La situación humanitaria en Cuba se está agravando debido a la escasez de combustible, que comenzó cuando el gobierno estadounidense tomó medidas para impedir la entrada de petróleo a la nación caribeña hace casi un mes, según informa Naciones Unidas. La continua escasez perjudicará la atención médica, los servicios de agua y la distribución de alimentos, agravando la crisis humanitaria y causando sufrimiento, especialmente a los más vulnerables. Oremos para que los suministros tan necesarios lleguen pronto a la nación isleña. Oremos para que, en medio del estrés por la escasez, sumado a la reconstrucción tras el huracán de noviembre y el clima más severo, la gente se cuide mutuamente, compartiendo recursos como el niño con cinco panes y dos peces (Mateo 14:19) para que todos tengan lo suficiente.
Foto: Templo Menonita Enmanuel
