• Perspectivas — Paraguay

    Cada semana, en las capillas del Campus IBA, dedicamos un tiempo para alabar a nuestro Dios a través de la música. Siendo un instituto bíblico donde convergen distintas tradiciones teológicas y trasfondos culturales, podría pensarse que las diferencias tendrían más peso que lo que compartimos. Sin embargo, las canciones tienen un rol importante en fortalecer nuestra unión como pueblo de Dios. 

    La comunidad y la unidad 

    En nuestras capillas entonamos variedades de estilos: himnos clásicos, canciones contemporáneas de trasfondo latinoamericano y anglosajón. La variedad proviene de la diversidad de nuestro estudiantado, que participa activamente en los momentos musicales. 

    Sin embargo, como instituto anabautista, valoramos profundamente la comunidad y la unidad del cuerpo de Cristo. En ese sentido, el canto congregacional no es un simple “momento musical” dentro del programa de capilla; es un acto comunitario que moldea nuestra identidad. Cuando cantamos no buscamos meramente acompañar una banda, sino ser una voz de adoración para nuestro Señor. 

    Es interesante cómo la música tiene la capacidad única de atravesar barreras que a veces la teología, en sus debates y formulaciones, no logra cruzar con la misma facilidad. Esto no significa que la teología no sea importante —al contrario, es vital para la salud de la iglesia—, pero sí reconocemos que dentro del mundo evangélico existen diferentes interpretaciones sobre temas secundarios. En el aula podemos dialogar, debatir y profundizar diferentes temas que resaltan nuestros desacuerdos. Pero en la capilla, al cantar verdades centrales de nuestra fe, nos encontramos en un terreno común donde lo esencial resuena más fuerte que lo secundario. 

    He visto repetidas veces cómo estudiantes que provienen de iglesias con distintos estilos y tradiciones, levantan juntos sus voces con profunda convicción. Tal vez no todos formularían de la misma manera ciertos puntos doctrinales, pero sí podrán declarar al unísono: Cristo es Señor o Somos el pueblo de Dios. En ese momento, la música se convierte en un espacio donde se resaltan nuestros acuerdos, no en temas secundarios, sino en puntos centrales de nuestra fe. 

    Señor de un pueblo 

    Un aspecto clave de esta experiencia ha sido el enfoque intencional en el tipo de canciones que elegimos. Procuramos incluir cantos que exalten a Jesús no solo como Salvador individual, sino como Señor de un pueblo. Las letras que hablan de “nosotros”, de la iglesia como cuerpo, de caminar juntos en la luz, nos ayudan a formar una espiritualidad menos centrada en lo privado y más arraigada en la comunidad. Esto es profundamente coherente con nuestra herencia anabautista, que entiende la fe como un seguimiento visible de Cristo en comunidad. 

    Asimismo, las canciones de entrega y consagración a Jesús cumplen un papel unificador. Cuando toda la congregación canta palabras de rendición, —Toma mi vidaYo me rindo a tiQuiero serte fiel— se produce un momento de alineación espiritual. No estamos afirmando preferencias personales ni defendiendo posturas, sino poniéndonos juntos bajo el señorío de Cristo. Esa postura compartida de humildad delante de Él nos alinea hacia la verdad central de que Jesús es el Señor y todos somos discípulos en proceso. 

    He notado también que la música crea memorias espirituales colectivas. Años después, exalumnos regresan al campus y se emocionan al escuchar una canción que cantábamos en capilla. No solo recuerdan una melodía, sino un tiempo de formación, amistades profundas y encuentros con Dios en comunidad.  

    Con todo esto no quiero decir que la música no pueda ser causa de división, y muchas veces lo es. Pero desde lo que vivimos cada semana en el Campus IBA, la música entonada como pueblo y consagrada para el Señor tiene el poder para unirnos, y quien sabe, también tiene el poder para formular teología con el corazón correcto. 

    Fernando Miranda, es actualmente profesor del Instituto Bíblico Campus IBA, ubicado en Mariano Roque Alonso, Paraguay. Está casado con Miriam Sawatzky y son padres de dos hijos, Andrea y Sebastián. Además de su labor académica, coordina y dirige los tiempos de alabanza en el Campus, especialmente en el área musical. 


    singing and playing music on stage
  • Inspiración y reflexión

    Adorar juntos, sobre todo cantar juntos, se suele mencionar como lo más destacado de las Asambleas del Congreso Mundial Menonita. Después de todo, no hay nada como cantar en una reunión de miles de personas como hermanos y hermanas en Cristo. Incluso cuando no todos hablan el mismo idioma, la música tiende a unirlos de una manera que no lo hacen otras experiencias. 

    Se anuncia la canción y la pantalla se llena de palabras que muchos en la sala no pronuncian con fluidez, o que no pueden pronunciar en absoluto. 

    La melodía puede resultar desconocida, el ritmo ligeramente diferente de lo que el cuerpo espera. 

    Un coro de todo el mundo ayuda a iniciar el sonido. Luego, gradualmente, el sonido colectivo va cobrando forma. 

    Miles de voces con diferentes acentos, formas vocálicas e instintos musicales comienzan a sonar juntas. 

    En las Asambleas del Congreso Mundial Menonita, la unidad es algo que se puede escuchar. 

    El sonido nunca es completamente perfecto. Algunas palabras se pronuncian mal. Algunas armonías pierden precisión. Sin embargo, algo inconfundible sucede en estos momentos. Personas que adoran de forma diferente, tienen perspectivas diferentes y provienen de contextos bastante distintos, se comprometen a cantar la misma canción al mismo tiempo. 

    Nadie canta solo. Nadie canta exactamente de la misma manera. Se revela una verdad más profunda: la unidad en una iglesia mundial no se descubre borrando las diferencias, sino aprendiendo a mantenerlas unidas mediante el sonido. 

    El propósito de este artículo es reflexionar sobre cómo ha funcionado la música a lo largo de un siglo de Asambleas del CMM, cómo ha cambiado a medida que la comunión menonita se ha vuelto cada vez más mundial, y cómo cantar juntos sigue creando un sentido vivencial de unidad. 

    La primera reunión del Congreso Mundial Menonita tuvo lugar en 1925 en Basilea, Suiza, para conmemorar el cuatricentenario de la Reforma anabautista. Ya que la iglesia mundial ha conmemorado el quincentenario, este parece un momento oportuno para reflexionar sobre las Asambleas del siglo pasado, desde la perspectiva particular de la música. 

    Una manera de hacer el seguimiento de lo que se ha cantado en las Asambleas del CMM es a través de los cancioneros elaborados para cada reunión. Si bien ningún cancionero capta todo lo que se canta o escucha (y algunas de las canciones impresas nunca se usan), brindan una perspectiva concreta de cómo la iglesia mundial se ha percibido a sí misma, su unidad y cuáles son las voces convocadas a la adoración comunitaria. 

    choir at MWC assembly
    Asamblea No. 7, 1962, Kitchener (Canadá)

    Cantar juntos nuestra fe: por qué la música importa 

    Cantar juntos nos exige algo que pocas otras prácticas colectivas nos exigen. Requiere vulnerabilidad y confianza, y no puede hacerse en privado en medio de una multitud. 

    Se exponen las voces, se comparte la respiración, y el ritmo se negocia en tiempo real. Cantar juntos implica tanto escuchar como producir sonido. 

    Para una comunión mundial como el Congreso Mundial Menonita, esto importa muchísimo. La unidad en el CMM no ha significado una uniformidad total de creencias, prácticas o perspectivas. La fraternidad abarca continentes, culturas e historias determinadas por realidades sociales y políticas muy diferentes. 

    Sin embargo, una y otra vez, la iglesia se reúne y elige adorar. Al hacerlo, practica una forma de unidad que no depende de la resolución de todas las diferencias, sino del compromiso con convicciones compartidas, aun cuando estas convicciones se expresan de diversas maneras. 

    En las Asambleas del CMM, muchas veces dicha unidad se transmite a través de lo que podríamos llamar canciones del corazón: canciones que ciertas comunidades atesoran y que expresan sus historias de fe, sufrimiento, esperanza y gozo. 

    Estas canciones no significan necesariamente lo mismo para todos los que las cantan. Más bien, animan a tomar conciencia de los diferentes estilos musicales, énfasis teológico, lenguajes textuales y prácticas de adoración. Cantar las canciones del corazón de unos y otros, es una manera de aprender juntos quiénes somos. 

    Esta práctica conlleva riesgos. Las palabras podrían ser mal pronunciadas o malinterpretadas. Las formas musicales podrían resultar desconocidas o inquietantes. Sin embargo, es precisamente en esta vulnerabilidad que la música cumple su función más importante. 

    La unidad que no cuesta nada, nos exige poco. Cantar cuando existen diferencias, en cambio, capacita a la iglesia a escuchar antes de guiar, a seguir antes de determinar y a permitir que se enriquezcan los supuestos profundamente arraigados sobre la adoración y la música. 

    group of Africa singing
    Asamblea No. 10, 1962, Wichita (EE. UU.)

    Cancioneros y un punto de inflexión: 1967-1972 

    Los cancioneros no son colecciones neutrales. Cada inclusión y omisión refleja un conjunto de valores: de quién es la teología que se nombra, de quién es el idioma que se escucha y de quién son las formas musicales que se consideran cantables por una comunidad mundial. 

    A medida que el Congreso Mundial Menonita se internacionaliza, sus cancioneros han adquirido una complejidad creciente. 

    Las actas de la primera Asamblea del CMM en 1925 mencionan coros y cantores, pero el primer cancionero impreso específicamente para una Asamblea data de 1936, durante la reunión en Ámsterdam y Elspeet, Países Bajos. Anteriormente, las congregaciones probablemente cantaban de los himnarios disponibles en los lugares de culto. 

    Estos primeros cancioneros de las Asambleas contenían exclusivamente himnos europeos y norteamericanos, generalmente en inglés, alemán, francés y/o neerlandés. 

    A medida que la representación en el CMM se volvió más diversa, especialmente con la considerable expansión en el Sur global, este panorama musical comenzó a sentirse cada vez más incongruente. Para la Asamblea de 1967 en Ámsterdam, con delegados de más de treinta países, los participantes se dieron cuenta con mayor claridad de que la comunión menonita estaba cambiando. 

    La diversidad cultural, lingüística y de color de piel ya no era algo secundario: estaba muy presente en la en la reunión. 

    Este momento marcó un punto de inflexión. 

    La siguiente Asamblea, realizada en 1972, en Curitiba, Brasil, fue la primera Asamblea del CMM en el hemisferio sur. El historiador Cornelius Dyck expresó el desafío que enfrentaba la iglesia a través de una pregunta profunda: “¿Qué clase de unidad es posible y deseable en una hermandad mundial en que cada congregación es responsable, en última instancia, solo ante sí misma?” 

    La Asamblea en Brasil se llevó a cabo en medio de grandes desafíos, tales como la represión política bajo el régimen militar, dificultades con la traducción y barreras lingüísticas. 

    No obstante, las actas hablan positivamente en especial de la música. El canto comunitario fue recibido con un aplauso entusiasta y, por primera vez, se presentaron grupos de América del Sur. Solo un tercio de los participantes provenía de Europa y América del Norte. Un grupo de trabajo sobre la música reconoció la necesidad de contar con canciones de diversos períodos, géneros y culturas a fin de reflejar mejor la iglesia mundial. 

    También se produjeron cambios organizativos. Las reuniones del Concilio General comenzaron a realizarse en el Sur global, los congresos regionales empezaron a reunirse y las redes de misiones se extendieron a más de cincuenta países, donde las iglesias a menudo crecían más rápidamente que las del Norte. 

    El Congreso Mundial Menonita puntualizó que su propósito era servir de medio para fraternizar y testificar”, enfatizando la comunicación, el aliento mutuo y la responsabilidad compartida. Posteriormente, también estableció la función remunerada del secretario general, y el CMM pasó de ser dirigido por historiadores a personas con experiencia en el liderazgo de la misión. 

    choir group from Africa at MWC assembly
    Asamblea No. 14, 2003, Bulawayo (Zimbabue)

    Lo que aprendemos cuando cantamos juntos 

    A partir de la década de 1970, las Asambleas del CMM siguieron creciendo en número de asistentes y en diversidad. Se desarrollaron cancioneros internacionales con una representación mundial intencionada, comenzando con la Asamblea de 1978, en Wichita, Kansas (EE. UU.). 

    Figuraban más idiomas en las páginas y en los cultos, a veces con el apoyo de la traducción simultánea. A partir de esta colección, se priorizaron las canciones del corazón de cada continente. Las mujeres desempeñaron roles de liderazgo cada vez más visibles en la música, incluyendo figuras como Mary Oyer como directora de canto. El presidente también fue, por primera vez, una persona proveniente de fuera de EE. UU. y Alemania (Etiopía). 

    Para la Asamblea de 1984 en Estrasburgo, la Asamblea moderna del CMM ya había comenzado a cobrar forma: un comité programático; un subcomité de música y culto; una estructura temática con ritmos diarios; y la presencia de la música durante toda la reunión. Se presentaron músicos de todo el mundo, demostrando que la unidad requiere intención y práctica. 

    La unidad que se forja a través del canto en las Asambleas del CMM no es permanente. Cuando desaparece el canto final, los participantes regresan a sus contextos de origen, llevándose diferentes preguntas, convicciones y desafíos. Sin embargo, algo perdura: el recuerdo de haber cantado juntos redefine cómo se abordan las diferencias después. 

    diversity group of people singing
    Asamblea No. 17, 2022, Indonesia

    La música enseña a la iglesia mundial que la unidad no requiere la resolución de todos y cada uno de los desacuerdos. Requiere presencia. 

    Al cantar, la iglesia practica la convivencia en tiempo real, la escucha atenta, la adaptación según sea necesario y el compromiso con una acción compartida incluso cuando sea exigente. La unidad, en este sentido, no es un ideal abstracto, sino una disciplina practicada. 

    Las Asambleas del CMM funcionan como espacios de ensayo para este tipo de pertenencia. Ofrecen un vistazo de lo que es posible cuando la diversidad no se gestiona ni se minimiza, sino que se integra en un ritmo compartido. 

    Cada voz importa precisamente porque es distinta. Y en el acto compartido de cantar, la iglesia mundial aprende de nuevo lo que significa pertenecer juntos. 

    Benjamin Bergey, profesor asociado de música en la Universidad Menonita del Este, Harrisonburg, Virginia, EE. UU., donde dirige los coros y la orquesta, e imparte cursos de teoría y dirección musical. Fue coordinador musical de la Asamblea de 2022, en Indonesia y dirige a los Cantantes de Cámara de EMU, que se presentaron en la conmemoración del quincentenario en Zúrich. También fue editor musical de Voices Together, un himnario de la Iglesia Menonita de EE. UU. y Canadá. Es miembro de la Iglesia Harrisonburg Mennonite, Virginia, EE. UU. 

    Breve cronología histórica 

    N.°1 – 1925 Basilea y Zúrich 

    • Propósito: reunirse para celebrar el cuatricentenario y publicar un libro conmemorativo. 
    • Se presentan coros de la región de Basilea (Holee y Schänzli) y se mencionan muchos cantos, incluidos los himnos Gott grüße DichGroße GottDie Sach ist Dein y Nun danket alle Gott

    N.°2 – 1930 Danzig 

    • “Congreso Menonita de Ayuda Mundial” 
    • Propósito: recibir informes de varias comunidades y organizaciones menonitas sobre la labor de ayuda humanitaria, orientación sobre la difícil situación de las comunidades menonitas en la Unión Soviética e intercambiar información sobre futuras medidas coordinadas de ayuda humanitaria. 
    • Se hace referencia al canto y se mencionan himnos específicos (Wach auf, du Geist der ersten ZeugenKein schöner Land in dieser ZeitInnsbruck, ich muß dich lassen. 

    N.°3 – 1936 Ámsterdam y Elspeet 

    • Propósito: continuar este tipo de reuniones, fortalecer los lazos como un solo cuerpo, celebrar el cuatricentenario de la conversión de Menno Simons en los Países Bajos. 
    • Se imprime primer cancionero, con los himnos en el orden en que se había previsto usarlos para cada culto (textos en alemán y holandés) 
    • Se menciona un canto no oficial en el barco mientras cruzaban el Ijsselmeer para ir a Elspeet durante una fuerte lluvia. 

    N.°4 – 1948 Goshen y norte de Newton 

    • Propósito: continuar los canales de fraternidad mundial, y de reconocimiento y aprendizaje mutuos. 
    • Se menciona el excelente canto de los miembros del Congreso, coros y cuartetos (se mencionaron varios coros y conjuntos de las regiones anfitrionas). 
    • Los archivos de MC USA contienen 43 carretes de cintas magnéticas con grabaciones de audio de esta Asamblea. 

    N.°5 – 1952 Basilea (St. Chrischona) 

    • Propósito: seguir compartiendo y estar en comunión, y un “mayor conocimiento mutuo de las congregaciones menonitas ampliamente distribuidas sobre la faz de la tierra”. (JC Wenger) 
    • Se mencionan grupos corales de Francia, Suiza, Alemania y Kansas, EE. UU. 
    • Se imprime el segundo cancionero para esta Asamblea. 
    • Se menciona el canto de La fe de nuestros padres a orillas del río Limmat, cerca de donde Félix Manz fue ejecutado por ahogamiento.  

    N.°6 – 1957 Karlsruhe 

    • Un Congreso más de la gente, con mayor asistencia (unas 1.300 personas requirieron alojamiento) y menos de la mitad de los participantes eran de Estados Unidos y Canadá. 
    • Se realizan encuestas para recabar opiniones y propuestas, se redactan y aprueban Estatutos por votación, y se crea un Comité Ejecutivo y un Concilio General (Presídium). 
    • Se elabora tercer cancionero con treinta himnos en francés, alemán, inglés y holandés. 

    N.°7 – 1962 Kitchener 

    • Se menciona por primera vez un comité de música. 
    • Se mencionan muchos coros norteamericanos. 
    • Se menciona una mayor variedad de directores de canto y organistas (a menudo solo uno o dos en Asambleas anteriores). 
    • Cuarto cancionero con cuarenta himnos en alemán e inglés. 

    N.°8 – 1967 Ámsterdam 

    • La iglesia crecía en el Sur global con más de treinta países
      representados (véase “punto de inflexión” en el artículo anterior). 
    • Se mencionan varios grupos corales universitarios estadounidenses y europeos. 
    • Quinto cancionero con 38 himnos en alemán, inglés, francés y holandés. 
    • Primer cancionero que incluye notación musical occidental. 

    N.°9 – 1972 Curitiba 

    • Primera Asamblea con más participantes del Sur que del Norte. 
    • La música se destaca de manera positiva con cantos grupales y presentaciones de grupos menonitas de América del Norte y del Sur. 
    • El sexto cancionero incluye por primera vez español y portugués, además de inglés y alemán. 

    N.°10 – 1978 Wichita: “El Reino de Dios en un mundo cambiante” 

    • Por primera vez se presentan coros de todo del mundo (incluido Rusia, recibido con muchos aplausos). 
    • Se publica el primer Cancionero Internacional, que marca el inicio en la práctica del nuevo modelo (incluye un Prefacio y una Introducción). 
    • 63 himnos con notación musical occidental, organizados en cinco capítulos por continente. 
    • Concluye con el himno Alabado sea Dios.  

    N.°11 – 1984 Estrasburgo: “El pueblo de Dios sirve con esperanza” 

    • Se usa el Cancionero Internacional de 1978 con un nuevo suplemento. 
    • El oratorio The abiding place de Esther Wiebe y Barbara Smucker fue escrito e interpretado para esta Asamblea. 
    • Je lourai l’Éternel se convierte en una canción del corazón. 
    • Numerosas presentaciones de todo el mundo

    N.°12 – 1990 Winnipeg: “Dando testimonio de Cristo en el mundo de hoy” 

    • Se publica el segundo Cancionero Internacional, estructurado de manera similar al primero. 
    • Gran afluencia de personas, presentaciones de muchos grupos.  
    • Él está contigo todo el tiempo (N.°16). 

    N.°13 – 1997 Calcuta: “Escuchen lo que el Espíritu les dice a las iglesias” 

    • Este cancionero incluye reimpresiones del cancionero de 1990 y un himnario estadounidense, además de algunas traducciones locales. 
    • Canción lema escrita para esta Asamblea por el obispo Shant Kunjam: Sun Aatma kya kahta hai sab Mandliyon se. 
    • La Aldea de la Iglesia Mundial se presenta con un escenario que brinda la posibilidad de compartir música.  

    N.°14 – 2003 Bulawayo: “Compartiendo dones en el sufrimiento y la alegría” 

    • Se publica el tercer Cancionero Internacional, que esta vez incluye representación de los cinco continentes en el comité, incluidas varias canciones con notación musical no occidental. 
    • El primer coro internacional inicia el modelo de conjunto con dos cantantes de cada continente. Una grabación previa ayudó a los asistentes a aprender la música de la Asamblea. 
    • Se presenta Hakuna akaita que se canta con frecuencia y sigue siendo una de las canciones favoritas.  

    N.°15 – 2009 Asunción: “Reunámonos en el camino de Jesucristo” 

    • Se publica el cuarto Cancionero Internacional con un prefacio que reconoce que no todos leen notación musical y se emplean decenas de idiomas, aunque la música es una fuerza unificadora. 
    • Tengan la Mente de Cristo (N.°9) se escribió para el versículo lema de esta Asamblea. 
    • Surge el canto espontáneo al cortarse la luz: Siyahamba 
    • Por primera vez, todas las sesiones plenarias se transmiten en vivo. 

    N.°16 – 2015 Harrisburg: “Caminemos con Dios” 

    • Se publica el quinto Cancionero Internacional. 
    • Tú eres todopoderoso se convierte en una canción del corazón. 
    • Se canta en lenguaje de señas un verso de En el Señor estaré siempre agradecido para un grupo grande de asistentes sordos o con dificultades auditivas. 
    • Hay muchos videos disponibles de esta Asamblea. 

    N.°17 – 2022 Salatiga: “Seguir a Jesús juntos superando barreras” 

    • Se publica el Sexto Cancionero Internacional, el primero en incluir notación musical oriental. 
    • La versión digital también es utilizada por muchos participantes virtuales debido a la pandemia mundial. 
    • Dhuh pangeran (N.°2) escrito por el menonita indonesio Saptojoadi para la Asamblea de 1978, se convierte en una canción del corazón. 

    2025 Zúrich: La valentía de amar 

    • Aunque no fue una Asamblea completa, se conmemoró el quincentenario
      del anabautismo. 
    • Cinco grupos musicales de todo el mundo ofrecen
      conciertos y participan en el culto en la catedral Grossmünster. 
    • Se utilizan canciones del Cancionero Internacional de 2022, además de Queremos paz, una canción trilingüe escrita por un menonita con un arreglo especial creado para el evento. 

    singing at MWC assembly
  • ¿Qué se gana al reunirse con otras personas creyentes de diferentes países, pero de la misma zona?

    “Más allá de participar en los programas, la gente considera que lo más memorable de las reuniones regionales es el vínculo que se crea entre quienes asisten”, afirma Miekje Hoffscholte-Spoelder, presidenta de la junta directiva de la Conferencia Menonita Holandesa. “Hacemos nuevas amistades y nos reencontramos con viejas amistades. Conectamos con otras personas creyentes que no siempre comparten nuestra misma opinión y nuestros mismos antecedentes”.

    Establecer amistades y fortalecer relaciones es una característica de las reuniones regionales. Muchas de ellas son organizadas de manera independiente por grupos dentro de la región, muchos de los cuales son miembros del Congreso Mundial Menonita. Para las personas representantes regionales del CMM, esta es una gran oportunidad para reunirse con muchas personas en el liderazgo al mismo tiempo.

    “Tenemos mucho que aprender unos de otros mientras seguimos viviendo la unidad”, afirma Bruce Campbell-Janz, director de comunicaciones y participación del CMM.

    Europa

    Large group of people lined up for photo in a courtyard of a brick building
    Una reunión entre las iglesias miembros del CMM en España

    Las iglesias menonitas europeas se reunirán en los Países Bajos del 14 al 17 de mayo de 2026 para su encuentro regional CMERK* (anteriormente MERK). Iniciada en 1972 y concebida como un evento único, se ha convertido en una especie de mini Asamblea entre las Asambleas mundiales del CMM, en la que las personas menonitas de Europa comparten ideas teológicas, encuentran puntos en común e intercambian los dones que pueden ofrecer a la comunión menonita regional.

    Miekje Hoffscholte-Spoelder añade: “Mi esposo y yo tuvimos el privilegio de asistir a la Asamblea Global en Indonesia en el 2022, pero un viaje así no es posible para todo el mundo. Es importante que conozcamos a nuestros vecinos menonitas, que adoremos y oremos juntos, y que discutamos temas urgentes, como el papel de las iglesias en el acompañamiento a las personas migrantes en Europa”.

    Las personas integrantes de las comisiones del Congreso Mundial Menonita se reunirán en ‘Mennorode’, Países Bajos, justo antes de la ‘CMERK’, para poder participar después en el encuentro regional. Las reuniones presenciales fortalecen las relaciones que sustentan el trabajo que realizan durante todo el año a través de reuniones en línea y comunicación por texto.


    America Latina y el Caribe

    large group of people lined up for photo in the drop off loop of a hotel
    Participantes en el evento latinoamericano del 500 aniversario del anabautismo en 2025.

    Las iglesias anabautistas de 16 países de América Latina se reunieron en Perú en enero del 2025 para conmemorar los 500 años del anabautismo.

    “Ha sido un momento precioso para pensar en los padres y madres que nos dejaron el camino marcado con rastros de sudor y sangre, gemidos y un compromiso en el seguimiento de Jesucristo,” dice Jaime Prieto, teólogo e historiador anabautista de Costa Rica.

    “Para mí, lo más significativo fue reunir a personas de diversas culturas para recordar el principio de todo y conocer los cambios que se han producido a lo largo del tiempo, sacando a la luz problemas, soluciones y, sobre todo, reflexiones sobre temas importantes para nuestra vida comunitaria, siempre basados en nuestros principios anabautistas,” declaró Yuri De Araújo of Brazil, uno de las varias personas participantes en YAMEN, un programa de servicio del Comité Central Menonita y el Congreso Mundial Menonita, que asistió al evento.

    Las personas menonitas de América Central y la región del Caribe esperan con interés el CAMCA (Consulta Anabautista Menonita de México, Centroamérica y el Caribe), que se celebrará del 13 al 18 de julio de 2026 en la Iglesia Nacional Evangélica Menonita Guatemalteca en Alta Verapaz, Guatemala. Al igual que la ‘CMERK’, este evento se celebra cada pocos años y atrae a un numeroso grupo de personas que desean aprender, discernir y animarse mutuamente.


    Asia 

    large group of Asian people lined up for photo
    Encuentro regionale en Asia

    Las reuniones regionales también pueden centrarse en una idea compartida para profundizar en el pensamiento y desarrollar acciones para ponerla en práctica. Las personas en el liderazgo de las iglesias menonitas de Asia, bajo el paraguas de la Red Asiática de Educación Anabautista-Menonita, se reunieron para aprender unos de otros sobre la contextualización de la teología anabautista para las iglesias de Asia. Junto con las personas en el liderazgo misionero y teológico de Canadá y Estados Unidos, se reunieron en Indonesia en el 2024 y en Tailandia en el 2025.


    America Norte

    Diverse men and women smile at camera from around lunch table.
    Los líderes norteamericanos de las iglesias miembros del MWC comparten un momento de fraternidad durante una pausa en las reuniones del Consejo General en Alemania, 2025.

    Más recientemente, el CMM organizó una reunión para personas en el liderazgo de iglesias miembro de Estados Unidos del 6 al 8 de enero del 2026. Al reflexionar sobre su experiencia como una de las facilitadoras de esta reunión, la directora de construcción de comunión del CMM, Janet Plenert, dice: “A veces, las reuniones son significativas no por lo que se decide o se logra, sino porque se da un ambiente de respeto, generosidad y amabilidad en medio de conversaciones directas y sinceras. “Nos mostramos vulnerables los unos con los otros, expresando una honestidad amable y directa. También mantuvimos conversaciones sustantivas sobre los temas que nos reunieron. Sentimos que el Espíritu de Dios estaba entre nosotros, y creemos que las oraciones de muchas personas contribuyeron a ello”.

    “Nos mostramos vulnerables los unos con los otros, expresando una honestidad amable y directa. También mantuvimos conversaciones sustantivas sobre los temas que nos reunieron. Sentimos que el Espíritu de Dios estaba entre nosotros, y creemos que las oraciones de muchas personas contribuyeron a ello”.


    África

    large group of mostly African men lined up for photo in front of building
    Un grupo de líderes de la iglesia menonita en las reuniones de la AIMM.

    “En lo más profundo de nuestro ser, siempre existe el anhelo de compartir experiencias de vida. Las reuniones regionales, ya sean organizadas de manera independiente por las iglesias locales o por el CMM, brindan ese espacio para tender puentes entre nosotros. A través de ellas, aprendemos de las luchas y alegrías de los demás, nos animamos mutuamente, colaboramos y enfrentamos el futuro juntos”, dice Danisa Ndlovu, gerente de relaciones eclesiásticas del CMM.

    “Mi región, África, tiene un estilo de vida mayoritariamente comunitario. Por lo tanto, aunque es muy diversa en términos de cultura, idioma, historia colonial y cosmovisión, las reuniones regionales nos permiten tender puentes entre nosotros”, afirma.

    Se está planeando una reunión regional para África entre las personas en el liderazgo de las iglesias miembro del CMM para el 2026.


    group of people from Asia standing together
  • Comisiones y el CMM a los 100 años

    En los Estatutos del CMM de 2009, el Concilio General estableció comisiones permanentes – Diáconos, Fe y Vida, Misiones, Paz – “en asuntos de vital interés para la comunidad de iglesias del CMM”.

    Las comisiones podrán preparar asuntos o material para la consideración del Concilio General, orientar y proponer recursos para el CMM o las iglesias miembros, y facilitar redes afines al CMM o fraternidades que colaboren en asuntos de interés común.

    Desde la perspectiva de la Comisión de Paz, Joji Pantoja destaca cómo la Comisión contribuyó a la hermandad, la adoración, el servicio o el testimonio en la comunión anabautista mundial, y cómo desempeñó su papel para que el CMM fuera una comunidad mundial de fe en la tradición anabautista.

    Durante mi mandato como presidenta, la Comisión se propuso traducir nuestra teología de la paz en un testimonio mundial tangible. Se destacan tres momentos importantes, cada uno de los cuales muestra una faceta diferente de nuestro testimonio de paz.

    La primera fue nuestro trabajo con los wounaans de Panamá, donde una visita a la comunidad llevó al CMM a abogar ante su gobierno para proteger sus árboles sagrados de cocobolo y su papel como guardianes del bosque.

    Se trataba de paz como acción concreta y arraigada: defender la creación de Dios y las comunidades que la sostienen.

    La segunda fue la elaboración de una declaración general del CMM que afirmaba nuestro apoyo a los derechos de los pueblos originarios en todo el mundo. Se trataba de paz como postura profética. La Comisión desempeñó un papel clave en la redacción de este documento, basado en los principios bíblicos de justicia.

    Esta declaración nos llevó de reaccionar ante las crisis a definir de manera proactiva nuestra identidad mundial, brindando a cada iglesia miembro una base teológica para la solidaridad.

    La tercera fue nuestra intervención directa en favor de un objetor de conciencia en Corea, miembro de nuestra familia mundial, encarcelado por su negativa a participar en el entrenamiento militar, basada en su fe. En este caso, nuestro testimonio de paz se convirtió en defensa pastoral. La Comisión movilizó a todas las partes del CMM para abogar por su libertad, afirmando que nuestra postura teológica sobre la paz tiene consecuencias reales para nuestros miembros.

    Esta acción demostró que la Comisión no solo se limita a hacer declaraciones generales, sino que también apoya a las personas cuyas vidas encarnan nuestras convicciones fundamentales, garantizando que nuestra comunión mundial sea una fuente tangible de apoyo y testimonio.

    Recuerdo entrañable

    Recuerdo el profundo silencio en la sala después de escuchar al anciano wounaan hablar del bosque como si fuera un pariente. Ese momento de convicción compartida, en el que nuestra teología se encontró con su realidad vivida, fue sagrado.

    Del mismo modo, valoro mucho el paciente y devoto proceso de redacción de la Declaración de Solidaridad con los Pueblos Indígenas. No fue un proceso rápido; se tardó casi dos años en terminar el documento de posición. Este largo período no fue un retraso, sino un tiempo necesario de hermandad. Escuchamos, debatimos y perfeccionamos el texto para asegurarnos de que representara verdaderamente a nuestra familia mundial diversa.

    El momento en que todo quedó finalmente armonizado y lo adoptamos juntos fue increíblemente conmovedor. No solo aprobábamos un documento, sino también presenciábamos el fruto de un discernimiento colectivo y sostenido, llevando a la práctica verdaderamente la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

    Futuro

    Sueño con que la Comisión cree herramientas prácticas para las iglesias sobre cómo participar en los procesos locales de verdad y de reconciliación, o que facilite asociaciones en las que las iglesias con experiencia en justicia territorial puedan asesorar a otras.

    Pasemos de hacer declaraciones contundentes a empoderar a miles de testigos locales, todas vinculadas y fortalecidas por nuestra comunión mundial.

    —Felicitas (Joji) Pantoja (Filipinas), presidenta, Comisión de Paz (2015-2022)

    Comentarios de otras Comisiones:

    Diáconos

    “La labor tan importante y significativa de la Comisión de Diáconos de acompañar a las iglesias en momentos de sufrimiento y angustia, así como en momentos de alegría para animar a nuestros hermanos y hermanas, fue y seguirá siendo tal como comenzó en Hechos 6:1-7. Estas experiencias realmente han acercado y seguirán acercando a nuestras comunidades a fin de ser ‘sal’ y ‘luz’ para el mundo.”
    Cynthia Peacock (India), presidenta, Comisión de Diáconos (2009-2015)

    Fe y Vida

    “Desarrollamos una sesión de trabajo dinámica en la que diferentes integrantes prepararon estudios de casos sobre asuntos importantes que se habían decidido – a veces con gran dificultad o conflicto – en sus iglesias nacionales o regionales. Estoy muy agradecida por haber tenido la oportunidad de trabajar junto con toda la Comisión en esta tarea, aprovechando la experiencia de los cinco continentes y aprendiendo mucho sobre nosotros mismos en el proceso.”
    —Anicka Fast (Canadá), secretaria, Comisión Fe y Vida (2023- )

    Misiones

    “Nos pareció bien y adecuado, tanto a nosotros como al Espíritu, unir finalmente a las organizaciones anabautistas de todo el mundo que participaban en la misión. ¿¡Por qué no habríamos de cooperar!? ¿¡Por qué no habríamos de colaborar!?”
    —Janet Plenert (Canadá), presidenta de Fraternidad Mundial Misionera (GMF) (2009)


    diversity group discussion
  • CMM: Cien años de comunión

    En circunstancias muy similares a las de hoy en día, un grupo de menonitas emprendió una peregrinación desde el sur de Rusia (actual Ucrania) a Zúrich, Suiza, en 1925, a fin de presentar un mensaje de la Convención General de Congregaciones Menonitas de Rusia en la primera reunión mundial del Congreso Mundial Menonita.

    La delegación expresaba las siguientes aspiraciones en su carta: “Acogemos favorablemente la idea de establecer una Unión Mundial Menonita, cuya expresión unánime debería ser una reunión de representantes de todos los menonitas del mundo”.

    La creación de una organización menonita mundial y diversa sería algo enriquecedor para la iglesia, especialmente en los grupos dispersos más pequeños. Podría facilitar la financiación de escuelas establecidas por iglesias, promover actividades misioneras, ayudar a los necesitados y a los que sufren, abordar los desafíos de la migración y establecer un directorio mundial.

    La carta transmitía un mensaje inspirador de reciprocidad, de solidaridad mundial y de esperanza por la unidad en medio de una notable diversidad.

    ¿Han cambiado los tiempos? ¿O todavía es necesario que se nos recuerde la importancia crucial de la unidad dada la diversidad de nuestras propias experiencias?

    Hace más de 2.500 años, otro grupo comenzó una peregrinación desde más al este hacia Jerusalén, llevando un mensaje para ser compartido entre las comunidades de otros grupos judíos exiliados. Hoy en día conocemos este mensaje como el Salmo 133, que comienza así:

    ¡Qué bueno y agradable es que el pueblo de Dios viva unido! (Salmos 133:1, NVI)

    Al entonar este cántico cada año, los exiliados descubrían que vivir juntos en unidad es un don de Dios, una realidad tangible y atractiva.

    Un don de Dios

    El pasaje describe cómo descienden el aceite y el rocío. Estas imágenes ilustran cómo el salmista imaginaba la unión de los israelitas: es otorgada por Dios. La verdadera unión no se puede construir ni alcanzar mediante acuerdos humanos sobre doctrinas o prácticas; es un don divino.

    Una realidad atractiva

    La unión es una bendición que atrae más bendiciones. Es una vida plena que se extiende hacia afuera: una fragancia que se esparce, un rocío que impregna. Así como un aroma agradable llama la atención, la unión del pueblo de Dios es algo que todos anhelamos experimentar. Cuando lo descubrimos, se vuelve irresistible.

    Una realidad tangible

    La primera palabra después del título del Salmo 133, la palabra hebrea hinneh, que significa “miren” o “contemplen”, tiene un gran significado. Al invitarnos a “mirar”, el texto sugiere que la unión del pueblo de Dios no es meramente un concepto “espiritual”. Tampoco es algo que experimentaremos sólo después de la muerte. La unión del pueblo de Dios es una realidad tangible que se puede ver y sentir aquí y ahora.

    Durante siglos, teólogos cristianos han visto en este salmo un anticipo del concepto del Nuevo Testamento de ser uno solo o de la comunión, donde la unión no se entiende como uniformidad o unísono, sino armonía en medio de la diversidad.

    Al igual que los israelitas en su exilio, la delegación menonita en 1925 concibió una organización que encarnara la unidad como una realidad tangible. Anhelaban ser parte de un organismo más grande que ellos mismos, de carácter mundial.

    Concibieron una organización que encarnara dicha unidad.

    ¿Y hoy en día?

    Estamos llevando a la práctica lo que la delegación concibió hace cien años.

    Esta anhelada comunión se materializó en el Congreso Mundial Menonita (CMM).

    Procuramos encarnar la comunión.

    Facilitamos la labor interdependiente en los ministerios de educación, misiones y paz.

    Apoyamos a las iglesias que sufren y colaboramos con muchas otras iniciativas en nuestra búsqueda de fomentar la unidad.

    Al celebrar este centenario, recordemos que la unidad es un don de Dios. Dejémonos atraer por dicha unidad. Hagámosla tangible. Oremos para que nuestra unidad brinde esperanza a nuestras iglesias en tiempos de sufrimiento y opresión, y a un mundo que se desintegra en medio de la violencia, el nacionalismo, la fragmentación y la polarización.

    César García, secretario general del CMM, oriundo de Colombia, reside en Kitchener, Ontario, Canadá. Este artículo es una adaptación de su sermón del centenario pronunciado en Schönblick, Alemania, el 25 de mayo de 2025.

    family in Christ photo group
  • El concilio general del CMM hace planes para el futuro 

    El Congreso Mundial Menonita (CMM) concluye su reunión del Concilio General (CG) de cada tres años del 26 al 28 de mayo del 2025 en Schwäbisch-Gmünd, Alemania, con un marco claro para el futuro. 

    Las reuniones estuvieron enmarcadas por celebraciones y conmemoraciones. Un programa especial, el 25 de mayo del 2025, celebró cómo el primer Congreso Mundial Menonita, llevado a cabo hace 100 años, se ha convertido en una comunión mundial de anabautistas. Los líderes arraigados en la Reforma Radical del siglo XVI continúan viviendo la audaz visión de buscar la unidad en medio de la diversidad. Los miembros del Concilio General de 52 países de alrededor del mundo representaron a la iglesia de hoy y del futuro en el día de conmemoración del aniversario 500 en Zúrich, Suiza, el 29 de mayo del 2025, día de la Ascensión. 

    El Comité Ejecutivo (CE)* se reunió los días 23 y 24 de mayo del 2025 para aprobar el plan operativo del CMM para el periodo 2025-2028, que se basa en la estrategia 2025-2031 discutida en el Concilio General. 

    El Concilio General del CMM está compuesto por delegados de todas las iglesias miembros. Este grupo de líderes eclesiales se reúne cada tres años para definir el mandato del CMM, compartir inquietudes y visiones, y alabar juntos. 

    Además, las Redes Anabautistas Mundiales de Educación (GAEN), Misiones (GMF), Paz (GAPN) y Servicio (GASN) llevaron a cabo sesiones de planificación y capacitación simultáneamente con el Concilio General, junto con participación en los momentos de culto. 

    A las reuniones del Concilio General asistieron en calidad de observadores representantes de las comuniones cristianas mundiales y de organismos ecuménicos multilaterales (Comunión Anglicana, Alianza Bautista Mundial, Discípulos de Cristo, Comité Mundial de Consulta de los Amigos (cuáqueros), Federación Luterana Mundial, Comunión Mundial de Iglesias Reformadas, Foro Cristiano Mundial, Organización de Iglesias Instituidas de África, y Alianza Evangélica Mundial). Cada uno trajo saludos de su iglesia o entidad al inicio de una de las sesiones. 

    El tercer día, ofrecieron sus perspectivas sobre la identidad anabautista y las relaciones ecuménicas durante un panel moderado por César García, secretario general del CMM. A la delegación ecuménica para el culto en Zúrich se unieron representantes del Dicasterio para la promoción de la Unidad de los Cristianos (Iglesia Católica Romana), la Conferencia de Obispos Antiguos Católicos/Unión de Utrecht, la Junta de Unidad Mundial de la Iglesia Morava, la Fraternidad Pentecostal Mundial, el Ejército de Salvación, el Consejo Metodista Mundial y el Consejo Mundial de Iglesias. 

    Un camino hacia adelante más claro 

    “Nuestra reunión con los líderes de la iglesia cada tres años es un momento para aprender juntos y construir un pensamiento común para ser la iglesia juntos en el mundo”, declara César García, secretario general del CMM. 

    El Concilio General llegó al consenso de que la dirección futura del CMM debería forjar conexiones fuertes entre las iglesias, abordar el cuidado de la creación y empoderar a las redes del CMM y a los jóvenes. 

    Dos documentos didácticos: “Tanto amó Dios al cosmos” (sobre el cuidado de la creación en la crisis climática) y “Restaurando la plenitud a nuestra familia: en busca de un testimonio común: Una declaración compartida de confesión, gratitud y compromiso” (surgido de diálogos con la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas) fueron aprobados. 

    Hubo acuerdo respecto a la estrategia del CMM para el periodo 2025-2031 con una tarjeta amarilla. 

    “Con esta estrategia como guía, el personal del CMM podrá formular metas y planes operativos”, explicó César García. 

    consensus

    El Concilio General aprobó las normas de funcionamiento de las Redes. Propuestas inicialmente en el 2012, las normas revisadas ofrecen un propósito más claro y una estructura coherente para las Redes del CMM en 2025. 

    “Esto facilitará que las organizaciones miembros se concentren en su propósito: una colaboración más sólida, el intercambio de mejores prácticas, la provisión de oportunidades compartidas de capacitación y el logro conjunto de objetivos que cada una no podría intentar individualmente” afirmó J. Ron Byler, coordinador de secretarios de las comisiones del CMM. 

    (En sus reuniones anteriores, el CE decidió disolver la Red Anabautista Mundial de Salud debido a la insuficiencia de unión de la Red.) 

    También fueron aprobados el plan de Aporte Proporcional Justo 2025-2028 y las proyecciones financieras. Durante el debate, se recordó a los delegados que el Aporte Proporcional Justo puede ser negociado. 

    “La negociación es especialmente relevante para las iglesias miembros que están sufriendo por guerras o desastres naturales, o para aquellas cuyas posibilidades económicas son inferiores a los indicadores económicos de su país. Mientras tanto, en el espíritu de 2 Corintios 8:13-15, animamos a las iglesias con mayor capacidad financiera a contribuir más allá de su monto de Aporte Proporcional Justo”, expresó Bruce Campbell-Janz, Director de Desarrollo del CMM. 

    Aprender más sobre el Aporte Proporcional Justo

    “El CMM iniciará los próximos tres años con una base financiera sólida gracias al aumento de las donaciones fundacionales e individuales, y agradecemos a nuestros donantes y a quienes nos apoyan por su respaldo al trabajo del CMM”, afirma Jeanette Bissoon, directora financiera del CMM. 

    Participación de los jóvenes adultos 

    Varias propuestas con respecto a la participación de los jóvenes se encontraban en la lista de decisiones por tomar. Desde que el Comité de Jóvenes Anabautistas (YABs) fue implementado en el 2011, su función se ha seguido refinando. 

    El Concilio General aprobó la reelección de los miembros del Comité de YABs (Jóvenes AnaBautistas) en un ciclo de tres años (en lugar de seis). Dos miembros actuales del Comité YABs permanecerán por un segundo periodo de servicio de tres años para garantizar la continuidad. 

    Este cambio surge de la decisión de convertir la Cumbre Mundial de la Juventud (GYS) en un evento trienal (con una frecuencia mayor a la de cada seis años) con las mismas fechas del Concilio General. 

    Para los jóvenes adultos de hoy en día, la probabilidad de que ocurran cambios trascendentales en sus vidas durante sus periodos de servicio de seis años es alta: de estudiar a trabajar, de la soltería hasta formar una familia, o mudarse a otra ciudad o incluso a otro país. Tres años es un período de compromiso más viable, explicó Ebenezer Mondez, consejero de los YABs. 

    La propuesta de cambiar la Constitución del CMM para incluir a los delegados de los YABs en el organismo del Concilio General no llegó a consenso. En el debate subsiguiente, los miembros del Concilio General afirmaron el trabajo de los YABs y la importancia de capacitar a los jóvenes adultos para el liderazgo. Sin embargo, hubo reticencia a incorporar a un joven adulto como delegado votante adicional al Concilio General para cada iglesia que es miembro pleno. 

    La decisión fue pospuesta para mayor discernimiento. 

    “Si se aceptara, sería fantástico”, afirmó Tusia Andina, delegada de los YABs de JKI, Indonesia. (Los YABs llevaron a cabo reuniones paralelas al Concilio General). “Tendríamos un ‘pensamiento juvenil’ en los debates; preguntas críticas sobre las decisiones, una visión más amplia de todo”. 

    “Si funcionamos por consenso, tenemos que creer que el Espíritu Santo está actuando, incluso cuando una propuesta es derrotada o pospuesta”, declaró Erik Loewen, delegado de YABs de la Asociación Hermandad Evangélica Menonita – Filadelfia, Paraguay. 

    Aprender más sobre YABs
    diversity YABs delegates photo

    Nuevas Iglesias miembro  

    Desde el 2022, varias iglesias han participado en el proceso de solicitud de membresía del CMM y fueron aprobadas por el Comité Ejecutivo. El Concilio General les dio la bienvenida a los nuevos miembros del CMM: 

    • Iglesia Menonita de Burundi – miembro pleno (aprobada por el Comité Ejecutivo en 2024) 
    • Kanisa La Mennonite La Kiinjili Tanzania – miembro pleno (aprobada por el Comité Ejecutivo en 2023) 
    • Iglesia de los Hermanos Menonitas en Ucrania – miembro asociado (aprobada por el Comité Ejecutivo en 2023) 

    La reunión del Comité Ejecutivo también aprobó como miembro asociado a la Iglesia Cristiana Menonita del Perú, con lo que el total asciende a 111 miembros. Sin embargo, la iglesia peruana, plantada por obreros colombianos del ministerio infantil, será presentada ante el Concilio General en 2028. 

    “Si bien las sesiones informativas implicaron mucho para procesar, también reflejaron el genuino interés y compromiso con la iglesia mundial”, expresó Tigist Tesfaye, presidenta de la Comisión de Diáconos y miembro del comité de escucha. 

    Thomas R. Yoder Neufeld, presidente saliente de la Comisión de Fe y Vida, ofreció una sesión de capacitación sobre cómo los Evangelios y las cartas de Pablo hablan sobre la naturaleza del bautismo y el seguimiento de Jesús. “El bautismo está vinculado indivisiblemente a la unidad y la diversidad dentro del cuerpo de Cristo”, afirmó. Nuestro desafío es hacer que el bautismo sea efectivo en nuestras iglesias y dentro del propio CMM. Somos las manos y los pies de Dios en nuestro mundo”. 

    Las comisiones dirigieron un tiempo de adoración para abrir cada día y uno sobre “la vida en la iglesia” que cerraba cada día con testimonios de alrededor del mundo. 

    Entre otros, Tom Eshleman y Hyacinth Stevens de LMC hablaron de operar con amor en medio de la diversidad en el “punto de tensión” de la polarización en los EE. UU., mientras que Roman Rakhuba de la Asociación de Iglesias de los Hermanos Menonitas de Ucrania compartió sobre los pastores que sirven en la primera línea en Ucrania, compartiendo el amor de Dios con los niños y soldados afectados por la guerra. 

    “Oramos cuando la gente compartió sus historias con nosotros. Oramos en nuestras sesiones de delegados. Oramos en nuestros grupos regionales. Oramos en nuestras reuniones de la familia anabautista. En estas reuniones, oramos”, describió J. Ron Byler, miembro del comité de escucha. 


    El Comité Ejecutivo es elegido del Concilio General (CG) y éste se reúne anualmente. Dos miembros de cada región continental se seleccionan del Concilio General para conformar el Comité Ejecutivo que se reúne anualmente, de igual forma el Presidente y el Vicepresidenta también son elegidos por el Concilio, así mismo el Tesorero y el Secretario General también son miembros del Comité Ejecutivo. 

    MWC Meetings, Germany 2025
  • “Había que armarse de valor: es otro mundo, otro vocabulario, otra forma de pensar. ¿Cómo iba a presentar mis propias preguntas y estar respetuosamente presente como invitada y al mismo tiempo ser completamente menonita? Anne-Cathy Graber hizo estas preguntas cuando recibió una invitación para asistir a la Decimosexta Asamblea General Ordinaria del Sínodo del Vaticano en octubre de 2024. 

    Habiendo asumido el papel de Secretaria de Relaciones Ecuménicas del CMM para el CMM en 2023, Anne-Cathy Graber representó al Congreso Mundial Menonita en el evento de un mes de duración, que contó con 16 “delegados fraternos” en representación de otras iglesias y comunidades cristianas, 8 protestantes y 8 ortodoxos. 

    Anne-Cathy Graber es pastora y teóloga menonita itinerante y codirectora de la Cátedra de Teología Ecuménica de las Facultades Loyola París. Ella forma parte de la Comisión de Fe y Vida del CMM. Además, ha representado a los anabautistas en el Comité del Foro Cristiano Global, en la Comisión de Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias (2014-2022), en el diálogo bilateral entre el CMM y la Iglesia Reformada. También es hermana consagrada en Chemin Neuf, una comunidad católica con vocación ecuménica. 

    El tema era la “sinodalidad”, que no es la palabra que usamos en las iglesias anabautistas, dice Anne-Cathy Graber, “pero la realidad está realmente dentro de nuestras iglesias”. El CMM utiliza a menudo otra palabra teológica no tan accesible: koinonia. 

    Igualdad y dignidad 

    Ella expresa, “me sorprendió que invitaran al CMM”, porque el CMM es una iglesia muy pequeña en comparación con otras comuniones. “Esto dice algo sobre el lugar de las minorías”. 

    “En Cristo somos el mismo cuerpo, somos iguales”. 

    La acogida brindada a los delegados fraternos fue un signo de confianza, dice Anne-Cathy Graber, porque los delegados fraternos “escucharon cada palabra; A veces fuimos testigos de diferencias entre obispos”. 

    En un signo más de igualdad y dignidad, los delegados fraternos tuvieron la misma oportunidad de hablar como cardenal u obispo. “Era posible (de hecho, lo esperaban) que yo pudiera hacer mis propias preguntas, expresar mis dudas y compartir mis propias sorpresas”. 

    La escucha mutua y el intercambio de testimonios fueron clave durante todo el proceso”. Podríamos escuchar las dificultades de los demás”, afirma. En particular cuando hablaron los líderes de Medio Oriente, “compartimos su sufrimiento. Estoy muy lejos de su liturgia, pero estábamos muy cerca en Cristo”. 

    El proceso fue exigente y tomó mucho tiempo, pero permitió muchos pasos para estas conversaciones en el Espíritu, dice. 

    Se necesita conversión 

    Los participantes lucharon con una pregunta con la que el CMM también lucha: “¿Cómo podemos evitar una unidad que sea uniformidad, y en cambio vivir una unidad que integre la diferencia?” 

    Una respuesta recibida y repetida es que “no es posible vivir la sinodalidad sin conversión”, dice Anne-Cathy Graber. “Nuestra lógica, nuestros modos de hacer y nuestros modos de reflexionar deben sufrir una conversión”. 

    El sínodo fue precedido por dos días de retiro silencioso. En este período de oración penitencial, “pedimos perdón por los pecados contra las mujeres, contra la creación, contra los migrantes. Marcó el tono de una iglesia que escucha los llamados del mundo y admite sus propios fracasos”. 

    Al final del mes de encuentro, el sínodo elaboró ​​un texto magistral sobre la sinodalidad. En otro movimiento valiente, se invitó a los hermanos delegados a proponer enmiendas.  

    Tomará tiempo para que el documento sea recibido en la práctica en todo el mundo. “Es necesario”, afirma Anne-Cathy Graber. “Cuando algo es importante, muy fundamental, lleva tiempo”. 

    La experiencia renovó su compromiso con la ecumenicidad: “fue como una parábola: para ser realmente iglesia, nos necesitamos unos a otros”. 

    Incluso en este proceso formal y altamente estructurado, “vi cómo el Espíritu Santo puede obrar en los asuntos institucionales. No podemos detener la obra del Espíritu”. 

  • Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial

    Parte A: Origen del anabautismo en 1525

    Parte B: Origen de los menonitas anabautistas en su propio país

    Parte C: WCRC y MWC

    Parte D: Liturgia de agradecimiento del CMM

    Este contenido se ofrece para dar un contexto del anabautismo a lo largo de 500 años, tanto en aquel entonces como en la actualidad. Por favor, utilice las partes de este contenido que sean relevante para su propio contexto. Asegúrese de incluir la historia del anabautismo en su propio país y cómo llegó a existir su iglesia hoy en día.

    Parte A: Origen del anabautismo en 1525

    El movimiento anabautista comenzó como parte de un movimiento de renovación dentro de la Iglesia Católica en Europa a principios del siglo XVI. Parte de su inspiración proviene de la tradición católica: el fuerte sentido de disciplina y comunidad que se encuentra en el monaquismo, por ejemplo, la atención al Espíritu Santo que se puede encontrar en el misticismo católico, o el énfasis en seguir a Jesús en la vida diaria en ‘The Imitation of Christ (La imitación de Cristo)’, de Thomas á Kempis. El anabautismo también tiene una deuda con Martín Lutero y el movimiento de la Reforma temprana, particularmente el énfasis de Lutero en la autoridad de las Escrituras y su énfasis en la libertad de la conciencia cristiana. Y el movimiento fue moldeado por el profundo malestar social y económico de su época que estalló en la Guerra de los Campesinos de 1524-1525.

    Las mismas personas anabautistas, sin embargo, habrían dicho que simplemente estaban tratando de ser fieles seguidoras de las enseñanzas de Jesús y el ejemplo de la iglesia primitiva.

    Un momento de 1525 sirve como inicio simbólico del movimiento anabautista: un pequeño grupo de reformadores cristianos reunidos para llevar a cabo un culto de adoración secreto en Zúrich, Suiza. El grupo se sintió frustrado por la vacilación de su líder, Ulrich Zwingli, de promulgar los cambios en los rituales católicos que acordaron exigían las Escrituras, especialmente con respecto a la misa y la práctica del bautismo infantil. En su lectura de las Escrituras, el verdadero bautismo cristiano asumió un compromiso consciente de seguir a Jesús – algo que ningún infante podía hacer. Así que, el 21 de enero de 1525, este pequeño grupo de personas acordó bautizarse unas a otras como gente adulta.

    Aunque pasaría algún tiempo antes de que se enfocara el significado completo del bautismo, las primeras personas anabautistas entendieron que este acto simbolizaba la presencia del Espíritu Santo en el don de la gracia de Dios, un compromiso con una vida de discipulado diario y membresía en una nueva comunidad del pueblo de Dios.

    Nombrados por los oponentes

    Las personas integrantes del movimiento generalmente se referían a sí mismas como “hermanos y hermanas” (Brüder) —o más tarde con el término más descriptivo de “mentalidad-bautismal” (Taufgesinnten). Sus oponentes los etiquetaron como anabautistas (rebautizadores), en parte porque el “rebautismo” era un delito penal en el Sacro Imperio Romano, castigado con la muerte. Al principio, el grupo se resistió al término “anabautista” ya que en sus mentes no estaban rebautizando, sino bautizando correctamente por primera vez. Pero con el tiempo, el nombre persistió.

    Hoy en día, anabautista es un término inglés aceptado para todos los grupos de la Reforma que practicaron el bautismo de creyentes (en lugar de infantes), y las denominaciones descendientes de ellos, como los amish, menonitas y huteritas.

    Desafíos que forjaron la identidad

    Sin embargo, con el tiempo surgió un movimiento coherente. Su identidad se forjó, al menos en parte, a partir de la necesidad de responder a varios desafíos básicos.

    Primero, en respuesta a las acusaciones de herejía por parte de las autoridades religiosas y políticas en la primera mitad del siglo XVI, las personas anabautistas se apresuraron a definirse a sí mismas como cristianas fieles y creyentes en la Biblia.

    En segundo lugar, las voces militantes entre las personas, quienes estaban listas a imponer el cambio social y religioso con violencia obligaron a la gente anabautistas a aclarar su identidad como gente cristiana pacífica no violentos y respetuosa de la ley, cuya única arma era el amor.

    Y finalmente, frente a aquellas personas disidentes espiritualistas que favorecían una experiencia religiosa interna evitando las disputas teológicas y pasando desapercibidas por las autoridades, la gente anabautista se vio en la obligación de defender la naturaleza pública y visible de la iglesia.

    Tres corrientes surgen

    A pesar de la diversidad de teología y práctica evidente en la primera generación de anabautistas, en la década de 1540 habían surgido tres grupos coherentes: Los Hermanos Suizos en los territorios de habla alemana; los Huteritas de Moravia; y los Menonitas de los Países Bajos y el norte de Alemania quienes se organizaron en torno al liderazgo de Menno Simons. Aunque estos grupos diferían de manera importante, no obstante, se reconocían entre sí como miembros de la misma tradición religiosa, por lo que sus desacuerdos internos a menudo tomaban la forma de una disputa familiar.

    Extraído de ‘Stories: How Mennonites Came to Be’, por John D. Roth, Herald Press, 2006. Adaptado y utilizado con autorización.

    Durante los siguientes 500 años, el anabautismo se extendió a muchos países diferentes alrededor del mundo, cada uno con su propia historia de origen. El Congreso Mundial Menonita comenzó hace 100 años para reunir a las muchas iglesias de las diferentes corrientes del anabautismo para la fraternizar, adorar, testificar y servir.

    Lectura adicional: Anabaptist World: 2 de marzo 2015, “The Birth of Anabaptism” (en inglés) (El nacimiento del anabautismo)


    Parte B: Origen de los menonitas anabautistas en su propio país

    Asegúrese de hablar sobre la historia de su propia congregación y el desarrollo de las iglesias menonitas anabautistas en su propio país.

    En la Enciclopedia Mundial Anabautista Menonita en línea (GAMEO) hay resúmenes útiles. Busque el nombre de un país para obtener información sobre los movimientos anabautistas en la región.

    La wiki anabautista también ofrece artículos sobre los anabautistas en muchos países.


    Parte C: WCRC y MWC

    Una declaración compartida de confesión, gratitud y compromiso

    El Congreso Mundial Menonita designó a varias personas para participar en un diálogo ecuménico permanente con la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas (WCRC). Esta es una de las iglesias estatales que en el siglo XVI persiguió a los primeros anabautistas en Europa.

    Juntos, este grupo de teólogos de WRCR y MWC preparó una declaración compartida para su presentación pública el 29 de mayo de 2025 en Zúrich, Suiza.

    El título de la declaración es Restoring Our Family to Wholeness: Seeking a Common Witness” (Restaurando la plenitud de nuestra familia: en busca de un testimonio común). La declaración incluye secciones sobre dar gracias y celebrar nuestra confesión común de Jesús como Señor; confesión y lamento; y termina con el llamado de Dios a la unidad y la paz. La declaración se encuentra en el sitio web del CMM:

    Continuando con la WCRC, en lugar de “resolver” los puntos teológicos históricos de diferencia que nos han dividido, el CMM pone énfasis en los lugares del mundo donde las iglesias menonitas y reformadas están colaborando en nuestro testimonio.


    Parte D: Liturgia de agradecimiento del CMM

    Basada en el Salmo 136

    Celebramos la fidelidad de Dios y su mensaje de salvación por medio de Jesucristo, tal como se ha transmitido de generación en generación durante más de 500 años, y que ha llegado hasta nosotros hoy.

    Den gracias al SEÑOR porque él es bueno,       porque su amor es eterno*.

    Den gracias al Dios de dioses,       porque su amor es eterno.

    Den gracias al Señor de señores,       porque su amor es eterno.

    Al que hizo los cielos y la tierra con sabiduría, Al que edificó la iglesia como el Cuerpo de Cristo aquí en la tierra, Al que con el transcurso del tiempo renueva la iglesia, Den gracias al SEÑOR porque él es bueno,       porque su amor es eterno.

    Al que a través del testimonio del Espíritu Santo hace 500 años, Inspiró a los reformadores radicales con una visión renovada para seguir a Jesús, Quien trajo una comprensión más profunda del llamado de Dios en nuestras vidas, Fundamentado en Jesús, la Biblia, el discernimiento comunitario, el discipulado y el amor a los enemigos, Den gracias al SEÑOR porque él es bueno,       porque su amor es eterno.

    Quien a través del Espíritu llamó a testigos para difundir las Buenas Nuevas en todo el mundo, Quien inspiró a las nuevas congregaciones para dar testimonio del amor de Dios por todas las culturas y todas las tierras, Den gracias al SEÑOR porque él es bueno, porque su amor es eterno.

    Quien es Señor de nuestra propia [nombre de la iglesia] en [nombre de país], Quien nutre y fortalece a nuestra congregación para vivir el llamado de Dios en nuestras vidas, Fundamentado en Jesús, la Biblia, el discernimiento comunitario, el discipulado y el amor a los enemigos. Den gracias al SEÑOR porque él es bueno, porque su amor es eterno*.

    Quien obra por medio de la familia mundial de fe que llamamos Congreso Mundial Menonita, Que está dando crecimiento a una iglesia que trasciende las fronteras de la raza, la etnia y el idioma, Quien nos llama a unirnos como comunión (koinonia) para seguir a Jesús, vivir la unidad y construir la paz. Den gracias al Señor de señores, porque su amor es eterno.

    Den gracias al SEÑOR porque él es bueno, Den gracias al Dios de dioses, Den gracias al Señor de señores, porque su amor es eterno.

    —- 

    * Durante toda la lectura antifonal, el estribillo “porque su amor es eterno” podría reemplazarse con “Porque el amor de Dios es para siempre”.

  • Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial

    Lucas 6:32 dice: Si ustedes aman solamente a quienes los aman a ustedes, ¿qué hacen de extraordinario?

    Los seres humanos tienen la tendencia a amar a quienes los aman. Es fácil amar a quienes nos aman o son buenos con nosotros. Pero Jesús nos enseña a amar a quienes no nos aman.

    Necesitamos tener el coraje de amar y aceptar a todo tipo de personas que nos rodean. Y esto sólo es posible cuando tenemos a Jesús en nuestro corazón.

    Aquí tienes una actividad que se puede realizar con los niños para pensar en la valentía de amar.

    Materiales necesarios:

    • Diferentes pliegos de colores de papel, incluidos rojo y blanco.
    • Lápiz o marcador
    • Tijeras
    • Pegante

    Pasos:

    1. Dibuja y corta un gran corazón en un pliego de papel de color rojo.
    2. Dibuja y corta una cruz con papel de color blanco. La cruz debe caber dentro del corazón.
    3. Corta pequeños círculos de papel de otros colores. Dibuja en ellos caras con diferentes expresiones. (Estos círculos representan diferentes tipos de personas que tenemos a nuestro alrededor: algunas están tristes, otras felices y otras enojadas).
    4. Pega la cruz dentro del corazón. (Representa la presencia de Jesús en nuestros corazones.)
    5. 5. Pega las diferentes caras dentro del corazón.

    Esta imagen del corazón nos ayudará a comprender que podemos amar y aceptar diferentes tipos de personas en nuestras vidas cuando tenemos el amor de Jesús dentro de nosotros.

    —contribuido por Amita Siddh, Iglesia Menonita Rajnandgaon, Iglesia Menonita de la India

  • Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial 2025

    Participa en persona o únete en línea el 29 de mayo de 2025

    El sábado 29 de mayo de 2025, el Congreso Mundial Menonita (CMM) dará la bienvenida a invitados de todo el mundo a La Valentía de Amar: Anabautismo a los 500. La celebración que durará un día conmemora el nacimiento del movimiento anabautista en Zurich, Suiza.

    Después de talleres, conciertos, una mesa redonda y un recorrido histórico a pie autoguiado, los participantes se reunirán para un servicio de adoración ecuménico en la catedral de Grossmünster.

    Como acto de construcción de la paz y testimonio de la reconciliación reciente, el CMM está invitando a líderes de comuniones mundiales (por ejemplo, católica, luterana y reformada) que alguna vez estuvieron marcadamente en desacuerdo con el movimiento anabautista. Todos los eventos están a poca distancia.

    La reunión de adoración final se llevará a cabo en inglés y se traducirá al francés, español y alemán. El servicio de las 15:00 UTC se transmitirá en vivo.

    Organicen su propia reunión local o regional

    Celebren juntos en un servicio de adoración y/o comida compartida usando estos recursos de adoración y comiendo con hermanos y hermanas. Esto podría ser el Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial (AWFS) el domingo 19 de enero de 2025, o el 29 de mayo de 2025, o cualquier momento que sea conveniente en su propio contexto.

    Crea y comparte obras de arte e historias.

    Identificar aspectos del mensaje anabautista que nos llegan hoy. Crea tus propios testimonios personales, sermones y obras de arte. Compártelo en las redes sociales, publíquese en hogares o edificios de las iglesias, etc.

    Por cada uno de ellos damos gracias y al mismo tiempo identificamos formas en las que nos sentimos llamados a responder compartiendo y viviendo fielmente el mensaje del amor de Dios aquí y ahora.

  • Campañas de evangelización, música animada y danzas todo el día, testimonios, llamados al altar y una docena de personas pasando al frente. La oración se hace en voz alta, con lágrimas o alegría. Se siente el entusiasmo. 

    La Iglesia de los Hermanos Menonitas de la República Democrática del Congo me recibió efusivamente para celebrar su centenario en agosto de 2024. 

    El evento de varios días se llevó a cabo en el gran edificio nuevo de la iglesia que se construyó frente a la sede de la iglesia miembro del CMM en Kikwit, provincia de Kwilu, a ocho horas en auto y a más de 500 kilómetros de Kinshasa. 

    Pero las distancias no fueron un impedimento: la gente se reunió. 

    Unas 2.500 personas llenaron el gran edificio de la iglesia para celebrar el aniversario de la CEFMC (Comunidad de Iglesias de los Hermanos Menonitas del Congo), durante las cinco horas que duró el culto. 

    Daniel Onashuyaka Lunge, obispo de la ecuménica Iglesia de Cristo del Congo (ECC), predicó un sermón sobre la unidad, un desafío siempre presente para las comuniones eclesiales de todo el mundo. 

    CEFMC, una iglesia miembro del CMM, tiene sus desafíos, pero también muchos dones. 

    Los líderes de CEFMC quisieran que la iglesia sea autosuficiente, pero también que establezca asociaciones saludables. Oran para que los pastores y evangelistas difundan el mensaje. 

    Están lidiando con el trauma del colonialismo y una cultura de desconfianza que es resultado de la corrupción sistémica en los sistemas gubernamentales. 

    La necesidad de un liderazgo calificado en la iglesia se hace sentir; no sólo respecto a temas de educación sino también en cuanto a practicar un liderazgo de servicio contracultural que no esté tentado por la corrupción, las divisiones tribales y las demostraciones de poder impulsadas por el ego. 

    La vasta geografía de este país rico en recursos genera a la vez riqueza y adversidad. La violencia prolongada, especialmente de los rebeldes armados en el este, desplaza a personas a todos los rincones del país y más allá. 

    Le entregué a Antoine Kimbila y a la CEFMC una placa conmemorativa en nombre de la familia mundial, para recordarles que son parte de esta gran familia mundial, que comparte sus alegrías y sus luchas. 

    Y ellos tienen muchos dones para compartir con nuestra familia. 

    La vitalidad emocional de su vínculo con Jesús es un don. Aun durante un culto de varias horas, su fe es palpable. 

    Su práctica comunitaria es un don. Los miembros de la iglesia reciben a las personas desplazadas del este con los brazos abiertos. Escuchan y comparten estrategias para sanar los traumas. Ofrecen comida e incluso acogen a los refugiados en sus propios hogares. 

    Su fe es un don. En Occidente, cuando tenemos dinero, construimos. En la República Democrática del Congo, cuando hay una visión, comienzan a construir, orando con paciencia y confiando en que llegará lo que se necesita para continuar. 

    Sus bautismos son un don. Para algunos, la conversión implica apartarse totalmente de otra forma de vivir. En su bautismo y después, encarnan un fuerte sentimiento de ser salvos. 

    Cuando visito iglesias, siempre les digo: “Les puedo saludar en nombre de César García (nuestro secretario general), pero no en nombre del CMM porque entonces estarían saludándose ustedes mismos. Ustedes son el CMM”. 

    Entonces saco una foto con la gente reunida y saludando a la cámara mientras saludan a los otros 1,5 millones de creyentes que también son el CMM. 

    Mi presencia allí es una muestra de que forman parte de esta gran familia mundial. Por eso, estas visitas en persona siguen siendo importantes en tiempos de reuniones por Zoom. 

    Mientras siento el polvo y el calor, y el espíritu alegre de la fe y la esperanza en Jesús, junto a dichos creyentes del otro lado del mundo, ambos recordamos que somos uno. Para ambas partes, estos encuentros valen la pena. Estamos unidos en esta familia mundial de fe. 

    —Henk Stenvers, de los Países Bajos, presidente del CMM (2022-2028) 

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    Communauté des Églises des Frères Mennonites au Congo celebrated the 100th anniversary. Photos: Henk Stenvers
    MWC president Henk Stenvers addresses a session at the two-day pastor’s conference with Nzuzi Mukawa
  • Bogotá, Colombia – María Justa Ipanaque (34) nunca se imaginó que sería pasajera en un helicóptero. Esta agricultora a pequeña escala quien vive con su esposo Ezequiel Ramos Sánchez (40) y cinco hijos, en Chato Chico, Piura, Perú, quedó atrapada en su casa el 7 de marzo del 2017, cuando la ruptura de un canal de contención de exceso de agua provocada por el Fenómeno del Niño, derivó en inundaciones a lo largo de la llanura.

    “Estaba preocupada por salvar los animales”, dijo Ipanaque. “De repente, estaba atrapada. El agua había crecido considerablemente y era imposible salir.” Ramos, nadó 40 metros hasta un punto seguro, pero Ipanaque se quedó en la casa por varios días hasta que fue evacuada en un helicóptero. “No sabía nada de Ezequiel, pero confiaba en que él estaba vivo y que los niños estaban con mi suegra”, explicó ella.

    Ipanaque y Ramos perdieron el cultivo de arroz que habían sembrado en su parcela de media hectárea, en la que habían invertido aproximadamente 3.000 soles.

    Meses después, están viviendo en una carpa ubicada en un lote que recibieron del gobierno en el sector de Nuevo Paraíso, más lejos de su finca. “Sabemos que ahora no podemos vivir cerca de la finca, pero podemos usarla para sembrar nuestra comida y obtener algunos ingresos.” Ellos esperan construir una casa en su nueva parcela.

    “Dios conoce todas nuestras necesidades”, dice Ipanaque, quien continúa esperando una mejor vida, así como más educación para sus hijos.

    La inundación, que afectó las 11 congregaciones de los Hermanos Menonitas de la Conferencia Peruana Hermanos Menonitas (CPHM), cobró la vida de más de 100 personas y afectó a más de un millón de habitantes, de los cuales más de 19,000 todavía estaban viviendo en refugios temporales meses después. Casas, establecimientos de educación, centros de salud e infraestructura de saneamiento, se vieron perjudicados, asimismo muchos cultivos fueron destruidos, afectando los medios de subsistencia.

    El Congreso Mundial Menonita está facilitando una respuesta interdependiente al desastre con todos sus socios anabautistas, con el fin de apoyar a la iglesia peruana de los Hermanos Menonitas (HM) para que esta a su vez, apoye a sus miembros y sus comunidades.

    El CMM reunió a MB Mission (la Misión de los Hermanos Menonitas), al Comité Central Menonita (CCM) y a La Comunidad Internacional de los Hermanos Menonitas (ICOMB) para formar un comité directivo que dio lugar al nombramiento de Antony Sánchez como coordinador de desastres, con el objetivo de brindar una respuesta inter-menonita por un periodo de seis meses, financiada conjuntamente por el CCM y MB Mission.

    Haciendo uso de su experiencia previa en facilitar la participación de la iglesia en la respuesta a desastres ocurridos en la comunidad a través de entidades como el CCM y Mencoldes (un programa de desarrollo de la Iglesia Menonita y de los Hermanos Menonitas de Colombia), Sánchez evaluará las necesidades, aconsejará y entrenará al comité de respuesta al desastre y a los grupos locales conformados por CPHM, asimismo se comunicará con las organizaciones involucradas.

    Inmediatamente después de la inundación, el CMM, MB Mission, ICOMB y CCM apoyaron a la iglesia peruana en la distribución de agua, comida, utensilios de cocina y ayuda económica. El representante regional del CMM, Pablo Stucky, dirigió talleres de acompañamiento para manejo del trauma y resiliencia, además, la Comisión de Diáconos del CMM proveyó financiación.

    El esfuerzo inter-menonita ayudará a la CPHM a proveer ayuda humanitaria a las familias afectadas en las ciudades y en las comunidades alrededor de los departamentos de Piura y La Libertad. El proyecto incluirá la instalación de tanques de agua en una de las comunidades para mejorar las condiciones de salud y el saneamiento básico; la reconstrucción y renovación de las casas afectadas para 55 familias; además de apoyo para la recuperación de la agricultura y otros medios de subsistencia para 50 familias.

    Adicionalmente, el proyecto brindará capacitación en preparación para desastres, sanación del trauma, sanidad y desarrollo de capacidades para los líderes de la iglesia.

    La Comisión de Diáconos del CMM enviará otra delegación en octubre del 2017 para animar a la iglesia y ofrecer más talleres sobre sanación del trauma, preparación para desastres y salud básica.

    El CMM y los demás co-participantes menonitas son “La bendición de Dios para nosotros”, argumentó el líder de la CPHM Antonio García. “Nos hace sentir responsables y comprometidos, esta oportunidad será una bendición para las iglesias en Perú y un testimonio para la comunidad. Como iglesia compartimos las necesidades de la comunidad.”

    “Me siento bendecido y agradecido de tener cinco hijos y que todos se estén preparando y educando para tener mejores condiciones de vida”, explicó Ramos. Ipanaque y él son miembros de la iglesia de los Hermanos Menonitas en Chato Chico. Ellos son una de las 105 familias que recibieron apoyo del programa para mejoramiento de vivienda y para reactivación de los medios de subsistencia.

    “Agradecemos a Dios por la ayuda que hemos recibido a través de la iglesia.”

    —un comunicado conjunto del Congreso Mundial Menonita, CCM, ICOMB y MB Mission.

    Las donaciones pueden ser enviadas al CCM marcándolas con el nombre “Respuesta al desastre en Perú” o donadas en www.mcccanada.ca (en Canadá) y www.mcc.org (en los Estados Unidos).