Reconociendo el impacto ambiental de su labor mundial, el personal del CMM se aplica un recargo por cada milla que recorren en avión.
Lo recaudado será enviado al Fondo de Ayuda de la Iglesia Mundial del CMM, informa Bert Lobe, secretario de la Comisión de Diáconos, quien diseñó el plan a partir de propuestas anteriores y trabajó junto con Karen Martin Schiedel y Henry Hildebrand, asesor de desarrollo del CMM, para convertirlo en realidad. Lo recaudado será destinado a proyectos ecológicos de las iglesias miembros del CMM.
“Lo importante es que estamos siendo consecuentes con lo que decimos”, dice Hildebrand. “Sentimos que lo que estamos haciendo aquí nos moviliza.”
En los próximos años, por ejemplo, si se aplica el impuesto a todos los viajes de los delegados a reuniones del Concilio General en 2012 o a la Asamblea del CMM en 2015, el CMM podría considerar asociarse con otra organización con miras a un proyecto mayor, en vez de apoyar los proyectos más pequeños del Fondo de Ayuda.
Se espera que el año próximo el programa, basado en una fórmula de US$50 por cada 1.000 kilogramos (2.200 libras) de carbono, genere ingresos de unos US$2.500 para el Fondo de Ayuda.