El mensaje de Jesús de resiliencia y liberación

Lectura: Mateo 5,3–20

En junio de 1981, nuestra familia se mudó a Cochabamba, Bolivia, donde mis padres enseñaron en un seminario bautista que quería más aportes anabautistas.

Llegamos a un punto particularmente tensionante de la historia boliviana. En julio de 1980, Luis García Meza, comandante del ejército boliviano, lideró un golpe de Estado e inició un régimen brutal al estilo de Pinochet. Meza solo gobernó durante unos 13 meses: debido a la presión de la comunidad internacional, se vio obligado a renunciar en agosto de 1981. Su amigo y compañero general del ejército, Celso Terrelio, sucedió a Meza con un gobierno casi igualmente represivo.

Como otros dictadores, García Meza introdujo una “lista de libros prohibidos”. Este movimiento fue un intento de silenciar lo que potencialmente podría influir en el pensamiento de las personas, lo que también podría desafiar su gobierno. Curiosamente, Meza incluyó en esta “lista prohibida” de libros, los capítulos 5-7 de Mateo, el Sermón de la Montaña.

El problema, por supuesto, fue que se suponía que mi padre enseñaría el libro de Mateo. Esto condujo a muchas conversaciones significativas dentro del seminario. ¿Escucharían al gobierno y por lo tanto se concentrarían en otro libro de la Biblia? ¿Planearían enseñar Mateo pero saltándose estos tres capítulos?

¡Eventualmente decidieron pedirle al extranjero que enseñara el curso (incluyendo el Sermón de la Montaña)!

Pero esto vino con riesgos, especialmente porque el gobierno de Meza silenció activamente las voces de aquellos a quienes percibía como un desafío a la narrativa que buscaba inculcar. De hecho, el jefe represor de Meza, el coronel Luis Arce, quien se desempeñó como ministro del interior, advirtió a todos los bolivianos que se opusieran al nuevo orden diciendo que “¡deberían caminar con su testamento escrito bajo el brazo!”

¿Por qué querría un dictador prohibir estos tres capítulos? ¿Por qué encontró estos capítulos amenazantes?

Ha habido interpretaciones del Sermón de la Montaña que no desafían el poder.

Por Ejemplo, cuando mi esposa y yo servíamos como pastores de jóvenes, el Club 700, un programa de televisión estadounidense de lunes a viernes, llegó a las pantallas de televisión en nuestra pequeña área del sur de Ontario (Canadá). Éste transmitido desde 1966, se describe a sí mismo como “un programa de noticias/revista que tiene la variedad y el ritmo de un programa matutino…. También presenta reportajes de investigación en profundidad… [y] cubre eventos importantes que afectan a nuestra nación y al mundo”.

Un día, por curiosidad, vi un programa que se enfocaba en Mateo 5/13–16.

Lo que me llamó la atención de la explicación del anfitrión fue la forma en que interpretó las declaraciones categóricas de Mateo como si estuviera hablando a los cristianos estadounidenses.

Vosotros sois la sal de la tierra... Vosotros sois la luz del mundo...

Los estadounidenses, sugirió, tenían la obligación de compartir sobre el estilo de vida estadounidense. Según el anfitrión del programa, este estilo de vida estadounidense ordenado por Dios, con su énfasis en la libertad, la prosperidad económica y, por supuesto, la democracia proporciona un ejemplo para el resto del mundo. Ofrece, sugirió el anfitrión, la esperanza estadounidense que proporciona sabor y luz para el resto del mundo.

Este programa demostró cuán fácil es interpretar el Sermón de la Montaña, y la historia bíblica en general, como una expresión del Destino Manifiesto, que es en sí mismo un producto del nacionalismo. La empresa misionera occidental, señala que el difunto misiólogo sudafricano David Bosch, asumió la superioridad de la cultura occidental y que Dios había elegido a las naciones occidentales como abanderadas.1 “El estado-nación”, argumenta, “reemplazó a la santa iglesia y al santo imperio”2 .

Kelly Brown Douglas, una teóloga negra y mujer en los Estados Unidos, describe esta mentalidad como “excepcionalismo estadounidense”, cultivado a partir de las semillas del mito blanco, protestante y anglosajón. “La ‘ciudad en la colina’ que los primeros estadounidenses estaban construyendo”, dice, “era nada menos que un testimonio del chovinismo anglosajón”,3 que dio forma a la democracia a través de una percepción particular de cómo debería estructurarse el país definido por la raza4 ; cuyas repercusiones seguimos viendo hoy.

Así que, parte del problema, como escuchan a menudo mis estudiantes en la universidad, es la tendencia a no tener en cuenta el contexto sociopolítico o el contexto literario al leer e interpretar las Escrituras. El presentador del Club 700, por ejemplo, asumió el “tú” en el “tú eres la sal de la tierra… Tú eres la luz del mundo…” para referirse a él y/o a los cristianos estadounidenses como estadounidenses.

Pero, si prestamos atención al texto y al fluir de las palabras de Jesús, el “vosotros” remite a la Bienaventuranza final: “vosotros que sois perseguidos por mi causa” (Mateo 5,11). Son esos “ustedes” los que funcionarán como sal y luz en este mundo5 . Lo anterior, convierte este pasaje en una herramienta revolucionaria y subversiva.

Jesús es muy inteligente en su estilo de predicación, logré identificar cómo Jesús destaca una lógica diferente. Aquellos que son “bienaventurados” son los que normalmente no habrían importado en la sociedad (los pobres, los mansos, los misericordiosos), ellos son los que primero no vienen a la mente (los que lloran, los que son puros de corazón, los que son los pacificadores).

¡Pero estas personas olvidadas e inesperadas son precisamente las que Jesús destaca como ejemplos de lo que significa ser bendecido! El espíritu que tienen los pobres es bienaventurado porque los pobres entienden lo que significa ser solidarios unos con otros. Aquellos que tienen hambre y sed de rectitud o justicia ven y comprenden el deseo de Dios de que las personas vivan en relaciones correctas entre sí, con la creación y con Dios, estos son rasgos del Reino de Dios.

Iglesia Sunderland Mennonite Church, Dhamtari, India Foto: Supplied

Recuerda que el tipo de bendición de la que habla Jesús no es algo pasivo que uno simplemente recibe, sino que es activo e impulsa a las personas a levantarse y moverse. Es así que, las Bienaventuranzas destacan una lógica alternativa que se aleja del deseo de vernos como “excepcionales” precisamente porque eso reemplazaría a Dios que es la fuente misma de excepcionalidad, sabor salado y luz en nuestro mundo.

Con lo anterior, no parece que Jesús nos anime a determinar quién es sal y quién no, o quién es luz y quién no. Más bien, Jesús hace estas declaraciones categóricas como una forma de describir cuando alguien sirve como sal y luz, cuando alguien encarna la lógica alternativa de Jesús.

Es más, el uso de Jesús de “vosotros” – “vosotros sois la sal de la tierra… Vosotros sois la luz del mundo…” – se aleja de una comprensión individualizada y destaca la naturaleza corporativa de esta afirmación. Como señala el erudito del Nuevo Testamento Douglas Hare: “Ustedes son sal, sí, pero para la tierra, no para ustedes mismos. Así mismo sois luz, pero para el mundo entero, no para una comunidad cerrada”.6

La “comunidad en su conjunto tiene el desafío de cumplir su misión corporativa de servir como sal y luz para el mundo…. Es uno en el que debemos trabajar juntos”.7

Por lo tanto, cuando adoptamos la lógica alternativa de Jesús como nuestra visión y abrazamos nuestro caminar comunitario para participar en él, nos liberamos de las narrativas que destruyen, degradan, explotan y excluyen. En otras palabras, escuchamos las voces de los oprimidos, pobres y marginados precisamente para que podamos escuchar el grito de Dios. Las cosas no son como deberían ser, debemos seguir luchando para hacer las cosas bien. La lógica de Jesús desafía el clamor de otras narrativas que buscan no solo nuestra atención, sino también nuestra lealtad.

Al hacer frente a estas otras narrativas, narrativas que buscan mantener el “excepcionalismo”, causar injusticia y crear sistemas de opresión, encarnamos una política emancipatoria. Este término de Jacques Rancière (filósofo francés) significa una forma de política que rompe y trastorna “lo que es” con “lo que puede ser”. En otras palabras, cuestiona los sistemas que perpetúan la muerte, la exclusión y la violencia, exponiendo las contingencias sobre las que descansan, y reafirma una agencia política alternativa que encarna el futuro que Dios desea en y para este mundo.

Al terminar de enseñar el libro de Mateo en el seminario bautista de Bolivia, mi padre preguntó si Luis García Meza, el dictador boliviano, tenía razón al prohibir los capítulos 5-7 de Mateo. Todos los estudiantes respondieron con un rotundo “¡sí!” Estos capítulos proporcionan las semillas de una lógica revolucionaria que desafiaría el gobierno de Meza, o de cualquier dictador.

Jesús nos invita a participar en una comunidad llamada a encarnar resilientemente la lógica subversiva y revolucionaria de liberación de Jesús en nuestro mundo.

—Andrew G. Suderman es secretario de la Comisión de Paz, Profesor Asistente de Teología, Paz y Misión en la Universidad Menonita del Este, Harrisonburg, Pensilvania, EE. UU. y director de Alianzas Globales para la Red Menonita de Misión.

Domingo de la Paz 2022 – Recursos para el culto de adoración


1. David Bosch, Transforming Mission: Paradigm Shifts in Theology of Mission (Maryknoll: Orbis Books, 2004), 298.
2 David Bosch, Transforming Mission, 299.
3 Kelly Brown Douglas, Stand Your Ground: Black Bodies and the Justice of God (Maryknoll: Orbis Books, 2015), 10.
4 Kelly Brown Douglas, Stand Your Ground, 10.
5 Douglas R. A. Hare, Matthew: Interpretation (Louisville, Kentucky: Westminster John Knox Press, 1993), 44.
6 Douglas R. A. Hare, Matthew, 44.
7 Douglas R. A. Hare, Matthew, 44.

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