Mi primer recuerdo del Congreso Mundial Menonita fue la Asamblea celebrada en Wichita, Kansas, USA, en 1978. Participé en una obra de teatro, ‘Cheyenne Jesus Buffalo Dream’ (Cheyenne Jesús Búfalo Sueño), que se presentó en la Asamblea.
Lo que más recuerdo es haber vivido por primera vez la experiencia de la familia global – ¡tantas personas anabautistas de todas partes del mundo! Esa experiencia fue realmente una bendición y contribuyó a moldear mi forma de entender la iglesia a partir de ese momento.
Tiempo dedicado a la décima parte
En 1997, me convertí en secretario general adjunto de la Junta General de la Iglesia Menonita en los Estados Unidos y, varios años después, en director ejecutivo adjunto de la recién formada ‘Mennonite Church USA’ (Iglesia Menonita de USA, MC USA, por sus siglas en inglés). Poco después de la formación de ‘MC USA’, el director ejecutivo Jim Schrag accedió a mi solicitud de dedicar una décima parte de mi tiempo de trabajo al Congreso Mundial Menonita.
Mi idea era que una organización menonita norteamericana debería apoyar al CMM en su tarea de liderar nuestra iglesia global, pero pronto me di cuenta de que, al ofrecerme como voluntario, estaba recibiendo mucho más de lo que daba. ¡Al escuchar las historias de nuestras hermanas y hermanos de otras partes del mundo, me sentí animado e inspirado en mi propio ministerio! Al compartir mis propias experiencias, aprendí muchísimo más.
Durante mis años como voluntario, desempeñé diversos cargos relacionados con las comunicaciones. Uno de los recuerdos que tengo es haber ayudado a dirigir la creación de la nueva identidad visual multicolor (logotipo) del CMM.
Durante esos años, también pasé un período sabático de tres meses en Estrasburgo, Francia, colaborando con Larry y Eleanor Miller. Fue un placer vivir en su casa, caminar cada día los varios kilómetros hasta la oficina del CMM y conocer de cerca el trabajo administrativo del CMM.
Desarrollo de la red de servicio
En el 2010, me convertí en director ejecutivo del ‘Mennonite Central Committee U.S.’ (Comité Central Menonita de USA, MCC, por sus siglas en inglés) y seguí colaborando como voluntario con el CMM. Una de mis primeras tareas fue ayudar a dar forma a la ‘Global Anabaptist Service Network’ (Red Global de Servicio Anabautista, GASN, por sus siglas en inglés). Ocupé los cargos de presidente y vicepresidente durante prácticamente todos mis 10 años en el CCM.
En mi primera reunión del CMM en Addis Abeba como director ejecutivo del CCM USA, experimenté personalmente el amor y el cariño de las personas en el liderazgo de nuestra iglesia global del CMM. Durante la reunión, cuando nos enteramos del fallecimiento de un colaborador del CCM en Afganistán, rodearon al liderazgo del CCM en oración.
Cuando me jubilé del CCM en el 2020, continué mi trayectoria en el CMM: primero como consultor voluntario de desarrollo, luego como director interino de desarrollo y, por último, como director de comisiones. A lo largo de estos años de trabajo como voluntario y como parte del personal, ¡he forjado amistades que perdurarán por muchos años más!
Orientación y formación
A lo largo de mi carrera profesional en organizaciones menonitas, el CMM me ha brindado una base sólida en la iglesia global, orientándome y formándome, lo cual ha influido en mi trabajo con la Iglesia Menonita de USA y con el Comité Central Menonita.
Agradezco los sabios consejos de mis hermanas y hermanos de otras organizaciones anabautistas a nivel mundial. Me alienta ver el papel que ha desempeñado el CMM en el fortalecimiento de las iglesias anabautistas de todo el mundo y de nuestro testimonio colectivo ante el mundo.
Mientras lamentamos la división de la iglesia en América del Norte, el CMM me da esperanza de que nuestra iglesia global pueda dedicarse verdaderamente a seguir a Jesús, a vivir en unidad y a construir la paz. ¡Ojalá así sea!

J Ron Byler se jubiló de sus cargos en la Iglesia Menonita de USA, del Comité Central Menonita de USA y del CMM. Sigue colaborando como voluntario en el equipo de Participación del CMM.
