Testimonios

Nacer para la misión, morir por la misión

Madalitso Kaputa, su hijo Temwanani Kaputa y su esposa Ethel Chirwa. Foto: Doug and Barb Miller

Testimonio para Renovación 2027: Los anabautistas de hoy

Renovación 2027 es una serie de eventos que se llevarán a cabo durante 10 años, con la finalidad de conmemorar el aniversario 500 de los inicios del movimiento anabautista. Esta serie destaca a los líderes del movimiento desde épocas históricas hasta el presente.

“Nací para la misión y moriré para la misión”.

Madalitso Kaputa tiene un hambre insaciable por alcanzar a los que no han sido alcanzados.

La conferencia de los Hermanos en Cristo (BICC por su sigla en inglés) de Malawi animó a el desarrollo de Madalitso Kaputa con oportunidades de servicio y liderazgo desde que él era joven. Sintiéndose honrado de esta manera, Madalitso no ha dado vuelta atrás.

Madalitso Kaputa es el hijo de Kuyele Samson Kaputa y Mary Suwedi Kaputa. Se casó con Ethel Chirwa en 2014 y tienen un hijo de un año de edad, Temwanani Kaputa. “Mi esposa me apoya completamente en mi búsqueda de este ministerio” dijo Madalitso.

Una crianza dual

El nombre de Madalitso Kaputa significa bendiciones, en idioma Chichewa. Él tiende a centrarse en las cosas buenas que Dios ha hecho en su vida, en vez de hacerlo en las cosas negativas. El sonríe mucho; el gozo del Señor es su fortaleza.

Sus padres se separaron cuando él tenía cinco años. “Mi padre, un jefe en su área, era un creyente cristiano, y mi madre era una musulmana comprometida”.

Kaputa vivió con su madre por dos años. “Recuerdo que me entrenaron para ser valiente, y para comprender el Islam”.

A los 7 años, Madalitso Kaputa se fue a vivir con su padre. “Los mensajes de fe predicados en la iglesia de mi papá crecieron y brotaron en mi corazón”.

A la edad de 16, después de escuchar un mensaje, se arrepintió de sus pecados y fue salvo. Leía con avidez una Biblia de los Gedeones

Madalitso Kaputa interpreta la predicación de Doug Miller del inglés a una lengua local. Foto: Barbara Nkala

Una fe encendida

Él y sus amigos comenzaron a ministrar en las aldeas de Mposa y Mtepa en el distrito de Machinga.

“Yo compartía mi testimonio personal; la gente entregaba su vida al Jesús que ahora yo conocía”.

La razón por la que la gente estaba dispuesta a escuchar a Madalitso Kaputa, fue porque él era un muy buen futbolista.

“Poquito a poco, dejé de asistir a los partidos de futbol. Mis sábados estaban totalmente ocupados con el trabajo de evangelismo, y eso me daba más gozo”.

La conferencia de los Hermanos en Cristo de Malawi lo envió a World Missions Centre (Centro Misionero Mundial), un instituto interdenominacional iniciado por la iglesia de las Asambleas de Dios, para hacer un año de estudios.

“El hambre que yo tenía por alcanzar a los que no habían sido alcanzados se encendió”.

 Con un equipo de amigos que compartían su mentalidad, viajaba por hasta seis horas de trayecto, en bicicletas prestadas. La gente amable les daba alimentos y posada. “A veces dormíamos en el monte, pero estábamos felices de ver a la gente salvada”.

Go out and bring in the people

La BICC lo envió a continuar sus estudios en el Instituto Bíblico Evangélico de Malawi (2009 – 2011). Actualmente, Madalitso está convirtiendo su tesis en un libro.

“Yo creo que una iglesia no es como el agua estancada, sino que debe moverse. La iglesia necesita salir para traer a la gente”.

Después de solisitar que el obispo lo enviara a la misión, fue a Paraguay para asistir a la Cumbre Mundial de la Juventud del Congreso Mundial Menonita en 2009. “Fui enormemente alentado y motivado para volver a casa y hacer más esfuerzos para compartir el Evangelio”.

Después de esto, el obispo lo alentó a aplicar para el Programa Internacional de Intercambio de Voluntarios (IVEP) con el Comité Central Menonita. Kaputa pasó  el periodo 2013-2014 en Souderton, Pensilvania, EE. UU., ayudando al capellán, en un centro de ancianos de Dockwood y Dock Meadows.

“Esta experiencia también me ayudó a darme cuenta de la importancia del servicio. Lo anterior profundizó mi fe en las misiones. Supe que moriría por las misiones”.

Madalitso Kaputa en un grupo de creyentes de la comunidad de Yao. Foto: Doug and Barb Miller

Madalitso Kaputa también es un talentoso cantante y bailarín a la hora de dirigir los tiempos adoración. Tiene el don de interpretar los sermones en diferentes idiomas.

En 2016, Madalisto  estaba emocionado de ser enviado a compartir el evangelio con el pueblo Yao, que se encuentra en la región de Mangochi, el cual es predominantemente musulmán.

Aunque proviene de un entorno similar, su enfoque del evangelismo era diferente, él siguió los pasos de los mentores Doug y Barb Miller: comenzar desarrollando buenas relaciones, en especial con el jefe.

Una vez que el evangelio había echado raíces, los aldeanos comenzaron a decir: “Tengo un pariente en otra aldea. Por favor visítalos también”.

Últimamente, Madalisto está involucrado con una estación de radio de la comunidad cristiana. Allí dirige programas de radio sobre descubrimiento de la Biblia, devocionales diarios y “El Camino de la Salvación”.

Muchos aldeanos se reúnen para escuchar juntos las emisiones. Ellos quieren conocer sobre aquel hombre que trae salvación eterna.

“El evangelio del amor de Dios está lleno de gracia y amor. La paz es primordial”.

Solo la muerte detendrá a Madalitso Kaputa de compartir dicho evangelio.

—Un comunicado del Congreso Mundial Menonita escrito por Bárbara Nkala. Bárbara es la Representante Regional del CMM para África del Sur.

Date/Fecha: 
2 Mayo 2019 - 8:25am