• Contexto Histórico Anabautista del Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial

    El Anabautismo es un movimiento cristiano que tiene sus orígenes en la Reforma Radical. La fecha más ampliamente aceptada para el establecimiento del anabautismo es el 21 de enero del 1525, cuando Conrad Grebel bautizó a George Blaurock en la casa de Felix Manz en Zurich, Suiza. George Blaurock inmediatamente bautizó a otras personas bajo la confesión de su fe. Estos bautismos fueron los primeros “re-bautismos” conocidos en el movimiento.

    El anabautismo se desarrolló en varios grupos en Europa durante el siglo XVI – incluyendo a las personas menonitas (quienes llevan el nombre por Menno Simons de los Países Bajos) – y se extendió a varios lugares. Las personas de este movimiento continuaron moviéndose y creciendo en número alrededor del mundo en los siglos siguientes.

    El Congreso Mundial Menonita comenzó en 1925 como una forma de reunir a las muchas iglesias de diferentes corrientes del anabautismo. Hoy en día, el CMM tiene iglesias miembros en 58 países, cada una con su propia historia de cómo comenzaron y llegaron a ser parte de nuestra comunión anabautista. El Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial es un evento anual para las congregaciones miembros del CMM de todo el mundo, que adoran juntas en espíritu utilizando los mismos recursos de adoración, sabiendo que las personas nos pertenecemos unas a otras dentro de esta familia global de fe.


    Cómo surgió el movimiento menonita

    El movimiento anabautista comenzó como parte de un movimiento de renovación dentro de la Iglesia Católica en Europa a principios del siglo XVI. Parte de su inspiración proviene de la tradición Católica: el fuerte sentido de disciplina y comunidad que se encuentra en el monaquismo, por ejemplo, la atención al Espíritu Santo que se puede encontrar en el misticismo católico, o el énfasis en seguir a Jesús en la vida diaria en ‘The Imitation of Christ (La imitación de Cristo)’, de Thomas á Kempis. El anabautismo también tiene una deuda con Martín Lutero y el movimiento de la Reforma temprana, particularmente el énfasis de Lutero en la autoridad de las Escrituras y su énfasis en la libertad de la conciencia cristiana. Y el movimiento fue moldeado por el profundo malestar social y económico de su época que estalló en la Guerra de los Campesinos de 1524-1525.

    Las mismas personas anabautistas, sin embargo, habrían dicho que simplemente estaban tratando de ser fieles seguidoras de las enseñanzas de Jesús y el ejemplo de la iglesia primitiva.

    Aunque las fechas pueden ser algo arbitrarias, el movimiento anabautista comenzó “oficialmente” el 21 de enero de 1525 cuando un pequeño grupo de personas reformadoras cristianas se reunió para un servicio de adoración secreto en Zurich, Suiza. El grupo se sintió frustrado por la vacilación de su líder, Ulrich Zwingli, de promulgar los cambios en los rituales católicos que acordaron exigían las Escrituras, especialmente con respecto a la misa y la práctica del bautismo infantil. En su lectura de las Escrituras, el verdadero bautismo cristiano asumió un compromiso consciente de seguir a Jesús – algo que ningún infante podía hacer. Así que, el 21 de enero de 1525, este pequeño grupo de personas acordó bautizarse unas a otras como gente adultas. Aunque pasaría algún tiempo antes de que se enfocara el significado completo del bautismo, las primeras personas anabautistas entendieron que este acto simbolizaba la presencia del Espíritu Santo en el don de la gracia de Dios, un compromiso con una vida de discipulado diario y membresía en una nueva comunidad del pueblo de Dios.

    Las personas integrantes del movimiento generalmente se referían a sí mismas como “hermanos y hermanas” (Brüder) —o más tarde con el término más descriptivo de “mentalidad-bautismal” (Taufgesinnten). Sus oponentes los etiquetaron como anabautistas (rebautizadores), en parte porque el “rebautismo” era un delito penal en el Sacro Imperio Romano, castigado con la muerte. Al principio, el grupo se resistió al término “anabautista” ya que en sus mentes no estaban rebautizando, sino bautizando correctamente por primera vez.

    Pero con el tiempo, el nombre persistió. Hoy en día, anabautista es un término inglés aceptado para todos los grupos de la Reforma que practicaron el bautismo de creyentes (en lugar de infantes), y las denominaciones descendientes de ellos, como los amish, menonitas y hutteritas.

    Sin embargo, con el tiempo surgió un movimiento coherente. Su identidad se forjó, al menos en parte, a partir de la necesidad de responder a varios desafíos básicos. Primero, en respuesta a las acusaciones de herejía por parte de las autoridades religiosas y políticas en la primera mitad del siglo XVI, las personas anabautistas se apresuraron a definirse a sí mismas como cristianas fieles y creyentes en la Biblia. En segundo lugar, las voces militantes entre las peronas, quienes estaban listas a imponer el cambio social y religioso con violencia obligaron a la gente anabautistas a aclarar su identidad como gente cristiana pacífica no resistente y respetuosa de la ley, cuya única arma era el amor. Y finalmente, frente a aquellas personas disidentes espiritualistas que favorecían una experiencia religiosa interna evitando las disputas teológicas y pasando desapercibidas por las autoridades, la gente anabautista se vió en la obligación de defender la naturaleza pública y visible de la iglesia.

    A pesar de la diversidad de teología y práctica evidente en la primera generación de anabautistas, en la década de 1540 habían surgido tres grupos coherentes: Los Hermanos Suizos en los territorios de habla alemana; los Huteritas de Moravia; y los Menonitas de los Países Bajos y el norte de Alemania quienes se organizaron en torno al liderazgo de Menno Simons. Aunque estos grupos diferían de manera importante, no obstante se reconocían entre sí como miembros de la misma tradición religiosa, por lo que sus desacuerdos internos a menudo tomaban la forma de una disputa familiar.


    Extractos de ‘Stories: How Mennonites Came to Be’, por John D. Roth, Herald Press, 2006. Adaptado y utilizado con autorización.

  • Líder: nuestra salvación y honor vienen solo de Dios.
    Él es nuestro refugio, y una roca de salvación.

    Congregación: Esperamos tranquilamente ante Dios, porque nuestra esperanza está en Él, nuestra roca y nuestra salvación.

    Líder: Oh, pueblo mío, confíen en Él en todo momento.
    Derramen su corazón ante Él, porque Él es nuestro refugio.

    Congregación: Esperamos tranquilamente ante Dios, porque nuestra esperanza está en Él, nuestra roca y nuestra salvación.

    Líder: Desde el mayor hasta el más humilde – todos son como nada delante de Él.
    Si los pesas en la balanza, son más ligeros que un soplo de aire.

    Congregación: Esperamos tranquilamente ante Dios, porque nuestra esperanza está en Él, nuestra roca y nuestra salvación.

    Líder: No trates de hacerte rico a través de la extorsión o el robo.
    Y si tu riqueza aumenta, no la conviertas en el centro de tu vida.

    Congregación: Esperamos tranquilamente ante Dios, porque nuestra esperanza está en Él, nuestra roca y nuestra salvación.

    Líder: Dios ha hablado claramente – lo hemos escuchado muchas veces.
    El poder, oh Dios, te pertenece a ti; el amor inagotable es todo tuyo.

    Congregación: Esperamos tranquilamente ante Dios, porque nuestra esperanza está en Él, nuestra roca y nuestra salvación.

    Gerald Hildebrand, representante regional del CMM, Winnipeg, Manitoba, Canadá

    El domingo el 19 de enero 2020

    Los materiales para el Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial 2020

    https://mwc-cmm.org/article/domingo-de-la-fraternidad-mundial?language=es

  • Sea reunidos o dispersos, el Congreso Mundial Menonita crea un espacio para adorar juntos como familia anabautista mundial, juntos en un cuerpo y en un solo lugar, y juntos en espíritu en muchos lugares.

    Un modo de hacerlo es a través de la publicación de recursos para el culto. Cada año, el CMM se asocia con líderes de iglesias de todo el mundo para compilar paquetes de recursos para ayudar a las congregaciones a adorar juntas alrededor de un tema durante dos eventos especiales. Ambos paquetes sugieren un domingo en el que muchas congregaciones de todo el mundo pueden celebrar, pero las iglesias locales son animadas a elegir la fecha que mejor se adapte a su calendario de cultos.

    El recientemente rebautizado Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial se sugiere para enero, el domingo más cercano al 21 de enero. En esta fecha, en 1525, tuvo lugar el primer bautismo en Zúrich, Suiza.)

    Este año, se añadió la palabra “anabautista” al título del evento para ayudar a explicar mejor a quienes estamos llamando a la comunión juntos.

    El tema para el AWFS 2020 es “Jesucristo: nuestra esperanza”, ha sido preparado desde la experiencia de nuestras iglesias en Canadá y los Estados Unidos. Las oraciones y las notas para la predicación exploran los textos de Lamentaciones 3:21–26, Salmo 62, Marcos 2:1–12, y Efesios 1:15–19. Incluso en medio de problemas profundos, nos unimos como cristianos anabautistas desde diferentes lugares del mundo para seguir a Jesús, quien nos da esperanza.

    Para el domingo de la paz, el personal de la Comisión de Paz del CMM elabora una serie de sugerencias: lecturas bíblicas, peticiones de oración, reflexiones de nuestra comunidad global e ideas para realizar actividades, lo anterior con el fin de ayudar a las iglesias en la celebración este día. El domingo más próximo al 21 de septiembre (el Día Internacional de la Paz) se sugiere como el Domingo de la Paz, para ser celebrado en nuestras Iglesias alrededor del mundo.

    Los recursos para el Domingo de la Paz de este año se centran en aquellos momentos en los que la paz de Cristo sobrepasa lo que podemos percibir como imposible – en pocas palabras, una paz que sobrepasa todo entendimiento.

    Adicionalmente, el comité de YABs (Jóvenes Anabautistas) crea un paquete de recursos para el culto para que los grupos de jóvenes compartan en comunión y estudien un tema en común en una semana de junio.

    Haga clic aquí para descargar los recursos para el culto del Domingo de la Fraternidad Anabautista Mundial.

    Haga clic aquí para descargar los recursos para el Domingo de la Paz.

    Haga clic aquí para aprender más sobre la Semana de la Fraternidad YABs.

    —Comunicado del Congreso Mundial Menonita

  • Bogotá Colombia – La música de otras culturas, lecturas bíblicas sobre un tema común, la comida compartida y ofrendas especiales, caracterizaron el Domingo de la Fraternidad Mundial, una celebración de la familia anabautista realizada el 22 de enero de 2017, en las iglesias menonitas y de los Hermanos en Cristo de todo el mundo.

    El tema de 2017, “Escucha mi clamor”, sirvió para reflexionar sobre la fidelidad de Dios en medio de las dificultades en la crisis mundial de desplazados y de los desafíos personales de la vida (Salmos 40,1–10, Genésis 11,1–9, Hechos 2,1–18). El paquete de recursos litúrgicos descargable en www.mwc-cmm.org/domingofraternidadmundial, se podrá usar cualquier domingo del año a fin de ayudar a las iglesias a celebrar la hermandad anabautista mundial.

    “Recordemos que hace quinientos años, mujeres y hombres valientes, impulsados por las verdaderas enseñanzas de Jesús, decidieron seguirle aunque dicha acción les costara la vida”, decía Oscar Suárez, miembro de la Iglesia Menonita de Ibagué, Colombia.

    Iglesias menonitas de Groningen y Drenthe, Países Bajos, celebraron el Domingo de la Fraternidad Mundial en Doopsgezind Gemeente Haren. Foto gentileza de Jacob H Kikkert.

    “Significa partir el pan al servir y responder a las necesidades de los demás. No quiere decir la ausencia de desafíos, sino el reconocimiento de que se nos ha asegurado la

    victoria con y por medio de Dios”, expresaba Manjula Roul de la Iglesia Bethel de los Hermanos en Cristo, Cuttack, Odisha, India.

    Para la pastora Ofelia García de Pedroza, de Chihuahua, México, el Domingo de la Fraternidad Mundial tiene que ver con, “alentar e instar a los hermanos a tomar decisiones que trasciendan las barreras que los demás quieren imponer.

    Para una pequeña iglesia local como la de Frankfurt, Alemania, la celebración representó la alegría de formar parte de la hermandad anabautista mundial. “Mediante la oración, destacamos las inquietudes de nuestra familia mundial de fe, quienes son perseguidos y quienes están desanimados por los acontecimientos políticos”, decía Andrea Lange, de la congregación Arbeitsgemeinschaft.

    “Qué bueno fue hablar de la realidad de los refugiados”, comentaba el pastor Siaka Traoré, de la Iglesia Menonita de Bobo-Dioulasso, Burkina Faso, quien ha recibido a quienes huyen de Malí. El domingo 29 de enero de 2017, la congregación celebró el Domingo de la Fraternidad Mundial inaugurando un nuevo edificio. “Nuestra alegría fue aun mayor porque nuestra nueva iglesia le dio la bienvenida a siete personas nuevas para adorar a Dios con nosotros, y convertirse en miembros de nuestra comunidad.”

    El Domingo de la Fraternidad Mundial es, “un evento importante porque afirma que las enseñanzas de Jesús constituyen la autoridad final en cuanto al modo en que los cristianos viven su vida”, señalaba Marvin Dyck, pastor de la Iglesia Crossroads de los Hermanos Menonitas de Winnipeg, Manitoba, Canadá. No se trata de lo que diga el gobierno o la cultura respecto a lo que debe hacer la gente: “se trata de seguir las enseñanzas y el ejemplo de Jesús en la Biblia.”

    —Comunicado del Congreso Mundial Menonita

    Haga clic aquí para ver la galería de fotos del Domingo de la Fraternidad Mundial 2017: Cantos, sermones y platillos

  • El Domingo de la Fraternidad Mundial es una celebración que nos acerca a nuestras raíces y nos permite unirnos a nuestra familia de fe para dar gracias a Dios y juntos adorar.

    Esta es una fecha en la que se alienta a las iglesias afines al anabautismo de todo el mundo a adorar en torno a un tema en común el domingo cercano al 21 de enero, que por lo general suele ser el cuarto domingo de enero. En la pasada celebración del año 2015, numerosas iglesias dijeron sí al llamado y nos unimos a una sola voz para cantar, adorar y fraternizar.

    Recibimos informes de varias iglesias de diferentes partes del mundo contándonos cómo fue su celebración y qué hizo este día especial. Alissa Bender, de Ontario, Canadá, comentó que “…entre cantos y un almuerzo congregacional tuvieron un domingo muy especial en su iglesia…” Hamilton Mennonite Church, con música de diferentes continentes, telas de diferentes partes del mundo para alegrar nuestro espacio de adoración, un predicador, miembro del personal del CMM y una ofrenda de un almuerzo para el mismo.

    Todos como un solo cuerpo marcamos esta fecha en nuestros calendarios y decidimos unirnos en espíritu para recordar nuestras raíces comunes y celebrar nuestra koinonia a nivel mundial.

    “Damos gracias a Dios que un año más nos permite reencontrarnos y celebrar su fidelidad. También esta actividad nos ayuda a afirmar nuestra identidad y recordar que somos parte de una comunidad mundial», mencionó Sandra Campos, presidenta de la Asociación de Iglesias Menonitas de Costa Rica.

    En Holanda sucedió algo muy emocionante y significativo. Tres iglesias menonitas se unieron y juntas celebraron el Domingo de la Fraternidad Mundial. Cantaron juntas, compartieron el pan y recordaron que como anabautisas debemos dar la espalda a la violencia. “Simbólicamente, le hemos dado la espalda a la violencia y de este modo le hemos dado la espalda a las personas violentas. Quizá todavía deberíamos aprender a resistir la violencia cara cara,” dijo IJke Aalders.

    En Colombia este día se celebró de una manera diferente. La Iglesia Torre Fuerte de los Hermanos Menonitas en Bogotá, decoró con telas de diferentes partes del mundo, y otros símbolos como la toalla y la vasija que representa el servicio hacia los demás y el pan y las uvas que reflejan nuestra responsabilidad de dar alimento al necesitado. “Las personas vistieron bandas con principios del Reino de Dios. Oramos juntos por nuestras iglesias en Norteamérica y alrededor del mundo,” dijo la pastora Sandra Báez.

    El Domingo de la Fraternidad Mundial nos da la oportunidad de encontrarnos con Dios y al mismo tiempo con nuestras raíces. Nos recuerda de dónde venimos y hacia dónde vamos. Es un tiempo especial para oír las necesidades de nuestros hermanos y hermanas y caminar juntos.

    Se han puesto a disposición de la iglesia una serie de materiales para enriquecer y dar una idea de lo que esta celebración podría incluir. Haga clic aquí para acceder a este material para el 2016.

    Como parte del recordatorio de nuestros principios de paz, los hermanos y las hermanas de la Iglesia Menonita de Aibonito de Puerto Rico decoraron de esta forma su congregación.