Artículos de fondo

De persona común a hacedor de la historia

Foto: Jardely Martinez
fecha de publicación: 
Jueves, 7 Marzo 2019

En Renovación 2027, El Espíritu Santo Transformándonos en Kisumu, Kenia, el 21 de abril de 2018, varias personas compartieron el testimonio de una experiencia acerca de la obra del Espíritu cambiando a las personas dentro la iglesia. Varias de los artículos en esta sección han sido adaptadas a partir de esas presentaciones. Algunos testimonios adicionales también cuentan sobre la obra del Espíritu Santo transformando las vidas.


¿Podemos hablar de una misión sin el Espíritu Santo, o hablar sobre el Espíritu Santo pero ignorar la misión?

Recuerdo la primera vez que aprendí sobre misiones en la Comunidad Cristiana InterVarsity en Jakarta. Estaba en mi segundo año de universidad cuando escuché hablar al Rev. Dr. Mangapul Sagala, quien dijo: “El Espíritu Santo es para la misión”.

Esta corta oración se quedó grabada en mi corazón y en mi mente.

Inseparable de la misión

“Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra” (Hechos 1,8).

Jesús también dijo, “Vayan, pues, a la gente de todas las naciones, y háganlas mis discípulos; bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. (Mateo 28,19–20). La Gran Comisión comienza en forma local hacia lo global.

Este es el significado de ser un testigo de Jesús. ,No es un mandato fácil pero, el poder del Espíritu Santo nos es dado para estar con nosotros en la realización de esta tarea.

Cuando el espíritu Santo es derramado, los apóstoles reciben el poder de testificar, con autoridad y señales milagrosas (Hechos 2,32).

La existencia del Espíritu Santo no puede ser separada del poder dinámico de Dios el cual posibilita los apóstoles (y ahora a nosotros) ser testigos de Jesús.

Espíritu Santo: Poder para testificar

Si leemos el libro de Hechos como una unidad, veremos cómo el rol particular del Espíritu Santo, el Dios olvidado, es la temática a lo largo de los Hechos de los Apóstoles. Esto quiere decir, que Hechos es la historia del Espíritu Santo trabajando a través de y en los creyentes, la iglesia primitiva y la iglesia a lo largo de los siglos. Después del evento de pentecostés, el mensaje del evangelio se extendió a Judea, Samaria y hasta los confines de la tierra.

Pedro, Juan y los apóstoles eran gente común y corriente sin educación (Hechos 4,13). Todos los personajes registrados en los Hechos de los Apóstoles son personas comunes y corrientes dando testimonio de la muerte y resurrección de Jesús. Dios está utilizando gente ordinaria para su labor extraordinaria, equipados con el poder del Espíritu Santo.

Un testigo valiente

Recuerdo cuando estaba camino a mi primer viaje misionero, en 1997, a Lampung, South Sumatra. Fui movido en gran manera por el deseo de ser testigo, ya que recién había terminado mi clase de Evangelismo Explosivo ese día.

Uno de mis amigos y yo decidimos hacer un viaje de 10 días para visitar las iglesias en Lampung para aprender y explorar todo lo relacionado con el ministerio. Estábamos muy apasionados por Dios.

Viajamos en bus por varias horas, luego continuamos nuestro viaje en barco. Durante las dos horas en las que estábamos en el barco, yo estaba estuve, “Señor, por favor dame una oportunidad para poder conocer a una persona con quien poder compartir acerca de ti”.

Mientras caminaba y oraba vi a un hombre sentado y cenando solo. Era cerca de la media noche, pero le pedí permiso para sentarme a su lado, él sonrió y me dijo que estaba bien, así que, comencé una conversación.

Le pregunte, “señor, sé que usted es policía, y solamente quería preguntarle, ¿alguna vez le ha disparado a alguna persona?

Él se quedó en silencio y me respondió que sí.

Sin detenerme, le pregunte de nuevo, “¿alguna vez ha matado personas durante su trabajo?”

De repente bajó la cabeza y respondió que sí.

¿Qué fue lo que me permitió a mí (un estudiante en la universidad que estaba emocionado por compartir sobre Jesús) el tener esa valentía de hacerle aquellas preguntas a un oficial de policía? Fue el Espíritu Santo.

Esa noche, por la gracia y el poder del Espíritu Santo, compartí del evangelio de paz con este oficial de policía. En medio de la noche, en ese barco, guíe al hombre a aceptar a Jesús.

Después de que nuestro barco llegó al puerto y teníamos que decirnos adiós, le pedí un último permiso, “¿trae un arma con usted?” él dijo que sí. “¿La puedo tocar con mis propias manos?” él dijo: por supuesto…

Toqué la pistola que estaba debajo de su ropa confirmando que lo que había dicho era verdad. Dije: “Dios, eres increíble, todo se trata de Ti y no de mi”.

¿Caminaremos hoy con el Espíritu Santo, y le dejaremos hacer obras poderosas en nosotros?

—Andi O. Santoso es secretario general de GKMI (Gereja Kristen Muria Indonesia – una de las tres iglesias Menonitas de Indonesia). Este testimonio fue adaptado de El Espíritu Santo y la Misión por Andi O. Santoso, publicado en Berita GKMI (GKMI noticias), Mayo de 2016. 

 

Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en octubre de 2018.