• “Si no sabes a dónde vas, cualquier camino te llevará allí.” Este dicho resume una de las ideas del clásico cuento infantil de Lewis Carroll, Alicia en el País de las Maravillas. Tener un camino y definir tu destino es fundamental si quieres llegar allí. 

    Hay una versión bíblica de ese dicho en Proverbios 11:14: “Sin dirección, la nación fracasa” (NVI). Guía, dirección, camino, destino: todas estas palabras están implícitas en otra palabra que suele ser mal entendida e históricamente problemática, pero que tiene mucho contenido teológico: misión

    En el libro, El pueblo de Dios en misión: una perspectiva anabautista, defino misión como todo lo que la iglesia es y hace, dando testimonio de Jesucristo en su ministerio de reconciliación. Permítanme ampliar un poco más esta definición: 

    Todo lo que la iglesia es y hace 

    • La iglesia es un anticipo del Reino de Dios. 
    • La iglesia no tiene un mensaje. Ella es el mensaje. 
    • La iglesia como mensaje implica su misma presencia. Toda misión que no sea comunitaria e interdependiente es débil. 
    • La presencia de la iglesia anuncia el evangelio de Jesucristo por medio de palabras y acciones, promoviendo así la reconciliación
    • La acción de la iglesia en su labor testimonial incluye todo lo que hace: culto, atención pastoral, enseñanza, evangelización, servicio, construcción de la paz y ministerios de salud, entre otras cosas. Lo que la iglesia hace o deja de hacer, y cómo lo hace, forma parte de su mensaje. 

    Dando testimonio de Jesucristo

    • A través de sus palabras y acciones, el mensaje de la comunidad se transmite como testimonio, afirmando su experiencia y conocimiento testimonial. Esto implica un enfoque que no sea imperialista (como si fueran los dueños y guardianes de la verdad absoluta) y que no se transmite desde posiciones de poder. Por el contrario, se trata de compartir nuestra experiencia de fe “desde abajo”, con firme humildad. 
    • El mensaje trata de Jesucristo, por lo que se debe comunicar desde una posición de vulnerabilidad y servicio, tal como lo hizo Jesús. Esto requiere una entrega sacrificada y un estilo de vida cruciforme que practique estrategias ministeriales coherentes con la vida y obra de Cristo. 
    • Teniendo en cuenta la encarnación divina y la identificación de Cristo con las personas discriminadas, dar testimonio de Jesús requiere contextualizar el mensaje con seriedad e identificarse con las personas excluidas, ignoradas o victimizadas por la sociedad. 

    En su ministerio de reconciliación  

    • El ministerio de la reconciliación ha sido confiado a la iglesia. Esto implica que la nueva vida en la comunidad, gracias al Espíritu, hace posible experimentar la reconciliación con Dios y entre los seres humanos. 
    • El ministerio de la reconciliación procura no sólo la salvación del alma en un futuro lejano, sino también el restablecimiento de una relación íntegra con el Espíritu de Dios y una vida de relaciones justas que nos permitan gozar de la paz que el mismo Espíritu hace posible en la nueva creación

    Desde una perspectiva anabautista, cómo se llega al destino –el camino– es esencial. Por eso son tan importantes nuestra comprensión y práctica de la misión. En el Congreso Mundial Menonita (CMM), deseamos organizarnos (estructura) y organizar nuestra labor (camino) de manera que se muestre lo que entendemos por misión

    La Comisión de Misiones del CMM reúne a una red de organizaciones de todo el mundo para trabajar interdependientemente en forma multicultural. Al pertenecer a las redes de Misión (GMF, por sus siglas en inglés) y Servicio (GASN, por sus siglas en inglés) de la Comisión de Misiones del CMM, las organizaciones afirman su identidad como entidades eclesiales, como expresiones misionales de la iglesia. A través de su labor, dan testimonio de Cristo en varios ámbitos del ministerio especializado, como la fundación de iglesias y el desarrollo social. De eso trata este número de Correo. ¡Unámonos a nuestras organizaciones y redes del CMM para seguir a Jesús, vivir la unidad y construir la paz! 

    César García, secretario general del CMM, oriundo de Colombia, reside en Kitchener, Ontario, Canadá.  

    Lea el capítulo de César García, “El cumplimiento de la misión” y otros nueve capítulos sobre las diez declaraciones misionales de la Comisión de Misiones en, El pueblo de Dios en misión: una perspectiva anabautista, editado por Stanley W. Green y Rafael Zaracho, © 2018.  

  • La iglesia como cuerpo de Cristo ocupa un lugar central en la actividad de reconciliación de Dios en el mundo. Quisiéramos encarnar esta idea en nuestra estructura mundial.

    El Congreso Mundial Menonita (CMM) es una comunidad orgánica y no una institución burocrática. Como iglesia mundial, estamos comprometidos a servir a la gente, y no a crear una infraestructura para sostener nuestra institución.

    Aunque quisiéramos tener un organismo fuerte que cuente con planes, políticas y principios organizativos saludables, todo ello existe para servir a las personas y fomentar los vínculos.

    Nos referimos al CMM como un corazón con cuatro cámaras, y las Comisiones representan a cada una de ellas: Fe y Vida (teología), Paz, Diáconos y Misiones.

    La Comisión de Misión tiene el mandato de fortalecer la conciencia respecto a la misión y al servicio en las iglesias nacionales.

    “Generamos conversaciones que demuestran cómo la misión y el servicio van de la mano en la teología anabautista”, explica James Krabill, presidente de la Comisión de Misiones. “Alentamos la colaboración entre diferentes organizaciones, pero no somos un organismo administrativo que se ocupa de la misión de manera programática.”

    “Lo que hacemos es facilitar conversaciones. Trabajamos en red con organizaciones que realizan actividades misioneras y procuramos brindarles recursos que las ayuden a hacer mejor su labor. Unimos a las personas”, afirma.

    La Comisión de Misiones también supervisa las Redes que sirven de punto de reunión para entidades y organizaciones que sirven a la iglesia como expresiones de la iglesia.

    “Es fácil para estas organizaciones crear una vida propia y no estar en diálogo con las otras partes”, señala James Krabill. “Cuando nos reunimos, fortalecemos nuestra comprensión de que la misión y el servicio forman parte de ser fieles a las prioridades del reino.”

     Tanto el servicio como la misión están estrechamente vinculados a la iglesia como el encuentro de seguidores de Cristo en el mundo. Si se pierde dicho vínculo, algo está faltando.

    Los siguientes son los objetivos generales de la Comisión de Misiones y de las Redes.

    1. Unir fuerzas en misión: norte, sur, este, oeste.
    2. Orar unos por otros, animarnos y colaborar juntos según la guía de Dios.
    3. Aprender unos de otros.
    4. Compartir recursos en la misión: oración, personal, enseñanza y finanzas.

    Antecedentes

    La Fraternidad Mundial Misionera (GMF, por sus siglas en inglés) y la Red de Servicio Anabautista Mundial (GASN, por sus siglas en inglés) son redes establecidas.

    Desde 2015 también han surgido otras redes:

    • Redes Anabautistas Mundiales de Educación: Primaria y Secundaria [GAPSEN] y Educación Superior [GAHEN]
    • Red Mundial Anabautista de Paz [GAPN]
    • Red Anabautista Mundial de Salud [GAHN]

    LA GMF se inició en 2003, en torno a la Asamblea en Bulawayo, Zimbabue. Realiza reuniones presenciales cada tres años junto con el Concilio General. Entre medio de dichas reuniones, se realizan encuentros enlínea. 

    Desde las consultas sobre diaconía y servicio en 2006, en Pasadena, California, EE. UU., el diálogo y la consulta permanentes llevaron en 2012 al establecimiento formal de la GASN, enSuiza. 

    La GMF promueve la consulta y la cooperación, impulsando la misión intercultural y la construcción de iglesias, explica Nelson Okanya, presidente del Comité de Coordinación de la GMF.

    Es una oportunidad para que los miembros aprendan unos de otros, expresa Nelson Okanya. Las organizaciones pueden crear ámbitos estratégicos para contribuir a lo que cada una está haciendo en todo el mundo respecto a la misión, al preguntarse:

    • ¿Qué está pasando en esa parte del mundo?
    • ¿Qué está pasando en esta parte del mundo?
    • ¿Qué podemos aprender unos de otros?

    Barbara Hege-Galle, presidenta del Comité de Coordinación de la GASN, afirma que la GASN surgió porque había grupos cuyo enfoque respecto al servicio los vinculaba en ámbitos centrados en la misión.

    “Resulta difícil explicar el valor que tiene que pasemos tiempo juntos sin resultados tangibles planificados”, afirma Barbara Hege-Galle. “Lo que se obtiene de la Red es que se enriquezca el conocimiento mutuo –quién trabaja dónde– y saber que no somos los únicos que realizamos este trabajo.”

    Alentar y edificar

    “Las Redes sirven para: alentar y reconocer a las personas en el ministerio y servicio que brindan, y también afirmarlas en la experiencia personal que comparten entre sí”, dice Barbara Hege-Galle.

    Quedó grabado en mi memoria un comentario hecho en una reunión presencial junto al Concilio General en 2018, en Kenia. Los miembros del grupo hablaban de sus experiencias con las microfinanzas. Alguien del Sur global se mantuvo en silencio durante la discusión, pero después se acercó a Barbara Hege-Galle. Él suponía que otros eran más sabios y dijo que él solo estaba allí para aprender, pero se dio cuenta de que también tenía una experiencia relevante para compartir.

    La GASN está creciendo en su capacidad de crear estos espacios de intercambio.

    Los seminarios web recientes se han estructurado con una presentación destacada y un tiempo para compartir. Los participantes conocen acerca de una organización –sus mejores prácticas, sus áreas de desafíos– y tienen la oportunidad de hacer preguntas.

    En grupos más pequeños, los participantes pueden conversar más a fondo sobre sus propias experiencias y conocimientos relevantes, y formular preguntas. Por último, todos tienen la oportunidad de orar unos por otros y alentarse mutuamente.

    Un cambio mundial

    “He estado proclamando el hecho de que el centro del cristianismo se ha desplazado del Norte global a África, Asia y América Latina”, señala Nelson Okanya.

    Pero Nelson Okanya observa que ese cambio no es tan evidente cuando se trata de misiología, ya que la mayoría de las voces todavía provienen del Norte global.

    “¿Cómo creamos un intercambio fecundo en nuestros espacios de modo que podamos escuchar el gran número de voces que realmente acogen la iglesia?”, pregunta Nelson Okanya.

    Este cambio es evidente en la familia anabautista mundial: alrededor de dos tercios de los creyentes bautizados viven fuera de Europa y América del Norte, los polos históricos del anabautismo: el 37% en África, el 20% en Asia y el Pacífico, el 10% en América Latina y el Caribe, sólo el 3% en Europa y el 30% en América del Norte.

    La Comisión de Misiones dio un paso en 2018, a fin de abordar las voces no representadas, por medio del libro El pueblo de Dios en misión: una perspectiva anabautista, que cuenta con colaboradores de todo elmundo. 

    Barbara Hege-Galle lamenta que “nuestros hermanos y hermanas del Sur todavía miren hacia el Norte”. Existe una tendencia a darle prioridad a quienes han recibido educación en instituciones formales. “Sin embargo, ellos no son los más importantes.”

    “Todos somos parte de esto; no están solos”, es un mensaje fundamental para los participantes de GASN, expresa Barbara Hege-Galle.

    Las Redes –donde todos se reúnen en igualdad de condiciones– constituyen un espacio para escuchar voces de otros lugares. Cada una de dichas voces se estructura en el marco de un comité de coordinación integrado por un representante de cada región.

    “Pero todavía queda un largo camino por recorrer”, declara James Krabill.

    Un cambio en las comunicaciones

    Con miembros provenientes de culturas de todo el mundo, existen diferentes maneras de compartir conocimientos y experiencias. Más que informes o métodos didácticos, para muchos las historias son la manera de compartir.

    Las historias nos llevan desde la aridez de los números e informes (que están bien) a que las personas participen en instancias de cambio, y que no solo sean estadísticas, explica James Krabill.

    “Cuando cuentas una historia, hay más que hechos; hay vida en el relato. No solo se da testimonio de lo que sucede, sino también del impacto que tiene en ti y en el mundo que te rodea”, dice Barbara Hege-Galle. “Escuchar a los demás requiere paciencia y respeto.”

    “Si valoramos las voces mundiales, entonces es necesario que todos podamos participar”, afirma Nelson Okanya.

    “También significa que tenemos que posibilitar que nos escuchemos mutuamente. Esto se aplica a la traducción y a las palabras que utilizamos, y también a asegurar simplemente de que todos puedan escuchar”, expresa Nelson Okanya. “Que sea accesible.”

    Significa tener como prioridad que se garantice que todos puedan estar presentes. “No se trata de caridad”, dice Nelson Okanya, pero sí de ser honestos respecto a las desigualdades financieras mundiales.

    “Cuando nos reunimos y escuchamos historias inspiradoras de aquellas partes del mundo que no tienen muchos recursos financieros, simplemente nos recuerda que los dones son mucho más que el dinero”, expresa James Krabill.

    “Lo que a menudo nos inspira es el servicio y la actividad fieles. En algunos casos, la fidelidad ha traído consigo persecución o dificultades en la vida: a través de las historias, se nos recuerda que los dones a los que nos referimos son múltiples”, dice James Krabill.

    “Todos aportan algo. Contribuyan lo que tengan”, exhorta Nelson Okanya.

    Crecer juntos

    James Krabill cita Efesios 3: el apóstol Pablo dice que juntos crecemos en el conocimiento de la sabiduría de Dios. James Krabill señala que a menudo los teólogos ponen el foco en definir sabiduría, pero tal vez la palabra más importante seajuntos. 

    “Realmente se requiere que todos aporten sus conocimientos y sabiduría, para que compartiendo dichos conocimientos crezcamos juntos”, declara James Krabill. “Es un recordatorio constante de que no existe una sola persona, un solo profesor, un solo pastor, una sola cultura que comprenda todo acerca de la sabiduría de Cristo.”

    ‘Juntos’ ha sido un elemento clave en los temas del CMM: se incluyó en los temas de la Asamblea de 2022 (Seguir a Jesús juntos, superando las barreras), 2009 (Sigamos juntos el camino de Jesucristo), implícito en el 2003 (Compartiendo dones en el sufrimiento y en la alegría) y fundamental en el nuevo lema de tres partes del CMM que resume la misión: Seguir a Jesús juntos, vivir la unidad, construir la paz.

    Tanto las iglesias como las organizaciones que forman parte de las Redes de la Comisión de Misiones están en proceso de descubrir cómo dar testimonio al mundo, cómo construir la paz (a veces en contradicción con la misión) y cómo funcionar juntos como cuerpo de Cristo.

    Tensiones and divisiones

    Nelson Okanya observa que existen oportunidades en las tensiones, incluso cuando ocurren divisiones.

    “El Congreso Mundial Menonita es de algún modo un lugar seguro donde quienes quisieran mantener una identidad anabautista y ser parte de esa corriente histórica puedan hacerlo”, explica. “Y se encuentran junto a personas con las que antes estaban divididos.

    “Es esperanzador. Crea un espacio para que la gente siga dialogando.”

    Las Redes –con su enfoque en el trabajo en lugar de la teología– podrán ser un ámbito útil para construir relaciones de colaboración sin centrarse en las diferencias.

    “Creo que el Congreso Mundial Menonita crea un ámbito un poco menos amenazante”, expresa James Krabill.

    Las Convicciones Compartidas brindan una base teológica para que los miembros puedan centrarse en aprender unos de otros, hacer cosas juntos y adorar juntos.

    “La gente comparte una comida y juntos celebran la comunión”, comenta Nelson Okanya, haciendo referencia a las ocasiones en las que ha visto a líderes comer juntos en el contexto de las redes, quienes de otro modo no tenderían a trabajar juntos.

    “La fraternidad, el aprendizaje y las sesiones estratégicas son muy valiosas cuando se realizan de manera presencial”, afirma Barbara Hege-Galle. Pero una historia fue lo más importante de estar juntos en reuniones presenciales en Virginia, EE. UU., en 2023 (compensando los desafíos relacionados con el COVID-19 que nos impidieron reunirnos en Indonesia). Una participante de la India dijo que lo que le contó en persona al grupo no podría haber sido compartido en ningún otro foro. Por la seguridad de los implicados, no se podía compartir en un boletín informativo, correo electrónico o incluso en una reunión en línea.

    “Es diferente cuando te encuentras con otra persona y ves su rostro”, expresa Barbara Hege-Galle. “Y vale la pena gastar ese dinero en reuniones cada tres años para tener la oportunidad de conocer la cara que está al otro lado de la pantalla.”


    Las Redes se reunirán junto con las reuniones del Concilio General en 2025, año que se celebra el quincentenario de los primeros bautismosanabautistas. 

    “Los primeros anabautistas de Suiza idearon un plan para evangelizar Europa y, en un año o dos, la mayoría de ellos habían sido asesinados. Esto nos recuerda las implicaciones de la labor que realizamos”, sostiene James Krabill.

    En las reuniones de 2025 se examinarán las normas de funcionamiento revisadas. El nuevo documento se ha simplificado y ofrece mayor claridad respecto a las funciones de las Redes y su liderazgo.

    GASN 

    Organizaciones miembros

    África

    • La Casa Grande – Benin 
    • Centre de Réflexion et d’Appui aux Initiatives de Développement – DR Congo 
    • Meserete Kristos Church Development Commission – Etiopía 
    • Mennonite Association for Peace and Development – Malawi 
    • Passion Center for Children – Malawi 
    • Igreja Irmãos em Cristo em Moçambique – Mozambique 
    • Brethren In Christ Church (Zambia Conference) – Zambia 
    • BIC Compassionate Ministries-Zimbabwe – Zimbabue 

    Asia y Pacífico

    • Brethren In Christ Church, Odisha – India 
    • Emmanuel Ministries (BJCPM) – India 
    • Little Flock Fellowship (BJCPM) – India 
    • Mennonite Brethren Development Organization – India 
    • Mennonite Christian Service Fellowship of India – India 
    • Mennonite Diakonia Service-GKMI Synode – Indonesia 
    • Japan Mennonite Fellowship (JMF) –Japan 
    • Korea Anabaptist Center – Corea del Sur 
    • Nepal BIC Church/Brethren in Community Welfare Society – Nepal 
    • Integrated Mennonite Churches, Inc. – Filipinas 

    Europa

    • Caisse de secours – Francia 
    • Christliche Dienste – Alemania 
    • Mennonitisches Hilfswerk e. V. – Alemania 
    • Doopsgezind WereldWerk – Países Bajos 
    • Services Missionnaires Mennonites/Schweizerische Mennonitische Mission – Suiza 

    América Latina y el Caribe 

    • Iglesia Evangélica Menonita Boliviana – Bolivia 
    • Iglesia Misionera Anabaptista – Bolivia 
    • Associaçao Menonita Beneficente – Brasil 
    • Associação Menonita de Ação Integral – Brasil 
    • Associação Menonita de Assistência Social – Brasil 
    • Asociación Sembrando Semillas de Paz – Colombia 
    • Centro Cristiano para Justicia, Paz y Acción Noviolenta – Colombia 
    • Fundación Agropecuaria Tejiendo Esperanza – Colombia 
    • Fundación de Educación para la Paz y Resolución de Conflictos Edupaz – Colombia 
    • Fundación Menonita Colombiana para el Desarrollo –Colombia 
    • Comité de Justicia y Paz – Costa Rica 
    • Iglesia Evangélica Menonita de El Salvador – El Salvador 
    • Iglesia Evangélica Menonita de Guatemala – Guatemala 
    • Programa Fundameno – Guatemala 
    • Red Regional de Justicia y Paz – RedPaz – Guatemala 
    • Acción Cristiana Educativa Menonita – Honduras
    • Comisión de Acción Social Menonita – Honduras 
    • Proyecto Paz y Justicia – Honduras 
    • Comisión de Emergencia Anabautista de Nicaragua (CAE) – Nicaragua 
    • Comisión de Paz y Justicia de las Iglesias Anabautistas de Nicaragua – Nicaragua 
    • Asociación de Servicios de Cooperación Indigena Menonita – Paraguay 
    • Servicio Voluntario Menonita – Paraguay 

    América del Norte 

    • Mennonite Central Committee Canada – Canadá 
    • Mennonite Central Committee – EE. UU. 
    • Mennonite Disaster Service – EE. UU.
    • Mennonite Health Service Alliance – EE. UU.
    • Mennonite Mission Network – EE. UU. 

    GMF 

    Organizaciones miembros

    África

    • Igreja da Comunidade Menonita em Angola – Angola 
    • Igreja Evangélica dos Irmãos Mennonitas em Angola – Angola 
    • Igreja Evangélica Menonita em Angola – Angola 
    • Église Évangélique Mennonite du Burkina Faso – Burkina Faso 
    • Communauté des Églises des Frères Mennonites au Congo – RD Congo 
    • Communauté Évangélique Mennonite – RD Congo 
    • Communauté Mennonite au Congo – RD Congo
    • Meserete Kristos Church – Etíopia 
    • International Mennonite Mission of East Africa – Kenia 
    • Kenya Mennonite Church – Kenia 
    • Mpingo Wa Abale Mwa Kristu – Malawi 
    • Mennonite Church Nigeria – Nigeria 
    • Grace Community Church in South Africa – Sudáfric 
    • Kanisa la Mennonite Tanzania – Tanzania 
    • Brethren In Christ Church (Zambia Conference) – Zambia 
    • Ibandla Labazalwane kuKristu eZimbabwe (Brethren in Christ Church) – Zimbabue

    Asia y Pacífico

    • Bharatiya Jukta Christa Prachar Mandali (India United Missionary Church) – India 
    • Bhartiya General Conference Mennonite Church – India 
    • Bihar Mennonite Mandli – India 
    • Brethren In Christ Church, Odisha – India 
    • Gilgal Mission Trust – India 
    • Mennonite Christian Service Fellowship of India – India 
    • Mennonite Church in India Dhamtari CG – India 
    • The Governing Council of the Conference of the Mennonite Brethren Church of India – India 
    • PIPKA – GKMI Synode – Indonesia 
    • Nepal BIC Church/Brethren in Community Welfare Society – Nepal 
    • Integrated Mennonite Churches, Inc. – Filipinas

    Europa 

    • Igreja dos Irmãos Menonitas de Portugal – Portugal 
    • Anabautistas, Menonitas y Hermanos en Cristo – España (AMyHCE) – España 

    América Latina y el Caribe 

    • Iglesia Evangélica Menonita Argentina – Argentina 
    • Iglesia Evangélica Menonita de Belice – Belize 
    • Iglesia Evangélica Menonita Boliviana – Bolivia 
    • Iglesia Misionera Anabaptista – Bolivia 
    • Liga de Iglesias Anabautistas de Bolivia – Bolivia 
    • Aliança Evangélica Menonita – Brasil 
    • Associação das Igrejas Menonitas do Brasil – Brasil 
    • Iglesia Cristiana Menonita de Colombia – Colombia 
    • Iglesias Hermanos Menonitas de Colombia – Colombia 
    • Asociación Iglesias Cristianas Menonitas de Costa Rica – Costa Rica 
    • Sociedad Misionera Cubana Hermanos en Cristo – Cuba 
    • Conferencia Evangélica Menonita, Inc. – Dominican Republic 
    • Iglesia Evangélica Menonita de El Salvador – El Salvador 
    • Iglesia Evangélica Menonita de Guatemala – Guatemala 
    • Iglesia Evangélica Menonita Hondureña – Honduras 
    • Organización Cristiana Amor Viviente – Honduras 
    • Jamaica Mennonite Church – Jamaica 
    • Conferencia de Iglesias Evangélicas Anabautistas Menonitas de México – Mexico 
    • Conferencia Menonita de Mexico – Mexico 
    • Asociación Misión Evangélica de los Hermanos en Cristo en Nicaragua – Nicaragua 
    • Asociación Hermanos Menonitas – Paraguay 
    • Convención de los Pastores de las Iglesias Mennonitas del Paraguay / Vereinigung der Mennonitengemeinden von Paraguay – Paraguay 
    • Convención Evangélica de Iglesias Paraguayas Hermanos Menonitas – Paraguay 
    • Convención Evangélica Hermanos Menonitas Enlhet – Paraguay
    • Convención Evangélica Hermanos Menonitas Nivaclé – Paraguay 
    • Convención Evangélica Menonita Paraguaya – Paraguay 
    • Consejo de las Congregaciones de los Hermanos Menonitas del Uruguay – Uruguay 
    • Konferenz der Mennonitengemeinden in Uruguay – Uruguay 
    • Casa de Restauracion y Vida Shalom – Venezuela 

    América del Norte

    • Evangelical Mennonite Conference (EMC) – Canadá 
    • Mennonite Central Committee (MCC) Canada – Canadá 
    • Mennonite Church Canada WITNESS – Canadá 
    • Multiply – Canadá 
    • Africa Inter-Mennonite Mission (AIMM) – EE. UU. 
    • Brethren in Christ World Missions – EE. UU. 
    • Eastern Mennonite Missions (EMM) – EE. UU.
    • Mennonite Central Committee (MCC) – EE. UU. 
    • Mennonite Mission Network (MMN) – EE. UU.
    • Mosaic Mennonite Conference – EE. UU. 
    • Rosedale International – EE. UU.
    • Virginia Mennonite Missions (VMM) – EE. UU.

  • Campañas de evangelización, música animada y danzas todo el día, testimonios, llamados al altar y una docena de personas pasando al frente. La oración se hace en voz alta, con lágrimas o alegría. Se siente el entusiasmo. 

    La Iglesia de los Hermanos Menonitas de la República Democrática del Congo me recibió efusivamente para celebrar su centenario en agosto de 2024. 

    El evento de varios días se llevó a cabo en el gran edificio nuevo de la iglesia que se construyó frente a la sede de la iglesia miembro del CMM en Kikwit, provincia de Kwilu, a ocho horas en auto y a más de 500 kilómetros de Kinshasa. 

    Pero las distancias no fueron un impedimento: la gente se reunió. 

    Unas 2.500 personas llenaron el gran edificio de la iglesia para celebrar el aniversario de la CEFMC (Comunidad de Iglesias de los Hermanos Menonitas del Congo), durante las cinco horas que duró el culto. 

    Daniel Onashuyaka Lunge, obispo de la ecuménica Iglesia de Cristo del Congo (ECC), predicó un sermón sobre la unidad, un desafío siempre presente para las comuniones eclesiales de todo el mundo. 

    CEFMC, una iglesia miembro del CMM, tiene sus desafíos, pero también muchos dones. 

    Los líderes de CEFMC quisieran que la iglesia sea autosuficiente, pero también que establezca asociaciones saludables. Oran para que los pastores y evangelistas difundan el mensaje. 

    Están lidiando con el trauma del colonialismo y una cultura de desconfianza que es resultado de la corrupción sistémica en los sistemas gubernamentales. 

    La necesidad de un liderazgo calificado en la iglesia se hace sentir; no sólo respecto a temas de educación sino también en cuanto a practicar un liderazgo de servicio contracultural que no esté tentado por la corrupción, las divisiones tribales y las demostraciones de poder impulsadas por el ego. 

    La vasta geografía de este país rico en recursos genera a la vez riqueza y adversidad. La violencia prolongada, especialmente de los rebeldes armados en el este, desplaza a personas a todos los rincones del país y más allá. 

    Le entregué a Antoine Kimbila y a la CEFMC una placa conmemorativa en nombre de la familia mundial, para recordarles que son parte de esta gran familia mundial, que comparte sus alegrías y sus luchas. 

    Y ellos tienen muchos dones para compartir con nuestra familia. 

    La vitalidad emocional de su vínculo con Jesús es un don. Aun durante un culto de varias horas, su fe es palpable. 

    Su práctica comunitaria es un don. Los miembros de la iglesia reciben a las personas desplazadas del este con los brazos abiertos. Escuchan y comparten estrategias para sanar los traumas. Ofrecen comida e incluso acogen a los refugiados en sus propios hogares. 

    Su fe es un don. En Occidente, cuando tenemos dinero, construimos. En la República Democrática del Congo, cuando hay una visión, comienzan a construir, orando con paciencia y confiando en que llegará lo que se necesita para continuar. 

    Sus bautismos son un don. Para algunos, la conversión implica apartarse totalmente de otra forma de vivir. En su bautismo y después, encarnan un fuerte sentimiento de ser salvos. 

    Cuando visito iglesias, siempre les digo: “Les puedo saludar en nombre de César García (nuestro secretario general), pero no en nombre del CMM porque entonces estarían saludándose ustedes mismos. Ustedes son el CMM”. 

    Entonces saco una foto con la gente reunida y saludando a la cámara mientras saludan a los otros 1,5 millones de creyentes que también son el CMM. 

    Mi presencia allí es una muestra de que forman parte de esta gran familia mundial. Por eso, estas visitas en persona siguen siendo importantes en tiempos de reuniones por Zoom. 

    Mientras siento el polvo y el calor, y el espíritu alegre de la fe y la esperanza en Jesús, junto a dichos creyentes del otro lado del mundo, ambos recordamos que somos uno. Para ambas partes, estos encuentros valen la pena. Estamos unidos en esta familia mundial de fe. 

    —Henk Stenvers, de los Países Bajos, presidente del CMM (2022-2028) 

    20240809HenkStenvers20240809_160811
    Communauté des Églises des Frères Mennonites au Congo celebrated the 100th anniversary. Photos: Henk Stenvers
    MWC president Henk Stenvers addresses a session at the two-day pastor’s conference with Nzuzi Mukawa
  • Colombia

    Llamados y escogidos para el propósito de Dios en la tierra 

    Dónde hay visión, hay provisión. 

    Cuando la intención es traer el cielo a la tierra, el respaldo de Dios es absoluto. 

    Hace treinta y tres años escuchamos un llamado para la evangelización y el crecimiento de la iglesia. 

    Oriundos del pueblo de Anolaima, comenzamos a participar en la iglesia menonita. En aquel entonces el pastor Pedro Stucky nos dio el aval para participar en el liderazgo y la dirección de esta comunidad. Por aquellos días, había una disminución de la membresía hasta el punto de querer cerrarla. 

    En el municipio de Anolaima nunca fue sencilla la evangelización debido a su trasfondo cultural. Iniciamos las tareas de evangelización en lugares fuera del templo. Queríamos predicar el evangelio donde estuvieran los perdidos. 

    Así que decidimos ir a las escuelas y colegios para predicarles a niños, niñas y jóvenes, brindándoles principios y valores bíblicos como herramientas. 

    También organizamos congresos de familias con el único propósito de que nos conocieran como una alternativa abierta y amplia, desarrollando una cultura del reino de Dios. 

    Creamos una escuela para empresarios y empresarias como modelo de autosostenibilidad. 

    Trabajamos en los parques, recuperando espacios como un ejemplo de servicio y de que es posible vivir mejor. 

    En aquellos días surgió de parte de Dios, la creación de un parque para evangelizar desde la naturaleza; de hecho, los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos (Salmos 19). 

    Entonces soñamos con un parque en medio de la naturaleza, recreando la Palabra para ayudar en las necesidades y dar las buenas nuevas de salvación. 

    Es un monte alto como faro en la oscuridad, que orienta y da luz al camino de quienes no lo tienen. 

    ¿Por qué un parque?  

    No lo entendíamos, pero empezamos a soñar sin saber, sin dinero, pero con la intención de que este sueño era de Dios. En medio de una asamblea de cincuenta personas de la iglesia, usando un jarrón de arcilla como símbolo de nuestra intención, sembramos una semilla de girasol y dimos inicio al sueño de Dios de construir un parque a fin de crear un turismo de conversión y transformación. 

    Llevó tiempo pero logramos invertir en una propiedad. Ahorramos USD 30 000 y compramos para luego vender una propiedad de 6 000 m² en USD 45 000, y adquirimos un terreno de 51 000 m² por ese monto. 

    Cuando la visión es de Dios, la fe se convierte en la moneda que compra sin dinero, pues la dueña que cobraba U$S 75 000 nos honró sembrando el monto restante. 

    Dios siempre es fiel en proveer para sus propios sueños cuando los convertimos en los nuestros. 

    Hemos tenido que aprender a confiar en Dios y aprender que la obra es de él, y que nosotros tan solo lo acompañamos. 

    Un encuentro con Dios 

    IGLEPARQUE presenta momentos de la narración bíblica, en un entorno natural. Respetamos la naturaleza y aprovechamos la majestuosidad de colores, diversidad de aves y fauna que enriquecen el panorama bíblico. 

    En el transcurso de un año, atendemos entre dos mil a tres mil visitantes del parque, incluidos niños pequeños, familias y congregaciones, que transmiten de boca en boca para que otras personas vengan. 

    Nuestro propósito es alentar a los visitantes en su fe y en cada una de sus necesidades sentidas, sean emocionales o físicas, orientándolos y brindándoles luz en su camino, por medio del conocimiento de Jesucristo. 

    Trasmitimos un mensaje de paz, ya que este es nuestra misión como menonitas. 

    IgleParque es un espacio abierto en un ambiente natural, donde los visitantes se llevan una experiencia ilimitada con Dios, ya que los cielos de este proyecto rompen el límite que obstaculizan su encuentro con su Creador. La creatividad es el instrumento primario para una evangelización diferente, contemporánea pero con elementos bíblicos. 

    Para quien lo visita, el parque es una voz de esperanza ya que para cualquier necesidad hay una solución. Hay diecisiete espacios para compartir el consejo bíblico e interactuar con las buenas nuevas de salvación. 

    IgleParque es una bendición no solo para los visitantes sino para la propia ciudad, y a través de él, para hoteles, restaurantes y medios de transporte. Ha sido un punto de encuentro para visitas internacionales por la cercanía con la capital Bogotá, pues estamos a solo 70 km de distancia. Así que IgleParque se ha vuelto un lugar para visitar que abre la puerta a la evangelización. 

    Dios nos ha dado la estrategia para una evangelización sin límites. Se trata de un recorrido de dos horas que recrea la fe, la historia y la convicción para quienes tenemos la necesidad de Dios. 

    Estamos en un 60% de la construcción del parque, según la visión. Pero la comunidad está comprometida con terminar lo que Dios fielmente empezó con nosotros. 

    La pasión impulsa el trabajo 

    Durante más de diez años, hemos desarrollado el proyecto de IgleParque paso a paso. Es un proceso con altibajos, pero no perdemos el ánimo pues Dios nos ha dado su fortaleza. Estamos aprendiendo a construir mediante el poder de la Palabra, la fe y la perseverancia, haciendo posible lo imposible y visible lo invisible. 

    En el proceso Dios ha sumado a personas, una tras otra hasta convertirnos en un equipo y en una familia, con toda la pasión de convertir un sueño en hechos. 

    Aprendimos a construir con el modelo de Jesús sirviendo y administrando los recursos divinos, humanos y físicos, transformándolos con la creatividad y la bendición que Dios coloca en nuestras manos. 

    Esperamos ser inspiración, motivación y testimonio para el cumplimiento de la Gran Comisión de ir a todas las naciones y hacer discípulos desde la perspectiva de un evangelio pacificador (Mateo 28:19), pero sobre todo de fe en Dios y en su Palabra. 

    —Eduardo y Lucy Bautista, han servido en la comunidad de líderes de la Iglesia Menonita Anolaimo, Colombia, durante más de treinta años. 


    Correo 39.2&3

  • Indonesia

    Hace veinticinco años que mi esposa y yo somos una pareja pastoral en una iglesia céntrica de Yakarta, que cuenta con una congregación de unas 250 personas. Disfrutamos mucho del llamado de nuestro ministerio a crecer junto con la congregación que guiamos. 

    Tenemos una hija que cursa actualmente el sexto semestre de medicina y se prepara para ser médica. 

    Desde nuestra época en el seminario, mi esposa y yo hemos sido mentores de más de 120 adolescentes. Les enseñamos a ser discípulos, de modo tal que muchos de los miembros activos de la iglesia hoy en día son aquellos adolescentes de quienes fuimos mentores. 

    Si me preguntaran qué cargo o función es el más significativo, sería ser padre de los muchos hijos e hijas adoptivos que hemos integrado a nuestro hogar y formado parte de nuestra familia. Atesoro esto más que todas las demás funciones que he desempeñado en nuestro sínodo o iglesia nacional, o incluso a nivel mundial. 

    Un hogar de puertas abiertas 

    Esta historia comenzó cuando mi esposa y yo aún éramos novios en un seminario de Salatiga. 

    Sentíamos el mismo amor por los niños y niñas y jóvenes, guiándoles para que conocieran al Señor Jesús y crecieran en todos los aspectos de la vida. Ambos nos dimos cuenta de que nuestra existencia se debía únicamente a la gracia de Dios; queríamos que otras personas también experimentaran la gracia de Dios. 

    Cuando nos casamos y nuestra hija tenía diez meses, Dios nos envió a un joven. Él no tenía madre ni padre y había sido rechazado por su familia. Tenía el cuerpo escuálido y un tímpano reventado debido a la violencia de su tío. 

    Un miembro de la congregación lo llevó a nuestra casa y esa noche aceptamos hacernos cargo de él. Se quedó con nosotros muchos años. Pudimos guiarle para que conociera al Señor Jesús. 

    Aquel joven cursó estudios de teología y de misiones, y hace diez años que sirve como misionero en el interior. 

    Desde entonces, Dios ha enviado a nuestra casa a muchos niños y niñas de diversas regiones y orígenes étnicos. 

    Aproximadamente 43 niños y niñas han pasado a formar parte de nuestra familia. En general, proceden de familias de escasos recursos de aldeas y zonas remotas que no tienen padre ni madre. Varios de ellos tienen necesidades especiales o padecen enfermedades como epilepsia que deben ser controladas por un médico. 

    Traer a tantos niños y niñas a nuestra casa no es cosa fácil. Desde el primer momento, nos comprometimos a utilizar nuestro propio dinero que al principio era muy limitado, incluso para las comidas diarias. Como pareja pastoral, no tenemos grandes ingresos. Se hizo difícil cuando el número de nuestros hijos e hijas adoptivos aumentó de cuatro a diez, luego a trece y después a diecisiete. Sin embargo, consideramos que es nuestra vocación sufragar todos sus gastos: comida, ropa y matrícula escolar. 

    Durante dos años comimos pescado salado casi todos los días (lo que hizo que mi mujer sufriera hipertensión). Pero nunca nos arrepentimos de haberlo hecho porque Dios nos brinda alegría. 

    A la manera de Dios 

    Lo más difícil no es cómo proveer alimentos, sino cómo educar a nuestros hijos e hijas a la manera de Dios, teniendo en cuenta sus diferentes contextos familiares y culturales. 

    No estamos creando un orfanato, ni siquiera una residencia para niños y niñas, sino que estamos integrándolos a nuestra familia. A menudo les decimos a nuestros niños y niñas que esta es su casa y esta es una familia, para que redescubran la calidez y la seguridad de una familia que nunca tuvieron. 

    Nuestro objetivo no es sólo permitirles perseguir sus sueños, sino educarles para que sean transformados por Cristo y que encuentren su vocación como discípulos suyos. 

    Cuando nuestra hija estaba en la escuela primaria, una vez preguntó: “Mamá y papá, ¿por qué traen tantos niños a nuestra casa? Nuestra casa está tan llena. Sería bueno que viviéramos los tres solos y que todo fuera mío”. 

    Sin embargo, cuando estaba en el último año de la escuela secundaria, escribió un ensayo para un concurso organizado por el periódico más importante de nuestro país. 

    “Fui hija única y debería poder disfrutar de esa bendición sin necesidad de compartirla con los demás. Pero mi padre y mi madre trajeron a muchos niños y niñas para que se criaran en nuestra casa, lo que significaba que tenía que compartirlo todo, incluso a mi padre y a mi madre. Al principio, me entristecí y me costó aceptarlo. Pero mi padre y madre eran personas muy amorosas que anhelaban que otros niños y niñas sintieran el amor de Dios y tuvieran un futuro. Permitieron que su vida se viera alterada para que pudieran ser árboles que dieran cobijo a muchas personas vulnerables. Hoy, mi casa está llena de familiares de toda Indonesia. Ahora entiendo que la vida debe compartirse. ¿Dónde está la belleza de la vida si sólo se vive para uno mismo?” 

    Lloramos al leer su reflexión, agradecidos de que ella también haya descubierto que el verdadero sentido de la vida sólo se encuentra cuando compartimos. 

    Resultó que ganó el concurso. 

    Actualmente, muchos de nuestros hijos e hijas se han graduado y siguen su vocación desempeñándose en el pastorado, en la misión, en el ámbito de la docencia y de la salud, y trabajando en los mercados. Si nos preguntan: “¿Cómo podremos retribuirles toda la bondad que nos han demostrado como padre, madre y hermana?”, siempre respondemos: «Retribúyanlo compartiendo el amor de Dios con los demás, para que no se quede sólo con ustedes. Esperamos visitarles y ver a muchos niños y niñas en sus familias.” 

    Por supuesto, hay una gran dinámica en todo este proceso, muchas alegrías y tristezas. Pero Dios ha permitido que nuestro sueño se cumpla. 

    Oremos para que nuestros hijos e hijas sigan siendo creyentes y discípulos fieles, sirviendo a Dios según sus dones y llamados. 

    ¡Bendito sea el nombre del Señor! 

    —Agus W. Mayanto es Representante Regional del Congreso Mundial Menonita para el Sudeste Asiático. Él y su esposa Rosmaida han sido copastores de GKMI Cempaka Putih Jakarta en Indonesia desde 1999.

    Este artículo es una adaptación del discurso que presentó en Renovación 2024, “Siendo transformados, vivimos a Jesús”, el 6 de abril de 2024, en Brasil.


    Correo 39.2&3

  • África 

    Uno de los acontecimientos que congregan a la gente de nuestro pueblo son los velatorios y funerales. 

    El año pasado, la esposa de uno de los líderes de nuestra iglesia fue llevada a la presencia del Señor. Fue un momento difícil no sólo para el hombre, su familia y la iglesia, sino también para la comunidad. La comunidad se reunió todas las noches durante cuatro días antes del funeral. 

    El hombre que perdió a su esposa era pastor y un líder respetado. La muerte de esta querida mujer reunió a líderes de la iglesia y a personas que, de otro modo, no se reunirían ni celebrarían el culto juntas. 

    Hubo oradores y predicadores durante cada uno de los días, que procedían de diferentes iglesias y denominaciones. La unidad del cuerpo de Cristo se hizo realidad para muchas personas. Cristo fue enaltecido, y el velatorio se convirtió literalmente en una especie de avivamiento. La presencia de Cristo se hizo sentir cuando el Espíritu de Dios tocó a muchas personas que participaron en dichos servicios. 

    Los funerales suelen ir acompañados de duelo y dolor. En este caso, había señales de pérdida pero mayormente se celebraba la vida de alguien que anduvo con Jesús de manera ejemplar. 

    Un andar ejemplar 

    Testimonio tras testimonio fueron compartidos por personas que no formaban parte de la iglesia, expresando cómo esta hermana fallecida y este hermano (el esposo) habían influido significativamente en sus vidas. 

    En el funeral, una de sus compañeras de trabajo (la fallecida era maestra) dio un testimonio conmovedor. Cuando otras maestras se declararon en huelga para reivindicar lo que consideraban sus derechos, la fallecida nunca había participado, pues creía que para ella la enseñanza era un llamado. El bienestar de los niños y niñas era su prioridad. 

    Las personas que representaban a las madres y a los padres de familia también dieron testimonio de lo mismo, y de que a lo largo de los años, los niños y niñas a quienes enseñaba, casi siempre obtenían los mejores resultados. 

    Asistieron a su funeral muchas personas que no tenían absolutamente nada que ver con la iglesia, dando testimonio del amor y bondad de Dios y del valor de seguir a Jesús. 

    Permítanme señalar que los encuentros en velatorios son en cierto modo culturales y esperados. Sin embargo, fue la manifestación del Espíritu de la unidad de la iglesia y la realidad del poder transformador de Jesús lo que se experimentó en ese momento. 

    La gente sigue dando testimonio de aquel velatorio hasta el día de hoy. El poder transformador de Jesús hizo que este funeral fuera diferente a los demás. 

    Para nosotros los cristianos, y para muchas otras personas, el velatorio y el propio funeral hicieron revivir las palabras de Pablo en Romanos 14:7-9. Estas palabras nos siguen animando: 

    “Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos. Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven.” 

    Amén. 

    —Danisa Ndlovu, representante regional del CMM para África de Sur y obispo de la Iglesia de los Hermanos en Cristo de Zimbabwe. 

    Este artículo es una adaptación del discurso que presentó en Renovación 2024, “Siendo transformados, vivimos a Jesús”, el 6 de abril de 2024, en Brasil. 


    Correo 39.2&3

  • Myanmar 

    Quisiera destacar algunos aspectos de la situación política y los acontecimientos actuales en Myanmar.  

    Clima político 

    En cuanto a la situación política, no daré detalles.

    Desde el golpe militar del 1 de febrero de 2021, ha habido asesinatos terroristas y revoluciones armadas en todas las regiones de Myanmar.

    Presentaré algunos puntos destacados, citando solamente el informe de las Naciones Unidas (27 de febrero de 2023):

    • Hay 1.6 millones de refugiados que han huido de sus hogares en Myanmar; la gente de la división de Sagaing y del estado de Chin enfrentan la peor parte.  
      • Los conflictos continúan en todo Myanmar y las necesidades humanitarias de los desplazados y refugiados van en aumento.
      • Los desplazados internos viven en condiciones precarias en campamentos de desplazados y campamentos temporales, y en su mayoría se refugian en las selvas cercanas.  
    • Según Media Monitor Collective, desde el golpe militar han sido quemadas y destruidas 53.786 viviendas de civiles.  
      • Además, ha habido 2.725 muertes de civiles debido al conflicto armado, y la División Sagaing tiene el mayor número (2.047 muertes), según Media Monitor Collective.
      • Han sido arrestados y detenidos 24.065 civiles como consecuencia del golpe y el conflicto armado. 
    • Según información de las Naciones Unidas y organizaciones de la sociedad civil, los habitantes de la División de Sagaing y del estado de Chin son los más afectados por la guerra y necesitan ayuda de emergencia. (La mayoría de nuestros menonitas viven en regiones en conflicto). 

    Además, nos complace informar que el CMM proporcionó USD 10.000 para alimentos y medicamentos para 415 familias de refugiados menonitas el año pasado. Expresamos nuestro agradecimiento al CMM.  

    La inflación y la escasez de alimentos

    Debido al impacto de la guerra civil, los conflictos y la inflación interna, los medios de subsistencia se han vuelto escasos. Hay escasez de empleos. Mientras tanto, el precio de los productos está aumentando a un ritmo alarmante.

    No sólo les ocurre a las víctimas de la guerra, sino que falta comida en muchos lugares. Más del 45 por ciento del país sufre escasez de alimentos. En Myanmar, las personas solemos comer tres veces al día, pero ahora muchas personas solo comen una vez al día. Este número está aumentando. Algunos no comen ni una sola vez al día. 

    Las familias menonitas de la Iglesia Bíblica Misionera también se han visto muy afectadas por la escasez de alimentos. Algunos miembros asisten al culto dominical sin haber comido nada. Es nuestro gran desafío ayudar a las familias menonitas vulnerables de las congregaciones.

    Las organizaciones internacionales no han tenido la capacidad de ayudar. 

    La juventud menonita y la revolución armada 

    Después del golpe militar, los jóvenes se levantaron en armas contra los militares. La lucha armada afecta a nuestra juventud menonita: algunos jóvenes menonitas también están dispuestos a unirse a la lucha armada. Algunos ya están participando en la revolución armada. También sienten amargura y avidez por tomar las armas contra los militares. 

    Nuestro mayor desafío es la juventud menonita y la revolución armada. También guiamos a nuestros jóvenes para que no participen en la revolución armada, la violencia y el conflicto político. De ninguna manera queremos que nuestra juventud participe en la revolución armada. De ninguna manera queremos que nuestra juventud se vea involucrada en el conflicto político. 

    Somos menonitas que amamos la paz, porque creemos únicamente en el movimiento de la no violencia.

    Por lo tanto, estamos realizando Congresos de Paz de la Juventud Menonita en varias regiones. Creemos plenamente que, a través de los Congresos de Paz de la Juventud Menonita, nuestros jóvenes se capacitarán como constructores de paz. 

    También les solicitamos que nos brinden su apoyo, orando por este proyecto de los Congresos de Paz de la Juventud Menonita. 

    También quisiera dejar constancia de mi agradecimiento especial a nuestros amigos, la Iglesia Menonita de Canadá por las oraciones y el apoyo financiero para los Congresos de Paz de la Juventud y cualquier otra cosa que necesitemos en la labor misionera. 

    Queridos CMM e Iglesia Menonita de Canadá, ustedes son los ángeles enviados por Dios a Myanmar. Nos alimentan cuando tenemos hambre. Cuando estamos deprimidos, nos consuelan. Nos ayudan cuando somos refugiados. Nos traen un rayo de esperanza cuando estamos desesperanzados. 

    El mundo olvida nuestra condición, pero ustedes se acuerdan de nosotros. Son fieles y muy menonitas.

    En última instancia, Jesucristo sigue siendo nuestra esperanza. Shalom.

    Amos Chin, presidente de la Iglesia Bíblica Misionera, menonita y miembro del CMM en Myanmar. También es miembro del Comité Ejecutivo del CMM.
    La presentación de Amos Chin en Renovación 2023, Jesucristo, nuestra esperanza, fue realizada por John D. Roth en Abbotsford, Columbia Británica, Canadá, el 25 de marzo 2023. Este artículo fue adaptado de su presentación. 


  • Anabautistas y pentecostales

    El Proyecto Anabautista Mundial* afirma: “El pentecostalismo es la expresión del cristianismo de más rápido crecimiento en el mundo, y los anabautistas no son ajenos a esta realidad”.

    Los anabautistas de todo el mundo lo experimentan al practicar una expresión de fe que César García, secretario general del Congreso Mundial Menonita, llama “menocostal”.

    Actualmente, muchos menonitas anabautistas combinan la teología Cristocéntrica y el énfasis en la construcción de la paz, con un enfoque espontáneo guiado por el Espíritu, que a menudo se asocia con el pentecostalismo y los movimientos carismáticos.

    Sin embargo, la vitalidad de estas iglesias en rápido crecimiento también puede causar incomodidad cuando su expansión parece ocurrir a expensas de la propia familia.

    ¿Qué significa el crecimiento del pentecostalismo para los anabautistas?

    “En el siglo actual, el pentecostalismo es lo más parecido a lo que fue el anabautismo en el siglo XVI”, escribe C. Arnold Snyder, en Historia y Teología Anabautista.

    El anabautismo ha sido definido y redefinido por oleadas de renovación. En el siglo XVI hubo rebautizadores apasionados y arriesgados; avivamientos pietistas entre menonitas en lo que ahora es Ucrania; la influencia del avivamiento de África Oriental en la Iglesia Menonita de Tanzania y la Iglesia Menonita de Kenia en la década de 1930; el surgimiento de Jemaat Kristen Indonesia (JKI) al interior de un movimiento de oración juvenil; el florecimiento de la Iglesia Meserete Kristos de Etiopía en la década de 1980, pese a la persecución política.

    “Los movimientos pentecostales, las renovaciones carismáticas atraviesan una experiencia similar a la que tuvimos como anabautistas menonitas. Compartir la relectura de la Biblia, la inspiración, la libertad, el gozo”, expresa Bernhard Ott, decano jubilado de Bienenberg, un instituto bíblico menonita de Suiza.

    Pero “la apertura a lo que Dios está haciendo también está relacionada con la incertidumbre y a la falta de control”, agrega Bernhard. Un proceso de institucionalización presenta un desafío a la espontaneidad, para bien o para mal. Las olas de renovación anabautista fomentaron la teología, la capacitación, la reflexión crítica y, en el transcurso de dicho proceso, perdieron algo de apertura.

    “El movimiento anabautista…fue perdiendo el entusiasmo que tenía al principio”, dice Pedro Calix, pastor menonita de Honduras.

    ¿Qué oportunidades ofrece el creciente movimiento pentecostal para los anabautistas?

    Se presenta la gran oportunidad de replantearse la idea de volver a nuestras raíces carismáticas y abrirse a lo que el Espíritu Santo quiere hacer hoy en nuestras comunidades de fe, sin perder nuestra identidad anabautista”, afirma Pedro Calix

    Neal Blough –profesor emérito de Historia de la Iglesia en la Facultad Libre de Teología Evangélica de Francia– comenta cómo el culto al estilo pentecostal sintoniza con las personas del Mundo Mayoritario más que las formas racionales del anabautismo de las corrientes suizas o rusas. Neal pertenece a una congregación urbana de Europa, pero influenciada por miembros procedentes de otras partes del mundo. “¿Cuánto es teológico y cuánto es cultural?”, pregunta. “El culto pentecostal y carismático es más físico, corporal, expresivo, dinámico, alegre, y esto concuerda con lo que conozco de la gente del Sur global.”

    Para la iglesia de los Hermanos Menonitas de Brasil, el alejamiento de las congregaciones de la Convención Anabautista estancada y su acercamiento a los movimientos pentecostales de rápido crecimiento, llevó a que los líderes se dieran cuenta de que se abría una oportunidad.

    “Podemos ver en las Escrituras que la iglesia primitiva fue guiada por el Espíritu Santo. Valoramos la Palabra de Dios. Sin embargo, no sabíamos lo que significaba ser guiados por el Espíritu Santo”, dice Rodrigo Justino, pastor de los Hermanos Menonitas de Brasil, quien actualmente estudia teología en Canadá. Se dio un punto de encuentro entre ambos movimientos a partir del aprendizaje, y ahora los Hermanos Menonitas de Brasil “no somos pentecostales, y no solo somos anabautistas. Somos una mezcla de ambos”.

    “Los pentecostales aportan pathos; no son solo emociones asequibles, sino que también son los afectos. Los pentecostales recuperan una dimensión espiritual [a la ortopraxia]: es el poder de Dios, el poder del Espíritu que nos transforma; no es algo que hacemos nosotros mismos”, dice Bernhard Ott. “Podemos aprender mucho de ello.”

    Los menonitas anabautistas son conocidos por su enfoque teológico centrado en en el correcto vivir (ortopraxia).

    La ética puede convertirse en una carga sin el poder del Espíritu Santo; es necesario “el poder espiritual para la visión anabautista”, señala Bernhard Ott. Las perspectivas pentecostales pueden ayudar a los anabautistas menonitas a recordar nuestra teología del reino de Dios, que es “ya-y-aún-no. El poder de Dios está interviniendo ahora, no solo en el futuro”.

    En la medida en que la iglesia sea un lugar de transformación social y una promotora de paz y justicia, será una señal del reino de Dios.

    ¿Cuáles son los desafíos?

    Las iglesias anabautista-menonitas de América Latina tienen muchas influencias del pentecostalismo.

    Entre los efectos negativos se encuentran que “su liturgia muchas veces está basada en pasajes bíblicos sacados de contexto; esto se puede ver en lo que se canta. Se hace mucho énfasis en la ‘guerra espiritual’ o en la teología de la ‘prosperidad’”, comenta Pedro Calix.

    Rodrigo Justino señala que en Brasil los pentecostales “no se centran en criterios de autoridad, se centran en los dones. No pueden negar que la mujer tiene dones pastorales como profetisa, evangelizadora”. Sin embargo, el liderazgo “principal” de las iglesias todavía tiene un sesgo masculino.

    Las iglesias pentecostales a menudo se basan en la espiritualidad de la persona fundadora; se construye una dinastía. “Puede haber un problema de aferrarse al poder”, señala Rodrigo Justino.

    En Indonesia, la pasión del fundador de JKI por el servicio de oración dirigido por el Espíritu, ha impregnado el movimiento; sus raíces menonitas son menos evidentes, dice Rony Kristanto, pastor del sínodo “menocostal” de JKI.

    El rápido crecimiento podría impulsar este problema de la fundamentación teológica. Es posible que los movimientos pentecostales crezcan “tan vastos como el océano, pero tan superficiales como un charco”, sostiene Rodrigo Justino. “Podrían convertirse en presa de otros movimientos. Nosotros [los anabautistas] podemos ayudar en términos de teología. Ellos pueden ayudarnos a discernir la voz del Espíritu, lo que significa vivir por la fe. Para iniciar algo, no se necesita tener dinero, estructura; sólo se necesita fe, valor para predicar. Todo lo demás lo hará el Señor entre nosotros. Esta es una gran lección.”

    El pentecostalismo aún se caracteriza de alguna manera por la experiencia de la primera generación en cuanto a lo novedoso, a señales y prodigios.

    “Todo movimiento protestante ha tenido este proceso cíclico”, afirma Neal Blough. Aquellos que integran movimientos nuevos necesitan pensar teológicamente, darse cuenta de que no son los primeros cristianos, observar cómo otros han transitado el cambio para volverse más estructurados y aprender de ellos.

    Grupo Juvenil Fuego Ilimitado, 2019 Foto: Ebenzer Mondez

    ¿Qué dones podrían brindarse mutuamente los anabautistas –ahora un movimiento maduro– y el movimiento pentecostal, aún joven y en desarrollo?

    “Pienso que el don de servicio, la solidaridad y el discipulado, la enseñanza”, responde Pedro Calix.

    “Todos quisiéramos traer el reino de Dios a este mundo”, enfatiza Rony Kristanto. 

    “Los pentecostales tratan de materializar y manifestar la salvación a través de la sanación, la salvación y la bendición física… [algo que] sucede aquí y ahora.

    Este testimonio de salvación y estas buenas noticias no están en el cielo, en el futuro, están presentes ahora. “El problema en Indonesia es que las personas no tienen seguro social, por lo que la sanación física es muy importante para ellas.”

    Los primeras miembros de JKI siguieron este ejemplo. “Comenzó con la oración. Cada vez que abordaban un área [del ministerio], oraban por dicha área”, comenta Rony Kristanto.

    “El compromiso social no puede separarse de la experiencia carismática del Espíritu Santo”, asegura. Los menonitas también trabajan con las personas pobres y oprimidas, pero los pentecostales ejercen su ministerio “no solo como trabajo social sino debido a la visión, la oración… la guerra espiritual”.

    “Necesitamos cantar las canciones de los demás”, dice Neal Blough, haciendo referencia al trabajo de Janie Blough, que estudia y enseña alabanza. “Necesitamos cantarnos unos a otros, no solo inspirarnos en una sola corriente”.

    El vigor del culto pentecostal nos da lecciones de vitalidad a los menonitas, pero la tradición anabautista ofrece la idea de que formar personas en el discipulado es un proceso más profundo que la música emocional y un sermón. “Los anabautistas menonitas tienen algo que ofrecer con respecto a la humildad y a la comunidad”, sostiene Neal. El discipulado y la ética también son correctivos útiles para un movimiento que tiende a ser demasiado individualista.

    √âl observa un creciente compromiso ecuménico de los pentecostales, que procuran la experiencia de otras iglesias para que el movimiento en desarrollo logre mayor estructura.

    Los anabautistas menonitas pueden ser un correctivo para los pentecostales a fin de que no solo consideren el prodigio y el poder, sino también la ética, cómo se vive, el testimonio de paz, dice Bernhard Ott. “La Palabra y las obras siempre han estado presentes en la teología y la práctica anabautista-menonitas. El movimiento pentecostal aporta la experiencia del poder de Dios. Este es un buen desafío… Los menonitas podrán hablar con los pentecostales si se vuelve algo demasiado unilateral.”

    Claude Baecher, profesor de teología jubilado, nota un interés por la historia y la teología anabautistas en su región de Francia.

    “Estar cerca, estar presente incluso fraternalmente con estas iglesias, me parece tan importante como nuestra participación en los círculos ecuménicos, lo cual tiene que hacerse con un sólido enfoque bíblico centrado en Cristo.

    “Debemos evitar juicios (espirituales) demasiado rápidos y estar presentes con herramientas de enseñanza: historia anabautista, exégesis, ética, teología práctica, teología centrada en la paz, diálogo”, dice Claude Baecher.

    Y con humildad.

    En Brasil, al enfrentar una posible escisión de la iglesia –entre las iglesias de los Hermanos Menonitas más antiguas y conservadoras y las nuevas iglesias que siguen la guía del Espíritu–, el liderazgo de la iglesia encontró la manera de abrirse camino, aprendiendo juntos sobre la humildad. “Luchamos contra nuestro orgullo, contra nuestro resentimiento [debido a los miembros que se van]. Aprovechábamos las oportunidades y nos protegíamos de las amenazas”, explica Rodrigo Justino.

    “Se trata de lo que Dios está haciendo en términos de gracia”, destaca Rodrigo Justino. Seguir a Jesús con humildad. “Cuando uno decide hacerlo, es hermoso. Es diferente que tú y yo, nosotros y ellos, empieza a ser nosotros. Trabajamos juntos.”

    ‚ÄîKarla Braun, editora ejecutiva de Correo y escritora para el Congreso Mundial Menonita. Reside en Winnipeg, Canadá.

    * Perfil Anabautista Mundial (GAP, según las siglas en inglés), una amplia investigación trienal realizada en 24 convenciones miembros del Congreso Mundial Menonita (CMM). Consulte: https://mwc-cmm.org/es/stories/unaoportunidad-singular-para-lograr-mayor-unidad


    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en abril de 2022.
  • El 19 de enero de 2020, con motivo del Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial, menonitas de la Republica Dominicana descendieron al río a orar. La Iglesia Evangélica Menonita de Santo Domingo celebró a la familia anabautista local y mundial con bautismos y recursos para el culto del Congreso Mundial Menonita. Veintidós personas expresaron su devoción por seguir a Jesús y su compromiso con la familia eclesial local e internacional.

    A lo largo y ancho de la República Dominicana, miembros de 75 congregaciones menonitas recordaron los bautismos de George Blaurock, Conrad Grebel y Felix Manz en 1525, junto con los suyos.

    A partir de la década de 1940, el anabautismo fue introducido en el Caribe por misioneros menonitas estadounidenses. Hoy en día hay iglesias menonitas nacionales en Cuba, República Dominicana, Jamaica y Puerto Rico, que pertenecen a la membresía del CMM. La iglesia de Trinidad y Tobago es miembro asociado, y en otras islas hay grupos de congregaciones que se identifican con los anabautistas.

    A continuación presentamos un panorama general de las iglesias miembros del CMM del Caribe.

    Cuba

    Fundación y extensión

    A principios de la década de 1950, llegaron misioneros anabautistas de EE.UU. a Cuba: los Hermanos en Cristo a Cuatro Caminos, cerca de La Habana, y los menonitas (Conferencia de Franconia) cerca de Cárdenas.

    Los Hermanos en Cristo evangelizaron en los pueblos, e iniciaron una escuela bíblica y clases de escuela dominical, que se inscribieron oficialmente en 1954. Los misioneros menonitas diseñaron una estrategia de autoapoyo económico, administración propia y autopropagación del evangelio. No solicitaron la inscripción oficial.

    En 1959 tras el triunfo de la Revolución, continuaron funcionando las 55 iglesias inscritas y muchas iglesias no inscritas. Sin embargo, solo se aceptó a un grupo selecto de nuevos inscritos desde fines de la década de 1990. Después de 1959, los misioneros norteamericanos se fueron del país junto con muchos líderes de la iglesia cubana. Pese a los desafíos, surgieron otros líderes cubanos como Juana M. García, para continuar sirviendo a la Iglesia de los Hermanos en Cristo de Cuba.

    En 1992, la Constitución cubana pasó de ser un Estado ateo a un Estado secular (laico). Este cambio produjo un rápido crecimiento de las iglesias, especialmente de la rama evangélica. Diversos grupos llegaron a Cuba como resultado de este cambio.

    Hoy en día, la iglesia de los Hermanos en Cristo es la única iglesia anabautista inscrita oficialmente en Cuba. La mayoría de sus cien iglesias se reúnen en casas. Además de las congregaciones establecidas, funcionan más de setecientos pequeños grupos. Tienen un centro de capacitación de líderes en Palmira, Cuba. El Comité Central Menonita y la Iglesia de los Hermanos en Cristo de Canadá están ayudando a brindar capacitación en liderazgo para pastores y líderes.

    Otro grupo menonita, en las cercanías

    de Holguín y Santiago, se vincula con la Conferencia Conservadora Menonita de Rosedale, Ohio, EE. UU. Continúa también la obra original iniciada por la Conferencia de Franconia. Dichos grupos menonitas reducidos participan activamente como testigos del evangelio. Ninguno de los dos está inscrito oficialmente.

    Desafíos

    Crecen los grupos cubanos afines al anabautismo y tratan aspectos de la identidad anabautista. Requieren apoyo y capacitación de líderes, y tienen dificultades para lograr el otorgamiento de terrenos para edificios de la iglesia.

    Luis Bermúdez Hernández, obispo de los Hermanos en Cristo, afirma que la Revolución hizo un gran aporte a la iglesia: creó las condiciones para centrarse en las iglesias que se reúnen en casas, ya que así era fácil invitar a los vecinos a dichas reuniones. Este enfoque ha generado un crecimiento espectacular.

    República Dominicana

    Fundación

    La Conferencia Evangélica Menonita Dominicana Inc. comenzó por una iniciativa de Evangelical Mennonite Church de Fort Wayne, Indiana; actualmente figura con el nombre de Fellowship of Evangelical Churches. En 1946 enviaron a los misioneros Omar y Laura Sutton junto con la señorita Lucille Rupp, quienes se establecieron en el suroeste del país en una pequeña comunidad llamada El Cercado. A su llegada, Omar Sutton junto con otros hombres y unos pocos miembros de la naciente iglesia, construyeron el primer acueducto de la ciudad, impactando de manera significativa en la vida de dicho pueblo.

    En septiembre de 1949 llegaron dos matrimonios a la República Dominicana para sustituir a Omar y Laura Sutton. Otros misioneros se fueron sumando al trabajo de campo en la fundación de nuevas iglesias. El plan contemplaba tener para el año 1967, veinticinco iglesias y mil miembros. En 1970 el liderazgo nacional se había hecho fuerte por lo que nuestro concilio Evangelical Mennonite Church decidió entregar todo el trabajo de la iglesia nacional al Comité Ejecutivo de la Conferencia Evangelica Menonita Inc., mediante el llamado Acuerdo de Monte Río, firmado en la ciudad de Azua.

    Extensión

    Hay varias congregaciones anabautistas en la República Dominicana, el Consejo Menonita Dominicano, Faro Divino (miembro del CMM), menonitas conservadores, Iglesia de Dios en Cristo Menonita y Conferencia Evangélica Menonita Dominicana Inc.

    Desafíos

    Entre los principales desafíos de la iglesia es preservar la sana doctrina llegada hasta nosotros del anabautismo radical del siglo XVI, que decidió ser fiel a la Palabra de Dios sin importar las consecuencias. Otro desafío grande es seguir sembrando la Palabra de Dios en la población dominicana para hacer honor a nuestro símbolo patrio, como la única nación que tiene la Biblia abierta en su bandera en Juan 8,32: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”.

    Otro desafío es el desarrollo del liderazgo. Los pastores estudian en el seminario menonita o cursan una licenciatura en teología en la Universidad Evangélica Dominicana, pero la mayoría trabaja fuera de la iglesia para ganar un salario.

    El aporte más importante de los anabautistas dominicanos ha sido la formación de miembros dispuestos a ser verdaderos siervos en el entorno que les ha tocado vivir. Por tanto, en la mayoría de las instituciones cristianas de servicio en la República Dominicana encontrarán una fuerte presencia de hermanos y hermanas anabautistas.

    La visión y esperanza para el futuro: continuar desarrollando la visión anabautista; crear líderes en vía de sustituir a la generación anterior; fortalecer nuestras iglesias conservando y haciendo crecer la membresía.

    Puerto Rico

    Fundación y extensión

    La Convención de las Iglesias Menonitas de Puerto Rico, Inc. (CIMPR) es la organización que representa y dirige a las iglesias menonitas en Puerto Rico. El origen de la CIMPR data de 1943, cuando la Iglesia Menonita de Norteamérica procuró oportunidades para “servir y edificar”, en lugar de respaldar la Segunda Guerra Mundial. Por tal razón, en 1943 llegaron varios hermanos menonitas al barrio La Plata, del pueblo de Aibonito, para servir en proyectos de agricultura, salud y trabajo social.

    Sus testimonios motivaron que muchos entregaran sus vidas a Dios, formándose así una hermandad en La Plata. La Iglesia dio a conocer el evangelio por medio de clínicas de salud, cultos evangélicos, escuelas dominicales, escuelas bíblicas de verano y la obra personal.

    Se solicitó luego ayuda a la Junta Menonita de Misiones de Elkhart, Indiana, llegando entonces misioneros para organizar las primeras iglesias. En 1946 nace la Iglesia Betania en el barrio Pulguillas de Coamo; en 1947 se establece la Iglesia El Calvario en el barrio La Plata de Aibonito; en 1948 nace la Iglesia Esmirna en el barrio Coamo Arriba de Coamo; y en 1949 la Iglesia Palo Hincado en el barrio de Barranquitas.

    En total se fundaron dieciséis iglesias en toda la Isla, con novecientos miembros; hoy en día se mantienen activas doce de dichas iglesias.

    Desafíos

    La actual Iglesia Menonita de Puerto Rico enfrenta varios retos, tales como establecer nuevas iglesias para su crecimiento en toda la isla; la influencia de otras doctrinas que desafían la hermandad menonita a discernir, y afirmar su identidad común y unidad como iglesia de Cristo. De igual manera, la influencia de algunas de estas doctrinas ha enriquecido la vida y la misión menonita de múltiples formas.

    La Iglesia Menonita Anabautista contribuyó enormemente en el desarrollo de la agricultura, ganado y educación. Pero sus mayores legados fueron la extensión del evangelio y las clínicas de salud; como resultado, hoy día contamos con varios hospitales que surgieron de dichas clínicas. Con la bendición de Dios y el poder del Espíritu Santo, la Iglesia Menonita de Puerto Rico seguirá abriendo caminos y venciendo desafíos para continuar extendiendo el evangelio de Cristo.

    Jamaica

    Fundación

    David H. Loewen, ministro de la Conferencia General Menonita, y su esposa Anna, de Manitoba, Canadá, llegaron a Jamaica. “El Señor nos dijo que debería abrirse un puesto misionero en Jamaica o Cuba”, expresó Anna Loewen. Los Loewen recibieron la confirmación de que debería ser Jamaica y se mudaron en 1954.

    No recibieron el apoyo de su iglesia local. Sin embargo, Mahlon Blosser, Myron Augsburger y Warren Metzler de la Misión Menonita de Virginia se encontraron con los Loewen en una visita exploratoria a Jamaica, y pronto establecieron una obra allí.

    Después de las deliberaciones y planificación preliminares, el 10 de julio de 1955 la iglesia recibió a quince miembros mediante la confesión de fe y once mediante el bautismo. Dicha celebración de bautismo, realizada en el puerto de Kingston, marca el nacimiento de la Iglesia Menonita de Jamaica.

    A finales de la década de 1970, a los misioneros extranjeros ya no se les concedía permisos de trabajo; por consiguiente, actualmente todas las iglesias están dirigidas por pastores locales y laicos.

    Extensión

    Hoy en día las congregaciones de la Iglesia Menonita de Jamaica participan en reuniones evangelísticas al aire libre en zonas donde no hay iglesias; tienen un programa de radio semanal de quince minutos llamado “El Camino a la Vida”, que presenta el evangelio y palabras de aliento; además, brindan periódicamente servicios de salud con profesionales médicos capacitados que ofrecen atención de la salud materno-infantil, vacunación, detección de presión arterial y diabetes. Con la autorización del gobierno, dos congregaciones administran institutos de educación para la primera infancia, y cuatro pastores se desempeñan como orientadores en las escuelas locales.

    La Iglesia Menonita de Jamaica (JMC) comparte relaciones fraternas con la iglesia Menonita de Trinidad y Tobago (MCTT) y la Conferencia Menonita de Virginia (VMC).

    Desafíos

    Jamaica es el país que tiene la mayor cantidad de iglesias por milla cuadrada del mundo, con más de 1.600 iglesias que representan 438 denominaciones inscriptas para una población de aproximadamente 2,8 millones de personas. Sin embargo, son cada vez menos las personas que optan por capacitación teológica y liderazgo de la iglesia.

    El éxodo rural en busca de oportunidades educativas y empleo reduce la membresía de las iglesias; además, las influencias de Canadá, Inglaterra y EE.UU. a veces entran en conflicto con lo que es mejor para los jamaiquinos.

    Misión

    La iglesia Menonita de Jamaica, mediante el poder del Espíritu Santo, se compromete a honrar y glorificar a Dios con nuestra adoración y devoción, a través del estudio de la Palabra de Dios y por medio de nuestro estilo de vida y nuestra comunión juntos, la evangelización y las misiones de paz. Procuramos formar discípulos de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

    Los miembros de la Iglesia Menonita de Chaguanas (Trinidad),
    distribuyen regalos y biblias en Navidad,
    lo cual forma parte de su ministerio
    de extensión comunitaria. Foto: Galen Lehman

    Trinidad y Tobago

    Los menonitas llegaron por primera vez a Trinidad en la década de 1960, mediante una transmisión de radio y el tratamiento médico para la enfermedad de Hansen (lepra). La primera congregación de la Iglesia Menonita de Trinidad nació en 1974. A lo largo de los años, la Misión Menonita de Virginia envió obreros, aunque hoy en día las congregaciones que conforman la iglesia están en manos de líderes locales.

    Contribuidores:

    Juan Carlos Colón, moderador, Convención de las Iglesias Menonitas de Puerto Rico, Inc.

    William Broughton, presidente, Iglesia Menonita de Jamaica

    Contribuidor: Robert J Suderman, jubilado, Iglesia Menonita de Canadá

    Otras fuentes: Enciclopedia Mundial Anabautista Menonita en línea (GAMEO), Misión Menonita de Virginia (VMM)

     

    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en abril de 2020. Haga clic aquí para leer otros artículos de este número

  • El obispo Joseph Kamau de la iglesia Happy, Nakuru, Kenia. Foto: Len RempelEn los últimos días será, declara Dios, que derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y tus hijos y tus hijas profetizarán, y tus jóvenes verán visiones, y tus ancianos soñarán sueños (Hechos 2,17).

    El obispo Kisare estaba sentado junto al gran árbol donde hace 70 años los primeros misioneros menonitas se habían embarcado en un dhow.

    Le pregunté al querido hermano obispo, ¿Qué sucedió aquí en Katuru Hill hace tantos años?

    Un par de lágrimas corrieron por sus mejillas cuando respondió, ¿Se está refiriendo al día en que el fuego de Dios cayó sobre Katuru Hill?

    Ese día Dios me tocó y comenzó su obra transformadora en mi alma. Aquel día comenzó mi llamado como ministro del evangelio. Ese fue un día que nunca olvidaré.

    Jesús me tocó y me transformó. La gente pasaba por alto a Katuru Hill porque en las aldeas se decía que todos los que se acercaran serían quemados pues el fuego de Dios estaba ardiendo en Katuru Hill.

    Niños evangelistas

    Eso fue en 1942. Ese domingo de agosto el fuego de Dios descendió sobre la nueva iglesia menonita en desarrollo en Katuru Hill en Shirati.

    La congregación experimentó el fuego de convicción de Dios acompañado por el llanto de arrepentimiento de las personas durante todo el día y las horas de la tarde. Wilson Ogwada y Nikanor Dhaje, estudiantes de 12 años de la escuela primaria en Shirati, experimentaron tal compasión por aquellos que no conocían a Jesús que dejaron la escuela para predicar el evangelio.

    Se convirtieron en los primeros misioneros menonitas africanos que viajaban de comunidad en comunidad para proclamar la Palabra de Dios. Siguieron adelante a pesar de haber sido azotados al menos una vez. Predicaron a lo largo de la frontera entre Kenia y Tanzania.

    Promotora del avivamiento a toda marcha

    En la providencia de Dios, Rebeka Kizinza Speedy abrió su hogar situado en la frontera de Kenia a los tanzanos emisarios del evangelio. Veinticuatro kilómetros diarios a pie era su recorrido normal para servir al Señor sin inhibiciones. Por medio de su caminar veloz, entrelazó una relación entre los promotores del avivamiento de Kenia y de Tanzania.

    Existe un misterio en el ministerio del Espíritu Santo. El viento sopla por donde quiere, y lo oyes silbar, pero ignoras de dónde viene y a dónde va. Lo mismo pasa con todo el que nace del Espíritu (Juan 3,8), dijo Jesús. Así ocurrió dentro de la hermandad de avivamiento del este de África.

    Maestro arrepentido

    Aquellos de entre nosotros que desean saber fechas y lugares probablemente remontarán los inicios del avivamiento a un profesor de escuela secundaria en Ruanda, Blasio Kigozi, quien invirtió 12 días en oración y ayuno por el derramamiento del Espíritu Santo sobre los alumnos, el personal y el profesorado.

    Blasio salió de su habitación como un hombre transformado, primero pidiendo perdón a su esposa y luego convocó a una reunión de todo el profesorado y del personal para anunciar que el Señor le había revelado la necesidad de arrepentimiento. Toda la escuela se convenció. Los obispos anglicanos en Kampala invitaron a Blasio a reunirse con ellos y también se sintieron tocados por un profundo sentido de arrepentimiento. En el plazo de seis semanas Blasio enfermó y murió, pero su mensaje en el este de África nunca ha cesado.

    Dieciocho mujeres Maasai de una confraternidad menonita pasaron la noche en el piso para asistir al evento Renovación y presentar un baile tradicional. Foto: Wilhelm Unger

    Fruto del avivamiento

    Los menonitas no fueron pasados por alto cuando el poder convincente del Espíritu Santo se movió.

    El avivamiento se movió como un pueblo que amaba a Jesús y que se amaba entre sí. Al principio, los líderes prestaron atención a la continuidad del avivamiento. De varias maneras, todos los países de África Oriental se conmovieron con el avivamiento que continúa hasta la actualidad.

    1. El avivamiento se centra en Jesucristo. Las reuniones regulares de la hermandad se centran en Jesús. Todos sabían que los promotores del avivamiento amaban a Jesús. Ya sea que en la reunión haya miles o solo unos pocos, los promotores del avivamiento se reúnen en el nombre de Jesús y allí Jesús se reúne con la hermandad de creyentes.

    2. La confesión de los pecados, el arrepentimiento y el caminar en la luz de Jesús son primordiales. Cada reunión incluye la confesión de los pecados y la celebración de la sangre purificadora de Jesús. 1 Juan 1,7 resume los compromisos centrales de la hermandad de avivamiento: Si caminamos en la luz como él mismo está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesús, su Hijo, nos limpia de todo pecado.

    3. Los promotores del avivamiento ministraban fervientemente. Se les dio el apodo de la gente encendida con la pasión por Jesús, Balokole.

    4. Las hermandades son comunidades de gozo. Abarcan a personas de tribus y naciones de todo el este de África, asemejándose a la imagen de la iglesia de Hechos 2,5‚Äì6: Estaban de visita en Jerusalén judíos piadosos, procedentes de todas las naciones de la tierra. Al oír aquel bullicio se agolparon y quedaron todos pasmados porque cada uno los escuchaba hablar en su propio idioma.

    El movimiento se convirtió en la comunidad intertribal más auténtica en el este de África. Su espíritu de relación intercomunitaria fue un desarrollo clave en la promoción de esfuerzos pacíficos para sanar la lucha política en Kenia. También modelaron el principio de recibir y compartir consejo.

    El avivamiento desarrolla la reconciliación

    En ocasiones pequeños equipos de Balokole viajaban a Sudáfrica instando a una resolución política pacífica. Es asombroso cómo el avivamiento que comenzó con estudiantes amplió su aceptación para invitar a la reconciliación hacia el sendero de la paz aún dentro de los desafíos más difíciles.

    A medida que la hermandad crecía, muchos en el Occidente incluido los Estados Unidos, se sintieron profundamente conmovidos por la gracia de Cristo proclamada por la hermandad. El legalismo de los menonitas en los años treinta y cuarenta fue destructivo; los mensajes llenos de gracia de los menonitas del este de África fueron vitales. La hermandad del avivamiento se esparció en varias comunidades norteamericanas, trayendo ánimo y una nueva vida.

    La gente del cordero

    La hermandad de avivamiento del este de África se resistió a convertirse en una hermandad denominacional. Permanecieron dentro de las iglesias establecidas pero eso no significaba que la hermandad del avivamiento no tuvieran una identidad.

    En medio de la agitación política en la región del este de África, los Balokole fueron reconocidos como un pueblo de paz. Se les llamó la Gente del Cordero, personas que sacrificaron sus vidas por su compromiso con Jesús.

    Muy al comienzo del movimiento en Kenia y Uganda así como en Burundi y Ruanda, hubo disturbios por conflictos tribales o internacionales. Los promotores del avivamiento se negaron a participar en estos conflictos violentos. Cientos murieron dando testimonio de que Jesús es el Cordero de Dios.

    En muchas ocasiones dentro de la robusta historia posterior a la independencia de Kenia, los menonitas se han mantenido firmes con el Pueblo del Cordero, declarando que están comprometidos a la sanidad de las naciones y no a la destrucción de las mismas.

    ‚ÄîDavid W. Shenk es un menonita norteamericano cuyo compromiso de dar fiel testimonio de Cristo en nuestro mundo pluralista lo ha llevado a más de cien países y regiones. David es un autor, misionero, maestro, predicador, y líder que junto a su esposa Grace han invertido especialmente en el establecimiento de la paz con los musulmanes. Nació en el este de África y es miembro de la iglesia Mountville Mennonite Church en Pennsylvania, EE.UU.

    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en octubre de 2018.