“Los anabautistas son muy diversos en maneras maravillosas (idiomas, culturas, fortalezas únicas que aportan a la familia más amplia del anabautismo). Pero la diversidad de convicciones en algunos temas muy importantes (teología, ética, misión) plantea desafíos significativos”, afirma Tim Geddert.
Como presidente de la Comisión de Fe y Vida (2025-2031), Tim Geddert lidera los esfuerzos del equipo para navegar estos desafíos.
Tim Geddert, miembro de la Iglesia de los Hermanos Menonitas de Estados Unidos, es profesor emérito de la Universidad Fresno Pacific y se desempeña como vicepresidente de la Junta Directiva, además de ser miembro de la Junta de Fe y Vida de la iglesia de los Hermanos Menonitas de Estados Unidos.
Durante la reunión de las Comisiones del CMM llevada a cabo del 12 al 14 de mayo en los Países Bajos, el equipo de Comunicaciones del CMM se reunió con él para reflexionar sobre su fe anabautista y la perspectiva que aporta a la Comisión de Fe y Vida.
Nació en el seno de una familia de los Hermanos Menonitas en Hepburn, Saskatchewan, Canadá, donde su padre era profesor en la universidad Bethany Bible College. “Siempre he pertenecido a una iglesia menonita, con la excepción de los tres años que viví en Escocia, cuando éramos los únicos anabautistas de nuestro pueblo”, declaró Tim Geddert.
“Si bien crecí en un contexto eclesial profundamente arraigado en la cultura menonita, no aprendí sobre la ‘teología anabautista’ hasta que asistí al seminario en Fresno, California, Estados Unidos.”
Diversidad, con un acuerdo fundamental
“No soy ingenuo respecto a los desafíos [de la diversidad dentro de la familia anabautista mundial], especialmente en un mundo que se polariza cada vez más entre “nosotros” y “ellos” … “los que lo tienen todo resuelto” y “los que están completamente equivocados”, explica Tim Geddert. “Pero podemos aprender a hacerlo mejor. De hecho, debemos hacerlo mejor si queremos ser fieles a Jesús”.
“Necesitamos aprender a darnos mutuamente el beneficio de la duda, al menos el tiempo suficiente para construir relaciones significativas y tener conversaciones saludables.”
Para empezar, existen acuerdos fundamentales dentro de la familia anabautista, tal como se expresan en las Convicciones Compartidas.
“La centralidad de Jesús en términos de teología, hermenéutica, ética, relaciones interpersonales, búsqueda de la paz y la justicia… estos son altos valores para los anabautistas que se reconocen como de vital importancia en muchos otros contextos cristianos”.
“Soy optimista en que, como anabautistas, tenemos mucho que ofrecer al mundo cristiano en general. También estoy convencido de que tenemos mucho que aprender de otros que no comparten nuestra etiqueta anabautista, pero que siguen verdaderamente a Jesús.”
“Mi esperanza y mi oración son que aprendamos a dialogar con respeto y confianza sobre los asuntos que amenazan con dividirnos, y que experimentemos lo mucho más importante que es construir una comunidad juntos que intentar convencer a todos de que piensen igual. Esta es la esencia del trabajo de la Comisión de Fe y Vida”, afirma Tim Geddert.
“En este sentido, me entusiasma trabajar con maravillosos hermanos y hermanas de todo el mundo que sienten pasión por Jesús, por la iglesia y por la familia mundial de los anabautistas. Aunque esto signifique que, en California, EE. UU., tenga que levantarme a las 6:00 a. m. para las reuniones en línea, para que mi hermano en Japón no tenga que empezar más tarde de las 10:00 p. m., ¡sigue siendo emocionante! Estos son los retos de una familia mundial… pero las alegrías superan con creces los retos.”
