• “No llores”, me dijo un miembro de la iglesia cuando perdí trágicamente a un familiar. “Lee este versículo de la Biblia”, prosiguió. Sin embargo, no la podía escuchar. Necesitaba que alguien me escuchara, alguien dispuesto a llorar conmigo y a acompañarme durante esos días de profunda tristeza. No necesitaba una lección bíblica, necesitaba a un amigo o una amiga.

    Hace unos años, un pastor de una congregación local me decía, “no creo en los consejeros. Las personas necesitan saber cómo obedecer la palabra de Dios, en vez de depender de lo que alguien les diga. Aconsejar genera dependencia”, decía. Años después, escuché a un miembro de su congregación expresar su resentimiento contra la iglesia, debido a la soledad y desamparo que sintió durante la enfermedad terminal de un familiar. ¿Dónde estaba su pastor durante los difíciles momentos de sufrimiento, interrogantes y desesperanza?

    Necesitamos a alguien que nos acompañe durante momentos difíciles. Necesitamos el apoyo de los demás cuando lidiamos con conflictos, resentimiento, enfermedades y muerte. Necesitamos la compañía de personas sabias que nos ayuden a identificar nuestras debilidades y fortalezas, y a descubrir sus causas. Necesitamos guía cristocéntrica sobre la sexualidad, cómo administrar nuestro dinero, y cómo transitar momentos cruciales de la toma de decisiones en nuestra vida: el casamiento, la crianza de los hijos, la elección de una profesión, la jubilación, entre otras decisiones.

    Es decir, necesitamos el discipulado. La consejería cristiana no tiene que ver con dar consejos o decirle a los demás lo que deberían o no deberían hacer. Se trata de acompañar a los demás de modo tal que los ayude a tomar decisiones en base a su decisión de seguir a Cristo. De eso se trata el discipulado. Tiene que ver con seguir el ejemplo de Cristo en nuestra vida cotidiana y, para ello necesitamos la compañía compasiva de otros miembros de nuestra comunidad, y el apoyo de los dones especializados que nos puedan ayudar a afrontar problemas concretos.

    Actualmente, en círculos cristianos el discipulado se denomina de muchas maneras: orientación personal (coaching), terapia, orientación espiritual, asesoramiento (mentoring), tarea pastoral, orientación psicológica (counselling). Esto sólo demuestra la gran necesidad que existe de encontrar personas que sean competentes, que puedan ser realmente útiles para los ámbitos específicos de las necesidades del discipulado. La depresión, por ejemplo, o un problema de aprendizaje, son cuestiones que requieren una formación especial de la persona que se desempeñe como consejero. 

    A un nivel básico, todos tenemos la maravillosa oportunidad de acompañar a los demás en su experiencia de discipulado. Aun en momentos sumamente difíciles y de grandes desafíos para quienes están sufriendo, podemos acercarnos compasivamente sin ofrecer palabras o consejos vacíos. Sólo escuchar. Muchas congregaciones locales del Sur global, en un contexto de violencia y sufrimiento, están aprendiendo cómo apoyar a otros mediante la escucha activa. Han descubierto el poder sanador que se esconde en la sencilla acción de brindar su presencia sin juzgar. La compasión, repito, se ha convertido en su rasgo distintivo.

    Sin embargo, en muchos lugares del Sur global, es enorme la necesidad de ministerios especializados en orientación psicológica. ¿Cómo abordaremos la enfermedad mental? ¿Cómo ayudaremos en la sanación de los recuerdos que requiere habilidades específicas de orientación psicológica? ¿Cómo se podría compartir los enormes recursos del Norte global con nuestras iglesias del Sur global? Me refiero a los recursos educativos en el área de orientación psicológica, resolución de conflictos, asesoramiento, terapia, etc.

    Este número de Correo sólo intenta ser una humilde iniciativa que procura invitar a nuestras iglesias a pronunciarse más sobre estos temas y de modo multicultural. Es necesario que compartamos nuestros recursos educativos, experiencias y necesidades a fin de crecer juntos en nuestro llamado al discipulado.

    Que Dios guíe a nuestras iglesias de todo el mundo a que lleven a la práctica un acompañamiento compasivo, sirviendo así como comunidades de sanación que toman en serio nuestro llamado al discipulado.

    —César García, secretario general del CMM, desde su oficina en la sede central en Bogotá, Colombia.

    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en abril de 2017.

     

  • ¿Cómo expresan nuestras iglesias miembros la hermosa diversidad local de las Convicciones Compartidas del CMM en nuestro organismo mundial?

    El número de octubre 2016 de Courier/Correo/Courrier procura discernir la variedad de razones que motivan a las comunidades anabautistas de todo el mundo a reunirse para constituir el CMM. A continuación, escritores y escritoras reflexionan en sendos artículos sobre la siguiente pregunta: ¿Cómo el amor de Cristo por nosotros motiva y guía nuestra respuesta a los extraños en nuestro contexto local?

    ¿Cómo podrá la Biblia brindarnos respuestas a las preguntas del siglo XXI?

    ¿Cómo podrá la Biblia brindarnos respuestas a las preguntas del siglo XXI? ¡Qué desafío enorme! Hay partes del mensaje bíblico que son muy claras y eternamente válidas. Pero dado que el mundo ha cambiado radicalmente, algunas cuestiones del siglo XXI nos exigen que reevaluemos otras partes. Sin embargo, cómo sabremos hasta cuándo deberíamos aferrarnos a las convicciones del pasado o cuándo es hora de abrirnos a nuevos enfoques e ideas.

    En nuestra iglesia local y en relación a dicha pregunta, durante los años 2010–2012 procurábamos respuestas al tema del sexo y del matrimonio, centrándonos en cuestiones referentes a las relaciones sexuales premaritales. No se trata de la única cuestión ética, y, por supuesto, no es la más importante, pero sí concierne a todas las generaciones, y aunque no directamente, a la familia eclesial en general.

    Estudiar juntos la Biblia

    Sabíamos que había actitudes y opiniones muy diversas. Entonces, ¿se trataba de que cada uno hiciera lo que quisiera? ¿O la Biblia serviría de guía? Algunas personas de la generación de los mayores esperaban que, como resultado de este proceso, se le enseñara a la generación de los más jóvenes lo que era claramente correcto.

    A otros –los de la así llamada generación de los “niños quemados”– o a alguno de sus coetáneos, que habían sufrido la disciplina estricta de la iglesia en el pasado, les preocupaba que dichas historias se repitieran. Por consiguiente, este proceso tenía que iniciarse prudentemente. Fue grato comprobar que cien personas de diferentes generaciones se sumaran al proceso, confiando en la guía del Espíritu Santo en nuestra búsqueda común. Emprendimos varias acciones importantes:  

    1. Un período de estudio bíblico personal y en pequeños grupos. Fue provechoso un capítulo del libro de Tim Geddert, All Right Now (Ahora bien): “Dios habla a través de la Biblia; ¿por qué escuchamos a Dios de modo diferente?”
    2. En la primera noche hablamos sobre esperanzas y temores, cambios culturales, hermenéutica, y hubo un intercambio sobre las acciones programadas. Teníamos como objetivo que, al final de este proceso, pudiéramos discernir juntos lo que era vinculante y lo que debería considerarse como libertad individual.
    3. En las dos noches siguientes invitamos a oradores, quienes nos ayudaron a entender mejor los fundamentos bíblicos del sexo y del matrimonio, y lo que podía significar para nuestro modo de vida. La conclusión fundamental fue que la sexualidad debería estar integrada a una relación amorosa de toda la vida, caracterizada por la unión, la exclusividad y la estabilidad
    4. La cuarta noche fue muy especial, porque había llegado la hora de saber qué postura habíamos asumido después de todo lo que se había visto y oído. ¿Qué era lo importante para nosotros? ¿Qué aspectos de la sexualidad y del matrimonio quedaban abiertos a la interpretación personal y cuáles deberían ser abordados por la comunidad (tratándose no sólo de un asunto privado)? 

    Para averiguarlo, trazamos una línea y les pedimos a todos que se ubicaran en esta línea según su punto de vista. Nuestro lenguaje corporal expresaba si podíamos mirar a los ojos a las personas con las que no concordábamos o si les dábamos la espalda. Les sugeríamos que hicieran breves declaraciones, tales como, “Estoy parado aquí porque…” La mayoría se ubicaba de cara a los demás, a pesar de sus diferencias. Conformaba un amplio espectro, aunque todos nos encontrábamos bajo la cruz en la pared. 

    Unidos pese a las diferencias

    En las siguientes semanas, registramos las ideas y perspectivas importantes, que nuevamente se discutían con ancianos y predicadores que no opinaban lo mismo sobre cada cuestión, pero que se unían para hacer la presentación de los temas y conducir el debate con la congregación.

    Una amplia mayoría aprobó y aceptó el documento como guía. No se trataba de un documento doctrinario. No había respuestas rápidas a preguntas tales como, “¿Hasta dónde puede llegar una pareja que se ama?”, sino que se planteaban las reflexiones de todo el proceso que atravesamos como iglesia local. Algunas veces los líderes de otras iglesias nos solicitan dicho documento, pero tenemos dudas si debiéramos compartirlo porque el proceso en sí es tan importante. Cada iglesia local debería atravesar su propio proceso.

    No sería provechoso simplemente adaptar los resultados de los demás sin un proceso previo. Al recordar lo que pasó, tenemos muchos motivos para estar agradecidos, aunque no quisiéramos callar las experiencias dolorosas; fue difícil esta manera de transformar la vida de la iglesia. No cumplimos con llevar a la práctica los reclamos que verbalizamos. Había gente que salió lastimada, y aún existe cierta tensión.

    Esto nos lleva a ser humildes, ya que es más fácil hablar del lado alegre y optimista que del lado más sombrío de la vida. Pero ambos pertenecen a nuestra común experiencia y peregrinación como iglesia local. Como dicen las primeras palabras de las Convicciones Compartidas, “Por la gracia de Dios…” avanzamos, centrándonos en la gran visión del shalom. Con estas experiencias del pasado, abordamos ahora un nuevo desafío: hablar del dinero, la riqueza y la acción de dar.

    Estoy seguro de que enfrentaremos otras cuestiones éticas en los años venideros. Cada vez, nuestro punto de partida será la Biblia, la que “aceptamos como nuestra autoridad para la fe y la vida, interpretándola juntos bajo la guía del Espíritu Santo”. Y ello significa que debemos estar dispuestos a seguir aprendiendo toda la vida, conscientes de que no todas las respuestas son instantáneas, sino que las debemos procurar juntos.

    Emanuel Neufeld, pastor, Evangelische Mennonitengemeinde Schänzli, Muttenz, Suiza.

    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en octubre de 2016

     
  • Iglesias menonitas de África Oriental

    “En el marco de la experiencia religiosa tradicional africana, la expresión de la fe nunca se entendió en términos universales”, escribió Alemu Checole, con la colaboración de Samuel Asefa, en “Canciones anabautistas anidan en los corazones africanos”, de la Colección de Historia Menonita Mundial. “Las creencias y prácticas variaban de una localidad a otra, de una tribu a otra. La expresión religiosa siempre se entendió como expresión de la fe luo, maasai, turkana o zanaki.”

    “Sin embargo, los cristianos africanos aceptaron el cristianismo porque lo consideraban un nuevo modo de vida, profundamente mejor que su existencia tradicional. Por ejemplo, la esperanza de la vida eterna, la promesa del perdón de los pecados, la paz y la reconciliación con Dios y la humanidad, les garantizaba seguridad. El nuevo Pacto sellado con la sangre de Cristo los unía en una nueva comunidad universal de fe.”

    Elam y Elizabeth Stauffer, junto con John y Ruth Moseman, estuvieron entre los primeros misioneros menonitas en ingresar a Tanzania (anteriormente Tanganyika), a fin de fundar iglesias en la región, en la década de 1930. Zedekiah Kisare, un joven cristiano africano, fue su intérprete en los cultos dominicales.

    Se establecieron puestos misioneros en Bukiroba, Mugango, Bumangi y Nyabasi entre las tribus locales de la zona.

    Además de compartir el evangelio y establecer iglesias, en cada puesto misionero se establecía una escuela; se establecieron también varios hospitales, clínicas locales y un hogar de niñas inaugurado por los misioneros.

    En 1942, comenzó un proceso de renovación, impulsado por un evangelista africano, que se extendió por toda la región. “En general, esta oleada de renovación en África Oriental afectó a gente de todos los ámbitos sociales”, relataban Checole y Asefa. “Generó la unidad entre misioneros y africanos, y suscitó empatía y comprensión entre las dos razas.”

    No obstante, conforme los países de África Oriental lograban la independencia de la dominación colonial, se dio una transición para los misioneros, en tanto los africanos accedían al liderazgo dentro de la estructura africana.

    Foto: Margaret Kisare

    En 1948 los misioneros menonitas en Tanzania debatían el establecimiento de una iglesia menonita africana autóctona, con una estructura organizativa desarrollada en función de tres cargos del ministerio: obispo, pastor, diácono.

    En 1950 se ordenaron a hombres que se habían desempeñado como pastores laicos durante más de quince años, dándoles autoridad para bautizar, celebrar la Cena del Señor y casamientos. Fueron ordenados pastores Ezekiel Muganda, Andrea Mabeba, Zedekiah Kisare y Nashon Kawira Nyambok.

    “El sentido de unidad en el Espíritu, la alegría y el agradecimiento por la presencia de pastores nacionales, generaron gran interés en la labor de la evangelización”, señalaban Checole y Asefa. Pese a las dificultades que enfrentaron los evangelistas al trasladarse de lugar en lugar, los conversos fueron fruto de su ministerio.

    Cuando Tanzania se independizó en 1961, los líderes de la iglesia tuvieron que luchar con las cuestiones del nacionalismo. Las iglesias vieron la importancia de inculcar el valor de la responsabilidad del liderazgo en la juventud. La Liga de Jóvenes de la Iglesia Menonita de Tanganyika fue organizada por Daniel Matoka, y Shemaya Magati asistió en el liderazgo. Las actividades de la juventud incluían lo siguiente: limpieza del edificio de la iglesia, recepción de las ofrendas, ayuda a los programas de la escuela dominical, cantos y jardinería.

    En 1964 la Iglesia Menonita de Tanzania eligió a su primer obispo nacional, Zedekiah Kisare, de la tribu de los luo. Esto produjo tensión en las tribus de los bantú, pero su candidato, Ezekiel Muganda, privilegió la paz en vez de cuestionar el liderazgo, y Kisare fue ordenado en 1967, justo cuando fuera proclamado el socialismo en el país.

    La frontera política entre Kenia y Tanzania divide zonas tribales. En 1942, Ogwada Okach y Nikanor Dhaje se sintieron impulsados a cruzar a Kenia para proclamar el evangelio. Fueron los primeros evangelistas menonitas de Tanzania en viajar a Kenia para dar testimonio y promover grupos cristianos que surgieron en Bande, Nyangwaye y otros lugares. Desde el comienzo, la Iglesia Menonita de Kenia ha sido “un movimiento de base de los pobres rurales”, escribió Philip E. Okeyo en Forward in Faith.

    Kenia se independizó en 1963. En 1965, el gobierno de Kenia aceptó el cuarto petitorio referido al reconocimiento de los menonitas como organismo eclesial. Sin embargo, la Iglesia Menonita de Kenia siguió perteneciendo a la Iglesia de Tanzania hasta 1977, cuando el obispo Kisare colaboró con los pastores a fin de armar su propia estructura para Kenia.

    En 1980 se inauguró el Centro de Fraternidad Eastleigh en Nairobi. Este centro comunitario, que cuenta con una biblioteca, aulas y espacios para actividades deportivas, brinda “el testimonio y la presencia de cristianos, brindando la oportunidad de conversar y compartir entre diversas comunidades religiosas, proporcionando recreación constructiva, y ayuda para familias y estudiantes de bajos ingresos, mejorando así su calidad de vida”, expresaban Checole y Asefa. Aunque las iglesias menonitas de Kenia hayan vivido conflictos en su seno, este centro les ha dado una reputación de paz y vínculos con los musulmanes.

    En Tanzania, las convicciones menonitas de la no resistencia fueron puestas a prueba por la guerra con Uganda en 1978. Algunos miembros de la iglesia se alistaron en el ejército para combatir, pero otros, como Christopher Ndege, mantuvieron firmes sus convicciones religiosas de la no resistencia, pese a una recusación del Tribunal.

    En esta época la iglesia, que ya se había extendido, eligió como pastor a Hezekiah N. Saria, para servir como obispo de la segunda diócesis. Bajo su liderazgo, surgió tensión entre regiones y tribus. Hubo “una especie de estancamiento del crecimiento de la iglesia” y “desnutrición espiritual”, afirmaban Checole y Asefa. Actualmente, los nuevos líderes “procuran la paz y la reconciliación para la Iglesia Menonita de Kenia”.

    En cuanto a Kenia, pese a las dificultades de crecimiento, “una iglesia que comenzó en una aldea, en una sola comunidad étnica, ahora ha pasado a otras tribus, tales como los kikuyu, luhya, mijikenda, nandi, maasai, somali, y otras, incluso en Uganda”, escribió Okeyo en Forward in Faith.

    “El evangelio trasciende todas las culturas y debería desafiar todos los legados culturales. A causa de la maravillosa obra de Jesucristo, millones de cristianos de África viven con esperanza y fe plenas de gozo. Los poderes de la muerte son derrotados por medio de Jesús; la victoria se asegura porque Jesús es el Señor. El evangelio es Buenas Noticias para la totalidad de la persona”, manifestaban Checole y Asefa.

    —Karla Braun es Redactora Jefa de Correo y escritora para el Congreso Mundial Menonita. Reside en Winnipeg, Canadá.  
     
    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en octubre de 2016.
     
    ¿Sabía usted que…?

    Kenia tiene más de 40 millones de habitantes.

    La población de Kenia se compone de un 80% de cristianos, 7% de musulmanes, 13% de religiones africanas y otros grupos pequeños, tales como los hindúes.

    Tanzania tiene más de 50 millones de habitantes.

    El 70% de la población de Tanzania es rural.

    Conozca más acerca de las iglesias menonitas de África:

    Canciones anabautistas anidan en los corazones africanos, Colección de Historia Menonita Mundial 1. Lapp, John A. y C. Arnold Snyder, ed. gral. Bogotá, Colombia: CLARA, 2006.

    Forward in Faith: History of the Kenya Mennonite Church, A Seventy-Year Journey, 1942–2012. Ojwang, Francis S. ed. Nairobi: Kenya Mennonite Church, 2015.

    “Kanisa la Mennonite Tanzania.” Global Anabaptist Mennonite Encyclopedia Online. Stauffer, Elam W. and Mahlon M. Hess. 1987. Web. gameo.org

    “Kenya Mennonite Church.” Global Anabaptist Mennonite Encyclopedia Online. Hess, Mahlon M. 1987. Web. gameo.or

    Iglesias menonitas nacionales de Kenia

    Brethren in Christ Church Kenya Conference
    Miembros 4.900
    Congregaciones 25
    Sede Nakuru
    Presidente Samuel Muriithi (obispo)

    Christian Believers Fellowship (Beachy Amish Church)
    Miembros 693
    Congregaciones 16
    Sede Kisumu
    Presidente Marlin Stoltzfus (obispo superior)
    Christian Church International
    Miembros 19.640
    Congregaciones 320
    Sede Madaraka, Thika, Central
    Presidente Joseph Mburu Kamiri (obispo)

    Church of God in Christ, Mennonite
    Miembros 139
    Congregaciones 9
    *Kenya Mennonite Church
    Miembros 11.800
    Congregaciones 142
    Sede Nango
    Presidente Philip E. Okeyo (obispo moderador)
    Iglesias menonitas nacionales de Tanzania
    *Kanisa la Mennonite Tanzania
    Miembros 65.456
    Congregaciones 400
    Sede Musoma
    Presidente Steven Watson Mang’ana (obispo)
    *Indica membresía en el CMM
    Fuente: Directorio Mundial del CMM 2015

     

     

  • El Proyecto Anabautisa Mundial recopila información sobre la familia del CMM a nivel mundial

    Los resultados del reciente Perfil Anabautista Mundial (GAP, según las siglas en inglés), una amplia investigación trienal realizada en 24 convenciones miembros del Congreso Mundial Menonita (CMM), son motivo de celebración: la iglesia crece, el evangelio se extiende, y las iglesias del Sur global son principales testigos de ello. Aunque la investigación confirma lo que muchos de nosotros ya sabíamos –que el crecimiento del CMM ocurre predominantemente en América Latina, África y Asia– el alcance sin precedentes de el Perfil Anabautista Mundial revela nuevos datos demográficos e información adicional sobre identidad y práctica, y brinda un nivel de análisis que les servirá a las iglesias, tanto del Norte global como del Sur global, durante muchos años. 

    Para las convenciones que participaron en el Perfil, los resultados de la encuesta ya les han proporcionado nuevas herramientas y enfoques para enriquecer sus ministerios. “Consideramos que la información es muy valiosa para nosotros”, expresó Reynaldo Vallecillo, investigador asociado de Amor Viviente, de Honduras. “Esto nos ayuda a reconocer nuestras necesidades, especialmente en el campo de la enseñanza.”

    Tigist Gelagle de la Iglesia Meserete Kristos, investigadora asociada de Etiopía, estuvo de acuerdo. “El contexto cultural es importante, aunque nuestro contexto también incluye nuestras raíces anabautistas. Quisiéramos transmitirlo a nuestras iglesias.”

    Auspiciado por el Instituto para el Estudio del Anabautismo Mundial, el Perfil Anabautista Mundial brinda a los líderes de la iglesia la más exhaustiva representación de las iglesias miembro del CMM hasta la fecha. Se seleccionaron 24 convenciones del CMM de cinco continentes para participar en el Perfil. Los líderes de las convenciones nombraron a un Investigador Asociado para llevar a cabo la encuesta en sus respectivas iglesias.

    En 2013, dichos Investigadores Asociados se reunieron con los directores de el Perfil Anabautista Mundial, John D. Roth (Goshen College, Indiana, EE.UU.) y Conrad Kanagy (Elizabethtown College, Pennsylvania, EE.UU.) a fin de definir la modalidad de encuesta. El grupo elaboró conjuntamente gran parte del cuestionario en torno a las siete Convicciones Compartidas, con preguntas adicionales sobre demografía, y también creencias y prácticas específicas. El cuestionario resultante se tradujo del inglés a 26 idiomas, seguido de una traducción inversa al inglés, a efectos de comparar y revisar la fidelidad de la traducción.

    Los Investigadores Asociados comenzaron la labor en 2013, viajando generalmente en persona a las congregaciones seleccionadas para explicar el Perfil Anabautista Mundial, implementar las encuestas y realizar las entrevistas. En algunas de las convenciones, las congregaciones estaban relativamente cerca unas de otras o podían ser contactadas por correo electrónico. Pero en otras, como la Communauté Mennonite au Congo y la Communauté des Églises des Fréres Mennonites au Congo, el viaje implicaba vadear ríos y pasar mucho tiempo lejos de casa.

    Los Investigadores Asociados volvieron a reunirse en 2015 para compartir experiencias y los resultados iniciales. Durante el año transcurrido, Kanagy (quien tiene amplia experiencia en llevar a cabo otros perfiles de iglesias miembro), encabezó el análisis de los datos compuestos de todas las convenciones participantes. El Perfil resultante está basado en 18.299 individuos que representan a 403 congregaciones.

    “[El Perfil] significó un enorme esfuerzo”, dijo Kanagy. “Merced a la gracia de Dios y al esfuerzo increíble de muchas personas, se pudo concluir en tres años.”

    ¿Quiénes son las iglesias miembro del CMM?

    Según las conclusiones de el Perfil Anabautista Mundial, que serán publicadas en su versión completa este año, se determinaron aspectos comunes significativos en la iglesia mundial, como se destacaron también las principales diferencias. En general, la encuesta reveló que las diferencias entre las iglesias del “Norte global” (América del Norte y Europa) y las del “Sur global” (América Latina, África y Asia) son más importantes que las diferencias relacionadas con la afiliación denominacional.

    • En la encuesta de el Perfil Anabautista Mundial, el promedio de edad del encuestado es de 46 años. Sin embargo, existe una variación considerable entre los continentes. Los miembros de las iglesias de Europa y América del Norte tienen en promedio casi diez años más que los miembros de África, Asia o América Latina. Además, el 54 por ciento de los miembros del Sur global tiene entre 18 y 45 años. Una concentración de miembros en esta franja predice el crecimiento futuro de la iglesia, dado que esta es la franja en la que la gente procrea y cría a sus hijos. En el Norte global, los miembros en edad de procrear son sólo el 34 por ciento.
    • A nivel mundial, la representación de varones y mujeres entre los encuestados de el Perfil era igual. Era más probable que en América Latina y Europa los encuestados fueran mujeres, y en África y Asia fueran varones. En África, sin embargo, estos números se veían afectados indudablemente por los índices más altos de analfabetismo en las mujeres. Pese a los esfuerzos de los investigadores asociados de incorporar a los miembros de la iglesia que no sabían leer, con frecuencia las mujeres analfabetas no podían completar la encuesta.
    • El 62 por ciento de todos los encuestados de el Perfil viven en zonas rurales. No obstante, nuevamente las diferencias continentales son importantes. Casi el 90 por ciento de los encuestados asiáticos y cerca de las dos terceras partes de los africanos viven en comunidades rurales, mientras que es más probable que los miembros europeos y latinoamericanos vivan en zonas urbanas.
    • Hay marcadas disparidades educativas entre los grupos encuestados del CMM, un factor que subraya la desigualdad socioeconómica presente en la iglesia mundial. En el Sur global, los niveles educativos se mantuvieron bastante uniformes: entre el 46 y el 58 por ciento de los miembros de la iglesia terminó la escuela secundaria. En el Norte global, esa variación alcanza entre el 78 y el 93 por ciento.
    • El promedio de edad de la conversión entre los encuestados de el Perfil es de 19 años. Los encuestados de América del Norte tenían la menor edad al convertirse (14 años), mientras que los latinoamericanos tenían la mayor edad (23 años). Las diferencias respecto a la edad de la conversión pueden reflejar la acción evangelizadora: las iglesias más nuevas tienden a ser más activas en atraer a miembros adultos de fuera de la iglesia, lo que resulta en un promedio de mayor edad. Las iglesias más antiguas suelen depender de las conversiones de los niños y jóvenes dentro de la iglesia, lo que propicia un promedio de menor edad. [Véase “Promedio de edad de la conversión”]
    • Muchos de los encuestados se han convertido más bien recientemente al cristianismo, siendo América Latina el epicentro de este crecimiento. El 65 por ciento de los encuestados latinoamericanos se han convertido desde 1991. En África, el 54 por ciento de los miembros se convirtieron al cristianismo en los últimos veinticinco años. En tanto, en América del Norte sólo el 22 por ciento de los encuestados se había convertido desde 1991. Este resultado ayuda a explicar el notable crecimiento en las convenciones del Sur global durante los últimos veinticinco años, particularmente en América Latina y África. [Véase “Año promedio de la conversión según el continente”]

    ¿Cuáles son sus creencias y prácticas? 

    Muchas creencias y prácticas –muchas de ellas convicciones básicas anabautistas-cristianas– son prácticamente universales entre los encuestados de el Perfil. Por ejemplo, el 94 por ciento de los encuestados afirma que es muy importante nacer otra  vez, y, el 91 por ciento define a Jesús como la única manera de llegar a Dios. Igualmente, la gran mayoría de los encuestados define la Biblia como la Palabra de Dios.

    Existe, además, un marcado recelo respecto al servicio militar. Frente al servicio militar obligatorio, el 76 por ciento se negaría a cumplirlo u optaría por el servicio militar no combatiente. En el Norte global y el Sur global, un porcentaje casi idéntico –el 61,9 por ciento y el 62 por ciento respectivamente– elegiría la objeción de conciencia.

    Pero, la encuesta revela también los temas de gran divergencia. En general, hay más diferencias entre el Norte global y el Sur global, aunque también están presentes las diferencias denominacionales y continentales. Por ejemplo, conocimiento del Congreso Mundial Menonita –el organismo que integra a cada una de estas convenciones en una relación activa unas con otras– difería en términos regionales y denominacionales. El 55 por ciento de los encuestados del Sur global expresó conocimiento del CMM, comparado con el 75 por ciento de los encuestados del Norte global. Según la afiliación denominacional, el 66 por ciento de los Hermanos en Cristo tiene conocimiento del CMM, el 76 por ciento de los Hermanos Menonitas y el 46 por ciento de los menonitas. 

    Al estudiarse más detenidamente, incluso algunas de las creencias y prácticas comunes revelan pequeñas diferencias. Por ejemplo, aunque la mayoría de los encuestados afirma que la Biblia es la Palabra de Dios, el 55 por ciento de los encuestados de África, Asia y América Latina agrega que la Biblia se debe interpretar literalmente. Sólo el 20 por ciento de los encuestados de América del Norte y Europa coincidía con dicha postura (el 74 por ciento de los encuestados del Norte global estaba a favor de “la interpretación de la Biblia según el contexto”). Además, diferentes regiones se identifican más con ciertas partes de las Escrituras. Mientras que loa europeos y norteamericanos consideran que el Nuevo Testamento es más relevante para ellos, sólo el 28 por ciento de los asiáticos, africanos y latinoamericanos afirmaba lo mismo. Era más probable que los encuestados del Sur global consideraran revelantes tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento.

    Los dones carismáticos también son más comunes entre los encuestados del Sur global. El 84 por ciento de los encuestados de África, Asia y América Latina profetizó, habló en lenguas, fue sanado milagrosamente o se liberó del espíritu del mal, comparado con el 31 por ciento de los encuestados de Europa o América del Norte.

    No obstante, el Norte global y el Sur global no deben ser considerados clasificaciones homogéneas, ya que también existen diferencias regionales importantes. Por ejemplo, es más probable que africanos y asiáticos se hayan liberado de la opresión demoníaca, mientras que el 56 por ciento de los latinoamericanos se ha sanado milagrosamente de una lesión o enfermedad. La evangelización personal, una característica destacada de los primeros anabautistas, varía de manera similar. Mientras que el 51 por ciento de los encuestados africanos habla acerca de su fe a personas fuera del ámbito de la familia y de la iglesia al menos una vez por semana, sólo el 13 por ciento de los europeos lo hace. El 33 por ciento de los asiáticos y el 26 por ciento de los latinoamericanos invitan semanalmente a amigos no cristianos a la iglesia, comparado con sólo el  9 por ciento de los norteamericanos.

    El Perfil señala que la evangelización personal es una práctica frecuente de muchas personas del Sur global, pero que es relativamente infrecuente en el Norte global.

    ¿Qué nos revelan los datos?

    ¿A qué se deben estas diferencias? Todos leemos la misma Biblia, pero la interpretamos de distintas maneras, y hallamos diversos grados de relevancia en diferentes partes. Todos afirmamos la presencia del Espíritu Santo entre nosotros, pero percibimos manifestaciones de dicho Espíritu muy diferentes. Pertenecemos a la misma tradición de iglesia de paz, pero el servicio militar o las funciones policiales son tolerados o resistidos alternativamente. Todos hemos recibido las buenas noticias, pero es mucho más probable que algunos evangelicen más que otros.

    Algunos investigadores asociados respondieron a las diferencias que observaron en los resultados de el Perfil con explicaciones anecdóticas. Por ejemplo, ante la división que genera una guerra civil, la Convención de Iglesias Evangélicas Menonitas de Nicaragua asumió una postura firme en contra del servicio militar que está vigente hasta el día de hoy. “Reconocimos que estaríamos matando a otros hermanos de la iglesia”, dijo Marcos Orozco. “Éramos conscientes de que no lo podíamos hacer.” Los asociados africanos y asiáticos declararon que la realidad de la adoración de ancestros en su contexto, influye en la dependencia en los pasajes del Antiguo Testamento que abordan prácticas similares.

    Sin embargo, la dinámica concreta del contexto de cada convención no explica cabalmente por qué tantas de las diferencias importantes que surgen de los datos de el Perfil, se relacionan con la división entre el Norte global y el Sur global.

    Las implicancias socioeconómicas y políticas destructivas de dicha división son patentes en el mundo, y, ocasionalmente, se reflejan en la iglesia. En tal sentido, los datos de la encuesta de el Perfil Anabautista Mundial constituyen un llamado al arrepentimiento. Pero, es igualmente una invitación a maravillarse y a celebrar las diferentes maneras en las que el evangelio se integra en la cultura de cada contexto. Y en el fondo, es una oportunidad singular para lograr mayor unidad en el Congreso Mundial Menonita.

    Los Investigadores Asociados expresaron reiteradamente gratitud por el sentido de unidad que lograron mediante su participación en el Perfil. Regina Mondez, de las Iglesias Menonitas Integradas de Filipinas, comentó: “valoro que las cifras transmitan [la unidad] pese a culturas e idiomas diferentes, de manera que las palabras no lo podrían reflejar”.

    Marcos Orozco coincidió, resumiendo en una sola frase concisa la declaración de objetivos de seis puntos de el Perfil Anabautista Mundial. “Necesitamos aprender de las experiencias de hermandad mundial de otros hermanos, reconociendo que necesitamos mejorar y reforzar nuestros puntos débiles y fuertes.

    ‚ÄîElizabeth Miller, directora de proyectos y comunicaciones del Instituto para el Estudio del Anabautismo Mundial, reside en Goshen, Indiana, EE.UU., y es miembro de una congregación de la Iglesia Menonita USA. 

    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en octubre de 2016


    Convenciones participantes en el Perfil Anabautista Mundial

    • Argentina (Iglesia Evangélica Menonita Argentina)
    • Brasil (Alian√ßa Evangélica Menonita)
    • Canadá (Brethren in Christ General Conference)
    • Canadá (Evangelical Mennonite Conference)
    • Colombia (Iglesias Hermanos Menonitas de Colombia)
    • Congo (Communauté Mennonite au Congo)
    • Congo (Communauté des Églises de Fr√®res Mennonites au Congo)
    • Etiopía (Meserete Kristos Church)
    • Alemania (Arbeitsgemeinschaft Mennonitischer Br√ºdergemeinden)
    • Alemania (Arbeitsgemeinschaft Mennonitischer Gemeinden in Deutschland)
    • Guatemala (Iglesia Evangélica Menonita de Guatemala)
    • Honduras (Organización Cristiana Amor Viviente)
    • India (Bihar Mennonite Mandli)
    • India (Conference of the MB Churches in India)
    • Indonesia (Gereja Injili di Tanah Jawa)
    • Malawi (BiC Mpingo Wa Abale Mwa Kristu)
    • Nicaragua (Convención de Iglesias Evangélicas Menonitas)
    • Paraguay (Convención Evangélica Hermanos Menonitas Enlhet)
    • Paraguay (Vereinigung der Mennoniten Br√ºder Gemeinden Paraguays)
    • Filipinas (The Integrated Mennonite Church of the Philippines)
    • Sudáfrica (Grace Community Church)
    • EE.UU. (Brethren in Christ General Board)
    • EE.UU. (U.S. Conference of Mennonite Brethren Churches)
    • Zimbabue (BiC Ibandla Labazalwane kuKristu eZimbabwe)

    El Perfil Anabautista Mundial se tradujo a veinticinco idiomas:

    • afrikáans (Sudáfrica)
    • amhárico (Etiopía)
    • bahasa (Indonesia)
    • chichewa (Malawi)
    • chishona (Zimbaue)
    • dorzé (Etiopía)
    • inglés
    • enlhet (Paraguay)
    • francés
    • alemán
    • hindi (India)
    • javanés (Indonesia)
    • kikongo (Rep. Dem. del Congo)
    • lingala (Rep. Dem. del Congo)
    • oromo (Etiopía)
    • portugués (Brasil)
    • ruso
    • sindebele (Zimbabue)
    • español
    • suajili (Rep. Dem. del Congo)
    • tagalo (Filipinas)
    • telugu (India)
    • tshiluba (Rep. Dem. del Congo)
    • tumbuka (Malawi)
    • xhosa (Sudáfrica)
    • yao (Malawi)

    Los objetivos de el Perfil Anabautista Mundial:

    • Profundizar el entendimiento del anabautismo mundial.
    • Brindar información para que oriente la misión y las prioridades.
    • Fortalecer los vínculos entre las iglesias del CMM.
    • Informar sobre la elaboración de prioridades del CMM.
    • Establecer un marco de referencia que sirva para evaluar cambios futuros.
    • Capacitar a líderes para implementar perfiles de la iglesia a futuro. 

    Año promedio de la conversión según el continente

    • América del Norte – 1975
    • Europa – 1982
    • Asia – 1984
    • África – 1991
    • América Latina – 1995

    Promedio de edad de la conversión según el continente

    • América del Norte – 13,6
    • Europa – 17,3
    • Asia – 16,3
    • África – 20,7
    • América Latina – 23,2

     

  • ¿Cómo expresan nuestras iglesias miembros la hermosa diversidad local de las Convicciones Compartidas del CMM en nuestro organismo mundial?

    El número de octubre 2016 de Courier/Correo/Courrier procura discernir la variedad de razones que motivan a las comunidades anabautistas de todo el mundo a reunirse para constituir el CMM. A continuación, escritores y escritoras reflexionan en sendos artículos sobre la siguiente pregunta: ¿Cómo el amor de Cristo por nosotros motiva y guía nuestra respuesta a los extraños en nuestro contexto local?

    Atención holística en Semarang

    En Indonesia, el país con la mayor representación musulmana del mundo, la Iglesia Menonita responde a las necesidades de la comunidad más allá de las religiones y clases sociales mediante la atención holística, con el apoyo de instituciones gubernamentales y religiosas locales.

    La iglesia da testimonio del amor y la gracia de Dios al recibir a sus hermanas y hermanos musulmanes, y a personas de diversas religiones. “No son enemigos; son quienes necesitan el amor y la ayuda de Dios, así como todos nosotros”, expresó Víctor Purnomo, pastor de Jemaat Kristen Indonesia Injil Kerajaan (Evangelio de la Iglesia del Reino, Fraternidad Cristiana [Menonita] de Indonesia). “Sin los muros del odio o la ira, la iglesia puede trabajar creativamente para responder a las necesidades de la ciudad, y finalmente llegar al corazón de su gente.”

    Iglesias tales como JKI Injil Kerajaan, basan su ministerio en mantener buenas relaciones con los ciudadanos locales. Al acercarse a los sectores de la sociedad con necesidades más apremiantes, la iglesia descubrió que dicha población no tardó en responder abierta y agradecidamente.

    Atención holística

    La atención holística de la iglesia incluye becas escolares para niños/as a través de Sekolah Terang Bangsa (Colegio Luz de las Naciones), la escuela primaria y secundaria administrada por la iglesia. Este ministerio ha abierto el corazón de muchos padres. “Si puedes amar a los niños/as, los padres estarán muy orgullosos porque sus hijos están siendo atendidos y valorados”, comentó el pastor Víctor.

    La iglesia se acerca también a sus vecinos a través de ministerios sociales tales como la asistencia humanitaria y ayuda en casos de catástrofe. “Es necesario que la iglesia sea más sensible a las necesidades de la ciudad. Nosotros les brindamos las respuestas”, señaló Víctor.“Donde hay fuego, somos los primeros en proveer comida. Esto realmente los conmueve. La iglesia responde allí donde nada hay.” Todo ello además sirve para establecer una relación con el gobierno.

    Los funcionarios han solicitado asistencia expresamente debido a las instalaciones disponibles. Durante las inundaciones recientes, las iglesias enviaron a voluntarios en balsas llenas de comida y provisiones. Gente de distintas religiones ha manifestado: “La iglesia es increíble. Ni siquiera a nuestra propia gente le importamos tanto, sin embargo la iglesia es la primera en ayudar.”

    Oración sanadora

    Otros ministerios sociales se llevan a cabo en los mercados al aire libre donde se venden verduras, arroz, aceite comestible y otros insumos más baratos. Aquí, la iglesia comparte el evangelio y ofrece oraciones de sanación. Sin la intención de que se constituyan en campañas, estos eventos se centran más bien en compartir los valores divinos.

    Los participantes de la iglesia cantan canciones seculares con valores positivos o de orgullo nacional, y también cantos cristianos que no mencionan explícitamente a Cristo. Se dedica un momento para orar por los enfermos, que es cuando finalmente la gente se entera de que fue el Señor Jesús quien la sanó. En momentos difíciles, no le importa quién la sana con tal de ser sanada. Miles de personas se han entregado a Cristo a través de estos eventos en el mercado.

    La iglesia apoya abiertamente los ministerios sociales tales como la distribución de comida durante las noches de Ramadán (el mes en que los musulmanes practican el ayuno). Al dar de comer a más de mil personas por día durante cuatro semanas por año, la iglesia satélite de Permata Hijau (la zona Green Diamond de Semarang) ha abierto las puertas para encuentros, juegos, premios e historias de la Palabra de Dios. Se sana a los enfermos y los milagros llevan a la gente a Cristo. Al ver los resultados y frutos del ministerio, los simpatizantes están dispuestos a brindar fondos y provisiones de sus propios negocios.

    Reputación respetuosa

    En Pondok Pesantren (internados islámicos), los voluntarios de la iglesia que llegan como visitantes, se cubren la cabeza con una prenda religiosa por respeto a sus vecinos en la fe. Comparten sus valores tales como el amor, el perdón y tener una visión. A su vez, los internados islámicos han solicitado asistir a los encuentros cristianos de Navidad. Después de orar según su propia tradición de fe, dichos musulmanes se sientan a escuchar los programas navideños. Los estudiantes mencionaron que sus amigos cristianos son buenos, que no les obligan a ser cristianos, sino que les brindan la posibilidad de aprender de buenos valores.

    Esto ha despertado su interés. Cuando los colegios se suman a eventos que se realizan en la iglesia, compartimos libremente acerca de Jesús. Incluso oficiales de policía han apoyado abiertamente a la iglesia. Cuando extremistas religiosos amenazaron a la iglesia en Semarang, la policía fue quien avisó enseguida a la iglesia y envió ayuda. Cuando iglesias tales como JKI Injil Kerajaan fueron acusadas de “cristianización,” la iglesia respondió diciendo que ayudaban a la sociedad que estaba en la pobreza. Mantuvieron una comunicación pacífica. Otros informaron que la iglesia no se imponía sobre los demás.

    La policía entonces defendió a la iglesia. Es fundamental que haya redes y vínculos fuertes entre la iglesia y otras instituciones. La iglesia debe ser más que una organización que brinda servicios en la comunidad cristiana. Su potencial incluye la creación de vínculos para que la gente de la ciudad conozca a Cristo a través del servicio holístico. El gran mandato (Mateo 28:18–20) es compartir el evangelio con todo el mundo, teniendo en cuenta el gran mandamiento de que amemos a Dios y a nuestro prójimo (Mateo 22:35–40). No se trata de debatir cuál de los mandamientos es el más fundamental, sino posibilitar que estén estrechamente relacionados.

    Lydia C. Adi se desempeña como representante de relaciones internacionales del Sínodo Jemaat Kristen de Indonesia. Tiene un Máster en Estudios Interculturales (Fuller Theological Seminary, EE.UU.) y en Enseñanza de Inglés a Hablantes de otros Idiomas (Biola University, EE.UU.). Junto con su esposo Anton K. Sidharta, pastor en red de JKI Maranatha en Ungaran, han fundado la Red de Jóvenes Unlimited Fire JKI, y han creado vínculos con iglesias de diferentes denominaciones y países. Anton, Lydia y su hijo Caleb viven en Ungaran, Indonesia.

    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en octubre de 2016.

  • ¿Cómo expresan nuestras iglesias miembros la hermosa diversidad local de las Convicciones Compartidas del CMM en nuestro organismo mundial?

    El número de octubre 2016 de Courier/Correo/Courrier procura discernir la variedad de razones que motivan a las comunidades anabautistas de todo el mundo a reunirse para constituir el CMM. A continuación, escritores y escritoras reflexionan en sendos artículos sobre la siguiente pregunta: ¿Cómo el amor de Cristo por nosotros motiva y guía nuestra respuesta a los extraños en nuestro contexto local?


    Nuestra misión y las Convicciones Compartidas

    Como cristianos anabautistas-menonitas nuestra misión está íntimamente ligada a nuestra identidad reconocida y confesada. Es por esto que Lo que juntos creemos: las convicciones compartidas de las iglesias anabautistas menonitas, es un material necesario para transmitir en las comunidades de fe lo que somos y la tarea que el Señor nos ha encomendado realizar.

    En México se ha intensificado la injusticia social, económica y cultural. La violencia provoca víctimas cotidianamente. Ser testigos de Jesús en este contexto exige claridad en quiénes somos, por quién y para qué hemos sido llamados. Me parece que a tales interrogantes responde con claridad Lo que juntos creemos, particularmente en el punto siete: “Como comunidad mundial de fe y vida trascendemos fronteras de nacionalidad, raza, clase social, género e idioma, y procuramos vivir en el mundo sin conformarnos a los poderes del mal, dando testimonio de la gracia de Dios por medio del servicio a los demás, cuidando de la creación, e invitando a toda la humanidad a conocer a Jesucristo como Salvador y Señor”.

    Cada iglesia local, cada comunidad de fe, así lo creemos en la Conferencia de Iglesias Evangélicas Anabautistas Menonitas de México (CIEAMM), es una semilla y fruto del Reino de Cristo Jesús. En consecuencia con esta convicción, nos esforzamos por entender y vivir el Evangelio de paz, justicia y reconciliación que Jesús anunció de forma holística (integral), ya que cuando recorría ciudades, pueblos y aldeas anunciaba las buenas nuevas del Reino y sanaba toda enfermedad y toda dolencia del pueblo (Mateo 9:35).

    Así también nosotros debemos ser agentes de sanidad integral en cada área de la vida comunitaria y social en la que se desarrolla nuestra existencia. Nuestra misión tiene que ser encarnada en el mundo, al igual que Jesús, y él nos recuerda cada día que como el Padre lo envió a él, así él nos envía a nosotros (Juan 20:21).

    En la CIEAMM somos conscientes de que cada iglesia local es potenciada por el Espíritu Santo, verdad que está bien asentada en Lo que juntos creemos. El Espíritu Santo es el espíritu de Cristo, que nos llama y fortalece para la misión compasiva. Jesucristo sentía como propio el dolor, sufrimiento y condiciones vividas por las personas, y sentía compasión por ellas. Compasión no es sentir un dolor pasajero, sino identificarse con la persona que está en desgracia y ser movido a la acción y el servicio para aliviar el dolor que lacera a los seres humanos.

    Jesús fue compasivo y su profunda identificación con las personas sufrientes le llevó a la acción (Mateo 9:36, Mateo 14:14, Marcos 6:34, Mateo 15:32–37, Lucas 7:12–15). Si decimos seguir a Jesús, es ineludible ser compasivos como él lo fue.

    En la CIEAMM hemos difundido tanto el libro impreso como la versión digital de Lo que juntos creemos. En cada iglesia afiliada a la CIEAMM se ha estudiado el volumen en distintas formas. En algunos casos cada capítulo fue una lección de la escuela dominical, en otros cada una de las siete afirmaciones se expuso como tema de predicación. También hemos impulsado la modalidad de estudio en grupos. Un objetivo para difundir Lo que juntos creemos es entregar una copia del material a cada nuevo integrante de nuestras iglesias y guiarle en su estudio.

    En español hay poco material impreso y digital sobre la identidad y misión del anabautismo. Por esta razón Lo que juntos creemos es apreciado en la CIEAMM como un buen resumen de las creencias distintivas de la familia mundial de la que formamos parte. Sobre todo porque buena parte de quienes conforman nuestras iglesias son personas con escolaridad baja y media, que han tenido poca práctica lectora y de estudio sistemático.

    Ha sido muy enriquecedor y de bendición para los integrantes de la CIEAMM saberse parte de una comunidad global, cuya identidad está centrada en Cristo, conformada por “gente de toda raza, lengua, pueblo y nación” (Apocalipsis 5:9, NVI). Este principio identitario es central para construir comunidades reconciliadoras y que buscan poner en práctica el Evangelio de paz enseñado por Jesús el Cristo.

    Las comunidades eclesiales que integran la CIEAMM tenemos como visión, “ser una familia de iglesias cuya autoridad es la Palabra de Dios, que es y hace discípulos para el crecimiento integral en el ejemplo de Jesús, guiados por el Espíritu Santo para encarnarnos en nuestra realidad”.

    Nuestra misión es, “servir y reflejar el Evangelio de paz desde el modelo de Jesús”. Para elaborar lo que confesamos como visión y misión de la CIEAMM tuvimos como base bíblica-teológica Lo que juntos creemos. El documento ha sido una herramienta para pensar/actuar como anabautistas en el contexto social, económico y religioso mexicano.

    —Carlos Martínez García es pastor y periodista de México, y moderador de la Conferencia de Iglesias Evangélicas Anabautistas Menonitas de México (CIEAMM).


    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en octubre de 2016.

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  • ¿Cómo expresan nuestras iglesias miembros la hermosa diversidad local de las Convicciones Compartidas del CMM en nuestro organismo mundial?

    El número de octubre 2016 de Courier/Correo/Courrier procura discernir la variedad de razones que motivan a las comunidades anabautistas de todo el mundo a reunirse para constituir el CMM. A continuación, escritores y escritoras reflexionan en sendos artículos sobre la siguiente pregunta: ¿Cómo el amor de Cristo por nosotros motiva y guía nuestra respuesta a los extraños en nuestro contexto local?

    Cantos de la Trinidad y el shalom

    Como Iglesia de los Hermanos en Cristo de Zimbabue, compartimos las creencias y prácticas de la familia anabautista mundial. Los cantos que entonamos manifiestan nuestra fe, nuestros pensamientos y nuestra particular teología. En la mayoría de los cultos, ya sea en congregaciones rurales o urbanas, se canta el Nº75 de nuestro himnario zulú, Amagama okuhlabelela: Sinomhlobo onguJesu unothando (Jesús es un amigo bondadoso).
     
    Una encuesta rápida, realizada durante mayo y junio de 2016, demostró que era el canto que no sólo se elegía en las reuniones del consejo del distrito, sino que la mayoría de los feligreses lo mencionaba como el canto que se incluyó en la música de muchos cultos de la congregación durante dicho período.
     
    Se canta incluso en los velatorios, y expresa nuestra fe en Jesús. Los atributos de Jesús que aparecen en este canto se vinculan directamente con Dios. Él no es como otros amigos; no se decepciona; es verdaderamente servicial. Regresará a elegir a los suyos. Jesús nunca defrauda. Regresará a llevarse a los suyos debido a su amor inquebrantable. Aquellos que andan buscando son llamados a ir al encuentro con Jesús, dado que él los separará de sus pecados.
     
    La última estrofa llama a los creyentes a andar movidos por el amor de Jesús con la promesa de la victoria. El himno Nº4 del himnario zulú se canta habitualmente en las iglesias de los Hermanos en Cristo. Es otro canto que expresa lo que creemos acerca de Dios.
     

    Creemos en el shalom

    Nuestra fe en el shalom constituye un aspecto constante que nos identifica con la familia anabautista mundial. La fe en el shalom se expresa en diferentes niveles. El primer nivel es la ausencia de guerras y conflictos a nivel comunitario y nacional. Zimbabue ha presenciado dichas épocas.
     
    El difunto obispo Steven Ndlovu, encabezó las denominaciones durante los disturbios en Matabeleland en la década de los ochenta. Movilizó a la dirigencia nacional de las denominaciones para reunirse con Joshua Nkomo y Robert Mugabe, hecho que llevó al cese del conflicto sangriento entre los disidentes que simpatizaban con Nkomo y la Quinta Brigada de las fuerzas de defensa de Zimbabue. (La historia está registrada en, The Gender of Piety, de Wendy Urban-Mead.)  El liderazgo de la iglesia no tomó partido en el conflicto, aunque se manifestó a favor del shalom del Señor.
     
    La Sra. Madlela expresó el shalom a nivel individual. Logró escaparse milagrosamente de un incendio en su vivienda. Al ver al pirómano en manos de la policía, le dijo, “Hijo mío, por qué intentaste matarme si no te hice mal alguno. No te guardo ningún rencor. Sólo ruego que el Señor te toque el corazón y que puedas recibir su poder salvífico.”
     
    Los himnos de la Iglesia de los Hermanos en Cristo afirman nuestra fe en el trino Dios. Se cantan con el fervor de la afirmación. Cuando cantamos, afirmamos lo que juntos creemos como anabautistas para que podamos seguir a Jesús, a fin de expresar el shalom.
     
    Bekithemba Dube es profesor del Instituto Bíblico Ekuphileni en la Misión Mtshabezi, uno de los puestos misioneros más grandes de los Hermanos en Cristo en Zimbabue. Se ha desempeñado como maestro; profesor de una Escuela Normal estatal; coordinador del programa de VIH/SIDA de la Iglesia de los Hermanos en Cristo de Zimbabue; y durante muchos años, intérprete de los sermones del Congreso en inglés o ndebele. Él y su esposa tienen un hijo adulto, que enseña en una de las escuelas misioneras.
     
    Zulu
     
    Woza Thixo Wethu
    Woza Thixo wethu
    Onga mandla
    ethu usisize;
    Baba obusayo
    Wena onqobayo,
    Wena osizayo,
    Usibheke.
     
    JesuMbusu wethu
    Nqobizithazethu,
    Uzahlule;
    Vez’ amandla akho
    Ukuhleng’ abakho
    Inhliziyo yabo
    Ime kuwe.
     
    Moya oyingcwele
    Woza usihole,
    Sibusise;
    Uzihlanzisise
    ’Zinhliziyo zethu;
    Ube phezu kwethu
    Silungise.
     
    Nkulunkulu wedwa,
    Abathathu ’Munye,
    Mananjalo!
    Ubukhosi bonke
    Naw’ amandla onke,
    Nal’ udumolonke,
    Kungo kwakho.
     
     
     
     
    Español
     
    Ven, nuestro Dios
    Ven, nuestro Dios, nuestra fortaleza,
    ven, ayúdanos ahora.
    Padre, nuestro gobernante,
    nuestro conquistador,
    nuestro ayudante,
    fija tu mirada en nosotros.
     
    Jesús nuestro gobernante, vence al
    enemigo;
    conquístalo, despliega tu poder,
    la redención de todos los tuyos,
    que sus corazones
    permanezcan firme en ti.
     
    Santo Espíritu, ven y guíanos,
    ven y bendícenos,
    purifíca nuestro corazón,
    desciende sobre nosotros.
    Haznos justos.
     
    Dios, el triuno.
    Permanece firme para siempre.
    Tuyo es el reino,
    el poder y la gloria.
     
     
     

     
     
     
     
     
     
     
     

     

     

  • ¿Cómo expresan nuestras iglesias miembros la hermosa diversidad local de las Convicciones Compartidas del CMM en nuestro organismo mundial?

    El número de octubre 2016 de Courier/Correo/Courrier procura discernir la variedad de razones que motivan a las comunidades anabautistas de todo el mundo a reunirse para constituir el CMM. A continuación, escritores y escritoras reflexionan en sendos artículos sobre la siguiente pregunta: ¿Cómo el amor de Cristo por nosotros motiva y guía nuestra respuesta a los extraños en nuestro contexto local?

    Centrarnos en Jesús en  estos tiempos cambiantes

    La iglesia de América del Norte atraviesa cambios rápidos. Muchos dicen que los cambios son tan grandes como los que se produjeron en la Gran Reforma del siglo XVI. Se están cuestionando las creencias tradicionales. Ya no funcionan las estructuras del pasado. Surgen nuevas formas de ser iglesia. En época de cambios, las convicciones básicas ofrecen valor, estabilidad y la base para nuevos rumbos. Las siete Convicciones Compartidas de los anabautistas mundiales brindan ese tipo de fundamento.

    Jesús es el Señor

    En algunas de nuestras iglesias, hay un nuevo énfasis en Jesús el Señor, algo esencial en la nueva Reforma. Así como nuestros antepasados anabautista redescubrieron un Jesús vivo después de que había sido sacralizado, envuelto en misterio y rituales, en la actualidad existe un mayor énfasis en seguir a un Jesús vivo en la vida cotidiana. Con frecuencia se enfatiza a Jesús el Señor aun más que Jesús el Salvador. De hecho, ¡debemos ser salvados de seguir a otros señores! Suele ser malinterpretada la declaración, “Jesús es el Hijo de Dios” de la Convicción Compartida Nº 2, especialmente por mis amigos musulmanes.

    Hay aproximadamente 13.000 personas de dicha fe en la comunidad canadiense donde resido. Suelen entender ‘Hijo de Dios’ en términos biológicos y de procreación, y no en términos de la profundidad del vínculo. Prefiero decir, “Jesús, el Mesías, es la mejor manera de entender a Dios”. Mis amigos musulmanes entienden y afirman a Jesús como un ser humano que estaba lleno del Espíritu de Dios. Esto puede llevarnos a conversar acerca de cómo nos abrimos a un Dios aleccionador, fortalecedor, revelador, por medio de Jesucristo.

    Jesús es la paz

    En América del Norte tenemos muchas divisiones y discrepancias, que se originan en distintos enfoques a la hora de interpretar las Escrituras. Algunos miembros e iglesias tienen un enfoque bastante literal y simple respecto a la Biblia. Suelen aceptar que las enseñanzas del Antiguo Testamento y las Epístolas equivalen a las enseñanzas de Jesús. La Convicción Compartida Nº4 nos alienta a interpretar las Escrituras a la luz de Jesucristo.

    Estamos angustiados ante la cultura de las armas que ha surgido en Estados Unidos y cómo lleva a la violencia. La Convicción Compartida Nº5, que enfatiza la promoción de la paz, la justicia y el compartir recursos, necesita ser subrayada continuamente. Durante la Guerra de

    Vietnam, la Iglesia Menonita Conferencia General (USA) del Distrito Oeste, realizó campamentos previos al reclutamiento para que asistieran todos los jóvenes de 17 años de la zona. Estas sesiones enseñaban claramente las causas del conflicto y el fundamento bíblico de la paz. La mayoría de los participantes optó por alternativas a la guerra. Hoy día necesitamos maneras nuevas y creativas de enseñarnos unos a otros y a nuestros jóvenes los caminos que conducen a la paz.

    Jesús es el maestro

    La pregunta que surge constantemente en América del Norte, y probablemente en todo el mundo, es la siguiente: “¿Cómo podemos fortalecer la singular manera anabautista en la que concebimos la fe cristiana y a la vez destacar la unidad con otros grupos cristianos? ¿Cómo podemos fortalecer nuestra fe sin volvernos competitivos y críticos respecto a cristianos con otras creencias o personas de otras religiones?”

    Paralelamente a las Convicciones Compartidas del CMM, hay tres valores fundamentales muy concisos: “Jesús es el centro de nuestra fe”, “la comunidad es el centro de nuestra vida”, y “la reconciliación es el centro de nuestra labor”. Dichos tres valores fundamentales, que fueron esenciales para el movimiento anabautista y la iglesia primitiva, han adquirido mayor importancia a través del folleto, ¿Qué es ser cristiano anabautista?, publicado por la Red Menonita de Misiones en 2008, y ahora traducido a más de veinte idiomas.

    Los tres valores fundamentales han sido la base del plan de objetivos definidos a largo plazo de la Iglesia Menonita USA. Muchas congregaciones los han incluido en sus folletos a fin de expresar su identidad, y pastores han basado sus sermones en dichos temas. El folleto ha sido muy provechoso para los grupos de estudio en cuanto a explicar lo que significa ser cristiano.

    Dann Pantoja, de PeaceBuilders Community Inc. en las Filipinas, informó que, “lo hemos adoptado como nuestra visión del mundo”. Después de un taller en Tailandia, los participantes manifestaron que, “¡por fin sabemos lo que significa ser cristiano menonita!” En tanto enseñamos las Convicciones Compartidas y los tres valores fundamentales, creo que es imperativo que reconozcamos que ninguno de nosotros es dueño de toda la verdad. Es necesario que aprendamos unos de otros. En la medida en que profundicemos juntos nuestros conocimientos, todos nos fortaleceremos.

    Las Convicciones Compartidas de los anabautistas mundiales declaran claramente lo que creemos. Estas creencias ayudan a definir nuestros sentimientos respecto a Dios, entre nosotros y en toda la tierra. A su vez, estos sentimientos nos ayudan a guiar nuestras acciones.Los primeros cristianos y anabautistas vivían sus convicciones valientemente, aun frente a la persecución y la muerte. Que dichas convicciones nos ayuden también a llenarnos del amor y valor que necesitamos para vivir de acuerdo a Jesús en estos tiempos cambiantes.

    Palmer Becker dedicó su vida a servir a la iglesia como pastor, fundador de iglesias, misionero, directivo del Congreso y educador. Es autor de, What is an Anabaptist Christian? y Anabaptist Essentials…Ten signs of a Unique Christian Faith (de próxima publicación). Palmer y su esposa Ardys tienen cuatro hijos adultos y viven en Kitchener, Ontario, Canadá.

  • Inspiración y reflexión:

    • Proyecto Anabautista Mundial: una oportunidad singular para lograr mayor unidad

    Perspectivas:

    Nuestras iglesias miembros expresan la hermosa diversidad local de las Convicciones Compartidas del CMM en nuestro organismo mundial

    Perfil regional

    • África Oriental
  • ¿Qué puede unir a diferentes pueblos o comunidades? Desde los tiempos de la Torre de Babel son muchos los métodos que se han intentado. Tener una visión común que invite a trabajar por un mismo propósito fue el método que se intentó en aquel relato bíblico; y, como es bien sabido, dicho intento de unidad fracasó.

    Tener una narrativa común es otra estrategia que se ha propuesto para crear unidad. Una historia unificada que describa un origen común e inspirador puede servir como material cohesionador. Sin embargo, encontrar una narrativa estimulante que involucre a varios pueblos o culturas diferentes es muy difícil.

    Otra alternativa probada en la política y la religión en aras de la unidad, es la de suprimir toda diferencia y promover la existencia de una única forma de ver la vida, para así destruir la diversidad. La historia nos muestra de sobra el fracaso que esta alternativa representa.

    Una opción que a veces se predica en medios eclesiales es la definición de un listado de creencias que deben ser sostenidas por un grupo de personas para determinar claramente quiénes pertenecen o quiénes están por fuera de dicho grupo. Lamentablemente, credos y confesiones de fe a veces han sido usados en este sentido.

    Cuando observamos los resultados de la investigación del Perfil Anabautista Mundial (GAP por sus siglas en inglés), podemos hacernos la misma pregunta: ¿Qué puede facilitar la unidad entre grupos tan diversos como los que pertenecen al Congreso Mundial Menonita (CMM)?

    Durante varios años iglesias miembros del CMM participaron en un proceso investigativo que buscaba develar quiénes somos como anabautistas hoy. En esta edición de la revista Correo vemos algunas conclusiones que arroja dicho estudio. Como dice uno de los artículos en esta entrega, semejante diversidad en medio de nuestra familia mundial se convierte en una oportunidad singular para lograr mayor unidad.

    ¿Pero qué es lo que hace posible esa unidad?

    No se trata del texto de nuestras convicciones compartidas. Dicho texto surgió en los últimos años como expresión de lo que es nuestra experiencia de seguir a Jesús en cada contexto. Las iglesias miembros del CMM caminaron en unidad sin la existencia de dicho texto por más de 75 años.

    Tampoco se trata de una historia común. Aunque como iglesias anabautistas nos identificamos con la Reforma Radical del siglo XVI, es claro que la complejidad de los orígenes de nuestra fe es tan asombrosa como nuestra diversidad actual.

    De acuerdo a las Escrituras sólo hay una explicación posible. La unidad de nuestra comunidad global no ha sido el producto de esfuerzos humanos ni es algo que nosotros fabriquemos. Es un regalo y un don de Dios que hoy podemos disfrutar por el obrar del Espíritu Santo en medio de nosotros. La verdadera comunión se hace posible no por leyes y formalismos institucionales sino gracias a la obra de Cristo en la cruz. Fue allí cuando Dios creó un nuevo pueblo compuesto por muchas culturas, razas, tribus y lenguas.

    Hoy es posible sentarnos en la misma mesa de comunión y apreciar la belleza de nuestra diversidad sólo si lo hacemos alrededor del Cordero de Dios, quien es el centro de nuestra fe y quien cimenta dicha unidad.

    ¡Ven y celebra con nosotros el milagro de la unidad y la belleza de nuestra diversidad!

    —César García, secretario general del CMM, desde su oficina en la sede central en Bogotá, Colombia.

    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en octubre de 2016.

  • ¿En qué piensas cuando oyes la palabra hospitalidad? Por lo general, me recuerda la experiencia que tuve cuando visité un país de otro continente.

    Creía que los colombianos eran buenos anfitriones hasta que me hospedó una familia de una cultura diferente. Fue algo increíble: la cantidad y calidad de la comida que me ofrecían, sus esfuerzos tan evidentes en hacerme sentir bienvenido, cada detalle de mi habitación, sus preguntas, su respeto y buena disposición para servirme tanto como fuera posible.

    No obstante, lo que me conmovió más que cualquier otra cosa fue su actitud. Estaban dispuestos a dejar de lado todas sus actividades y concentrarse muy generosamente en servir a su huésped.

    La hospitalidad se define como la capacidad de prestarle atención a un huésped. Esto es muy difícil porque estamos preocupados por nuestras propias necesidades. Nuestra ansiedad nos impide desviar la atención desde nosotros hacia los demás. Si pecado es cuando el alma se centra en sí mismo, como lo definiera Agustín de Hipona, entonces una vida sin pecado sería poder centrar nuestra atención en los demás. Es decir, cuando uno vive brindando hospitalidad, vive sin pecado.

    Jesús es el mejor ejemplo de lo que significa la hospitalidad. Mediante su vida y muerte en la cruz, Dios ingresa al mundo de la existencia humana. Por medio de su compasión, centra su atención en los demás, en vez de en sí mismo. Es a través del sufrimiento y quebrantamiento de Jesús que Dios comparte la mortalidad, fragilidad y vulnerabilidad de la humanidad. Y entonces, en el libro de Apocalipsis, Jesús hace lugar en su gloria para la multitud de todas las naciones que llegan a adorarle. 

    La actitud y atención de Jesús en el otro trae sanación a las personas que han sido abusadas, que han padecido dolor y sufrimiento. Ni la injusticia de las heridas de Jesús ni la realidad de su triunfo y señorío finales lo llevan a cuidarse de sí. Está presente, cual pastor, para brindar consuelo y guía a los demás. Jesús ha venido a servir, no a ser servido, y esto es así aun en su gloria.

    Actualmente, al afrontar la crisis de los refugiados que observamos en todo el mundo, nuestro llamado a la hospitalidad como cuerpo de Cristo nos convoca a revelar la presencia de Dios en medio de dicho sufrimiento y dolor. Es un llamado a brindar esperanza, sanación, guía y cuidado. Es un llamado a  centrar nuestra atención en los perseguidos, enfermos y sin techo. Aunque quizá tengamos muchas necesidades y bastantes motivos para estar preocupados, el llamado a servir a los demás aún está presente. Al margen de nuestra pobreza, falta de recursos, desacuerdos, conflictos, proyectos y planes, el llamado a centrar nuestra atención en los demás aún está presente. 

    Ésa es la razón por la que este número de Courier/Correo/Courrier aborda dicho tema. La familia que me recibió fue una anfitriona excelente, tanto por su cultura como por la manera en la que vivían su experiencia con Cristo. Que Dios guíe a nuestra comunidad mundial a fin de responder a los demás con la misma actitud, viviendo nuestra experiencia con Dios, ¡siguiendo los pasos de nuestro Señor Jesucristo!

    —César García, secretario general del CMM, desde su oficina en la sede central en Bogotá, Colombia.

    Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en abril de 2016.