Gasten un poco, ahorren un poco, den un poco

offering during worship service

Dar es una forma de vida, arraigada en la fe, la familia y un profundo compromiso con la familia mundial

Para Ruth y Timothy Stoltzfus Jost, la generosidad nunca ha sido simplemente un acto de dar, sino que ha sido una forma de vida, arraigada en la fe, la familia y un profundo compromiso con la familia global.

Tanto Ruth como Timothy fueron criados en familias que les inculcaron la mayordomía fiel y el servicio activo dentro de la iglesia. El padre de Ruth enseñaba en la Universidad Menonita del Este en Virginia, mientras que su madre dirigía un ministerio cristiano de radio y prensa escrita y ejercía como pastora.

El padre de Timothy fue administrador de un hospital psiquiátrico menonita en California y se convirtió en un líder de los Servicios de Salud Mental Menonitas y de la Ayuda Mutua Menonita. Su madre era maestra y escritora.

En ambas familias, la fe se vivía a través del servicio, la hospitalidad y el compromiso de compartir los dones de Dios con los demás.

Timothy recuerda a su congregación de los Hermanos Menonitas en Reedley, California, EE. UU., acogiendo a refugiados de la Unión Soviética e inmigrantes de Paraguay. Ruth recuerda a familiares que sirvieron en misiones menonitas alrededor del mundo. Desde pequeños, ambos aprendieron que pertenecer a la iglesia significaba cuidar de personas más allá de su propia comunidad.

Timothy y Ruth, ambos abogados, se conocieron en 1981 en una conferencia sobre la relación entre el derecho y la Biblia en un seminario menonita. Se casaron poco después y comenzaron a construir una vida centrada en la fe, el servicio y la comunidad.

Una experiencia que marcó la vida  

Una de las experiencias que marcó la juventud de Ruth fue asistir a la Asamblea del Congreso Mundial Menonita en Ámsterdam en 1967. Al ser hospedada por una familia menonita holandesa que vivía en una casa flotante, experimentó de primera mano la calidez y la conexión de la comunidad menonita mundial. Tras la asamblea, su familia viajó a Checoslovaquia para visitar a miembros de la Iglesia de los Hermanos Checos, lo que le permitió profundizar su comprensión de que la fe trasciende las fronteras nacionales.

A lo largo de las décadas, el Congreso Mundial Menonita siguió influyendo en la comprensión que su familia tenía de la iglesia. En 1997, mientras vivían en Alemania y participaban en una congregación menonita alemana, asistieron a la Asamblea del Congreso Mundial Menonita en Calcuta, India, con sus tres hijos.

En el 2009, Ruth y Timothy asistieron a la Asamblea del Congreso Mundial Menonita en Paraguay y visitaron comunidades menonitas en todo el Chaco. Ruth quedó particularmente conmovida por un ministerio penitenciario que demostró el testimonio activo de la iglesia en las comunidades urbanas. Su visita desafió ideas preconcebidas y reveló una fe vibrante expresada a través de un servicio compasivo.

Posteriormente, Ruth asistió a la Asamblea del Congreso Mundial Menonita del 2015 en Harrisburg, Pensilvania, EE. UU., continuando así una conexión de toda la vida con la comunidad mundial de creyentes menonitas.

Vivir modestamente para dar generosamente

A lo largo de sus vidas, Ruth y Timothy han adoptado los valores de una vida sencilla y la generosidad.

Timothy pasó parte de la década de 1970 viviendo en comunidades intencionales menonitas donde los recursos se compartían siguiendo el espíritu de la iglesia primitiva.

Ruth recuerda a menudo la sencilla instrucción de su madre cada vez que los niños recibían dinero: “Gasten un poco, ahorren un poco y den un poco”.

Esos valores se han transmitido a la siguiente generación. Hoy, su hijo menor está sirviendo con la German Mennonite Peace Fellowship, organizando viajes de acompañamiento a Palestina.

A lo largo de su matrimonio, Ruth y Timothy han considerado sus recursos como dones que Dios les ha confiado. Han procurado vivir con modestia para poder dar generosamente: para apoyar a la iglesia, cuidar de los necesitados y promover el trabajo por la paz y la justicia.

Solidaridad espiritual 

Para ellos, el Congreso Mundial Menonita encarna la visión bíblica que se encuentra en 2 Corintios 8: una comunidad donde los creyentes comparten recursos, cargas, ánimo y esperanza a través de culturas y continentes.

Dicho compartir incluye apoyo material, pero también abarca la solidaridad espiritual. Ellos recuerdan vívidamente haber recibido mensajes de oración y aliento de iglesias menonitas de otros países durante momentos difíciles en Estados Unidos, un poderoso recordatorio de que forman parte de algo mucho más grande que ellos mismos.

Es por eso que apoyan al Congreso Mundial Menonita.

El Congreso Mundial Menonita fortalece las relaciones superando las fronteras, conecta a creyentes de diversas culturas y construye una comunidad global donde florecen la fe, la generosidad y el cuidado mutuo. A través del CMM, las iglesias aprenden unas de otras, se apoyan mutuamente y dan testimonio juntas del amor de Dios en el mundo.

Ruth y Timothy Stoltzfus Jost invitan a otros y otras a unirse a este ministerio de compartir.

Al apoyar al Congreso Mundial Menonita, usted ayuda a nutrir una familia de fe mundial, una que encarna el llamado de Cristo a la unidad, la generosidad y la esperanza para las generaciones venideras.