Artículos de fondo

Siervos incansables del Evangelio: Historia de la Iglesia Menonita Argentina

El instituto de pastores menonitas argentinos se reunió en una casa del predio de retiros “La Esperanza”, en Bragado (Argentina), del 19-21 de septiembre de 2017. Foto: Gentileza de la comisión para la celebración del Centenario de la Iglesia Evangélica Menonita Argentina (IEMA)
fecha de publicación: 
Martes, 6 Marzo 2018

Nosotros, los miembros de la Iglesia Evangélica Menonita de Argentina, celebramos los cien años de la llegada de los primeros misioneros [de Estados Unidos], José Shank y su esposa Emma E. Shank; y Tobías Hershey y su esposa Mae E. Hershey, cuya obra cambiaría para siempre la vida de muchas personas. Prueba de ello hoy día es el testimonio de cincuenta congregaciones, con unos 3600 miembros en diferentes provincias del país.

Llegaron la mañana del 11 de septiembre de 1917, al puerto de Buenos Aires, después de un viaje en barco de unas cuatro semanas. Fueron recibidos por representantes metodistas, bautistas; de la Alianza Cristiana y Misionera, y la Sociedad Bíblica Argentina, quienes fueron instrumentos de Dios para aconsejarles y guiarles en los primeros pasos y, finalmente en la radicación definitiva que dio lugar al inicio de la obra en la ciudad de Pehuajó, Provincia de Buenos Aires.

Iglesia Evangélica Menonita Argentina (1917–2019)

Dedicaron el primer año y medio a conocer el país, su gente, sus costumbres, a aprender el idioma español, a hacer visitas o giras para ver dónde se radicarían; además, a obtener las fuerzas y la confianza que Dios les había dado a José y Emma Shank, que según Apocalipsis 3:8, promete que, “Deja abierta una puerta, que nadie puede cerrar”. También, Tobías y Mae Hershey expresaban tal entusiasmo y fe, demostrando así la misma disposición que el apóstol Pablo manifestara en Romanos 1,15, “Así que en cuanto a mí estoy dispuesto a anunciarles el evangelio también a ustedes”. Esta frase caracterizó a estos primeros misioneros en su labor en aquellos comienzos, porque fueron siervos incansables que recorrieron con inagotable firmeza la tierra a conquistar. Todo ello marcó a los otros misioneros que iban llegando, para luego trabajar junto a los pastores argentinos. Los primeros fueron don Albano y doña Querubina Luayza, fieles exponentes del “evangélico” proveniente de la Alianza Cristiana, quienes valientemente salían a las plazas y calles para anunciar que en Cristo había esperanza de una nueva y verdadera vida.

Damos gracias primero a Dios, y a los miembros de la Iglesia [Menonita] de Estados Unidos, y más tarde de Canadá, por haberse interesado en continuar la obra misionera hacia América del Sur.

El festejo de los cien años

Es así que el sábado, 16 de septiembre de 2017, se hizo un acto conmemorativo al aire libre en el mismo lugar donde había arribado el barco, hoy el hermoso barrio de Puerto Madero de la ciudad capital. Allí participaron J. Nelson Kraybill, presidente del CMM, John Lapp, Madeline Maldonado y Linda Shelly, de la Red Menonita de Misiones, junto con otros representantes de la Iglesia Evangélica [Menonita] local; además, asistieron varios funcionarios del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, delegados menonitas de países vecinos, representantes de dieciocho congregaciones, miembros menonitas, y los pastores que habían organizado este acto especial. Agradecemos al Señor

Esa noche también se compartió una cena conmemorativa con un buen grupo de pastores nacionales, visitantes y dignatarios. El domingo 17 de septiembre, valorando la presencia de los representantes de la iglesia madre, se realizó un Congreso Misionero, en las modernas dependencias cedidas por el señor Nardini, intendente de la Municipalidad de Malvinas Argentinas. Agradecemos al Señor y a aquellos hermanos todas sus bondades. Ellos nos inspiran a seguir sirviendo al Señor con el amor, sacrificio y valentía de los primeros cristianos y nuestros antepasados anabautistas del siglo XVI. Proclamamos el Evangelio de esperanza en Cristo y Su Reino, hasta la segunda venida del Señor a la tierra.

Una reunión de la iglesia de Morón en 1996. Foto: Gentileza de la comisión para la celebración del Centenario de la Iglesia Evangélica Menonita Argentina (IEMA)

Inicio de la obra en Pehuajó (1919)

Se decidió iniciar la obra en la ciudad de Pehuajó por recomendación de la Sociedad Bíblica, cuyos colportores recorrían todo el país para hacer conocer la Palabra de Dios, y sabían que en la zona oeste de la Provincia de Buenos Aires no había obra evangélica. Los primeros misioneros se trasladaron a dicha ciudad, llegando el 21 de enero de 1919. Fue así que en el primer culto del domingo 26 de enero de 1919, cantaron con alegría y gratitud, “Cerca más cerca, oh, Dios de Ti”, como relata Ernesto Suárez en su libro del 50º Aniversario de la Iglesia Menonita Argentina. Destacamos con gratitud haber conocido personalmente a los primeros convertidos; entre ellos, algunos miembros de la familia Cavadore, especialmente Carlos, Anita, [María y Santina], y la abuela [Nicolasa] Fattone (pariente nuestra), gente que creyó y permaneció fiel toda su vida, sirviendo al Señor con todas sus fuerzas.

Avance de los Pueblos por el Oeste

Después llevaron el Evangelio a Trenque Lauquen, Carlos Casares, Tres Lomas, Bragado, y muchos pueblitos intermedios, donde establecieron iglesias, pequeños grupos de discípulos de Cristo. Fundaron también jardines de infantes, salas de primeros auxilios, un hogar de niños, y años después, una imprenta.

Además, se estableció un Colegio Bíblico en Pehuajó. Éste después se trasladó a Bragado donde permaneció hasta que se trasladó a Montevideo, Uruguay, para establecerse como Seminario Evangélico Menonita de Teología, al que se unieron los hermanos de las colonias [y convenciones] menonitas de Uruguay, Brasil y Paraguay.  

Este importante esfuerzo se realizó bajo la dirección del misionero Nelson Litwiller. Dicho hermano líder visionario, tuvo también mucho que ver con el asentamiento de los colonos que escapaban de la [Segunda Guerra Mundial en Europa]. Desembarcaron en Montevideo, Uruguay, para fundar tres colonias en nuestro país vecino, con las cuales hemos tenido una relación bendecida y fraterna hasta hoy.

En un estudio muy provechoso, el profesor Delbert Erb, preparó una síntesis de las cuatro etapas de la historia de la Iglesia Menonita de Argentina, que explica el desarrollo de la misma de la siguiente manera:

1. Primera etapa: La misión y sus misioneros (1919–1954)

Líderes de la IEMA en 1990 (izq. a der.): Mario Snyder, Sara Buhlman, David Dutra y Delfín Soto.Fotos: Gentileza de la comisión para la celebración del Centenario de la Iglesia Evangélica Menonita Argentina (IEMA)

2. Segunda etapa: La transición (1954–1989), llevó a su fin la conducción de la Misión [de Estados Unidos], durante la cual extranjeros y argentinos trabajaron juntos. La Misión introdujo nuevos principios a seguir:

(a) autogobiernob) autofinanciamiento; y c) propagación.

Surgieron entonces, los siguientes Proyectos Misioneros:

(i) Proyecto Patagónico (ii); Proyecto del norte argentino (PROMINOA); (iii) Proyecto de la Región Central (VEMZO); (iv) Proyecto de la iglesia de Córdoba (EMIDOCOR).

3. Tercera etapa: La organización nacional.

4. Cuarta etapa: La reorganización de la iema, en cuatro regiones (1989-2019), cada una con su propia organización, liderazgo, encuentros y actividades (véase mapa).

Misioneros Frank y Anna Byler y familia.

Durante este último año hemos estado evaluando todos estos cambios y avances, viendo y orando cómo podríamos mejorar y seguir para alcanzar lo que falta, “y hasta lo último de la tierra”.

Quiénes somos y qué creemos

Debemos confesar con sinceridad y humildad que el énfasis de los misioneros y la Iglesia, siempre ha sido esencialmente “evangélico”: es decir, que hombres y mujeres son hijos de Dios, hermanos, somos miembros los unos de los otros. En los papeles [documentos oficiales] figuraba como Iglesia Menonita, pero sin las características anabautistas, aunque éstas estuvieran impregnadas en el andar de los hermanos y hermanas fieles que nos precedieron. Más que transmitir y establecer otra denominación, nos hemos definido como cristianos.

Pero, sí tenemos una confesión de fe desde una perspectiva anabautista que nos dirige, y que debemos profundizar en nuestro conocimiento y práctica. Tenemos además, los problemas comunes a todas las convenciones, y algunas situaciones de conflictos muy serios a resolver con nuestros hermanos. Por tales motivos, pedimos las oraciones de la hermandad mundial.

Mario O. Snyder, Pablo Snyder, Billy Nuesch y Heriberto Bueno conforman la comisión para la celebración del Centenario de la Iglesia Evangélica Menonita Argentina (IEMA), la convención menonita afiliada más numerosa de Argentina, y la única iglesia nacional miembro del Congreso Mundial Menonita. Véase cuadro (pág. 16).

Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en octubre de 2017.

 

Argentina

NombreAlianza Evangélica Menonita
Miembros bautizados33
Congregaciones 1
PresidenteEsteban Alejandro Memetow
NombreAlkolonier Mennonitengemeinde (Colonia Las Delicias, Pampa de los Guanacos, El Algarrobal, Nueva Esperanza) 
Miembros bautizados292 + 376+ 14 + 67= 1354
PresidenteOmar Onischuk
Nombre Eastern Pennsylvania Mennonite Church (Argentina)
Miembros bautizados7
Congregaciones 1
PresidenteDavid Weaver
Nombre Iglesia Hermanos en Cristo, Argentina
Miembros bautizados75
Congregaciones2
Persona de contactoMaría Caridad Perdomo
Nombre*Iglesia Evangélica Menonita Argentina 
Miembros bautizados3650
Congregaciones 79
Persona de contactoJuan Sieber
*Indica membresía en el CMM 

Fuente: Estadisticas mundiales – Guía 2015