Artículos de fondo

Larry Miller reflexiona sobre sus 22 años al frente del Congreso Mundial Menonita

En las reuniones del Comité
Ejecutivo de 2011 en Taiwán, Cisca Mawangu Ibanda del Congo (RDC) le entre- gó animales tallados a César García (der.) y Larry Miller. Más que una curiosi- dad, los animales representan las cualidades importantes para su servicio al CMM. Larry sostiene un elefante con el tronco hacia abajo, “en una posición pacífica”. García, aclaró, sostiene una jirafa con el cuello completamente extendi- do de modo que pueda ver “el panorama futuro”. La transición entre los dos secretarios generales ocurrió entre agosto y diciembre en tanto García regresó con su familia a Bogotá, Colombia (sede de la nueva oficina central del CMM) tras sus estudios en EE.UU., y recorrió Europa y América del Norte con Larry.
fecha de publicación: 
Miércoles, 7 Diciembre 2011

 

“Mientras el viento despliegue las velas. . .”

Larry Miller recuerda nítidamente el momento cuando a los 38 años, estaba sopesando si aceptaba lanominación para encabezar el Congreso Mundial Menonita. Corría el año 1988, y se encontraba en una biblioteca univer- sitaria en Estrasburgo, Francia.

“Trabajaba en mi tesis, cuando levanté la vista y observé el libro de uno de mis profesores en el estante. Estaba cubierto de polvo y nadie jamás lo había leído. “¡De repente me di cuenta que me estaba perfi- lando para escribir ese tipo de libros!”

Larry estaba terminando el Doctorado en Nuevo Testamento, y era candidato para ocupar el cargo de docente de pos- grado en la Facultad protestante de la Universidad de Estrasburgo. Pero se le presentó algo inesperado. Las iglesias menonitas de Europa lo habían nomina- do como Secretario Ejecutivo del CMM.

Larry y su esposa Eleanor, habían tra- bajado con estudiantes internacionales en París (para los menonitas europeos y la Junta Menonita de Misiones de América del Norte), y en actividades por la paz y relaciones entre iglesias (para el Comité Central Menonita). “Trabajaba en el ámbito internacional y ecuménico, y cre- cían mi interés y experiencia en esas áreas. Pero me preguntaba si el CMM –que para el entender de la mayoría de la gente significaba asambleas espectaculares reali- zadas cada seis años– encajaba con mis dones y mi personalidad.”

“¡Mi creciente interés en el CMM sor- prendió a los que me conocían, incluyen- do a Eleanor! Sin embargo, percibí que podía ser un llamado a recibir vida a tra- vés de la iglesia mundial.”

Larry se convirtió en el Secretario General durante el acto de cierre de la 12a Asamblea en julio de 1990, en Winnipeg, Canadá. El ambiente, la música y la cere- monia tenían un toque de espectaculari- dad, pero al concluir la semana de reunio- nes, Larry y el CMM debían afrontar un alarmante déficit.

A pesar de la carga financiera, Larry no se sintió desbordado en ese momento. “Si bien el CMM tenía que enfrentar esa realidad –y lo logramos– nunca sentí la presión de conseguir el “éxito” constru- yendo una gran institución. Más bien, el enfoque era ayudar a este pequeño barco –el CMM– a mantener las velas desple- gadas. El viento claramente estaba soplando, así que la tarea era ajustar las velas para que atraparan el viento.”

Larry siente que ha servido a los ana- bautistas de todo el mundo en tiempos de cambios fundamentales. “Mi principal vocación ha sido amplificar la voz del Sur del mundo y alentar su surgimiento. Esa voz, esa capacidad, necesita más espacio y oportunidades. Muchas veces, como Juan el Bautista, he sentido que algo más gran- de estaba por venir.”

Un gran riesgo

En enero de 1997, bajo el liderazgo de Larry Miller, se realizó el primer Congreso Mundial Menonita en carpas dentro de un predio educativo ubicado en el centro de Calcuta. Este paso audaz contrastaba totalmente con la 12a Asamblea realizada anteriormente en un bien equipado centro de convenciones en Winnipeg.

“Teníamos desastres en potencia por todas partes”, reflexiona Larry sobre el evento en Calcuta. Antes de mi incorpo- ración al CMM, se habían hecho prepa- rativos para que la Asamblea se realizara en el sector diplomático y aristocrático de Nueva Delhi. Ese sitio no me parecía el correcto. “No existía modelo alguno para realizar una Asamblea mundial en Calcuta. Era algo contracultural. Ninguna otra denominación mundial había acudido a Calcuta para su asamblea mundial. Así que teníamos que crear la nuestra de cero.

“¿Vendría la gente? ¿Podríamos llevar a cabo un evento tan complejo aquí? ¿Sería viable económicamente? ¿Los asistentes se verían desbordados por la ciudad en sí?”
Las iglesias nacionales de la India,

miembros del CMM, junto con el perso- nal del CMM, trabajaron diligentemente y con extraordinaria perseverancia para recibir a unos 4.500 menonitas y Hermanos en Cristo.

Esta audaz decisión y el marcado con- traste con las asambleas anteriores, despe- jaron el camino para que nacieran aspec- tos nuevos del plan programático de las asambleas. Por primera vez se incluyó la Aldea de la Iglesia Mundial en el encuen- tro, un lugar donde los delegados pudie- ran aprender sobre la vida de las iglesias en cada región continental mediante muestras culturales y gastronómicas. También se brindaron oportunidades para que los delegados visitaran las igle- sias en la región por medio de la “Asamblea Dispersa”. De hecho, estas novedades tuvieron tan buenos resulta- dos que han continuado en las asambleas subsiguientes.

“Me sorprende que ninguna parte de la Asamblea de Calcuta terminara en un desastre”, comenta Larry ahora, “y como fue una experiencia positiva, ese evento le permitió al Congreso Mundial Menonita dar un salto. Hizo posible una reorienta- ción del CMM. Lo considero un hito, una divisoria de aguas”.

Larry y su equipo acompañaron la segunda Asamblea que se realizó en Bulawayo, Zimbabwe. A pesar de la ines- table situación política, económica y ali- menticia del país, las iglesias de los Hermanos en Cristo brindaron una extraordinaria hospitalidad.

“Zimbabwe generó muchas de las mis- mas preguntas que surgieron en Calcuta. ¿Fue un acto de valentía o una estupidez llevar a miles de personas a estos lugares? Pero si habíamos sobrevivido a Calcuta, un modesto fracaso en Zimbabwe no hubiera arruinado el CMM.”

La Iglesia es tanto local como mundial

Quizá uno de los mayores aportes de Larry Miller a los menonitas y Hermanos en Cristo de todo el mundo haya sido su convicción y acciones consecuentes, de que la Iglesia nunca es solamente la con- gregación local, o la denominación, o el cuerpo mundial

“La Iglesia es tanto local como mun- dial. Siempre lo ha sido y siempre lo será. La tarea especial y fundacional del CMM durante estos años ha sido recuperar esta visión de la Iglesia del Nuevo Testamento. El CMM necesita ayudar a la iglesia mundial a que siga siendo real, para que pueda verse, tocarse, sentirse y vivenciarse.”

Gradual pero persistentemente, Larry ha creado las formas para que esta reali- dad diaria se manifieste. Ayudó a conce- bir, y después a crear, el Fondo de Ayuda de la Iglesia Mundial, a través del cual las iglesias miembros del CMM solicitan y reciben fondos para sus ministerios, como expresión de la redistribución del Jubileo. Aportó lo suyo en la elaboración de la declaración del CMM denominada “Convicciones Compartidas”, breves párrafos que documentan las conviccio-

nes centrales que sostienen las iglesias anabautistas dispersas. Ha supervisado la formación de cuatro Comisiones dentro del CMM, cada una integrada por miem- bros de las cinco regiones continentales, cada una comprometida a promover una mayor fidelidad de las iglesias miembros del CMM y el apoyo entre sí. (Las cuatro Comisiones son Diáconos, Fe y Vida, Misión y Paz.)

“Al mismo tiempo, dice enfáticamente, la iglesia mundial sin la iglesia local tam- poco es plenamente la Iglesia. Una sin la otra es una herejía.”

Larry pasó rápidamente a otro tema que ha caracterizado su liderazgo en el CMM. “Aunque apenas hemos empezado a comprender lo maravilloso que significa pertenecer a nuestra particular familia mundial de fe, solos aún somos un fragmento. Lo que está emergiendo es nuestra creciente vinculación con otras denominaciones cristianas mundiales. Debemos considerar otras iglesias cristianas mundiales como parte de la iglesia universal toda, a la cual nosotros también pertenecemos. Debemos vivir dentro de la totalidad de esta Iglesia, o no viviremos.”

Las luchas y los dones

¿Qué dificultades enfrentó Larry como Secretario General del CMM?

“He vivido una constante serie de despedidas”, dice. “Y si bien he tenido muchos puntos de contacto, casi todos son muy distantes.” El personal de la oficina del CMM en Estrasburgo, donde reside Larry, incluye como promedio sólo cuatro empleados administrativos. Todo el resto del personal y el liderazgo ejecutivo está disperso por todo el mundo.

“El trabajo a veces es pesado y solitario”, reflexiona. “¡Pero siempre es estimulante! Éste ha sido un lugar generador de vida para mí, un don de vida.”

¿Qué inquietudes tiene Larry con respecto al CMM, que él reconoce como una comunión de fe con incertidumbres, pesadumbres y fragilidades?

“Estamos en un momento de transición histórico”, dice Larry. “Existe un declive en las iglesias del Norte. Pero cuando perteneces a un organismo de fe mundial, siempre hay una parte que está experimentando nueva vida y visión que nos puede impulsar a todos hacia adelante. El centro de gravedad de la iglesia mundial se ha desplazado hacia el Sur. Debemos continuar ajustando nuestras velas adecuadamente para atrapar este nuevo viento del Espíritu.”

“Con gratitud y gozo me imagino a César García (nuevo Secretario General electo del CMM), y a los que lo acompañan, retomando la visión para el futuro. Espero ver cómo ellos la habrán de encarnar. La oportunidad de trabajar con César ha sido una de mis mayores alegrías y está entre mis mejores experiencias en el CMM. Él y su equipo vivirán hacia el futuro a partir de sus propias palabras y contextos, avanzando con el Espíritu. Está en ellos imaginarlo.”

El 1 de agosto de 2011 los directivos del Congreso Mundial Menonita, junto con algunos integrantes del personal y representantes de las cuatro iglesias de América del Norte (miembros del CMM), se reunieron alrededor de una gran mesa en Grantham, Pennsylvania. Fue el puntapié inicial para organizar la planificación de la próxima Asamblea del CMM a realizarse en 2015 en Harrisburg, Pennsylvania.

Danisa Ndlovu, Presidente del CMM, abrió la reunión con una meditación, reconociendo dos motivos para sentir ansiedad ese día: el inicio de la planificación para la nueva Asamblea, y el primer día oficial de César García como Secretario General electo.

Cuando le tocó a Larry Miller dirigirse al grupo, afirmó: “¡Después de 22 años en el Congreso Mundial Menonita, puedo atestiguar que no es un lugar que provoca ansiedad, sino un lugar que genera vida!” Y lo dijo con convicción.

Phyllis Pellman Good, Lancaster, Pennsylvania, EE.UU., es consultora en comunicaciones del CMM.

 

Bendiciones al emprender el camino, Larry!

Recuerdo los días difíciles de 1996, cuando no tenías visa para la India. Gracias a tu actitud, fe, espíritu y visión, las cosas siguieron avanzando.–Margaret Devadason, coordinadora de la Asamblea de 1997

Cuando Marlin [Miller] falleció, Larry me eligió como su hermano mayor. Bendiciones... y gracias por ayudar a la administración para que el CMM prosperara en el mundo. Dios te bendiga. –Mesach Krisetya, Presidente del CMM, 1997- 2003

Cuando me impacientaba con alguien o con algunos grupos del CMM, Larry siempre me recordaba que a pesar de todo, era mejor que esas personas o grupos estuvieran dentro y no fuera del círculo del CMM
–Paulus Widjaja,), secretario del Comisión de Paz

Larry se destaca por promover la creación de espacios para los jóvenes y su capacitación para el liderazgo y la toma de decisiones en la Iglesia.–Elina Ciptadi-Perkins, presidente del primer Comité de Jóvenes del CMM, 2004-2009

Uno de los mayores logros de Larry fue llevar las Asambleas al Sur del mundo para que éstas vigoricen a las iglesias anfitrionas. Larry, que la chispa que le diste a la iglesia mundial prenda la antorcha de César al guiarnos hacia el futuro.
–Ray Brubacher, organizador de las Asambleas de Zimbabwe (2003) y Paraguay (2009)

“Mantén la fe”, es la frase que expresaste con frecuencia durante los últimos meses. Has demostrado cómo finalizar una carrera de la mejor manera.–César García, Secretario General entrante del CMM

Estábamos sentados en la sala de mi casa, considerando una serie de temas del futuro, cuando Larry se ofreció a acompañarme al hospital a visitar a mi padre. Su presencia pastoral fue una bendición para papá y me ayudó a superar mi sensación de fragmentación.–Nancy R. Heisey, Presidente del CMM, 2003- 2009

Larry, un visionario por excelencia, un administrador inspirador, alguien que valora la amistad y un hermano discípulo de Cristo.–J. Lorne Peachey, Redactor responsable de Courier-Correo-Courrier, 2002–2010

Una muestra de mensajes de amigolas dentro y fuera del CMM

Quizás no quedó ningún rincón del planeta donde las comunidades afines al anabautismo no hayan sido convocadas a explorar la posibilidad de unirse al CMM como iguales.–Milka Rindzinski, Redactora responsable y traductora del CMM 1992–2008

Una de las cosas que admiro de Larry es su discernimiento en sus contactos con la Iglesia Menonita de todo el mundo.
–Raúl García, MWC President 1990–1997

Cuando fue nombrado la primera vez, Larry tuvo que afrontar un déficit muy grande... Un año después me llamó para decirme que el déficit había sido saldado. Ambos estábamos muy satisfechos.–Reg Toews, Tesorero del CMM, 1990-1996

Recuerdo el culto de reconciliación con la Iglesia Protestante Reformada en Zurich en 2004, cuando Larry, predicando desde el púlpito de Zwinglio, afirmó que pertenecíamos a un solo cuerpo, pese a todo lo ocurrido a lo largo de la historia. –Markus Rediger, miembro actual del Comité Ejecutivo

Larry, eres la persona más diligente y dedicada que jamás haya visto en el Congreso Mundial Menonita. Trabajas intensa y rápidamente. Ningún detalle se te escapa.–Bedru Hussein, MWC Vicepresidente del CMM, 1997–2000

Larry, tu liderazgo sereno y prudente ha bendecido a la familia anabautista mundial. Seguirás, como Dios lo prometió, bendiciendo a los demás.–Willard E. Roth, Redactor responsable del CMM 1990-1997

Que Dios te acompañe al transmitir tu pasión por la fe anabautista y la iglesia mundial en los círculos ecuménicos mundiales.–Ferne Burkhardt, Redactora del Servicio de noticias, 2001-2010

A Larry y Eleanor les encanta el vínculo internacional entre las iglesias, y realizan silenciosamente muchas tareas misionales de las que casi nadie se entera.–Ernst Bergen, Tesorero del CMM

Entre los Secretarios Generales de las comuniones cristianas mundiales, Larry ha sido un gran colega y fuente de inspiración. –Rev. Dr. Setri Nyomi, Secretario General, Comunión Mundial de Iglesias Reformadas

Mi interpretación preferida [del significado de la reconciliación entre luteranos y menonitas en 2010] fue el artículo de Larry en Correo: “¿Qué ocurrió en el cielo el 22 de julio?” Así era Larry: combinaba la profundidad teológica con una visión generosa.–Kathryn L. Johnson, Secretaria General Adjunta para Asuntos Ecuménicos, Federación Luterana Mundial

Larry, ha sido un privilegio trabajar contigo en el diálogo menonita-católico. Valoro tu profundo compromiso ecuménico y amistad al abocarnos a dicha tarea.–Mons. John A. Radano, ex integrante del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos

Al reflexionar sobre la historia del origen de los menonitas en Europa y el de las Iglesias Independientes de África, nos dimos cuenta que ambas familias eclesiales tenían mucho en común.–Nicta Lubaale, Secretario General, Organización de Iglesias Instituidas de África

Agradezco la presencia amable, sensata, perspicaz [en reuniones de la Conferencia de Secretarios de Comuniones Cristianas Mundiales]. Como representantes de dos Iglesias Históricas de Paz, compartimos muchos valores y enfoques.–Nancy Irving, Secretaria General, Comité Mundial de Consulta de los Amigos

El espíritu gentil que Larry expresaba en su trato con los demás, dio lugar a la consolidación de vínculos que honran a Cristo y el Evangelio.–Dr. Geoff Tunnicliffe, Secretario General, Alianza Evangélica Mundial