• La Comunidad Internacional de los Hermanos Menonitas (ICOMB, por su sigla en inglés) está compuesta por 21 iglesias nacionales en 19 países con aproximadamente 450.000 miembros. ICOMB existe para fomentar las relaciones y los ministerios, para resaltar el testimonio y el discipulado de sus iglesias nacionales miembros – conectando, fortaleciendo y ampliando.

    El Comité Directivo Internacional, casi ha completado su planificación para la Consulta de Misión/Oración en marzo. Todos los oradores principales y talleres están confirmados; las historias y los testimonios están seleccionados. Debemos finalizar con los presentadores del estudio bíblico en diciembre. Ore por Rudi Plett quien tiene la difícil tarea de encontrar traductores para varios idiomas para cada sesión; por Esther Corbett quien desarrollará el programa de oración; para Andy Owen quien preparara la música de adoración.

    —David Wiebe, director ejecutivo

  • Frontera Misionera: Nuestra meta es compartir cada año una frontera misionera con los miembros de las redes de GMF y GASN. Las ideas son para informar, aprender e inspirar sobre el trabajo y los desafíos que las iglesias anabautistas y las organizaciones enfrentan en un país en particular.


    Trasfondo

    La República Democrática del Congo (RDC) es un país situado en África Central, habitado por cerca de 80millones de personas, pertenecientes a 500 tribus, viviendo en una superficie de 2.345.410 kilómetros cuadrados. El país experimento dos olas de evangelismo. La primera ola no produjo resultados apreciables. La colaboración de los misioneros con los colonizadores en la esclavitud, la falta del evangelio en lenguajes locales, los conflictos entre tribus, y las religiones tradicionales fueron algunas de las causas del fracaso. Sin embargo, en la segunda ola, hablamos de la era de organizaciones misioneras. La misión Bautista Americana (The American Baptist Mission “ABMFS”) fue la primera organización en lanzar su ministerio en 1878 en el Centro de Congo, en el oeste del país.

    Entre las sociedades misioneras que continuaron, se puede citar la Misión Interior del Congo (Congo Inland Mission “CIM”), una sociedad misionera fundada por Menonitas Americanos. El trabajo que CIM empezó en RDC en el siglo 19 ha resultado en cerca de 250.000 congoleses Menonitas pertenecientes a las tres diferentes denominaciones: La Communauté des Eglises des Frères Mennonites au Congo (CEFMC), la the Communauté Evangélique Mennonite (CEM), y la Communauté Mennonite au Congo (CMCo).

    Iniciativas Congoleses Menonitas

    Las Iglesias Anabautistas Menonitas en la RepúblicaDemocrática del Congo(RDC) predican un evangelio integral. Esta es la razón por la que se han establecido en muchos sectores, construyeron capillas, también colegios, clínicas y universidades. También están involucrados en la construcción de paz e iniciativas de reconciliación con el apoyo de que ha brindado el Comité Central Menonita (CCM) y Mennonite Brethren Missions.

    Además, los menonitas Congoleses están presentes de una manera activa en el evangelismo transcultural. Su testimonio va más allá de las fronteras, especialmente Angola, Congo Brazzaville y Suráfrica. En RDC, los Menonitas continúan plantando iglesias en otras provincias y alcanzando incluso personas resistentes o escondidas como los Pigmeos Batwa en el Bosque Ecuatorial. Cuatro Pigmeos Batwa han sido entrenados en el instituto bíblico y tres de ellos son pastores ordenados. Hay 32 iglesias establecidas y lideradas por ellos, incluso, departamentos misioneros están a cargo de este importante ministerio en las conferencias Menonitas, también, hay un programa, el cual ya se está moviendo por medio de oraciones, distribución de literatura cristiana y otros contactos, el cual está especializado en alcanzar ciudadanos chinos y/o empresarios extranjeros.

    Principales desafíos

    A pesar del dinamismo de las iglesias Congoleses Menonitas locales y los varios recursos naturales en el país, la mayoría de la población ha enfrentado pobreza, incluso menonitas, viven en áreas rurales por debajo de la línea de pobreza. Inestabilidad política, guerras, corrupción y el activismo de los religiosos no cristianos son el mayor de los desafíos que los ministerios cristianos y las iglesias están enfrentando en RDC.

    Mvwala C.Katshinga and John S. Fumana

  • Robert Beutler sabe muy bien lo que significa ser persistente. Después de escuchar de la llegada de una familia refugiada Siria a su pueblo de Enkenbach-Alsenborn él se encargó de contactarla para darle la bienvenida. Sin embargo, fue solamente hasta el tercer intento que el Señor Beutler finalmente encontró a toda la familia en casa.

    “Estos refugiados vienen aquí a un mundo completamente extraño, pero esperamos que se integren” dice el Sr. Beutler. “Es necesario que ellos obtengan respaldo, y eso significa ayudarnos mutuamente y apoyarnos mutuamente”

    Algunas veces ese apoyo es tan simple como asegurarse de que el buzón del correo este marcado adecuadamente con el nombre de la nueva familia o ayudarles a que saquen la basura en el día que corresponde. Llenar documentos complicados y asistir a compromisos también se encuentran en la agenda.

    El Sr. Beutler es un miembro de la iglesia Menonita en Enkenbach-Alsenborn. Cuando la junta de la iglesia escuchó sobre la ola de refugiados llegando a Alemania, organizaron una reunión de iglesias locales, clubes y personajes políticos, de la cual salió una iniciativa ciudadana.

    “Cuando el número de refugiados y de personas en busca de asilo aumentó justo en la puerta de nuestra casa, las autoridades públicas se vieron enfrentadas con una enorme y casi abrumadora tarea. Eso hace aún más importante que nosotros como comunidad eclesial demos un paso adelante y ayudemos en donde podemos” dice Rainer Burkart, pastor de la iglesia Menonita en Enkenbach-Alsenborn. “Justo desde el comienzo, trabajamos cercanamente con las iglesias católicas y protestantes y con las autoridades de la ciudad.”

    Este grupo se llama a sí mismo “Begegnungen in Enkenbach-Alseborn: Menschen helfen Menschen.” Este título pone claro el propósito: Encuentro – gente ayudando a la gente. Visitas regulares para asegurar que se satisfagan ciertas necesidades básicas como comida y ropa, una carrera de 10km semanales y clases de alemán gratuitas son algunos ejemplos de sus actividades.

    Una oportunidad particular para construir relaciones es el Begegnungscafé, una reunión para jóvenes, viejos y todos los que se encuentran en el medio. Cada martes por la tarde, un salón de una comunidad eclesial del barrio resuena con árabe, persa, urdu o albanes mezclado con inglés y alemán. Todo el mundo está invitado –independientemente de su estado de residencia, nacionalidad, idioma o religión – a comer pastel y tomar té o café mientras reímos juntos de los intentos de idioma compartido y escuchamos sobre nuevas e interesantes culturas.

    En el café, el señor Beutler se pone de Nuevo en contacto con los individuos o familias que él ha visitado en sus nuevos hogares. Ellos usualmente son reservados al principio, inseguros de las intenciones de Beutler. “Pero sus ojos siempre se iluminan cuando los veo de nuevo. Eventualmente ellos adquieren la suficiente confianza para abrirse un poco” dice Beutler.

    Como en cualquier trabajo que involucre gente, ayudar a los refugiados puede ser muy exigente y decepcionante, especialmente cuando las diferencias culturales parecen infranqueables. Uno se puede sentir explotado o frustrado por las percepciones inexactas de cómo será la vida en Alemania. Las conversaciones con otros en la comunidad y en la familia de la iglesia pueden ser un modo positivo de tratar con estas dificultades.

    Esta área de desarrollo comunitario le da al señor Beutler el mayor gozo. “El trabajo con los refugiados tiene algo satisfactorio y consolador en sí mismo, pero es la tendencia general la que me hace más feliz. Muchos de nuestra familia eclesial y comunidad están realmente dedicados al trabajo. Hay algo cálido y familiar en nuestras interacciones mutuas. Eso es genial.”

    Escrito por Dora Schmidt, miembro de Mennonitengemeinde Enkenbach (Iglesia Menonita) en Enkenbach-Alsenborn, Alemania.

    Este testimonio hace parte de los recursos para la adoración del Domingo de la Fraternidad Mundial 2017. Haga clic aquí para ver más: www.mwc-cmm.org/domingofraternidadmundial

  • Winnipeg, Manitoba, Canadá – Un aguacero precedió una lluvia de flores mientras que las mujeres desfilaban bailando y tocando tambores hacia el shamiana (la carpa) que albergaría el Congreso de Mujeres Menonitas de toda la India (AIMWC por su sigla en inglés) llevado a cabo del 6 al 9 de octubre del 2016. La iglesia Bihar Mennonite Mandli (BMM) hospedó alrededor de 400 mujeres que representaban nueve iglesias nacionales de la India y Nepal quienes viajaron en bus, en tren y a pie para asistir a la AIMWC en el complejo de misiones en Chandwa, Jharkhand, India

    “Las mujeres no estaban desanimadas, sino reunidas con su mejor atuendo bajo el shamiana, cantando canciones de alabanza y agradeciendo a Dios por llevar a todas las delegadas con seguridad hasta ese lugar,” dice Ranjana Nath, miembro del comité ejecutivo de AIMWC.

    La principal oradora y vicepresidenta del Congreso Mundial Menonita, Rebecca Osiro de Kenia, habló sobre Hebreos 12 refiriéndose al alimento espiritual y la perseverancia. Osiro explicó sus ideas de manera adecuada, “todas pudieron entender” a pesar de las diferencias lingüísticas y culturales, dice Peacock.

    “[Osiro] nos mostró cómo reconocer la diferencia entre las cosas que impiden nuestro caminar y las cosas en la vida que nos enredan y nos impiden avanzar”, dice Krista Vanderhout, una pasante del programa SALT del Comité Central Menonita.

    La conferencia fomenta el crecimiento espiritual a través del canto congregacional, los sermones, las representaciones artísticas, la danza y el estudio bíblico en grupos pequeños, y también ofrece talleres sobre cuestiones prácticas como la salud femenina. Muchas participantes no tienen otras oportunidades para aprender sobre temas como el cáncer de seno y la menopausia.

    “Durante los tres últimos años durante todos mis viajes a Iglesias, aparte de compartir sobre el CMM, animé a las mujeres a venir a esta conferencia”, dice Cynthia Peacock, representante regional del CMM para Asia.

    “Fue muy gratificante ver la gran participación”, dice Peacock, agradecida con las “mujeres tan competentes” que sirvieron en el comité. “Le agradecemos a Dios por el modo en que fuimos capaces de superar muchos obstáculos.”

    “Los miembros de la conferencia BMM y los jóvenes, jugaron un rol muy importante para hacer que esta conferencia sucediera”, dice Nath. En este evento, los 11 funcionarios que se desempeñaron anteriormente, desde el comienzo de la AIMWC en 1977, fueron reconocidos por su contribución a la asociación.

    Representantes de los socios de financiación del CMM, el Comité Central Menonita de la India y Mennonite Christian Service Fellowship India (MCSFI por su sigla en inglés) trajeron saludos e hicieron presentaciones sobre su trabajo.

    “Con la ayuda financiera del CMM, del CCM y MCSFI, y todos los donantes, esta conferencia fue todo un éxito”, dice Nath.

    Como un tiempo para alabar y orar juntas, “disfrutar deliciosa comida y chai… y compartir sobre los muchos caminos que nos unen a todas, [la AIMWC] fue un gran estímulo”, dice Vanderhout.

    —Comunicado del Congreso Mundial Menonita por Karla Braun, de reportes escritos por Ranjana Nath, Cynthia Peacock y Krista Vanderhout.

     

     

  • La Comunidad Internacional de los Hermanos Menonitas (ICOMB, por su sigla en inglés) está compuesta por 21 iglesias nacionales en 19 países con aproximadamente 450.000 miembros. ICOMB existe para fomentar las relaciones y los ministerios, para resaltar el testimonio y el discipulado de sus iglesias nacionales miembros – conectando, fortaleciendo y ampliando.

    La Consejo de las Congregaciones de los Hermanos Menonitas del Uruguay llevó a cabo su asamblea anual. Su Secretario, Gabriel Figueroa, compartió que han tenido un crecimiento de 3% en el último año, llegando a 187 miembros en 7 iglesias. Ellos decidieron contribuir sistemáticamente cada año a ICOMB, ofrendando en amor un cierto monto económico por miembro. Es un sacrificio para ellos y estamos agradecidos.

    —David Wiebe, director ejecutivo

  • ¿Qué puede unir a diferentes pueblos o comunidades? Desde los tiempos de la Torre de Babel son muchos los métodos que se han intentado. Tener una visión común que invite a trabajar por un mismo propósito fue el método que se intentó en aquel relato bíblico; y, como es bien sabido, dicho intento de unidad fracasó.

    Tener una narrativa común es otra estrategia que se ha propuesto para crear unidad. Una historia unificada que describa un origen común e inspirador puede servir como material cohesionador. Sin embargo, encontrar una narrativa estimulante que involucre a varios pueblos o culturas diferentes es muy difícil.

    Otra alternativa probada en la política y la religión en aras de la unidad, es la de suprimir toda diferencia y promover la existencia de una única forma de ver la vida, para así destruir la diversidad. La historia nos muestra de sobra el fracaso que esta alternativa representa.

    Una opción que a veces se predica en medios eclesiales es la definición de un listado de creencias que deben ser sostenidas por un grupo de personas para determinar claramente quiénes pertenecen o quiénes están por fuera de dicho grupo. Lamentablemente, credos y confesiones de fe a veces han sido usados en este sentido.

    Cuando observamos los resultados de la investigación del Perfil Anabautista Mundial (GAP por sus siglas en inglés), podemos hacernos la misma pregunta: ¿Qué puede facilitar la unidad entre grupos tan diversos como los que pertenecen al Congreso Mundial Menonita (CMM)?

    Durante varios años iglesias miembros del CMM participaron en un proceso investigativo que buscaba develar quiénes somos como anabautistas hoy. En esta edición de la revista Correo vemos algunas conclusiones que arroja dicho estudio. Como dice uno de los artículos en esta entrega, semejante diversidad en medio de nuestra familia mundial se convierte en una oportunidad singular para lograr mayor unidad.

    ¿Pero qué es lo que hace posible esa unidad?

    No se trata del texto de nuestras convicciones compartidas. Dicho texto surgió en los últimos años como expresión de lo que es nuestra experiencia de seguir a Jesús en cada contexto. Las iglesias miembros del CMM caminaron en unidad sin la existencia de dicho texto por más de 75 años.

    Tampoco se trata de una historia común. Aunque como iglesias anabautistas nos identificamos con la Reforma Radical del siglo XVI, es claro que la complejidad de los orígenes de nuestra fe es tan asombrosa como nuestra diversidad actual.

    De acuerdo a las Escrituras sólo hay una explicación posible. La unidad de nuestra comunidad global no ha sido el producto de esfuerzos humanos ni es algo que nosotros fabriquemos. Es un regalo y un don de Dios que hoy podemos disfrutar por el obrar del Espíritu Santo en medio de nosotros. La verdadera comunión se hace posible no por leyes y formalismos institucionales sino gracias a la obra de Cristo en la cruz. Fue allí cuando Dios creó un nuevo pueblo compuesto por muchas culturas, razas, tribus y lenguas.

    Hoy es posible sentarnos en la misma mesa de comunión y apreciar la belleza de nuestra diversidad sólo si lo hacemos alrededor del Cordero de Dios, quien es el centro de nuestra fe y quien cimenta dicha unidad.

    ¡Ven y celebra con nosotros el milagro de la unidad y la belleza de nuestra diversidad!

    —César García, secretario general del CMM, desde su oficina en la sede central en Bogotá, Colombia.

    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en octubre de 2016.

  • La Comunidad Internacional de los Hermanos Menonitas (ICOMB, por su sigla en inglés) está compuesta por 21 iglesias nacionales en 19 países con aproximadamente 450.000 miembros. ICOMB existe para fomentar las relaciones y los ministerios, para resaltar el testimonio y el discipulado de sus iglesias nacionales miembros – conectando, fortaleciendo y ampliando.

    El pastor Fujii lidera iglesias HM japonesas en Fresno y Sacramento, California. Recientemente, el viajó a India y Sri Lanka para renovar relaciones con líderes de iglesias que él conoció, en una conferencia de misión. Dios le ha usado a él y su esposa para traer salvación y sanación a muchas personas. Fujii paso tiempo enseñando sobre la Confesión Internacional de Fe de ICOMB en Sri Lanka. El pastor Anura, quien ha plantado aproximadamente una docena de iglesias dijo, “¡quiero unirme a los Hermanos Menonitas!”. Y también lo hicieron algunos de los otros pastores. Vamos a continuar en contacto con ellos por medio del pastor Fujii.

    —David Wiebe, director ejecutivo

  • Tulio Pedraza: Perseguido en Colombia, 1949-1964

    Cuando los misioneros llegaron a Colombia para establecer las primeras congregaciones menonitas del país, Tulio Pedroza y su esposa Sofía fueron los dos primeros convertidos al evangelio. Se bautizaron en junio de 1949, sólo un año antes, un candidato político liberal, había sido asesinado su muerte encendió una guerra civil que duraría diez años. Ya que el protestantismo era visto como otra amenaza a la unidad de Colombia ya en jaque, los protestantes colombianos enfrentaban una significativa oposición de parte de las autoridades municipales, de los sacerdotes católicos y de sus propios vecinos.

    Tulio era un fabricante de ataúdes en el pequeño pueblo de Anolaima, también era ciego. Esto no impidió que su negocio fuese lo suficientemente exitoso para sustentar a su familia ya que él era el único fabricante de ataúdes en el pueblo, pero cuando el sacerdote local se enteró del bautismo de Tulio, comenzó a hacerle la vida difícil a la familia Pedroza.

    Primero declaró que los ataúdes “protestantes” de Tulio no eran “adecuados” para enterrar a los católicos, desde el púlpito, le dijo a los parroquianos que él no oficiaría ningún funeral usando un ataúd comprado al menonita. El negocio se vino a pique. Tulio sólo podía venderles ataúdes a amigos cercanos y a aquellos que ignoraban la declaración del sacerdote, aunque aún esos clientes se vieron forzados a viajar a los pueblos circundantes para tener sus servicios fúnebres, ya que el sacerdote local se rehusó a oficiarlos.

    Luego el sacerdote hizo lo necesario para asegurarse que aún esas escasas ventas se terminaran. Conoció a un carpintero en otro pequeño pueblo, el sacerdote ayudó a conseguir una casa y las herramientas para este carpintero y lo convenció de mudarse a Anolaima para comenzar un negocio de competencia de fabricación de ataúdes. Después de la llegada de este nuevo competidor, Tulio ya no pudo pagar sus materiales. Se vio forzado a cerrar su negocio.

    A pesar de no estar seguro de qué hacer después, Tulio nunca abandonó el amor y la decencia que aprendió imitando a su Señor. En vez de sentir recelo por el fabricante de ataúdes rival, se acercó a él para entablar amistad. Cuando el negocio del hombre ciego se desmoronó, le vendió sus herramientas a su competidor. Por medio de este gesto de benevolencia, ayudó a consolidar el negocio del hombre cuya presencia acabó con el suyo.

    Tulio y su esposa hicieron todo lo posible para ganarse la vida, trataron de comenzar una panadería, una granja avícola y un negocio de fabricación de velas, pero con poco éxito. La experiencia de Tulio era la fabricación de ataúdes. Ninguno de estos negocios pudo proporcionar ingresos suficientes para sustentar a la familia. Tulio se desanimaba más con cada empresa que fracasaba, pero su fe le dio la fuerza para persistir.

    Sus luchas se vieron agravadas por otros actos de persecución. Escribiendo poco después que Tulio perdiera su negocio de fabricación de ataúdes, el misionero menonita local Greald Stucky informó:

    La persecución ha continuado. Los hijos de Tulio fueron humillados en la escuela pública, por ser protestantes, su propiedad y la vida de su familia se han visto continuamente amenazadas. Las personas que antes eran sus amigas ahora se rehúsan a hablarle en la calle; las tiendas se rehúsan a venderle; se ha convertido en un marginado por la causa de Cristo. A pesar de esto, Tulio continúa firme en la fe, confiando día a día en el Señor. No hay ningún rencor en su corazón por aquellos que le han causadotantas maldades. Continúa siendo testimonio de la luz que encontró en Cristo. Tulio es un testimonio viviente del poder del evangelio para combatir con el bien al mal.

    En más de una ocasión la vida de Tulio fue amenazada por razones religiosas. Después de un encuentro realmente atemorizante, él y su esposa pasaron la noche en el refugio de una escuela menonita en un pueblo vecino llamado Cachipay.

    Tulio murió en paz en 1964. El carpintero rival que había sido traído para destruir el negocio de los Pedraza donó el ataúd para el entierro de Tulio. A pesar de que el funeral fue un servicio menonita, el fabricante de ataúdes asistió al mismo, arriesgando su propia reputación en la comunidad para honrar a un hombre que le había mostrado un amor muy inusual, nacido de una profunda fe.

    —Comunicado del Congreso Mundial Menonita. Proyecto “Somos Testigos” (The Bearing Witness Stories Project) (www.martyrstories.com) permite a las comunidades anabautistas a nivel mundial compartir sus historias del costo del discipulado de maneras que inspiran una mayor fidelidad a Jesucristo y fortalecen la unidad de la iglesia. Historias como las de Tulio del sitio web del Proyecto “Somos Testigos” y otras de historia fueron publicadas como un libro en 2016. Este fragmento es de Bearing Witness: Stories of Martyrdom and Costly Discipleship. Copyright © 2016 Plough Publishing House. Usado con permiso.

  • Winnipeg, Manitoba, Canadá – Indonesia está situada en líneas de falla – geográfica y sociológica. La cadena de islas se ubica en la convergencia de 3 placas tectónicas y es propensa a terremotos, tsunamis y volcanes; su gente está esparcida sobre miles de islas y hablan cerca de 700 idiomas; el estado reconoce seis religiones (Islamismo, Cristianismo – protestantes y católicos, Hinduismo, Budismo y Confucianismo).

    En medio de esta volátil situación, Gereja Kristen Muria Indonesia, una conferencia Menonita de Indonesia, está construyendo paz a través de la atención a desastres y el desarrollo comunitario.

    “La diversidad es una riqueza extraordinaria para la gente de Indonesia, pero si no se maneja apropiadamente, el conflicto puede debilitar la integridad del estado y la nación,” dice Paulus Hartono, el Director del Servicio Diaconal Menonita.

    El Servicio Diaconal Menonita (MDS por su sigla en inglés, la cual es compartida con el Servicio Menonita de Asistencia a Damnificados de Norteamérica) direcciona su servicio humanitario y su trabajo de paz en tres rutas de misión: respuesta a desastres, transformación de conflictos y preservación ambiental. Lo anterior, impulsando servicios como el desarrollo económico comunitario, la agricultura orgánica, becas e iniciativas de salud.

    El MDS colabora con otras organizaciones no gubernamentales para responder a desastres (como terremotos) dentro de los límites de Indonesia y en la región, por ejemplo, enviando consultores de recuperación de traumatismos a las Filipinas después del Tifón Haiyan.

    El trabajo del MDS no solamente se ocupa de estructuras y paisajes, sino también de relaciones interreligiosas e incluso de los corazones de la gente.

    En búsqueda del objetivo de la iglesia GKMI trabajar “para la gloria de Dios y por una sociedad pacífica y solidaria” las iglesias combinaron varios esfuerzos que ya existían (como el FKPI, Foro de Indonesia por la humanidad y el ser pueblo) para formar el MDS en el 2006.

    El incipiente MDS estaba en medio de una sesión de formación cuando llegaron las noticias del terremoto de Yogyarta en 2006. Las sesiones se cancelaron mientras los miembros entraban en acción. Al enterarse de que la ayuda estaba teniendo dificultades para pasar debido a los saqueos y disturbios, Hartono le pidió a un comandante Hizbullah que enviara personal para acompañar los suministros (Hizbullah es una organización juvenil nacionalista militante).

    Después de que la emergencia pasó, el MDS invitó al comandante a poner sus tropas a colaborar con los esfuerzos de reconstrucción. Acampando en el cementerio de la iglesia, cristianos y musulmanes juntos trabajaron, durmieron, cocinaron, comieron y tocaron guitarra “en un solo idioma: la humanidad,” dice el director del MDS Paulus Hartono. “El lenguaje religioso fue reemplazado con acciones mostrándonos amor unos a otros”

    En coautoría con el líder musulmán Agus Suyanto, Hartono ha escrito un libro sobre el encuentro islámico-cristiano por la paz en Indonesia, llamado Laskar dan Mennonite (Paramilitares y Menonitas).

    —Comunicado del Congreso Mundial Menonita por Karla Braun.

    Fotos cortesía de Paulus Hartono

    Jóvenes cristianos y musulmanes trabajan juntos en reconstrucción de desastres.

     

    (r) Paulus Hartono, director del MDS de Indonesia, y el comandante Hizbullah, Yani Rusmanto. 

     

     

     

     

  • Bogotá, Colombia – “¿Cómo responderá la iglesia a las diferentes necesidades que vemos y oímos a nuestro alrededor?” Las iglesias menonitas europeas hicieron esta pregunta, especialmente en relación con la crisis de los refugiados, en tanto preparaban los materiales del culto para el Domingo de la Fraternidad Mundial del Congreso Mundial Menonita (CMM), el 22 de enero del 2017.

    “Mi clamor es oído” es el tema del paquete de recursos del 2017, rediseñado con un formato más atrayente. Contiene oraciones por la familia del CMM y liturgias para el culto, sugerencias de canciones, notas para la preparación de las predicaciones, historias de la radical bienvenida por parte de las iglesias menonitas europeas a los refugiados y recetas.

    “El Domingo de la Fraternidad Mundial (DFM) es nuestra oportunidad de recordarle a nuestra gente que nos pertenecemos mutuamente como hermanos y hermanas en la familia de Dios” dice el secretario general del CMM César García. “Cada congregación local pertenece a una comunidad de fe global que trasciende el idioma, la nacionalidad y la cultura. Estamos aquí para apoyarnos, para sostener a aquellos que están sufriendo y siendo perseguidos y para aprender los unos de los otros.”

    El domingo más cercano al 21 de enero es designado como el DFM para recordar el primer bautismo anabautista en 1525; sin embargo, las congregaciones son animadas a celebrar con la familia anabautista mundial en la fecha que se acomode a sus horarios. Haga clic aquí para ver los recursos para la adoración del Domingo de la Fraternidad Mundial 2017.

    El CMM fomenta las relaciones dentro de la familia anabautista durante todo el año a través de su departamento de comunicaciones y los representantes regionales que son voluntarios de tiempo parcial, responsables de desarrollar y apoyar relaciones con las Iglesias miembro, Iglesias asociadas y las miembros potenciales del CMM, asimismo con las congregaciones locales, las agencias y asociados relacionados con el CMM.

    En septiembre de 2016, Pablo Stucky se unió al equipo como representante regional para la región Andina de América Latina (Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela). Stucky vive en Bogotá, en donde sirve como director de CEAS (Coordinación Eclesial para la Acción Psicosocial), un ministerio de las iglesias Menonitas, Hermanos Menonitas y de la Hermandad en Cristo en Colombia. CEAS brinda recursos a las congregaciones locales para ministrar apoyo emocional, social y espiritual a las víctimas del conflicto armado y de otras expresiones de violencia en Colombia, además fomenta oportunidades para la transformación y la reconciliación entre las iglesias y los autores de la violencia..

    La coordinadora Arli Klassen está agradecida por el trabajo de los 10 representantes regionales, y espera obtener representación para el caribe y las regiones del Sudeste de Asia.

    Danielle Gonzales se convirtió en la coordinadora de comunicaciones por internet para el CMM, trabajando en Bogotá, Colombia, como participante del programa del Comité Central Menonita SALT (Sirviendo y Aprendiendo Juntos o Serving and Learning Together). Nacida de padres binacionales, su madre de México y su padre de Estados Unidos, Gonzales creció viviendo entre dos culturas diferentes en Los Ángeles, California. Estudió teología y se enfocó en derechos humanos y problemáticas de las mujeres. Su pasión por la justicia le ha dado la oportunidad de trabajar en su propia ciudad con migrantes de México y Centro América en la frontera entre México y Estados Unidos. A través del programa SALT, ella está siguiendo su sueño de vivir en Sur América para mejorar el idioma español y de ampliar su entendimiento sobre derechos humanos en el contexto latinoamericano.

    Pablo Stucky y Danielle Gonzales

    —Comunicado del Congreso Mundial Menonita

  • La representante regional KyongJung Kim visita iglesias menonitas/anabautistas en Japón, del 1 al 18 de Julio de 2016

    Fue un gran privilegio visitar las iglesias miembros nacionales en el Noreste de Asia como representante del Congreso Mundial Menonita (CMM). En tanto planeaba visitar Japón, oraba para que esto sucediera si era agradable para Dios. Con el paso del tiempo, las iglesias miembros Japonesas fueron abriendo sus puertas una por una. (En Japón hay 73 congregaciones y 2.801 miembros).

    El propósito de mi visita era presentar el CMM y su relación con las iglesias miembros nacionales. El tema principal que preparé fue “Nos necesitamos mutuamente para crecer juntos en el cuerpo de Cristo.”

    El 3 de julio de 2016, en la iglesia Menonita Minami en Miyazaki, me di cuenta que la flor nacional de Corea era la imagen de portada del boletín de la congregación ese domingo. Corea tuvo una historia dolorosa con la colonización de Japón (1910-1945). Sentí que nuestra relación ya había sido transformada a una amistad en el Señor.

    Después del culto, la hermana del pastor Syozo Satou dijo que había asistido a la asamblea del CMM en Winnipeg (1990), identificándose a sí misma con la familia del Congreso Mundial Menonita. Ella se disculpó por lo que los antepasados japoneses le habían hecho a los coreanos durante la colonización japonesa. Yo agradecí su manera honesta de compartir, luego pasamos del tiempo de culto al tiempo de fraternizar juntos .

    El 9 de Julio, asistí a la reunión de líderes de la conferencia Hokkaido en donde hablé sobre el CMM y sus relaciones con las iglesias miembros. A lo largo del compartir en la reunión, vi un gran potencial entre los jóvenes. Algunos jóvenes adultos participaron en la Asamblea del CMM en Pensilvania el año pasado; ellos estaban muy interesados en los programas de intercambio.

    El 10 de Julio, estuve en el culto y en la comunión en Bethel Mennonite, una pequeña iglesia casera en el centro de Sapporo. En Japón, encontré que la mayoría de las iglesias son demasiado pequeñas para ofrecerle apoyo financiero completo a sus pastores. Los miembros son animados a participar en la vida y en el trabajo de la congregación tanto como sea posible. (Esto es parecido a mi congregación local en ChunCheon, Corea del Sur.) Todos son ministros, haciendo lo que pueden de acuerdo a sus dones.

    Es bueno tener lideres eclesiales (o miembros activos) que visiten las congregaciones para compartir historias y recibir ideas los unos de los otros. La vida de una congregación local debería ser compartida con otros tanto como sea posible, para animar y fortalecer nuestras iglesias para que crezcan conjuntamente. Las relaciones iglesia – iglesia nos ayudarían también a encontrar mejores recursos para las generaciones futuras.

    Del 11 al 13 de Julio, visité Osaka, en donde hay muchas congregaciones de los Hermanos Menonitas y un seminario. La iglesia de los Hermanos Menonitas en Japón es el grupo anabautista más grande del país (63 por ciento), pero ellos no son miembros del CMM. Un pastor me preguntó sobre la objeción de conciencia al servicio militar en la situación de la iglesia coreana; yo le contesté que no todos en mi congregación están de acuerdo con la posición de paz de la iglesia. Tenemos nuestras debilidades así como nuestras fortalezas; es por eso que nos necesitamos mutuamente. Animé a las iglesias de los Hermanos Menonitas a interactuar con otros grupos anabautistas/menonitas en Japón primeramente y construir relaciones con otros quienes estén más allá.

    Del 14 al 17 de Julio, conocí hermanos y hermanas en el área de Tokio. Como otras conferencias, ellos estaban muy abiertos a desarrollar una construcción de relaciones con otras iglesias.

    ¿Qué haría que tal construcción de relaciones fuera posible? Discutimos varias cosas incluyendo YAMEN, un programa conjunto del Comité Central Menonita y el CMM. Me alegró que ellos estuvieran dispuestos a explorar ésta posibilidad. Enviar y recibir voluntarios significa aprendizaje potencial y crecimiento a través de compartir experiencias de vida y de involucrarse en el quehacer y el trabajo del cuerpo extendido de Cristo.

    Como otras iglesias en el mundo, las iglesias japonesas se están enfrentando a muchos retos. Es nuestro deber y responsabilidad caminar con Dios, no solos, sino junto con otros hermanos y hermanas alrededor del mundo.

    En el camino de vuelta a casa, reflexioné en lo que había aprendido; fue todo sobre la relación en Cristo. ¡Gracias sean dadas a Dios quien renovó nuestras relaciones con él a través de Cristo!

    —KyongJung Kim, Representante regional, Noreste de Asia, Congreso Mundial Menonita