Exhortamos a la Iglesia en todos los niveles –ecuménico, denominacional y mundial– a que rechace las interpretaciones erróneas de la Biblia que justifican el maltrato a los pueblos indígenas. Renovamos nuestro compromiso de encarnar el espíritu de Jesús, según se expresa en el Sermón del Monte: “Bienaventurados son los pacificadores, porque serán llamados hijos de Dios” (Mateo 5:9).
Dentro de tres años –el 29 de mayo de 2025 –, miembros del Concilio General del CMM, invitados ecuménicos y muchos amigos de todo el mundo se reunirán durante todo el día en Zúrich, Suiza, a fin de conmemorar el quincentenario de los primeros bautismos que marcaron el comienzo del movimiento anabautista-menonita.
La Comisión de Fe y Vida del CMM está anticipando dicho evento a realizarse en Suiza, aunque sabemos que las celebraciones históricas son complejas.
Después de todo, el mundo anabautista es muy diferente hoy día que hace quinientos años. Actualmente, la mayoría de los anabautistas vive lejos de Europa, en Asia, África y América Latina, en contextos culturales que son muy distintos a los del siglo XVI.
Una mirada centrada en la historia puede convertirse fácilmente en un culto a los héroes, centrándose en figuras terrenales en vez de centrarse en Jesús, “fundador y consumador de nuestra fe” (Hebreos 12,2). Preservar la memoria histórica puede convertirse en una forma de nostalgia o en una defensa del peso muerto de la tradición y el statu quo.
Hace algunos años, la Comisión de Fe y Vida le pidió a uno de nuestros miembros, Hanspeter Jecker, historiador menonita suizo, que reflexionara sobre el lugar de la historia en el Congreso Mundial Menonita como comunidad mundial. Dicho documento, “La tradición anabautista: reivindicamos sus dones, prestando atención a sus carencias”, ahora es parte de una gran colección de recursos didácticos disponible en los tres idiomas oficiales en el sitio web del CMM.
Este documento corto empieza con una breve reseña histórica del movimiento anabautista y su transformación en una iglesia mundial. Luego define siete temas teológicos centrales que forman el núcleo de la “tradición anabautista”, temas que se podría esperar que estuvieran presentes en todos nuestros grupos miembros, aunque con diferentes énfasis y una diversidad de expresiones culturales.
Finalmente, el documento enumera de manera muy significativa, varias “carencias y deficiencias” de la tradición anabautista, reconociendo que nuestras fortalezas tienen también un lado oscuro que necesita reconocerse y confesarse.
“La tradición anabautista: reivindicamos sus dones, prestando atención a sus carencias”, le brinda una guía útil al CMM mientras nos preparamos para celebrar en 2025 los inicios del movimiento anabautista. Dicha celebración será una oportunidad para reafirmar las convicciones teológicas distintivas que nos unen. Y, a la vez, será una ocasión para la confesión y la transformación en tanto que compartimos una tradición que siempre se está renovando.
—John D. Roth, secretario de la Comisión de Fe y Vida, vive en Goshen, Indiana, EE. UU y es miembro de la Iglesia Menonita Berkey Avenue.
Tal como las cámaras del corazón, las cuatro comisiones del Congreso Menonita Mundial sirven a la comunidad mundial de iglesias afines al anabautismo, a través de las actividades de diaconía, fe y vida, paz y misiones. Las comisiones elaboran material para ser sometido a la consideración del Concilio General, orientan y proponen recursos a las iglesias miembros, y además propician redes o fraternidades afines al CMM que colaboran en temas de interés y enfoque comunes. A continuación, una de las comisiones comparte un mensaje desde la perspectiva de su ministerio.
En un lugar donde surgen manantiales en el desierto al este del río Jordán, un guía comentó que aquí es dónde Juan bautizó a Jesús, en “Betania al otro lado del Jordán” (Juan 1). Allí donde alguna vez los primeros cristianos fundaran iglesias, se encuentran erguidas modernas estructuras de madera.
Aquí, Juan llamó a las multitudes al arrepentimiento de sus pecados.
El arrepentimiento significaba un cambio de vida: quienes tenían abundante comida y ropa debían compartir, los recaudadores de impuestos debían ser honestos, los soldados no debían abusar de su poder (Lucas 3).
Jesús no necesitaba el bautismo para manifestar el perdón de los pecados. Pero “el arrepentimiento” también podía significar un cambio en el rumbo de la vida. Fortalecido en el bautismo por el Espíritu, Jesús se apartó de la vida privada para aceptar plenamente el llamado de Dios de proclamar el reino de Dios.
Jesús cruzó el Jordán allí donde alguna vez los israelitas cruzaran a la tierra que Dios había prometido.
Allí, Jesús enfrentó la tentación en el desierto, el rechazo en Nazaret, el acoso de los líderes religiosos y políticos y, finalmente, la cruz.
En el camino llamó a sus discípulos, sanó, perdonó, festejó, enseñó, amó y oró.
El bautismo fue costoso tanto para Jesús como para nosotros. Afortunadamente, pocos de nosotros encontraremos un final violento a manos de opositores. Pero el cambio de vida que sigue al bautismo implica que nos alejamos de una vida centrada en el ego, optando por la disciplina de seguir a Jesús. Las elecciones diarias de obediencia a Dios son el camino hacia una vida significativa. Jesús, “por el gozo que le esperaba, soportó la cruz” (Hebreos 12).
Los primeros anabautistas hablaban de un triple bautismo: agua, Espíritu y sangre.
¿A quién conoces que haya pagado un alto precio por cumplir con las promesas del bautismo?
¿Qué impulsos egocéntricos estás dispuesto a dejar atrás en las aguas del bautismo para seguir a Jesús con gozo y poder de resurrección?
J. Nelson Kraybill, presidente del CMM (2015–2022), reside en Indiana, EE.UU.
Historias de alrededor del mundo enseñan cómo respondemos, como comunidades de fe, a los desafíos del cambio climático.
Las 353 respuestas a la encuesta del Grupo de Trabajo para el Cuidado de la Creación contenían muchas historias de iglesias que se preocupan por la creación. Este mes, destacamos las respuestas que enfatizan cómo las congregaciones promulgan creativamente soluciones locales como respuesta fiel a las injusticias de la degradación ambiental.
El cuidado de la creación puede ser parte integral de la adoración y del estudio…
“La iglesia se ha comprometido con el tema [del cambio climático] sobre el hecho bíblico de que Dios es el Creador y [somos] quienes tenemos la mayordomía de los recursos que se [nos] han confiado.”—Francis Kamoto, pastor, Mpingo Wa Abale Mwa Kristu (Hermanos en Cristo) Malawi.
“Además de cambiar nuestra iluminación (a automática), comenzar un programa de reciclaje, etc., también estamos preparándonos para instalar paneles solares en el edificio de la iglesia.”—Rebecca Helmuth, ‘North Goshen Mennonite Church’ (Iglesia Menonia del Norte de Goshen), Goshen, Indiana, EE. UU.
Rebecca Helmuth
“La oficina central de la Iglesia Meserete Kristos envía un boletín quincenal en tres idiomas que incluye materiales devocionales basados en la Biblia que abordan las áreas temáticas de los cinco pilares del ministerio de la ‘MKC’ (por sus siglas en inglés). El cambio climático se aborda en el marco de un ministerio holístico y de construcción de paz”.—Desalegn Abebe, presidente, Iglesia Meserete Kristos, Etiopía.
“Hemos tenido sermones, clases y talleres para ayudarnos a comprender el alcance del cambio climático global y para desarrollar respuestas. Especificamente, nos hemos centrado en cambiar los hábitos alimenticios. También hemos incidido por legislación local y estatal para abordar el cambio climático”.—Rod Stafford, Menonita de Portland, Oregón, EE. UU.
Y puede integrarse en las actividades de la iglesia de otras maneras prácticas…
Una pancarta en la ‘First Mennonite Church’ (Primera Iglesia Menonita), Kitchener, Ontario, promueve la acción por la justicia climática.
Foto cortesía de Donna Bender
“Tratamos de minimizar la generación de basura durante los eventos de la iglesia (por ejemplo, usar platos en lugar de desechables). Usamos bombillas LED cuando es posible. Mantenemos la calefacción baja cuando la iglesia no está en uso. Tratamos de reducir la sal en las carreteras en el invierno”.—Eleanor Nash, ‘Rouge Valley Mennonite Church’ (Iglesia Menonita de Rouge Valley), Markham, Ontario, Canadá.
“Organizamos una conversación intergeneracional sobre el cambio climático; tenemos boletines trimestrales sobre el cuidado de la creación/cambio climático; celebramos un domingo anual de la ‘Season of Creation’ (Temporada de la Creación); somos anfitriones de ‘Wild Church’ (Iglesia Silvestre) de manera mensual; instalamos paneles solares; aislamos nuestro edificio; establecimos jardines de permacultura y compostaje in situ; y nuestras personas miembros escribieron un libro de cocina [‘Sustainable Kitchen’ (Cocina Sostenible)]”.—Heather Wolfe, Taftsville ‘Chapel Mennonite Fellowship’ (Fraternidad Menonita de la Capilla), Woodstock, Vermont, EE. UU.
Lo que ayuda a las iglesias a relacionarse con sus comunidades locales
“Nos comprometimos con ‘A Rocha‘ (La Roca, traducción del portugués) en una evaluación eco-iglesia. Cultivamos un huerto de vegetales para donarlo a nuestro banco de alimentos local. Este año, participamos en la ‘Season of Creation’ (Temporada de la Creación) durante tres domingos, tuvimos cultos de adoración afuera del edificio y despertamos nuestra contemplación de la naturaleza.”—Lori Matties, ‘River East Mennonite Church’ (Iglesia Menonita Rio del Este), Winnipeg, Manitoba, Canadá
“Excavamos una gran parte del lote de césped al lado de nuestro edificio y lo dividimos en parcelas. Cada verano, las personas miembros de la iglesia y las personas vecinas de la iglesia, plantan jardines para obtener alimentos.”—Karla Braun, ‘Crossroads MB Church’ (Iglesia Hermanos Menonitas Intersecciones), Winnipeg, Manitoba, Canadá
Las soluciones naturales como la plantación de árboles son buenas para el planeta y para nuestras comunidades
Tshims Mafuta
“Las personas ‘MB (Hermanos Menonitas por sus siglas en inglés) de Malawi trabajan para desarrollar una estrategia para combatir la deforestación y mejorar la gobernanza forestal. Se han iniciado intervenciones complementarias basadas en el sitio para abordar los impulsores del cambio climático, y al mismo tiempo ayudar a generar oportunidades de subsistencia para los hogares vulnerables”.—Bahati Mutabesha Safari, ‘Mennonite Brethren church’ (Iglesia de los Hermanos Menonitas) de Malawi.
“La iglesia siempre ha alentado sus miembros a plantar árboles, y hoy esas plantas dan frutos y protegen los hogares de los vientos. —Cristiano Mafuta M. Ngoma, Igreja da Comunidade Menonita em Angola
“[Como parte del Legado VERDE para planificar 5000 millones de árboles], las personas miembros de nuestra iglesia plantaron árboles en los recintos de su iglesia, espacios abiertos y tierras comunitarias”.—Desalegn Abebe, presidente, ‘Meserete Kristos Church’ (Iglesia Meserete Kristos), Etiopía.
Dedicar grupos al cuidado de la creación a menudo ayuda a las iglesias a participar de manera más eficaz
Wendy Janzen, Eco-ministra de la ‘Mennonite Church Eastern Canada’ (Iglesia Menonita del Este de Canadá), dio un sermón al aire libre en ‘First Mennonite Kitchener’ (Primer Menonita de Kitchener) en enero. Tuvieron una serie de sermones de un mes sobre el cuidado de la creación y regularmente mencionan el tema en el tiempo de oración.
Después de una serie de adoración sobre el cuidado de la creación para todas las edades, “Formamos un subgrupo de acción climática. Tuvimos una comida compartida vegetariana y compartimos recetas para animar a la gente a comer menos carne. Planeamos un evento de plantación de árboles. Instalamos paneles solares en el techo de la iglesia hace varios años e instalamos una estación de agua para promover el llenado de botellas de agua reutilizables”.—Donna Bender, ‘First Mennonite Church’ (Primera Iglesia Menonita), Kitchener, Ontario, Canadá.
Las personas jóvenes son fundamentales para catalizar la acción
“Hace unos años, un grupo de nuestros jóvenes fueron a sembrar árboles a la naciente dónde se abastece al pueblo de agua potable, y fue de gran impacto para la comunidad y para nuestros muchachos hacer conciencia de preservar y cuidar lo que tenemos”.—Omar Pérez Reyes, president, Asociación Iglesias Cristianas Menonitas de Costa Rica.
“Las personas jóvenes de la iglesia suelen aprovechar las sesiones de evangelización para concientizar a la gente sobre las consecuencias del cambio climático y cómo detener sus efectos”.—Thioro Bananzaro, presidente, Eglise Evangélique Mennonite du Burkina Faso.
Las iglesias pueden tomar acciones que impactan sistemas más grandes
“A principios de la década del 2000, participamos en un movimiento interreligioso y civil para rechazar un plan del gobierno que pretendia construir una central nuclear. Ese fue un tema controversial… pero se convirtió en un punto de encuentro para la creación de redes interreligiosas.”—Danang Kristiawan, ‘GITJ’ (por sus siglas en indonesio) Jepara, Indonesia.
“Nuestra iglesia se unió a otras organizaciones ciudadanas en la resistencia frente al proyecto mega minero de ‘La Colosa’ en Cajamarca, que pretendía ser la mayor mina a cielo abierto en Latinoamérica para explotar el oro. Hemos participado de iniciativas ciudadanas a favor del cuidado del territorio, del agua y de los recursos naturales.”—José Antonio Vaca Bello, Iglesia Menonita Ibague, Colombia.
Foto: José Antonio Vaca Bello
Todos estos pasos sirven como importantes actos de esperanza
“Durante un servicio religioso de Erntedankfest (Acción de Gracias), se invitó a las personas miembros de la iglesia a plantar un árbol de manzano en el césped de la iglesia. Juntos, nos paramos en el césped y observamos cómo los niños y niñas tomaban sus pequeñas palas y llenaban el hoyo donde estaba el nuevo árbol (una variedad tradicional). Este año en Erntedank, se presentaron tres manzanitas como primeras primicias. Se nos recordó la bondad de nuestro Creador que hace nuevas todas las cosas”.—Dora Schmidt, Mennonitengemeinde Enkenbach, Alemania.
Los niños y niñas cosechan manzanas de un árbol que plantó la congregación. Foto:Dora Schmidt
Respuesta
“Como organizaciones fundadas en la fe cristiana en la tradición anabautista, reconocemos la importante amenaza que representa el cambio climático para las comunidades globales, la justicia económica y las próximas generaciones. Tenemos el compromiso a explorar nuestro trabajo y misión en apoyo de soluciones climáticas sostenibles y justas”.
Les damos la bienvenida a una serie sobre problemas ambientales y la iglesia mundial.
Estas historias ilustrarán:
a) Cómo se ven los menonita-anabautistas afectados por la degradación ambiental,
b) Qué piensan los menonita-anabautistas sobre los problemas ambientales,
c) En qué maneras están respondiendo los menonita-anabautistas
El Comité Ejecutivo delega a los miembros directivos la responsabilidad de supervisar la vida y la labor del CMM entre sus reuniones anuales.
presidente/a y vicepresidente/a son elegidos/as por el Concilio General,
secretario/a general (de oficio) es designado/a por el Concilio General
tesorero/a es designado/a por el Comité Ejecutivo
Un miembro directivo debe ser miembro de una iglesia miembro del CMM, y debe contar con la aprobación de su iglesia miembro.
Miembros Directivos
Secretario General: César García
Congregación: First Mennonite Church, Kitchener, Ontario, Canada
«Estamos agradecidos por los dones que compartimos en nuestra familia de fe: misioneros que han ofrecido sus vidas para dar testimonio de Cristo; hermanos y hermanas dispuestos a servir a los necesitados; maestros que forman discípulos con el ejemplo de su vida y carácter; pastores que velan por las congregaciones locales; voluntarios que donan generosamente a la obra de Cristo; pacificadores que demuestran una manera nueva de resolver conflictos a la manera de Jesús. ¡Nuestra comunidad mundial es enormemente bendecida por Dios!»
Presidente: J. Nelson Kraybill
Congregación: Prairie Street Mennonite, Elkhart, Indiana, USA
«A través de las relaciones del CMM, he visto que existe mayor esperanza, fe más profunda y una comunidad cristiana más vivificante en personas cristianas de lugares con inseguridad material o política. El poder y la riqueza crean un falso sentido de autosuficiencia, en vez de crear la base de la confianza inquebrantable y el gozo de conocer a Jesús.»
«La genialidad del CMM es la hermandad y la creación de redes. Compartimos nuestras historias. Nos reunimos y descubrimos que somos uno. Hallamos fortaleza más allá de clases sociales, más allá del estatus. El CMM me da valor.»
Tesorero: Sunoko Lin
Congregación: Maranatha Christian Fellowship, Reseda, California, EE.UU.
«Servir a la iglesia anabautistamenonita mundial ha profundizado mi formación espiritual. Mi oración por la iglesia mundial es que Dios traiga paz, consuelo y esperanza a los miembros que sufren en la familia mundial anabautista-menonita afectada por el COVID-19. Esto ha causado una gran pérdida: no solo de vidas humanas, sino también graves problemas económicos en muchos países en desarrollo. ¡Dios, ten piedad!»
Presidente electo: Henk Stenvers
Congregación: Doopsgezinde Gemeente Bussum-Naarden, Países Bajos
«Lo que he aprendido al servir a la iglesia anabautistamenonita mundial es valorar la obra del Espíritu Santo en todas partes del mundo, en tantos contextos diferentes, creando una maravillosa y diversa comunión.»
El mes pasado vimos las actividades que las iglesias realmente hacen con el cuidado de la creación. Esta semana analizamos sobre qué les gustaría aprender más. En otras palabras, ¿qué más les gustaría hacer a las iglesias?
1. Las personas encuestadas están interesadas en aprender sobre varias áreas clave del estudio de la creación.
Las personas encuestadas creen que sus iglesias están más interesadas en dos categorías generales del cuidado de la creación.
En primer lugar, las personas quieren aprender más sobre cómo el cuidado de la creación puede integrarse más en la comprensión bíblica y sus prácticas de adoración (los elementos de color azul en esta tabla) (con la excepción de la oración, quizás porque esto no se ve como algo que se ‘aprende’).
En segundo lugar, estaban interesadas en lo que es más efectivo para vivir de una manera que reduzca los impactos en la tierra (los elementos que se muestran en verde).
Cuando se les pregunta qué recursos usan, la mayoría de las personas piensan en usar una variedad de escritos, incluidos los recursos en línea. Además, muchas personas destacaron 1) el papel importante de una variedad de organizaciones de cuidado de la creación al proveer buenos recursos, y 2) la importancia de sus recursos humanos: personas clave que están fuertemente motivadas y/o tienen experiencia en áreas que puede ayudar a la iglesia.
“Tenemos el recurso humano y técnico pues contamos con algunos profesionales que podrían ayudar en charlas y difusión de ideas y acciones que se pueden tomar,” dice Martha Moreno, miembro de la Iglesia Evangélica Menonita “Jesús el Buen Pastor”, Guayaquil, Ecuador.
2. Las personas encuestadas que reportan más impactos debido al cambio climático están más interesadas en aprender sobre el cuidado de la creación.
Para todas las categorías, excepto la oración, existe una fuerte correlación entre qué tan interesadas están las personas en aprender sobre un tema y cuántos problemas ambientales han notado en su propio contexto. Esto tiene sentido: es más probable que las personas que experimentan o son conscientes de los impactos ambientales se preocupen por estos problemas. Esto sugiere que las iglesias pueden motivar a los miembros aumentando su conocimiento. También sugiere que las iglesias querrán aprender más y más sobre estos temas a medida que los impactos de los problemas ambientales crecen.
¿Las personas que informan ser conscientes de los problemas ambientales en respuesta también participan realmente en más acciones?
La respuesta es sí, pero con una salvedad: esta relación es menos fuerte. En otras palabras, las personas que son más conscientes de los problemas ambientales estaban mucho más interesadas en aprender sobre los problemas, pero solo un poco más propensas a participar en acciones.
El trabajo con las iglesias debe proporcionar recursos para el aprendizaje, pero debe trabajar con miras a ayudar a las iglesias a traducirlos en acciones.
3. Las iglesias estaban algo menos interesadas en aprender acerca de las actividades públicas.
Este mes vemos una vez más evidencia de que las personas encuestadas estaban menos interesadas en participar a nivel cívico, como participar en la incidencia política o en iniciativas comunitarias (elementos morados y amarillos en el mapa a continuación). Sin embargo, estos intereses variaron más según la región, a decir, el interés en la promoción fue notablemente mayor en África y América del Norte. Las iglesias parecen estar más enfocadas en su propia iglesia o comunidades locales en lugar de comprometerse más ampliamente con el gobierno, las empresas u organizaciones.
Porcentaje de encuestados que expresan interés en aprender sobre temas relacionados al cuidado de la creación
Las comunidades de fe se hacen oír cada vez más a medida que reconocen su importante voz moral y cómo el trabajo conjunto crea cambios que multiplican las acciones locales. Como anabautista-menonitas, debemos considerar un compromiso más amplio como una oportunidad para compartir nuestra voz y realizar cambios de manera efectiva a nivel del sistema.
“Como iglesia, debemos asumir nuestras responsabilidades de enseñar a nuestros miembros a comprender el valor y la importancia de aprender más sobre la naturaleza y el cambio climático. Deberíamos aprender lo fácil que es cambiar nuestro estilo de vida y cómo creará peligro si no somos conscientes de ello. Algunos cambios en nuestro estilo de vida pueden tener un gran impacto en nuestro futuro”, dice Emmanuel Mahendra, Iglesia Menonita de Dhamtari, India.
Emmanuel Mahendra
“No se centre solo en la responsabilidad personal. El cambio individual es importante, pero no es suficiente. Necesitamos aprender sobre la naturaleza sistémica del mismo”, señala Kyle Penner, pastor de Grace Mennonite Church, Steinbach, Manitoba, Canadá.
Como ilustran las dos citas anteriores, las personas necesitan sentir que sus acciones son efectivas. Cuando ven los efectos de forma directa, o cuando sienten que la acción conduce a cambios sistemáticos más grandes, se animan a seguir adelante.
Es importante involucrar tanto el cambio de comportamiento individual como la incidencia sistemática. Somos más efectivos cuando trabajamos juntos como comunidad para trabajar fielmente en el cuidado de la creación en múltiples niveles.
Respuesta
¡Participar en el cambio sistemático es a menudo más fácil de lo que pensamos! Puede ser una forma clave de unir a las comunidades de fe de nuevas maneras mientras cuidamos la creación.
La incidencia puede ser parte de las prácticas espirituales de una iglesia y puede contribuir al crecimiento espiritual como parte de la consolidación de la paz. También puede ser una forma de amplificar las acciones que las iglesias están tomando en otros niveles.
Les damos la bienvenida a una serie sobre problemas ambientales y la iglesia mundial.
Estas historias ilustrarán:
a) Cómo se ven los menonita-anabautistas afectados por la degradación ambiental,
b) Qué piensan los menonita-anabautistas sobre los problemas ambientales,
c) En qué maneras están respondiendo los menonita-anabautistas
El 23 de septiembre del 2021, el secretario general de la ONU, António Guterres, dijo que el informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático era “un código rojo para la humanidad”. Sin embargo, Guterres se mostró esperanzado al afirmar que “no es demasiado tarde para actuar y garantizar que la acción climática contribuya a la paz y la seguridad internacionales”. Para Guterres, las naciones deben trabajar juntas porque la paz actual no puede separarse de los problemas del clima.
Para los cristianos, es necesario un marco teológico para relacionar los alarmantes problemas climáticos con nuestro compromiso con la paz. El relato de la creación proporciona este marco, en el que la existencia de la humanidad forma parte del hermoso ordenamiento del clima por parte del Creador.
En el Génesis, el primer libro de la Biblia, hay dos relatos de la creación. El primer relato del Génesis1 es famoso para muchos de nosotros. En él, el Creador hizo los cielos y la tierra en seis días. Este relato esboza la creación en frases ordenadas, poéticas y rítmicas, que pueden encontrarse en los rituales religiosos o en los servicios dominicales de la iglesia.
En este relato, el Creador vio que el desorden no era bueno y por ello separó la luz de las tinieblas, el agua de la tierra seca, etc. Estas separaciones prepararon la llegada de los seres humanos como la cúspide de la creación. En el sexto día, Dios creó a los seres humanos según la naturaleza, las plantas y los animales. Hombre y mujer creados al mismo tiempo a imagen de Dios.
Sin embargo, Génesis 2 cuenta la historia desde otro ángulo, invirtiendo el orden de la creación. Dios creó primero al hombre, luego a las plantas y a los animales. Y finalmente, Dios creó a la mujer como ayudante del hombre. La importancia del ser humano puede verse en como primero y último lugar de la creación. Pero aquí, la creación de los seres humanos, las plantas y los animales ocurre dentro de la historia de Dios preparando el clima. El texto dice que “aún no había ningún arbusto del campo sobre la tierra, ni había brotado la hierba, porque Dios el Señor todavía no había hecho llover sobre la tierra ni existía el hombre para que la cultivara. No obstante, salía de la tierra un manantial que regaba toda la superficie del suelo. Y Dios el Señor formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz hálito de vida, y el hombre se convirtió en un ser viviente” (Génesis 2, 5-7).
La lluvia y el manantial están, efectivamente, relacionados con el clima. La palabra para manantial aquí también puede significar vapor o bruma. Los manantiales de agua surgen de la tierra para inundar el suelo y regar la tierra seca. Y el vapor de la tierra llena el aire de agua y cae en forma de lluvia. Aquí se nos ofrece un hermoso relato del origen del clima. Y el primer ser humano fue creado a partir del polvo de la tierra, polvo húmedo, impregnado por la bruma que se elevó de la tierra.
Esto es lo importante: Más que un relato de principios humildes, la creación de los seres humanos en Génesis 2 retrata a los humanos como parte de la historia del clima. El Creador preparó el clima antes de crear a los seres vivos, incluidos los humanos.
Como primeros y últimos de la creación de Dios, los seres humanos son protectores no solo del jardín sino de toda la creación (Génesis 2, 15-17). Deben “labrar la tierra”, la misma tierra de la que surgió el ser humano. Pero también es la tierra húmeda, la tierra que dará frutos porque Dios la ha preparado ordenando el clima y con el trabajo de las manos humanas.
Aquí, el papel del ser humano es ser el mediador entre la tierra y su Creador. El ser humano es responsable ante el Creador de la conservación del suelo, porque su existencia depende de la tierra húmeda en la historia del clima. Como tal, los humanos no son solo emisarios de Dios en la tierra, sino también mediadores que llevan los gemidos de todas las criaturas al Creador.
Orar es el primer paso concreto a través del cual podemos practicar nuestro papel de mediadores en las calamidades climáticas actuales. Cuando oramos, volvemos a conectar nuestra hermosa pero fracturada tierra con el Creador. Al orar, conectamos nuestro deseo con los que anhelan agua y aire limpios, porque, en palabras de la académica y legisladora Maxine Burkett, los que “sufren más agudamente [el desastre climático] son también los menos responsables de la crisis hasta la fecha”.
Cuando oramos, Dios abrirá nuestros corazones a acciones concretas como individuos, comunidades de fe y legisladores por la paz y la seguridad de nuestro hogar común. Amigos, sigamos orando.
—Nindyo Sasongko es candidata al doctorado en Teología Sistemática en la Universidad de Fordham, Nueva York; teóloga residente en la Manhattan Mennonite Fellowship, Nueva York, y miembro del Grupo de Trabajo de Cuidado de la Creación, Congreso Mundial Menonita.
Austria
Mennonitischen Freikirche Österreich (MFÖ) / Mennonitischen Freikirche Österre
La Iglesia Menonita Libre de Viena es la comunidad en la que tuve el privilegio de crecer. Somos una iglesia pequeña pero sumamente familiar, centrada en Jesucristo, el Hijo de Dios.
Me identifico muy bien con los menonitas porque consideran que han sido comisionados por Dios para propiciar la paz y acercarse unos a otros, y al prójimo, por medio del amor.
En términos prácticos, esto significa que, como “comunidad viviente”, nos enfrentamos constantemente a desafíos y a una variedad de dificultades. No obstante, existe la voluntad y el amor de crecer junto con estos obstáculos y querer superarlos en unanimidad. Sin embargo, la unanimidad no significa que siempre tengamos todos la misma opinión, sino que quisiéramos someternos a la decisión que tomamos juntos en la comunidad reunidos en paz.
Cuando me bauticé en la fe en septiembre de 2011, tomé la decisión personal de servir en esta iglesia y, por lo tanto, solicité oficialmente la membresía. Desde que di este paso, puedo decir que seguir a Cristo en el marco de la gran familia de Dios es enriquecedor y una enorme bendición.
Muy a menudo otros miembros me han animado a servir a Dios brindando mis dones personales (en la alabanza y el ministerio para niños y niñas). He aprendido mucho, sufrido altibajos y superado dificultades. Mi carácter se ha formado; puedo afirmar con gratitud que tengo un Señor paciente que es paciente conmigo, aun cuando enfrento el mismo problema por tercera vez.
– Franziska, miembro de MFWien, congregación menonita de Viena, Austria
Mennonitischen Freikirche Österreich (MFÖ) / Iglesia Menonita Libre de Austria
Desde el comienzo de la institucionalización de los menonitas en Austria, la participación en el Congreso Mundial Menonita se ha compartido con las iglesias nacionales de los Hermanos Menonitas de Alemania: Arbeitsgemeinschaft Mennonitischer Brüdergemeinden (Grupo de Trabajo de los Hermanos Menonitas), de Alemania y Vereinigung der Menoniten Brudergemein (Asociación de las Congregaciones de los Hermanos Menonitas), de Bavaria. Después de que la Asociación de Congregaciones de los Hermanos Menonitas fuera aceptada como miembro del CMM, la Iglesia Menonita Libre de Austria ha sido representada por su propio delegado.
La Iglesia Menonita Libre de Austria consta actualmente de seis parroquias que cuentan con 385 miembros. Durante casi dos décadas el número de miembros fue disminuyendo lentamente, debido a que se cerraron dos congregaciones y fracasó la fundación de cuatro iglesias. En 2019, se registró un aumento del número de miembros. Lamentablemente, el “año corona” 2020 interrumpió este crecimiento tentativo de la Iglesia Menonita Libre de Austria.
Historia
Comenzando en Suiza, el anabautismo se extendió rápidamente en las tierras heredadas de los Habsburgo. Se estima que alrededor de un tercio de la población, junto con católicos y luteranos, eran anabautistas. Sin embargo, los monarcas de Habsburgo se consideraban defensores de la Iglesia Católica Romana y, por lo tanto, lucharon contra la Reforma. Muchos luteranos y anabautistas fueron expulsados de Austria. Si bien los “protestantes secretos” quizá hayan existido en remotas áreas montañosas, los anabautistas desaparecieron.
No fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial que los menonitas regresaron nuevamente a Austria para ayudar a los refugiados menonitas de Europa del Este. Han surgido comunidades gracias al trabajo con los refugiados en Alta Austria y Viena. Los misioneros de los Hermanos Menonitas participaron activamente en Alta Austria. Se fundó una comunidad en Viena, en colaboración con el Comité Central Menonita (MCC) y la Sonnenberggemeinde (Congregación Sonnenberg) de Suiza.
Las congregaciones menonitas, como otras congregaciones de la Iglesia Libre, no fueron reconocidas como iglesias en Austria. Esto ha dado lugar a varias desventajas. Para remediar este trato desigual hacia las iglesias reconocidas, la Iglesia Católica Romana, las Iglesias Luteranas y Reformadas, el Instituto de Filosofía Jurídica de la Universidad de Viena y el movimiento ecuménico, “Caminos de Reconciliación: la mesa redonda” (Paths of Reconciliation – the round table), en colaboración con las Iglesias Libres, han procurado obtener el reconocimiento estatal de las Iglesias Libres. Se logró en 2013 mediante la unión de las convenciones de la Iglesia Libre de los bautistas, evangélicos, pentecostales y los movimientos carismáticos, de la comunidad cristiana Elaia y la Iglesia Menonita Libre de Austria.
En 2019, el movimiento Bruderhof fue aceptado en la Iglesia Menonita Libre de Austria como la parroquia de Bruderhof de Austria.
En la actualidad, la Iglesia Menonita Libre de Austria consta de seis parroquias en Gmunden, Linz, Retz, Steyr, Wels y Viena, y cuenta con 385 miembros bautizados.
Nuestras comunidades están principalmente conformadas por austríacos y miembros de varios países europeos y no europeos. Debido a los movimientos internacionales de refugiados, las personas del Medio Oriente encuentran un hogar en nuestras comunidades. Por tanto, la composición de las iglesias es muy internacional,especialmente en las ciudades más grandes, como era de esperar.
Muchos de nuestros miembros provienen del catolicismo, y algunos de la Iglesia Evangélica. Debido a la corta historia de las Iglesias Libres en Austria, hay solamente unos pocos cristianos de segunda generación y casi ninguno de tercera generación.
En la actualidad, las congregaciones han enviado misioneros a Bangladesh y Kyrgyzstan, y los apoyan económicamente y por medio de la oración.
Desafíos
Las iglesias menonitas son pequeñas. La comunidad más grande se encuentra en Wels y cuenta con alrededor de cien miembros. Tres iglesias han empleado pastores a tiempo parcial. Dos iglesias están dirigidas por personas que brindan liderazgo espiritual y práctico a sus comunidades, además de tener un empleo de tiempo completo. En un futuro cercano, muchos líderes que han sido puestos a prueba durante muchos años, tendrán que ser reemplazados por colegas más jóvenes, quienes a su vez están ocupados con sus tareas profesionales y familiares.
En las comunidades también hay familias jóvenes y colaboradores cuya mayor inquietud es la fundación de iglesias. También en este aspecto, la pandemia fue y es un obstáculo importante.
Nuestra gente ha aportado diferentes ideas teológicas a partir de sus historias personales y trasfondos religiosos. Hay una clara influencia del Movimiento de los Hermanos a través de la literatura y las influencias del evangelismo norteamericano. Se entiende menos lo que es típicamente “menonita”, como una historia más o menos interesante. Nuestros pastores no provienen de una tradición menonita sino de otras tradiciones y, por lo tanto, no distinguen lo que tiene de especial ser anabautista. Es de esperar y se espera que, al participar en eventos menonitas internacionales, nuestros pastores y colaboradores descubran estas particularidades.
Oportunidades
Una comida fraterna al aire libre de la congregación Steyr en Austria. Foto gentileza de ‘MFO’
La población austriaca es muy tradicional y prefiere guiarse por las decisiones tomadas por las autoridades, lo cual podría ser como consecuencia del largo gobierno monárquico en Austria.
Como resultado de la acreditación estatal, las Iglesias Libres tienen sorprendentemente una aceptación significativamente mayor entre la población y, sobre todo, entre las autoridades. Aunque la diversidad de las Iglesias Libres todavía representa un problema de comprensión importante, cada vez se solicitan aclaraciones a las Iglesias Libre acreditadas con mayor frecuencia. Por lo tanto, la MFÖ tiene la oportunidad de sumarse a los consejos que debatan temas de gran relevancia para la sociedad; también tiene la posibilidad de ayudar a conformar esos consejos, tanto eclesiástica como políticamente. Entonces el diálogo con otras iglesias y sociedades religiosas es también más factible.
A lo largo de los quinientos años de historia del anabautismo de los menonitas, la sociedad austríaca se da cuenta de las raíces europeas de las Iglesias Libres, así como de la permanencia, consistencia y también fiabilidad: buenas señales de una antigua tradición.
eñales de una antigua tradición. Hace años se daba la controversia y, a veces, la enemistad entre las tradiciones de tendencia anabautista y otras iglesias libres; ahora la colaboración ha llevado a una unidad fraterna mucho más respetuosa.
En la MFÖ, a los menonitas se les permitió desempeñar un rol equilibrador de actitudes muy divergentes, como las que podrían tener carismáticos y evangélicos. Pareciera que se valora la serenidad pacificadora de los menonitas.
Las cinco convenciones de la Iglesia Libre de Austria (MFÖ) tienen la oportunidad de reafirmarse en la interacción cotidiana y, por lo tanto, mostrar que es posible estar unificados sin tener que renunciar a la propia identidad. Con las creencias de la Alianza Evangélica, la MFÖ adoptó un marco teológico y aborda cuestiones legales y sociales de manera unida. Sin embargo, las convenciones y sus iglesias siguen siendo autónomas. De esta manera, a la sociedad austríaca se le puede mostrar la diversidad y, a la vez, la unidad de las cinco tradiciones diferentes a través de nuestra presencia pública.
Estos principios u otros similares también podrían ser aleccionadores más allá de las fronteras de Austria.
Reinhard Kummer, presidente de la Iglesia Menonita Libre de Austria (Mennonitischen Freikirche Österreich)
Nuestras historias anteriores de la encuesta global muestran que 1) las congregaciones menonita-anabautistas de todo el mundo están siendo impactadas, en diversas maneras, por problemas ambientales como el cambio climático, 2) se sienten ansiosas y tristes debido a esos impactos, y 3) están hablando un poco sobre el cuidado de la creación en sus iglesias.
Pero ¿exactamente cómo se sienten llamadas las iglesias a responder a los problemas del cuidado de la creación, incluyendo el cambio climático?
Para averiguar cómo están respondiendo las iglesias, el grupo de trabajo formuló dos conjuntos de preguntas: una “cerrada” con una lista de posibles respuestas a la creación en general, y la otra “abierta”, pidiendo identificar cualquier respuesta que haya tenido su iglesia al cambio climático, específicamente.
Estos resultados nos ayudan a comprender cómo las iglesias pueden inspirar mejor a las personas miembros de la iglesia en el trabajo para el cuidado de la creación.
Comúnmente, las iglesias se involucran en el cuidado de la creación a través de la enseñanza, la reflexión y la adoración
Karen Flores Vindel de la Iglesia Evangélica Menonita Hondureña (IEMH), participando como voluntaria en una capacitación en agricultura sostenible en una zona rural.
“Las personas jóvenes de la iglesia generalmente aprovechan las sesiones de evangelización para concienciar a las personas sobre las consecuencias del cambio climático y de cómo detener sus efectos”.
–Thioro Bananzoro, Église Évangélique Mennonite du Burkina Faso
Al responder a las necesidades del cuidado de la creación, las iglesias se involucran naturalmente a través de actividades tradicionales de la iglesia como sermones, alabanza y adoración, oración, estudios bíblicos y actividades de concientización como talleres. Estas son respuestas espirituales, intelectuales o emocionales que a menudo no reducen directamente los impactos ambientales de la misma manera que otras acciones directas.
A veces percibidas como “solo hablar”, estas acciones son de hecho un paso importante para “hacer” el cuidado de la creación. Las iglesias claramente valoran estas acciones y deben reconocerse como aspectos críticos para fomentar la participación de la iglesia.
Las acciones comunes se centran en residuos, plantas y energía
“Cada año, con nuestros recursos limitados, al menos 150-200 hogares reciben apoyo para la plantación de árboles en sus patios”
— Shemlal Hembron, Iglesia Hermanos en Cristo, Nepal
Por lo general, se danban informes sobre varias categorías de acción más “directa”.
Muchas congregaciones, especialmente en América Latina, informaron sobre acciones que abordaron los impactos de los desechos, realizando limpiezas de vecindario, promoviendo el reciclaje o produciendo menos desechos.
La plantación de árboles o jardines es otra acción común que se observa en todas las áreas y refleja el interés general mundial en soluciones basadas en plantas y alimentos.
Reducir la energía mediante una mayor eficiencia o mediante la instalación de energía solar fue una respuesta común en América del Norte, pero rara vez se mencionó en otras áreas.
Todas estas acciones representan acciones socialmente aceptables que son relativamente fáciles para que los grupos de las iglesias puedan hacerlas juntos. Además tienen beneficios colaterales (como una mejor salud con un entorno más limpio o ahorros de costos por un uso reducido de energía). Comprometerse con estas acciones es una buena manera para que las iglesias comiencen a tener un impacto positivo en el medio ambiente en sus comunidades.
Algunas acciones importantes reciben menos atención por parte de las iglesias
Jürg Bräker
“Nuestra iglesia se ha comprometido con el tema del cuidado de la creación a través de la predicación, actividades políticas, membresía en organizaciones que promueven la conciencia por el cuidado del medio ambiente, celebraciones ecuménicas como las vísperas del día de la creación.”
— Jürg Bräker, Mennoniten Gemeinde Bern (Alttäufer) (Iglesia Menonita de Berna, antiguo anabautista), Suiza.
La cita anterior representa cuántas congregaciones están comprometidas con el cuidado de la creación en varios niveles, pero es inusual mencionar la participación en actividades políticas. De hecho, las acciones públicas de incidencia son un área que estuvo constantemente en un lugar bajo en la lista de actividades en las iglesias, y la mayoría de las iglesias involucradas en este nivel se encuentran en América del Norte y África.
De manera similar, pocas personas mencionaron cambiar las opciones de transporte y hubo muy pocas respuestas que dijeran que estaban trabajando directamente para cambiar los patrones de consumo. Todas estas representan acciones que implican más riesgo, son más difíciles de implementar o no son aplicables a todos los contextos (el consumo varía enormemente por región, por ejemplo).
Sin embargo, todas estas son áreas que tienen un alto impacto para los problemas ambientales, y las iglesias deben considerar el valor de las acciones en estas áreas si desean tener un impacto real en la forma en que las sociedades abordan los problemas ambientales.
Como anabautistas, se nos conoce por el énfasis en vivir nuestra fe. Estos resultados muestran las formas en que esto está sucediendo con el cuidado de la creación, al mismo tiempo que señalan dónde las iglesias pueden tener mayor participación con acciones tangibles. ¿Qué necesitan las iglesias para aumentar su participación en estas acciones? El próximo mes veremos qué recursos y aprendizajes dicen las iglesias que necesitan para cuidar fielmente la creación de Dios.
Respuesta
Inspírese con las historias de los esfuerzos creativos de las personas anabautistas comprometidas con el cuidado de la creación.
Preste atención a los temas del cuidado de la creación en la próxima Asamblea del CMM en Indonesia.
Les damos la bienvenida a una serie sobre problemas ambientales y la iglesia mundial.
Estas historias ilustrarán:
a) Cómo se ven los menonita-anabautistas afectados por la degradación ambiental,
b) Qué piensan los menonita-anabautistas sobre los problemas ambientales,
c) En qué maneras están respondiendo los menonita-anabautistas
“Para quienes no quieren creer, ningún argumento es válido, y para quienes quieren creer, los argumentos no son necesarios”.
Compartí dicha frase (de autoría desconocida) con una amistad de Ontario hace unos días. Hablamos de lo difícil que es que alguien cambie su posición sobre cualquier tema por una conversación que incluya argumentos lógicos y racionales. En cuestiones de fe, es aún más complicado porque comúnmente cada participante de una discusión sobre temas doctrinales o éticos, cree que tiene razón.
¿Conoce a alguien que haya cambiado su forma de pensar luego de escuchar un debate lógico?
La frase: “Ah sí, estaba seguro de lo que creía, pero cambié de posición después de escucharte”, según mi experiencia es algo poco probable. En cambio, he visto cómo las emociones se interponen en una discusión, se alza el tono de la voz y los interlocutores no escuchan ni comprenden en su afán de responder y contradecir.
Al conversar con esta amistad, llegamos a la conclusión de que los cambios en nuestro pensamiento constituyen más un proceso a largo plazo. A menudo, requiere al menos una relación constante y cordial en lugar de argumentos lógicos y bien estructurados.
Sin embargo, el diálogo entre los discípulos de Jesús es fundamental para fortalecer la identidad y fomentar la unidad en el cuerpo de Cristo.
Consideremos un ejemplo en el evangelio de Lucas, capítulo 24. En los versículos 13-35, conocemos la historia de dos discípulos que discutieron, con cierto grado de desacuerdo, sobre la persona de Jesús y los acontecimientos que acompañaron su muerte. Esa conversación fue indispensable para desarrollar la identidad de los discípulos como seguidores del Resucitado. También fue esencial para la unidad, que se encuentra en la comunión o al partir el pan a la mesa con Cristo.
¿Y si los discípulos hubieran rechazado la posibilidad de conversar dada la seguridad de sus convicciones? Hablar con el deseo sincero de escuchar y comprender a la otra persona requiere un inmenso grado de humildad y apertura. Sin esta actitud, la identidad y la unidad –ambos elementos necesarios para seguir a Jesús– son imposibles, según el texto de Lucas.
Los diálogos doctrinales y éticos que elaboramos dentro y fuera de nuestra hermandad en el Congreso Mundial Menonita (en diálogos oficiales entre iglesias, por ejemplo), tienen la intención de construir nuestra identidad y mantener el don de la unidad que solo el Espíritu de Dios hace posible. El diálogo entre iglesias requiere la claridad y firmeza de nuestras convicciones, como también humildad y apertura en nuestros encuentros.
Por tal motivo, en este número de Correo destacamos las conversaciones que hemos tenido recientemente dentro de nuestra comunión en relación al bautismo, y al diálogo intereclesial que hemos entablado sobre este tema en los últimos años con la Iglesia Católica y la Federación Luterana Mundial.
Mi oración es que, como iglesia mundial, mantengamos posiciones claras y firmes en un marco de humildad y apertura, que nos permita crecer en identidad y unidad como discípulos de Cristo. ¡Que nuestro entendimiento siga iluminado por la presencia de Jesús, y que nuestros corazones sigan ardiendo a medida que el Espíritu obre en nuestras vidas y relaciones!
César García, secretario general del CMM, oriundo de Colombia, reside en Kitchener, Ontario, Canadá.
“En Alemania, el cuidado del medio ambiente ha estado en la agenda pública durante mucho tiempo, haciéndolo parte de la conciencia colectiva de nuestra iglesia hace un tiempo. Estamos probando diferentes formas de cumplir con la creencia de que debemos ser personas mayordomas de la creación de Dios”.
—Dora Schmidt, Mennonitengemeinde Enkenbach Alemania
¿Qué es lo mejor que usted puede hacer para ayudar con la crisis climática?
La respuesta dada por Katharine Hayhoe, una destacada científica climática y cristiana evangélica, puede sorprenderle: Deberíamos hablar más sobre el cambio climático con quienes nos rodean. Una respuesta fiel al cuidado de la creación comienza hablando de ella, lo que luego conduce a otras acciones.
Es comprensible que la respuesta natural sea más bien evitar hablar de temas tensos como la crisis climática.
Dora Schmidt
Por ejemplo, los datos de una encuentra en los Estados Unidos muestran que aunque el 72% de las personas estadounidenses piensan que el calentamiento global está ocurriendo, solo el 35% de las personas estadounidenses habla del tema al menos ocasionalmente. Esta es una asombrosa desconexión entre lo que sabemos y de lo que hablamos; y nos llama a poner atención a cuánto incluimos el tema del clima en nuestras conversaciones en la iglesia.
Entonces, ¿hablamos del cambio climático en nuestras iglesias?
¿Es el cuidado de la creación realmente una parte de nuestra “conciencia colectiva” como iglesia, como sugiere esta cita de Alemania?
El Grupo de Trabajo para el Cuidado de la Creación preguntó a los miembros del CMM con qué frecuencia escuchan sobre el cuidado de la creación en sus iglesias y de las personas que están en el liderazgo.
1. La mayoría de las iglesias han hablado sobre el cuidado de la creación.
Roy Kaufman
La mayoría de las personas encuestadas escucharon sobre el cuidado de la creación al menos ocasionalmente o algunas veces en su iglesia, entre un cuarto y un tercio dijeron que escuchan sobre el cuidado de la creación con frecuencia o incluso semanalmente.
Curiosamente, hubo amplias similitudes entre las regiones en la frecuencia con la que las iglesias incluyen el cuidado de la creación en su vida de iglesia, a pesar de que las iglesias en diferentes regiones enfrentan diferentes desafíos en su vida cotidiana (vea “¿Cómo se intersecta el cambio climático con otros desafíos comunitarios?”).
Si bien es alentador que la mayoría de la gente escuche sobre el cuidado de la creación en la iglesia, el número más bajo que informó haber escuchado acerca del tema con frecuencia apunta hacia la necesidad de hacer que este sea más central en la iglesia. De hecho, hay algunas congregaciones en las que nunca se menciona el cuidado de la creación, y muchas personas encuestadas expresaron su decepción y frustración por la poca frecuencia con la que escuchan sobre este tema en su comunidad de adoración.
“La iglesia misma ha hecho poco para abordar el cambio climático, salvo a través del liderazgo que busca crear conciencia sobre el tema. Como en muchas comunidades rurales, el cambio climático a menudo se descarta porque parece representar una amenaza para el paradigma agrícola dominante que se emplea actualmente.”
—Roy Kaufman, miembro de la Iglesia Menonita de Salem-Zion, Freeman, Dakota del Sur, EE.UU.
2. El liderazgo de la iglesia valora el cuidado de la creación.
Las personas encuestadas se dividieron equitativamente al informar que el liderazgo de la iglesia es ‘muy consciente’ (44%) o ‘algo consciente’ (47%) de la importancia de cuidar la creación; sólo una pequeña fracción (8%) sintió que el liderazgo ‘no era muy consciente’.
Desglosados entre las personas en el pastorado y las personas miembro, los resultados mostraron que tanto las personas en el liderazgo, como las personas miembros, tienen percepciones similares de que el liderazgo de la iglesia valora el cuidado de la creación – al menos hasta cierto punto.
Con el creciente impacto de los problemas ambientales en las comunidades, hablar más sobre el tema es un paso fundamental para hacer del cuidado de la creación una actividad central para la iglesia. Normalizar las discusiones sobre el cuidado de la creación es un paso importante hacia la adopción de medidas como personas individuales y como comunidades.
3. Las iglesias incorporan el cuidado de la creación en la enseñanza y la adoración en diversas maneras
Moses David Livingstone
Además de incorporar el cuidado de la creación en los sermones, la escuela dominical, los estudios bíblicos y otras actividades convencionales de la iglesia, las personas encuestadas informaron una amplia gama de formas creativas en las que el cuidado de la creación es parte de su vida en su iglesia.
Por ejemplo, las enseñanzas y la adoración adoptan formas de seminarios, oraciones públicas, un servicio para la juventud sobre el clima, historias para la niñez y un desafío climático semanal.
Algunas iglesias incluyen el cuidado de la creación en el ritual, como la celebración de reflexiones, la participación en el tiempo de la creación o la incorporación en las festividades (como la festividad del Día de Acción de Gracias en América del Norte).
Otras actividades fueron más orientadas hacia el exterior, como celebraciones ecuménicas, conversaciones interreligiosas y la puesta en marcha de iniciativas ciudadanas.
Otras personas integraron el cuidado de la creación en la estructura de la iglesia, creando un comité de acción climática, un equipo del ministerio de cuidado de la creación o un grupo de reflexión y trabajo sobre el cuidado de la creación.
“Nuestro sínodo organiza un plan de estudios basado en 5 personajes: amor, verdad, justicia, paz e integridad de la creación. Estos se dividen en temas anuales. Especialmente en el año de la integridad de la creación, nuestros programas comunitarios se centran en el tema de la degradación ambiental, incluyendo el cambio climático”
—Moses David Livingstone,GKMI (Gereja Kristen Muria Indonesia) Kudus, Indonesia; también capellán de la fundación Kudus Yayasan Bina Pelayanan Masehi (YBPM, por sus siglas en inglés).
Indonesia
El cuidado de la creación es claramente un tema central para algunas iglesias, como la iglesia en Indonesia citada anteriormente. La diversidad de actividades informadas en la encuesta también ilustra las muchas formas en que las iglesias toman en serio el cuidado de la creación en la enseñanza y la adoración. Estos rituales de la iglesia y otras actividades relacionadas con el cuidado de la creación son formas importantes que nos llevan a involucrarnos más en la crisis climática como personas seguidoras de Jesús.
Únase a nosotros el próximo mes para explorar cómo las iglesias de todo el mundo informan que toman medidas para el cuidado de la creación.
Respuesta/Oración
GKMI Kudus acogió, durante tres semanas, a 150-200 personas refugiadas a causa del cambio climático. Después de eso, dice Moses David Livingstone, el liderazgo de la iglesia se comprometió a ser más conscientes de la amenaza global climática y a aprender sobre la preservación del medio ambiente. Foto: Moses David Livingstone
Buscando conversación:
Haga una lista de cinco personas en su vida con las que nunca ha hablado de la crisis climática. Al pensar en cada persona, ¿qué barreras le impiden a usted discutir el tema? ¿Qué beneficios podría derivar mencionarlo? Oremos por oportunidades que permitan que estas conversaciones sucedan.
Afirmar el liderazgo del cuidado de la creación:
¿En qué parte de su congregación ha visto usted que prestan atención al cuidado de la tierra? Ya sea que haya sido la acción de una persona en el pastorado o en una clase de preescolar, agradezca a las personas involucradas. ¿Usted puede pensar en formas en que la iglesia podría tomar esta palabra o actuar más allá?
Les damos la bienvenida a una serie sobre problemas ambientales y la iglesia mundial.
Estas historias ilustrarán:
a) Cómo se ven los menonita-anabautistas afectados por la degradación ambiental,
b) Qué piensan los menonita-anabautistas sobre los problemas ambientales,
c) En qué maneras están respondiendo los menonita-anabautistas
El segundo seminario web estudió el informe, “Bautismo e incorporación al cuerpo de Cristo, la Iglesia: diálogo trilateral entre luteranos, menonitas y católicos romanos 2012-2017”.
Thomas R Yoder Neufeld entrevistó a Larry Miller, cosecretario de la delegación menonita en el diálogo trilateral.
Aprender del diálogo menonita-católico-luterano sobre el bautismo
Tom Yoder Neufeld
¿Podría decirnos cómo surgió este diálogo? ¿Qué lo motivó?
Larry Miller
El diálogo trilateral sobre el bautismo surgió de dos diálogos previos del Congreso Mundial Menonita, uno con la Iglesia Católica (1998-2003) y el otro con la Federación Luterana Mundial (2005-2008). En cada caso, se trató del primer diálogo oficial a nivel mundial entre dichas iglesias y la familia de fe anabautista-menonita desde los conflictos del siglo XVI, conflictos que se dieron, sobre todo, respecto al significado y la práctica del bautismo.
El objetivo de los diálogos fue lograr una mejor comprensión y mejores relaciones entre nosotros. El bautismo fue un punto fundamental de divergencia que se destacó en ambos diálogos.
bautismo con estas dos iglesias surgió aproximadamente al mismo tiempo (2009- 2010). El liderazgo del CMM acordó que tal diálogo era importante, pero consideró que no era posible comenzar simultáneamente dos diálogos mundiales sobre el bautismo. Entonces propusimos un diálogo trilateral.
Tom Yoder Neufeld
¿Hubo sorpresas, tanto positivas como negativas?
Larry Miller
Sí, hubo algunas sorpresas para la delegación del CMM, tanto positivas como negativas.
Nos sorprendió escuchar que la delegación católica informara que algunos teólogos católicos se refirieran al bautismo de adultos como “normativo” en la historia doctrinal y litúrgica católica ya que, como ellos afirman, “es la forma que expresa plenamente el significado del bautismo”, y que “la historia muestra claramente que el rito en adultos es el modelo paradigmático del proceso bautismal”. (Informe, §79 y nota al pie 97)
Nos sorprendió el rápido acuerdo teológico sobre los diferentes elementos incluidos en el proceso de incorporación a la iglesia y la vida en el cuerpo de Cristo: la iniciativa bondadosa de la gracia de Dios, la respuesta humana de fe y compromiso, instancias de catecismo y formación espiritual, un proceso de crecimiento en la fe y en el discipulado que dura toda la vida.
Nos sorprendió la firmeza con que las tres delegaciones acordaran que el bautismo fuera para el discipulado. ¡El bautismo como parte del discipulado no es sólo algo menonita!
Para mí, este es uno de los frutos más importantes del diálogo. “Nuestras tres iglesias consideran el arrepentimiento, la fe y el discipulado comprometido como elementos necesariamente vinculados con la vida cristiana en el cuerpo de Cristo, la iglesia, que tiene como uno de sus puntos de partida esenciales la celebración y recepción del bautismo.” (Informe, §79)
Me sorprendió y conmovió percibir que confesar la tensión entre nuestra teología ideal del bautismo y la manera en que con demasiada frecuencia no vivíamos las implicaciones de nuestro bautismo, parecía más difícil para nosotros los menonitas que para las delegaciones católicas y luteranas confesar la brecha entre su teología y, a veces, su práctica.
Al escuchar a la delegación católica y a la luterana, me sorprendió y avergonzó darme cuenta de lo poco que he considerado el profundo dolor que sienten algunos católicos y luteranos cuando automáticamente rechazamos la validez de sus bautismos, especialmente cuando el bautismo les abre el camino hacia el arrepentimiento, la confesión de fe y una vida de discipulado.
Tom Yoder Neufeld
¿Surgieron obstáculos durante sus interacciones?
Larry Miller
¿Cómo íbamos a presentar las concepciones y prácticas anabautistamenonitas contemporáneas dada la diversidad actual de concepciones y prácticas de nuestra familia mundial de fe?
Como secretario general del CMM durante varias décadas, estaba profundamente consciente de dicha diversidad. Incluso entre las distintas iglesias de las que provenían los miembros de la delegación, había una gran diversidad. Es por eso que en las “Reflexiones finales menonitas” del informe (§116-133), la delegación habla solo por sí y no en nombre del Congreso Mundial Menonita ni de la familia de fe anabautista-menonita más amplia.
Tras cinco años de reuniones, cada una con múltiples presentaciones y un intenso debate, ¿cómo habríamos de redactar un informe final que sólo incluyera lo que cada delegación considerara fundamental?
Tom Yoder Neufeld
¿Cuáles fueron las mayores bendiciones recibidas? ¿En definitiva, se sintió agradecido por lo que Dios nos ha bendecido, en nuestra propia tradición eclesial en relación con el bautismo?
Larry Miller
Sí, me sentí agradecido por lo que Dios le ha dado a la iglesia a través de la familia de fe anabautista-menonita, gracias a nuestras concepciones y prácticas del bautismo. En estos diálogos ‚Äíy ya en los preparativos‚Äí vi más claramente la importancia de este don, no solo para nosotros sino para toda la iglesia cristiana.
nosotros sino para toda la iglesia cristiana. Los diálogos dejaron en claro cuánto ha cambiado la situación desde el siglo XVI.
En aquel momento, el bautismo de creyentes, tal como era practicado por los anabautistas, generó hostilidad y a veces persecución por parte de las autoridades luteranas y católicas.
Ahora dichas iglesias reconocen oficialmente y respetan el bautismo anabautista-menonita de personas no bautizadas previamente. Creo que esta transformación es una señal de que la gracia de Dios ha obrado a través de nosotros, a pesar de nuestras debilidades y fracasos.
¿Cuáles son las mayores bendiciones que nos brinda este diálogo? Son los “desafíos” que nos presentan las otras iglesias (cf. párrafos 124-130), especialmente:
El desafío de integrar nuestra concepción de la conversión y el bautismo con una toma de conciencia de nuestra tendencia constante de ir en contra de Dios, por un lado, y la posibilidad de seguir fielmente a Jesucristo, por el otro.
El desafío de no permitir que nuestra preocupación por la respuesta humana respecto de la conversión, el compromiso y el bautismo, ensombrezca la iniciativa de Dios en todos los aspectos de la salvación, incluido el bautismo. El bautismo de adultos comienza con el acto de la gracia de Dios, no con mi confesión personal de fe. El discipulado depende de la gracia perdurable de Dios, no de que mi bautismo fuera el correcto.
El desafío de desarrollar una mayor coherencia y profundidad en la formación de las personas para el bautismo, y hacer del recuerdo de nuestros bautismos una ocasión recurrente del discipulado. El bautismo de los creyentes es un peregrinaje que dura toda la vida, no un evento de un día, aunque fuera un bautismo de adultos.
Si nos tomamos en serio estos dones que nos desafían, creo que nos enriqueceríamos enormemente.
Tom Yoder Neufeld
Un bautismo durante la pandemia de Covid-19 en Canadá. Foto proporcionada
La delegación menonita ha hecho recomendaciones a las iglesias del CMM, acerca de: “considerar” la incorporación como miembros de aquellas personas que hayan sido bautizadas cuando eran infantes, que se hayan apropiado de su bautismo y lo hayan vivido fielmente, y que lo hiciéramos sin requerir el rebautismo. ¿Podría dar más detalles sobre ello?
Larry Miller
Al final del diálogo trilateral e informe, la delegación del CMM reafirmó la “creencia histórica” de las iglesias anabautistamenonitas de que “el bautismo de creyentes es la enseñanza y práctica normativa del Nuevo Testamento”, y que “esta enseñanza y práctica es la normativa hoy en día” (§131).
También afirmamos la unidad de los creyentes anabautista-menonitas “con todo el cuerpo de Cristo mediante la fe trinitaria, vivida a través de la confianza y obediencia a Jesucristo”. (§132) Consideradas en su conjunto, estas dos afirmaciones plantean implícitamente la cuestión de cómo damos testimonio de la unidad en Cristo, cuando estamos divididos en algunos aspectos de nuestras concepciones y prácticas respecto a un acto cristiano fundamental como es el bautismo.
Es posible que el problema no sea tan grave para la Iglesia Católica y las iglesias luteranas. Ambas están profundamente dolidas porque rechazamos su bautismo de infantes, dado que sienten que también rechazamos lo que creen que es la acción de la gracia de Cristo y la promesa de la comunión con Cristo, en el bautismo de infantes. Sin embargo, hoy en día ambas reconocen oficialmente y aceptan como válido el bautismo anabautista-menonita de personas no bautizadas previamente.
¡Dichas iglesias han avanzado mucho desde el siglo XVI!
La situación podría ser más difícil para nosotros ya que no afirmamos ni practicamos el bautismo de infantes. Podría ser aún más complicado para nosotros en aquellos casos en los que una persona que busca ser miembro de una iglesia anabautista-menonita haya sido bautizada cuando era un infante, pero que como adulto haya reafirmado su fe personal en Cristo y haya estado viviendo una vida de discipulado comprometido. ¿Debe dicha persona ser bautizada nuevamente? ¿O es suficiente una confesión de fe pública y personal, y un compromiso con el discipulado permanente para ser miembro de una congregación anabautista?
En relación con una pregunta aún más específica, ¿qué debería hacer una iglesia anabautista-menonita si el candidato a la membresía de la iglesia solicitara el rebautismo? ¿Podría el proceso de discernimiento, previo a la recepción de este creyente en la iglesia anabautistamenonita, incluir una conversación entre el candidato, la iglesia de origen y la iglesia receptora por respeto mutuo, para dar testimonio mutuo, y juntos procurar una mayor unidad en el cuerpo de Cristo, incluido el cuerpo local de Cristo?
La delegación propuso (§133a) que nuestras iglesias consideraran estas preguntas mientras procurábamos afirmar tanto el bautismo para seguir a Cristo ‚Äí discipulado‚Äí como la unidad en Cristo. La delegación también propuso (§133c) que, independientemente de la respuesta a estas preguntas, nuestras iglesias pidieran a todos los miembros ‚Äíincluidos los que son recibidos de iglesias con prácticas bautismales de infantes‚Äí que afirmaran nuestra interpretación y práctica histórica del bautismo de creyentes adultos.
Me gustaría llamar la atención sobre el hecho de que la delegación sugiere varias otras ideas para su consideración, ideas que creo podrían contribuir más significativamente a la configuración de la vida espiritual de nuestras iglesias que la cuestión de cómo recibimos a los creyentes bautizados de infantes (véase §133d-f).
Específicamente, la delegación sugiere que nuestras iglesias consideren:
Procurar maneras de enriquecer o desarrollar prácticas de acción de gracias y bendición para los infantes, sus padres y las congregaciones locales que los respaldan.
Brindar ocasiones para que todos los miembros “recuerden su bautismo” y renueven su compromiso bautismal hacia una vida de discipulado.
Reflexionar sobre por qué ha sido tan difícil para muchas iglesias de nuestra tradición integrar el discipulado fiel y la unidad entre nosotros y con los demás. Somos una iglesia conocida ecuménicamente no sólo por el bautismo de adultos y el discipulado cristiano, sino también por la división de iglesias.
Tom Yoder Neufeld
¿Algún comentario final que le gustaría compartir?
Larry Miller
El informe está publicado “como un documento de estudio”, no como un documento legislativo, con la esperanza de que, mediante un amplio debate tanto dentro de las tres tradiciones eclesiales como fuera de ellas, contribuya a “un mejor entendimiento mutuo y a una mayor fidelidad a Jesucristo”. Ciertamente mi esperanza es que nuestras tres comuniones crezcan en fidelidad a Jesucristo.
Tom Yoder Neufeld
Mi oración y la oración de todos nosotros es que su labor nos permita ser más fieles a nuestros votos bautismales respecto a la manera en que vivimos nuestra nueva vida en Cristo.
Un bautismo al aire libre en Tailandia. Foto gentileza de la Comunidad Internacional de los Hermanos Menonitas (ICOMB)
Dones sorprendentes
Podemos percibir el gran don que recibimos cuando hermanas y hermanos que a menudo han estado sumamente enfrentados entre sí, se animan a vivir en la unidad que tenemos en Cristo. Esta es una unidad que no depende del acuerdo, sino de la realidad fundamental de que es el mismo Dios que en Cristo, por medio del Espíritu, nos ha reunido en el único cuerpo de Cristo.
En este intercambio con católicos y luteranos, tenemos un ejemplo de cómo ese don del Espíritu es recibido conjuntamente por las comuniones de las que nos hemos distanciado enormemente, en torno a uno de los eventos centrales de la vida cristiana, el bautismo.
Permítanme destacar algunos de los “dones sorprendentes” citados en el informe.
Practicamos el bautismo de creyentes porque prácticamente todos nuestros miembros son miembros convertidos (no provienen de familias menonitas, protestantes o evangélicas). El bautismo es una parte muy importante del compromiso de seguir a Jesús en el contexto de una comunidad de creyentes que confiesan a Jesús como Señor y Salvador y que desean seguir a Jesús juntos. ‚ÄîCarlos García Martínez, México
La gracia
Para los católicos y luteranos, el bautismo es ante todo un acto de la gracia de Dios. Dios es el actor de este sacramento, ya sea en el bautismo de infantes o de adultos. Así es como Dios aborda el “pecado original”, y comienza la obra de transformación e incorporación al cuerpo de Cristo que durará toda la vida.
Esto puede ayudarnos a comprender por qué los católicos y luteranos creen que es importante ofrecer tal gracia salvadora desde el comienzo mismo de la vida de una persona. Es cierto que se requiere fe, pero en los casos de infantes es principalmente la fe de los padres y la iglesia. Entonces, también podremos comprender mejor por qué los católicos y luteranos están preocupados por los anabautistas que rechazan el bautismo de infantes. A su parecer, estamos rechazando la acción de la gracia de Dios.
Por supuesto, como anabautistas también atesoramos la gracia de Dios. Según la interpretación anabautista, la gracia de Dios, a través del Espíritu, llama a las personas y les permite buscar a Dios, ofrecerle sus vidas a Dios, y finalmente por medio del bautismo, comprometerse a seguir a Cristo en el discipulado y la participación en la reunión local de creyentes.
Todo ello constituye la gracia capacitadora y salvadora de Dios en acción: antes, durante y después del bautismo.
Sin embargo, ¿podemos perder de vista la gracia de Dios con demasiada facilidad cuando nosotros, como anabautistas, hemos hecho tanto hincapié en la propia decisión del creyente de procurar el bautismo, y comprometerse con el discipulado y la iglesia?
El discipulado
Otro don sorprendente que identificó Larry fue saber que el discipulado no es una preocupación únicamente de los menonitas o anabautistas, sino algo que también comparten católicos y luteranos.
importantes entre las delegaciones sobre cómo es el discipulado.
Por ejemplo, una diferencia importante entre las tres tradiciones eclesiales es cómo la iglesia se relaciona con el Estado y sus demandas, especialmente con respecto a portar armas. Y esto se relaciona, por supuesto, con la importancia central que los anabautistas le dan a la no resistencia y a la no violencia.
Sin embargo, todas coincidieron firmemente en que el bautismo está estrechamente vinculado al discipulado, a “vivir fielmente nuestro bautismo”, como lo expresan en el Informe.
No lograr vivir fielmente nuestro bautismo
Las tres tradiciones eclesiales mencionaron y lamentaron la gran distancia que existe, por un lado, entre la teología del bautismo ‚Äía menudo hermosa y profunda‚Äí, y por otro lado, la manera en que muchos de los bautizados no logran “vivir fielmente su bautismo”. A la luz de ello, parece claro que podemos unirnos a los católicos y luteranos enfatizando la importancia de la formación, como lo definen los católicos, o “recordar el bautismo”, como prefieren decir los luteranos. Quizá como menonitas podamos recuperar algo del significado básico de ser discípulo, es decir, ser estudiante, aprendiz. Y ello significa también enseñar sobre el bautismo y cómo vivirlo fielmente.
Aceptar la invitación de los menonitas a “considerar”
Los delegados menonitas afirman plenamente que el “bautismo de los creyentes” es bíblicamente la convicción más fiel.
La segunda convicción es que también debemos ser bíblicamente fieles a la oración de Cristo, de que vivamos en la unidad que tenemos por la gracia de Dios, con aquellos que también son miembros del cuerpo de Cristo. La delegación menonita nos pide que honremos tanto el deseo de ser fieles bíblicamente como el llamado de Cristo a vivir en la unidad que Dios ya ha creado en Cristo, a través de su Espíritu. Es un momento asombroso de la historia en el que los miembros del cuerpo de Cristo, que a menudo han sido tan trágicamente hostiles entre sí, deseen edificarse mutuamente, para juntos animar a los cristianos a ser más fieles en el discipulado de Cristo al vivir fielmente su bautismo. Aprovechemos esta magnífica oportunidad como familia de iglesias anabautistamenonitas, para hacer de este llamado a vivir fielmente nuestro bautismo, una parte central de nuestro proceso de Renovación que conducirá a 2028, y en lo sucesivo.
Thomas R Yoder Neufeld, presidente de la Comisión de Fe y Vida y profesor emérito de teología, es miembro de la Primera Iglesia Menonita, Kitchener, Ontario, Canadá.
Era muy difícil ir al norte de Etiopía después de que estalló la guerra. Pese a los problemas de seguridad, cuando supe que los miembros de nuestra iglesia al oeste de Tigray se encontraban en una situación difícil, organicé un equipo para que fuéramos a fin de expresar nuestro amor por los miembros de MKC de la zona.
La situación era grave. Ya no existían viviendas, actividad comercial ni la infraestructura previa a la guerra; estaba todo vacío.
Pudimos visitar las ciudades donde aún había iglesias MKC locales. En un lugar llamado Abduraf, un nuevo converso había recibido capacitación en las doctrinas cristianas básicas y estaba listo para el bautismo por inmersión. Lamentablemente, estalló la guerra, los líderes de la iglesia se dispersaron y el nuevo creyente no pudo bautizarse.
Cuando visitamos la zona, este nuevo creyente me pidió que lo bautizara. Al preguntar sobre su testimonio, los creyentes locales me dijeron que había conocido la verdad pero que aún no se había bautizado.
A menudo bautizamos a las personas en un río o en una gran bañera, pero en esa zona ninguna de las dos opciones estaba disponible. Le dije que allí el bautismo no era posible
El nuevo creyente pensó un poco y me dijo que podía bautizarlo en un barril.
Como había escasez de agua en la zona, sin inmutarse, él y otros creyentes compraron recipientes de agua y llenaron el barril.
Me preguntaba cómo este hombre podía meterse en un barril. Él dijo: “Puedo, tengo entrenamiento militar”.
única blanca y una cruz para que pareciera un sacerdote. También trajeron una para el nuevo creyente. Lo vestí con una túnica blanca y una cruz, y lo bauticé en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Para mi sorpresa, tan pronto como salió del barril se llenó del Espíritu Santo. ¡Quedé asombrado! Nunca había visto a una persona llena del Espíritu Santo en una situación tan difícil.
Todos agradecieron a Dios. Nos olvidamos de que estábamos en una zona insegura. Todos sentimos la presencia de Dios.
Lo que sucedía parecía una película, no la realidad. Habíamos presenciado un acontecimiento singular.
Después de ser bautizado, los creyentes lo recibieron cantando. Uno a uno lo abrazaron y le decían, “Felicitaciones”.
Nuestro hermano se regocijó por haber sido bautizado.
“En una situación imposible, Dios abrió el camino para que me bautizara. Este día es histórico para mí. Dios envió al presidente de nuestra iglesia a bautizarme.”
Dios está en todas partes cualquiera que sea la situación y lleva a cabo su obra cuando estamos dispuestos a participar en el mundo y compartir las buenas nuevas con la gente.
Desalegn Abebe, presidente de la Iglesia Meserete Kristos (Cristo nuestro Fundamento), iglesia miembro del CMM de Etiopía.