Una oración por Canadá y los Estados Unidos
Danos fuerzas para seguir orando, incluso cuando la misericordia parezca estar muy lejos.
Con la esperanza inquebrantable de que tu rei-no venga a la tierra como en el cielo. Oramos:
- que las guerras lleguen a su fin y que las armas sean silenciadas, para que las personas puedan volver a confiar unas en otras y dormir sin miedo;
- que nuestros líderes a ambos lados de la frontera tengan bondad y sabiduría, y que nuestras familias e iglesias se recuperen de la polarización que nos separa;
- para que las personas que son blanco del odio estén protegidas de todo daño y sean consoladas por el amor de Dios durante esta época;
- para que nuestras iglesias se conviertan cada vez más en lugares de refugio para quienes sufren, en hogares abiertos al forastero y en lugares de reconciliación para quienes han sufrido división por la política, el miedo, los prejuicios o las heridas.
Oración binacional recopilada por líderes de la Iglesia Menonita de Canadá y EE. UU.











