Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza;
nuestra ayuda en momentos de angustia.
Por eso no tendremos miedo,
aunque se deshaga la tierra,
aunque se hundan los montes en el fondo del mar,
aunque ruja el mar y se agiten sus olas,
aunque tiemblen los montes a causa de su furia.
Salmos 46:2-3
Amados hermanos y hermanas:
Solicitamos sus oraciones y acciones de solidaridad con nuestros miembros en Venezuela.
El 24 de junio del 2026, Venezuela fue sacudida por dos terremotos de magnitud superior a 7.0 cada uno, seguidos de réplicas.
Los terremotos afectaron una región significativa del país, pero los efectos más graves se han registrado en La Guaira y en la capital, Caracas.
Al momento de redactar este artículo, se habían confirmado cerca de 200 muertos y unos 1000 heridos. Sin embargo, miles de personas permanecen desaparecidas y numerosos edificios se han derrumbado.
El desastre se produce mientras la gran mayoría de la población aún espera una mejora económica y social tras un cambio de gobierno impuesto por Estados Unidos y después de años de hiperinflación.
Menonitas, los Hermanos en Cristo y la Iglesia Menonita. Casa de Restauración y Vida Shalom es miembro asociado del CMM. Los líderes anabautistas en Venezuela informan que sus miembros, en general, no sufrieron daños físicos, aunque algunos de ellos se refugiaron en las instalaciones de la iglesia tras sufrir daños en sus hogares.
“El impacto emocional ha sido muy fuerte, especialmente para quienes viven en Caracas”, afirma Pablo Stucky, representante regional del CMM para Latinoamérica – Región Andina. “Los daños y la pérdida de vidas han sido muy significativos, además de las interrupciones en las comunicaciones, por ejemplo. Todo esto exige una reconstrucción en un país que ya se encuentra en una situación económica frágil”.
Señor, consuela al pueblo de Venezuela. Consuela a los afligidos. Sana a los heridos. Rescata a los atrapados. Brinda paz a quienes sufren angustia y dolor. Fortalece la resiliencia de tu pueblo para ayudar a sus vecinos y guía a los gobiernos para que respondan con sabiduría, justicia y compasión.
Señor, en tu misericordia, escucha nuestra oración.
En el nombre de Jesús, amen.

Tigist Tesfaye secretaria, Comisión Diáconos

Pablo Stucky
Regional representative, Latin America – Andean Region


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