Cumbre Mundial de la Juventud (GYS)

Vida en el Espíritu: Aprender. Servir. Adorar.

82 participantes de 26 países diferentes 34 delegados: 4 de América del Norte, 4 de Europa, 11 de Asia, 6 de África y 9 de América Latina.

En las sesiones de delegados, surgieron algunos desafíos comunes para los jóvenes: la soledad y la necesidad de pertenencia, la necesidad de un buen liderazgo, cerrar la brecha generacional y la necesidad de redefinir la iglesia, de manera que su función pueda trasladarse a los espacios donde los jóvenes están presentes.

Los delegados también intercambiaron ideas sobre soluciones, para que pudieran ser parte de generar cambios mediante la construcción de relaciones y el intercambio de recursos.

Más que simplemente discutir, los delegados y participantes disfrutaron de su tiempo aprendiendo sobre las diferentes culturas, compartiendo comidas de sus países, compartiendo palabras de aliento y fortalecimiento, y orando unos por otros.

Ebenezer Mondez, representante del Comité YABs para Asia (2015-2022) y consejera de YABs (2022-2028), cuenta que “uno de los momentos más impactantes de GYS fue después de que los delegados compartieran sus conclusiones con los participantes: sobre un gran mapa en el piso, oramos por los países de unos y de otros, así como también por cada uno personalmente. El Espíritu estuvo muy presente cuando nos unimos en oración, y la gente oró verdaderamente por el cambio que querían ver en el mundo y en sí mismos”.


Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en Octubre de 2022.

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