La capacidad divina de imaginar la abundancia

church members giving offering during service

Tengo el privilegio de desempeñar un cargo en el CMM que consiste en invitar a las personas a invertir en la iglesia mundial en colaboración con el CMM. En mi afán por desempeñar bien mi labor, he estado leyendo sobre la generosidad. Me gustaría compartir parte de la inspiración que he obtenido de mis lecturas recientes.

“Nunca le quites a otra persona el derecho a ser generosa.”

Mother Teresa

Abundancia

Al reflexionar sobre Juan 10, me inspiró la invitación de Kerry A. Robinson a cultivar “la capacidad divina de imaginar la abundancia”.

“El potencial de la mayordomía tiene que ver con la abundancia, no con la escasez”, escribe Kerry Alys Robinson. Este enfoque de la mayordomía nos orienta hacia el deseo de Dios. Tal y como indican las palabras de Jesús en Juan 10, nos orienta hacia el potencial de una vida abundante para todos los hijos e hijas de Dios. Una vida llena de sentido, gratitud y generosidad. 

Cuando optamos por la generosidad de espíritu, descubrimos la libertad. Dar fruto con nuestras vidas nos llena de alegría y de satisfacción.

Corresponder con amor

La obra ‘A Spirituality of Fundraising’ (Una espiritualidad de la recaudación de fondos), (2010), se basa en los escritos y en las conferencias del escritor cristiano Henri Nouwen. A menudo hablaba de encontrar formas de “corresponder al amor de Dios” por todas las bendiciones que recibimos.

“Le correspondemos a Dios con amor siendo fructíferos con nuestras vidas, lo que significa tomar todo lo que se nos ha dado y ponerlo al servicio de las demás personas, de la creación y de la vida misma”, escribe Nouwen. ¡Qué clara ilustración de la mayordomía responsable!

La mayordomía responsable consiste tanto en el cuidado adecuado de todo aquello que se ha confiado a una persona como en el reconocimiento del potencial disponible y la respuesta al mismo.

Solidaridad tenaz

El teólogo especializado en el Antiguo Testamento, Walter Brueggemann (1933-2025), prefería describir el compromiso de Dios de estar al lado de sus hijos e hijas como una solidaridad tenaz. Este concepto bíblico suele traducirse como “amor inquebrantable” en nuestras Biblias. Esta llamada a una “persistencia obstinada” en nuestros compromisos más profundos los unos con los otros sienta las bases para el intercambio mutuo. 

Nuestra familia de fe anabautista a nivel mundial, reunida en el CMM, nos brinda la oportunidad de ponerlo en práctica. El libro de Robinson concluye con un reto para que cultivemos hábitos que nos permitan ser personas más generosas y actuar como catalizadoras para inspirar a otras a ser más generosas.

El CMM es una comunidad en la cual nos solidarizamos con nuestras hermanas y hermanos. Todas las personas tenemos dones que compartir – tanto a la hora de dar como de recibir. Nuestras relaciones, que trascienden las diferencias y la diversidad, exigen una generosidad de espíritu radical y una fe tenaz.

Como personas miembro de la familia del CMM, se nos invita, como comunidad, a formar parte de una visión de productividad y de un espacio de pasión llena de alegría. Para tener buena mayordomía del potencial que tenemos a nuestro alcance, es necesario cultivar un corazón alegre.

Transformación

La generosidad es un rasgo fundamental de la vida cristiana. Tomamos como modelo la forma de vida generosa de Jesús y recibimos su promesa de una vida en abundancia.

Pienso en Romanos 12, donde se nos exhorta a ofrecer nuestros cuerpos como sacrificio vivo, como un acto de adoración digno, al tiempo que invitamos al Espíritu de Dios a transformar nuestras mentes.

“Nuestra transformación nunca es solo para nosotros mismos. Siempre es por el bien de los demás”, escribe Ruth Haley Barton, escritora y directora espiritual.

Al vivir nuestra fe, ojalá sigamos el ejemplo de Jesús para llevar una vida generosa que también inspire la generosidad en los demás.

Bruce Campbell Janz

Bruce Campbell-Janz es el director de comunicación y participación del Congreso Mundial Menonita.