Café JUSTO en las Filipinas

En una de las sesiones de trabajo, en la Asamblea Reunida 2015 del Congreso Mundial Menonita, en Harrisburg, Pennsylvania, el pasado mes de julio, ex trabajadores y actuales servidores del CMM, durante la reunión intercambiaron café proveniente de sus respectivos países. Desconocida para muchos, una marca especial, canjeada ese día, no era simplemente otro café.

Café por la Paz de las Filipinas es un café JUSTO.

La historia de este café de paz y justicia, está profundamente enraizada en el corazón de Mindanao en medio del conflicto y los disturbios.

La historia de CAFÉ POR LA PAZ

Dann y Joji Pantoja migraron a Canadá para establecer su familia durante los años 80s, cuando las Filipinas se encontraban en el momento más crítico de los disturbios en contra de una dictadura. En 2006, sintieron que el Señor los estaba guiando a servir nuevamente en su país de origen; pero esta vez, en una provincia en la parte sur de las Filipinas, un sitio de donde tampoco eran originarias sus familias. Eligieron establecer su misión de construcción de paz en la Ciudad de Davao. A pesar de que ésta ciudad es hermosa y generalmente pacífica, está rodeada por el conflicto Mindanao acentado en los altiplanos.

La pareja no perdió el tiempo trabajando en cosas diferentes a su pasión por la construcción de paz. Pronto, Dann estableció la Comunidad de Constructores de Paz, Inc., mientras su esposa Joji fundó el Café por la Paz, Inc., un negocio inclusivo, comprometido con la protección y el realce del medio ambiente, trabajando con campesinos en busca de mejoras y brindando apoyo a los constructores de paz en el lugar.

Café por la Paz tiene una simple pero elegante tienda en la Ciudad de Davao. Los visitantes pueden ver el empeño en promocionar el café producido por los habitantes del lugar. Pero al examinar más de cerca, uno puede darse cuenta que no se trata solamente de promocionar el café del lugar, sino que se impulsa la paz y la justicia por medio del comercio justo. De hecho, este café es una representación visual del arduo trabajo y el difícil recorrido detrás del galardón de Joji, reconocido incluso por el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas.

Cuando la pareja visitó por primera vez el altiplano en Mindanao, se comprometieron en impulsar el diálogo entre los grupos cuyos problemas y conflictos tenían como raíz principal la propiedad de las tierras. Las peleas, los disturbios y los conflictos provenían de injusticias cometidas cuando los inmigrantes con títulos de propiedad acudieron en masa a las tierras ancestrales de los indígenas residentes, quienes no poseían títulos para demostrar pruebas legalmente válidas como propietarios. Además, estos pobres agricultores de café casi no obtenían nada por sus granos de alta calidad porque las grandes corporaciones tienen la capacidad de negociar su producto a un precio muy barato.

En estos diálogos y conversaciones sobre la paz, la pareja observó que el café era la bebida principal que se servía. Cuando las personas beben café juntas, parecen estar más tranquilas y son más agradables.

Así que de ahí provino la inspiración para trabajar con los agricultores de café del lugar, para impulsar la colaboración entre los grupos en conflicto e inducir el inicio de la construcción de paz.

Joji brindó entrenamiento a los agricultores de café, enseñándoles su importancia en el ciclo de producción y el valor monetario real del grano. Desde la plantación y la producción hasta la comercialización, Joji fue implacable en propugnar la construcción de la paz entre los agricultores de café en Mindanao. Utilizando sus propias redes y recursos, pudo aprovechar los mercados internacionales que estaban dispuestos a negociar el café de los agricultores de una forma justa.

Hasta la fecha, Café por la Paz está negociando con mercados internacionales en Canadá, EE.UU. y pronto también en Australia y Nueva Zelanda. La promoción de la paz de Café por la Paz, se está extendiendo no solamente en el sur de las Filipinas sino también en la región de la Cordillera en el norte, donde existen historias de conflictos similares.

Café por la Paz fue uno de los seis ganadores del IIX Desafío para la Innovación de la Paz N-Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas para “la consolidación de la paz sostenible, extendible, e inclusiva, que tiene un impacto transformador y a largo plazo.” El galardón fue otorgado a Joji Pantoja, fundadora y Directora Ejecutiva de Café por la Paz el 23 de octubre, 2015 en la ciudad de Nueva York. Casi como si se tratara de un preludio de este galardón, Joji fue nombrada presidenta de la Comisión de Paz del Congreso Mundial Menonita.

En verdad, la justicia y la paz trabajan juntas y son alcanzables aun a través de pequeños medios –como café JUSTO.

Remilyn Mondez (Filipinas) es profesora auxiliar en Malayan Colleges Laguna y en la actualidad está cursando su doctorado en comunicaciones. Fue una de las oradoras de los YABs en PA 2015 y delegada en GYS 2009.

 

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Photo: Joji Pantoja. Photo credit: J. Nelson Kraybill

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