De izquierda a derecha, el Secretario General John M. Sean del KMKT y el Secretario General Emmanuel Hagai, Secretario General del KMT.
Foto: Liesa Unger
La Asamblea del CMM se queda en África Oriental.
“Construir juntos el cuerpo de Cristo y fortalecer la comunión global [es la visión para recibir a la iglesia anabautista mundial]”, expresa el obispo Nelson Kisare, Kanisa la Mennonite Tanzania.
El Comité Ejecutivo del Congreso Mundial Menonita aceptó la invitación de las iglesias miembro de Tanzania para ser sede de la Asamblea Mundial 18 en el año 2028. Este encuentro de cinco días, que reunirá a anabautistas de alrededor del mundo, tendrá lugar durante las dos primeras semanas de junio. El tema se está definiendo.
Hay más de 46.000 menonitas en Tanzania en dos iglesias miembros del CMM: Kanisa la Mennonite Tanzania (KMT) y Kanisa La Mennonite La Kiinjili Tanzania (Iglesia Evangélica Menonita de Tanzania).
“Prevemos la asistencia de entre 1500 y 2000 participantes de fuera del continente, y entre 500 y 1000 de otros países africanos”, afirma Liesa Unger, responsable de eventos internacionales. “Los líderes de la iglesia tanzana esperan que más de 2500 participantes locales se unan a la Asamblea entera y otros 200 al culto masivo de clausura del sábado”.
KMT es la iglesia menonita nacional más antigua de África Oriental, fundada en la década de 1930. Oleadas de avivamiento religioso recorrieron Tanzania entre las décadas de 1940 y 1960. Evangelistas tanzanos de iglesias menonitas llevaron el evangelio a Kenia, estableciendo allí la iglesia menonita.
En 1971, el nombre de la iglesia nacional se cambió del inglés al suajili, reflejando el liderazgo africano de la iglesia, que había comenzado con el nombramiento de los pastores Ezekiel Muganda y Andrea Mabeba en 1950 y el nombramiento del obispo Zedekiah Kisare en 1964. Actualmente, Emmanuel Hagai sirve como secretario general y Nelson Kisare como obispo presidente.
KMKT se formó en 1988 como una extensión de KMT. En 2005, fueron reconocidos como iglesia por su gobierno nacional. Su misión se centra en compartir el evangelio, involucrar a los jóvenes en el seguimiento de Jesús y la participación en las actividades de la iglesia, así como en servir a la comunidad mediante la donación voluntaria de sangre y la ayuda a los pobres. Actualmente, John Sean sirve como secretario general y Lameck Manji como obispo presidente.
En Tanzania, los menonitas administran varias escuelas, desde primaria hasta educación postsecundaria, así como diversos hospitales y centros de salud.
“Nuestro caucus para África apoya esta invitación para que nuestra familia anabautista mundial venga a Tanzania”, afirma Samson Omondi, representante de África ante el Comité Ejecutivo y obispo de la Iglesia Menonita de Kenia.

Foto: Liesa Unger
“Esperamos ofrecer opciones de asamblea dispersa no solo en Tanzania, sino también en otras partes de África Oriental”, afirma Nelson Martínez, coordinador de logística. (La asamblea dispersa son recorridos que se realizan antes y después de la Asamblea reunida y que permiten a grupos más pequeños conocer la región y participar en el culto con congregaciones locales).
La nueva sede para la Asamblea tuvo que ser seleccionada con tan solo dos años de antelación al evento, después de que el anfitrión previsto, MKC en Etiopía, retirara la invitación.
“Durante años, nuestro sueño ha sido celebrar la Asamblea 18 en África. Esto pone fin a nuestra década de Renovación, conmemorando los 500 años del Anabautismo con una celebración en el continente donde el Anabautismo crece con mayor rapidez”, declara César García, secretario general del CMM. “Esperamos con ilusión esta oportunidad para construir relaciones y profundizar nuestra comprensión de los hermanos y hermanas en Tanzania, mientras participamos en el intercambio mutuo de dones a través de este encuentro masivo”.
“A pesar de algunos desafíos previstos, creemos que celebrar la Asamblea en Arusha será una experiencia única y positiva. El hecho de que se realice en un lugar relativamente pequeño nos ayudará a estrechar lazos. La participación de las iglesias traerá alegría y mucha ayuda a la Asamblea”, afirma Liesa Unger.
