Artículos de fondo

“Cuidarnos unos a otros”

Foto: Len Rempel
fecha de publicación: 
Sábado, 7 Diciembre 2019

Isisu somhambi asinganani, singangophondo lwempunzi, que literalmente significa: el estómago de un viajero es tan diminuto como el cuerno de un macho cabrío.”

Barbara Nkala, representante regional del CMM para el sur de África, aprendió a ser generosa desde su infancia.

Su madre, “quien tenía poco y era fastidiosamente generosa”, solía citar el anterior proverbio al dar comida a los visitantes; “aun así, nunca nos íbamos a dormir con el estómago vacío”.

La amplia vivienda de su abuelo era un refugio y un lugar de celebración, no solo para la familia extendida, sino también para los vagabundos y cualquiera que tuviera menos que él.

De modo que Barbara Nkala planifica su presupuesto para dar, y en su plan de donaciones incluye a las personas necesitadas del barrio, a las personas vulnerables que intentan ganarse la vida, los proyectos de la iglesia, la hospitalidad en el hogar y también al CMM.

Además, “muchas veces, hago donaciones espontáneas con la guía del Espíritu”.

Desde 2009, Zimbabue ha sufrido una crisis continua de hiperinflación. Recientemente, el gobierno prohibió el dólar estadounidense que servía a falta de una moneda nacional estable.

“A pesar de vivir en uno de los países con más dificultades económicas, Barbara da generosamente a los más necesitados, y al CMM”, afirma Arli Klassen, directora de Desarrollo del CMM.

“Todo lo que hagamos por las personas más humildes, lo entregamos a Dios”, expresa Bárbara Nkala. “Una profunda relación con Dios, su asombroso amor y sus numerosas bendiciones, me hicieron dar cuenta de que nada de lo que dé podría compararse con los dones y bendiciones gratuitas que he recibido de Dios.”

“Valoro realmente el impulso de establecer relaciones significativas a nivel mundial”, dice Bárbara Nkala. “Es a través del CMM que he aprendido a comprender que la diversidad nos brinda un rico mosaico de perspectivas en el reino de Dios”.

“Considero que cada vez más debemos cuidarnos unos a otros.”

—Comunicado del Congreso Mundial Menonita

 

Este artículo apareció por primera vez en Correo/Courier/Courrier en octubre de 2019.