• Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial 2026

    A continuación, se presentan algunas de las maneras en que las iglesias de Europa celebran juntas el culto, con acciones simbólicas para demostrar su solidaridad. 

    En el servicio 

    En las congregaciones doopsgezinde (menonitas) de los Países Bajos, la persona en el liderazgo del culto de adoración enciende una vela en una mesa situada en la parte delantera al comienzo del servicio y la apaga como parte de la clausura del mismo.  

    Con estas acciones, la persona en el liderazgo del culto de adoración pronuncia una versión de estas palabras: 

    Encendemos la vela como recordatorio de la luz que nos guía y nos reconforta. Vivamos en la luz de la eternidad 

    O 

    Encendemos la vela como símbolo de nuestro vínculo con los demás, con Dios, con nosotros mismos y con el mundo. 

    Apagamos la vela, pero llevamos la luz en nuestros corazones al mundo. 


    Después del servicio

    Comidas Compartidas 

    Una vez al mes celebramos el Gemeinschaftssonntag (domingo de comunión). Todas las personas traen algo para comer (por ejemplo, una ensalada, un pastel, un postre o un guiso) y preparamos un gran bufé. Después del servicio, sacamos las sillas de la sala de culto y colocamos las mesas.  

    Todas las personas están invitadas a comer, incluidas las invitadas, y hasta ahora, ¡todos han tenido siempre suficiente para comer! Normalmente sobran muchas cosas y mucha gente se lleva algo a casa. 

    Después de la comida, algunas personas pasan toda la tarde en la iglesia. Niños, niñas y adultos juegan fuera en el césped o se sientan juntos. 

    A veces también abrimos una cafetería por la tarde para las personas que viven cerca de nuestra iglesia o que están haciendo senderismo por la zona. Esto crea una colorida comunidad de personas desconocidas, familias, lugareñas y feligreses. Hay muchas oportunidades para conversar y encontrarse, en las que el Espíritu de Dios puede obrar. 

    —Joel Driedger, Mennonitengemeinde Karlsruhe-Thomashof e.V. (Comunidad Menonita Karlsruhe-Thomashof e.V.), Karlsruhe, Alemania. 


    Desde hace varios años, nos reunimos para compartir un almuerzo después del servicio en la iglesia menonita de Ratisbona. Cualquiera que desee disfrutar de una deliciosa comida en buena compañía es bienvenido a unirse a nosotros. 

    El almuerzo se organiza de manera muy informal a través de un grupo de WhatsApp.  

    El grupo está conformado por personas que asisten regularmente al almuerzo y están encantadas de aportar algo. Tres o cuatro días antes del servicio, decidimos juntos qué queremos comer. Puede haber un domingo de sopa, por ejemplo, o pasta/arroz con diversas salsas, o simplemente perritos calientes con ensaladas. Por supuesto, el postre es imprescindible.  

    Cualquiera puede unirse a nosotros para almorzar, incluso de forma espontánea. Nos gusta especialmente invitar a nuevas personas visitantes al servicio. 

    Aunque esto significa que el número de personas que comen juntas varía, hasta ahora todo el mundo ha quedado satisfecho.  

    Consideramos que estos almuerzos comunitarios son muy valiosos para nuestra congregación. Nos brindan la oportunidad de conocernos mejor y mantener buenas conversaciones. El intercambio entre generaciones es especialmente agradable. La deliciosa comida une a las personas, desde los niños de jardín de infancia hasta las personas jubiladas. 

    —Lena Schmutz, ‘Mennonitengemeinde Regensburg’ (Congregación Menonita de Ratisbona), Alemania. 


    Recetas 

    Alemania 

    Tarta de manzana hundida 

    • Mezclar 125 gr. de margarina y 125 gr. de azúcar, añadir 3 huevos y seguir mezclando. 
    • Mezclar 200 gr. de harina y 2 cucharaditas de levadura en polvo e incorporar a la masa. 
    • Añadir 2 cucharadas de leche. 
    • Pele y corte por la mitad 5 manzanas, quíteles el corazón y córtelas con un tenedor. 
    • Engrase un molde redondo para hornear y vierta la masa, coloca las mitades de manzana sobre la masa. 
    • Hornea de 40 a 50 minutos a 200 °C o 390 °F. 

    —Liesa Unger, Directora de eventos Internacionales del CMM 


    Portugal 

    Lavadas (gazpacho) 

    Ingredientes 

    • 3 tomates 
    • 3 pimientos morrones verdes y rojos (no picantes) 
    • 3 dientes de ajo 
    • Aceite de oliva virgen extra (preferiblemente de Portugal, España, Italia o Grecia) 
    • 200 gr. de jamón serrano 
    • 1 barra de pan duro (cuanto más viejo, mejor…) 
    • Agua 
    • Cubitos de hielo 

    Instrucciones 

    • Empieze con una ensaladera grande. Machaque los 3 dientes de ajo y añade aceite de oliva. (Yo usaría 2 ó 3 cucharadas).  
    • Corte los tomates en trozos pequeños. Corte los pimientos en tiras (quite las semillas). Corte el jamón serrano en cubitos. Ponga todo en la ensaladera.  
    • Corte el pan en cubos medianos.  
    • Antes de añadir el pan, vierta agua fría en el bol y mezcle todo con una cuchara grande.  
    • Cuando todo esté bien mezclado, añada el pan para que se empape. 
    • Añada unos cubitos de hielo para mantenerlo fresco. 

    Es una comida excelente y fresca para el verano. Aprendí esta receta de mi querida madre. Ella era del interior de Alentejo, Portugal. Allí no lo llamaban gazpacho, sino “lavadas”. En aquellos tiempos, los ingredientes eran escasos, así que la gente comía lo que había disponible. 

    —José Arrais, representante regional del CMM, Europa 


  • Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial 2026

    Sobre una mesa al frente, coloque cinco velas de diferentes colores por cada continente encima de un mapa del mundo (o al lado de un globo terráqueo) junto con una vela blanca como la vela que representa a Cristo en el medio.

    Al inicio del culto, nombre cada continente mientras se enciende la vela correspondiente, reconociendo a los hermanos y hermanas en cada continente.

    Encienda la vela de Cristo al final (o de primero) como fuente de luz para la iglesia en todas partes.

    Durante el culto o al final del mismo podría haber oraciones para bendecir a las hermanas y hermanos en diferentes regiones del mundo.

    Recursos adicionales para mostrar la conexión con la familia anabautista mundial:

    • utilicen la invocación y bendición para el encendido de las velas en “ideas de celebración”
    • miren los videos de saludos que se encuentran en la sección de recursos multimedia
    • muestren el mapa del CMM (como afiche o la versión interactiva en línea).

    Oración al comienzo del encuentro

    Basada en el Salmo 40:1-11 

    Oh Señor, te esperamos pacientemente, 
    preparando nuestros espíritus para hacer espacio para ti, 
    sabiendo que escuchas nuestro clamor. 

    Nos has sacado del lodo y del fango; 
    y has puesto nuestros pies sobre una roca, dándonos un lugar firme donde pararnos. 

    Has puesto en nuestras bocas un cántico nuevo, 
    un himno de alabanza para ti, nuestro Dios.

    Nos has llamado para guiar a otros hacia ti. 
    Quienes vean tu cuidado por nosotros se maravillarán y pondrán su confianza en ti.

    Oh Señor, eres fiel con quienes ponen su confianza en ti. 
    Has hecho maravillas; y tienes planes maravillosos para nosotros. 
    Nuestro relato de tus obras nunca terminará; 
    son demasiadas para contarlas. 

    Oh Señor, no son sacrificios ni holocaustos lo que nos exiges, 
    sino nuestros espíritus sintonizados contigo: 
    nuestro deseo de hacer tu voluntad, 
    tu ley escrita en nuestros corazones. 

    Oh Señor, al reunirnos, proclamamos tus obras salvadoras,  
    tu amor infinito y tu fidelidad eterna.  
    Tú eres nuestro ayudador y salvador. 

    A ti te adoramos, te servimos y oramos.

    Amén


    Bienvenidos ustedes 

    ¡Bienvenidos ustedes que tienen el corazón de los pobres! 
    ¡Bienvenidos ustedes que lloran! 
    ¡Bienvenidos ustedes que tienen hambre y sed de justicia! 
    ¡Bienvenidos ustedes que trabajan por la paz! 
    ¡Bienvenidos ustedes que sufren y soportan lo insoportable en el nombre de Jesucristo! 

    Dios, en Jesús, le da la bienvenida a cada uno de ustedes. 
    Es Él quien quiere llevar con nosotros las cargas de nuestros días. 
    Abrámonos a su presencia y que su alegría, esta mañana, nos inunde. 
    ¡Por la gracia de su Espíritu! 

    —De Nathalie Werner, de Paroles et prières pour le culte, Éditions Mennonites (Palabras y oraciones para el culto, Ediciones Menonitas).  


    Arrepentimiento – Perdón 

    Señor, te adoramos y te alabamos, nos postramos humildemente ante ti.

    Reconocemos que estás cumpliendo tus propósitos para el mundo.

    Confesamos nuestra negativa a ver la promesa de una nueva humanidad.

    Nos sentimos abrumados por los asuntos del mundo.

    Estamos distraídos de nuestros compromisos por otros llamados.

    Somos víctimas de nuestros prejuicios, nuestros miedos y nuestra visión a corto plazo.

    Oramos a ti para que nos transformes a la imagen de Cristo.

    Te pedimos que nos tomes a tu servicio y nos utilices, para que todos los pueblos, todas las razas y todas las naciones puedan crecer juntos en paz y entendimiento.

    Pedimos esto en nombre de Cristo, el único que puede hacer de nuestra fraternidad una realidad.

    —De Michel Sommer, de Paroles et prières pour le culte, Éditions Mennonites (Palabras y oraciones para el culto, Ediciones Menonitas). 


    Confesión de Fe – Compromiso – Consagración 

    Compartir con quienes viven la precariedad

    Todos los que han nacido de Dios, han recibido los dones del Espíritu del Señor, llamados a ser un solo cuerpo y a amarse unos a otros en Cristo Jesús, están bien preparados por tal amor para ayudar al prójimo, no sólo con dinero y bienes, sino también siguiendo el ejemplo de su Señor, de manera evangélica, con su sangre y su vida. Muestran misericordia y piedad tanto como les es posible. Se toman en serio las necesidades de los santos. Reciben a los extranjeros en sus hogares. Consuelan a los afligidos, ayudan a los necesitados, visten a los desnudos, alimentan a los hambrientos y no les dan la espalda a los pobres…

    —Menno Simons (1496–1561), de Paroles et prières pour le culte, Éditions Mennonites (Palabras y oraciones para el culto, Ediciones Menonitas).


    Una oración por la ofrenda

    Dios nuestro, Padre nuestro, Padre de las luces, en quien no hay avaricia… enséñanos a acumular para nosotros tesoros en el cielo y no en esta tierra. Enséñanos a poner nuestra fe únicamente en en ti y no en estos bienes materiales pasajeros. Tal como nos enseñaste, oramos para que tu voluntad se haga en esta tierra como en el cielo. Ahora te traemos una porción de los bienes que nos has confiado para que los administremos. Te pedimos que esta ofrenda contribuya a la manifestación de tu voluntad sobre esta tierra. Amén.

    De Nicolas Widmer, de de Paroles et prières pour le culte, Éditions Mennonites (Palabras y oraciones para el culto, Ediciones Menonitas).  


    Oración de intercesión

    Danos el poder 

    Dios, 

    Danos el poder de confiar el uno en el otro
    y elegir la forma ecológica la cual
    libera a tu creación de la aflicción. 

    Danos el poder de compartir conocimientos 
    y buscar soluciones sostenibles 
    que les permitan a las generaciones futuras sobrevivir. 

    Danos el poder de cooperar 
    para tomar decisiones y acciones 
    que den frutos de forma sostenible. 

    Danos el poder 
    a través de tu Espíritu Santo. 

    Tú que viste que era bueno.

    Así como en el principio, también en el día después de mañana.

    Que venga tu reino 
    y tu gloria brille 
    por siempre. 

    Amén

    Esta oración está tomada del libro Dancing with the golden frog: Global Warming and the Lords Prayer, de Herman Heijn, pastor de Doopsgezinde Gemeente Haarlem, Holanda.  


    Un poema para la reflexión espiritual 

    Me encantaría comenzar una brigada de lamento para compartir juntos la soledad del luto no con el fin de decir nada que realmente no importe, sino simplemente para llorar juntos por lo que ya no está. 

    Me encantaría comenzar una brigada de lamento:
    un grupo, un club o tan solo una persona
    que pueda quedarse y permanecer sin que importe el reloj
    sino justo el tiempo que sea necesario, a
    unque dure y dure.

    Me encantaría empezar una brigada de lamento;
    entonces iré, si se me permite con pañuelos adicionales 
    y asentimientos silenciosos
    y aquí y allá un suspiro profundo y oscuro 
    para quizás un momento de calma y aliento. 

    Escrito por Annegreet van der Wijk, de Bij Eb & Bij Vloednegentig gedichten/gebeden en meer (En marea alta y marea baja: poemas, oraciones y más), publicado por Doopsgezind Bruderschapshuis DopersduinAnnegreet van der Wijk es pastora en Doopsgezind Bussum-Naarden, Países Bajos 


    Bendición  

    Dios, te pedimos que nada se pierda, sino que nos busques,
    nos veas,
    para que podamos ser encontrados.

    Dios, te pedimos,
    inspíranos con tu Espíritu,
    para que sea tiempo de redescubrir, de limpiar, de purificar.

    Inspíranos y expíranos, ponnos en movimiento,
    para que nos comprometamos nuevamente a vivir y nos atrevamos a vivir contigo y a través de ti y a ser palabra de paz.

    Escrito por Hans Marseille, de Bij Eb & Bij Vloednegentig gedichten/gebeden en meer (En marea alta y marea baja: poemas, oraciones y más), publicado por Doopsgezind Bruderschapshuis Dopersduin 


  • Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial 2026

    Sermones


    Quienes comparten tienen más

    Miqueas 6:8 

    Estoy de pie bajo el sol de principios de verano en el campo de fresas de la familia Loosli en Moron, en el Jura, y busco entre los pequeños arbustos las fresas más maduras y hermosas. 

    Lo que me pasa por la mente en esta hermosa mañana de junio es el lema del próximo fin de semana de mujeres de otoño: “Quienes comparten, tiene más”. 

    La inspiración proviene del curso “Just People» (simplemente personas) de Stop Poverty. Los valores que queremos abordar son la caridad, la sostenibilidad, la justicia y la misericordia. Nuestro texto clave será Miqueas 6:8. 

    “Oh pueblo, el Señor te ha dicho lo que es bueno, y lo que él exige de ti: que hagas lo que es correcto, que ames la compasión y que camines humildemente con tu Dios”. 

    Respiramos profundo. Dios ya ha establecido lo importante en sus mandamientos. No hay nada que añadir. 

    La tarea ahora es combinar el lema del fin de semana de mujeres, “Quienes comparten tiene más”, con Miqueas 6:8. 

    Este lema nos desafía, no solo por lo que afirma, sino porque es contradictorio: ¡una parte es menos de algo, no más! Menos es menos, no más. 

    Cuando algo es paradójico y aparentemente sin sentido, puede estar apuntando a un significado superior. 

    ¿Cuál podría ser dicho significado? 

    Cuando comparto o regalo algunas de las fresas que he recogido con el sudor de mi frente en el soleado Moron, tengo menos fresas, no más. Así que el “más” no puede referirse a las fresas, sino a qué, entonces. ¿Cuál es el valor añadido? 

    Cambio de escena 

    Este es el mapa del mundo como lo conocemos. Los colores representan los diferentes continentes: 

    Este es un mapa mundial en el que los contornos naturales están distorsionados. Europa, América del Norte y partes de Asia están infladas porque consumen más recursos naturales en términos relativos. 

    Pero los recursos del mundo son finitos. 

    Lo que algunos consumen para la producción de alimentos, el espacio habitable per cápita, la extracción de minerales, etc., otros no lo tienen. Por eso se han encogido. 

    En este mapa, África, India y Pakistán aparecen ampliados. Este es el mapa de la desnutrición infantil. Hay muchos más niños desnutridos en los continentes ampliados, mientras que en Europa y América casi no hay ninguno. La distribución desigual de los recursos es un hecho. 

    El compositor suizo Mani Matter resumió este conocimiento de una manera ingeniosa y acertada en un breve poema o canción. 

    “Quienes están en buena situación 
    estarían mejor 
    si estuvieran mejor aquellos 
    que están en peor situación 
    Pero eso no es posible 
    Sin que aquellos 
    que están en peor situación 
    estén en mejor situación…” 

    En Suiza, la situación es realmente muy buena. Suiza es uno de los países más ricos del mundo. La mayoría de nosotros padecemos muy pocas privaciones. Al otro lado del planeta, la gente trabaja duro y en condiciones precarias para garantizar nuestra prosperidad material. Nuestra prosperidad tiene un precio, pero no somos necesariamente nosotros quienes lo pagamos. 

    Si los bienes se distribuyeran de forma más equitativa alrededor del mundo, todo el mundo estaría mejor. Pero ¿cómo podemos llegar a compartir lo que tenemos? 

    Según las investigaciones sobre la felicidad y el Informe Mundial sobre la Felicidad de las Naciones Unidas, debería ser bastante sencillo: compartir nos hace felices. 

    Uno aumenta su propia felicidad al aumentar la felicidad de los demás. Así que, si aseguráramos que la desnutrición en el Sur Global disminuyera y que la gente tuviera acceso a más recursos, más alimentos, más oportunidades educativas, etc., seríamos más felices. 

    En este sentido, uno tiene más cuando comparte. 

    De vuelta al campo de fresas 

    Cuando comparto las fresas que he recogido y se las llevo a alguien, hago feliz a esa persona. Hay un momento de disfrute para quien las recibe y la alegría de recibir un regalo. Y al poder presenciarlo, yo también soy más feliz. Por lo tanto, hay más. 

    De alguna manera, todavía no me satisface del todo. 

    Ciertamente hay mucha verdad en ello, pero en realidad es una visión virtuosa en el sentido de los antiguos griegos. Pero estamos hablando de un fin de semana de mujeres menonitas. 

    Aquí está Miqueas 6:8 una vez más: 

    “Oh pueblo, el Señor te ha dicho lo que es bueno, y lo que él exige de ti: que hagas lo que es correcto, que ames la compasión y que camines humildemente con tu Dios”.  

    Según Miqueas, lo siguiente es importante: 

    • cumplir la ley (algunas traducciones hablan de practicar la justicia, hacer lo correcto, no permitir la injusticia); 
    • ser compasivos con nuestros semejantes (algunas traducciones hablan de solidaridad, de dar cuidado); 
    • vivir en constante comunión con Dios (algunas traducciones dicen “caminar atentamente con Dios, ser comprensivo y atento, vivir en reverencia con Dios”). 

    Dios mostrará misericordia a quienes viven de esta manera. 

    Este es un texto que se centra en la fe práctica y vivida. Analicémoslo con más detalle: 

    Justicia y rectitud 

    El tema de la justicia es un hilo conductor en la Biblia. Al pensar en ella, al principio podríamos pensar que cada uno recibe lo que merece, que todos deben recibir el castigo justo por sus malas acciones. 

    Pero la justicia de Dios no se trata principalmente de juicio. La justicia de Dios es la creación de condiciones que afirmen la vida, de relaciones equilibradas entre las personas, entre Dios y los seres creados. Dado que somos falibles, la justicia de Dios tiene mucho que ver con la misericordia. 

    Y se trata de una justicia que no concierne sólo al individuo, sino que no pierde de vista la convivencia social: pensemos en el ejemplo del año del jubileo, cuando cada siete veces siete años se perdonan todas las deudas (Levítico 25). 

    Ser humano, mostrar solidaridad y dar cariño 

    Muchos sabemos lo que se siente recibir la hospitalidad de personas que, según nuestros estándares, no tienen nada, pero aun así quieren compartir lo poco que pueden reunir en ese momento con sus invitados. Esto es profundamente impresionante, a veces incluso vergonzoso, porque no se puede dar nada a cambio en ese momento. 

    Pero quizás decidas emular este ejemplo. A través del ejemplo de los más pobres, aprendemos a compartir y se crea un efecto dominó. 

    Vivir en constante conexión con Dios, caminar atentamente con Dios

    Esto significa que Dios nos guía y nosotros le seguimos. 

    No somos nosotros los que decidimos dónde ir y luego Dios nos sigue, sino que es Dios quien nos va indicando el camino que debemos recorrer atentos a Él. 

    Si no tenemos cuidado y nos dejamos distraer, podemos perdernos en un giro del camino y de repente encontrarnos entre la maleza. “Vivir en constante comunión con Dios” significa, idealmente, tomar la mano de Dios como un niño pequeño y aferrarse a ella con la mayor fuerza posible. 

    Así que eso era lo que le preocupaba a Miqueas en el año 700 a. C. ¿Sigue tratándose de eso hoy en día, incluso en la vida con Jesús? 

    En mi búsqueda de un versículo que resuma lo que importa en la vida con Dios de manera tan sucinta como Miqueas 6:8, y que también aborde la cuestión del sacrificio y el compartir, encontré un versículo en hebreos. La Carta a los hebreos se dirige a una congregación cuyo entusiasmo inicial parece estar decayendo. Por lo tanto, es necesario que se les recuerde lo importante. En las exhortaciones finales del capítulo 13, leemos (13:15): 

    “Por lo tanto, por medio de Jesús, ofrezcamos un sacrificio continuo de alabanza a Dios, mediante el cual proclamamos nuestra lealtad a su nombre”. 

    Y luego viene el versículo que lo resume tan bellamente (13:16): 

     “Y no se olviden de hacer el bien ni de compartir lo que tienen con quienes pasan necesidad. Estos son los sacrificios que le agradan a Dios”. 

    Dios se complace cuando hacemos el bien y compartimos. Así es como queremos entender el lema: “Quienes comparten, tienen más”. 

    El “más” es la conexión estrecha con nuestro Señor Jesús, la completa atención, el cuestionamiento agradecido, la escucha de qué y cómo debemos y podemos compartir. 

    Y cuando oramos, cantamos y escuchamos, sentimos que compartir es una necesidad que nace de lo más profundo de nosotros. Es la necesidad de caminar con atención a Dios y compartir nuestras fortalezas, nuestros recursos, nuestras experiencias de fe, todo lo que nos define, con otras personas. 

    —Mathild Gyger es miembro de la Congregación Evangélica Menonita de Schanzli, Suiza. Adaptación de un sermón que pronunció el 1 de octubre del 2023. 

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    Compartir un almuerzo después del servicio en la iglesia menonita de Ratisbona, Alemania.
    Foto proporcionada

    La persona samaritana que hay en mí 

    Lucas 10:25-37 

    Todos conocemos la historia del buen samaritano. La moraleja de todo ello es muy sencilla. Jesús la resume acertadamente tras la parábola: “Ve, y haz tú lo mismo” (10:37). 

    Sin embargo, se me ocurre una historia que podría encajar de alguna manera con la parábola del buen samaritano. 

    El otoño pasado, Alfred, de Ghana, vivió con mi madre y padre durante cinco meses mientras cursaba un semestre en el extranjero en la Universidad de Basilea como parte de sus estudios de teología. Durante su estancia en Suiza, él volvió a casa dos veces muy alterado porque había visto a gente caerse en las escaleras mecánicas de la estación de Basilea. Lo que más le molestaba no eran las lesiones sufridas por las personas que habían caído, sino el hecho de que apenas hubiera nadie a su lado para ayudar a las víctimas. 

    Esto demuestra que, después de todo, la valentía civil no es tan sencilla. Incluso si la situación, como en este caso, no supone ningún peligro real, cuesta mucho esfuerzo decidir amar. Al parecer, muchas personas no logran el “Ve, y haz tú lo mismo”. 

    Por lo tanto, tal vez valga la pena examinar más detenidamente este texto bíblico. 

    En esta parábola, casi todo se invierte. El héroe de la historia no es el sacerdote, ni el levita, ni el judío común. 

    No, el héroe es el samaritano, alguien que, desde la perspectiva judía de la época, perdió el rumbo y siguió una creencia errónea. 

    Casi se puede oír el crujir de dientes del erudito cuando responde a la pregunta de Jesús tras la historia: “¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?” (10:36). No se atreve a decir: “¡El samaritano!”. En cambio, dice: el que usó de misericordia con él (10:37). 

    ¿A quién consideraríamos hoy un héroe si Jesús nos contara personalmente la historia? También hay grupos de personas que son más o menos rechazadas en nuestra sociedad. Aunque no queramos, también nosotros tenemos nuestras reservas y prejuicios, que a menudo no son fáciles de superar. 

    Jesús cuenta deliberadamente la historia de tal manera que incomoda a sus oyentes. Por lo tanto, les invito a ustedes a que se tomen un momento y reinterpreten el papel del samaritano con alguien que les incomode. 

    Intente tener en la mente a esta persona o grupo de personas durante el resto del sermón. 

    Cuando se cuenta la historia del Buen Samaritano, normalmente se destaca la compasión por la humanidad. 

    Sin embargo, Kenneth E. Bailey, experto en cultura de Oriente Medio, me mostró durante mi preparación cómo la falta de valentía para amar juega un papel importante en esta historia. 

    Empezando por el sacerdote, que probablemente regresaba a Jericó después de dos semanas de ministerio en Jerusalén. Si él se hubiera acercado al hombre herido, del que no sabía si estaba muerto o aún vivo, él habría corrido el riesgo de contaminarse ritualmente, lo que habría supuesto un largo proceso de purificación durante el cual él, sus sirvientes y su familia habrían tenido que vivir con consecuencias desagradables.  

    Si él se hubiera contaminado y luego hubiera evadido el proceso de purificación, esto habría significado que estaba sirviendo en el altar como impuro, lo que podría haber dado lugar a una acusación con consecuencias aún peores. 

    Por lo tanto, para el sacerdote, ciertos peligros o inconvenientes acechaban en esta situación. Obviamente, él carecía de la valentía necesaria y le resultaba más fácil pasar por alto la situación. 

    En la historia de Alfred en la estación de tren de Basilea, muchas de las personas que no ayudaron probablemente también tenían sus razones. “Si me detengo ahora, llegaré tarde a mi reunión y el jefe ya está enfadado conmigo de todos modos”. “¿Y si no puedo ayudar en absoluto? Sé muy poco sobre primeros auxilios. Todo el mundo lo vería, ¡qué vergüenza!”. 

    Después del sacerdote viene el levita, asistente del sacerdote en el templo. Kenneth Bailey cree que el levita debía saber que un sacerdote había recorrido ese camino poco antes que él. El levita estaba subordinado al sacerdote. ¿Debería haber denunciado al sacerdote por no haber actuado como debía? Eso también habría requerido mucha valentía. 

    Además, dado que el sacerdote que ya había pasado por allí sabía perfectamente lo que estaba bien y lo que estaba mal, el levita pudo seguir adelante casi sin remordimientos. 

    En el caso de Alfred, algunas personas también se habrán preguntado: “¿Por qué debería yo ayudar? Hay muchas otras personas. Probablemente lo harían incluso mejor que yo”. 

    Y ahora llega el samaritano. 

    Lo que él hace es inimaginable: él tiene la valentía de actuar con amor. 

    Como enemigo de los judíos de la época, él cuida al hombre herido y lo lleva a una posada cercana, presumiblemente en una ciudad judía. 

    Las personas que escuchaban esta historia en aquel momento probablemente habrían esperado que el samaritano dejara al hombre herido a las afueras de la ciudad y huyera. Incluso como salvador de este judío, un samaritano no habría estado a salvo de una posible venganza. 

    Además, al llevar al hombre herido a la posada y proporcionar dinero para su cuidado, el samaritano no solo salvó la vida del judío, sino probablemente también su libertad. Teniendo en cuenta que el hombre no tenía nada después del robo, él podría haber sido vendido como esclavo para pagar sus deudas. 

    La valentía del samaritano para actuar muestra cómo el amor puede cambiar la vida de los demás. 

    Volvamos a la pregunta de Jesús: “¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?”. 

    Jesús formula la pregunta de otra manera. Al parecer, la pregunta no debería ser “¿Quién es mi prójimo?”, sino “¿A quién debo ser yo prójimo?”. 

    No: “¿A quién debo amar para ganar la vida eterna?”. Más bien: “¿A quién puedo tenderle la mano? ¿A quién puedo apoyar? ¿Quién debería poder contar conmigo?”. 

    El enfoque se centra más en la “unidad” en vez del “tengo que proveer para mi vida eterna”. Y la respuesta a la pregunta de el prójimo en la parábola es casi revolucionaria. Rompe las barreras religiosas, lingüísticas y étnicas y saca al erudito de su zona de confort. Muestra la visión de Dios de un mundo nuevo. 

    Jesús le dice al erudito: “Ve, y haz tú lo mismo” (10:37). 

    Por nuestra propia naturaleza, no estamos en condiciones de amar tanto a Dios como a nuestros semejantes de la manera que Dios requiere.  

    Y, sin embargo, quiero orientarme hacia esta visión divina de un mundo nuevo en el cual ayudamos desinteresadamente a las personas necesitadas: prestamos primeros auxilios cuando alguien resulta herido; compartimos con las personas pobres parte de lo que nos abunda; nos oponemos al racismo; tendemos la mano a las personas marginadas; nos ponemos del lado de los oprimidos. 

    Por desgracia, el mundo no es blanco o negro. 

    ¿Tengo toda la información necesaria para saber a quién debo defender? Las situaciones suelen tener matices y no se puede decir simplemente cuál es la decisión correcta. 

    Jesús no espera que siempre hagamos todo bien. Sin embargo, no quiero quedarme solo en la gracia. El samaritano de nuestra historia puede y debe ser un modelo a seguir para mí. Debe enseñarme humildad, bajarme de mi pedestal, ayudarme a ver más allá de las fronteras y animarme a encontrar la valentía para amar a todos mis semejantes, aunque a primera vista parezca imposible. 

    A veces es fácil amar. Y otras veces se necesita valentía. 

    Pero si conseguimos amar con sinceridad, entonces podemos cambiar la vida de nuestros prójimos y convertirnos en seres humanos para ellos.  

    Para resumirlo con las palabras de una canción de Unspoken: “Si vamos a ser conocidos por algo, que sea por el amor”. 

    Amén. 

    —Hanna Sagesser es miembro de la ‘Mennonitengemeinde Schänzli’ (Congregación Menonita de Schänzli), Muttenz, Suiza. Este sermón es una adaptación de lo que ella predicó a los invitados e invitadas internacionales junto con la congregación el 1 de junio del 2025. 

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    Los miembros del Consejo General se reúnen para orar por Roman Rakhuba, delegado del Consejo General de Ucrania, antes de su partida. Foto: Irma Sulistyorini

  • Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial 2026

    El CMM invita a las iglesias a levantar una ofrenda especial el Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial destinada al movimiento de la iglesia
    anabautista mundial.

    Una manera de pensar en esta ofrenda es invitar a cada miembro a contribuir con el costo de por lo menos un almuerzo en su propia comunidad con el fin de apoyar a las redes y recursos de nuestra familia de la iglesia anabautista mundial.

    Este regalo de “un almuerzo” (el valor dentro el propio país) por persona, una vez al año, es algo que la mayoría de los miembros del CMM pueden hacer, excepto en tiempos de hambruna o violencia. Las personas que tienen más recursos pueden dar mucho más que esto y se les podría animar a que lo hagan. Otros con recursos más escasos podrían considerar dar el valor monetario de un alimento que normalmente incluirían en una
    comida.  

    A continuación, se ofrecen algunas ideas sobre cómo planificar una ofrenda especial del CMM en su congregación.

    • Organizar que las ofrendas de Un Almuerzo se coloquen en una canasta especial al frente o en bolsas/recipientes de almuerzo culturalmente apropiados durante el servicio de adoración como una ofrenda separada de la ofrenda normal.
    • Planear una comida congregacional compartida antes o después del culto del Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial.
      • Esto podría ser una “comida compartida”, en la que cada familia traerá platos de comida para compartir, con una canasta de ofrendas para que el CMM “pague” la comida.
      • También podría ser subastar o vender un almuerzo preparado y llevado por las familias a la iglesia. Estos almuerzos para llevar están disponibles para subasta, compra o donación por parte de cualquier persona para llevarlos a casa o comer juntos después del culto.
    • Programar un tiempo de ayuno y oración compartidos para la iglesia global durante una comida antes o después del culto del Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial. Incluya una ofrenda para el CMM durante ese tiempo. Esta ofrenda se aproxima al valor de la comida que no comen los participantes en el ayuno.

    Los fondos que se recaudan a través de esta ofrenda especial en cada congregación se pueden enviar directamente al Congreso Mundial Menonita utilizando los diversos mecanismos que se muestran en nuestro sitio web (mwc-cmm.org/es/done-ahora).

    O bien, estos fondos pueden enviarse a la oficina nacional de su iglesia con una solicitud para transferirlos al CMM. Marque claramente la ofrenda como designada para el Congreso Mundial Menonita e indique que es una ofrenda dominical de la Fraternidad Anabautista Mundial.


    Cómo se recogen las ofrendas en los Países Bajos 

    En las congregaciones Doopsgezind (menonitas) de los Países Bajos, la ofrenda se recoge pasando las bolsas de tela. La gente deposita monedas o dinero en efectivo en las bolsas. Estas bolsas se sujetan a un asa corta de madera y se pasan de mano en mano, o se sujetan al extremo de largas varas que un acomodador extiende hacia la congregación. 

    Una bolsa suele destinarse a la congregación local, mientras que la otra se destina a un ministerio fuera de la iglesia. Para la segunda bolsa, todas las iglesias menonitas del país suelen recaudar para la misma organización cada domingo. 

    Hoy en día, la mayoría de las congregaciones también publican un código QR y un número de banco para que las personas puedan donar electrónicamente. 

    Las donaciones superiores a cierta cantidad pueden optar a una deducción de impuestos del gobierno al final del año. 


    Evangelisch-mennonitische Freikirche, Dresden, Germany, shares
a meal outside with refugees from Venezuela as part of their
Anabaptist World Fellowship Sunday celebration in 2024.
  • Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial 2026


    Solidaridad en Lesbos 

    “Tres cosas hay que son permanentes: la fe, la esperanza y el amor; pero la más importante de las tres es el amor” (1 Corintios 13:13). 

    ¿Cómo se manifiestan estas tres cualidades cuando las ponemos en práctica? Se manifiestan como lealtad, anticipación y solidaridad. Y la mayor de ellas es la solidaridad. 

    Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres, y el mayor de ellos es el amor. 

    La fe a veces se entiende como algo en lo que simplemente se puede creer. Pero lo que Pablo quiere decir con fe es una relación mucho más profunda. Significa que las personas confían entre sí y se mantienen leales. Es una relación de confianza entre las personas, o entre las personas y Dios. 

    La fe realmente significa lealtad. 

    La esperanza se dirige a algo que no poseemos, pero que intentamos alcanzar. Lamentablemente, algunas personas la pierden porque no saben qué esperar. O se decepcionan porque aquello que esperan parece escapar de su alcance. 

    Pero la anticipación es una esperanza que tiene una estrategia. 

    Tenemos un plan para alcanzar nuestra esperanza. No se trata de aferrarnos a un clavo ardiendo, sino de alcanzar un plan ya establecido, cuyo cumplimiento esperamos con ansias. 

    ¿Y el amor? 

    El amor perdura. Cuando soñamos nuestros sueños más audaces —la sanación de todas las relaciones, la renovación de la confianza en la sociedad, la presencia de Dios entre nosotros con alegría—, cuando todos estos sueños se hayan cumplido, ya no necesitaremos fe, confianza ni esperanza. Pero el amor perdurará. 

    Incluso en una sociedad perfecta, si alguna vez existiera, necesitaríamos amor. 

    Y el lado práctico del amor es la solidaridad. 

    Mantenernos unidos con quienes están cerca y lejos de nosotros. Sí, incluso quienes creen, actúan, se ven, hablan y comen de forma diferente recibirán nuestra solidaridad. Y nosotros recibimos la suya, porque el amor también significa ayuda mutua. 

    La mayor de ellas es la solidaridad. 

    En la isla griega de Lesbos, menonitas alemanes y holandeses han desarrollado una profunda solidaridad con los migrantes y los griegos que buscan un mundo mejor. Un mundo que supere barreras y muros. Donde las personas se cuiden mutuamente y respeten su dignidad. En cooperación con los Equipos Comunitarios de Acción por la Paz, el Comité Menonita Alemán por la Paz (DMFK) lleva más de 10 años enviando voluntarios y delegaciones a Lesbos. Actualmente, ayudamos a financiar un equipo de cuatro “solidarios” griegos. 

    El trabajo se ha vuelto más difícil. Aunque ya no es noticia, la labor de estos solidarios es fundamental. Migrantes obligados a conducir una embarcación llegan a Europa con la etiqueta de “traficantes de personas” y suelen ser condenados a más de 100 años de prisión. Nuestro equipo los visita, los conecta con sus familias, les proporciona abogados, organiza manifestaciones y documenta abusos. Nuestro equipo demuestra amor y solidaridad. 

    —J. Jakob Fehr es miembro del Deutsches Mennonitisches Friedenskomitee (DMFK), el Comité Menonita Alemán por la Paz. 

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    Solidaridad en la comunidad local 

    En junio de 2023, me diagnosticaron un aneurisma cerca del bazo. Me operaron, pero seis meses después, me desperté con un dolor abdominal casi insoportable. Astrid (mi esposa) y yo estamos muy agradecidos de vivir en una casa donde la solidaridad es una realidad. 

    Nuestros vecinos estuvieron allí. 

    Benny, un ex bombero, me abofeteó para evitar que cayera en coma. 

    Josiane ayudó a Astrid a llamar a urgencias. 

    Pasé dos días y medio entre la vida y la muerte mientras una hemorragia interna y una infección se extendían por mi abdomen. 

    La situación fue escuchada por amigos, miembros de nuestra iglesia, miembros de la congregación y más allá. ¡Se formó una cadena de oración y solidaridad sin que yo lo supiera! 

    Astrid, por su parte, era muy consciente de la gravedad de la situación. Ella testifica: “¡Cuánta fuerza y ​​poder tuvieron estas oraciones! Permitieron a nuestra familia soportar esta dura prueba y mantener viva la esperanza. Cada palabra, cada aliento, cada súplica fue escuchada por nuestro Señor Todopoderoso, y por la gracia de Dios, Dios respondió positivamente. Nuestra oración es que esta dura prueba no termine con un solo nombre, Max, sino que el poder todopoderoso del Señor se revele”. 

    Mirando hacia atrás, puedo decir lo valioso que es tener una comunidad y amigos que se comprometieron con amor con mi recuperación. Los cirujanos lo llaman un milagro, ¡y estamos de acuerdo! Josiane dejó a Astrid con las palabras de Lamentaciones 3:22-23: «El amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades. Cada mañana se renuevan; ¡qué grande es su fidelidad! 

    La solidaridad de Dios es la más grande. 

    —Max Wiedmer, Iglesia Menonita de Altkirche, Francia 

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    Max Wiedmer with the Francophone
Network, a group of French speaking organizations within MWC.
  • Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial 2025

    En muchos contextos culturales, y particularmente en África, la ofrenda es tan importante como el sermón, como parte significativa del culto.

    El pastor a menudo le pide a uno de los ujieres que ore, que bendiga a los dadores, y también que aquellos que no están dando sean bendecidos para dar. A menudo alguien da un testimonio y comparte la Escritura sobre el tema de dar, como parte de la ofrenda.

    A veces, los ayudantes llevan cestas y, en otras ocasiones, se anima a todos los miembros a pasar adelante para poner su ofrenda en una cesta al frente. En muchos lugares la gente canta y baila mientras da su ofrenda, porque dar algo como acto de adoración provoca mucha alegría.

    El CMM invita a las iglesias a levantar una ofrenda especial el Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial destinada al movimiento de la iglesia anabautista mundial. Una manera de pensar en esta ofrenda es invitar a cada miembro a contribuir con el costo de por lo menos un almuerzo en su propia comunidad con el fin de apoyar a las redes y recursos de nuestra familia de la iglesia anabautista mundial.

    Este regalo de “un almuerzo” (el valor dentro del propio país) por persona, una vez al año, es algo que la mayoría de los miembros del CMM pueden hacer, excepto en tiempos de hambruna o violencia. Las personas que tienen más recursos pueden dar mucho más que esto y se les podría animar a que lo hagan. Otros con recursos más escasos podrían considerar dar el valor monetario de un alimento que normalmente incluirían en una comida.

    A continuación, se ofrecen algunas ideas sobre cómo planificar una ofrenda especial del CMM en su congregación.

    1. Organizar que las ofrendas de Un Almuerzo se coloquen en una canasta especial al frente o en bolsas/recipientes de almuerzo culturalmente apropiados durante el servicio de adoración como una ofrenda separada de la ofrenda normal.
    2. Planear una comida congregacional compartida antes o después del culto del Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial. Esto podría ser una “comida compartida”, en la que cada familia traerá platos de comida para compartir, con una canasta de ofrendas para que el CMM “pague” la comida. También podría ser subastar o vender un almuerzo preparado y llevado por las familias a la iglesia. Estos almuerzos para llevar están disponibles para subasta, compra o donación por parte de cualquier persona para llevarlos a casa o comer juntos después del culto.
    3. Programar un tiempo de ayuno y oración compartidos para la iglesia global durante una comida antes o después del culto del Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial. Incluya una ofrenda para el CMM durante ese tiempo. Esta ofrenda se aproxima al valor de la comida que no comen los participantes en el ayuno.

    Los fondos que se recaudan a través de esta ofrenda especial en cada congregación se pueden enviar directamente al Congreso Mundial Menonita utilizando los diversos mecanismos que se muestran en nuestro sitio web.

    O bien, estos fondos pueden enviarse a la oficina nacional de su iglesia con una solicitud para transferirlos al CMM. Marque claramente la ofrenda como designada para el Congreso Mundial Menonita e indique que es una ofrenda dominical de la Fraternidad Anabautista Mundial.

  • Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial

    Parte A: Origen del anabautismo en 1525

    Parte B: Origen de los menonitas anabautistas en su propio país

    Parte C: WCRC y MWC

    Parte D: Liturgia de agradecimiento del CMM

    Este contenido se ofrece para dar un contexto del anabautismo a lo largo de 500 años, tanto en aquel entonces como en la actualidad. Por favor, utilice las partes de este contenido que sean relevante para su propio contexto. Asegúrese de incluir la historia del anabautismo en su propio país y cómo llegó a existir su iglesia hoy en día.

    Parte A: Origen del anabautismo en 1525

    El movimiento anabautista comenzó como parte de un movimiento de renovación dentro de la Iglesia Católica en Europa a principios del siglo XVI. Parte de su inspiración proviene de la tradición católica: el fuerte sentido de disciplina y comunidad que se encuentra en el monaquismo, por ejemplo, la atención al Espíritu Santo que se puede encontrar en el misticismo católico, o el énfasis en seguir a Jesús en la vida diaria en ‘The Imitation of Christ (La imitación de Cristo)’, de Thomas á Kempis. El anabautismo también tiene una deuda con Martín Lutero y el movimiento de la Reforma temprana, particularmente el énfasis de Lutero en la autoridad de las Escrituras y su énfasis en la libertad de la conciencia cristiana. Y el movimiento fue moldeado por el profundo malestar social y económico de su época que estalló en la Guerra de los Campesinos de 1524-1525.

    Las mismas personas anabautistas, sin embargo, habrían dicho que simplemente estaban tratando de ser fieles seguidoras de las enseñanzas de Jesús y el ejemplo de la iglesia primitiva.

    Un momento de 1525 sirve como inicio simbólico del movimiento anabautista: un pequeño grupo de reformadores cristianos reunidos para llevar a cabo un culto de adoración secreto en Zúrich, Suiza. El grupo se sintió frustrado por la vacilación de su líder, Ulrich Zwingli, de promulgar los cambios en los rituales católicos que acordaron exigían las Escrituras, especialmente con respecto a la misa y la práctica del bautismo infantil. En su lectura de las Escrituras, el verdadero bautismo cristiano asumió un compromiso consciente de seguir a Jesús – algo que ningún infante podía hacer. Así que, el 21 de enero de 1525, este pequeño grupo de personas acordó bautizarse unas a otras como gente adulta.

    Aunque pasaría algún tiempo antes de que se enfocara el significado completo del bautismo, las primeras personas anabautistas entendieron que este acto simbolizaba la presencia del Espíritu Santo en el don de la gracia de Dios, un compromiso con una vida de discipulado diario y membresía en una nueva comunidad del pueblo de Dios.

    Nombrados por los oponentes

    Las personas integrantes del movimiento generalmente se referían a sí mismas como “hermanos y hermanas” (Brüder) —o más tarde con el término más descriptivo de “mentalidad-bautismal” (Taufgesinnten). Sus oponentes los etiquetaron como anabautistas (rebautizadores), en parte porque el “rebautismo” era un delito penal en el Sacro Imperio Romano, castigado con la muerte. Al principio, el grupo se resistió al término “anabautista” ya que en sus mentes no estaban rebautizando, sino bautizando correctamente por primera vez. Pero con el tiempo, el nombre persistió.

    Hoy en día, anabautista es un término inglés aceptado para todos los grupos de la Reforma que practicaron el bautismo de creyentes (en lugar de infantes), y las denominaciones descendientes de ellos, como los amish, menonitas y huteritas.

    Desafíos que forjaron la identidad

    Sin embargo, con el tiempo surgió un movimiento coherente. Su identidad se forjó, al menos en parte, a partir de la necesidad de responder a varios desafíos básicos.

    Primero, en respuesta a las acusaciones de herejía por parte de las autoridades religiosas y políticas en la primera mitad del siglo XVI, las personas anabautistas se apresuraron a definirse a sí mismas como cristianas fieles y creyentes en la Biblia.

    En segundo lugar, las voces militantes entre las personas, quienes estaban listas a imponer el cambio social y religioso con violencia obligaron a la gente anabautistas a aclarar su identidad como gente cristiana pacífica no violentos y respetuosa de la ley, cuya única arma era el amor.

    Y finalmente, frente a aquellas personas disidentes espiritualistas que favorecían una experiencia religiosa interna evitando las disputas teológicas y pasando desapercibidas por las autoridades, la gente anabautista se vio en la obligación de defender la naturaleza pública y visible de la iglesia.

    Tres corrientes surgen

    A pesar de la diversidad de teología y práctica evidente en la primera generación de anabautistas, en la década de 1540 habían surgido tres grupos coherentes: Los Hermanos Suizos en los territorios de habla alemana; los Huteritas de Moravia; y los Menonitas de los Países Bajos y el norte de Alemania quienes se organizaron en torno al liderazgo de Menno Simons. Aunque estos grupos diferían de manera importante, no obstante, se reconocían entre sí como miembros de la misma tradición religiosa, por lo que sus desacuerdos internos a menudo tomaban la forma de una disputa familiar.

    Extraído de ‘Stories: How Mennonites Came to Be’, por John D. Roth, Herald Press, 2006. Adaptado y utilizado con autorización.

    Durante los siguientes 500 años, el anabautismo se extendió a muchos países diferentes alrededor del mundo, cada uno con su propia historia de origen. El Congreso Mundial Menonita comenzó hace 100 años para reunir a las muchas iglesias de las diferentes corrientes del anabautismo para la fraternizar, adorar, testificar y servir.

    Lectura adicional: Anabaptist World: 2 de marzo 2015, “The Birth of Anabaptism” (en inglés) (El nacimiento del anabautismo)


    Parte B: Origen de los menonitas anabautistas en su propio país

    Asegúrese de hablar sobre la historia de su propia congregación y el desarrollo de las iglesias menonitas anabautistas en su propio país.

    En la Enciclopedia Mundial Anabautista Menonita en línea (GAMEO) hay resúmenes útiles. Busque el nombre de un país para obtener información sobre los movimientos anabautistas en la región.

    La wiki anabautista también ofrece artículos sobre los anabautistas en muchos países.


    Parte C: WCRC y MWC

    Una declaración compartida de confesión, gratitud y compromiso

    El Congreso Mundial Menonita designó a varias personas para participar en un diálogo ecuménico permanente con la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas (WCRC). Esta es una de las iglesias estatales que en el siglo XVI persiguió a los primeros anabautistas en Europa.

    Juntos, este grupo de teólogos de WRCR y MWC preparó una declaración compartida para su presentación pública el 29 de mayo de 2025 en Zúrich, Suiza.

    El título de la declaración es Restoring Our Family to Wholeness: Seeking a Common Witness” (Restaurando la plenitud de nuestra familia: en busca de un testimonio común). La declaración incluye secciones sobre dar gracias y celebrar nuestra confesión común de Jesús como Señor; confesión y lamento; y termina con el llamado de Dios a la unidad y la paz. La declaración se encuentra en el sitio web del CMM:

    Continuando con la WCRC, en lugar de “resolver” los puntos teológicos históricos de diferencia que nos han dividido, el CMM pone énfasis en los lugares del mundo donde las iglesias menonitas y reformadas están colaborando en nuestro testimonio.


    Parte D: Liturgia de agradecimiento del CMM

    Basada en el Salmo 136

    Celebramos la fidelidad de Dios y su mensaje de salvación por medio de Jesucristo, tal como se ha transmitido de generación en generación durante más de 500 años, y que ha llegado hasta nosotros hoy.

    Den gracias al SEÑOR porque él es bueno,       porque su amor es eterno*.

    Den gracias al Dios de dioses,       porque su amor es eterno.

    Den gracias al Señor de señores,       porque su amor es eterno.

    Al que hizo los cielos y la tierra con sabiduría, Al que edificó la iglesia como el Cuerpo de Cristo aquí en la tierra, Al que con el transcurso del tiempo renueva la iglesia, Den gracias al SEÑOR porque él es bueno,       porque su amor es eterno.

    Al que a través del testimonio del Espíritu Santo hace 500 años, Inspiró a los reformadores radicales con una visión renovada para seguir a Jesús, Quien trajo una comprensión más profunda del llamado de Dios en nuestras vidas, Fundamentado en Jesús, la Biblia, el discernimiento comunitario, el discipulado y el amor a los enemigos, Den gracias al SEÑOR porque él es bueno,       porque su amor es eterno.

    Quien a través del Espíritu llamó a testigos para difundir las Buenas Nuevas en todo el mundo, Quien inspiró a las nuevas congregaciones para dar testimonio del amor de Dios por todas las culturas y todas las tierras, Den gracias al SEÑOR porque él es bueno, porque su amor es eterno.

    Quien es Señor de nuestra propia [nombre de la iglesia] en [nombre de país], Quien nutre y fortalece a nuestra congregación para vivir el llamado de Dios en nuestras vidas, Fundamentado en Jesús, la Biblia, el discernimiento comunitario, el discipulado y el amor a los enemigos. Den gracias al SEÑOR porque él es bueno, porque su amor es eterno*.

    Quien obra por medio de la familia mundial de fe que llamamos Congreso Mundial Menonita, Que está dando crecimiento a una iglesia que trasciende las fronteras de la raza, la etnia y el idioma, Quien nos llama a unirnos como comunión (koinonia) para seguir a Jesús, vivir la unidad y construir la paz. Den gracias al Señor de señores, porque su amor es eterno.

    Den gracias al SEÑOR porque él es bueno, Den gracias al Dios de dioses, Den gracias al Señor de señores, porque su amor es eterno.

    —- 

    * Durante toda la lectura antifonal, el estribillo “porque su amor es eterno” podría reemplazarse con “Porque el amor de Dios es para siempre”.

  • Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial

    Lucas 6:32 dice: Si ustedes aman solamente a quienes los aman a ustedes, ¿qué hacen de extraordinario?

    Los seres humanos tienen la tendencia a amar a quienes los aman. Es fácil amar a quienes nos aman o son buenos con nosotros. Pero Jesús nos enseña a amar a quienes no nos aman.

    Necesitamos tener el coraje de amar y aceptar a todo tipo de personas que nos rodean. Y esto sólo es posible cuando tenemos a Jesús en nuestro corazón.

    Aquí tienes una actividad que se puede realizar con los niños para pensar en la valentía de amar.

    Materiales necesarios:

    • Diferentes pliegos de colores de papel, incluidos rojo y blanco.
    • Lápiz o marcador
    • Tijeras
    • Pegante

    Pasos:

    1. Dibuja y corta un gran corazón en un pliego de papel de color rojo.
    2. Dibuja y corta una cruz con papel de color blanco. La cruz debe caber dentro del corazón.
    3. Corta pequeños círculos de papel de otros colores. Dibuja en ellos caras con diferentes expresiones. (Estos círculos representan diferentes tipos de personas que tenemos a nuestro alrededor: algunas están tristes, otras felices y otras enojadas).
    4. Pega la cruz dentro del corazón. (Representa la presencia de Jesús en nuestros corazones.)
    5. 5. Pega las diferentes caras dentro del corazón.

    Esta imagen del corazón nos ayudará a comprender que podemos amar y aceptar diferentes tipos de personas en nuestras vidas cuando tenemos el amor de Jesús dentro de nosotros.

    —contribuido por Amita Siddh, Iglesia Menonita Rajnandgaon, Iglesia Menonita de la India

  • Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial 2025

    Participa en persona o únete en línea el 29 de mayo de 2025

    El sábado 29 de mayo de 2025, el Congreso Mundial Menonita (CMM) dará la bienvenida a invitados de todo el mundo a La Valentía de Amar: Anabautismo a los 500. La celebración que durará un día conmemora el nacimiento del movimiento anabautista en Zurich, Suiza.

    Después de talleres, conciertos, una mesa redonda y un recorrido histórico a pie autoguiado, los participantes se reunirán para un servicio de adoración ecuménico en la catedral de Grossmünster.

    Como acto de construcción de la paz y testimonio de la reconciliación reciente, el CMM está invitando a líderes de comuniones mundiales (por ejemplo, católica, luterana y reformada) que alguna vez estuvieron marcadamente en desacuerdo con el movimiento anabautista. Todos los eventos están a poca distancia.

    La reunión de adoración final se llevará a cabo en inglés y se traducirá al francés, español y alemán. El servicio de las 15:00 UTC se transmitirá en vivo.

    Organicen su propia reunión local o regional

    Celebren juntos en un servicio de adoración y/o comida compartida usando estos recursos de adoración y comiendo con hermanos y hermanas. Esto podría ser el Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial (AWFS) el domingo 19 de enero de 2025, o el 29 de mayo de 2025, o cualquier momento que sea conveniente en su propio contexto.

    Crea y comparte obras de arte e historias.

    Identificar aspectos del mensaje anabautista que nos llegan hoy. Crea tus propios testimonios personales, sermones y obras de arte. Compártelo en las redes sociales, publíquese en hogares o edificios de las iglesias, etc.

    Por cada uno de ellos damos gracias y al mismo tiempo identificamos formas en las que nos sentimos llamados a responder compartiendo y viviendo fielmente el mensaje del amor de Dios aquí y ahora.

  • Contexto Histórico Anabautista del Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial

    El Anabautismo es un movimiento cristiano que tiene sus orígenes en la Reforma Radical. La fecha más ampliamente aceptada para el establecimiento del anabautismo es el 21 de enero del 1525, cuando Conrad Grebel bautizó a George Blaurock en la casa de Felix Manz en Zurich, Suiza. George Blaurock inmediatamente bautizó a otras personas bajo la confesión de su fe. Estos bautismos fueron los primeros “re-bautismos” conocidos en el movimiento.

    El anabautismo se desarrolló en varios grupos en Europa durante el siglo XVI – incluyendo a las personas menonitas (quienes llevan el nombre por Menno Simons de los Países Bajos) – y se extendió a varios lugares. Las personas de este movimiento continuaron moviéndose y creciendo en número alrededor del mundo en los siglos siguientes.

    El Congreso Mundial Menonita comenzó en 1925 como una forma de reunir a las muchas iglesias de diferentes corrientes del anabautismo. Hoy en día, el CMM tiene iglesias miembros en 58 países, cada una con su propia historia de cómo comenzaron y llegaron a ser parte de nuestra comunión anabautista. El Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial es un evento anual para las congregaciones miembros del CMM de todo el mundo, que adoran juntas en espíritu utilizando los mismos recursos de adoración, sabiendo que las personas nos pertenecemos unas a otras dentro de esta familia global de fe.


    Cómo surgió el movimiento menonita

    El movimiento anabautista comenzó como parte de un movimiento de renovación dentro de la Iglesia Católica en Europa a principios del siglo XVI. Parte de su inspiración proviene de la tradición Católica: el fuerte sentido de disciplina y comunidad que se encuentra en el monaquismo, por ejemplo, la atención al Espíritu Santo que se puede encontrar en el misticismo católico, o el énfasis en seguir a Jesús en la vida diaria en ‘The Imitation of Christ (La imitación de Cristo)’, de Thomas á Kempis. El anabautismo también tiene una deuda con Martín Lutero y el movimiento de la Reforma temprana, particularmente el énfasis de Lutero en la autoridad de las Escrituras y su énfasis en la libertad de la conciencia cristiana. Y el movimiento fue moldeado por el profundo malestar social y económico de su época que estalló en la Guerra de los Campesinos de 1524-1525.

    Las mismas personas anabautistas, sin embargo, habrían dicho que simplemente estaban tratando de ser fieles seguidoras de las enseñanzas de Jesús y el ejemplo de la iglesia primitiva.

    Aunque las fechas pueden ser algo arbitrarias, el movimiento anabautista comenzó “oficialmente” el 21 de enero de 1525 cuando un pequeño grupo de personas reformadoras cristianas se reunió para un servicio de adoración secreto en Zurich, Suiza. El grupo se sintió frustrado por la vacilación de su líder, Ulrich Zwingli, de promulgar los cambios en los rituales católicos que acordaron exigían las Escrituras, especialmente con respecto a la misa y la práctica del bautismo infantil. En su lectura de las Escrituras, el verdadero bautismo cristiano asumió un compromiso consciente de seguir a Jesús – algo que ningún infante podía hacer. Así que, el 21 de enero de 1525, este pequeño grupo de personas acordó bautizarse unas a otras como gente adultas. Aunque pasaría algún tiempo antes de que se enfocara el significado completo del bautismo, las primeras personas anabautistas entendieron que este acto simbolizaba la presencia del Espíritu Santo en el don de la gracia de Dios, un compromiso con una vida de discipulado diario y membresía en una nueva comunidad del pueblo de Dios.

    Las personas integrantes del movimiento generalmente se referían a sí mismas como “hermanos y hermanas” (Brüder) —o más tarde con el término más descriptivo de “mentalidad-bautismal” (Taufgesinnten). Sus oponentes los etiquetaron como anabautistas (rebautizadores), en parte porque el “rebautismo” era un delito penal en el Sacro Imperio Romano, castigado con la muerte. Al principio, el grupo se resistió al término “anabautista” ya que en sus mentes no estaban rebautizando, sino bautizando correctamente por primera vez.

    Pero con el tiempo, el nombre persistió. Hoy en día, anabautista es un término inglés aceptado para todos los grupos de la Reforma que practicaron el bautismo de creyentes (en lugar de infantes), y las denominaciones descendientes de ellos, como los amish, menonitas y hutteritas.

    Sin embargo, con el tiempo surgió un movimiento coherente. Su identidad se forjó, al menos en parte, a partir de la necesidad de responder a varios desafíos básicos. Primero, en respuesta a las acusaciones de herejía por parte de las autoridades religiosas y políticas en la primera mitad del siglo XVI, las personas anabautistas se apresuraron a definirse a sí mismas como cristianas fieles y creyentes en la Biblia. En segundo lugar, las voces militantes entre las peronas, quienes estaban listas a imponer el cambio social y religioso con violencia obligaron a la gente anabautistas a aclarar su identidad como gente cristiana pacífica no resistente y respetuosa de la ley, cuya única arma era el amor. Y finalmente, frente a aquellas personas disidentes espiritualistas que favorecían una experiencia religiosa interna evitando las disputas teológicas y pasando desapercibidas por las autoridades, la gente anabautista se vió en la obligación de defender la naturaleza pública y visible de la iglesia.

    A pesar de la diversidad de teología y práctica evidente en la primera generación de anabautistas, en la década de 1540 habían surgido tres grupos coherentes: Los Hermanos Suizos en los territorios de habla alemana; los Huteritas de Moravia; y los Menonitas de los Países Bajos y el norte de Alemania quienes se organizaron en torno al liderazgo de Menno Simons. Aunque estos grupos diferían de manera importante, no obstante se reconocían entre sí como miembros de la misma tradición religiosa, por lo que sus desacuerdos internos a menudo tomaban la forma de una disputa familiar.


    Extractos deStories: How Mennonites Came to Be’, por John D. Roth, Herald Press, 2006. Adaptado y utilizado con autorización.

  • Líder: nuestra salvación y honor vienen solo de Dios.
    Él es nuestro refugio, y una roca de salvación.

    Congregación: Esperamos tranquilamente ante Dios, porque nuestra esperanza está en Él, nuestra roca y nuestra salvación.

    Líder: Oh, pueblo mío, confíen en Él en todo momento.
    Derramen su corazón ante Él, porque Él es nuestro refugio.

    Congregación: Esperamos tranquilamente ante Dios, porque nuestra esperanza está en Él, nuestra roca y nuestra salvación.

    Líder: Desde el mayor hasta el más humilde – todos son como nada delante de Él.
    Si los pesas en la balanza, son más ligeros que un soplo de aire.

    Congregación: Esperamos tranquilamente ante Dios, porque nuestra esperanza está en Él, nuestra roca y nuestra salvación.

    Líder: No trates de hacerte rico a través de la extorsión o el robo.
    Y si tu riqueza aumenta, no la conviertas en el centro de tu vida.

    Congregación: Esperamos tranquilamente ante Dios, porque nuestra esperanza está en Él, nuestra roca y nuestra salvación.

    Líder: Dios ha hablado claramente – lo hemos escuchado muchas veces.
    El poder, oh Dios, te pertenece a ti; el amor inagotable es todo tuyo.

    Congregación: Esperamos tranquilamente ante Dios, porque nuestra esperanza está en Él, nuestra roca y nuestra salvación.

    Gerald Hildebrand, representante regional del CMM, Winnipeg, Manitoba, Canadá

    El domingo el 19 de enero 2020

    Los materiales para el Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial 2020

    https://mwc-cmm.org/article/domingo-de-la-fraternidad-mundial?language=es