Perspectivas — Zimbabue
Con espíritu de solidaridad en la familia de Cristo: compartiendo las cargas y compartiendo la esperanza, quisiera compartir brevemente sobre una experiencia difícil durante mi último periodo como obispo, y cómo Dios intervino y levantó a las personas para compartir dicha carga y dar esperanza nuevamente.
En junio de 2024, la Iglesia de los Hermanos en Cristo de Zimbabue sufrió una tragedia. Alrededor de las cuatro de la madrugada, se produjo un misterioso incendio en el dormitorio de chicos Peter Mlotshwa de la escuela secundaria Matopo, una de las escuelas administradas por nuestra iglesia.
Cincuenta y un alumnos de primer año (de entre doce y trece años de edad) y el responsable del internado lograron escapar del incendio en la nueva residencia. Todas sus pertenencias se quemaron, incluyendo comida, mantas y uniformes.
Compartiendo las cargas
Como dice en Gálatas 6:2: “Sobrelleven los unos las cargas de los otros, y cumplan así la ley de Cristo”.
La ley de Cristo es amarnos los unos a los otros. Amar al prójimo como a uno mismo.
Muchas personas acudieron a ayudar (entre ellas la primera dama de Zimbabue), antiguos alumnos de Matopo, escuelas hermanas de la Iglesia de los Hermanos en Cristo (tanto de primaria como de secundaria), miembros de la comunidad de Matopo y de las Iglesias de los Hermanos en Cristo, y Sethule Trust.
Sembrando esperanza
A pesar de la difícil situación que nos aquejaba, la bondadosa mano de Dios estuvo con nosotros; permitió que los hermanos, las hermanas y otros colaboradores nos ayudaran a sobrellevar la reconstrucción del dormitorio de los chicos, cuyo costo ascendió a USD 73.000, costo que no podíamos asumir por nuestra cuenta.
Me sentí aliviado de que, tras el incendio, no hubiera víctimas y todos los chicos salieran ilesos, incluido el responsable del internado. ¡Gloria a Dios!
Por lo tanto, continuemos compartiendo nuestras cargas y nuestra esperanza unos con otros como cuerpo de Cristo en la iglesia mundial.
Nos sentimos motivados a compartir el amor y la esperanza de Cristo en nuestras comunidades y a nunca darnos por vencidos. Como dice Gálatas 6:9: “Así que no debemos cansarnos de hacer el bien, porque si no nos desanimamos, a su debido tiempo cosecharemos”.
— Sindah Ngulube, obispo emérito de la Iglesia de los Hermanos en Cristo, Conferencia de Zimbabue, es uno de los representantes de África en el Comité Ejecutivo del CMM. Presentó esta reflexión en el evento de Renovación 2026 realizado en Filipinas en marzo de 2026, cuyo lema era, Solidaridad en la familia de Cristo: compartiendo las cargas, compartiendo la esperanza.

