De izquierda a derecha, el Secretario General John M. Sean del KMKT y el Secretario General Emmanuel Hagai, Secretario General del KMT. Foto: Liesa Unger
La Asamblea del CMM se queda en África Oriental.
“Construir juntos el cuerpo de Cristo y fortalecer la comunión global [es la visión para recibir a la iglesia anabautista mundial]”, expresa el obispo Nelson Kisare, Kanisa la Mennonite Tanzania.
El Comité Ejecutivo del Congreso Mundial Menonita aceptó la invitación de las iglesias miembro de Tanzania para ser sede de la Asamblea Mundial 18 en el año 2028. Este encuentro de cinco días, que reunirá a anabautistas de alrededor del mundo, tendrá lugar durante las dos primeras semanas de junio. El tema se está definiendo.
Hay más de 46.000 menonitas en Tanzania en dos iglesias miembros del CMM: Kanisa la Mennonite Tanzania (KMT) y Kanisa La Mennonite La Kiinjili Tanzania (Iglesia Evangélica Menonita de Tanzania).
“Prevemos la asistencia de entre 1500 y 2000 participantes de fuera del continente, y entre 500 y 1000 de otros países africanos”, afirma Liesa Unger, responsable de eventos internacionales. “Los líderes de la iglesia tanzana esperan que más de 2500 participantes locales se unan a la Asamblea entera y otros 200 al culto masivo de clausura del sábado”.
KMT es la iglesia menonita nacional más antigua de África Oriental, fundada en la década de 1930. Oleadas de avivamiento religioso recorrieron Tanzania entre las décadas de 1940 y 1960. Evangelistas tanzanos de iglesias menonitas llevaron el evangelio a Kenia, estableciendo allí la iglesia menonita.
En 1971, el nombre de la iglesia nacional se cambió del inglés al suajili, reflejando el liderazgo africano de la iglesia, que había comenzado con el nombramiento de los pastores Ezekiel Muganda y Andrea Mabeba en 1950 y el nombramiento del obispo Zedekiah Kisare en 1964. Actualmente, Emmanuel Hagai sirve como secretario general y Nelson Kisare como obispo presidente.
KMKT se formó en 1988 como una extensión de KMT. En 2005, fueron reconocidos como iglesia por su gobierno nacional. Su misión se centra en compartir el evangelio, involucrar a los jóvenes en el seguimiento de Jesús y la participación en las actividades de la iglesia, así como en servir a la comunidad mediante la donación voluntaria de sangre y la ayuda a los pobres. Actualmente, John Sean sirve como secretario general y Lameck Manji como obispo presidente.
En Tanzania, los menonitas administran varias escuelas, desde primaria hasta educación postsecundaria, así como diversos hospitales y centros de salud.
“Nuestro caucus para África apoya esta invitación para que nuestra familia anabautista mundial venga a Tanzania”, afirma Samson Omondi, representante de África ante el Comité Ejecutivo y obispo de la Iglesia Menonita de Kenia.
Los coros forman parte de los cultos dominicales en las congregaciones de KMT, como esta en Arusha. Foto: Liesa Unger
“Esperamos ofrecer opciones de asamblea dispersa no solo en Tanzania, sino también en otras partes de África Oriental”, afirma Nelson Martínez, coordinador de logística. (La asamblea dispersa son recorridos que se realizan antes y después de la Asamblea reunida y que permiten a grupos más pequeños conocer la región y participar en el culto con congregaciones locales).
La nueva sede para la Asamblea tuvo que ser seleccionada con tan solo dos años de antelación al evento, después de que el anfitrión previsto, MKC en Etiopía, retirara la invitación.
“Durante años, nuestro sueño ha sido celebrar la Asamblea 18 en África. Esto pone fin a nuestra década de Renovación, conmemorando los 500 años del Anabautismo con una celebración en el continente donde el Anabautismo crece con mayor rapidez”, declara César García, secretario general del CMM. “Esperamos con ilusión esta oportunidad para construir relaciones y profundizar nuestra comprensión de los hermanos y hermanas en Tanzania, mientras participamos en el intercambio mutuo de dones a través de este encuentro masivo”.
“A pesar de algunos desafíos previstos, creemos que celebrar la Asamblea en Arusha será una experiencia única y positiva. El hecho de que se realice en un lugar relativamente pequeño nos ayudará a estrechar lazos. La participación de las iglesias traerá alegría y mucha ayuda a la Asamblea”, afirma Liesa Unger.
Adorar juntos, sobre todo cantar juntos, se suele mencionar como lo más destacado de las Asambleas del Congreso Mundial Menonita. Después de todo, no hay nada como cantar en una reunión de miles de personas como hermanos y hermanas en Cristo. Incluso cuando no todos hablan el mismo idioma, la música tiende a unirlos de una manera que no lo hacen otras experiencias.
Se anuncia la canción y la pantalla se llena de palabras que muchos en la sala no pronuncian con fluidez, o que no pueden pronunciar en absoluto.
La melodía puede resultar desconocida, el ritmo ligeramente diferente de lo que el cuerpo espera.
Un coro de todo el mundo ayuda a iniciar el sonido. Luego, gradualmente, el sonido colectivo va cobrando forma.
Miles de voces con diferentes acentos, formas vocálicas e instintos musicales comienzan a sonar juntas.
El sonido nunca es completamente perfecto. Algunas palabras se pronuncian mal. Algunas armonías pierden precisión. Sin embargo, algo inconfundible sucede en estos momentos. Personas que adoran de forma diferente, tienen perspectivas diferentes y provienen de contextos bastante distintos, se comprometen a cantar la misma canción al mismo tiempo.
Nadie canta solo. Nadie canta exactamente de la misma manera. Se revela una verdad más profunda: la unidad en una iglesia mundial no se descubre borrando las diferencias, sino aprendiendo a mantenerlas unidas mediante el sonido.
El propósito de este artículo es reflexionar sobre cómo ha funcionado la música a lo largo de un siglo de Asambleas del CMM, cómo ha cambiado a medida que la comunión menonita se ha vuelto cada vez más mundial, y cómo cantar juntos sigue creando un sentido vivencial de unidad.
La primera reunión del Congreso Mundial Menonita tuvo lugar en 1925 en Basilea, Suiza, para conmemorar el cuatricentenario de la Reforma anabautista. Ya que la iglesia mundial ha conmemorado el quincentenario, este parece un momento oportuno para reflexionar sobre las Asambleas del siglo pasado, desde la perspectiva particular de la música.
Una manera de hacer el seguimiento de lo que se ha cantado en las Asambleas del CMM es a través de los cancioneros elaborados para cada reunión. Si bien ningún cancionero capta todo lo que se canta o escucha (y algunas de las canciones impresas nunca se usan), brindan una perspectiva concreta de cómo la iglesia mundial se ha percibido a sí misma, su unidad y cuáles son las voces convocadas a la adoración comunitaria.
Asamblea No. 7, 1962, Kitchener (Canadá)
Cantar juntos nuestra fe: por qué la música importa
Cantar juntos nos exige algo que pocas otras prácticas colectivas nos exigen. Requiere vulnerabilidad y confianza, y no puede hacerse en privado en medio de una multitud.
Se exponen las voces, se comparte la respiración, y el ritmo se negocia en tiempo real. Cantar juntos implica tanto escuchar como producir sonido.
Para una comunión mundial como el Congreso Mundial Menonita, esto importa muchísimo. La unidad en el CMM no ha significado una uniformidad total de creencias, prácticas o perspectivas. La fraternidad abarca continentes, culturas e historias determinadas por realidades sociales y políticas muy diferentes.
Sin embargo, una y otra vez, la iglesia se reúne y elige adorar. Al hacerlo, practica una forma de unidad que no depende de la resolución de todas las diferencias, sino del compromiso con convicciones compartidas, aun cuando estas convicciones se expresan de diversas maneras.
En las Asambleas del CMM, muchas veces dicha unidad se transmite a través de lo que podríamos llamar canciones del corazón: canciones que ciertas comunidades atesoran y que expresan sus historias de fe, sufrimiento, esperanza y gozo.
Estas canciones no significan necesariamente lo mismo para todos los que las cantan. Más bien, animan a tomar conciencia de los diferentes estilos musicales, énfasis teológico, lenguajes textuales y prácticas de adoración. Cantar las canciones del corazón de unos y otros, es una manera de aprender juntos quiénes somos.
Esta práctica conlleva riesgos. Las palabras podrían ser mal pronunciadas o malinterpretadas. Las formas musicales podrían resultar desconocidas o inquietantes. Sin embargo, es precisamente en esta vulnerabilidad que la música cumple su función más importante.
La unidad que no cuesta nada, nos exige poco. Cantar cuando existen diferencias, en cambio, capacita a la iglesia a escuchar antes de guiar, a seguir antes de determinar y a permitir que se enriquezcan los supuestos profundamente arraigados sobre la adoración y la música.
Asamblea No. 10, 1962, Wichita (EE. UU.)
Cancioneros y un punto de inflexión: 1967-1972
Los cancioneros no son colecciones neutrales. Cada inclusión y omisión refleja un conjunto de valores: de quién es la teología que se nombra, de quién es el idioma que se escucha y de quién son las formas musicales que se consideran cantables por una comunidad mundial.
A medida que el Congreso Mundial Menonita se internacionaliza, sus cancioneros han adquirido una complejidad creciente.
Las actas de la primera Asamblea del CMM en 1925 mencionan coros y cantores, pero el primer cancionero impreso específicamente para una Asamblea data de 1936, durante la reunión en Ámsterdam y Elspeet, Países Bajos. Anteriormente, las congregaciones probablemente cantaban de los himnarios disponibles en los lugares de culto.
Estos primeros cancioneros de las Asambleas contenían exclusivamente himnos europeos y norteamericanos, generalmente en inglés, alemán, francés y/o neerlandés.
A medida que la representación en el CMM se volvió más diversa, especialmente con la considerable expansión en el Sur global, este panorama musical comenzó a sentirse cada vez más incongruente. Para la Asamblea de 1967 en Ámsterdam, con delegados de más de treinta países, los participantes se dieron cuenta con mayor claridad de que la comunión menonita estaba cambiando.
La diversidad cultural, lingüística y de color de piel ya no era algo secundario: estaba muy presente en la en la reunión.
Este momento marcó un punto de inflexión.
La siguiente Asamblea, realizada en 1972, en Curitiba, Brasil, fue la primera Asamblea del CMM en el hemisferio sur. El historiador Cornelius Dyck expresó el desafío que enfrentaba la iglesia a través de una pregunta profunda: “¿Qué clase de unidad es posible y deseable en una hermandad mundial en que cada congregación es responsable, en última instancia, solo ante sí misma?”
La Asamblea en Brasil se llevó a cabo en medio de grandes desafíos, tales como la represión política bajo el régimen militar, dificultades con la traducción y barreras lingüísticas.
No obstante, las actas hablan positivamente en especial de la música. El canto comunitario fue recibido con un aplauso entusiasta y, por primera vez, se presentaron grupos de América del Sur. Solo un tercio de los participantes provenía de Europa y América del Norte. Un grupo de trabajo sobre la música reconoció la necesidad de contar con canciones de diversos períodos, géneros y culturas a fin de reflejar mejor la iglesia mundial.
También se produjeron cambios organizativos. Las reuniones del Concilio General comenzaron a realizarse en el Sur global, los congresos regionales empezaron a reunirse y las redes de misiones se extendieron a más de cincuenta países, donde las iglesias a menudo crecían más rápidamente que las del Norte.
El Congreso Mundial Menonita puntualizó que su propósito era servir de medio para fraternizar y testificar”, enfatizando la comunicación, el aliento mutuo y la responsabilidad compartida. Posteriormente, también estableció la función remunerada del secretario general, y el CMM pasó de ser dirigido por historiadores a personas con experiencia en el liderazgo de la misión.
Asamblea No. 14, 2003, Bulawayo (Zimbabue)
Lo que aprendemos cuando cantamos juntos
A partir de la década de 1970, las Asambleas del CMM siguieron creciendo en número de asistentes y en diversidad. Se desarrollaron cancioneros internacionales con una representación mundial intencionada, comenzando con la Asamblea de 1978, en Wichita, Kansas (EE. UU.).
Figuraban más idiomas en las páginas y en los cultos, a veces con el apoyo de la traducción simultánea. A partir de esta colección, se priorizaron las canciones del corazón de cada continente. Las mujeres desempeñaron roles de liderazgo cada vez más visibles en la música, incluyendo figuras como Mary Oyer como directora de canto. El presidente también fue, por primera vez, una persona proveniente de fuera de EE. UU. y Alemania (Etiopía).
Para la Asamblea de 1984 en Estrasburgo, la Asamblea moderna del CMM ya había comenzado a cobrar forma: un comité programático; un subcomité de música y culto; una estructura temática con ritmos diarios; y la presencia de la música durante toda la reunión. Se presentaron músicos de todo el mundo, demostrando que la unidad requiere intención y práctica.
La unidad que se forja a través del canto en las Asambleas del CMM no es permanente. Cuando desaparece el canto final, los participantes regresan a sus contextos de origen, llevándose diferentes preguntas, convicciones y desafíos. Sin embargo, algo perdura: el recuerdo de haber cantado juntos redefine cómo se abordan las diferencias después.
Asamblea No. 17, 2022, Indonesia
La música enseña a la iglesia mundial que la unidad no requiere la resolución de todos y cada uno de los desacuerdos. Requiere presencia.
Al cantar, la iglesia practica la convivencia en tiempo real, la escucha atenta, la adaptación según sea necesario y el compromiso con una acción compartida incluso cuando sea exigente. La unidad, en este sentido, no es un ideal abstracto, sino una disciplina practicada.
Las Asambleas del CMM funcionan como espacios de ensayo para este tipo de pertenencia. Ofrecen un vistazo de lo que es posible cuando la diversidad no se gestiona ni se minimiza, sino que se integra en un ritmo compartido.
Cada voz importa precisamente porque es distinta. Y en el acto compartido de cantar, la iglesia mundial aprende de nuevo lo que significa pertenecer juntos.
Benjamin Bergey, profesor asociado de música en la Universidad Menonita del Este, Harrisonburg, Virginia, EE. UU., donde dirige los coros y la orquesta, e imparte cursos de teoría y dirección musical. Fue coordinador musical de la Asamblea de 2022, en Indonesia y dirige a los Cantantes de Cámara de EMU, que se presentaron en la conmemoración del quincentenario en Zúrich. También fue editor musical de Voices Together, un himnario de la Iglesia Menonita de EE. UU. y Canadá. Es miembro de la Iglesia Harrisonburg Mennonite, Virginia, EE. UU.
La unidad en una iglesia mundial no se descubre borrando las diferencias, sino aprendiendo a mantenerlas unidas mediante el sonido.
Benjamin Bergey
Breve cronología histórica
N.°1 – 1925 Basilea y Zúrich
Propósito: reunirse para celebrar el cuatricentenario y publicar un libro conmemorativo.
Se presentan coros de la región de Basilea (Holee y Schänzli) y se mencionan muchos cantos, incluidos los himnos Gott grüße Dich, Große Gott, Die Sach ist Dein y Nun danket alle Gott.
N.°2 – 1930 Danzig
“Congreso Menonita de Ayuda Mundial”
Propósito: recibir informes de varias comunidades y organizaciones menonitas sobre la labor de ayuda humanitaria, orientación sobre la difícil situación de las comunidades menonitas en la Unión Soviética e intercambiar información sobre futuras medidas coordinadas de ayuda humanitaria.
Se hace referencia al canto y se mencionan himnos específicos (Wach auf, du Geist der ersten Zeugen, Kein schöner Land in dieser Zeit, Innsbruck, ich muß dich lassen.
N.°3 – 1936 Ámsterdam y Elspeet
Propósito: continuar este tipo de reuniones, fortalecer los lazos como un solo cuerpo, celebrar el cuatricentenario de la conversión de Menno Simons en los Países Bajos.
Se imprime primer cancionero, con los himnos en el orden en que se había previsto usarlos para cada culto (textos en alemán y holandés)
Se menciona un canto no oficial en el barco mientras cruzaban el Ijsselmeer para ir a Elspeet durante una fuerte lluvia.
N.°4 – 1948 Goshen y norte de Newton
Propósito: continuar los canales de fraternidad mundial, y de reconocimiento y aprendizaje mutuos.
Se menciona el excelente canto de los miembros del Congreso, coros y cuartetos (se mencionaron varios coros y conjuntos de las regiones anfitrionas).
Los archivos de MC USA contienen 43 carretes de cintas magnéticas con grabaciones de audio de esta Asamblea.
N.°5 – 1952 Basilea (St. Chrischona)
Propósito: seguir compartiendo y estar en comunión, y un “mayor conocimiento mutuo de las congregaciones menonitas ampliamente distribuidas sobre la faz de la tierra”. (JC Wenger)
Se mencionan grupos corales de Francia, Suiza, Alemania y Kansas, EE. UU.
Se imprime el segundo cancionero para esta Asamblea.
Se menciona el canto de La fe de nuestros padres a orillas del río Limmat, cerca de donde Félix Manz fue ejecutado por ahogamiento.
N.°6 – 1957 Karlsruhe
Un Congreso más de la gente, con mayor asistencia (unas 1.300 personas requirieron alojamiento) y menos de la mitad de los participantes eran de Estados Unidos y Canadá.
Se realizan encuestas para recabar opiniones y propuestas, se redactan y aprueban Estatutos por votación, y se crea un Comité Ejecutivo y un Concilio General (Presídium).
Se elabora tercer cancionero con treinta himnos en francés, alemán, inglés y holandés.
N.°7 – 1962 Kitchener
Se menciona por primera vez un comité de música.
Se mencionan muchos coros norteamericanos.
Se menciona una mayor variedad de directores de canto y organistas (a menudo solo uno o dos en Asambleas anteriores).
Cuarto cancionero con cuarenta himnos en alemán e inglés.
N.°8 – 1967 Ámsterdam
La iglesia crecía en el Sur global con más de treinta países representados (véase “punto de inflexión” en el artículo anterior).
Se mencionan varios grupos corales universitarios estadounidenses y europeos.
Quinto cancionero con 38 himnos en alemán, inglés, francés y holandés.
Primer cancionero que incluye notación musical occidental.
N.°9 – 1972 Curitiba
Primera Asamblea con más participantes del Sur que del Norte.
La música se destaca de manera positiva con cantos grupales y presentaciones de grupos menonitas de América del Norte y del Sur.
El sexto cancionero incluye por primera vez español y portugués, además de inglés y alemán.
N.°10 – 1978 Wichita: “El Reino de Dios en un mundo cambiante”
Por primera vez se presentan coros de todo del mundo (incluido Rusia, recibido con muchos aplausos).
Se publica el primer Cancionero Internacional, que marca el inicio en la práctica del nuevo modelo (incluye un Prefacio y una Introducción).
63 himnos con notación musical occidental, organizados en cinco capítulos por continente.
La Aldea de la Iglesia Mundial se presenta con un escenario que brinda la posibilidad de compartir música.
N.°14 – 2003 Bulawayo: “Compartiendo dones en el sufrimiento y la alegría”
Se publica el tercer Cancionero Internacional, que esta vez incluye representación de los cinco continentes en el comité, incluidas varias canciones con notación musical no occidental.
El primer coro internacional inicia el modelo de conjunto con dos cantantes de cada continente. Una grabación previa ayudó a los asistentes a aprender la música de la Asamblea.
Se presenta Hakuna akaita que se canta con frecuencia y sigue siendo una de las canciones favoritas.
N.°15 – 2009 Asunción: “Reunámonos en el camino de Jesucristo”
Se publica el cuarto Cancionero Internacional con un prefacio que reconoce que no todos leen notación musical y se emplean decenas de idiomas, aunque la música es una fuerza unificadora.
Tengan la Mente de Cristo (N.°9) se escribió para el versículo lema de esta Asamblea.
Surge el canto espontáneo al cortarse la luz: Siyahamba
Por primera vez, todas las sesiones plenarias se transmiten en vivo.
N.°16 – 2015 Harrisburg: “Caminemos con Dios”
Se publica el quinto Cancionero Internacional.
Tú eres todopoderoso se convierte en una canción del corazón.
Se canta en lenguaje de señas un verso de En el Señor estaré siempre agradecido para un grupo grande de asistentes sordos o con dificultades auditivas.
N.°17 – 2022 Salatiga: “Seguir a Jesús juntos superando barreras”
Se publica el Sexto Cancionero Internacional, el primero en incluir notación musical oriental.
La versión digital también es utilizada por muchos participantes virtuales debido a la pandemia mundial.
Dhuh pangeran (N.°2) escrito por el menonita indonesio Saptojoadi para la Asamblea de 1978, se convierte en una canción del corazón.
2025 Zúrich: La valentía de amar
Aunque no fue una Asamblea completa, se conmemoró el quincentenario del anabautismo.
Cinco grupos musicales de todo el mundo ofrecen conciertos y participan en el culto en la catedral Grossmünster.
Se utilizan canciones del Cancionero Internacional de 2022, además de Queremos paz, una canción trilingüe escrita por un menonita con un arreglo especial creado para el evento.
“Asistir a una Asamblea es una experiencia maravillosa. Es una oportunidad para ver otra parte del mundo y conocer a muchísima gente. Aprendemos nuevas maneras de trabajar juntos; nos adaptamos a situaciones que no habíamos previsto; y, lo más importante, forjamos relaciones”, afirma César García, secretario general del CMM.
Cuando los líderes de la Iglesia Meserete Kristos (MKC) informaron al Congreso Mundial Menonita que no podrían ser anfitriones de la Asamblea en el 2028, no hubo duda en detener los planes para Etiopía. “Organizar una Asamblea debe ser una bendición para la iglesia”, expresa César García. “Si la tarea representa una carga, entonces necesitamos elaborar otro plan”.
La iglesia MKC declara claramente que si [algunos miembros del CMM permiten que las congregaciones afirmen las relaciones entre personas del mismo sexo], la Iglesia Meserete Kristos no podrá ser sede de la Asamblea del 2028 en Etiopía. Esta decisión se basa en convicciones teológicas y fidelidad a las Escrituras, y no debe interpretarse como un acto de rechazo, condena u odio hacia ninguna persona o iglesia. Más bien, es un paso que se toma para preservar la comprensión de MKC de la enseñanza bíblica sobre el matrimonio mientras se mantiene la integridad de su participación en la comunidad anabautista mundial…”, expresa Desalegn Abebe, presidente de MKC.
“Continuamos valorando la comunión, el diálogo y el respeto mutuo con todos los socios anabautistas que comparten un compromiso con Cristo y sus enseñanzas. La oración y la esperanza de MKC es que, incluso en medio de estos difíciles discernimientos, la comunidad anabautista en general permanezca unida en el amor, la verdad y la misión compartida, y que todas las decisiones reflejen integridad, fidelidad y compasión”.
“MKC es un miembro valioso y que contribuye al Congreso Mundial Menonita”, declara César García.
“Respetamos los procesos de discernimiento que cada una de nuestras iglesias miembro ha seguido para llegar a sus posiciones teológicas. Los principios fundamentales que todos los miembros del CMM acuerdan son nuestras Convicciones Compartidas, las cuales fueron discernidas conjuntamente y aprobadas por consenso en el Concilio General del 2006”.
La iglesia miembro nacional más grande del CMM ha contribuido significativamente al liderazgo del CMM. El primer presidente del CMM que provenía de fuera de los miembros originales de Norteamérica y Europa pertenecía a MKC (1973-1978). Posteriormente, un vicepresidente fue miembro de MKC en Etiopía (1997-2003).
Ha habido una representación continua de MKC en las Comisiones, incluido el presidente de la Comisión de Paz (2009-2012), miembros en las comisiones de Fe y Vida y la de Diáconos, en los comités de coordinación de las redes de servicio (GASN) y educación (GAHEN), y el secretario de los Diáconos (2022 hasta la actualidad).
Los asuntos que amenazan con dividirnos pueden cambiar, pero “cada nueva generación necesita enfrentarse a la pregunta: ¿vamos a estar juntos a pesar de las diferencias?”, menciona César García.
“Nuestro llamado a la unidad no se trata de mantener una institución en funcionamiento; es un llamado del Evangelio a vivir la unidad como manifestación del cuerpo de Cristo”, explica César García. “No somos nada si mantenemos la unidad institucional, pero las iglesias no pueden hablar juntas”.
“Precisamente por la importancia de las relaciones, el Comité Ejecutivo ha decidido buscar otra sede para la Asamblea en el 2028”, afirma Henk Stenvers, presidente del CMM. “Las relaciones se forjan al pasar tiempo juntos, no solo en reuniones (que pueden llevarse a cabo por Zoom), sino también compartiendo comidas, celebrando juntos el culto, compartiendo la comunión, orando, cantando las canciones de los otros, viajando juntos en autobús o taxi, sirviendo hombro a hombro en la preparación de alimentos o pintando una escuela. Necesitamos estar reunidos para vivir la unidad juntos”.
“Invitamos a nuestras iglesias miembro, especialmente a las de África, a considerar esta oportunidad de servir como anfitrionas de la familia mundial reunida”, afirma Liesa Unger, directora de eventos internacionales. “Estudiaremos propuestas de anfitriones en los próximos meses y, tenemos la esperanza de que, en 2026, anunciaremos una nueva fecha y lugar”.
La Asamblea del Congreso Mundial Menonita en Etiopía se pospone a una fecha y país diferente.
Debido a una crisis interna de unidad, la Iglesia Meserete Kristos (MKC) ha retirado con pesar su invitación para ser anfitriones de la Asamblea del CMM. Su necesidad de centrarse en la unidad interna hace que sea difícil dedicar la atención necesaria a la preparación para los visitantes globales en 2028.
“La idea de las asambleas del CMM es que sean una bendición para nuestras iglesias. Si se convierten en una carga durante una crisis, deberíamos reconsiderar el seguir adelante con la planificación de la asamblea”, explica César García, secretario general.
“Hemos apreciado el arduo trabajo que los líderes de MKC ya han invertido en la planificación de este próximo evento”, expresó Liesa Unger, directora de eventos. “El amor que nos han demostrado con esta generosa invitación nos ha inspirado. Lamentamos el final prematuro de este proceso”.
“Todos somos el CMM: el hecho de que las iglesias elijan buscar un camino de unidad e identidad en medio de las diferencias es lo que nos da vida. Hay diferencias que desafían nuestra unidad al reunirnos como iglesias, pero queremos perseverar en el amor de Cristo por todos los que proclaman el nombre de Jesús en la fe anabautista”, afirma César García, secretario general.
“Les invitamos a orar por la unidad de MKC, los líderes del CMM que están discerniendo un nuevo plan para nuestra próxima Asamblea, y por toda la comunión anabautista global en 61 países alrededor del mundo mientras cada uno lucha con sus propias polaridades y pruebas”.
En las próximas semanas tendremos más noticias sobre la próxima Asamblea.
Por favor ore con nosotros…
Señor Dios,
Jesús nos mandó a amarnos unos a otros como tú nos has amado (Juan 15:12). Oró en el huerto para que nos protegieras del maligno que busca dividirnos y robarnos el gozo (Juan 17:15). Gracias por el ejemplo de Cristo, nuestra paz, quien derribó el muro divisorio y la hostilidad entre nosotros (Efesios 2:14).
Que podamos someter nuestras diferencias a Cristo, quien las reúne para construir un templo santo para Dios (Efesios 2:22).
Que podamos permanecer en ti (Juan 15:4), nuestra fuente de vida, conectados a las muchas ramas de tu obra fructífera en el mundo a través de iglesias de todo tamaño y forma.
Amen.
“¡Si ustedes vienen a la próxima Asamblea, también podrán tener una camisa como la mía!”, dijo Kelbessa Demana, delegado del Concilio General de la Iglesia Meserete Kristos (MKC, por sus siglas en inglés). Vestido con una camisa blanca tradicional de bordados intrincados, él formaba parte de la delegación que invitó al Concilio General a la próxima Asamblea 18 en Etiopía.
A celebrarse en Etiopía del 11 al 15 de enero del 2028, la Asamblea mundial tendrá por lema “Cristo nos une”.
El Consejo Asesor Nacional (NAC, por sus siglas en inglés) para la Asamblea 18 fue nombrado en el 2024. Se reúnen por Zoom cada dos o tres meses para continuar planificando el evento que reunirá a personas anabautistas de todo el mundo para adorar y confraternizar juntas.
“Se eligió el mes de enero por el clima y las vacaciones”, dice Liesa Unger. “La Asamblea tendrá lugar entre las celebraciones etíopes de Navidad y Epifanía”.
Los cinco días de Asamblea están animados con cultos de adoración diarios, talleres, turismo local y, oportunidades de servicio y aprendizaje. Hay actividades para todas las edades, incluida una programación especial para la niñez y juventud.
El culto de adoración multilingüe a cargo de un coro internacional es siempre un momento memorable.
La Cumbre Mundial de la Juventud (GYS, por sus siglas en inglés) se celebrará al mismo tiempo que la Asamblea. Las personas participantes tomarán parte en la programación de la Asamblea, con opciones seleccionadas sólo para la ‘GYS’.
Las reuniones del Concilio General* y de las personas delegadas de ‘YABs’* precederán a la Asamblea.
“Se prestará especial atención a la Asamblea Dispersa, que se ofrecerá a todas las personas del 15 al 17/18 de enero”, dice Liesa Unger. Las giras posteriores al evento dentro de la región brindan la oportunidad de visitar las congregaciones de la ‘MKC’ en Etiopía y conocer más a fondo la región.
La ubicación en África Oriental ofrece una mayor oportunidad para que las personas menonitas de los países vecinos asistan a la Asamblea.
“Aunque reconocemos que existen graves preocupaciones en torno a los costos medioambientales de los viajes, también hay que tener en cuenta los enormes dones de hermandad de este acontecimiento que se celebra una vez cada seis años”, afirma César García, secretario General del CMM.
Haga clic aquí para leer sugerencias sobre medidas prácticas para abordar colectivamente los costos de los viajes.
*Se pedirá a cada iglesia miembro del CMM que envíe una persona delegada ‘YABs’ para representar a su iglesia, su país y su cultura ante el Concilio General del CMM y para que asista a la Cumbre Mundial de la Juventud. Se espera que una persona delegada ‘YABs’ sirva a la red ‘YABs’ durante los próximos tres años.
Cada una de las conferencias e iglesias miembros del CMM envía de uno a tres delegados (según la cantidad de miembros de la iglesia o conferencia) a las reuniones del Concilio General.
Este grupo de líderes eclesiales se reúne cada tres años para definir el mandato del CMM, compartir inquietudes y visiones y alabar juntos.
La Asamblea del CMM en Etiopía en el 2028 da sus primeros pasos hacia la celebración con la firma de un memorando de entendimiento (MOU, siglas en inglés) y el nombramiento de un Consejo Asesor Nacional.
Del 11 al 17 de enero del 2024, los líderes y las lideresas del CMM Liesa Unger (Jefa de eventos internacionales), Sunoko Lin (tesorero), Lisa Carr-Pries (vicepresidenta) y Henk Stenvers visitaron Etiopía. Se reunieron con personas en el liderazgo local de la Iglesia Meserete Kristos (MKC, siglas en inglés), miembro del CMM, y visitaron posibles sedes en Addis Abeba y Bishoftu.
Se ha nombrado a cuatro personas representantes para el Consejo Asesor Nacional (CAN), quedando pendiente un nombramiento.
Tewodros Beyene, presidente
Tewodros Moges, vicepresidente
Tigist Tesfaye, secretaria de actas
Aboma Tefera, representante de comunicaciones
[pendiente], representante de jóvenes
El Consejo Asesor Nacional, está integrado por representantes de la conferencia miembro ante quien es responsable. Su función es asesorar al CMM en la planificación de la Asamblea, asegurar la participación de la conferencia anfitriona, evaluar las donaciones que la ‘MKC’ puede aportar, iniciar la recaudación de fondos locales y comunicar sobre el evento a las congregaciones locales.
“Es un honor acoger el CMM del 2028, el cual coincide con el 500 aniversario del movimiento menonita”, dice Desalegn Abebe. El Congreso Mundial Menonita conmemora los 500 años desde los primeros bautismos anabautistas en Zúrich, Suiza, con una serie de eventos de Renovación a lo largo de 10 años, desde el 2017 al 2028). “MKC hará todo lo que esté a su alcance para que la conferencia sea memorable e inspiradora”, dice él.
“Nos complace celebrar este acontecimiento histórico en Etiopía, hogar de la mayor iglesia miembro nacional del CMM”, dice Henk Stenvers. “Las expresiones del anabautismo hoy son vibrantes y crecientes alrededor del mundo, particularmente en África”.
Las asambleas mundiales del CMM suelen celebrarse en julio. Sin embargo, la estación lluviosa de Etiopía hace que no sea una época adecuada. Enero (coincidiendo con la Navidad Copta en Etiopía), abril (Semana Santa) y agosto son posibles fechas para la reunión mundial.
“Esperamos dar la bienvenida a miles de personas anabautista-menonitas de todo el mundo para cinco días de adoración, aprendizaje, experiencias y construcción de relaciones a través de las culturas en Etiopía en el 2028”, dice Liesa Unger.
¿Habrá Asamblea este verano? ¡Absolutamente! ¿Quién asistirá presencialmente en Indonesia? Preste atención a las próximas noticias.
En su reunión virtual de febrero, el Comité Ejecutivo está decidiendo el modelo de asistencia para la Asamblea, en función de la información de salud pública más actualizada, los avisos de viaje y las proyecciones futuras.
“Dependemos de las decisiones del gobierno con respecto a la visa o a la cuarentena y estamos con el compromiso de crear un ambiente seguro para las personas participantes y para las iglesias locales”, dice Liesa Unger, directora de eventos internacionales del CMM.
El personal del Congreso Mundial Menonita está creando diferentes modos para participar en la Asamblea de Indonesia. Las opciones incluirán reuniones cara a cara junto con la comunión virtual. La Asamblea híbrida reunirá, de muchas maneras, a las iglesias de Indonesia con personas participantes internacionales.
“Oramos para que un gran número de nuestra familia mundial de personas anabautista-menonitas elija participar en la Asamblea híbrida este julio, presencial o virtualmente”, dice Liesa Unger. “Nuestras iglesias de Indonesia están ansiosas por conocer a la familia mundial anabautista-menonita este julio para explorar lo que significa seguir a Jesús juntos a través de las barreras”.
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Photo: Jonathan Charles
En la Asamblea del Congreso Mundial Menonita se hace oración permanentemente. Fue destinado un espacio que está abierto todo el día para que personas oren por distintos motivos. En el piso del amplio salón fue desplegado un enorme mapa del mundo, fue hecho de tela y es cortesía de la Misión Menonita de Rosedale, mide 40´ x 24´. La persona o pequeño grupo que quiere interceder por alguna región o país debe quitarse los zapatos para pararse, inclinarse o arrodillarse al lado de la nación por la cual orar y dejar una pequeña luz operada por batería que queda como señal permanente de la oración realizada.
La coordinadora de la Red de Oración, Joanne H. Dietzel, comenta que hace más de una año, cuando tuvo lugar el evento para iniciar los detalles organizativos de la actual Asamblea del CMM se subrayó el importante rol de estar impulsando y recordando a la comunidad anabautista mundial el valor de la oración. Desde antes del inicio de la Asamblea se unieron a la Red de Oración 300 personas de todo el mundo, que han estado orando constantemente por el programa, el desarrollo y los asistentes a la Asamblea.
Durante los días de la Asamblea han llegado al salón de la Red de Oración personas de todo el mundo. Joanne y el equipo que apoya el trabajo de proveer orientación y ayuda a quienes llegan al lugar, han visto y escuchado cómo se unen para interceder hermanos y hermanas de distintos trasfondos étnicos, idiomas y necesidades. Porque, como menciona Joanne, “podemos venir de muchas comunidades y cultura diferentes, pero el centro de nuestra fe es el mismo: el Señor y Salvador Jesucristo”.
Carlos Martínez García es un pastor y periodista de México.
Mujeres teólogas anabautistas exploran la red mundial
PHOTO: Dale D Gehman
Por Virginia A. Hostetler, con informes de Harriet Sider Bicksler y Elina Ciptadi-Perkins
Harrisburg, Pennsylvania, EE.UU. — En la Asamblea del Congreso Mundial Menonita (CMM) que se celebró del 21 al 25 de julio de 2015, las mujeres anabautistas se reunieron por primera vez para considerar la formación de una red mundial de mujeres anabautistas.
En sesiones regionales, mujeres de Asia, América Latina, América del Norte y Europa se pusieron al tanto de lo que ya está sucediendo y para considerar cómo podrían trabajar juntas en redes más formales dentro de sus propias regiones.
A estas sesiones le siguió una reunión conjunta el viernes por la tarde, en la cual se invitó a mujeres de todos los continentes a dar sus perspectivas sobre una red mundial. Auspiciada por las mujeres teólogas de América Latina, la reunión de tres horas y media incluyó la liturgia, el canto, el movimiento y el arte, junto con los informes y discusiones en grupos. Se contó con la participación de casi cien mujeres.
PHOTO: Dale D Gehman
Las participantes exploraron dos preguntas principales. ¿Hay necesidad de una red mundial de mujeres teólogas? ¿Cuál sería la función de dicha red?
Cuando se hizo la pregunta sobre la necesidad, las participantes latinoamericanas respondieron con un entusiasmado “¡Sí!”
Los comentarios incluyeron, “Sé que mi mundo es demasiado pequeño y necesito a otros.”
Hubo consenso para seguir adelante con el nombramiento de contactos regionales para trabajar en la implementación.
Con el paso de los años, el CMM ha apoyado las oportunidades de trabajar en redes y en la formación teológica de las mujeres. Sin embargo, de los 150 delegados al Concilio General, que se reunió del 16 al 20 de julio de 2015, menos de una docena eran mujeres. Una mujer del Sur del mundo exclamó, “¿Esto es igualdad? ¿Esto es justo? ¡En nuestras iglesias la mayoría son mujeres!” Otra dijo, “Sin las voces de las mujeres, nos falta la mitad de la sabiduría de Dios.”
¿Quién es un teólogo? Algunos grupos han ampliado la definición para incluir a las mujeres que están realizando trabajo pastoral y de liderazgo comunitario. Se reconoció también que las mujeres “hacen” teología de manera diferente a los hombres.
¿Qué pueden hacer las mujeres para llegar a conocer a sus hermanas de otros países y transitar a su lado, a pesar de las diferencias y las distancias?
¿Cómo se puede alentar a las mujeres jóvenes a participar en la teología?
¿Sirve de ayuda la estructura del CMM como para realizar estas conexiones?
¿Qué pueden ofrecer las mujeres al CMM y qué pueden pedir del CMM?
Las reuniones tuvieron también una expresión artística comunal. Audrey Kraybill, artista y pastora en Lancaster, Pennsylvania, lideró un proyecto de decoupage (técnica de recorte decorativo) titulado “Women in Conversation” (Mujeres en conversación).
En la gran reunión del viernes, las participantes firmaron una pieza de arte comunal, con el plan de enviarla a las mujeres de la República Democrática del Congo que no pudieron obtener visas para asistir a la asamblea.
Virginia A. Hostetler es editora de la web para The Canadian Mennonite. Formó parte del equipo de editores de Meetinghouse informando sobre las sesiones plenarias en la Asamblea 16.
La labor de la Comisión de Paz incluye la oración, la incidencia y la dotación de recursos
Peace Commission
“La paz es gratis,” dice Paulus Widjaja, miembro saliente de la Comisión de Paz. “El conflicto tiene un precio pero el evangelio es gratis.”
La Comisión de Paz, formada como una de las cámaras del corazón del CMM (Paz, Diáconos, Fe y Vida, Misiones) en 2009, realizó un taller el 23 de julio de 2015 en la reciente Asamblea.
¿Cuáles son las actividades de la comisión?
Oración
Tanto las conferencias menonitas como otros organismos cristianos han pedido oración al CMM, el cual transmite el pedido a sus miembros. Muchas iglesias no tienen los recursos que tienen los norteamericanos, dijo un hermano de América Latina, pero pueden “orar y ayunar, y llorar con aquellos que están padeciendo conflictos.”
Incidencia política
La reunión del Concilio General del CMM de 2015 aprobó las directrices de la Comisión de Paz para la incidencia política. Este documento puede orientar la política para los miembros directivos, conferencias e iglesias del CMM.
La Comisión de Paz ha enviado cartas de apoyo en nombre de la Iglesia Evangélica Unida Hermanos Menonitas de Panamá cuyos miembros ven amenazados sus medios de vida por la tala ilegal, y la iglesia menonita vietnamita Hôi Thánh Mennonite Viêt Nam donde los pastores e iglesias sufren persecución.
La comisión está elaborando una declaración de solidaridad con los pueblos indígenas.
Desarrollo de recursos
“Decimos ser una iglesia de paz, pero tantas iglesias menonitas se están separando en pedazos,” dice Widjaja. La Comisión de Paz está creando recursos (un diagrama de las etapas del conflicto, directrices para la respuesta del CMM al conflicto, “sanidad de los recuerdos”) que pronto estarán disponibles mediante el sitio web.
Las futuras iniciativas incluyen desarrollar una Red de Paz Anabautista Mundial (el tema de un taller del 24 de julio de 2015, uno de los nueve de la Comisión de Paz) y la participación de la red de Iglesias Históricas de Paz. Dialogamos con ex-enemigos, dijo Widjaja (refiriéndose a las discusiones trilaterales de la Comisión de Fe y Vida con luteranos y católicos), ¿por qué no con los amigos?
La Comisión de Paz también está trabajando en conjunto con la universidad Conrad Grebel University College para celebrar una conferencia y un festival sobre la Consolidación de la Paz Menonita Mundial en Ontario, Canadá, 9-12 junio de 2016.
Karla Braun es editora de Courier/Correo/Courrier.
Taller de la Comisión de Fe y Vida explora cómo observar el 2025
Leaders from other world communions brought ecumenical greetings in plenaries. PHOTO: Merle Good
Por Gordon Houser
El Congreso Mundial Menonita celebró su primera asamblea en el año 1925 – el 400° aniversario de los comienzos del movimiento anabautista. Con el 500° aniversario a solo 10 años, muchas personas se preguntan cómo el CMM planea conmemorarlo.
Esa pregunta se encaró en un taller el 24 de julio en la Asamblea del CMM en Harrisburg, Pennsylvania. “De la Reforma de 2017 al anabautismo de 2025: ¿Cómo debería la Iglesia Mundial conmemorar un 500° aniversario?” proporcionó algunas pistas de lo que podría suceder.
Hanspeter Jecker, Astrid von Schlachta y John D. Roth fueron los que convocaron el taller. Pidieron sugerencias de los asistentes al mismo y explicaron el contexto de esta pregunta.
En una palabra, la respuesta de cómo conmemorarlo es, “cuidadosamente.”
“Cómo conmemoramos nuestros inicios nos ayuda a entender quiénes somos hoy,” dijo Roth. Advirtió en contra de la exuberancia. “Estamos celebrando la división de una iglesia.”
Schlachta señaló que la primera asamblea del CMM hizo hincapié en la renovación, siendo cristocéntrica, el peligro del materialismo y que la iglesia es el primer objetivo de la misión.
Roth señaló que la renovación es de sumo interés ahora. En 1925, había unos pocos anabautistas; ahora hay 1,9 millones.
Dijo que los planificadores de cualquier evento que se lleve a cabo quieren sostener una conversación con los 103 grupos que pertenecen al CMM así como con los grupos que no son miembros pero están relacionados, tales como los amish, los grupos de las antiguas colonias y los grupos de las iglesias libres en Alemania.
Jecker dijo que cualquier conmemoración debe reflejar nuestros compromisos teológicos, las asociaciones ecuménicas y nuestra realidad mundial. Presentó una serie de propuestas que incluyen una conmemoración de una década que va desde 2017 a 2025/27.
Llamada de forma tentativa RENOVACIÓN 2025, incluiría un evento regional para cada uno de los cinco continentes realizado cada dos años. Una posible agenda incluye una reunión de comisiones en 2016, una reunión del Concilio General en 2018, la próxima Asamblea del CMM en 2021 en Indonesia, otra reunión de Concilio General en 2025, y una Asamblea del CMM en 2027, posiblemente en Suiza.
Los objetivos incluyen las relaciones intraanabautistas, las relaciones ecuménicas, el testimonio mundial y la auto comprensión.
La Comisión de Fe y Vida acepta sugerencias de cómo proceder.
Gordon Houser es editor de The Mennonite, la publicación de la Iglesia Menonita de los Estados Unidos.
Grupo de amistad da un regalo monetario a un pastor de Kenia
Por Paul Schrag
En su grupo de amistad en la asamblea del Congreso Mundial Menonita, Francis Ojwang descubrió que conocer a otros creyentes de lugares distantes trajo consigo una bendición inesperada.
El pastor de Kenia había esperado que su esposa, Everline Achieng, pudiera viajar con él a PA 2015.
Pero, al igual que otros 300 procedentes de varios países, la visa de la esposa de Ojwang fue denegada. La pareja había gastado más de $1.000 en gastos tales como entrevistas para las visas y pasaportes – y la mitad de esto había sido para nada.
“Estaba decepcionado, pero no al punto de estar quebrantado, porque creo que todas las cosas ayudan para bien a aquellos que aman a Dios,” dijo Ojwang.
Compartió su historia con el Grupo de Amistad N° 348 – uno de los cerca de 300 círculos de con alrededor de 10 personas cada uno que se reunieron por 45 minutos después de cada servicio matutino.
El resto del grupo de Ojwang, todos de los Estados Unidos, hizo una colecta. En su última reunión, le dieron a este padre de seis un sobre conteniendo suficiente dinero en efectivo para cubrir una parte significativa de su pérdida.
“Esta es una gran sorpresa y bendición,” dijo él.
Prometió que parte de los fondos ayudaría a los huérfanos que constituyen cerca de la mitad de los 120 niños de la Escuela Dominical de su congregación.
Antes del regalo, él tenía $5 en su bolsillo.
Apropiadamente, el tema era “Caminando en el dar y el recibir.”
La experiencia de este compartir intercultural del Grupo de Amistad N° 348 fue uno de los innumerables momentos — adorando con la multitud, escuchando música en la Aldea de la Iglesia Mundial, compitiendo por la Copa Anabautista Mundial o encontrándose con otros y conversando en los pasillos — que atrajeron a anabautistas de todo el mundo a disfrutar de un compañerismo más estrecho.
Paul Schrag es editor de Mennonite World Review. Formó parte del equipo de editores de Meetinghouse informando sobre las sesiones plenarias en la Asamblea 16.