• Interior shot of large church building in Africa full of people in formal attire.
  • logos: World Council of Churches, Mennonite World Conference, act alliance, the Lutheran World Federation, World Communion of Reformed Churches, Anglican Communion, the Middle East Council of Churches, Christian Conference of Asia, World Methodist Council

    El Consejo Mundial de Iglesias, el Consejo de Iglesias del Oriente Medio, la Federación Luterana Mundial, la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas, el Consejo Metodista Mundial, el Congreso Mundial Menonita, la Conferencia Cristiana de Asia y ACT Alianza se unen para expresar su profunda preocupación con respecto a las repercusiones humanitarias y sociales del creciente conflicto en el Medio Oriente y la amenaza que plantea para la paz y la seguridad de la región y del mundo.

    Después de haber soportado muchos años de complejos desafíos políticos, económicos y sociales, el pueblo de Irán –que cuenta con más de 92 millones de habitantes– ahora enfrenta las amenazas inmediatas del conflicto actual y un futuro muy incierto.

    El uso de la fuerza por parte de Estados Unidos e Israel contra Irán, el asesinato del Líder Supremo iraní, Alí Khamenei, el 28 de febrero del 2026, y las posteriores represalias iraníes han desatado una guerra que amenaza la paz en la región y más allá. También plantea serias preocupaciones sobre la seguridad y el bienestar de los civiles, un ejemplo trágico de ello es la muerte, según se informa, de hasta 175 niñas y personal escolar en un ataque con misiles contra una escuela de niñas en la ciudad de Minab, en el sur de Irán.

    Los riesgos humanitarios y el sufrimiento inevitablemente se intensificarán entre más se prolongue este conflicto. Además, nos preocupan profundamente los crecientes informes que indican graves violaciones del derecho internacional humanitario durante las operaciones militares en curso. Insistimos en que, como obligación moral y legal, todos los participantes en el conflicto deben proteger del daño a los civiles y abstenerse de atacar zonas e infraestructuras civiles.

    Al mismo tiempo, tememos que el conflicto pueda dar lugar a un nuevo período de violencia e inestabilidad prolongadas en toda la región. Este conflicto ya está afectando a muchos países de la región y de otras partes del mundo.

    En el Líbano, la situación se ha intensificado hasta convertirse en un ataque israelí a gran escala que afecta a varias regiones del país, incluida la capital, Beirut. Se ha infligido una gran destrucción en barrios residenciales, especialmente en los suburbios del sur de Beirut y en amplias zonas del sur del país. La intensificación de las hostilidades ha provocado un sufrimiento generalizado entre la población civil y ha obligado a cientos de miles de personas a huir de sus hogares en busca de seguridad.

    Irak también se ha visto afectado por la escalada regional, con tensiones crecientes y preocupaciones de seguridad que añaden más tensión a un contexto ya frágil.

    Los ataques de represalia iraníes también han afectado a varios países del Golfo, así como a Chipre y Azerbaiyán.

    Adicionalmente, nos preocupa profundamente que estos ataques y sus consecuencias probablemente causen desplazamientos de población aún mayores en una región que ya tiene un número muy elevado de personas desplazadas y con una provisión o planificación lamentablemente inadecuada para garantizar el bienestar de los desplazados internos dentro de Irán o de los refugiados en los países vecinos.

    Además de las consecuencias inmediatas de muerte, destrucción y desplazamiento en Irán y los países más afectados, este conflicto ya está afectando la vida y el sustento de las personas, comunidades y sociedades de toda la región. Junto con el resto de la sociedad en Irán y la región en general, las iglesias y las comunidades cristianas se enfrentan a los peligros que esta guerra representa para su futuro.

    Cabe destacar que los ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos son claramente ilegales según el derecho internacional. Se llevan a cabo sin ninguna justificación creíble de la supuesta amenaza inminente de Irán y constituyen una flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas, creada precisamente para proteger a los pueblos del mundo del flagelo de la guerra. El abandono de la diplomacia en favor de un ataque armado es imprudente e irresponsable.

    Tras haber tomado este camino, no se debe permitir que Israel y Estados Unidos vuelvan a sembrar la desolación y a llamarla paz. Deben asumir la responsabilidad por las consecuencias de sus actos, incluidas las consecuencias para el futuro del pueblo iraní, cuya libertad dicen promover.

    Hacemos un llamamiento a un alto el fuego inmediato, a la reanudación urgente de la colaboración diplomática y del diálogo político a través de los mecanismos internacionales y regionales establecidos y al pleno cumplimiento por todos los Estados de sus obligaciones en virtud del derecho internacional, incluida la Carta de las Naciones Unidas.

    Nuestro llamamiento se fundamenta en nuestra fe y nuestros valores éticos cristianos, así como en el derecho y la política. Afirmamos que la guerra es incompatible con la naturaleza y la voluntad de Dios para la humanidad, y contraria a nuestros principios cristianos fundamentales. La paz es un imperativo moral y espiritual arraigado en nuestra fe en un Dios de justicia y compasión, y un don que no se alcanza mediante la fuerza ni la violencia armada. La dignidad humana es sagrada y refleja la imagen de Dios. Cualquier atentado contra la vida civil o violación sistemática de los derechos humanos, ya sea mediante ataques externos u opresión interna, constituye una afrenta directa a la dignidad humana otorgada por Dios y a la santidad de la vida.

    En este conflicto y en nuestro contexto mundial más amplio, lamentamos la ausencia de moralidad y legalidad, la arrogancia imperante y las ideologías de poder, y la sustitución de la conciencia por la utilidad política. Como cristianos, no reconocemos ninguna licencia divina para matar, destruir, desplazar u ocupar. Proclamamos la dignidad humana y los derechos otorgados por Dios a todas las personas, por igual y sin discriminación. Rechazamos la lógica brutal de la guerra y la dominación. Buscamos el don de la paz.

    Oramos por la gente del Medio Oriente, que ha sufrido demasiada violencia durante tanto tiempo, y con demasiada frecuencia, como resultado de intervenciones de actores externos.

    Invitamos a todas las iglesias y cristianos del mundo, y a todas las personas de fe y buena voluntad, a unirse en oración por la paz en el Medio Oriente y en todas partes del mundo donde existen conflictos y luchas.

    Dios, pon fin a la violencia y la injusticia.

    Inspira a los líderes a trabajar por el bienestar de todas las personas.

    Que tu amor y compasión prevalezcan, uniendo a las naciones en la búsqueda común de la paz.

    Que tu reino de paz reine en la Tierra como en el cielo.


    • ACT Alianza
    • Conferencia Cristiana de Asia
    • Federación Luterana Mundial
    • Congreso Mundial Menonita
    • Consejo de Iglesias del Oriente Medio
    • Comunión Mundial de Iglesias Reformadas
    • Consejo Mundial de Iglesias
    • Consejo Metodista Mundial
    logos: World Council of Churches, Mennonite World Conference, act alliance, the Lutheran World Federation, World Communion of Reformed Churches, Anglican Communion, the Middle East Council of Churches, Christian Conference of Asia, World Methodist Council


    Urgent prayer & pastoral letters

    God, bring an end to violence and injustice
  • Amados hermanos y hermanas:

    El amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades.
    Cada mañana se renuevan; ¡qué grande es su fidelidad!

    Y me digo: ¡El Señor lo es todo para mí; por eso en él confío!

    Lamentaciones 3:22-24

    Les pedimos sus oraciones y acciones de solidaridad con nuestros miembros en Cuba.

    El pastor Luis Hernández, de la Sociedad Misionera Cubana Hermanos en Cristo, iglesia miembro del CMM, escribe:

    Las necesidades aquí son muchas.

    Falta de combustible.

    Falta de electricidad.

    Falta de alimentos.

    Falta de recursos financieros.

    La situación humanitaria en Cuba se está agravando debido a la escasez de combustible, que comenzó cuando el gobierno estadounidense tomó medidas para impedir la entrada de petróleo a la nación caribeña hace casi un mes, según informa Naciones Unidas. La continua escasez perjudicará la atención médica, los servicios de agua y la distribución de alimentos, agravando la crisis humanitaria y causando sufrimiento, especialmente a los más vulnerables.

    Lo que no falta es la fe de un pueblo que sabe crecer en medio de estos tiempos. Por eso no podemos rendirnos.

    “Si pudiéramos ir a hablar con nuestros hermanos y hermanas en Cristo, les explicaríamos nuestra situación. Pero aquí nos mantenemos firmes. Que nuestra familia anabautista conozca las grandes cosas que Dios ha hecho por nosotros”, declara Luis Hernández.

    Oremos para que los suministros tan necesarios lleguen pronto a la nación isleña. Oremos para que, en medio del estrés por la escasez, sumado a la reconstrucción tras el huracán de noviembre y el clima más severo, la gente se cuide mutuamente, compartiendo recursos como el niño con cinco panes y dos peces (Mateo 14:19) para que todos tengan lo suficiente.

    Señor, en tu misericordia, escucha nuestra oración.

    En el nombre de Jesús, amen.

    Henk Stenvers

    Henk Stenvers,
    presidente,
    Congreso Menonita Mundial

    Tigist Tesfaye

    Tigist Tesfaye secretaria, Comisión Diáconos

    William George Broughton

    William George Broughton

    representante regional, América Latina – Caribe



    Oración urgente y cartas pastorales:

    pray for Cuba
  • Señor, escucha mi oración, ¡permite que mi grito llegue a ti!
    No escondas de mí tu rostro cuando me encuentre angustiado; ¡dígnate escucharme!, ¡respóndeme pronto cuando te llame!
    —Salmos 102:2–3

    Amados hermanos y hermanas:

    El 10 de febrero de 2026, la junta militar de Myanmar lanzó ataques aéreos contra la aldea de Tlangkhua, en el municipio de Tlangkhua, estado de Chin, Myanmar. La bomba mató instantáneamente a seis personas e hirió gravemente a muchas otras civiles de la aldea.

    La mayoría de las víctimas pertenecen a la iglesia miembro del CMM en Myanmar, la Iglesia Bíblica Misionera Menonita. Entre los fallecidos se encontraban el diácono, el tesorero y dos líderes juveniles de la iglesia menonita. Once miembros de la iglesia necesitan atención médica de emergencia. Cerca del lugar donde cayó la bomba se estaba construyendo una iglesia.

    “Actualmente, existe una necesidad urgente de atención médica para los heridos graves y asistencia inmediata para las familias de los menonitas fallecidos.

    La aldea de Tlangkhua es mi ciudad natal y es predominantemente menonita. La mayoría de las personas fallecidas son mis primos y familiares.

    “A todos los menonitas internacionales, por favor, oren. Queremos expresarles nuestra más profunda gratitud por su apoyo en este momento”, expresa un líder del CMM en Myanmar.

    El bombardeo forma parte de una serie más amplia de ataques contra civiles, incluidos los ataques perpetrados el día anterior contra el municipio vecino de Matupi.

    Por favor, oren por aquellos que están sufriendo y llorando en Myanmar. Oren también para que la junta militar abandone esta estrategia de dañar a sus ciudadanos.

    Señor, en tu misericordia, escucha nuestra oración.

    En el nombre de Jesús, amen.

    Henk Stenvers

    Henk Stenvers,
    presidente,
    Congreso Menonita Mundial

    Andrew Suderman

    Andrew Suderman secretario, Comisión de Paz

    Tigist Tesfaye

    Tigist Tesfaye secretaria, Comisión Diáconos


    El Espíritu de Jesús nos llena de poder para confiar en Dios en todos los aspectos de la vida, de manera que lleguemos a ser hacedores de paz que renunciamos a la violencia, amamos a nuestros enemigos, procuramos justicia, y compartimos nuestras posesiones con los necesitados..”
    (Convicciones Compartidas 5) 

    Urgent prayer & pastoral letters

    holding hands
  • Amados hermanos y hermanas

    El Congreso Mundial Menonita hace un llamado a todos sus miembros a unirse en oración por nuestros hermanos y hermanas en Venezuela.

    El 3 de enero del 2026, a las 2:00 a. m., hora local, Estados Unidos bombardeó bases militares en Caracas, la capital, y en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. Las fuerzas militares estadounidenses capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, quienes serán juzgados por conspiración para cometer narcoterrorismo. El presidente estadounidense ha declarado su intención de “gobernar” Venezuela y de que las compañías petroleras estadounidenses tomen el control de la infraestructura petrolera venezolana.

    Según Jaime Prieto, historiador y menonita de Costa Rica, esto es parte de un patrón: ejércitos violentos de Estados Unidos están invadiendo a los pueblos de América Latina como lo han hecho una y otra vez desde el siglo XIX: Puerto Rico, Guatemala, Cuba, Panamá y ahora Venezuela.

    Informes de los anabautistas en Venezuela:

    • Actualmente se encuentran seguros en sus casas, pero hay un sentimiento generalizado de incertidumbre; temor a la escasez de alimentos, medicinas y combustible; y hay cierto peligro de violencia en las calles.
    • Piden oración por la estabilidad cívica y política, incluido el respeto a los derechos ciudadanos; y por la resiliencia espiritual cristiana, ya que esto se traduce en una fuerza invisible para reconstruir el país.

    Compartimos con ustedes algunas palabras de nuestras iglesias miembros en la región.


    El comité nacional de la IMCOL (Iglesia Cristiana Menonita de Colombia), nuestra iglesia miembro en el país vecino, Colombia, ha recibido a numerosos refugiados de Venezuela en los últimos años y participa en un ministerio conjunto con las iglesias menonitas emergentes en Venezuela.

    Nuestra iglesia hermana en Venezuela nos pide oración por:

    • Una solución negociada en lugar de un posible segundo ataque.
    • Que no vaya a profundizarse la violencia entre los grupos progobiernistas y la oposición.
    • Que la situación de Venezuela se defina desde Venezuela y no por intervención internacional.

    Oremos también:

    • Por las posibles víctimas mortales, sus familias y por los heridos y sus familias.
    • Por lo que esta política intervencionista de EEUU significa para las naciones y pueblos del mundo, especialmente para los países de América Latina.

    Acompañamos al pueblo venezolano en este momento de incertidumbre, clamando a Dios por una paz verdadera y por la justicia que dignifica la vida de su gente.

    Que el amor de Cristo sea nuestro puente, nuestra esperanza y nuestro camino hacia la reconciliación.

    La Conferencia Peruana de los Hermanos Menonitas también comparte sus oraciones por Venezuela:

    Primeramente, damos gracias a nuestro DIOS creador y Salvador.

    Sabemos cuán difícil es la vida en nuestro país hermano de Venezuela.

    Oramos pidiendo al SEÑOR que este sufrimiento haya terminado… Y sea su mano preciosa dando nuevas oportunidades de vida, de gozo y alegría en el SEÑOR.

    Y sea de ahora en adelante poniendo nuestra fe …de que todo va a cambiar para bien de las futuras o de las siguientes generaciones.

    La Epístola de Santiago nos recuerda que “el fruto de la justicia se siembra en paz para quienes hacen la paz” (Santiago 3:18). La manera en que sembramos las semillas importa. Las intervenciones y los ataques militares no son semillas que finalmente traerán justicia.

    Lamentamos la decisión de Estados Unidos de utilizar su poderío militar para aparentemente cumplir su propia agenda en otro país.

    Jesús nos llama a amar a nuestros enemigos y a no convertirnos en lo que odiamos. La preocupación por determinada forma de gobierno no justifica el ataque militar ni la intervención de otra. “Cuando resistimos el mal con el mal, cuando lo reflejamos, cuando lo atacamos con la misma moneda, simplemente garantizamos su perpetuación”, afirma el teólogo Walter Wink.

    • Pedimos sus oraciones por aquellas personas en la región se encuentran angustiadas y sufriendo.
    • Oramos para que el pueblo venezolano pueda ejercer su derecho a determinar colectivamente su liderazgo nacional.
    • Oramos para que los líderes gubernamentales de todo el mundo hablen y actúen con valentía y amor en este momento de conflicto.
    • También oramos por los líderes de Estados Unidos, para que aprendan a gobernar con sabiduría y justicia.

    Que podamos reconocer las diferentes perspectivas, incluso entre nuestros hermanos y hermanas, y sigamos viviendo con gracia y entendimiento. Que aprendamos de la historia y elijamos los caminos de Cristo y su paz. Al orar por los demás, que el Espíritu Santo moldee nuestros corazones y nos guíe a la acción.

    “El Señor juzgará entre las naciones
    y decidirá los pleitos de pueblos numerosos.
    Ellos convertirán sus espadas en arados
    y sus lanzas en hoces.
    Ningún pueblo volverá a tomar las armas contra otro
    ni a recibir instrucción para la guerra.” (Isaías 2:4)

    Señor, en tu misericordia, escucha nuestra oración.

    En el nombre de Jesús, amen.

    Henk Stenvers

    Henk Stenvers,
    presidente,
    Congreso Menonita Mundial

    Andrew Suderman

    Andrew Suderman secretario, Comisión de Paz


    Urgent prayer & pastoral letters

    man and woman hand out bowls of soup across a table
  • Amados hermanos y hermanas

    Hacemos un llamado a la familia anabautista mundial para que oremos por las personas de la región del Caribe tras el paso del Huracán Melissa.

    “Las perspectivas desde el punto de vista humano son sombrías, pero como hijas e hijos suyos seguimos aferrándonos a nuestra esperanza en Cristo. Sigamos orando por fe”, dice el Pastor Liston Aiken, presidente de la Iglesia Menonita de Jamaica.

    El Huracán Melissa, una tormenta de categoría 5, azotó el Caribe la última semana de octubre. Las consecuencias incluyeron graves inundaciones, edificios destruidos por el viento y la lluvia, deslizamientos de tierra, árboles caídos y cultivos arrasados. Las interrupciones en las redes de comunicaciones y de transporte han dificultado la llegada de la ayuda.

    El número de víctimas mortales causadas por la tormenta asciende a 65 personas fallecidas confirmadas en toda la región en el momento de redactar este artículo, y se espera que la cifra aumente a medida que se restablezcan las comunicaciones y el acceso a las zonas más remotas. Miles de personas viven en refugios temporales.

    La recuperación tras la destrucción llevará años. Sin embargo, se reconoce que la preparación previa ante desastres ha permitido salvar vidas y acelerar la respuesta.

    • • De las cuatro congregaciones de la Iglesia Menonita de Jamaica que se encuentran directamente en la trayectoria de la tormenta, ‘Joyland’ y ‘Adams’ perdieron el techo y sufrieron daños adicionales; la puerta de ‘Ridge’ fue arrancada; el edificio de ‘Salter Hill’ se derrumbó y el techo de la casa parroquial quedó destruido. Los miembros de la iglesia en estas comunidades perdieron sus techos y sus pertenecías personales.
      Las personas miembros de la iglesia de alrededor del país están abrumadas por la destrucción, pero confían en que Dios les mostrará cómo ayudar a medida que se desarrollan estrategias a corto y largo plazo.
    • En Cuba, las 56 congregaciones de la ‘BIC’ en las cinco provincias orientales de la isla se han visto afectadas. Algunas personas miembros de la iglesia perdieron sus hogares a causa de los vientos y las inundaciones. Dado que la mayoría de las congregaciones se reúnen en casas particulares, el impacto se ha multiplicado. Las secuelas de la tormenta agravan las dificultades económicas que ya padecía la población.
    • En el extremo frontal de la tormenta que se avecina, las congregaciones de la República Dominicana se vieron afectadas por las inundaciones que se produjeron al inicio de la tormenta y que se intensificaron a medida que Melissa pasaba sobre la isla.

    “Todavía se está evaluando el daño, se están despejando muchas de las carreteras y se está restableciendo el suministro eléctrico. Se está proporcionando ayuda material a las personas afectadas. Esto continuará durante mucho tiempo porque el daño fue muy grave en los lugares por donde pasó el ojo del huracán”, dice William George Broughton, representante regional del CMM y administrador de salud jubilado en Jamaica.

    Les invitamos a orar por nuestros hermanos y hermanas de estas naciones insulares.

    Que la solidaridad reemplace la sensación de aislamiento que a menudo sienten.

    Que las comunidades se fortalezcan para unirse en respuesta, apoyándose mutuamente y asegurándose de que nadie se quede atrás.

    Que el amor de Cristo nos llene a todos: para que nuestros miembros en el Caribe se cuiden unos a otros; para que aquellos de nosotros que estamos alrededor del mundo pongamos nuestras oraciones en acción.

    Oramos por las personas en el liderazgo mundial, a quienes Jamaica y otros países han desafiado a establecer un financiamiento para el clima. Están pidiendo una reparación a los países ricos por su papel desproporcionado en el agravamiento de la crisis climática.

    Por la gracia de Dios, buscamos vivir y proclamar la buena nueva de la reconciliación en Jesucristo como parte del único cuerpo de Cristo en todo tiempo y lugar.

    Señor, en tu misericordia, escucha nuestra oración.

    En el nombre de Jesús, amen.

    Henk Stenvers

    Henk Stenvers,
    presidente,
    Congreso Menonita Mundial

    Tigist Tesfaye

    Tigist Tesfaye secretaria, Comisión Diáconos

    P.D. Después de redactar esta carta, recibimos la noticia sobre el tifón Kalmaegi en Asia. Por favor, oren por los afectados y sigan las redes sociales de MWC para conocer las noticias sobre cómo se ven afectadas las iglesias menonitas.


    Hurricane Melissa Carribean
  • Actualización

    Tras la declaración de un cese el fuego temporal, continuamos orando y actuando por una paz justa mientras nos solidarizamos con todos aquellos que sufren, lloran y guardan la esperanza: palestinos, judíos y aliados.

    Carta

    Amados hermanos y hermanas:

    El 7 de octubre de 2025 es el trágico aniversario de un brote de violencia que ha causado la pérdida de cientos de miles de vidas en las tierras llamadas Israel y Palestina y también en la región más amplia.

    Reconocemos que la imagen de Dios se encuentra en cada hombre, mujer y niño: cada muerte resultante de la opresión, el hambre, el encarcelamiento y la violencia es una tragedia.

    Nos apena la represión, el desprecio por la dignidad humana y el despojo durante décadas que condujeron a la crisis actual.

    Denunciamos los actos genocidas que buscan extinguir a un pueblo y su cultura. Denunciamos las enseñanzas cristianas que justifican y sustentan la crueldad, la superioridad y la violencia.

    Abrimos los ojos para ver y los oídos para escuchar el clamor de quienes sufren. Confesamos nuestro fracaso a la hora de responder ante su dolor.

    Nos hacemos un llamado a actuar en solidaridad con quienes se encuentran heridos y oprimidos. Nos comprometemos a decir la verdad y a practicar la justicia que conducen a la paz y la seguridad para todos en la región y más allá.

    Junto con nuestros hermanos cristianos palestinos del movimiento de teología de la liberación Sabeel:

    Dios todopoderoso, recordamos que “cuando los justos claman, el Señor escucha y los libra de todas sus angustias” (Salmo 34: 17). Señor, ¿dónde está tu mensaje de libertad en medio del sufrimiento de quienes son detenidos y torturados injustamente? 

    Ayúdanos a dar testimonio ante quienes sufren y a aumentar nuestras acciones para que tu justicia se cumpla.

    Señor en tu misericordia…escucha nuestra oración.

    Oh Señor, cuánto anhelamos ver tu paz reinar en nuestro mundo.

    Anhelamos ver tu paz en Palestina e Israel, así como para las iglesias miembros del CMM en otras partes del mundo que también sufren violencia política o guerra en la República Democrática del Congo, India, Myanmar, Ucrania y Estados Unidos; y la violencia social persistente en muchas partes de Latinoamérica.

    Que venga tu reino de paz, y que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo. ¡Y que seamos participantes de tu reino de paz!

    Nuestras palabras parecen pequeñas e insuficientes ante la crisis, pero aun así reafirmamos nuestra convicción de que:

    El Espíritu de Jesús nos llena de poder para confiar en Dios en todos los aspectos de la vida, de manera que lleguemos a ser hacedores de paz que renunciamos a la violencia, amamos a nuestros enemigos, procuramos justicia, y compartimos nuestras posesiones con los necesitados..”
    (Convicciones Compartidas 5) 

    Señor, en tu misericordia, escucha nuestra oración.

    En el nombre de Jesús, amen.

    Henk Stenvers

    Henk Stenvers,
    presidente,
    Congreso Menonita Mundial

    Tigist Tesfaye

    Tigist Tesfaye secretaria, Comisión Diáconos

    Andrew Suderman

    Andrew Suderman secretario, Comisión de Paz

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  • Amados hermanos y hermanas: 

    La escalada de la guerra en el Medio Oriente hoy es una fuente de temor y dolor para nuestra familia anabautista alrededor del mundo. Para algunas personas, esta es una nueva realidad; para otras, es algo que se suma a la carga de violencia que arrastran desde hace años o décadas de conflictos locales. Vemos a todos aquellos que están siendo aplastados bajo las maquinaciones de los poderosos; nos lamentamos y pedimos la presencia misericordiosa de Dios entre ellos. Condenamos cualquier justificación de la guerra como parte de la voluntad de Dios. 

    Invitamos a que nuestras oraciones nos impulsen a la acción. Y a que nuestras acciones sean nuestras oraciones. 

    Nuestra lealtad no es hacia presidentes ni reyes, sino hacia el Príncipe de Paz. Como miembros de una Iglesia Histórica de Paz –es decir, una iglesia dedicada a los caminos de la paz– , seguimos a Jesús, el Príncipe de Paz, quien nos llama a un amor radical al enemigo. 

    • Este amor entrena a nuestros corazones para ver a Dios en el “otro” ser humano, ya sea enemigo o amigo. 
    • Este amor nos da la valentía de buscar la justicia. 
    • Este amor nos llama a buscar relaciones correctas a nivel interpersonal, a nivel de organizaciones, entre estados y pueblos, y con el resto de la creación, todos los cuales sufren daños en medio del conflicto. 

    El poder del amor de Cristo nos impulsa no al orgullo que defiende a las naciones o a la pureza ideológica, sino a la compasión por quienes sufren, independientemente de su identidad nacional o afiliación política. 

    Las enseñanzas de Jesús nos recuerdan que el enemigo no es la otra persona sino nuestro propio instinto de crear barreras y caer víctimas de la enemistad misma. Oramos para que, al encontrar la valentía de amar, el poder transformador de Dios rompa los ciclos de violencia que dividen, oprimen y matan. 

    La justicia debe acompañar a la paz. De hecho, la paz solo puede estar presente cuando se materializa una justicia restaurativa, orientada a la búsqueda de la verdad y a la reparación. Confesamos nuestro fracaso en la búsqueda de una paz justa. Pedimos al Espíritu Santo que nos enseñe humildad y nos equipe con la valentía de amar. Pedimos sabiduría para reconocer y decir la verdad con claridad profética y amor abnegado. Pedimos la audacia para enfrentar la injusticia a pesar del riesgo que ello nos implique. 

    Estamos resueltos a alzar la voz, ya sea ante los gobiernos o ante nuestros conciudadanos, para cuestionar el apoyo acrítico a fuentes de violencia y muerte constantes. 

    Como comunión anabautista mundial, renunciamos a la violencia, como lo hizo Jesús. Nos comprometemos –como seguidores de Jesús– a transformar los sistemas injustos a través de la no violencia activa. Hacemos un llamado a los Estados para que dejen de invertir en la guerra y, en su lugar, comiencen el arduo trabajo de buscar los caminos de la paz, una paz que no llegue a través de las armas, los misiles o la fuerza violenta, de modo que todo pueda florecer. 

    Nuestras palabras parecen pequeñas e insuficientes ante la crisis y ante nuestra propia falta de consenso en torno a sus causas, sin embargo, reafirmamos nuestra convicción de que 

    El Espíritu de Jesús nos llena de poder para confiar en Dios en todos los aspectos de la vida, de manera que lleguemos a ser hacedores de paz que renunciamos a la violencia, amamos a nuestros enemigos, procuramos justicia, y compartimos nuestras posesiones con los necesitados. (Convicción Compartida 5) 

    Señor, en tu misericordia, escucha nuestra oración.
    En el nombre de Jesús, Príncipe de Paz.

    Amén.

    Henk Stenvers
    Presidente
    Congreso Mundial Menonita


    Comentarios anteriores del CMM 
    Otros recursos del CMM 
    Otros recursos (en inglés)  

    https://sabeel.org/category/wave-of-prayers

    https://mcc.org/what-we-do/where-we-work/palestine-and-israel


    candle
  • Amados hermanos y hermanas:

    El Congreso Mundial Menonita hace un llamamiento a la oración por nuestra iglesia miembro Meserete Kristos Church (MKC, por sus siglas en inglés) la cual se enfrenta a la persecución religiosa en Etiopía por parte de divisiones extremistas.

    El último incidente que ha afectado a personas ministras del evangelio en la ‘MKC’ ocurrió el 15 de mayo del 2025. Un grupo extremista de la región atacó a un evangelista que trabajaba en ‘West Hararghe’ (Hararghe Occidental). Él murió a causa de las heridas.

    “Bienaventurados los muertos que de aquí en adelante mueren en el Señor’… descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen”. —Apocalipsis 14:13

    La ‘MKC’ hace un llamamiento urgente a socios, amistades y al Cuerpo de Cristo para que se unan a nosotros en oración por lo siguiente:

    • • Fortaleza, paz y consuelo para la esposa y los dos hijos pequeños del evangelista Ebrahim, para que el Señor Dios sea su refugio;
    • Sanación y restauración para otras personas que sufren heridas de violencia por practicar su fe;
    • Protección divina sobre las personas evangelistas y creyentes que sirven en zonas de alto riesgo mientras dan testimonio del Evangelio de la paz;
    • El establecimiento de justicia y de paz duradera en la región.

    Que el firme ejemplo del Evangelista Ebrahim nos inspire a seguir adelante en la obra por la que él entregó su vida.

    Que el Señor, nuestro Sanador, Protector y Sustentador, se acerque y nos sostenga con misericordia y poder.

    Gracias por acompañarnos en oración, compasión y solidaridad.

    Con profunda preocupación e inquebrantable fe,

    El Equipo de Liderazgo de la Iglesia Meserete Kristos (MKC)

    Por favor, únanse como hermanos y hermanas anabautistas para elevar a la ‘MKC’ en oración.

    Señor, en tu misericordia, escucha nuestra oración.

    En el nombre de Jesús, amen.

    Henk Stenvers

    Henk Stenvers,
    presidente,
    Congreso Menonita Mundial

  • Amados hermanos y hermanas: 

    En Ecuador se ha declarado un estado de “conflicto armado interno” desde enero del 2024. El gobierno continúa luchando contra la violencia de los grupos de crimen organizado. Las tres iglesias nacionales menonitas en Ecuador – Iglesia Evangélica Menonita Ecuatoriana (IEME – iglesia miembro del CMM), Iglesia Cristiana Anabautista Menonita de Ecuador (ICAME), y la Iglesia Cristiana Menonita (ICME) – hacen un llamado a la oración a nuestra familia anabautista global. 

    Queridos hermanos y hermanas en Cristo, reciban abrazos desde la Sierra y la Costa Ecuatoriana. 

    Pedimos oración por las personas en Ecuador, porque sabemos que Dios desea el shalom y el bienestar para el pueblo ecuatoriano y para nuestras iglesias menonitas.  

    La oscuridad nos azota diariamente. Nuestro país ha pasado de ser una “isla de paz” a un pozo de tinieblas. 

    Cada día nos llegan historias de matanza y horror. Hoy, nuestras iglesias deben enfrentar dilemas impensables, como si deberían destinar parte de las ofrendas a los capos de la droga que extorsionan en nuestros barrios…para apaciguarlos y asegurar que la congregación pueda seguir reuniéndose en los cultos dominicales. 

    Sabemos que el destino que Dios quiere para nosotros es otro.  

    Como comunidad de líderes pacificadores, nos hemos unido desde las tres conferencias anabautistas ecuatorianas para trabajar por la paz en nuestro país. Pero sabemos que no podemos hacerlo solos.

    Por eso, solicitamos que el Congreso Mundial Menonita camine junto a nosotros en este esfuerzo, y esperamos unirnos a todos ustedes en oración para que el cuerpo de Cristo sea uno con Ecuador. 

    Deseamos paz y oramos por los grupos criminales organizados. En el shalom de las personas violentas y violentadas, podemos encontrar nuestra paz. 

    Esperamos que nuestro trabajo conjunto, uniendo diversas iglesias y formas de ser iglesia, sea un testimonio de paz en estos tiempos tan divididos. 

    Únase a nuestros hermanos y hermanas anabautistas para orar por Ecuador. 

    En Jesucristo, nuestra paz. 

    Henk Stenvers,
    presidente 

    Andrés Pacheco Lozano,
    Comisión de Paz, presidente

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  • Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; nuestra ayuda en momentos de angustia. Por eso no tendremos miedo, aunque se deshaga la tierra, aunque se hundan los montes en el fondo del mar…

    ¡El Señor todopoderoso está con nosotros! ¡El Dios de Jacob es nuestro refugio!

    Salmos 46:2-3, 12

    Un terremoto de 7.7 de magnitud sacudió el centro de Myanmar, seguido de una réplica de 6.4 magnitud. El terremoto afectó a la región, llegando incluso a Tailandia, China e India.

    Al 31 de marzo del 2025, el número de muertos reportado es de 1.600. Sin embargo, los esfuerzos de rescate no han sido suficientes para responder a la magnitud de la necesidad.

    El líder de la Iglesia Bíblica Misionera Menonita de Myanmar expresa especial preocupación por los musulmanes, que son una minoría marginada en Myanmar. Como el terremoto ocurrió el viernes, durante el Ramadán, muchos de ellos estaban congregados en mezquitas que se derrumbaron sobre ellos.

    El gobierno ha declarado estado de emergencia en seis regiones, sin embargo, la guerra civil en curso afecta la capacidad del gobierno para responder.

    Aeropuertos, carreteras y puentes han sufrido daños, lo que puede provocar rápidamente escasez de alimentos, ya que la distribución fluye del campo hacía las zonas urbanas. Las plantas de generación de energía también sufrieron daños.

    En Tailandia, el país vecino, un rascacielos en construcción se derrumbó. Un número indeterminado de trabajadores podría estar entre los escombros.

    “Damos gracias a Dios por que mi familia y los menonitas de la región de Yangón y el Delta están a salvo”, escribe el líder de la Iglesia Bíblica Misionera Menonita de Myanmar. “Sin embargo, aún se desconoce la situación exacta de los menonitas en el centro de Myanmar.

    Por favor, oren por Myanmar. Sus oraciones son la única solución para el problema de Myanmar”.

    Como iglesia Mundial, rodeamos a estos hermanos y hermanas en oración.

    Por favor, únanse a nosotros en oración:

    • Por quienes están de luto, por quienes están atrapados y por aquellos que lo han perdido todo.
    • Por la paz y la intervención de Dios en medio de la guerra civil, y fortaleza para los trabajadores humanitarios.
    • Por las comunidades menonitas y otras personas que sufren, para que puedan encontrar esperanza y resiliencia.
    • Por socorro rápido y acceso para quienes brindan ayuda.
    • Por los líderes, especialmente los pastores y líderes de nuestras iglesias miembro del CMM: que Dios les conceda fuerza y valentía para sentarse con los más afectados y ser los brazos amorosos de Jesús.
    • Para que la familia anabautista mundial responda con solidaridad, generosidad y fidelidad en la oración.

    Desarrollado con la Iglesia Menonita de Canadá Witness



    Añada su propio mensaje de oración y solidaridad en los comentarios en la parte inferior.

  • “Nos faltan Biblias, agua, jabones e incluso comida”, escribe un representante de la organización juvenil de una iglesia de los Hermanos Menonitas de Bukavu (República Democrática del Congo). “Solicitamos el acompañamiento de sus oraciones y materiales”.

    El Congreso Mundial Menonita ha convocado un grupo de trabajo inter-anabautista para responder a la actual crisis humanitaria en la parte oriental de la República Democrática del Congo, derivada de los acontecimientos de las últimas semanas.

    “Les invitamos a realizar donaciones a cualquiera de nuestros socios para apoyar su respuesta a esta necesidad urgente”, expresa César García, secretario general del CMM.

    Los socios llegaron a un consenso de que el Comité Central Menonita (CCM) tomará la delantera en la respuesta, aprovechando su experticia en socorro y desarrollo.

    La Misión Intermenonita de África (AIMM por su sigla en inglés), la Iglesia Menonita Canadá Witness, la Red de Misión Menonita and Multiply están en la conversación.

    El CMM extiende la invitación a todas las organizaciones anabautistas que trabajan en la región para que se sumen a la respuesta coordinada. “Queremos trabajar de manera cooperativa y colaborativa”, afirma César García.

    La iglesia miembro del CMM, Communauté des Églises des Frères Mennonites au Congo (CEFMC, Hermanos Menonitas), tiene 34 congregaciones con más de 4000 miembros en la región. Al momento de escribir este artículo, la CEFMC informa que 600 familias de sus congregaciones han sido desplazadas.

    Algunas de las personas que huyen de la violencia se encuentran en campamentos en la región. Otras han huido a otras partes del país donde las congregaciones de la CEFMC, Communauté Evangélique Mennonite, la Communauté Mennonite au Congo y la Communauté Mennonite de Kinshasa están ofreciendo asistencia.

    Algunos han sido evacuados a países cercanos como Burundi, Uganda y Tanzania, donde otros Menonitas han podido brindarles apoyo.

    “La situación requiere una respuesta urgente, pero también un plan de varios años”, afirma Annie Loewen, directora interina de respuesta a desastres del CCM. En este momento, los suministros de alimentos, refugio e higiene son necesidades críticas. A largo plazo, se necesitarán recursos para sanar los traumas y suministros para reconstruir las viviendas.

    “Queremos reaccionar rápidamente a las necesidades de la gente de la región, pero nuestra respuesta debe coordinarse con otros socios, para aprovechar las fortalezas de cada uno y crear sinergias”, explica Doug Hiebert, líder del equipo regional de Multiply para África subsahariana.

    “La coordinación interdependiente entre las organizaciones internacionales y las iglesias locales es crucial para la construcción de paz a largo plazo”, afirma Tigist Tesfaye, secretaria de la Comisión de Diáconos. “Por favor, continúen orando por nuestros hermanos y hermanas. Nuestra solidaridad en oración es una parte clave de nuestra respuesta como familia anabautista”.

    Lea la carta pastoral a las iglesias de la República Democrática del Congo y agregue sus propios mensajes de oración aquí

    Antecedentes

    Como comunidad mundial de fe que existe para facilitar las relaciones entre las iglesias afines al anabautismo en todo el mundo, El Congreso Mundial Menonita toma la iniciativa de convocar a sus miembros a una acción interdependiente cuando ocurre una crisis para evitar la duplicación y asegurar la cooperación.

    A partir de 2017, el CMM facilitó la respuesta anabautista colaborativa a los desastres en todo el mundo. Cuando una inundación catastrófica afectó a 11 congregaciones de los Hermanos Menonitas en Perú, varias organizaciones anabautistas estaban listas para brindar asistencia. El CMM convocó una respuesta anabautista colaborativa de seis meses entre el Comité Central Menonita, el CMM, ICOMB y Multiply (en ese entonces llamado Misión MB).

    El CMM reunió a siete socios anabautistas de América del Norte y Europa para coordinar una respuesta interdependiente a la crisis en la región de Kasaï en la República Democrática del Congo.

    También en el 2017, las inundaciones monzónicas arrasaron Nepal y partes de la India y Bangladesh. Los socios anabautistas CCM y Brethren in Community Welfare Society (Sociedad de los Hermanos en Bienestar Comunitario) ayudaron a las familias a recuperar sus medios de vida, les proporcionaron materiales para construir refugios y apoyaron las reparaciones de sus hogares.

    Durante la pandemia del COVID-19, el Congreso Mundial Menonita formó el grupo de trabajo del COVID -19 con el apoyo de más de 10 organizaciones anabautistas mundiales para responder a las necesidades derivadas de la pandemia en el hemisferio sur.