Amados hermanos y hermanas
El Congreso Mundial Menonita hace un llamado a todos sus miembros a unirse en oración por nuestros hermanos y hermanas en Venezuela.
El 3 de enero del 2026, a las 2:00 a. m., hora local, Estados Unidos bombardeó bases militares en Caracas, la capital, y en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. Las fuerzas militares estadounidenses capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, quienes serán juzgados por conspiración para cometer narcoterrorismo. El presidente estadounidense ha declarado su intención de “gobernar” Venezuela y de que las compañías petroleras estadounidenses tomen el control de la infraestructura petrolera venezolana.
Según Jaime Prieto, historiador y menonita de Costa Rica, esto es parte de un patrón: ejércitos violentos de Estados Unidos están invadiendo a los pueblos de América Latina como lo han hecho una y otra vez desde el siglo XIX: Puerto Rico, Guatemala, Cuba, Panamá y ahora Venezuela.
Informes de los anabautistas en Venezuela:
- Actualmente se encuentran seguros en sus casas, pero hay un sentimiento generalizado de incertidumbre; temor a la escasez de alimentos, medicinas y combustible; y hay cierto peligro de violencia en las calles.
- Piden oración por la estabilidad cívica y política, incluido el respeto a los derechos ciudadanos; y por la resiliencia espiritual cristiana, ya que esto se traduce en una fuerza invisible para reconstruir el país.
Compartimos con ustedes algunas palabras de nuestras iglesias miembros en la región.
El comité nacional de la IMCOL (Iglesia Cristiana Menonita de Colombia), nuestra iglesia miembro en el país vecino, Colombia, ha recibido a numerosos refugiados de Venezuela en los últimos años y participa en un ministerio conjunto con las iglesias menonitas emergentes en Venezuela.
Nuestra iglesia hermana en Venezuela nos pide oración por:
- Una solución negociada en lugar de un posible segundo ataque.
- Que no vaya a profundizarse la violencia entre los grupos progobiernistas y la oposición.
- Que la situación de Venezuela se defina desde Venezuela y no por intervención internacional.
Oremos también:
- Por las posibles víctimas mortales, sus familias y por los heridos y sus familias.
- Por lo que esta política intervencionista de EEUU significa para las naciones y pueblos del mundo, especialmente para los países de América Latina.
Acompañamos al pueblo venezolano en este momento de incertidumbre, clamando a Dios por una paz verdadera y por la justicia que dignifica la vida de su gente.
Que el amor de Cristo sea nuestro puente, nuestra esperanza y nuestro camino hacia la reconciliación.
La Conferencia Peruana de los Hermanos Menonitas también comparte sus oraciones por Venezuela:
Primeramente, damos gracias a nuestro DIOS creador y Salvador.
Sabemos cuán difícil es la vida en nuestro país hermano de Venezuela.
Oramos pidiendo al SEÑOR que este sufrimiento haya terminado… Y sea su mano preciosa dando nuevas oportunidades de vida, de gozo y alegría en el SEÑOR.
Y sea de ahora en adelante poniendo nuestra fe …de que todo va a cambiar para bien de las futuras o de las siguientes generaciones.
La Epístola de Santiago nos recuerda que “el fruto de la justicia se siembra en paz para quienes hacen la paz” (Santiago 3:18). La manera en que sembramos las semillas importa. Las intervenciones y los ataques militares no son semillas que finalmente traerán justicia.
Lamentamos la decisión de Estados Unidos de utilizar su poderío militar para aparentemente cumplir su propia agenda en otro país.
Jesús nos llama a amar a nuestros enemigos y a no convertirnos en lo que odiamos. La preocupación por determinada forma de gobierno no justifica el ataque militar ni la intervención de otra. “Cuando resistimos el mal con el mal, cuando lo reflejamos, cuando lo atacamos con la misma moneda, simplemente garantizamos su perpetuación”, afirma el teólogo Walter Wink.
- Pedimos sus oraciones por aquellas personas en la región se encuentran angustiadas y sufriendo.
- Oramos para que el pueblo venezolano pueda ejercer su derecho a determinar colectivamente su liderazgo nacional.
- Oramos para que los líderes gubernamentales de todo el mundo hablen y actúen con valentía y amor en este momento de conflicto.
- También oramos por los líderes de Estados Unidos, para que aprendan a gobernar con sabiduría y justicia.
Que podamos reconocer las diferentes perspectivas, incluso entre nuestros hermanos y hermanas, y sigamos viviendo con gracia y entendimiento. Que aprendamos de la historia y elijamos los caminos de Cristo y su paz. Al orar por los demás, que el Espíritu Santo moldee nuestros corazones y nos guíe a la acción.
“El Señor juzgará entre las naciones
y decidirá los pleitos de pueblos numerosos.
Ellos convertirán sus espadas en arados
y sus lanzas en hoces.
Ningún pueblo volverá a tomar las armas contra otro
ni a recibir instrucción para la guerra.” (Isaías 2:4)
Señor, en tu misericordia, escucha nuestra oración.
En el nombre de Jesús, amen.

Andrew Suderman secretario, Comisión de Paz

