necesitamos nuevas estrategias para compartir el evangelio, hacer participar a las generaciones más jóvenes y mantener nuestros valores.
Mientras tanto, a la luz de nuestro compromiso con la justicia social y la búsqueda de la misericordia y la humildad, los ministerios sociales de la FOMCIT siguen siendo vitales para la sociedad. Al servir a nuestros hermanos y hermanas más vulnerables y considerar nuestra labor como un servicio al Señor, continuaremos llevando a la práctica nuestros valores y poniendo en acción nuestra fe.
‚ÄîEscrito por Jessica Lu, menonita de tercera generación. Agradecimientos especiales al Sr. Harold Lu por su coordinación y aportes valiosos durante todo el proceso, y al Rev. Kim Chen, al Hospital Cristiano Menonita, al Centro de Educación y Atención Nuevo Amanecer y al Centro El Buen Pastor, por su generosa contribución de información.
La columna de los miembros directivos
Dos miembros de cada región continental se eligen del Concilio General para conformar el Comité Ejecutivo, que se reúne anualmente. El presidente y el vicepresidente también son elegidos por el Concilio. El tesorero y el secretario general también son miembros del Comité Ejecutivo.
Conozca a la vicepresidenta Lisa Carr-Pries, nombrada en 2022.
1. ¿Qué significa que el CMM sea una comunión de iglesias?
Estoy agradecida por la iglesia mundial. Durante muchos años ha ampliado mi comprensión del mundo más allá de mi contexto local y me ha ayudado a criar a mis hijos para que sean seres humanos con conciencia global. Cambió definitivamente el curso de mi vida, y profundizó mi fe y espiritualidad. Tengo esperanza en la relevancia de la iglesia anabautista para la transformación de la vida de cada persona.
2. ¿Cómo ora por la iglesia mundial?
Ruego que nuestras iglesias mundiales den testimonio de esperanza en un mundo donde reinan la desesperación y la violencia.
3. ¿Qué espera que la iglesia logre en los próximos cinco años?
Que continuemos celebrando nuestra unidad en Cristo al celebrar el don de nuestra diversidad de teologías, trasfondos, culturas en el discipulado fiel.
4. ¿Cuáles de sus lecturas actuales le brindan esperanza a la iglesia mundial?
Leo diariamente las reflexiones enviadas por el Centro para la Acción y Contemplación (CAC). Creo firmemente que como seguidores de Jesús, nuestro camino cristiano debe tener partes iguales de acción y contemplación.
“Para que nuestro camino espiritual sea integral, es necesario tanto la acción como la contemplación… La acción puede llevarte a la contemplación y la contemplación puede llevarte a la acción. Pero finalmente, se necesitan y se alimentan mutuamente.” (Meditación diaria CAC, 13 de mayo de 2016)
5. ¿Cómo sirve a su congregación local?
Me encanta dirigir la alabanza y la música en mi congregación local. Disfruto crear cultos en que los miembros de la congregación participen con todo su ser en tanto forman parte de una comunidad de fe que practica una vida fiel.
6. ¿Cuál es su formación profesional?
Tengo una licenciatura en música eclesial, y una licenciatura y maestría en teología. Aspiro a la formación permanente; he tomado cursos adicionales, y recibido un certificado en orientación espiritual y uno en manejo de conflictos y liderazgo congregacional. Me encantó ser pastora durante la mayor parte de mi vida adulta.