• El Fondo de Ayuda de la Iglesia Mundial demuestra una solidaridad tangible

    Como dice la Escritura: Ni le sobró al que había recogido mucho, ni le faltó al que había recogido poco. 2 Corintios 8:15 

    Tigist Tesfaye, secretaria de la Comisión de Diáconos de la Conferencia Mundial Menonita, expresa que, “La visión de igualdad que leemos en 2 Corintios 8:13-15 está en el corazón del trabajo de la Comisión de Diáconos”. 

    La Comisión de Diáconos vive la solidaridad a través del Fondo de Ayuda de la Iglesia Mundial (Cuenta del Jubileo). Estas subvenciones a las iglesias miembros del CMM se destinan a proyectos que impulsan la vida y la misión de sus iglesias.

    En 2025, se otorgaron subvenciones del Fondo de Ayuda de la Iglesia Mundial (Cuenta Jubileo) para los siguientes fines:

    • Ayuda alimentaria para las personas desplazadas por el conflicto violento en la República Democrática del Congo
    • Ayuda alimentaria y fondos para la reparación de infraestructuras tras las inundaciones en Vietnam
    • Un encuentro intermenonita para conmemorar el nacimiento del anabautismo en Perú
    • Un encuentro de jóvenes anabautistas en Indonesia
    • Traducción de recursos anabautistas al idioma local en Brasil
    • Construcción de una casa de huéspedes para la iglesia en Ghana

    Las iniciativas de las iglesias miembros que pueden optar a las subvenciones deben seguir los cuatro pilares de la vida de la iglesia de la CMM: compañerismo, adoración, servicio y testimonio.

    Salvo en casos de emergencia, al menos el 30 % del coste total del proyecto corre a cargo del ministerio beneficiario.

    El Fondo de Ayuda de la Iglesia Mundial comenzó en 1997 y se ha convertido en una de las formas más reconocibles de mostrar solidaridad en la familia anabautista global.

    Henk Stenvers, presidente del CMM (2022-2031) y exsecretario de la Comisión de Diáconos, comparte: “Nos tomamos muy en serio el llamado de 2 Corintios 8: ‘vuestra abundancia presente’ en un área cubriría ‘la necesidad de ellos’, mientras que la abundancia de ellos cubriría la nuestra”, afirma. Compartir dones es un componente fundamental del reino de Dios y una manera de buscar la igualdad en el paradigma de 2 Corintios 8”.

    “El mensaje bíblico claro es que toda la creación de Dios tiene dones, que todas las personas tienen un papel que desempeñar y dones que dar a todo el cuerpo, la iglesia global… cada parte del cuerpo —de la iglesia, de la creación— necesita de todas las demás partes”, escribieron Pakisa Tshimika y Tim Lind en su libro de 2003 Compartiendo Dones en la Familia Global de la Fe: experimento de una iglesia.

    Otra forma tangible en que la Comisión de Diáconos invita a la solidaridad es a través de la oración. Cada dos meses, la Comisión de Diáconos envía una carta de oración que destaca las alegrías y los desafíos de nuestra familia global. A esto le sigue la Hora de Oración en Línea, una videollamada abierta a todos los inscritos de nuestras iglesias miembros que deseen compartir la oración.

    De esta manera, los líderes y miembros de la iglesia pueden unirse a la Comisión de Diáconos para escuchar, orar, animar y apoyar a los hermanos y hermanas.

    “La Comisión de Diáconos debe ser la mano cálida sobre el hombro de las iglesias miembros”, dice Danisa Ndlovu, responsable de relaciones eclesiales, tanto en la presión como en la celebración.

    Andi Santoso, presidenta de la Comisión de Diáconos (2022-2028), afirma, como dice Romanos 12:4-8: “así también nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo y estamos unidos unos a otros como miembros de un mismo cuerpo.”. La Comisión de Diáconos vive esa solidaridad al trabajar juntos, de la mano, para compartir nuestros dones con el resto del cuerpo de Cristo, a través de la CMM. Tenemos dones de profecía, ministerio, enseñanza, aliento, liderazgo y compasión, que usamos “según la gracia que se nos ha dado”.

    —Bruce Campbell-Janz, director de comunicaciones y participación de la CMM.


    Obtenga más información hoy sobre cómo puede acompañar a hermanas y hermanos alrededor del mundo a través de su participación en el Fondo de Ayuda de la Iglesia Global. 

    group photo in Latin America
  • El Fondo de Ayuda de la Iglesia Mundial del CMM contribuye en la construcción de una iglesia misionera en el sur de Tanzania

    Una edificación de una iglesia es un espacio para encontrarse con Dios. Este encuentro es uno de los actos más básicos para acercar el reino de Dios al corazón de la comunidad.

    Cuando construimos una edificación para la iglesia, establecemos un lugar para Dios. La gente va allí para buscar a Dios conjuntamente, para orar, lamentarse, celebrar, pedir y buscar la bendición del Creador. Dios responde.

    La iglesia Kanisa La Mennonite Tanzania (KMT) diócesis Oriental, está impulsada por su visión y misión de ver a nuestra comunidad cambiada y reconciliada a través de Jesucristo – espiritual, física, y mentalmente para la gloria de Dios. Hacemos esto a través de la predicación del evangelio de Jesucristo que trae salvación, amor, perdón, justicia y paz para toda la gente y haciéndolos sus discípulos. Los animamos a estar en paz con Dios, las personas y la creación en su totalidad.

    En los esfuerzos de KMT diócesis oriental en 2010 de plantar iglesias y alcanzar los que no han sido alcanzados, pudimos establecer tres congregaciones en un área predominantemente habitada por musulmanes, ubicada en la parte sur de Tanzania. En Msikisi, la más grande de las tres congregaciones misioneras, la KMT diócesis oriental está construyendo una edificación para una iglesia.

    Construimos nuestra iglesia de acuerdo con los fundamentos puestos por los héroes de la fe que construyeron una casa para el Señor: La mujer sunamita (2 Reyes 4:10), Moisés (Exudo 33:7–11), David (2 Samuel 6:17) y Salomón, (1 Reyes 5:4–5). Elías construyó un altar de sacrificio sobre el que cayó el fuego de Dios (1Reyes18:32–38).

    Un proyecto de construcción requiere que una iglesia movilice recursos desde fuentes interiores y exteriores. Muchas edificaciones para iglesias no llegan a la etapa de terminación debido a las restricciones presupuestarias para financiar todo el proyecto. En el caso de la construcción de la iglesia de KTM en Msikisi, el Congreso Mundial Menonita (CMM) aportó fondos de proyectos por un monto de $10.000 y la KTM diócesis oriental aportó $15,000. La contribución del Fondo de Ayuda de la Iglesia Mundial del CMM nos da la seguridad de completar el proyecto hasta la terminación. Es un gran gozo ser socios del CMM para satisfacer las necesidades de nuestro pueblo.

    A través de esta edificación para la iglesia en Msikisi, la congregación logrará 4 objetivos: alcanzar a los no alcanzados, proveer a la comunidad un espacio para adorar a Dios y hacer vida en comunidad, apoyar la iglesia local holísticamente por medio del establecimiento de servicios sociales participativos y fortalecer a los cristianos recientemente convertidos al capacitarlos con los principios bíblicos fundamentales.

    La sociedad con el CMM le da a KMT la seguridad de trabajar con una organización que comparte nuestros valores de fe, integridad y dignidad. Esta colaboración con el CMM fortalece el trabajo en red, los resultados al compartir dones y bendiciones, asimismo nos ayuda a alcanzar nuestros objetivos de salvar el pueblo de Dios para su gloria.

    —Obispo Steven W. Mang’ana, Kanisa La Mennonite Tanzania

    Espacio temporal del culto para la iglesia en Msikisi.

    Una foto de un templo menonita típico en Tanzania.
    Esta imagen fue capturada en Dar es Salaam,
    la tercera ciudad de más rápido crecimiento en África.

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