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Líderes de la Iglesia de América Latina buscan esperanza, una identidad compartida

César García está explicando como está organizado el CMM, respondiendo también a las inquietudes de los presentes. También nos compartió sobre los preparativos para la próxima Asamblea Mundial. Foto por Luis Ma Alman Bornes
fecha de publicación: 
Lunes, 31 Marzo 2014

Ciudad de Guatemala, Guatemala – En un contexto de pobreza y violencia generalizadas y de corrientes religiosas que compiten entre sí, ¿dónde encuentran esperanza las iglesias anabautistas-menonitas en América Latina?

Del 10 al 14 de febrero, 137 líderes de las iglesias menonitas de 19 países diferentes se reunieron en un centro de retiro católico en la Ciudad de Guatemala para conversar en torno al tema “Hacia un ministerio de esperanza: realidad social, fe, palabra y acción pastoral.”

Además de la música alegre, la adoración animada, una amplia gama de sesiones plenarias, y discusiones en grupos, la “VII Consulta Anabautista Latinoamericana” marcó un avance importante en la creación de una identidad regional más sólida para los grupos anabautistas-menonitas de América Latina.

Según varios participantes que estuvieron presentes en la primera consulta de líderes de iglesias de América Latina en 1986, muchas cosas han cambiado desde entonces. “Me quedé muy impresionado por el hecho de que todos los ponentes eran hispanohablantes, profundamente arraigados en el contexto latinoamericano, y por la profundidad de la enseñanza teológica,” dijo Tomás Orjuela Gutiérrez, presidente de la Iglesia Cristiana Menonita de Colombia.

Sandra Campos presidenta de la Asociación de Iglesias Cristianas Menonitas de Costa Rica celebró la presencia activa de las mujeres en la consulta. Aproximadamente la mitad de los participantes eran mujeres. También asistió un gran número de jóvenes.

Las plenarias desafiaron a los participantes a un compromiso renovado, a una visión cristocéntrica de la iglesia como un movimiento que responde a las necesidades del ser humano en vez de ser una abstracción teológica, una institución o un proyecto personal de un pastor carismático.

“La iglesia,” insistió Gilberto Flores Campos en la sesión de apertura, “es un pueblo peregrino que vive en relación con Cristo, con los demás y con la sociedad que la le rodea…. Esto significa que su teología siempre tiene que estar sujeta a la improvisación y ser dinámica.” Flores es de Guatemala y es ministro asociado de la conferencia del distrito oeste de la Iglesia Menonita de EE.UU.

“La iglesia se dedica a atraer al mundo, no como su dueña,” continuó diciendo, invocando una imagen que se repetiría a lo largo de la consulta, “sino como su invitada. La iglesia es un testimonio de las Buenas Nuevas, pero no es dueña de ella.”

Jenny Neme, directora de Justapaz en Colombia, señaló que sólo una pequeña parte de la violencia en Colombia – como en la mayoría de los países de América Latina – está directamente vinculada a los grupos armados. La mayoría de las muertes violentas están asociadas con disputas domésticas, la delincuencia callejera y el narcotráfico que a menudo refleja las realidades estructurales de la pobreza, el desempleo y la desesperación. En medio de este sufrimiento, la esperanza surge en el testimonio cristiano holístico de Shalom.

“Somos un pueblo con dones, talentos y ministerios, reunidos en el nombre de Cristo para compartir un mensaje de no-violencia y esperanza,” dijo Neme. Habló del reto de ayudar a los jóvenes en Colombia a encontrar formas de resistirse al servicio militar obligatorio. Ella también hizo un llamado a los menonitas a integrar la paz en todos los aspectos de su vida cotidiana y de estar abiertos a la formación de alianzas con otros cristianos pacifistas.

Daniel Schipani recordó a los participantes que “Dios tiene esperanza en la humanidad,” y que “siempre está invitando al hombre a una vida de transformación a la imagen de Cristo.” También desafío a los menonitas a pensar en el discipulado como la ciudadanía en el mundo, atentos a las maneras en las que Dios obra fuera de las estructuras formales de la iglesia. Originario de Argentina, Schipani enseña en el Seminario Bíblico Anabautista Menonita en Elkhart, Indiana.

Ofelia García destacó el don liberador de dar y recibir perdón como una expresión de la presencia del Espíritu. Ella trabaja con el Comité Central Menonita en México. El pastor Fernando Pérez de México, hizo un llamado a las congregaciones a desafiar las fuerzas divisorias de la cultura al convertirse en comunidades realmente integradas.

Aunque el Secretario General del Congreso Mundial Menonita, César García, habló en gran parte sobre su contexto en Colombia participantes de varias regiones manifestaron un profundo aprecio por su análisis de las corrientes religiosas contemporáneas que alimentan la identidad anabautista-menonita en América Latina.

García resaltó los modelos eclesiales centrados en la razón (un énfasis fundamentalista en la doctrina), la justicia (un énfasis liberalista en la transformación social), y la experiencia (un énfasis neo-pentecostal en la salud personal, la riqueza y el éxito), antes de describir una comprensión alternativa anabautista-menonita de la iglesia arraigada en la Escritura, el discipulado, la adoración y la paz.

García destacó que el objetivo no es defender una identidad propia por arrogancia o como un fin en sí mismo, sino por la fidelidad al Evangelio de manera que se rompan las barreras.

Una expresión de unidad entre los varios grupos representados en la consulta fue un creciente entusiasmo por la labor del Congreso Mundial Menonita.

En la primera de las dos sesiones dedicadas a la organización, César García repasó la historia y la visión del CMM, presentó el trabajo de las cuatro comisiones del CMM, y pidió a las iglesias de América Latina que tomen una mayor iniciativa al compartir su voz en un contexto mundial.

En una segunda sesión, García describió los preparativos para la próxima asamblea del CMM en julio de 2015. Después de la presentación de García hubo una reunión improvisada de líderes cuyos grupos son miembros del CMM. Esta reunión dio un paso importante hacia la reorganización del caucus regional de América Latina.

Varios participantes describieron el evento como un momento histórico de una identidad latinoamericana menonita emergente. César Montenegro pastor de Casa Horeb, una iglesia menonita en Guatemala expresó su agradecimiento por “la reunión en sí, y por que hubo tantos grupos  representados con un deseo de compartir libremente con los demás.”

“Reuniones como ésta,” dijo Egdy Zambrano, pastor de la Iglesia Evangélica Menonita Ecuatoriana, “nos recuerdan que no estamos solos.”

Edgardo García hizo eco de un sentimiento similar. Él es profesor bautista de Historia de la Iglesia que asistió a la primera consulta en 1986 y que desde entonces se ha afiliado con los menonitas en Guatemala. “No somos una iglesia perfecta, y todos nosotros todavía tenemos mucho que aprender,” comentó él. “Pero el hecho de que los líderes de contextos tan diferentes puedan reunirse para conversar sobre la fe y la vida, deseosos de poner en práctica lo que han aprendido, es un motivo de esperanza.”

La consulta fue auspiciada por la Red Menonita de Misiones, el Comité Central Menonita, el Congreso Mundial Menonita y la Iglesia Evangélica Menonita de Guatemala. El Seminario Anabautista Latinoamericano (SEMILLA) fue el líder principal de la organización del evento.

Artículo de John D. Roth. Roth enseña en Goshen College en Indiana, dirige el instituto Institute for the Study of Global Anabaptism y es secretario de la Comisión de Fe y Vida del Congreso Mundial Menonita.

 

Fundamentados en la esperanza, aprendemos de nuestra diversidad

Las conferencias, los grupos pequeños de discusión, las sesiones, así como las conversaciones informales, sirvieron de guía para los hermanos y hermanas en los desafíos de pensar juntos cómo construir comunidades de fe comprometidas en las diferentes realidades que vivimos en nuestro continente.”

Somos comunidades de fe diversa, en contextos diferentes, así que nuestras inquietudes y prácticas pastorales van del trabajo en zonas urbanas a las zonas rurales. Algunos son solidarios con la lucha de los pueblos indígenas y otros con el tema de los inmigrantes indocumentados. Otros  temas que preocupan a muchos son la violencia como producto de las pandillas juveniles y los conflictos armados, la respuesta pastoral e inclusión de las minorías sexuales y el pleno reconocimiento de los dones de las mujeres en un plano de igualdad con los hombres.

Sin embargo, a pesar de las diferentes inquietudes, prácticas y énfasis, hemos sido capaces de celebrar y aprender de esta diversidad en la semana de la consulta. ¿Podría ser que por encima de todas estas cuestiones, nuestra prioridad es nuestra identidad como iglesia histórica de paz?

Reflexión de Luis Ma. Alman Bornes, miembro del Consejo Pastoral de la Iglesia Menonita Anabautista de Buenos Aires, Argentina. Él y Daniela Boyajián están a cargo de la circular de noticias en línea AMLAC (Agencia Menonita Latinoamericana de Comunicaciones) (www.amlac.org.ar). Bornes indicó que en la consulta AMLAC compartirá el texto de las presentaciones en su totalidad para que esté disponible “a todos los hermanos y hermanas para su discernimiento comunitario.” Al término de la consulta, Carlos Martínez de la Ciudad de México compartió un resumen de las afirmaciones anabautistas que surgieron de la reunión (haga clic aquí). Las afirmaciones fueron aprobadas por los presentes.

 

Se trajo a la Consulta la preocupación sobre la situación de los migrantes en los EEUU, teniendo presente la gran población latina que vive en el país. El hno Haroldo Nunes, oriundo de Brasil pero actualmente residiendo en EEUU nos guía en una oración. Foto por Luis Ma Alman Bornes

 

 

 

 

 

Al finalizar cada ponencia nos dividíamos en pequeños grupos para discernir sobre el tema expuesto, luego presentábamos lo elaborado en el grupo a la plenaria. Empezamos por Daniel Schipani (de espaldas levantando la mano EEUU/Argentina), Tomás Orjuela (Colombia), Carlos Moreno (Colombia), Jamies Pitts (EEUU), Martha Gomez (Colombia) y Karen Flores (Honduras). Foto por Luis Ma Alman Bornes

 

 

 

Geographic representation: 
Latin America and Caribbean

Comentarios

A partir de una comunidad de fe enraizada en sus convicciones anabautistas de ser una iglesia de paz y de amor entre hermanos, y una comunión de iguales en el camino de la fe y el apoyo mutuo, podemos llevar el mensaje de amor de Cristo a la sociedad que nos rodeoa. Temas como la violencia, la falta de paz (como shalom integral), la pobreza, las discriminación, la aceptacion de personas con capacidades diferentes, el acogimiento de personas diferentes (persona no heterosexuales, que han sufrido circunstancias de separación o divorcio, la problematica de los portadores sanos de HIV o enfermos de SIDA,circunstancias raciales) plantean un verdadero desafío a nuestras congregaciones. No todos los hermanos piensan igual, pero creo que el camino del amor al prójimo y las paz, son los que Cristo nos señala. Gracias por su permanente trabajo de hermandad y comunicacion. Un abrazo en Cristo!

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