• Practica lo que predicas: Educación y conversación sobre el clima en la Iglesia

    Miércoles, 1 de marzo 2023

    Seminario web

    08:00–10:00 CST (Winnipeg)
    15:00–17:00 CET (Amsterdam)
    22:00–00:00 PhST (Manila)

    ¿Qué necesitamos saber y cómo podemos involucrarnos en el trabajo por la justicia climática?

    Te invitamos a unirte a la Red Global Anabautista de Paz en otro webinar. Allí, Rebecca Froese nos ayudará a profundizar nuestra comprensión de las cuestiones climáticas y Sandy Plett nos guiará para encontrar formas de hablar de la justicia climática en nuestras congregaciones y organizaciones.

    Rebecca Froese es experta en «investigación socioecológica sobre la paz y los conflictos», tema de su doctorado. Ocupa un puesto de posdoctorado en el Centro de Investigación Interdisciplinaria sobre Sostenibilidad de la Universidad de Münster en Alemania.

    Sandy Plett es la nueva Coordinadora de Acción por el Clima de la Iglesia Menonita de Canadá.

    Inscríbase aquí para recibir el Zoom Link para el Webinar:

  • “La belleza de escuchar las historias de la iglesia mundial es inmensa”, expresa José Arrais. “Somos todos tan diversos, con trasfondos tan complejos, con dinámicas tan únicas entre las regiones, que cada historia es una inspiración original de la que todos podemos aprender”. 

    Los que habitan cerca de Fraser Valley, Columbia Británica, Canadá, y cualquier persona de alrededor del mundo con una conexión a Internet, pueden aprender de estas historias el 25 de marzo del 2023 en el marco del evento de Renovación 2023. 

    Renovación 2028 constituye un conjunto de eventos a lo largo de diez años, para conmemorar el quincentenario de los comienzos del movimiento anabautista.  

    Este año, la provincia de Columbia Británica es la anfitriona local con un evento el sábado por la noche en la Iglesia de South Abbotsford a las 6:30 p.m. (PDT). El tema es “Jesucristo, nuestra esperanza”. 

    “Aprenda más sobre el Congreso Mundial Menonita, cante canciones de la iglesia global, escuche testimonios de esperanza de diferentes países y únase en oración por los hermanos y hermanas en la fe de alrededor del mundo”, invita John Roth, secretario de la Comisión de Fe y Vida y co-organizador del evento. 

    José Arrais

    José Arrais es uno de los ponentes. Especialista en comunicaciones de negocios y ventas internacionales, se desempeñó como presidente de la Associação dos Irmãos Menonitas de Portugal (la iglesia de los Hermanos Menonitas de Portugal) de 2013 al 2020. En 2021, fue elegido Coordinador Europeo de las Conferencias Menonitas y, junto con ese cargo, se desempeña como representante regional del Congreso Mundial Menonita para Europa.  

    “Proviniendo de Europa, donde comenzó el movimiento anabautista hace 500 años, siento que la historia ha sido extremadamente rica e inspiradora y que realmente impactó a muchas capas de la sociedad”, afirma. Con la guerra actual en Ucrania, “más que nunca es relevante ver el movimiento anabautista haciendo impacto en todo nuestro alrededor…: con solidaridad hacia los que están sufriendo (también en otras zonas en conflicto), defendiendo a las minorías, brindando un diálogo fructífero entre otras confesiones de fe”, explica José Arrais. 

    Tigist Tesfaye

    “A medida que recordamos el fundamento de la verdad que está establecido en la Biblia, siempre se elimina cualquier impureza en nuestra doctrina debido a la ideología gobernante de este mundo y también nos ayuda a revivir de regreso a nuestro origen”, declara Tigist Tesfaye, otra oradora en el evento. Consejera y entrenadora de jóvenes en la Iglesia (menonita) Meserete Kristos en Addis Abeba, Etiopía, es directora gerente de The Spark Valley, una organización que empodera a los jóvenes para que participen de manera significativa en las esferas cívica, social y cultural. 

    “Es una gran oportunidad para nuestra renovación como iglesia y como cuerpo de Cristo cuando nos reunimos para celebrar y recordar nuestro fundamento”, expresa Tigist Tesfaye. 

    También están programados para hablar Amos Chin de la Iglesia Bíblica Misionera, Birmania; Cynthia Dück, Asociación Hermanos Menonitas (iglesia nacional de los Hermanos Menonitas), Paraguay; (en espera de la aprobación de la visa) y Ashley Rempel, Iglesia Menonita de Canadá. 

    Los invitados del Congreso Mundial Menonita de todo el mundo predicarán en congregaciones locales en toda la región al día siguiente, seguido de una semana de reuniones con el Comité Ejecutivo. 

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  • Presentando a la familia global: 

    Vereinigung der Menoniten Brudergemein von Bavaria (VMBB) 

    Conferencia de ICOMB

    Aquí hay alguna información sobre la iglesia en Burghausen, Baviera (VMBB). 

    La iglesia va bien. Disfrutando de un periodo de tranquilidad y crecimiento. Desde que comenzó la guerra en Ucrania, muchos refugiados han llegado a Alemania. Hemos podido atender a algunos de ellos, y unos 20-25 refugiados se unen a nosotros en los servicios de la iglesia. Podemos traducir el culto a su idioma gracias a ucranianos que ya llevan varios años viviendo en Alemania. Algunos de ellos han aceptado a Cristo y están interesados en bautizarse este año. En el otoño de 2022, también empezamos un grupo de compañerismo en casa con ellos. Queremos comenzar una clase de discipulado de bautismo en la primavera. Por favor oren por estas personas. 

    Tenemos ahora un número de niños de diferentes culturas en la iglesia (Ucrania, Eritrea, Nigeria, Etiopía y Brasil). Oremos por más maestros de escuela dominical y por la capacidad de satisfacer sus necesidades. 

    Planeamos un campamento para niños, un campamento para jóvenes y un campamento para jóvenes este verano. 

    Oremos por la buena preparación y formación de los jóvenes líderes. También por todos los niños que participarán en los campamentos. 

    Saludos desde Baviera, 
    —Andreas Isaak, Noticias ICOMB  


    ICOMB
    La Comunidad Internacional de Hermanos Menonitas (ICOMB) está compuesta por 22 iglesias nacionales en 19 países. ICOMB también tiene miembros asociados en más de 20 países, y todos se encuentran en diferentes puntos del camino hacia la afiliación plena. ICOMB existe para facilitar relaciones y ministerios para mejorar el testimonio y el discipulado de sus iglesias nacionales miembro – conectando, fortaleciendo y expandiendo. 
  • Sunday morning

    Rut es el único libro en el canon bíblico que lleva el nombre de una mujer extranjera. El libro se centra en Rut, una moabita, y en su suegra Noemí, quienes regresan a la tierra de Judá. En los primeros cinco versículos de este libro, se pueden encontrar calamidades, desplazamientos, esterilidad, muerte y supervivencia. Comienza con una hambruna en Belén, una crisis que obligó a Noemí, a su esposo Elimelec y a sus hijos a emigrar a Moab. Luego, los hijos de Noemí tomaron esposas moabitas. Según cuenta la historia, los tres hombres de la familia murieron en dicha tierra extranjera. Sobrevivieron tres mujeres: una madre israelita y dos nueras moabitas.

    Nuestra familia anabautista mundial también enfrenta estas dificultades hoy en día. La pandemia de COVID-19 nos obligó a posponer la Asamblea del CMM en Indonesia. Estos últimos dos años, hemos sido testigos del horror de la muerte a causa del virus furioso, un horror cuyo final no podemos visualizar hasta el día de hoy. Durante los picos de la pandemia, nos enterábamos de muertes todos los días. Ciertamente, contamos con buenas vacunas, pero el problema no ha terminado. Todavía se producen nuevos brotes en diferentes países, los cuales provocan escasez de alimentos y necesidades diarias. El virus nos separó de nuestros seres queridos y nos aisló unos de otros.

    En el libro de Rut, las tres mujeres vulnerables y privadas de sus derechos están en las fronteras de tierras extrañas, paradas en la zona fronteriza entre Moab e Israel. Moab sigue siendo una tierra extraña para Noemí, por lo que decide volver a Belén. Pero la tierra de Judá es una tierra extraña para Orfa y Rut. Estas viudas sin hijos no pueden saber si encontrarán un lugar seguro, o un hogar en una nueva tierra.

    Noemí les advierte a sus nueras que no la sigan a Belén. Ellas deben regresar a su tierra natal para encontrar maridos. Orfa cedió ante Noemí y se despide de su suegra con un beso. Rut, sin embargo, persiste en seguir a Noemí dondequiera que ella vaya.

    Noemí, Orfa y Rut somos todos nosotros. Actualmente, muchas personas viven como estas viudas vulnerables. EstEl compromiso de Rut con su suegra se describe de manera asombrosa: Rut se aferra a Noemí (1,15). El verbo hebreo (dâvaq) expresa el compromiso más profundo de Rut. La misma palabra se puede encontrar en Génesis 2:24 para describir la unión de un hombre con una mujer en matrimonio. Al dejar a su padre ya su madre, el esposo se une a su esposa y los dos se vuelven una sola carne. Rut elige así ser “una sola carne” con su suegra por encima de su familia de origen. Al aventurarse a una tierra extraña y a un pueblo desconocido, Rute libro describe ampliamente los problemas compartidos por nuestra familia anabautista: mujeres y niños que viven sometidos al trauma de la violencia doméstica, los terribles efectos del cambio climático, las hostilidades hacia los inmigrantes, la injusticia hacia las personas con discapacidades o hacia quienes son minorías de género, y las consecuencias del colonialismo. Al concluir la Asamblea de Indonesia 2022, estaremos listos para partir de la isla de Java. Pero, ¿adónde volveremos?

    El regreso de Noemí con su nuera Rut no es solo una historia sobre la supervivencia de dos mujeres de poco valor. De hecho, esta historia puede verse como una de las más grandes historias de reconciliación de la historia humana. En la Biblia, la historia de Moab y los moabitas está llena de escándalos y malicia. Para los israelitas, los moabitas eran paganos hostiles y, por lo tanto, tenían prohibido ingresar a las reuniones religiosas de Israel, incluso hasta la décima generación. Las esposas extranjeras podían ser expulsadas de entre los israelitas según los libros de Esdras y Nehemías.

    Sin embargo, el libro de Rut presenta una historia diferente. Eunny P. Lee, biblista, opina que Rut ofrece “una visión alternativa de una comunidad solidaria”. Moab es, por lo tanto, “un espacio teológicamente evocador, el límite de la tierra prometida”, un espacio liminar donde “tienen lugar las negociaciones culturales y la (re) construcción de la identidad”. Para Noemí, regresar a su lugar de origen implica una negociación de su identidad y destino. Junto a su nuera Rut, una viuda estéril de Moab, el desafío podría ser más intenso. El compromiso de Rut de seguir a Noemí muestra la valentía profunda para romper los límites de etnicidad y raza, nacionalidad, religión y edad. La reconciliación no puede lograrse cuando no existe el compromiso de traspasar fronteras.

    El compromiso de Rut con su suegra se describe de manera asombrosa: Rut se aferra a Noemí (1,15). El verbo hebreo (dâvaq) expresa el compromiso más profundo de Rut. La misma palabra se puede encontrar en Génesis 2:24 para describir la unión de un hombre con una mujer en matrimonio. Al dejar a su padre ya su madre, el esposo se une a su esposa y los dos se vuelven una sola carne. Rut elige así ser “una sola carne” con su suegra por encima de su familia de origen. Al aventurarse a una tierra extraña y a un pueblo desconocido, Rut rechaza el estatus de mujer de poco valor basada en la definición patriarcal heterosexista de la familia y la maternidad.

    Pero hay más en esta historia. Este vínculo poco convencional entre dos mujeres se da entre suegra y nuera, una relación que a menudo se caracteriza por la tensión y la rivalidad en muchas culturas. En algunas culturas asiáticas, esta relación puede ser francamente opresiva. Las primeras palabras de Rut demuestran su carácter independiente: una mujer marginada que muestra fidelidad y solidaridad con otra mujer. Si la fidelidad y la solidaridad están presentes entre nosotros, la semilla de la reconciliación se ha sembrado en medio de nosotros.

    Al concluir la Asamblea de Indonesia 2022, ¿adónde irá nuestra familia anabautista mundial?

    Sí, debemos seguir a Jesús superando las barreras creadas por las estructuras humanas que nos separan de nuestros vecinos. Recuerdo un evento en mi adolescencia, a través del cual fui llamado al ministerio de la Palabra. En 1993, David W. Shenk de Eastern Mennonite Mission visitó mi iglesia local GKMI Kudus y dio un mensaje. En el pasado, el cristianismo se extendía de Occidente a Oriente. Hoy, la misión ha cambiado de rumbo. Occidente, dijo Shenk, también necesita misioneros de Oriente, rompiendo así las barreras entre Occidente y Oriente.

    El viejo paradigma de la misión cristiana, centrado en la evangelización y la fundación de iglesias, no puede ser suficiente. Difundir el evangelio no debe significar simplemente ofrecer las buenas noticias a los no creyentes. La meta de la misión cristiana debe ser vivir plenamente en una nueva familia, un parentesco en el que se pueda experimentar la presencia bondadosa de Dios en todos y entre todos. En los evangelios, esto se llama el reino de Dios. De hecho, en Cristo encontramos nuevos hermanos y hermanas de todo el mundo. Somos todos amados por el Señor y, como lo expresa el pastor Saptojo Adi de GITJ en un himno, nos reunimos “ya sea del Occidente o del Oriente”. Como tal, vivir en una nueva familia debe animarnos a revisar nuestro ministerio. El ministerio debe significar un compromiso de vivir plenamente las buenas noticias con aquellos marginados del poder.

    Hoy en día, no solo estamos llamados a celebrar juntos nuestra fe, sino a desmantelar las prolongadas consecuencias del colonialismo occidental, resultado de la doctrina del descubrimiento de las Américas, la imposición de la esclavitud a los pueblos de África y los genocidios de los pueblos indígenas. Hoy en día, la migración a tierras extranjeras debido al cambio climático, la guerra y la pobreza está presente en muchas partes del mundo. Dichos inmigrantes son vulnerables a los nuevos entornos. A menudo, se enfrentan a la intolerancia y la hostilidad atroz del país de acogida mientras intentan asimilarse a nuevos contextos y culturas. Hoy en día, los jóvenes que unen esfuerzos nos desafían, creando conciencia global sobre la crisis climática. Según Rebecca Osiro, vicepresidenta del CMM, en Kenia los jóvenes de las congregaciones locales saben que el cuidado de la creación debe comenzar con ellos.

    Hoy en día, las mujeres siguen viviendo en una sociedad altamente patriarcal y sexista. En tanto las sobrevivientes de abuso sexual denuncian valientemente la falsedad e hipocresía de los líderes religiosos, estrellas del entretenimiento, héroes del deporte y políticos, tenemos el desafío de alzar la voz junto con dichas sobrevivientes. Debemos revisar nuestro discipulado a través de la “sabiduría de las mujeres” en su lucha diaria, “en la lucha”, según Elizabeth Soto Albrecht. “A través de la mirada de la mujer”, escribe el teólogo Darryl W. Stephens, “se nos recuerda que lo personal es político, que la pacificación pertenece tanto al hogar como a la guerra y que las buenas noticias de Jesucristo no proclaman ni sufrimiento ni docilidad sino liberación y justicia”.

    Hermanos y hermanas en Cristo, mientras esperamos con interés la próxima Asamblea General en Etiopía 2027, sigamos juntos a Jesús. Proclamemos el evangelio de la paz liberadora, derribando las barreras y traspasando las fronteras establecidas por los poderes injustos para aislarnos unos de otros. Que encontremos un hogar dondequiera que la luz de Cristo nos lleve, un hogar compartido con aquellos que el mundo considera de poco valor. Amén.

    ‚Äî‚ÄØNindyo Sasongko, docente de la Universidad de Fordham, teólogo residente de la Fraternidad Menonita de Manhattan y miembro del Grupo de Trabajo para el Cuidado de la Creación del CMM. Oriundo de Indonesia, se desempeñó como ministro de Gereja Muria Kristen Indonesia (GKMI).


    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en Octubre de 2022.
  • Sábado a la noche

    En África, cuando hablamos de celebrar, desplegamos una alegría vigorosa y libre, cantos bulliciosos y sinceros, bailes animados al son de la música y de los tambores, ululando, silbando, zapateando y batiendo palmas. ¡La celebración significa un corazón alegre! Celebramos cuando hay amor, alegría, paz y felicidad.

    En el sur de África tenemos un concepto llamado Ubuntu, que quiere decir: “Soy porque tú eres… una persona es una persona debido a otras personas”. Este concepto abarca todo tipo de valores tales como el amor, el respeto, la unión, el perdón y la bondad, entre otros. Creo que el concepto de Ubuntu es muy afin al cristianismo, porque dice: “Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes” (Mateo 7,12a, DHH). Al fin y al cabo, este es el camino de Jesús.

    Habiendo dicho eso, Ubuntu no siempre funciona a la perfección. Vivimos en un planeta enfermo, donde las personas están quebrantadas, dolidas y abatidas como individuos, como familias, como iglesia y comunidades; también como naciones y de manera global. El amor, la paz y la alegría están muy lejos de muchos de nosotros en una sociedad llena de dolor. Las contiendas abundan dentro y fuera. Hay una gran necesidad de reconstruir las relaciones destruidas.

    La historia del hijo pródigo siempre ha sido una excelente ilustración de cómo abandonamos el consuelo de la bondad de Dios y seguimos nuestro propio camino según lo que nos indique nuestro corazón. Cuando chocamos contra una pared tras otra y empezamos a sufrir, entonces entramos en razón con la intención de volver a casa, procurando el perdón y la reconciliación. Y en definitiva, nuestro amoroso Padre, siempre espera sacrificar un ternero engordado y convocar a la celebración y al júbilo.

    Quisiera compartir un testimonio, que podría ser un reflejo de lo que sucede en las familias, en las comunidades, en cualquier nación y también en todo el mundo. Aunque sucedió hace mucho tiempo, he sido testigo de acontecimientos similares todo el tiempo en familias y en mi comunidad.

    Esta es la historia de una hija pródiga, espiritualmente, y un padre pródigo.

    Me crié en un hogar que aceptaba profundamente al Señor Dios, un legado de mi abuelo paterno y fomentado además por mi devota madre. La vida era buena. Mi padre era brillante, muy respetado, tenía un trabajo muy bueno y bien pago que permitía cuidar bien a su familia. Pero en mi juventud, las cosas empezaron a cambiar. El pecado había estado agazapado a la puerta, y como dice Pedro, el enemigo siempre ronda como león rugiente buscando a quien devorar (1 Pedro 5,7).

    Mi padre se alejó de casa; luego, a su regreso, decidió echar a mi madre de su hogar conyugal. Yo era la hija mayor de la familia; empecé a ver sufrir a mis hermanos a manos de la nueva mujer traída al hogar. Estaba fuera de casa en la universidad la mayor parte del tiempo, pero seguía recibiendo informes inquietantes y estresantes sobre cómo abusaban de mis hermanos. Entonces, decidí llevar un pequeño diario donde anotaba cada acción negativa cometida. Cada vez que escribía algo sentía más amargura y el resentimiento generaba una dureza fría dentro de mí. Los agravios registrados llenaban páginas y páginas. Mi corazón estaba lleno de veneno y crecía cada vez el muro de hostilidad hacia el hombre al que había amado y reverenciado como padre.

    Fue necesario que un tío, al que yo respetaba mucho, tratara de disuadirme de sentir tanta amargura. Me recordó el mandamiento que conlleva una promesa: “Honra a tu padre y a tu madre, para que vivas una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios” (Éxodo 20,12, DHH). Me ablandé un poco, pero todavía pensaba en la venganza. El siguiente fin de semana correspondía a la Pasión de Cristo. El viernes asistí a un sermón en el que el pastor realmente dio en el clavo al enfatizar las palabras de Jesús cuando colgaba de la cruz. Él dijo: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23,34a).

    No era la primera vez que escuchaba esta Escritura, pero ese día me atravesó el corazón. Jesús fue herido por mí y fue clavado en la cruz por mí. Jesús me perdonó. Entonces, ¿quién era yo para guardarle un profundo rencor a mi único padre que me trajo a este mundo? ¿Qué quería decir cuando decía la oración del Señor?: “Perdónanos el mal que hemos hecho, así como nosotros hemos perdonado a los que nos han hecho mal” (Mateo 6,12, DHH). Lloré, me arrepentí y pedí el perdón de Dios. No podía procurar el perdón de mi padre, ya que me había vuelto grosera e irrespetuosa con él, lo que influyó negativamente en los hijos que yo intentaba amparar.

    Cuando regresé a la residencia, saqué el vil diario, trituré las páginas e hice una fogata afuera. Mientras el viento se llevaba las partículas de hollín, sentí que la pesadez desaparecía del corazón y de los hombros. Qué dulce alivio. Cuando llegaron las vacaciones, procuré el perdón de mi padre. Fue un encuentro tanto de la hija pródiga como del padre pródigo, y nos regocijamos por la reconciliación. Desde ese momento nos convertimos en los mejores amigos, e incluso cuidé de mi padre cuando estaba con cáncer terminal hasta que falleció. Cristo es nuestra paz… Él “destruyó el muro que los separaba y anuló en su propio cuerpo la enemistad…” (Efesios 2:14, DHH).

    Es bueno tener el amor de los miembros de la familia, que no depende de los sentimientos y las circunstancias. Ese amor debe ser como el de Dios, que dice: “Pero ¿acaso una madre olvida o deja de amar a su propio hijo? Pues, aunque ella lo olvide, yo no te olvidaré. Yo te llevo grabada en mis manos…” (Isaías 49,15-16, DHH). Este es un amor profundo, insondable, sin profundidad ni amplitud ni altura.

    Las personas no están realmente separadas por raza, credo o color. Estamos separados por el pecado que crece y se pudre, propagándose como un cáncer dentro de nuestros corazones. En cualquier país de África, las personas están separadas por barreras étnicas y tribales. El mal prospera cuando las personas se enfocan en sus propias agrupaciones tribales a expensas de aquellos que son considerados extraños. Lo mismo se aplica en cualquier otra parte del mundo. Necesitamos a Cristo, el Gran Reconciliador. La Palabra dice, “… el que está unido a Cristo es una nueva persona. Las cosas viejas pasaron; se convirtieron en algo nuevo. Todo esto es la obra de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el encargo de anunciar la reconciliación”. La Palabra continúa diciendo: “Cristo no cometió pecado alguno; pero por causa nuestra, Dios lo hizo pecado, para hacernos a nosotros justicia de Dios en Cristo” (2 Corintios 5,17. 18. 21 DHH).

    Es cuando creemos y vivimos en Cristo que experimentamos el amor, el perdón y la alegría de la reconciliación. Los que antes considerábamos enemigos y extranjeros, se convierten en “…miembros de la familia de Dios…” (Efesios 2,19c).

    En conclusión, realmente no hay amor, gozo y paz o cualquier otro don espiritual cuando la gente vive en pecado. El pecado engendra soledad y contienda. Solo en Cristo podemos celebrar juntos el verdadero amor, el perdón y la reconciliación. ¡Aleluya!

    —Barbara Nkala, líder con experiencia en Educación y en el ámbito editorial. Se desempeña como Representante regional del Congreso Mundial Menonita (CMM) para el sur de África (2016-2022).


    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en Octubre de 2022.
  • Viernes a la mañana

    Dios vio todo lo que había hecho, y en verdad, era muy bueno. Esto es lo que nos relata Génesis cuando Dios había creado el cielo y la tierra.

    Dios celebra la bondad de toda la creación.

    ¿Aún sigue siendo cierto? ¿El “muy bueno” aún existe en estos tiempos difíciles?

    ¿Dónde está cuando una madre tiene que ver con horror cómo los soldados matan a sus hijos? ¿Dónde está cuando las mujeres son violadas, cuando los terroristas atacan los pueblos? A veces, este “muy bueno” parece hundirse y desaparecer en una profunda oscuridad.

    Me desempeño como diácono en el Congreso Mundial Menonita. Visitamos a las personas para acompañarlas y expresarles que el cuerpo mundial de la iglesia está allí con ellos. Visitamos a la iglesia cuando celebra con alegría, como en la inauguración de un nuevo edificio. También visitamos a personas que sufren, como en la Rep. Dem. del Congo, en Burkina Faso. Y he descubierto que sí, la belleza de Dios todavía está allí, morando entre nosotros en estas horas oscuras.

    En la República Democrática del Congo, una delegación de diáconos del CMM visitó algunas de las iglesias cuyos miembros habían abierto sus hogares a las personas desplazadas que huían de las zonas de guerra en el este. Los visitantes escucharon historias de un horror inimaginable, a mujeres que habían sido obligadas a ver cómo mataban a sus maridos e hijos, a mujeres que habían sido violadas y apenas habían sobrevivido. Muchos de ellos se quedaron sentados en silencio, incapaces de contar lo que les había sucedido.

    Como visitante, ¿qué palabras de consuelo puedes brindar? Los visitantes a menudo se quedaban sentados, llorando, sintiéndose impotentes, sin palabras.

    Y fueron estas mujeres las que encontraron la fuerza y las palabras para consolar a sus visitantes que habían quedado anonadados ante estos horrores. Estas mujeres estaban paradas allí, consolando a quienes fueron a consolarlas. Veo la belleza de Dios Creador en ellas, en este abrazo profundo. El “muy bueno” de Dios resplandece en toda esta oscuridad.

    Nos visitamos mutuamente como los amigos de Job que fueron a visitarlo para compartir su dolor; se sentaron en silencio con él durante siete días y siete noches. Me senté con él compartiendo su oscuridad. Se sentaron con Job, quien luchó por encontrar la justicia de Dios, luchó por encontrar un Dios al que pudiera amar.

    Según su origen, la palabra diácono significa ‘actuar en lugar del que te envía’. Un diácono es la presencia de quien envía al diácono. Cerca de dichos enviados especiales están los ángeles que traen consigo la presencia de Dios, sacando a la luz el “muy bueno” de la creación. Sí, había ángeles presentes en estas visitas al Congo; y espero que a veces hayan entrado con los diáconos. Pero, en esos momentos de lágrimas sin voz, mientras quienes habían sufrido terrible violencia consolaban a sus visitantes, dichas mujeres eran los ángeles. Vi en sus rostros la bondad de Dios brillando en la oscuridad. Habíamos estado visitando las casas de ángeles.

    Así que entremos en estas casas de ángeles, en este mundo quebrantado, sentémonos con ellos compartiendo su pena, en silencio, a veces con lágrimas, y luego, tal vez mucho después, incluso con gritos de alegría. Celebremos la bondad de Dios visitando entre nosotros.

    —Jürg Bräker, secretario general de Konferenz der Mennoniten der Schweiz/Conférence Mennonite Suisse (Convención Menonita suiza), anciano y teólogo de Mennoniten Gemeinde Bern (Alttäufer). También integra la Comisión de Diáconos del CMM.


    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en Octubre de 2022.
  • “Creo en el poder ilimitado de la oración”, escribe el líder de una iglesia miembro del Congreso Mundial Menonita en Myanmar. Se anunció que en enero 2023 iba a estar como invitado especial para la Hora de Oración en Línea. Sin embargo, no pudo compartir sobre la situación de su iglesia debido a un corte de Internet en todo el país. Por razones de seguridad no se menciona su nombre. 

    El líder de iglesia pide oración por Myanmar. 

    “A causa de la guerra la gente sufre hambre e incluso la muerte; los jóvenes están amargados, se vuelven ávidos por tomar las armas”. 

    “Sin embargo, gracias a la gracia de Dios, nuestra iglesia está viviendo el evangelio. El Cuerpo de Cristo está creciendo”. 

    La Hora de Oración en Línea es una reunión de oración bimensual de una hora en Zoom, abierta a todos los anabautista-menonitas para interceder juntos. Después de un breve enfoque en las Escrituras y repasar los puntos de oración, los participantes se unen a pequeños grupos por idioma (inglés, español, francés, hindi, indonesio). Al final, los líderes de grupo comparten los temas que surgieron en sus grupos. 

    En la reunión de enero, los líderes de grupos pidieron oración … 

    • Que la iglesia camine con los marginados y busque justicia; por la reconciliación con los pueblos indígenas en Canadá y en los Estados Unidos, y por las iglesias en México a las cuales se les pide refugiar a los migrantes. 
    • Por la reducción de la polarización política, la desigualdad de ingresos, la falta de vivienda y la seguridad alimentaria. 
    • Por la disminución de la violencia política en Bolivia, Perú, Brasil y Colombia; por los afectados por la guerra en Ucrania, Burkina Faso, Etiopía; para que las iglesias, en tiempos violentos, actúen sabiamente en el espíritu de paz.
    • Por las elecciones generales de Indonesia en 2024. 
    • Por los cristianos en India: los atacados por turbas en Chhattisgarh, India, los de Emmanuel Hospital Association en Fatehpur que fue objeto de vandalismo, y las organizaciones que luchan por operar sin la documentación de la FCRA.
    • Por los seres queridos y alumnos de los líderes cristianos que murieron en un accidente aéreo en Nepal. 
    • Por medidas sanitarias y atención médica en Malawi donde está aumentando la epidemia de cólera. 
    • Por recursos para mostrar el amor de Dios; por los esfuerzos misioneros de la Iglesia Menonita de Kenia en Somalia. 
    • Por unidad en medio de la diversidad, especialmente para aquellos que forman parte de una minoría. 

    La Hora de Oración termina con un pandemonio de gozo cuando amigos de todo el mundo se saludan de pantalla a pantalla en muchos idiomas. 

  • “La unidad en la conferencia fue más importante que cada posición personal”, afirma Paul Duck, líder de la iglesia Convenção das Igrejas Irmãos Menonitas (COBIM), miembro del CMM en Brasil. “Acordamos crear un camino o una carretera, no demasiado angosto, pero tampoco demasiado ancho donde ambos grupos pudieran vivir en paz”. 

    Durante las sesiones de capacitación en línea del Concilio General con el exsecretario general del Congreso Mundial Menonita (CMM), Larry Miller, Paul Duck compartió cómo la iglesia de los Hermanos Menonitas en Brasil aprendió a tener unidad. 

    Cada una de las 109 iglesias miembro del CMM tiene de 1 a 3 representantes en el Concilio General (según el tamaño de la iglesia). Sus reuniones en Indonesia se vieron interrumpidas debido a las infecciones por COVID-19 entre los participantes. Entonces, los delegados del Concilio General se reunieron por Zoom para capacitarse y compartir el 1 y 2 de diciembre del 2022. 

    “Nuestro proceso de toma de decisiones por consenso no es algo práctico para un grupo grande en un medio como Zoom”, declara César García. “Sin embargo, podemos usar Zoom para aprender y orar juntos, para seguir nutriendo nuestra comunión global”. 

    Larry Miller dirigió sesiones de enseñanza tituladas el CMM y la comunión y el CMM y el liderazgo. Ambos videos están disponibles en el sitio web del CMM. 

    Para ilustrar la “escucha receptiva”, Paul Duck contó una historia de la experiencia de su iglesia. 

    Algunas congregaciones de COBIM eran históricamente anabautistas y predominantemente alemanas. Otras eran brasileñas con fuertes influencias del pentecostalismo. Las marcadas diferencias entre los grupos parecían dirigirse hacia una división. 

    Sin embargo, los representantes de ambos grupos acordaron conversar juntos. Después de varios días, convinieron en “reconocer a Cristo los unos en los otros” (uno de los puntos que abordó Larry Miller). 

    “Comenzamos con las definiciones de lo que la Biblia enseña sobre el tema. Cada grupo tuvo la oportunidad de compartir sobre su comprensión y la vivencia práctica de los temas explicados”, relata Paul Duck. 

    Entraron en el proceso que Larry Miller nombró “aprender receptivamente unos de otros”. 

    Como resultado de las conversaciones, “los del grupo tradicional acordaron estar más abiertos al movimiento del Espíritu, mientras que los del grupo carismático acordaron que podían concentrarse más en la Palabra”, menciona Paul Duck. 

    La unidad dentro de la iglesia se mantuvo de manera pacífica, con apertura a la revisión continua de los entendimientos. 

    “Debe enfatizarse que la Palabra de Dios debe ser el punto de referencia para la unidad”, expresa Paul Duck. 

    “Según [el apóstol] Pablo, el plan de unidad de Dios es inmensamente más grande que el plan que nosotros podríamos tener en mente”, declara Larry Miller.

  • Nuevo personal se suma al CMM 

    “El anabautismo es un movimiento mundial. Sin embargo, ¿cómo creamos canales para la relación dentro de un cuerpo global, y cómo permitimos que la diversidad de este cuerpo moldee nuestras comprensiones de la identidad y teología “anabautistas”? pregunta Anicka Fast. 

    Es el comienzo de una nueva era para la Comisión de Fe y Vida en 2023 con Anicka Fast como secretaria a partir de abril. 

    Ella está adscrita a la Red Menonita de Misión como especialista en historia de la iglesia y misionología para África francófona. En ese cargo, imparte cursos de historia de la iglesia en instituciones teológicas francófonas en África occidental y central, asesora y capacita a historiadores menonitas africanos. La actualmente co-directora del CCM en Burkina Faso, estará adscrita al CMM a partir de abril sin dejar de ser una trabajadora de servicio del CCM. 

    Tiene un doctorado en teología (con un enfoque en la historia de la misión) de la Universidad de Boston (EE. UU.) y es investigadora visitante en el Centro para el cristianismo y Misión Global de la Universidad de Bostón e Investigadora en el Instituto para el Estudio del Anabautismo Global en Goshen College. 

    Con ciudadanía canadiense y holandesa, vive en Burkina Faso con su esposo y sus dos hijas. 

    “La Comisión de Fe y Vida ofrece un espacio para escuchar historias de cómo los anabautistas de todo el mundo han contribuido a la misión de la iglesia y han resuelto cuestiones de teología y práctica en sus contextos”, dice Anicka Fast. “Con otros miembros de la Comisión, espero explorar cómo estas poderosas historias pueden transformar nuestra identidad y renovarnos en nuestras relaciones entre nosotros y con la iglesia universal”. 

    John Roth renunció como secretario de la Comisión de Fe y Vida para servir al proyecto el Anabautismo a los 500 años, aunque continuará coorganizando eventos para Renovación 2028. 

    Ashisha Lal llega a la oficina de Kitchener como contadora y asistente de desarrollo después de completar un certificado de posgrado en administración de negocios globales en Conestoga College. Originaria de la Iglesia Menonita de Katghora, BGCMC, India, vivió por primera vez en Kitchener-Waterloo, Ontario, Canadá, en el Programa Internacional de Intercambio de Voluntarios (IVEP) del Comité Central Menonita en donde sirvió en una tienda de Segunda en Kent (2017-2018). 

    “Siempre he querido ser parte de difundir y compartir los dones del amor y la paz, ayudando a las personas a ver la esperanza a través de Cristo. Trabajar con el CMM me da la oportunidad de hacer eso en la comunidad global”, expresa Ashisha Lal. 

    Magali Moreno regresa al CMM en diciembre de 2022 sirviendo como coordinadora de redes y enlace de logística (GAPN, GAEN, GASN, GMF*). Rebekah Doerksen renunció como coordinadora de la GASN, GMF y GAEN en noviembre, y Andrés Pacheco Lozano renunció a la GAPN para asumir la presidencia de la Comisión de Paz. Magali Moreno, de Paraguay, se desempeñó primero en el CMM como directora de oficina en la oficina del CMM en Asunción antes de la Asamblea de 2009, seguido de un año en la oficina de Estrasburgo en un puesto administrativo, y ayudó con la transición de la secretaría general de Estrasburgo, Francia, a Bogotá Colombia. Ella se desempeñó como directora de registro para PA 2015. 

    En el pasado, he sido bendecida en muchos aspectos al conectarme con mi gran familia de fe, y volver a conectarme con ellos una vez más es sencillamente un privilegio”, afirma Magali Moreno. 

    “Los cambios traen nuevas oportunidades. Damos la bienvenida a los tremendos dones que estas mujeres aportan a nuestro equipo de personal”, expresa César García, secretario general del CMM. “John Roth dedicó muchos años a la familia mundial a través del CMM. Sabemos que continuaremos aprendiendo de él a través del proyecto el Anabautismo a los 500 años, y estamos agradecidos de continuar trabajando con Andrés en su nuevo rol como presidente de la Comisión de Paz”. 

    GAEN  Redes Anabautistas Mundiales de Educación 
    GAHN  Red Anabautista Mundial de Salud 
    GAHEN Red Anabautista Mundial de Educación Superior 
    GAPN  Red Mundial Anabautista de Paz 
    GAPSEN  Red Anabautista Mundial de Educación Primaria y Secundaria 
    GASN  Red de Servicio Anabautista Mundial 
    GMF  Fraternidad Mundial Misionera 
  • César García, secretario general del CMM, expresa que, “confiamos en que es un gozo servir a la familia anabautista mundial, pero reconocemos que requiere esfuerzo. Estamos agradecidos por los funcionarios, el Comité Ejecutivo y los miembros de la Comisión que dedican tiempo voluntario y atención a este trabajo”.  

    De igual forma, da las “Gracias a J. Nelson Kraybill y Rebecca Osiro quienes terminaron sus servicios como presidente y vicepresidente respectivamente. Gracias a los miembros salientes del Comité Ejecutivo (Alexander Neufeld, Juan Veron Aquino, Paul Phinehas) y a los presidentes de la Comisión Joji Pantoja (Paz), Siaka Traoré (Diáconos) y Stanley Green (Misión) que han completado su servicio”. 

    Después de varios años de reuniones en Zoom, el Comité Ejecutivo (CE) se reunió en persona del 12 al 14 de diciembre de 2022 en Schoorl, Países Bajos, lo que permitió a los miembros existentes y nuevos reunirse cara a cara. 

    Debido a reuniones truncadas en Indonesia (ver “El Consejo General aprende sobre la unidad”), el Comité Ejecutivo tomó decisiones sobre temas pendientes de la agenda del Consejo General. El Comité Ejecutivo aprobó las proyecciones financieras y las propuestas de participación justa para 2022-2025. 

    Así mismo, se aprobaron el comunicado de la Comisión de Paz “Declaración sobre la Objeción de Conciencia”. 

    Por otro lado, las redes emergentes han estado operando durante varios años, sin embargo, el CE ahora aprobó su ubicación dentro de la estructura del CMM: 

    • Redes Anabautistas Mundiales de Educación (GAEN) bajo la Comisión de Fe y Vida 
    • Red Anabautista Mundial de Salud (GAHN) bajo la Comisión de Misión 
    • Red Mundial Anabautista de Paz (GAPN) bajo la Comisión de Paz. 

    El CE confirmó a quienes serán nuevos representantes del Concilio General en las Comisiones y a Andrés Pacheco Lozano como presidente de la Comisión de Paz. Anteriormente coordinador de la GAPN, Andrés es asistente de investigación de la Cátedra de Teología de Paz y Ética en la Universidad VU de Ámsterdam y docente delDoopsgezind Seminarium (Seminario Menonita Holandés). Andrés es codirector del Centro de Estudios sobre Religión, Paz y Justicia de Ámsterdam e investigador posdoctoral en el Centro de Teología de las Iglesias de Paz en la Universidad de Hamburgo (Alemania). Miembro de la Iglesia Menonita de Colombia, vive en los Países Bajos.  

    Nuevos miembros de la Comisión: 

    Diáconos  

    • Clemens Rahn (Asociación Hermanos Menonitas, Paraguay) 
    • Sue Park-Hur (Iglesia Menonita de EE. UU.)
    Clemens Rahn, Sue Park-Hur, Atsuhiro Katano, Desalegn Abebe, Francis Kamoto

    Fe y Vida   

    • Atsuhiro Katano (Nihon Menonaito Kirisuto Kyokai Kyogikai, Japón)
    • Desalegn Abebe (Iglesia Meserete Kristos, Etiopía) 
    • Francis Kamoto (Hermanos en Cristo, Malawi)

    Missión 

    • Felo Gracia (Communauté Evangélique de Frères Mennonites en Congo, República Democrática del Congo) 
    • Hyacinth Stevens (LMC, EE. UU.)  
    • Simon Okoth (Iglesia Menonita, Uganda)
    Felo Gracia, Hyacinth Stevens, Simon Okoth, Jorge Morales

    Paz: 

    • Jorge Morales (Iglesias Hermanos Menonitas de Colombia)  

    El personal del CMM continúa haciendo un acercamiento con los candidatos para completar las Comisiones de Diáconos y Paz, así es que el Comité Ejecutivo decidirá por correo electrónico sobre los candidatos finales. 

    Los siguientes miembros fueron confirmados a términos en el Comité YABs 

    • Asia: Kkot-Ip Bae (Iglesia Menonita de Corea del Sur) 
    • África: Isaac Nii Torgbor Gborbitey (Iglesia Menonita de Ghana) 
    • Europa: Gaëlle Oesch (Association des Églises Évangéliques Mennonites de France) 
    • América Latina: Valentina Kunze (Konferenz der Mennonitengemeinden en Uruguay) 
    • Norteamérica: Félix Diener Pérez (MC EE. UU.) 

    Ebenezer Mondez es el mentor del personal (2022-2028). 

    Kkot-Ip Bae, Isaac Nii Torgbor Gborbitey, Gaëlle Oesch, Valentina Kunze, Felix Diener Perez

     

  • Presentando a la familia global:

    Consejo de las Congregaciones de los Hermanos Menonitas en Uruguay

    Conferencia de ICOMB y Iglesia miembro del CMM 

    Durante el año 2022, apoyamos las actividades de las iglesias en sus aniversarios, recibimos nuevos miembros y realizamos bautismos; por ello damos gloria a Dios. En todas estas instancias buscamos fomentar la unidad entre los miembros y apoyar a los líderes.  

    Terminamos el año con gratitud a Dios preparando las actividades del campamento de niños, jóvenes y damas a realizarse en enero-febrero de 2023 en Villa Maranatha. 

    Como desafío para el próximo año vemos con alegría y esperanza la culminación del grupo “Proyecto Timoteo”, que ya está en su tercer año de formación de líderes. El deseo de abrir una nueva obra en Villa Maranatha es también motivo de oración, en vista del crecimiento del balneario, con una población estable, y la falta de iglesias en la zona. Les pedimos que nos recuerden en oración para lograr estos objetivos. 

    —Amelia Consentino, Noticias ICOMB  


    ICOMB
    La Comunidad Internacional de Hermanos Menonitas (ICOMB) está compuesta por 22 iglesias nacionales en 19 países. ICOMB también tiene miembros asociados en más de 20 países, y todos se encuentran en diferentes puntos del camino hacia la afiliación plena. ICOMB existe para facilitar relaciones y ministerios para mejorar el testimonio y el discipulado de sus iglesias nacionales miembro – conectando, fortaleciendo y expandiendo. 
  • Viernes a la noche

    Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar. Acepten el yugo que les pongo, y aprendan de mí, que soy paciente y de corazón humilde; así encontrarán descanso. Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros. (Mateo 11,28-30 – DHH)

    El mensaje de Jesús en este pasaje es tan actual y tan necesario hoy ya que, de una u otra manera, el mundo sufre dolor, muerte y consternación. Esta invitación que nos hace nuestro Señor es verdadera y generosa para todos y todas los que en estos momentos cargamos penas, dolores, angustias, miedos, culpas y tantos señalamientos. Hoy como nunca, las circunstancias de la vida tienen a muchos cansados, con grandes pesos en sus corazones que impiden vivir esa vida plena que Cristo nos ofrece en su palabra.

    Esta promesa de descanso es universal, abierta y cargada de gracia para todo aquel que acuda a la fuente que es Cristo Jesús, quien es capaz de librarnos de lo insoportable que puede ser la situación, el descanso ofrecido no está a la vista de los sabios y entendidos como lo dice el pasaje, sino que se plació el Señor en revelarlo a los niños, versículo 25 (aquellos que son como niños en toda su capacidad de expectación, inocencia y vulnerabilidad ) a estos los que hemos comprendido su mensaje de buenas nuevas, redención, reconciliación con Él, nosotros mismos y los demás que nos llama hacia este don carismático de reposo, confort, recreación que envuelve ese descanso mencionado en el pasaje debiendo transmitirlo los seguidores de Jesús a otros como señal de la protección de Dios.

    El pasaje nos invita a llevar su yugo, travesaño que conecta con Él pero que también nos conecta con el otro o la otra que necesita apoyo para hacerlo ligero y fácil de llevar. Este yugo nos une por amor, sin fingimiento, expresando interés real, empatía y disposición de compartir los unos con los otros, siendo como Dios con piel humana nuevamente.

    Es necesario que presentemos como iglesia delante del Señor a aquellos que han sido sorprendidos con miedos, culpas y vergüenzas para recibir sanidad y alivio; al contrario de aquellos que con furia presentaron a la mujer encontrada en pecado para que de la mano de Jesús recibiera muerte, juicio y lapidación, donde gustosos querían participar esos delatores (Juan 8, 1-11). Jesús los pone cara a cara con sus pecados y de una u otra manera recuerdan su naturaleza caída, muy humana y emprenden la retirada vencidos.

    Hoy ya no somos delatores que enjuician y separan sino terapeutas que llevan descanso y alivio a los que continúan en esas cárceles espirituales, recordando los diferentes momentos de la vida donde también transitamos por valles de sombras y muerte, siendo sujetos en otro tiempo a yugos de esclavitud con diferentes nombres, que también llevaban a la destrucción. Pero, Jesús se enderezó para mirarnos a la cara comprensivamente para luego inclinarse soltando nuestra vergüenza y con su dedo darnos liberación-salvación.

    La salvación ofrecida en ese momento histórico es la misma que inicia aquí ya con su palabra, Espíritu y esa presencia más viva que nunca en medio de nosotros, ellos y aquellos, partes del cuerpo de Cristo, signos palpables del Reino de Dios y su shalom.

    Tras dos años de pandemia, conflictos bélicos, étnicos, raciales en varios países, grandes migraciones y movilizaciones humanas, habemos muchos sobrevivientes, algunos más ilesos que otros. Sin embargo, muchos buscan sus últimas fuerzas para tratar de continuar después de haber perdido casi todo lo material para sustentarse, caminan con luto tras la pérdida de padres, madres, hermanos, hijos, perdieron estabilidad emocional, mental, hasta espiritual. Pueblos completos han sido arrasados y destruídos. La avaricia del hombre consume sin parar, se ha sembrado desesperanza en derredor.

    La iglesia también fue movida desde su cimiento, fue sacada de su tranquilidad que la mantenía alejada de muchas tristes y dolorosas realidades, obligada a replantearse su misión, a releer la palabra de Dios con otros ojos, a trabajar fuera de sus paredes.

    Romper los paradigmas

    Sin embargo es y sigue siendo un adecuado momento y oportunidad para hacer rompimientos de paradigmas que separan, señalan, dispersan y levantan muros entre hermanos.

    Permitamos al Dios de la paciencia y de la consolación darnos ese mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes demos gloria a Dios (Romanos 15, 5-13), entendiendo ahora que no es nada menos que amarlo en los hermanos y hermanas, recibiéndonos, como Él nos recibió.

    Con amistad, hospitalidad, poniendo bálsamo en las heridas, moviendo la piedra donde antes había muerte, desatando vendas, podemos confirmar o estabilizar a todos aquellos a los que debemos salir al encuentro con los brazos abiertos, abundantes de esperanza y promesas hechas desde tiempos atrás, pero que tienen cumplimiento mediante hombres y mujeres que hacen la voluntad de Dios.

    Alegrémonos con alabanzas, cantemos hoy a su nombre en medio de todos los pueblos presentes, para que traiga llenura de gozo y paz en medio de la espera.

    Revistámonos de nuevas fuerzas

    Cindy Alpízar

    Sí, es tiempo de restitución del descanso, eso debemos proclamar hoy, a pesar de lo que hay o de lo que vemos, porque hace mucho tiempo no caminamos por vista (2 Corintios 5, 7), sino afianzados en los dichos de su boca. Jesús es nuestro Sabat, nos llama a detenernos, soltar la ansiedad, el dolor y abandonarnos en Él que sabe cuidar de nosotros. Ya no sigamos cansados por el camino sino que en su regazo revistámonos de nuevas fuerzas para así también brindar alivio de las pesadas jornadas a muchos y muchas que no saben ya que hacer. Pedimos al Señor en este momento que su paz gobierne nuestros corazones (Colosenses 3,15-17), ser un mismo cuerpo, siendo agradecidos por esa presencia que nos ha dejado.

    No abandonemos a los más pequeñitos, a los vulnerables, a los que fueron dejados en el camino. Señor, que tu palabra more en nosotros con abundancia, para que sabiamente y motivando a otros nos movamos a cuidarnos mutuamente, dando gracias porque hoy podemos decir “Ebenezer”, hasta aquí nos has ayudado.

    En este encuentro en este hermoso país, con tantos hermanos y hermanas con tantas y diferentes historias, celebramos la vida, celebramos nuestra fe, nuestra tradición anabautista-menonita. Pero no nos olvidemos que la vida es esto, encuentro: alteridad, que significa salir al camino del otro o la otra, descubrirle, encuentro con lo que es diferente impulsado por el amor, como lo hizo ese padre que día y noche esperó a su hijo lleno de esperanza por un reencuentro, sin importar las condiciones de aquel que decidió volver a casa.

    Para finalizar, en esta Asamblea, más que nunca, detengámonos a examinar nuestra fe y cómo la vivimos. Que Dios nos ayude a que sea promotora de vida, justicia, misericordia y mucha compasión. Que nuestras comunidades de fe, nuestros ministerios y nosotros mismos, podamos brindar descanso a los que siguen cansados y trabajados, haciendo sus cargas más ligeras y fáciles de llevar. Amén.

    — Cindy Alpízar se desempeña como pastora y administradora de la congregación Discípulos de Jesús los Lagos, en Heredia, Costa Rica, y de la iglesia nacional (Asociación de Iglesias Cristianas Menonitas). Su verdadera vocación y pasión es acompañar y asistir a las personas que viven en situación de calle.


    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en Octubre de 2022.