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Benni & Rianna: una historia de amor de la cumbre GYS

A la izquierda, Benni y Rianna Krauss-Isaak en la Cumbre Mundial de la Juventud con la delegada Andrea De Ávila. Foto cortesía de Rianna Krauss-Isaak. A la derecha, Benni y Rianna efectuaron un ritual de lavado de pies durante su ceremonia de boda. Foto: Matthew Veith.
fecha de publicación: 
Martes, 20 Marzo 2018

Los padres cristianos siempre han alentado a sus hijos e hijas a encontrar su compañero(a) de vida en las actividades de la iglesia. También han alentado a los jóvenes adultos a conocer la iglesia mundial a través de experiencias internacionales. A veces estas situaciones se presentan simultáneamente.

Los estudiantes de teología Benni y Rianna Isaak-Krauss celebrarán el siguiente verano un año de casados, tres años después de la Cumbre Mundial de la Juventud (GYS) y de la Asamblea del Congreso Mundial Menonita, donde se conocieron por primera vez.

Movimiento tangible de Dios

“Tenía la intuición de que sería una experiencia realmente genial”, explica Rianna Isaak, canadiense - estadounidense (con doble nacionalidad). Como directora de un ministerio de campamentos de verano, asistir a una conferencia a mediados de julio parecía imposible.

De forma providencial, recibió permiso para irse con apenas un mes para preparar el viaje. Pudo hacer la representación como delegada de los Hermanos Menonitas de Canadá, luego de recopilar  una encuesta de los jóvenes de su iglesia nacional lo más rápido que pudo.

“Conseguir dos semanas libres en el trabajo fue una prueba tangible de Dios moviendo las cosas”, dice Rianna.

Experiencia transformadora de la iglesia

El alemán Benni Krauss, seleccionado dos años antes para representar a su iglesia nacional, fue parte de la organización para la participación de más de 12 personas de Alemania y Suiza para asistir a la cumbre GYS.

Era su segunda vez en la cumbre GYS. Pasó medio año en Paraguay, estudiando, aprendiendo español, conociendo el contexto, para entender los aspectos locales y globales de la Asamblea Mundial en Asunción en 2009.

“Mi tiempo en Paraguay fue una experiencia transformadora”, dijo.

Junto con un compañero, liderando el proceso para 2015, planificó un programa extenso para su grupo que apuntaría a “contextualizar la experiencia” para los jóvenes de habla alemana. Antes del evento del CMM se tomaron un tiempo extra en los Estados Unidos para aprender sobre los desafíos que amenazan con dividir la Iglesia Menonita de Estados Unidos fracturando la cercanía con los jóvenes. Visitaron iglesias liberales y conservadoras.

Benni recomienda que los participantes comiencen a planificar sus asistencia mucho antes del evento. “Tener tiempo para formar amistades”.

Los delegados toman responsabilidades

El papel del delegado a la cumbre GYS no está bien definido, explica Benni, pero la mayoría se hizo cargo de la responsabilidad a su manera. “Hace que las personas avancen en el liderazgo y  tomen conciencia del alcance de la iglesia”, señaló.

Como joven, Rianna dice que ser elegida como delegada envía un mensaje de parte de la iglesia: “Te necesitamos; eres importante”.

“Me sentí valorado como líder y colaborador, no solo como receptor”, afirmó Benni.

En el intermedio entre Asambleas, se evaluó que: 2015 delegados norteamericanos de la cumbre GYS están cursando estudios de posgrado en teología (incluyendo a Rianna en el seminario Anabaptist Mennonite Biblical Seminary, Elkhart, Indiana, EE.UU), o sirviendo a la iglesia como pastores y uno de ellos como presidente del comité YAB`s.

En la cumbre GYS hay una sensación de estar en un campamento juvenil, afirma Benni. “Es divertido, es participativo… [pero] los delegados también están conscientes de la importancia de considerar los problemas” 

Por ejemplo, un delegado de América Latina se acercó a Rianna para discutir acerca de las perspectivas sobre la sexualidad. La conversación respetuosa que intercambiaron formó “un espacio interesante lleno de curiosidad y respeto”, dijo Rianna. “También pudimos transmitir los temas tratados en la conversación en nuestros grupos continentales. Fue una experiencia de humildad y de formación para mí”.

La cumbre GYS y la Asamblea son, por supuesto, reuniones de la iglesia mundial. “Hay un profundo amor por la iglesia, no solo por  proyectos particulares, esto funciona realmente bien”, explica Benni. Los participantes se dan cuenta de que “la iglesia mundial no es solo un sueño”.

Benni se fue con algunas experiencias y más preguntas. “¿Cómo, siendo conscientes de nuestra diversidad, podemos construir relaciones?”

Impacto personal

A nivel personal, Benni y Rianna formaron su propia relación a pesar de lo diverso de sus trasfondos. La chispa de interés que se encendió entre estos dos inquietos anabautistas en la Asamblea, durante el año siguiente se transformó en el fuego del amor. Después de la Asamblea Benni visitó el hogar y la comunidad de Rianna en Canadá; Rianna, a su vez, se trasladó a la comunidad de los padres de Benni en Alemania por varios meses. Esto les permitió poner en acción otra lección aprendida en la Asamblea: aprender un nuevo idioma.

“Saber solo un idioma puede dejarte al margen” afirma Rianna, reconociendo que no entender otro idioma aparte del inglés la excluyó de algunas conversaciones. Aunque también representa algunas dinámicas complejas en cuanto al manejo del poder

Así, se puede mencionar que, todos en la cumbre GYS tienen dos cosas en común, afirma Benni: identidades personales únicas de acuerdo al contexto, y una identidad anabautista compartida. A partir de eso, puede crecer una amistad, una colaboración, una tutoría (quizás aún, un poco de romance).

“Eso es lo que puedes hacer y luego tienes que depender del Espíritu Santo,” argumenta Benni.

un comunicado del Congreso Mundial Menonita escrito por Karla Braun

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