• Carta pastoral del 7 de octubre de 2024 

    Amados hermanos y hermanas de la comunión anabautista-menonita mundial: 

    Con gran pesar en el corazón, recordamos el primer aniversario de los terribles acontecimientos que marcaron el inicio de un nuevo ciclo de violencia en el Medio Oriente. Nos parte el corazón ver la cantidad de vidas que se han perdido hace un año y desde entonces. Lamentamos la represión, el desprecio por los derechos humanos y el despojo sufrido durante décadas que condujeron a la crisis actual. 

    Hace un año, los combatientes de Hamas traspasaron las fronteras militarizadas de la Franja de Gaza y cometieron actos atroces en Israel. Este ataque dejó 1.200 israelíes muertos, incluidos casi 400 soldados. Unos 250 civiles y miembros del personal de seguridad israelíes fueron llevados a Gaza como rehenes. Israel respondió con una horrible campaña de castigo colectivo contra Gaza que ha durado un año, atacando hospitales, escuelas, lugares de culto y periodistas. El número de muertos en Gaza es de más de 40.000 y sigue aumentando, y hay miles de desaparecidos o cuyo paradero se desconoce. Israel ha impedido la entrada de alimentos y ayuda médica a la Franja. Más recientemente, Israel ha desatado un feroz ataque militar contra Líbano, el país vecino. 

    Como cristianos dedicados al camino de paz de Cristo, rechazamos la guerra como forma de resolver las diferencias. Estamos con todos los que sufren hoy, ya sean judíos, musulmanes o cristianos. A veces, nos sentimos impotentes, incluso cómplices, mientras el trauma y el prejuicio acumulados a lo largo de generaciones se desatan en oleadas de odio y destrucción. 

    Jesús, el Príncipe de Paz, nos enseña que la guerra no conduce al florecimiento humano. El amor valiente a los enemigos y la búsqueda no violenta de la justicia para todos es la manera en que aspiramos seguir a Jesús. El amor entrena nuestros corazones para ver a Dios en los “otros” seres humanos. El amor nos da la valentía de buscar la justicia y vivir correctamente unos con otros. Como seguidores de Jesús, oramos por esa valentía de amar con poder transformador. Porque es el amor el que ofrece una realidad y un futuro fundamentalmente diferentes a los ciclos de violencia que oprimen, suprimen y matan alimentados por la sed de poder y los mecanismos de muerte. 

    Como comunión anabautista-menonita mundial reiteramos nuestro llamado de octubre del 2023 para que todas las partes en este conflicto depongan las armas y comiencen el arduo trabajo de la construcción de paz. Pedimos la liberación de los cautivos, tanto los rehenes israelíes retenidos por Hamas como los prisioneros palestinos retenidos ilegalmente en “detención administrativa” por el Estado israelí. En la medida de lo posible, estamos resueltos a hablar con nuestros propios gobiernos y conciudadanos que puedan estar brindando un apoyo acrítico que perpetúa el conflicto en curso. 

    La justicia debe acompañar a la paz, y todas las partes en este conflicto han sufrido agravios. Confesamos que no hemos sabido escuchar bien ni buscar la justicia, ni reconocer la insuficiencia de nuestra sabiduría. Por eso, invocamos al Espíritu Santo para que nos enseñe y nos capacite para actuar con humildad y valentía al hablar y actuar. 

    Oramos no sólo para que cese la violencia, sino para que las tierras de la Biblia se conviertan en un lugar de armonía y diversidad humana, donde los vecinos “descansen a la sombra de su vid y de su higuera” sin que nadie los atemorice (Miqueas 4:4). Reafirmamos nuestra convicción de que “El Espíritu de Jesús nos llena de poder para confiar en Dios en todos los aspectos de la vida, de manera que lleguemos a ser hacedores de paz que renunciamos a la violencia, amamos a nuestros enemigos, procuramos justicia, y compartimos nuestras posesiones con los necesitados”. (Congreso Mundial Menonita “Convicciones compartidas” #5). 


  • Quebrantamiento en gloria 

    Kintsukuroi, es una técnica tradicional japonesa, que implica reparar la cerámica con laca y oro, aceptando el daño como parte de la historia de un objeto en lugar de ocultarlo o descartarlo. 

    Este proceso conlleva identificar áreas rotas y repararlas delicadamente con oro precioso, dando como resultado piezas únicas que combinan quebrantamiento con magnificencia, elevando su valor y belleza. 

    En el ámbito de las relaciones internacionales, la injusticia puede escalar hasta convertirse en conflictos y guerras, fracturando a las familias debido a la falta de respeto y consideración. Al entablar un diálogo similar al de un alfarero que evalúa ángulos rotos y aborda las heridas con amor, comprensión, tolerancia y compasión, se pueden restaurar las relaciones y la paz puede prevalecer. 

    La transformación del quebrantamiento en gloria significa un cambio en el que las imperfecciones ya no denotan defectos, sino que simbolizan crecimiento y resiliencia. La incorporación del oro resalta la belleza dentro del quebrantamiento, realzando su valor y significado. 

    Durante el Domingo de la Paz se llevó a cabo un acto simbólico con un árbol de papel, donde las personas identificaron a sus “alfareros” a quienes acudirían en busca de apoyo en tiempos difíciles. Esto fomentó una cultura de amor y bondad entre los participantes. 

    A pesar de la existencia de conflictos, divisiones e injusticias a nivel mundial, sigue existiendo un camino hacia la paz y la curación al encarnar el papel del alfarero en las manos del Padre, tratando a los demás con amor y compasión, así como el oro que llena las grietas para realzar la belleza y la plenitud. 

    Los individuos pueden contribuir a un mundo más armonioso e interconectado. 

    Oración 

    Querido Padre Celestial, 

    A través de tu suave toque, podemos experimentar tu preciosa curación. Nuestras imperfecciones son tratadas con especial honor. 

    Padre, por favor ayúdanos a ser sensibles a las heridas de las personas. Que, a través de tu gracia y tus dones, podamos encarnar tu amor, empatía y compasión. 

    Estamos dispuestos a satisfacer las necesidades de los demás. 

    Concédenos el valor de abrazar nuestro quebrantamiento, recibir sanación y revelar tu gloria a través de nuestras heridas. 

    Gracias Padre. Eres Jehová Rafa. Tu curación nos trae unidad y paz. 

    En el nombre de Jesús, oramos. Amén. 

    —Wincy Wan es miembro de la Comisión de Paz. Es pastora de una iglesia menonita en Hong Kong. 


    Arcilla en las manos de Dios 

    Kari Traoré en Burkina Faso. Foto: Siaka Traoré

    Kintsukuroi, la práctica de crear o recrear a partir de cerámica rota, me llevó a pensar en Jeremías, quien fue enviado por el Señor a ir a la casa de un alfarero. 

    Cuando Jeremías llegó allí, notó que “siempre que el objeto de barro que estaba haciendo le salía mal en la mano, lo intentaba de nuevo, haciendo del barro otro objeto de cualquier tipo que quisiera”. 

    Entonces el mensaje de Dios fue: “¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que, como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel”. (Jeremías 18:4,6 DHH) 

    El mensaje del Señor a Jeremías es que Dios hace lo que Dios quiere, a veces según una actitud humana. 

    Desafortunadamente, debido a nuestra terquedad, a menudo invertimos roles, considerándonos Dios y Dios el barro. 

    Eso es lo que podemos entender en Isaías 29:15-17: “¡Qué modo de pervertir las cosas! Como si el barro fuera igual a aquel que lo trabaja. Un objeto no va a decir al que lo hizo: «Tú no me hiciste», ni una pieza de barro al que la fábrica: «No sabes lo que estás haciendo»”. 

    De alguna manera el apóstol Pablo compartió esta idea cuando dijo: “El alfarero tiene el derecho de hacer lo que quiera con el barro, y del mismo barro puede hacer una olla para uso especial y otra para uso común. Dios, queriendo dar un ejemplo de castigo y mostrar su poder, soportó con mucha paciencia a aquellos que merecían el castigo e iban a la perdición. (Romanos 9:21-22). 

    Demos al Señor la dirección de nuestras vidas. 

    Oración 

    ¡Oh, Señor!, rompe en mí lo que no es tuyo y reconstrúyeme según lo que tú quieres que sea, para glorificar tu nombre. 

    —Kari Traore es miembro de la Comisión de Paz. Es pastor de una iglesia menonita en Burkina Faso. 

  • Asumir el papel de Representante de YABs para África no es solo un título; es una experiencia de inmersión en un mundo de diversas perspectivas. Colaborar con otros representantes es un viaje de aprendizaje profundo, que abarca la comprensión cultural, las habilidades para la toma de decisiones y el cultivo de valores compartidos. La experiencia reafirma que la unidad no es simplemente un tema sino una realidad viva que trasciende las fronteras geográficas.

    Me uní a la vibrante juventud de Kanisa La Mennonite Tanzania en su conferencia anual de jóvenes con el tema “U Chombo Cha Thamani” (que significa, “Tú eres la vasija de honor”) que se llevó a cabo del 11 al 19 de diciembre de 2023. ¡Fue una montaña rusa de risas, mosaicos vibrantes de culturas, iluminación espiritual y, por supuesto, música y danza de los numerosos coros!

    Interactuar con la dinámica juventud de Kanisa La Mennonite Tanzania fue una exploración apasionante en un caleidoscopio de tradiciones, como las ramas interconectadas del árbol baobab. El poderoso árbol Adansonia digitate (baobab, que se encuentra en el recinto de la Academia de policía de Dar Es Salaam, donde se celebró parcialmente el evento) es un maestro silencioso de la unidad, que susurra lecciones con cada susurro de sus hojas.

    La conferencia sirvió como fuente de sabiduría espiritual. Los oradores entregaron mensajes que resonaron profundamente: el camino para alcanzar los sueños requiere reparar nuestra relación con Dios, caminar en arrepentimiento, abrazar la humildad y fomentar una fe inquebrantable. 

    Los coros (Calvary, Tamekwa, Muungano, New Jerusalem, Talanta, Kunyatanyata, Upendo, Bungangi, Neema, Salvation, Revival, Goshen y Paradiso) infundieron energía y entusiasmo a la conferencia. Me maravillé antes los vertiginosos giros de cabeza y los enérgicos movimientos de baile, y me di cuenta de que, en unidad, incluso los bailes aparentemente caóticos pueden crear una hermosa armonía. La energía de los coristas reflejó la pasión y el compromiso de los jóvenes hacia un propósito compartido

    Tuve la oportunidad de hacer una presentación sobre el Congreso Mundial Menonita y la comunidad YAB, iluminando a la familia mundial de la comunidad menonita. El informe subrayó la importancia de la unidad, la paz, el intercambio intercultural y los esfuerzos colectivos de los jóvenes de YAB para lograr los objetivos del Congreso Mundial Menonita. 

    A pesar de la barrera del idioma, las risas que resonaron en la sala de conferencias se convirtieron en un testimonio de la alegría compartida que trasciende el idioma, conectando corazones. 

    Gborbitey Isaac Nii Torgbor, representante de YABs para África, hace una presentación sobre la comunidad YABs en todo el mundo y la labor del Congreso Mundial Menonita. Alice Nyakisara traduce del inglés al swahili.

    Lo más destacado del viaje fue el reencuentro con el Sr. Jonathan Pharleys, compañero de la Cumbre Mundial de la Juventud 2022 en Indonesia. Junto con el presidente de jóvenes, el Sr. Masanja Amos, navegamos por la belleza de Tanzania, revelando sus paisajes, las tradiciones y el cálido espíritu de su gente.

    Con un miembro de los jóvenes, el Sr. Mushagalusa Mastaki Kendri de la Comunidad de Iglesias de los Hermanos Menonitas del Congo, se forjó una conexión especial, uniendo aún más a la familia menonita mundial.

    Mientras el baobab era testigo del vibrante mosaico de unidad, partí con un corazón enriquecido por los recuerdos, una mente iluminada por las lecciones, y un espíritu encendido por la energía colectiva de la juventud menonita. 

    El viaje fue un ejemplo de que, bajo las ramas de la unidad, la risa, y el propósito compartido, la comunidad menonita prospera, haciéndose eco del mensaje eterno de “U Chombo Cha Thamani.”

    —Gborbitey Isaac Nii Torgbor, es el representante del Comité YABs (Jóvenes Anabautistas) para África. Es miembro de Mennonite Church Ghana (la Iglesia Menonita) de Ghana. 

    2023 Tanzania (YABs)

  • Peace – Paix – Amani – Mirembe: Los niños de una iglesia Menonita de Uganda escribieron la palabra “Paz” en varios idiomas (inglés, francés, swahili, luganda). (Ver foto abajo.)

    Cada año, la Comisión de Paz prepara un documento con recursos para el culto para el Domingo de la Paz. El paquete está organizado en torno a un tema nuevo cada año e incluye un enfoque bíblico, oraciones, una actividad y un recurso didáctico. 

    Las congregaciones de alrededor del mundo seleccionan porciones útiles de estos recursos para adaptarlas a su propio culto. 

    Las congregaciones de la CEM (Comunidad Evangélica Menonita) del distrito de Mbujimayi se reunieron en la parroquia de Sangilayi para un culto unido de reconciliación. “Nuestra alegría fue aún mayor porque los miembros de la CEM están experimentando felices la paz del Señor después de un largo período de conflictos de liderazgo”, explica Jean Felix Cimbalanga, presidente de la CEM. 

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    En grupos pequeños, miembros de las Iglesias Hermanos Menonitas en Soacha, Colombia, intercedieron por cada una de las peticiones de oración que se encuentran en el paquete de recursos para el culto. 

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    (En la foto, de izquierda a derecha) Reverendo Pastor Jean-Pierre Muya, secretario general y representante legal de la Comunidad Menonita del Congo (CMCo); Robert Irundu, secretario administrativo y financiero de CMCo (traje azul); y Mozart Muzembe, cantor de la iglesia; plantaron un árbol de mango en los terrenos de la iglesia. “Es un símbolo de paz y unidad, porque todos somos parte de la familia de Dios”. declara Simon Kashal Tshiey. “Este árbol pronto nos unirá a todos por medio de su fruto y su sombra”. 

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    “A través de la celebración del Domingo de la Paz, fuimos animados a convertirnos en testigos de la paz de Dios en nuestra vida cotidiana”, afirma Ashish Milap, pastor de la Iglesia Menonita Bethel, Balogdogan, India. 

    Los voluntarios internacionales del Comité Central Menonita Elizabeth Joy Nalliyah de EE. UU. (SALT) y Luyando Munangobe de Zambia (YAMEN) fueron invitados especiales al culto de Betel. “Esto seguramente nos ha unido y alentado a saber que somos una gran familia”, expresa Ashish Milap. 

    El señor Amos Ganjboir junto con Rajendra Masih, Shoshanna y algunos jóvenes de la iglesia elaboraron un cartel de árbol para el culto. El pegar sus hojas a las ramas ayuda a la congregación a comprender que “todos en esta familia somos importantes y estamos conectados entre nosotros. Y nuestra familia es más grande de lo que creemos”, explica Ashish Milap. 

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    Wincy Wan, de la iglesia Menonita de Hong Kong, compartió historias de la Conferencia y Festival Mundial Menonita de Construcción de Paz sobre “cómo nuestro padre justo está utilizando al CMM para transformar las injusticias”. Como miembro de la Comisión de Paz, ella desafió a la congregación: “¿Cómo compartimos la paz y el amor con nuestro prójimo? ¿Podemos estar alerta al trauma que nos rodea? ¿Podemos caminar en compañía de las personas que sufren”? 

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    En el Día de la Paz del 2023, el Rev. Maira Benjamin Migire, pastor de Kanisa la Mennonite Tanzania, se unió a un diálogo con líderes cristianos y musulmanes sobre la paz en Zanzíbar, Tanzania. 

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    Las congregaciones de los Hermanos en Cristo en Nepal celebraron el Domingo de la Paz con su culto habitual de los sábados. Tomaron una ofrenda especial y oraron por la paz en la familia, la iglesia, el vecindario, la comunidad en general, la nación y la comunidad anabautista mundial, especialmente por Ucrania y Myanmar. 

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    Peace – Paix – Amani – Mirembe: Los niños de una iglesia Menonita de Uganda escribieron la palabra “Paz” en varios idiomas. 

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    En la Iglesia Bíblica Menonita de Maytalang en Filipinas, “Nanay” (madre) Juana, la participante de mayor edad (83 años) y Aya, la participante más joven (1 año), pegaron una hoja dorada en el árbol de la paz de las conexiones familiares. 

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    Dios creador, hermano Jesús, Espíritu reconciliador, enséñanos a construir la paz cada día. Ayúdanos a ver tu imagen en cada persona que conocemos, incluidos nuestros enemigos. Ayúdanos a reconocer nuestra interconexión. Danos valor para defender a los demás reconociendo que estamos interconectados. 

    Con su apoyo, podemos recopilar historias, enseñanzas y actividades sobre la paz para compartir con nuestras iglesias a través de los recursos para el culto del Domingo de la Paz.

     

  • El Premio Sermón Menno Simons fue establecido por la Dra. h.c. Annelie Kümpers-Greve (1946-2017), miembro de la congregación menonita de Hamburgo-Altona en Alemania, en el año 2008 por su convicción sobre la palabra hablada. Cada año, el Centro para una Teología Eclesial de la Paz de la Universidad de Hamburgo, Alemania, en cooperación con la congregación de Hamburgo-Altona otorga el premio de 2000 ‚Ǩ por un discurso sobre la paz.

    “El Premio Sermón Menno Simons alienta y reconoce aquellos sermones que: exploren el testimonio bíblico a través de los lentes de la tradición anabautista-menonita; aquellos que promuevan la tradición de ser iglesia de paz en contextos ecuménicos amplios, y que comuniquen de manera eficaz, convincente y que fortalezca la espiritualidad de quien escucha”, explica Fernando Enns, profesor catedrático del Centro.

    La mitad del dinero del premio se le entrega al predicador; la mitad restante es otorgada a la congregación del predicador a fin de fomentar la reflexión bíblica académica.

    Para el año 2021 se recibirán las postulaciones de pastores y predicadores laicos de todo el mundo en los idiomas: alemán, inglés, holandés, francés y español. Las postulaciones se deberán presentar antes del 1 de diciembre del 2020. El sermón debe haber sido predicado en algún lugar antes de ser postulado.

    Alabar al Creador y preservar la creación de Dios son partes importantes de nuestro llamado cristiano a ser “sal” en el mundo,  afirma Andrea Schneider, directora de radiodifusión de la Asociación de Iglesias Evangélicas Libres (VEF) en Alemania quien recibió el premio 2020 por su sermón sobre Mateo 5:13.

    El sermón galardonado en el 2020 se escuchará el 1 de noviembre del 2020 en el culto de la Iglesia Menonita en Hamburgo-Altona. La ceremonia pública de premiación tendrá lugar inmediatamente después del culto.

    “La predicación no es [simplemente] información, sino el comienzo de un proceso de transformación”, declara el pastor Markus Hentschel de la iglesia anfitriona. “Los sermones sobre la paz presentan el conflicto social o político actual a la luz de la paz de Dios y de la mediación de la iglesia, indica Hentschel”.

    “También escuchamos la voz de otra congregación que nos recuerda que la paz también significa estar conectados mutuamente”, añade Hentschel.

    El sermón de 2012 de Lydia Penner, una canadiense que vive en los Países Bajos dice: “El gran sueño de la paz… no se cumple a través de la política de poder y la violencia, sino que surge de actos aparentemente ineficaces de los individuos”, este sermón todavía continúa inspirando a Hentschel.

    El comité de selección incluye a Fernando Enns, Hans-Martin Gutmann, Lukas Amstutz, Christina Duhoux, Birgit Foth, Christiane Karrer y Heinrich Wiens.

    Anteriores ganadores del premio

    2024 Riki Neufeld, pastor de la congregación Menonita Evangélica de Schänzli, en MuRenz (Suiza)

    2023 Joachim Lebrerecht, pastor de  la congregación Lydia-Congregation Herzogenrath, Protestant Church in the Rhineland (EKiR), Aachen, Germany

    2022 Peter Stucky, pastor de la Iglesia Menonita de Teusaquillo en Bogotá (Colombia)

    2019 Dr. Jochen Wagner, chair of the Council of Churches in Rheinland-Pfalz and Saarland, Germany

    2018 Rainer W. Burkart, pastor of the Mennonite congregation in Enkenbach and Neudorferhof, Germany

    2017 Dr. Betty Pries, Waterloo North Mennonite Church, Canada

    2016 Marie-Noëlle von der Recke, Mennonite congregation at Weierhof/ Pfalz, Germany

    2015 Dr. Pieter Post, pastor of the Mennonite congregation in Ijmond, Netherlands

    2014 Carmen Rossol, pastor of the Mennonite congregation in Weierhof/Pfalz, Germany

    2013 Andrea Lange, Mennonite theologian, Mainz, Germany

    2012 Lydia Penner, Pastor of Doopsgezinde Gemeente Den Haag, Netherlands

    2011 Lukas Amstutz, Mennonite theologian at Bienenberg, Switzerland

    2010 Jürg Bräker, Mennonite theologian, Heidelberg-Bammental, Germany

    2009 Ernst Christian Driedger, Mennonite congregation of Limburgerhof-Kohlhof, Germany

     


    Lea más – 2022

    https://www.theologie.uni-hamburg.de/einrichtungen/arbeitsstellen/friedenskirche/menno-simons-predigtpreis.html

    Actualizado 20 marzo 2021

  • Agosto de 2020 marca el 75 aniversario de los ataques nucleares en Hiroshima y Nagasaki, Japón. El Congreso Mundial Menonita (CMM) se ha unido a una amplia coalición de comunidades, basadas en la fe de todo el mundo, quienes hicieron un llamado a los gobiernos para que ratifiquen el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares.

    “Las armas nucleares no crean paz, sino que intensifican el flagelo y la amenaza de guerra en nuestro mundo, vidas y comunidades”, dice el comunicado.

    “Como una iglesia histórica de paz, el CMM se opone a la guerra y a la violencia como un medio para resolver problemas a nivel personal o estatal”, dice el secretario general del CMM, César García. “Las armas nucleares – que causan la destrucción indiscriminada de humanos y de la creación mucho después de su descarga – no deben ser una herramienta para ningún país. El CMM ha hablado formalmente en contra de las amenazas nucleares por décadas.”

    “Reafirmamos que la presencia, incluso de un arma nuclear, viola los principios básicos de nuestras diferentes tradiciones de fe… Las armas nucleares no son solo un riesgo futuro, su presencia aquí y ahora, socava los fundamentos éticos y morales del bien común”.

    El comunicado llama a los gobiernos a comprometerse a que el mundo sea “más pacífico, seguro y justo” – sin armas nucleares.

    A finales de 1945, 213.000 personas habían muerto como resultado de los bombardeos en Japón. Los ataques causaron dolor, sufrimiento y más muerte, tanto de humanos como de la creación, en los años siguientes. El comunicado reconoce a las personas, sobrevivientes de esos ataques, quienes dan testimonio del daño de las armas nucleares.

    “Lamentamos el racismo y el colonialismo que llevó a los estados, con armas nucleares, a probar dichas armas en aquellas comunidades, cuya existencia ellos consideraban innecesarias, vidas muy alejadas de las suyas, vidas que importaban menos, vidas que fueron tomadas en busca del poder destructivo para unas pocas personas”. Reconocemos el inmenso sufrimiento, la opresión y la explotación que enfrentan las comunidades indígenas de todo el mundo cuyos cuerpos, tierras, aguas y aire han servido como campo de pruebas para las ambiciones de quienes dominan con la fuerza”, dice el comunicado.

    Las Naciones Unidas adoptaron el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares en 2017; este Tratado entrará en vigor 90 días después de ser ratificado por 50 estados.

    Algunas palabras del CMM en contra de las amenazas nucleares:

    Mensaje del Comité de Paz, XI Asamblea Mundial, Estrasburgo 1984

    “… La amenaza de una guerra nuclear y la posible contaminación nuclear del medio ambiente se han descrito como los principales problemas morales de nuestro tiempo. Las armas nucleares no solo matan; ellas destruyen toda la vida. Como pueblo de Dios, servimos con esperanza incluso ante la amenaza nuclear…”

    Carta de Preocupación, Tercera reunión de la Conferencia Menonita de Asia, Taipéi, 1986

    “… Como personas cristianas, independientemente de nuestra nacionalidad, política o puntos de vista, nos sentimos con la obligación de hablar en contra de la producción de energía nuclear…”

    —Comunicado del Congreso Mundial Menonita


    PDF icon Haga clic aquí para leer la declaración conjunta interreligiosa (ingles)


    Haga clic aquí para leer los recursos de culto del Domingo de la Paz del CMM

  • Provengo de un lugar donde la gente es conocida como Banyamulenge. Pastoreamos ganado y vivimos en las altas montañas del Este del Congo, desde las cuales se puede ver el Lago Tanganyika.

    A lo largo de los años, mi gente se ha visto obligada a trasladarse de un área a otra en busca de praderas verdes para el ganado. Cuando los belgas gobernaban esta parte de África, vivíamos en lo que hoy se conoce como Ruanda, sin embargo, una hambruna severa nos forzó a dejar nuestras tierras y finalmente terminamos en las faldas de las montañas de Mulenge en la RD Congo.

    Después de años de vivir en paz allí, mi pueblo empezó a sentir los efectos del conflicto político y racial de la región; fuimos maltratados por nuestro trasfondo étnico. En los últimos 20 años, varios de los Banyamulenge han sido blanco de muchos asesinatos. Mi pueblo es despreciado, no deseado.

    En mi propia casa, mi padre era pastor y yo, era líder del coro de la iglesia. Me encantaba entrenar gente joven para cantar, pero un día tuve un sueño en el que Dios me habló: “Tu tiempo en esta iglesia ha llegado a su fin”. Le conté a mi padre sobre mi sueño y él me dejó ir, así que caminé hacia el pueblo más cercano y me dirigí a una iglesia menonita; de inmediato supe que este sería mi nuevo hogar. Finalmente, comencé a liderar el coro y a entrenar a los jóvenes. Fue en este contexto y entre menonitas donde aprendí la importancia del perdón y del trabajo por la paz y la reconciliación. Supe que esto sería parte de mi futuro ministerio.

    Como Banyamulege, este tiempo no fue fácil para mi, dado que mi propia gente seguía siendo maltratada; incluso mi propia vida se vió amenazada un buen número de veces.

    Aunado a lo anterior, en el 2003, mis padres fueron asesinados mientras huían dejando sus lugares de origen. Decidí que también era hora de irme, así que viajé a Burundi, lugar en el que viví por tres años en un campo de refugiados.

    Después de esto regresé al Congo por seis meses para verificar si el entorno de mi pueblo había cambiado, pero todo seguía siendo demasiado difícil, así que esta vez hui a Malawi donde otra vez tuve un espacio en un campo de refugiados.

    En Malawi, el campo de refugiados estaba lleno de conflicto y desesperanza. Incluso entre los cristianos existía mucha división y contienda. La gente de los diferentes grupos étnicos se aislaba, asimismo, la brujería era predominante.

    Entre los refugiados, empecé a ejercitar mi don como evangelista y obtuve una respuesta positiva por parte de la gente. Durante mi primer año en el campamento inicié una iglesia con un grupo pequeño de discípulos, íbamos de puerta en puerta invitando a todos a seguir a Jesús.

    A menudo compartí sobre Ezequiel, en donde el profeta habla acerca de la forma en que Dios dispersó a su pueblo entre las naciones porque lo habían abandonado, pero también les ofreció su perdón: “Les daré un nuevo corazón, y les infundiré un espíritu nuevo; les quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen, y les pondré un corazón de carne” (36:26).

    Así que la nueva iglesia llegó a ser una reunión de corazones apacibles enfocados en las enseñanzas de Jesús acerca del perdón y el amor hacia nuestros enemigos. Nuestro mensaje era sencillo: así como Dios nos ama, debemos amarnos los unos a los otros.

    Durante ese tiempo un hombre se unió a nuestra iglesia. Él también era un refugiado proveniente del Congo, así que lo recibí en mi hogar. Después de un tiempo, me di cuenta de que él era quien había asesinado a mis padres en Congo.

    En ese momento noté que mis enseñanzas – las enseñanzas de Jesús- estaban siendo puestas a prueba. Mi deseo era ser parte de una iglesia que se tomara las escrituras en serio, y que estuviera basada en la paz y la reconciliación. Si Dios me perdonó, yo tenía que perdonar a los demás. Entonces, perdoné a este hombre por lo que le hizo a mi familia.

    Hoy, nuestra iglesia está construida sobre las bases de la paz y el amor de Cristo.

    Estamos predicando este evangelio y Dios nos está bendiciendo. Ahora hay 11 iglesias más en esta área. Me encanta lo que Dios está haciendo en este lugar; ver crecer a estas iglesias llena mi corazón de alegría.

    ¡A Dios sea la gloria!

    —Originalmente publicado por MB Mission en Witness (Invierno 2017). (Publicación utilizada con autorización).

    Este testimonio hace parte de los recursos para la adoración del Domingo de la Paz 2018. Haga clic aquí para ver más:

  • Bogotá, Colombia – En respuesta al llamado urgente del Consejo Supremo de la Comunidad Evangélica de Siria y el Líbano y del Concilio de Iglesias del Medio Oriente, el Congreso Mundial Menonita hizo un llamado a sus iglesias miembros a “una lluvia de oración, solidaridad y bendición”.

    En un comunicado a “todas las iglesias y organizaciones evangélicas y protestantes en todo el mundo,” el Consejo Supremo declaró estado de emergencia “para preservar lo que queda de la presencia cristiana y no cristiana moderada en el Este, y para evitar su completa desaparición.”

    El Consejo también señaló “la posibilidad de la aniquilación de la presencia cristiana en el Medio Oriente” y expresó su preocupación sobre “el sufrimiento humano y las dificultades políticas” que afrontan dichos países.

    El CMM también recibió una declaración del Consejo de Iglesias del Medio Oriente basada en el llamado a la comunidad internacional realizado por el Líbano “a tomar iniciativas firmes para oponerse al feroz ataque contra los cristianos pasivos de Irak que permanecen firmes en la tierra de sus padres y sus antepasados donde comenzó el cristianismo.”

    “Somos movidos a la oración,” escribieron los líderes del CMM en respuesta al Consejo Supremo. “Queremos asegurarles que cuentan con las oraciones del CMM. Hemos distribuido su llamado urgente a cada una de las 102 iglesias nacionales en 57 países que conforman la membresía del CMM.” El CMM respondió de forma similar al Concilio de Iglesias del Medio Oriente.

    Luego, en una carta a sus iglesias miembros, César García, Secretario General del CMM y Roberto J Suderman, Secretario de la Comisión de Paz, instaron a cada una de las iglesias a escribir su propia carta dirigida directamente al Consejo Supremo y al Concilio de Iglesias del Medio Oriente, “asegurándoles que cuentan con sus oraciones y dándoles a conocer las acciones específicas que están tomando en respuesta a su llamado.”

    “Creemos que ellos apreciarán mucho dicha ‘lluvia de oración, solidaridad y bendición,’” escribieron García y Suderman. “Serán fortalecidos con el hecho de saber que hay iglesias alrededor del mundo orando por ellos y actuando en su nombre.”

    La carta a las iglesias miembros del CMM fue emitida el domingo 21 de septiembre, Día Internacional de la Paz de las Naciones Unidas, y el Domingo de la Paz del CMM.

    Comunicado del CMM