• Participantes internacionales enlatan habichuelas debido al calor de Pensilvania

    Por Tim Huber

    Harrisburg, Pensilvania, EE.UU. La enlatadora móvil de carne del Comité Central Menonita, se volvió vegana para la Asamblea del CMM PA 2015. Tras una semana de enlatar cerdo, carne vacuna y pavo, pasó a enlatar habichuelas (porotos, frijoles).

    Después de pasar por la puerta trasera al estacionamiento, los asistentes se pusieron sujetadores en el cabello, unas cuantas para la barba, y guantes plásticos para realizar trabajo de voluntario empacando y poniendo etiquetas en latas de 23 onzas.

    “Sabíamos que no podríamos empacar carne en un estacionamiento bajo el calor de julio, así que ésta fue la única opción que tuvimos”, afirmó el 23 de julio del 2015 John Hillegass, coordinador de la enlatadora móvil.

    Hacia el final de la Asamblea, 3.500 latas habrán sido empacadas en cajas de cartón y enviadas al almacenamiento de comida en Pensilvania. Las habichuelas congeladas fueron adquiridas en un supermercado local con un precio especial de descuentos. Hillegass mencionó que era la primera vez que el CCM había envasado algo diferente a la carne.

    “Hemos recibido algunas llamadas inesperadas aquí y allá. La gente nos está preguntando sobre duraznos y vegetales”, añadió, “pero lo que realmente hacemos es carne”.

    Con una serenata sonando entre decenas de martillazos del Servicio Menonita de Desastres que está armando la estructura de una casa, grupos de 10 a 12 voluntarios se juntan alrededor de las latas vacías y las llenan con habichuelas congeladas y agua antes de conducirlas al sellador.

    En la noche, el personal de la enlatadora móvil, quienes trabajan todo el año, prende motores del camión para empezar a enlatar la comida. Personas que no se conocen charlan entre sí con los pegamentos en mano. Están unidos por el trabajo y por un credo.

    “Tendremos unos 160 voluntarios más”, dijo Hillegass estimando una participación total. “La gente que pasa se acerca y nos dice que quiere ayudar”.

    Este proyecto es el última ¡hurra! para esta generación de la enlatadora móvil del CCM. Mientras algunos trabajadores daban los últimos toques a las latas de habichuelas en Harrisburg, otros trabajadores en Efrata daban los toques finales a la próxima enlatadora móvil del CCM que Hillegass anticipa va a estar lista para el mes de agosto.

    Tim Huber es editor asociado de la Revista Mundial Menonita. El es parte del equipo de editores de Meetinghouse, que es a su vez es un grupo de reporteros en las plenarias durante la Asamblea.

  • La Asamblea hace un llamado a luchar entre la independencia y la comunidad

    Por Tim Huber

    HARRISBURG, Pensilvania, EE.UU. – Cada persona nunca está sola. Debe vivir en comunidad. Sin embargo, cada una también tiene ansias por ser independiente y autónoma.

    La pastora menonita holandesa y anfitriona de un centro de retiro, Wieteke van der Molen le dijo a los asistentes a la Asamblea del Congreso Mundial Menonita el 24 de julio de 2015 que por el hecho de que los intereses del grupo siempre van a chocar con los del individuo, cada persona tiene que luchar con esta fricción y frustración.

    Van del Molen dijo que Jacob, el patriarca, no pensó en nadie pero en sí mismo hasta que perdió a su comunidad. Se quedó solo con su autonomía. Hasta que alguien llegó y luchó con él toda una noche (Génesis 32).

    Aunque vivía bajo sus propias reglas, Dios no juzgó a Jacob. Dios se mantuvo presente con él tal como está presente con nosotros hoy día.

    “Dios meramente camina contigo, no importa el resultado”, dijo van der Molen.

    Ella desafió a su audiencia para que tomara decisiones de acuerdo a sus propios deseos mientras reconociera los deseos, el dolor, y las frustraciones de la comunidad a su alrededor.

    “Es sobre tomar responsabilidad por tus acciones”, dijo ella. “Por las de tu comunidad, las tuyas, y si es necesario, reconciliarte con ellas.”

    “Para mantener un sentido de autonomía en medio de la comunidad es como estar constantemente luchando con otros seres humanos y con Dios, y más que nada, contigo mismo”, dijo ella. “Y aun si ganas, sales cojeando levemente.”

    La audiencia despierta

    Durante la ofrenda, se resaltó a Nohemy Ruth García de España. Ella cantó “Despertar”, una canción que escribió para conmemorar el 10o aniversario de la bomba terrorista del 2004 en Madrid cuando murieron 191 personas y se lesionaron otras 1.800.

    “En nuestras iglesias, en nuestros hogares y en nuestras comunidades, es un tiempo para la paz”, dijo ella. “Esta canción es un llamado a despertar…. Vamos a tomar acción y verdaderamente trabajar por la paz y por lo que Dios quiere para su reino”.

    Mientras cantaba, los primeros en despertar fueron una media docena de celulares que saludaban en forma rítmica, manipuladas por personas sentadas en una esquina alta del estadio.

    Prontamente, el despertar envolvió el espacio con miles de luces uniéndose a una voz brillando en la oscuridad.

    Mientras era evidente la emoción en su faz, García completó su canción con un mensaje que no necesitó más traducción.

    El servicio concluyó con la comunión, incluyendo la opción de pan sin “gluten”. También hubo jugo de uva servido en copitas orgánicas.

    Tim Huber es editor asociado de la Revista Mundial Menonita.