Comunidades formadas por la fe, inspiradas por el amor de Cristo

En la década de 1970, la ciudad de Nueva York, en Estados Unidos, no era un entorno natural para los menonitas. Hyacinth Stevens (EE. UU.), miembro de la Comisión de Misión de la Conferencia Menonita Mundial, cuenta que, “la mayoría de las iglesias menonitas de allí fueron fundadas por personas provenientes de lo que entonces eran las conferencias de Lancaster y Franconia (las actuales LMC y Mosaic)”.

Hyacinth Stevens, agrega que: “Comenzaron relacionándose con las comunidades negra e hispana a través de clubes bíblicos infantiles o equipos de sóftbol, y los niños los presentaban a sus padres”, la vinculación con la comunidad era el eje central de su misión.

Durante esa época, ella recuerda especialmente a dos voluntarios anabautistas blancos de Pensilvania (EE. UU.): Irene y Joe, voluntarios de servicio originarios de Lancaster que prestaban servicio en la zona del Bronx, en la ciudad de Nueva York. Tras muchas conversaciones, Irene y Joe finalmente invitaron a su madre a un estudio bíblico, donde sus padres renovaron su compromiso de vida con Cristo.

Hyacinth Stevens, expresa: “mi primer contacto con el anabautismo se produjo cuando estaba en el jardín de infantes”. A partir de entonces, su fe y su vida eclesiástica en el King of Glory Tabernacle (por aquel entonces, la Iglesia Menonita de Burnside) se vieron marcadas por los vínculos menonitas con el condado de Lancaster, en Pensilvania (EE. UU.).

Su búsqueda de identidad durante la juventud la llevó a una universidad de la Alianza Cristiana y Misionera, donde interactuó con estudiantes de diversos trasfondos cristianos. Hyacinth Stevens afirma que, “fue allí donde exploré mi fe, comparando mis convicciones anabautistas con las creencias de los demás. Entonces me di cuenta de que, si bien mi fe es algo personal, también se trata de caminar juntos. Es una experiencia comunitaria”.

Hyacinth Stevens, continúa diciendo: “La vida de Jesús fue una historia de comunidad. Jesús se relacionaba con personas de muy diversos ámbitos. Jesús visitaba los hogares de la gente. Jesús creció en una comunidad. Y siento que la teología y la práctica anabautistas en mi contexto son precisamente esto: un Jesús que veía la conexión con los demás como algo fundamental para toda la historia”. 

“Me identifico con la enseñanza anabautista, en la que nuestra fe individual se entreteje y se integra. La práctica anabautista ofrece un amplio espacio para vivir nuestra fe como una sola comunidad, y eso es algo con lo que me siento muy identificada”.

De estar entre la multitud a sentarse a la mesa

El tema de la comunidad también está presente en su participación en el Congreso Mundial Menonita. El primer contacto de Hyacinth con el CMM fue en 2015, durante la Asamblea celebrada en Pensilvania, Estados Unidos. Hyacinth Stevens, comenta: “Yo era una de los 8000 asistentes; observaba todo con curiosidad y establecía vínculos con personas llegadas de distintos lugares. Estaba maravillada con todo aquello”.

La Asamblea de 2022 en Indonesia fue una experiencia diferente: “Estuve en el centro de todo, viendo cómo las personas se reúnen y toman decisiones. La reflexión en las discusiones, el modo de abordar cada opinión divergente, la disposición a aprender unos de otros mientras resolvíamos nuestras diferencias… todo ello con el objetivo de alcanzar un consenso. Este proceso fue una fuente de inspiración”.

“Me di cuenta de que el CMM es una organización que aprende. Profundizamos juntos en la comprensión de nuestra historia. Esta historia compartida me inspira y me intriga profundamente”.

“Creo que nuestro mayor desafío ahora es descubrir cómo se manifiesta la paz entre nosotros. ¿Cómo podemos mantenernos fieles a nuestras diferencias y, al mismo tiempo, arraigados en la misma fe, creyendo que Cristo nos invita a la reconciliación? ¿Y qué significa esto para el anabautismo?”.

“Es un desafío, pero me entusiasma, porque nuestro mayor modelo a seguir es Jesús, quien tenía claras sus posturas, pero no temía adentrarse en el mundo. Jesús se reveló al mundo tal como era”.