News

Un perdón creciente

A la izquierda, el concejal de estado y director eclesiástico del cantón de Bern, Christoph Neuhaus, y el copresidente de la Conferencia Menonita Suiza, Lukas Amstutz, plantaron un árbol de tilo como símbolo de reconciliación el 20 de abril de 2019 en la Iglesia Evangélica Menonita Tavannes. Detrás de ellos, se encuentran el secretario general de KMS/CMS, Jürg Bräker, a la izquierda, y el copresidente de KMS/CMS, Christian Sollberger, a la derecha. Foto: Raphaël Burkhalter
Release date: 
Friday, 17 May 2019

Los funcionarios del gobierno de Berna, Suiza, tardaron unos 490 años en pedir perdón por la persecución de los anabautistas en la región.

El obtener una respuesta de los menonitas suizos tomó menos de dos años.

Los delegados de cada congregación en la Konferenz der Mennoniten der Schweiz [Alttäufer]/Conferencia Menonita Suiza [anabautista] (KMS/CMS) se reunieron para ofrecer perdón al gobierno del cantón de Berna en una ceremonia que se llevó a cabo el 20 de abril de 2019 en la Iglesia Evangélica Menonita Tavannes.

La celebración de reconciliación entre los menonitas y los funcionarios gubernamentales se trato de la persecución de los anabautistas en la región – incluyendo 40 ejecuciones registradas en el Martyrs Mirror (El espejo de los mártires) – que tuvo lugar entre los siglos XVI y XVIII.

Christoph Neuhaus, concejal del estado de Berna y director de asuntos eclesiásticos, sorprendió a los menonitas el 11 de noviembre de 2017 cuando ofreció una disculpa y pidió perdón en un evento en el municipio de Berna organizado por Evangelische Mennoniten-Gemeinde Bern y por la parroquia local de la Iglesia Reformada.

“Esta noche pido disculpas por todo lo que se ha hecho a los anabautistas en nuestro cantón”, mencionó Neuhaus, quien en ese momento representaba el lado estatal de la estrecha relación de la Iglesia Reformada con el gobierno del cantón. “Nadie puede deshacer lo que alguna vez se ha hecho, pero podemos ver lo que fue”.

El secretario general de KMS/CMS Jürg Bräker dijo que esta acción tuvo lugar después que el  alcalde de Zúrich en 2004 identificara las persecuciones del pasado como incorrectas y pidiera perdón.

“Nos sentimos complacidos con el pedido de perdón”, señaló Jürg Bräker.

La CMS discutió internamente cómo responder a un asunto que afectó predominantemente a  personas de hace siglos.  

“Somos conscientes que no podemos realmente hablar por aquellos que sufrieron la persecución”, afirmó Bräker, “pero sabemos que siguieron a Cristo, y confiamos que habrían respondido, ‘Sí, perdonamos.’”

Los delegados de las congregaciones KMS/CMS (desde la izquierda, Karl Martin de Schänzli, Ernest Geiser de Tavannes y Nelly Gerber-Geiser de Sonnenberg) firman una declaración de perdón el 20 de abril de 2019 mientras el secretario general, Jürg Bräker, a la derecha, observa. Foto: Raphaël Burkhalter

Energías que cooperan

“Los menonitas suizos expresan la esperanza de que estos pasos hacia la reconciliación pueden liberar energías que cooperen para la paz y la justicia, que traerán beneficios a nuestra tierra y más allá de sus fronteras”, dice la declaración de la CMS.

La declaración establece paralelos entre la persecución pasada de los inconformistas anabautistas y los grupos marginados en los márgenes de la sociedad actual. Hace un llamado al estado para que respete y proteja el espacio donde las comunidades de fe funcionan de forma pacífica.  

“Confesamos que nuestra búsqueda de formas de vida y comunidad que están orientadas a la vida de Jesús por momentos ha conducido a un reclamo presuntuoso e injustificado de superioridad moral”, afirma. “El esfuerzo por una vida coherente con el evangelio de Jesucristo no siempre ha buscado relaciones pacíficas con todos los que viven en la tierra”.

Si bien el acto de perdón es una oportunidad de recordarle al gobierno que esa opresión no debería volver a ocurrir jamás, también requiere un compromiso a una coexistencia pacífica de parte de la comunidad menonita.

Además de los representantes que firmaron la declaración y los discursos por parte de los funcionarios de  KMS/CMS y de los dignatarios del cantón como Neuhaus, ambas partes tomaron palas para plantar un árbol.

“El énfasis de la celebración fue mirar hacia el futuro y lo que ambos podemos contribuir a la convivencia que está orientada hacia la paz justa”, mencionó. “Un árbol tiene que crecer”.

Por Tim Huber, Mennonite World Review, usado con permiso

 

Haga clic aquí para leer la Declaración de la Conferencia Menonita Suiza en inglés, alemán, y francés.

 

Add new comment